He construido este poema, pero estoy consciente que –aunque soy la autora de las letras y de la técnica utilizada– el verdadero dueño de la idea del sabroso durazno, cuyo jugo se derrama hasta el cuello y más allá… es nuestro buen amigo CURICHE.
En honor a ti, Juan Manuel
EL SABOR DEL DURAZNO
Soneto
Saboreando un durazno maduro y muy jugoso,
recordé que tu beso me esperaba sonriente,
la imagen de mi lengua fue lasciva e indecente
en tus labios sensuales, durazno bien sabroso.
Van de la boca al cuello chorretes de sabor
bajando locamente, por camino central
es un cielo el durazno y se vuelve infernal,
lo saboreo, me moja y produce calor.
No se puede evitar mojarse, está previsto
si se muerde un durazno tan lleno de dulzura
y al dulce del durazno yo nunca me resisto.
Y ese chorro que escapa alocado, es la locura
del sabor apresado en su concha, lo exquisito
durazno que emociona… naturaleza pura.
©SorGalim - Mila |