La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net - puntoenlanada - 'La excavación'


La excavación

Vida contra la muerte: Análisis de ''La excavación'' de Augusto Roa Bastos.

El escritor paraguayo cuentista y novelista Augusto Roa Bastos nos plasma en su obra
''la excavación'', cuento de su libro titulado Madera Quemada, a un grupo de ochenta y nueve presos políticos en su ardua lucha por vivir.

El cuento está narrado en tercera persona omnisciente, también cuenta en su punto medio con el recurso literario 'Montaje de Tiempo' al unir la vida y muerte en un solo momento, fusionando también realidad y fantasía. El cuento nos relata el esforzado trabajo de los reclusos de la celda 4 (valle-i) para poder huir, los cuales se encuentran en paupérrimas condiciones de vida, debiendo luchar también de forma psicológica, día a día con las tormentosas situaciones que ahí se viven, como lo muestra esta cita: ''Habían muerto por diferentes causas, no del todo apacibles, diecisiete de los ochenta y nueve presos políticos que se hallaban amontonados en un lugar, donde en tiempos de calma no habían nunca más de ocho diez presos comunes''

El extremado y exagerado, pero real hacinamiento que existe en este lugar y el ansioso deseo por sobrevivir, lleva a estos reos a organizarse para poder huir de este calvario, ya que ninguno quería sufrir una muerte similar a la de sus fallecidos compañeros de celda. ''A nueve se los había llevado distintas enfermedades... cuatro quedaron en el 'confesionario' de la cámara de torturas; dos enloquecieron y fueron liquidados a culatazos... dos se suicidaron, uno con la púa de la hebilla del cinturón, el otro con el plato de hojalata cuyo borde afiló... ahora servía de herramienta para la excavación''.

Todas estas situaciones que pesan en la mente de estos hombres, son las mismas que cargan de energía y coraje al grupo para luchar contra la tierra y abrir el paso a la libertad, como queriendo unir el cielo con el infierno: ''Alternándose en turnos de cuatro horas... los presos hacían avanzar la excavación unos cincuenta centímetros diariamente''.

Roa nos centra en un escenario en donde la vida esta totalmente en juego; por un lado tenemos a diecisiete reclusos muertos y por el otro quedan setenta y dos luchando por vivir. El conflicto en esta historia comienza cuando las ansias y la desesperación de uno de estos hombres provoca una confusión de la realidad reflejada en su accionar desmedido y descabellado: ''Un poco de barro tibio entre los dedos, le hizo prorrumpir en un grito casi feliz. Pero estaba tan absorto en su emoción... que no podía darse cuenta de que no era la proximidad del río, de que no eran su filtraciones las que hacían ese lado tibio, sino su propia sangre brotando debajo de las uñas''. Las emociones que experimenta el personaje de esta historia, no son más que el producto de su propia mente confundida, ya que no se da cuenta de que sus presentimientos engañosos no hacen más que alejarlo de la realidad, llegando al punto en que la misma vía a la libertad terminaría por estrangularlo en la asfixia, para así convertirse en su propio sepulcro. De aquí el personaje es trasladado en un 'Montaje de tiempo' a sus recuerdos de la ''Guerra del Chaco'' en donde debían cavar un túnel en el que estaba, esto era para salir a la retaguardia del enemigo y sorprenderlos en el sueño. De esta batalla saldría vencedor, pero no del todo, provocándose una 'circularidad' en el relato, al darse cuenta que las víctimas acribilladas eran en total ochenta y nueve, y en sus rostros estaban los de sus compañeros de celda; se sorprende al darse cuenta que le muchacho sobre el cual descarga su automática es el mismo: ''Vio nítidamente al soldado enemigo, a quien había abatido con su ametralladora mientras se retorcía en una pesadilla de seguro semejante a la suya. Vió que aquel soldado enemigo lo abatía ahora a él con su ametralladora, tan exactamente parecido a él mismo, que se hubiera dicho que era su hermano mellizo''.

Este cuento nos muestra a un grupo de hombres luchando por conservar la vida a través de un túnel de muerte, el cual no logran concretar jamás y que detona con la muerte del grupo entero, abatido por ametralladoras, cuando salían de la cárcel, no por el túnel, sino por la trampa montada por los centinelas de la prisión, sufriendo una muerte instantánea. Una muerte tan parecida en su aspectos a la de la muerte de los soldados del Chaco, que podría decirse que, a causa de un hombre estaban marcados con ella.


Texto de puntoenlanada agregado el 11-03-2010.
La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net