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Inicio / Cuenteros Locales / Yosep / Una vida en la encrucijada. Capítulo XVII

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Mi familia me dio por muerto.

Igualmente me acordaba de mi hermana Natalia, la ultima vez que la vi solo era una niña y por los años que habían pasado tendría que ser ya una mujer, solo nos separaba una distancia de cuarenta kilómetros, y sentía deseo de verla, pero temía hacer aquel viaje por miedo a mis abuelos, ya que supuse que no habrían olvidado el engaño que les cause cuando me escape de casa por los malos tratos de mi padre; en cuanto, él no significaba nada para mí, ni sabia si vivía solo o con mi hermano.

Al final reflexione y decidí hacer el viaje para ver a mi hermana y, por supuesto a mis abuelos. Hay un dicho que dice que el tiempo lo cura todo, ya habían pasado siete años, tiempo suficiente para que hubieran olvidado el mal que hice, además todos me daban por muerto y seguro que mi aparición les causaría una alegría, por lo tanto, lo más normal es que me perdonaran, o al menos eso es lo que yo pensaba.

Pedí permiso a mi patrón y me dispuse hacer aquel viaje de cuarenta kilómetros en la bicicleta que en su día compre con mis ahorros.

En la actualidad en España los, pueblos están bien comunicados, por carretera y por ferrocarril, pero en aquella época hace sesenta años atrás, apenas había comunicación, sobre todo en los pueblos pequeños y particularmente en zonas rurales, esta particularidad influyó negativamente en mi familia para no dar con la localidad en la que trabajaba, a pesar de que me encontraba tan cerca de mi tierra de origen, dándome en ultimo caso por desaparecido, o por muerto, ya que nadie de aquella comarca me había visto desde que me despedí de mis abuelos.

Hacer aquellos cuarenta kilómetros en bicicleta me costo casi un día, ya que era zona montañosa y tuve que pedalear cuesta arriba, aparte que eran caminos casi inaccesibles hasta para una bicicleta.

No sé cómo expresar la aparición de una persona después de tantos años ante unos familiares, cuando todos te dan por muerto y de repente apareces de la nada, pero debe ser impactante para una familia que te quiere, sin embargo, para la mía tengo que decir que no les cause demasiada impresión, me dieron un beso de bienvenida y poco más; lo que no esperaba encontrar fue la persona que menos deseaba ver, mi padre. Este se limitó a darme un beso y a preguntar como me iba y donde había estado todo este tiempo; me dijo que habían regresado a la tierra de origen, ya que los dos solos se vieron impotentes para trabajar la finca que en su día habíamos arrendado cuando los cuatro formábamos la familia. De otra parte dijo no saber nada de mi hermana Elena. En cuanto a mis abuelos aparte del beso de bienvenida estuvieron conmigo fríos y poco comunicativos, por lo que me manifestaron no olvidaban el mal que les hice con el engaño.

Lo que si lamente fue no ver a mi hermana Natalia, pues según los abuelos se había ido a vivir en pareja con un hombre a otra provincia: esta noticia fue la que más me entristeció ya que mis sentimientos por ella siempre fueron muy fuertes e influyeron en gran medida en mi regreso. En cuanto al regreso de mi padre, y según mi hermano Miguel, para sobrevivir volvieron de nuevo a trabajar la pequeña parcela que heredamos de mi abuelo, y que en su día dejamos en busca de tierras mejores. Este me comento que mi padre había sufrido muchos varapalos, que ya no era el mismo y que había cambiado mucho, que los tres podríamos trabajar juntos como una familia unida; por mi parte le dije que en mi trabajo estaba a gusto y que no pensaba quedarme, pues conocía bien a mi padre y sabia que sus cambios eran temporales y que le duraban poco, aparte de esto mi hermano siempre fue su ojo derecho y siempre habían estado él uno para el otro.

Al final de tanto insistir mi padre y mi hermano me convencieron, no quisieron que ni siquiera fuera a lo de mi patrón a despedirme, y que me pagara lo poco que me debía, creo que lo hicieron temiendo que no fuera a volver, pero por un lado pensé que había que darle otra oportunidad, siempre había sido una persona errante sin nadie que me quisiera y podía ser posible que mi padre hubiera cambiado y que pudiéramos vivir los tres en armonía como una familia normal.

Gran error mío, hay un refrán que dice que la cabra siempre tira hacia el monte, y eso es lo que hizo mi padre. Como los tres no podíamos vivir de lo que producía la parcela, de mutuo acuerdo los dos y sin contar conmigo acordaron, que ellos trabajarían la parcela, mientras que yo trabajaría de contrato en la finca de un vecino, así que con la ayuda de mis ingresos y lo que se lograra de la tierra los tres podríamos vivir cómodamente. Este acuerdo fue muy negativo para mí, ya que mientras ellos estaban en casa yo dormía y comía en casa de mi patrón, yo para ellos solo existía para recoger mis ingresos, la trama era perfecta y bien ideada entre los dos.

Transcurridos seis meses de trabajo con el patrón que mi padre me busco, mi descontento era evidente pues todavía no había percibido ni un céntimo del fruto de mi trabajo, ya que mi padre se encargaba de cobrarlo por adelantado; por lo tanto, los que se beneficiaban solo eran ellos. Sí que tengo que decir que ya no me pegaba, pero seguro que tenia en cuenta que era un hombre y que por supuesto no me iba a dejar pegar, pues el solo solía agredir a los más débiles, ya que en más de una ocasión termino con el cuerpo bien caliente en sus disputas con otros más fuertes que él, pues el agredir lo llevaba en sus genes.

Ante su actitud hacia mi persona llegue a tomar la decisión de distanciarme de su lado, y esta vez iba a ser para siempre, le di una oportunidad y salio mal; por su culpa perdí mi trabajo en lo del tío Ramón el duque y posiblemente no vería a mi amigo Ricardo, la verdad es que me sentía culpable, por el mal que hice a mi antiguo patrón no despidiéndome después de concederme permiso, no obstante, regresaría y le pediría perdón, pero dudaba que después de los seis meses de ausencia estuviera vacante el puesto de trabajo que en su día deje, y que posiblemente estaría ocupado. No obstante, le pediría disculpas y aprovecharía mi viaje para localizar a mi amigo.





Texto agregado el 29-08-2010, y leído por 86 visitantes. (12 votos)


Lectores Opinan
2010-09-01 11:47:40 Nueva búsqueda para Arturo. Sigo atrapada en la historia.***** miriades
2010-08-31 15:09:35 Hay otro refr¦Ån que dice que gallinan que come huevo, ni que le quemen ek pico. Tu padre no cambiar¨ªa...irte de nuevo fue duro pero buen decidir. za-lac-fay33
2010-08-30 17:45:57 Bueno, esa familia de Arturo parece sacada de escenas diabólicas de películas. Menos mal que decidió irse definitivamente. Muy buena tu narrativa y, qué te digo, tu historia es como esas historias de barrios que mientras más lees, más quieres saber. Yo creo que somos averiguadores, jajaaj. Menos mal que tú lo cuentas sin que te preguntemos. Te espero en el próximo capítulo. Un beso. SOFIAMA
2010-08-30 15:29:57 La vida de Arturo esta tan llena de matices que atrapa la historia.A cada paso se abre un nuevo camino que nunca se sabe donde lo conducira.Me atrapa esta historia******* shosha
2010-08-29 22:42:34 Como siempre la "familia" entre comillas mis5* y besotes NILDA yo_nilda
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