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Inicio / Cuenteros Locales / papagayo_desplumao / La cabaña del bosque

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Yo no quería ir a la cabaña. Solo quería que Isa se fijara en mí. Nos conocíamos desde niños. Había una foto antigua en la que salíamos los dos desnudos en una bañera. Habíamos pasado tardes enteras juntos cazando renacuajos. Pero desde hacía un tiempo no podía dejar de soñar con ella.

No me gustaban sus nuevos amigos, aquellos con los que quedábamos en el bosque. Pasábamos las tardes bebiendo cerveza o lo que hubieran robado en la gasolinera, disparando a las botellas con un rifle de balines. En una ocasión Lolo encontró un jabalí muerto en el bosque. Me horrorizó ver su cadáver descompuesto, tirado en el suelo, vaciado por dentro. Un hombre mayor nos enseñó a encender hogueras con neumáticos de coche. Aquellas setas hacían que las cerillas se convirtieran en gusanos; todos me miraban con oscuras cuencas huecas y hablaban con un lenguaje espeluznante. Esa noche Isa se fue con Lolo y me quedé solo con aquel tipo, preguntándome qué coño estaba haciendo allí.

Lolo y los otros desaparecían a menudo. Él fue el primero que nos habló de la cabaña del bosque. A veces pasaba toda la noche allí. «Es lo más bestial que viviréis en vuestra vida, después nada volverá a ser igual». Cuando me lo explicaron, tuve claro que no era para mí. Pero Isa me propuso que fuera con ella y yo la habría seguido a cualquier parte. Tenía miedo de que fuera con Lolo si no lo hacía, como aquella noche que desaparecieron en el bosque.

Fuimos juntos hasta la casa. La pareja de ancianos nos abrió la puerta amablemente. Nos invitaron a pasar al salón y nos ofrecieron té con pastas. Me habría quedado allí toda la tarde, merendando tranquilamente con ellos.

—¿Queréis entrar en la cabaña? —nos preguntó el hombre.

Isa me miró molesta, al ver que no decía nada. Finalmente respondió ella.

Entonces nos llevaron a la cabaña. Cuando abrieron la endeble puerta, nos recibió la oscuridad y un calor inesperado. Al principio no se oía nada. Pero pronto empecé a escuchar unos escalofriantes silbidos.

Texto agregado el 31-01-2018, y leído por 0 visitantes. (0 votos)


Lectores Opinan
2018-04-08 14:39:15 Ya puedes dar vuelta la página, y seguir leyendo. MarceloArrizabalaga
 
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