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		<title>cifu en loscuentos.net</title>
		<link>/cuentos/local/cifu/</link>
		<description><![CDATA[Cifu nacio en la Comunidad Valenciana hace unos 25 aÃ±os, desde que era pequeÃ±ita, siempre quiso estudiar derecho, era su vocacion y cuando por fin estaba matriculada en la universidad para lo que siempre habia soÃ±ado, decidio cambiarse de carrera y empezar Audiovisuales en una ciudad diferente.

Siempre le ha encantado viajar, motivo por el cual desde joven ha estado visitando paises.

Siempre le ha gustado escribir, incluso fue jurado de un concurso de relatos cortos, pero ahora no tiene casi tiempo para eso y casi no puede hacer caso a su otra aficion, el baloncesto. 

Entusiasta de la vida y bastante alegre, me interesa casi todo lo que tenga que ver con la comunicaciÃ³n y las formas y/o medios para expresarse. ]]></description>
		<language>es-es</language>
		
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			<title><![CDATA[Luc&iacute;a Benajes (La pelusilla)]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/196/196080/</link>
			<description><![CDATA[Ten&iacute;a cuatro hermanas, tres mayores y una peque&ntilde;a. Ella viv&iacute;a en una familia en la que el deporte no era bienvenido, especialmente su madre que trabajaba como periodista y su despacho estaba al lado de la secci&oacute;n de deportes.
A Luc&iacute;a desde peque&ntilde;ita le gustaba el deporte, ver los partidos de f&uacute;tbol en la tele…lo cual no pod&iacute;a hacer muy a menudo porque en su casa nadie le dejaba.
Cuando ten&iacute;a pocos a&ntilde;os su abuelo que era el &uacute;nico que le apoyaba en su afici&oacute;n por el f&uacute;tbol le regal&oacute; una pelota, su amor por el f&uacute;tbol y su habilidad con el bal&oacute;n fueron incrementando a la par. Consigui&oacute; convencer a su madre de que le dejara apuntarse en el equipo de f&uacute;tbol del pueblo, a pesar de que no le hac&iacute;a mucha gracia. Una vez tuvo el consentimiento de su madre fue a apuntarse en el equipo y result&oacute; que no aceptaban a chicas, por lo que se cort&oacute; el pelo, como lo ten&iacute;a rizado y jugaba extraordinariamente la empezaron a llamar el Pelusilla por su semejanza con Maradona. Consigui&oacute; entrar en el equipo.
Ahora est&aacute; estudiando Ingenier&iacute;a qu&iacute;mica en la universidad, y se le da muy bien. Juega en un equipo mediocre debido a que ya no es tan buena.
En el futuro es qu&iacute;mica y gana bastante dinero porque invent&oacute; una fibra nueva para las zapatillas.
Se la podr&iacute;a describir como una persona con unos ideales claros, debido a su pasado. Sana, muy amigable y buena en los estudios.
]]></description>
			<dc:creator>cifu</dc:creator>
			<dc:date>2006-04-09</dc:date>
			<pubDate>Sun, 09 Apr 2006 20:43:45 CEST</pubDate>
		</item>
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			<title><![CDATA[El laberinto del minotauro II (Corregido)]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/196/196224/</link>
			<description><![CDATA[Pasifae, reina de Creta, era la mujer del rey Minos. A ella, el dios Poseid&oacute;n le hab&iacute;a dado como regalo un precioso toro blanco como la nieve. En el mismo instante en que Pasifae vio por primera vez al Toro qued&oacute; prendada de &eacute;l. Del amor entre ella y el toro naci&oacute; un monstruo con cabeza de toro y cuerpo de persona, al que llamaron Minotauro. Minos se neg&oacute; a sacrificar al animal a pesar de ser s&iacute;mbolo de la infidelidad de su esposa y de ofensa hacia el dios Poseid&oacute;n; en lugar de esto, Minos encarg&oacute; a D&eacute;dalos “un importante arquitecto” que construyera un laberinto tan intrincado que fuera imposible salir de &eacute;l sin ayuda y encerr&oacute; al Minotauro y lo alimentaron con j&oacute;venes v&iacute;ctimas humanas que Minos exig&iacute;a como tributo de Atenas.

Mientras todo esto ocurr&iacute;a, Pasifae ten&iacute;a una hija llamada Ariadna, que fue criada con las palabras de su madre de que su hermano (el Minotauro) hab&iacute;a sido un error de la naturaleza y que este error no era solo f&iacute;sico, sino que era una criatura terrible, que merec&iacute;a la muerte y que la &uacute;nica raz&oacute;n por la que estaba vivo era porque Minos era una persona extremadamente buena. La joven Ariadna creci&oacute; con estas palabras pero en su mente hab&iacute;a muchas lagunas, &iquest;realmente era tan malo? &iquest;Hab&iacute;a conocido alg&uacute;n otro modo de vida o simplemente le hab&iacute;an criado devorando personas?

Un d&iacute;a, el griego Teseo se mostr&oacute; dispuesto a acabar con los sacrificios de personas que eran necesarios para alimentar al Minotauro y se ofreci&oacute; a s&iacute; mismo como una de las v&iacute;ctimas. Cuando Teseo lleg&oacute; a Creta, Ariadna se enamor&oacute; de &eacute;l. Despu&eacute;s de hablar con Ariadna, Teseo cambi&oacute; sus planes de querer matar al Minotauro. Entre los dos decidieron entrar e intentar averiguar que hab&iacute;a de verdad en lo que se dec&iacute;a del Minotauro. 

Ariadna pose&iacute;a un ovillo de hilo que le hab&iacute;a dado D&eacute;dalo, ataron un extremo a la puerta del laberinto y fueron soltando a lo largo de su recorrido. Cuando se encontraron con el Minotauro dormido, lo ataron por seguridad y esperaron a que se despertara. Una vez el Minotauro despert&oacute;, result&oacute; ser un ser bueno con una gran capacidad para inventar historias debido a que Minos hab&iacute;a instalado una inmensa biblioteca en el laberinto. A pesar de que era un ser culto e inteligente, ten&iacute;a un desconocimiento total de la raz&oacute;n por la cual se encontraba ah&iacute; metido. De hecho, ignoraba lo que hab&iacute;a m&aacute;s all&aacute; de los muros del laberinto, a excepci&oacute;n de lo que pod&iacute;a imaginar por los libros que hab&iacute;a le&iacute;do. Y por supuesto, no ten&iacute;a ni idea de quienes eran sus padres y ni mucho menos de que ten&iacute;a una hermana.

Teseo y Ariadna, con la ayuda del ovillo, consiguieron sacar al Minotauro del Laberinto y le mostraron todo cuanto pudieron del mundo exterior. Despu&eacute;s de mucho meditarlo y cost&aacute;ndole un gran esfuerzo, Minos decidi&oacute; encerrar a Pasifae en el laberinto, ya que era ella la verdadera culpable de que el Minotauro hubiera estado encerrado tanto tiempo y de que hubiera muerto tanta gente inocente sin motivo alguno.

El minotauro result&oacute; ser un incre&iacute;ble escritor que se hizo famoso a pesar de su apariencia desagradable. Teseo y Ariadna se casaron y tuvieron un hijo del que fue padrino su t&iacute;o, el Minotauro. A pesar de que no se lo merec&iacute;a sacaron a Pasifae del laberinto y la dejaron ir al bautizo y conocer a su nieto, aunque ya nunca volvi&oacute; con Minos y decidi&oacute; irse lejos y vivir como si no tuviera familia.
]]></description>
			<dc:creator>cifu</dc:creator>
			<dc:date>2006-04-10</dc:date>
			<pubDate>Mon, 10 Apr 2006 11:49:43 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Carta a Ana Frank]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/196/196921/</link>
			<description><![CDATA[Lleg&oacute; una carta escrita en el pasado. No se trata de un recibo perdido en alguna oscura oficina de correos y que tras mil vericuetos lleg&oacute; a su destino. No es esta una historia del tr&aacute;gico retraso ni de la fatal casualidad. Solo son unos folios firmados por alguien que habita en el tiempo, que fue hace a&ntilde;os, para quien el tiempo se detuvo tr&aacute;gicamente, aunque no del mismo modo que para su amiga.

&iexcl;Querida Ana!

Lo cierto es que no s&eacute; c&oacute;mo dirigirme, te has hecho tan famosa que provoca respeto. No estoy absolutamente segura de que te acuerdes de m&iacute;. Soy Carolina, la chica que ten&iacute;a tres hermanos peque&ntilde;os y que estaba en el mismo barrac&oacute;n que t&uacute;. S&iacute;, esa a la cual le contabas ese mundo propio que creaste de obsesiones y personajes complejos.

Pasaron los a&ntilde;os, y cuando consegu&iacute; localizar a mi &uacute;nico hermano vivo, nos fuimos a vivir a Yugoslavia. Me  cas&eacute;, nos fue bien, tan bien que la empresa que ten&iacute;amos fue creciendo tanto que era incre&iacute;ble. Todo eso lo conseguimos gracias a mucho esfuerzo y trabajo. A eso y a que &eacute;ramos un apoyo importante para un tal Slobodan Milosevic. Hizo cosas terribles pero aun as&iacute; nosotros le apoyamos. Al principio era &uacute;nicamente por el dinero, pero pasamos a creer firmemente que lo que dec&iacute;a era lo correcto.

Mientras todo esto suced&iacute;a tuve un hijo, al cual no ten&iacute;a demasiado tiempo de ver por que ten&iacute;a que servir al se&ntilde;or Slobodan. Pero creci&oacute; grande, fuerte y bastante inteligente. A medida que se fue haciendo mayor misteriosamente nunca coincid&iacute;a en opini&oacute;n ni conmigo ni con mi marido. No se le pod&iacute;a explicar nada. Cosas de j&oacute;venes, pens&aacute;bamos.

Ahora mi hijo no comprende ni espera una respuesta. Ser&iacute;a in&uacute;til explicarle que con los a&ntilde;os, el lenguaje, nosotros, hasta nuestro nombre cambia.

Por otro lado, si algo me ha ense&ntilde;ado la vida es que se regresa a los viejos amigos a pesar de todo. El motivo de esta carta es…es… bueno, &iquest;Alguna vez has tenido esa sensaci&oacute;n de que vemos el tiempo pasar y que estamos convencidos de que todo va bien sin tener prueba alguna de ello?, pues yo la tuve esta ma&ntilde;ana.

El caso es que hoy al despertar, tuve un sentimiento extra&ntilde;o, sent&iacute; como si el mundo siguiera su marcha y me dejara abandonada en el olvido. Pero de una manera desconocida ese sentimiento me condujo a darme cuenta de  que me he preocupado tanto por cosas sin importancia, que no he sabido atrapar los momentos importantes en mi memoria. 

Esta ma&ntilde;ana mi hijo venci&oacute;, consigui&oacute; convencerme no de que sus ideas eran las correctas, sino de que las m&iacute;as no lo eran. Como dijo el poeta, hay derrotas que le vencen a uno, hay muros en el camino que solo con encontrarlos suscitan cansancio y desaliento, abordando hasta el deseo de afrontar una nueva senda.

Esta ma&ntilde;ana mi hijo muri&oacute;, en una protesta contra la misma persona que “me hab&iacute;a estado ayudando durante todos estos a&ntilde;os”. Directamente dispararon y la misma indiferencia que sent&iacute;a yo cuando ve&iacute;a a las madres de otros ni&ntilde;os fue la que mostr&oacute; este se&ntilde;or por nosotros. Cuando vi la mirada de las dem&aacute;s madres que acababan de perder a sus hijos me record&eacute; a m&iacute; misma, buscando desesperadamente alg&uacute;n familiar vivo y el odio que sent&iacute;a por la persona que hab&iacute;a provocado mi sufrimiento y por las que le apoyaban. Y en ese preciso instante me di cuenta que durante todos estos a&ntilde;os yo me hab&iacute;a convertido en ese tipo de personas que tanto odiaba. Me hab&iacute;a dejado llevar por el dinero y las comodidades, y lo peor de todo es que no era consciente de ello. Puede que al principio s&iacute;, pero despu&eacute;s me fui enga&ntilde;ando hasta el punto de creerme mis propias mentiras.

Mi hijo siempre me dec&iacute;a, imagina el d&iacute;a de tu funeral, con todos tus amigos en el. &iquest;Por qu&eacute; te gustar&iacute;a que te recordaran?, y yo siempre le contestaba, que no dijera tonter&iacute;as. Ahora s&eacute; que no eran tal cosa. Todos sus amigos le recuerdan por su firmeza al defender lo que &eacute;l cre&iacute;a justo, a pesar de que todo su entorno le condujera en direcci&oacute;n opuesta. Sin embargo a m&iacute; no me queda ni el recuerdo de su infancia, no le vi crecer y le intent&eacute; educar en unos valores no solo brutales y equivocados, si no tambi&eacute;n despiadados.

&Uacute;nicamente te escribo para decirte que pronto me reunir&eacute; contigo, mi cuerpo no soportar&aacute; esta tristeza mucho tiempo m&aacute;s. Necesitaba hablar con una buena amiga aunque su cuerpo no est&eacute; entre nosotros. Dejo estas palabras al cuidado de las olas y as&iacute; seguro que alg&uacute;n d&iacute;a podr&aacute;s leerlas en el momento en que lleguen a la rayita que toca el sol.

Muchas gracias por tu cari&ntilde;o mientras estuve contigo.

Carolina




]]></description>
			<dc:creator>cifu</dc:creator>
			<dc:date>2006-04-12</dc:date>
			<pubDate>Wed, 12 Apr 2006 19:08:05 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Puerta]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/208/208489/</link>
			<description><![CDATA[Puerta

Llegu&eacute; a aquella consulta en la que &uacute;nicamente quedaba un quicio libre para acomodarse y le pregunt&eacute; a una  cancilla con un portier muy elegante si estaba ocupado. Estaba tan nervioso por los resultados de las pruebas que no quer&iacute;a cometer ning&uacute;n error. Estuve tanto tiempo esperando que se me durmi&oacute; la jamba. 
Para no empezar a cabecear, pens&eacute; en entablar una conversaci&oacute;n con la cancilla que estaba sentada junto a m&iacute;. Pensaba que no me escuchar&iacute;a, ya que yo era un simple barbacana feo, con olor a vaca y con una gatera peque&ntilde;a con telara&ntilde;as. 
Contra toda expectaci&oacute;n la cancilla, que era muy habladora, me cont&oacute; toda su vida en un momento. Averig&uuml;&eacute; que era madre soltera, de una contraventana, un falsete y un portillo. Ella se encontraba all&iacute; porque el portillo ten&iacute;a la aldabilla enferma. La verdad es que se trataba de algo preocupante, la ten&iacute;a toda oxidada y si se extend&iacute;a al resto de la hoja se le cerrar&iacute;an todas las puertas.
De repente apareci&oacute; la enfermera (una cristalera muy sexy) por el engargolado y llam&oacute; a la cancilla. Se despidi&oacute; de m&iacute; y le dese&eacute; mucha suerte. 
Continu&eacute; mi espera, solo y aburrido, lo cual me hac&iacute;a estar aun m&aacute;s nervioso. Para distraerme empec&eacute; a observar a los dem&aacute;s. Hab&iacute;a una vieja andufa a la que se le ve&iacute;a a la legua que se hab&iacute;a tirado toda su vida en el r&iacute;o trabajando, parec&iacute;a no estar bien del bastidor probablemente por la humedad. Despu&eacute;s, una albacara que ten&iacute;a el alar&oacute;z roto, a juzgar por las marcas que ten&iacute;a por el cabezazo de alg&uacute;n buey y un escotill&oacute;n, que por la vejez ten&iacute;a rota la cerradura.
No me hab&iacute;a dado cuenta de que hab&iacute;a un escusado con la espa&ntilde;oleta torcida en un rinc&oacute;n, y a su lado una pulcra puerta reglar con su rejilla bien colocada.
De repente entraron por la puerta grande dos rastrillos que hablaban de la sublime puerta a voces y me sacaron de mi observaci&oacute;n. La enfermera vino a por m&iacute; y fui a ver al se&ntilde;or doctor que aparentemente no era m&aacute;s que un postigo pero se trataba de un gran profesional.
Entr&eacute; y solo con ver su banderola supe que lo que me tenia que decir no era bueno. Las muestras que hab&iacute;a tomado de mi batiente hab&iacute;an dado positivo, y que mi malestar era causado por el irreparable mal de las termitas. Tom&eacute; la puerta y sal&iacute; de la sala temblando dejando la puerta de par en par. Hab&iacute;a tratado de poner puertas al campo hasta entonces, pero ya estaba todo dicho,  no hab&iacute;a manera posible de abrir la puerta.
Sal&iacute; del edificio por la puerta principal  donde estaba el portero que me mir&oacute; como si supiera que estaba a las puertas de la muerte. No sab&iacute;a que hacer ni a quien dirigirme, comenc&eacute; a deslizarme por el primer carril que encontr&eacute;. Iba inmerso en mis pensamientos sin darme cuenta de la existencia de las puertas que se deslizaban a m&iacute; alrededor. Normalmente me hubiera ido fijando en si esta tiene un buen cancel o en el buen par de bisagras de la otra, pero aquel d&iacute;a algo hab&iacute;a cambiado, nada de eso me importaba. 
De repente un escape de agua me hizo recordar a Compuerta, la &uacute;nica amiga de verdad que hab&iacute;a tenido en mi vida. Fui a su casa y casi echo las puertas abajo, necesitaba hablar con ella, que me consolara y me dijera que a&uacute;n quedaba una puerta abierta, que no pasaba nada. Estuve casi media hora golpeando insistentemente a la puerta. Casi me muero de la impaciencia en la casapuerta. Pero cuando estaba apunto de irme escuch&eacute; el fiador,  y ah&iacute; apareci&oacute; ella, con sus paneles de n&iacute;quel bien limpios.  Me hizo pasar y me ofreci&oacute; algo de beber, lo cual agradec&iacute; porque ten&iacute;a el picaporte seco, y necesitaba engrasarlo para conseguir que se moviera algo. 
Despu&eacute;s de un largo rato hablando y tras explicarle mi tormento, me dijo que si me pod&iacute;a contar una cosa de puertas para adentro, y le contest&eacute; que claro, que era mi mejor amiga y que pod&iacute;a confiar en m&iacute;. Me dijo que si llamaba a la puerta de un tal Surtida  quiz&aacute; me podr&iacute;a ayudar. Parece ser que estaba en puertas de descubrir el remedio definitivo para las termitas, pero que todav&iacute;a no le dejaban hacer pruebas con puertas reales. 
Esto lo supo Compuerta escuchado detr&aacute;s de la puerta de su jefe, por lo que de ninguna manera le pod&iacute;a decir que hab&iacute;a sido ella quien me lo hab&iacute;a comentado, de lo contrario le ense&ntilde;ar&iacute;an la puerta. 
No es que le hubiera resultado f&aacute;cil encontrar ese trabajo ya que le hab&iacute;a tocado ir de puerta en puerta busc&aacute;ndolo, y ellos eran los &uacute;nicos que hab&iacute;an decidido franquear las puertas con ella. 
El caso es que Compuerta me llev&oacute; de puerta a puerta y me dej&oacute; justo enfrente de la puerta giratoria del edificio. Entr&eacute; sudando barniz, por lo que el plant&oacute;n me mir&oacute; como diciendo a la m&iacute;nima coges la puerta. Le dije a la secretaria que si pod&iacute;a ver al se&ntilde;or Surtida, y esper&eacute; hasta que me llam&oacute;. Ella me dijo que era la &uacute;nica puerta entreabierta que hab&iacute;a en el pasillo, as&iacute; que entr&eacute; y cerr&eacute; la puerta. No quer&iacute;a causarle mala impresi&oacute;n y si la dejaba entrecerrada parecer&iacute;a un coludo y tendr&iacute;a m&aacute;s posibilidades de que me dieran con la puerta en las narices. 
Le coment&eacute; mi situaci&oacute;n, y me pregunt&oacute; como sab&iacute;a yo aquello, a lo que le respond&iacute; que no se lo pod&iacute;a decir. Parece ser que esa contestaci&oacute;n supuso un factor decisivo a la hora de confiar en m&iacute;. Empez&oacute; a hablarme del proyecto a puerta cerrada, por supuesto. Se trataba de una idea innovadora en la que inyectaba en la madera un l&iacute;quido que atra&iacute;a a las termitas por su olor, &eacute;stas lo com&iacute;an y mor&iacute;an al instante. Lo m&aacute;s doloroso ven&iacute;a despu&eacute;s a la hora de recuperar el tejido perdido, era a base de transplantes de puertas muertas. Si el tejido era rechazado, deb&iacute;an comenzar todo el proceso de nuevo hasta encontrar un tejido compatible. 
Decid&iacute; someterme al tratamiento y ahora estoy en puertas de finalizarlo. No me puedo creer que unos meses atr&aacute;s estuviera a las puertas de la muerte. Toda esta historia es para haceros entender que por muy hundido que est&eacute;s, cuando se cierra una puerta se abre una ventana. 
]]></description>
			<dc:creator>cifu</dc:creator>
			<dc:date>2006-05-26</dc:date>
			<pubDate>Fri, 26 May 2006 00:37:10 CEST</pubDate>
		</item>
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