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		<title>gik en loscuentos.net</title>
		<link>/cuentos/local/gik/</link>
		<description><![CDATA[Nació en Santiago de Chile, en febrero de 1976 y a los pocos meses de nacido jugaba ya a dibujar letras en papel. Con el paso de los años, ese gusto por el papel no se le quitó.

Fue así como al cumplir su decimotercer invierno sobre esta tierra, se dedicó definitivamente, a hacer barquitos de papel y colorearlos, por supuesto.

Pasaron los años, pudo aprender mucho, pero de la literatura se mantuvo distante, hasta que se encontró con un cronopio, que luego de zamarrearlo lo devolvió a su camino.

Desde entonces ya nunca volvió a ser el mismo.  Los cuentos se transformaron en su norte.

Cuentos favoritos:

A nadie le cabrán dudas que mi autor favorito es Julio Cortázar.  Aquí pueden ver algunos de mis cuentos favoritos de dicho autor:

 (bastante largo)


Algunos de mis cuentos favoritos de los cuenteros locales:



(Algún día agregaré más, cuando por fin tenga tiempo)]]></description>
		<language>es-es</language>
		
		<item>
			<title><![CDATA[La Columna del Gik (I)]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/480/4807/</link>
			<description><![CDATA[Hace algunos meses apareci&oacute; en la escena de este sitio uno de esos tipos ordinarios y pasajeros que el mundo ha estado pariendo cada vez con mayor frecuencia.  De trato desagradable, malos modales y tendiente a la risa f&aacute;cil, como dir&iacute;a mi abuelo.

De esos hay muchos y pese a que usualmente todo grupo humano debe contar con la aparici&oacute;n de en promedio dos de esos seres al a&ntilde;o, resulta dif&iacute;cil acostumbrarse a ellos.  Si esos sujetos son dif&iacute;ciles de tratar, m&aacute;s lo es en una comunidad en internet y a&uacute;n m&aacute;s cuando quien debe lidiar con tales individuos es el administrador del sitio.

Tengo muchas historias de casos parecidos.  Luego de varios a&ntilde;os en la labor de administrar comunidades en l&iacute;nea uno va acumulando experiencia y un cierto olfato.  Quiero hablarles de un tema espec&iacute;fico, que quiz&aacute;s en unos a&ntilde;os m&aacute;s no parezca relevante, pero que tiene que ver con algo que hoy en d&iacute;a es un tema candente: la libertad de expresi&oacute;n.

Internet es un mundo nuevo y como tal, necesita ser explorado y conquistado.  La mayor&iacute;a de los que acceden a esta red (ustedes, los que leen esto) tienen menos de 5 a&ntilde;os de experiencia en Internet: en la vida real no podr&iacute;an ni salir solos a la calle.  Hay muchos paradigmas que buscan paralelos con la vida real: algunos &quot;navegan&quot; por Internet siendo que la red no tiene ni agua ni espacio, otros van de un sitio a otro sin moverse de sus sillas y hay quienes hacen amistades con gente que jam&aacute;s han visto. 

Este mundo nuevo parece para algunos un para&iacute;so, un escape: un lugar donde pueden hacer todo aquello que en el mundo real no les permite.  Hombres aquilosados y malolientes se describen como principes azules ante sus doncellas virtuales y ellas, muchas veces menos dotadas a&uacute;n, juegan a ser actrices de Hollywood.  Podr&iacute;a seguir eternamente, pues hay muchos: los cobardes que se disfrazan de dragones, los ladrones en blancos atuendos alados, los que ofrecen negocios maravillosos para hacerse millonario en dos semanas, etc. Muchos de los seres que he descrito son almas mutiladas que sufren en vida y que piden a gritos un escape, un giro que haga por arte de magia ese cambio que no son capaces de hacer.

Para muchos es tambi&eacute;n este mundo un lugar donde pueden decir lo que quieran, actuar como quieran, total sus abuelas nunca conocieron este sitio y las reglas de los abuelos son de ese mundo a&ntilde;ejo que no est&aacute; hecho de bits.  Se equivocan, pues olvidan que los bits circulan por cables que son tan reales como el polvo en que ellos se convertir&aacute;n cuando mueran.  Se equivocan, porque la libertad y el respeto no son dependientes del medio que se use para comunicar: el medio no es m&aacute;s que lo que est&aacute; entre una y otra cosa, est&aacute; al medio.

Volviendo al personaje que suscita esta reflexi&oacute;n, uno de sus argumentos es de esos cl&aacute;sicos ejemplos de ignorancia e inadaptaci&oacute;n al mundo y por ende a este nuevo mundo de bits: &quot;en Internet puedo decir lo que quiera de quien quiero y el hecho de que me lo impidan, se llama censura&quot;.  &iquest;A ustedes tambi&eacute;n les causa una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n entre pena y risa un comentario de ese tipo?  &iquest;Es que acaso en el mundo &quot;real&quot; todos podemos decir lo que queramos?  &iquest;Ser&iacute;a bueno que as&iacute; fuera?

Claramente no.  As&iacute; como no queremos que todos puedan hacer todo lo que quieran, tampoco no queremos que todos puedan decir lo que ellos quieran.  Les doy un ejemplo.  Un se&ntilde;or periodista decide que eres deshonesto y lo publica en un peri&oacute;dico de amplia circulaci&oacute;n en tu pa&iacute;s.  &iquest;Libertad de expresi&oacute;n, cierto?  &iquest;Qu&eacute; ocurre con tu honra, con tu empleo y con tu carrera profesional?  &iquest;Qui&eacute;n ha de pagar ese costo?

Bueno, as&iacute; es en el mundo real, en ese mundo, uno asume las consecuencias de sus actos.  El hablar tambi&eacute;n es un acto.  &iquest;Por qu&eacute; tendr&iacute;a que ser distinto en Internet?  En el mundo real, el anonimato es al momento de dar una opini&oacute;n, sin&oacute;nimo de cobard&iacute;a.  En Internet es para muchos un valor, un derecho.  Hay tantos que no saben como funcionan las cosas, que creen que en Internet no hay &eacute;tica y hay muchos otros que se aprovechan de esa ignorancia colectiva de un mundo cuya poblaci&oacute;n tiene un promedio de edad menor a cinco a&ntilde;os.

Pero esas crisis son normales.  As&iacute; como los dolores de la infancia, cuando nuestros huesos crecen, hay dolores en esta sociedad que se adapta a nuevas formas de comunicarse.  Las aguas est&aacute;n revueltas y muchos no entienden lo que pasa y no saben a qu&eacute; atenerse.  Ya ver&aacute;n como toda esta discusi&oacute;n, en algunos a&ntilde;os m&aacute;s, parecer&aacute; calcada de alg&uacute;n discurso constitucionalista de hace doscientos a&ntilde;os.

Gik.]]></description>
			<dc:creator>gik</dc:creator>
			<dc:date>2003-05-02</dc:date>
			<pubDate>Fri, 02 May 2003 10:47:14 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Tolerancia: la llave a la idiotez]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/533/5332/</link>
			<description><![CDATA[Hoy en d&iacute;a est&aacute; de moda la tolerancia.  Ser intolerante es peor que ser ped&oacute;filo o violador, porque despu&eacute;s de todo, esos son problemas de cada uno y tu qu&eacute; te metes?  Yo creo que as&iacute; como es importante la tolerancia, tambi&eacute;n lo es entender lo que significa y entender las graves consecuencias que puede tener el abusar de dicho t&eacute;rmino.

Seg&uacute;n la Real Academia, la tolerancia es el &quot;respeto a las ideas, creencias o pr&aacute;cticas de los dem&aacute;s cuando son diferentes o contrarias a las propias&quot;.   &iquest;Qu&eacute; significa eso en espa&ntilde;ol?  Significa que todo aquello que cree o practica alguien, adem&aacute;s de sus ideas, merecen nuestra deferencia, merecen que aceptemos que es su mejor esfuerzo por hacer o creer lo que es correcto.  

Pero respetar que otros piensen distinto o crean en cosas distintas no significa que siempre existan varios caminos correctos, sino m&aacute;s bien que hay muchos que  est&aacute;n equivocados.   &iquest;Podemos pedirle a nuestro universo o a nuestra naturaleza que tolere nuestras diferencias de pensar?  

Dos hombres est&aacute;n sentados frente a frente en un cuarto vac&iacute;o, completamente oscuro, que tiene s&oacute;lo una puerta.  Los dos discuten acaloradamente:

-Yo creo que hay una puerta a mi izquierda, pues hace rato me pareci&oacute; ver una luz a este lado- dice uno de los hombres.
-Pues a m&iacute; me parece que la puerta est&aacute; a mi izquierda, porque he escuchado ruidos.

Luego de horas de acalorada discusi&oacute;n, entra por la puerta un tercer hombre que conoce la sala (recuerden que est&aacute; completamente oscuro), se encuentra con los dos hombres sentados y uno de ellos inmediatamente le dice al reci&eacute;n llegado:

-Acabas de entrar a esta sala.  Nosotros tenemos hace horas una discusi&oacute;n acerca de d&oacute;nde est&aacute; la puerta.  &Eacute;l cree que est&aacute; a su izquierda y yo creo que est&aacute; a la m&iacute;a.  &iquest;Qui&eacute;n de nosotros tiene la raz&oacute;n?

&iquest;Qu&eacute; es lo que el forastero debe hacer? &iquest;Debe ser tolerante con las creencias de ambos, mentirles diciendo que probablemente a la izquierda de ambos hay una puerta o debe decirles la verdad?  

En el pa&iacute;s que vivo, los profesores ya no se atreven a refutar a sus alumnos cuando &eacute;stos est&aacute;n equivocados.  No se atreven, porque no estar&iacute;an siendo tolerantes con las ideas de los chicos.  &iquest;Qu&eacute; tal si en la clase de matem&aacute;ticas, un alumno cree saber que uno m&aacute;s uno es igual a tres?  S&iacute;, su idea merece respeto, pero creo que es correcto que sepa que est&aacute; equivocado.

Volviendo al cuadro del los hombres en la sala, el reci&eacute;n llegado debe ser tolerante con las creencias e ideas de los dos hombres, pero eso est&aacute; lejos de significar que deba aceptar sus ideas como verdades.  Tampoco debe significar que &eacute;l deba ocultar la verdad que conoce y que difiere irreconciliablemente de las ideas de los dos hombres.

&iquest;Qu&eacute; ser&iacute;a de la ciencia si los cient&iacute;ficos debieran considerar ciertas todas las contradictorias ideas de todos sus colegas?  Creo que hoy se nos ense&ntilde;ar&iacute;a en la escuela que la tierra es al mismo tiempo plana, esf&eacute;rica o un geoide en evoluci&oacute;n y que la luna es un sat&eacute;lite natural que gira alrededor de la tierra, as&iacute; como una bola de queso que cuelga del firmamento y al mismo tiempo, parte de un cuadro que se coloca en la noche sobre nuestras cabezas.

&iquest;Ser&aacute; quiz&aacute;s que detr&aacute;s de esa tolerancia que con tanta fuerza pregonamos se refugia un creciente egoismo?  Ese egoismo que se resiste a corregir a otros cuando est&aacute;n equivocados, ese egoismo que dice &quot;hay que dejarles que crean lo que quieran&quot;, sabiendo que la puerta no est&aacute; a la izquierda de ninguno, sino que detr&aacute;s de uno de ellos.  Respetar ideas y creencias, s&iacute;.  Catalizar idiotez, no gracias.]]></description>
			<dc:creator>gik</dc:creator>
			<dc:date>2003-05-14</dc:date>
			<pubDate>Wed, 14 May 2003 04:12:23 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La Columna de Gik (II) - Libertades]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/317/317229/</link>
			<description><![CDATA[Hay quienes parecieran esforzarse en no entender lo que es evidente: un sitio en Internet no es un espacio p&uacute;blico.  El hecho que la mayor&iacute;a de los que participamos en Internet paguemos mensualmente para poder conectarnos no nos da derecho a hacer lo que queramos en cualquier sitio en Internet.  

Cada sitio, cada espacio en Internet es propiedad privada.  Para que un sitio web est&eacute; disponible para que otros lo visiten, &eacute;ste debe estar alojado en alg&uacute;n servidor y ello naturalmente tiene un costo.  Por la naturaleza privada de los sitios en Internet, el due&ntilde;o del espacio tiene derechos y obligaciones:

Tiene la obligaci&oacute;n de respetar las leyes locales (del lugar donde est&aacute; alojado el sitio web) y los tratados internacionales a los que dicho pa&iacute;s est&eacute; suscrito.
Tiene el derecho de decidir qu&eacute; contenidos publica en su sitio web.
De esa forma, si alguien decide crear un sitio en Internet y dar espacio a usuarios de la gran red, tiene derecho a definir las condiciones de participaci&oacute;n.  Adem&aacute;s, tiene la obligaci&oacute;n de transferir a los participantes las restricciones que la ley impone.

La manera usual de definir las reglas del juego para participar el el sitio es a trav&eacute;s de un reglamento.  Ese reglamento est&aacute; en general a disposici&oacute;n de todos los participantes del sitio y ellos deben aceptar las condiciones (contrato) para poder tener acceso al sitio.  Evidentemente que el due&ntilde;o del sitio no s&oacute;lo tiene el derecho, sino que la obligaci&oacute;n de hacer cumplir dicho reglamento. 

Pero el reglamento tiene adem&aacute;s la finalidad de asegurar la existencia del sitio mismo.  Las reglas protejen al due&ntilde;o del sitio de transgredir la ley (pues &eacute;l es el responsable ante la ley por los contenidos del sitio) y de tal manera aseguran la permanencia en el tiempo del sitio web. Por lo tanto debiera ser del inter&eacute;s de cada participante que las reglas del sitio sean respetadas, para que el lugar pueda seguir existiendo.

Lo sorprendente es que existe una gran cantidad de personas que creen que:

Internet es un espacio p&uacute;blico y que por ende tienen derecho a hacer lo que quieran en cualquier lugar. 
Poner reglas acerca del tipo de contenidos que se pueden publicar constituye una violaci&oacute;n a su libertad de expresi&oacute;n.
Para hacer cumplir las reglas debe existir una suerte de juicio en que un organismo independiente verifique la violaci&oacute;n del reglamento.
Existe una serie de paralelos que se pueden hacer con aspectos m&aacute;s concretos de la vida, que ayudan a entender mejor la situaci&oacute;n.  Un ejemplo es comparar un sitio web con una casa particular:

&quot;El due&ntilde;o de una casa tiene el derecho de invitar a quien quiera a su casa y a poner las reglas de participaci&oacute;n.  Los visitantes tienen el derecho de elegir entre miles de casas y escoger la que m&aacute;s le acomode.  Una vez que los visitantes ingresan a la casa, tienen la obligaci&oacute;n de atenerse a las reglas impuestas por el due&ntilde;o.  Si deciden dejar de respetar dichas reglas, pueden irse a otra casa.&quot;

El decir que poner y hacer cumplir reglas en un sitio en Internet viola alguna libertad es una evidente demostraci&oacute;n de ignorancia.  Invito a reflexionar acerca del tema.]]></description>
			<dc:creator>gik</dc:creator>
			<dc:date>2007-10-20</dc:date>
			<pubDate>Sat, 20 Oct 2007 11:39:34 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La Columna de Gik (III) - De Funerales]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/318/318688/</link>
			<description><![CDATA[Seguro que muchos de nosotros se ha preguntado alguna vez como se ver&iacute;a el propio funeral.  &iquest;Quienes ser&iacute;an los asistentes? &iquest;Qui&eacute;n leer&iacute;a un discurso? &iquest;Qui&eacute;nes dejar&iacute;an caer l&aacute;grimas? 

En la vida hay ciertos eventos que son de importancia para alimentar el ego.  La autoreferencia se alegra en los cumplea&ntilde;os, donde todos concurren a decirte que les alegra que hayas nacido; se goza del matrimonio, donde todos se ponen sus mejores trajes para celebrar la uni&oacute;n de una pareja (y la decisi&oacute;n que ella ha tomado) y llega a su punto c&uacute;lmine en el funeral, donde se celebra la vida y obra de una persona, adem&aacute;s de mostrar la falta que har&aacute;.

El problema del funeral es que llega demasiado tarde.  Al ego no le sirve ese &eacute;xtasis p&oacute;stumo, porque del ego ya ni quedan rastros.  Ese tema ha sido motivo de libros y pel&iacute;culas, pues la muerte no s&oacute;lo es el fin de la vida, sino que adem&aacute;s es en nuestra cultura un evento social, el punto c&uacute;lmine de la autoreferencia.

Pero hoy en d&iacute;a tambi&eacute;n hay una soluci&oacute;n a ese problema: las personalidades virtuales que nos permiten mostrar una faceta de la propia personalidad, crear contactos y amistades.  Estas proyecciones de uno tienen una propiedad interesante: al morir (ser eliminadas), el creador sigue existiendo y puede presenciar su propio funeral, pudiendo as&iacute; saber la opini&oacute;n que los dem&aacute;s ten&iacute;an de &eacute;l.

Las muertes de personalidades virtuales (nicks) son parte del d&iacute;a a d&iacute;a en las comunidades virtuales, son m&aacute;s un cumplea&ntilde;os que un funeral y la frecuencia con que ellas ocurren var&iacute;a de persona a persona: hay quienes cambian de nick como quienes se cambian de ropa y otros protejen la vida de sus personalidades virtuales m&aacute;s que su propia vida.  Lo cierto es que no hay que dejarse confundir: la desaparici&oacute;n (o muerte) de un personaje virtual no es algo definitivo.  En la mayor&iacute;a de los casos dichos personajes siguen existiendo en el mundo virtual, claro que bajo otros nombres.

As&iacute; que si ves morir a alguien de una comunidad virtual, abre los ojos, que su reencarnaci&oacute;n debe andar rondando por ah&iacute;...
]]></description>
			<dc:creator>gik</dc:creator>
			<dc:date>2007-10-28</dc:date>
			<pubDate>Sun, 28 Oct 2007 12:07:05 CET</pubDate>
		</item>
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