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	<channel>
		<title>tigrilla en loscuentos.net</title>
		<link>/cuentos/local/tigrilla/</link>
		<description><![CDATA[contacto: http://www.facebook.com/Tigrrrilla
correo: bigsister68@hotmail.com
mi nombre: Ana Laura Piera Amat

OlvÃ¬date de las estrellas....me gusta la frase del gran Saramago:" no escribo para agradar, sino para desasosegar". Sin embargo se agradece la crÃ¬tica inteligente y encaminada a mejorar algo, no a destruirlo.

Poetas: no dudo que el mundo de la poesÃ¬a sea maravilloso pero a mÃ¬ me seducen mas los cuentos..

Lo siento, la  puntuaciÃ²n no es mi fuerte. Cuando deje de ser una escritora mundialmente desconocida me buscarÃ¨ un corrector. Mientras tanto se agradecen los consejos..

cuenteros recordemos que Heminghway decÃ¬a que en la novela el escritor gana por puntos y en el cuento por knock- out. 

Escribo desde una netbook Lenovo que pone los acentos al revÃ¨s, a algunas personas les molesta...lo siento pero no es intencional. 


tigrilla (desde MÃ¨xico)



]]></description>
		<language>es-es</language>
		
		<item>
			<title><![CDATA[LA PESTE]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/201/201062/</link>
			<description><![CDATA[Cuento elegido entre los 10 mejores en un concurso de la BBC MUNDO.COM &quot;Cuentos cortos a partir de una foto&quot;, se puede ver la foto y los textos ganadores en:
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/forums/espacio_del_lector/newsid_4339000/4339767.stm



LA PESTE


Cuando sal&igrave; de la escuela el abuelo me esperaba &quot;Juli&agrave;n, el pueblo se ech&ograve; a perder, se pudri&ograve;&quot;, pens&egrave; que la locura senil se hab&igrave;a apoderado del abuelo pero mientras camin&agrave;bamos lo pude percibir, un olor a podrido saliendo de las casas, edificios de todas partes. La gente se cubr&igrave;a boca y nar&igrave;z para que sus almas no respirasen el hedor pero era tarde porque la podredumbre emanaba de ellos tambien. El abuelo me dijo &quot;te mostrare algo&quot; y subimos al cerro de la Cruz, desde la cima vi una fila de veh&igrave;culos de todo tipo, una v&igrave;bora ponzo&ntilde;oza alej&agrave;ndose del pueblo, &quot;&iquest;A donde van abuelo?&quot; &quot;a llevarse la peste a otro lado, quizas haya aun una esperanza para nosotros&quot;]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-04-27</dc:date>
			<pubDate>Thu, 27 Apr 2006 05:24:13 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[LA VERDAD OCULTA (ciencia ficci&ograve;n)]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/201/201808/</link>
			<description><![CDATA[LA VERDAD OCULTA 

Cuando yo despert&egrave;, &egrave;l estaba sentado en mi cama.  Sus enormes ojos negros, sin expresion y sin fondo parec&igrave;an engullirme entero. Sent&igrave; sus dedos fr&igrave;os y delgados como l&agrave;pices acariciando mi cabeza; de los ojos y de los extra&ntilde;os orificios nasales- apenas dos agujeros negros sobre la piel cetrina- comenz&ograve; a salir un fluido amarillento, parec&igrave;a estar llorando. 

No me di&ograve; miedo, muy dentro m&igrave;o lo reconoc&igrave;, en alguna parte de mi ADN palpitaba una verdad inquietante.

La luz enceguecedora que se asomaba por la ventana de mi cuarto parpade&ograve; 3 veces, ante esta se&ntilde;al, se levant&ograve; lentamente, como si le pesara alejarse.  Se situ&ograve; de tal modo frente a mi ventana que la luz lo envolvi&ograve; y entonces desapareci&ograve;. Escuch&egrave; el sonido de la nave que part&igrave;a a una velocidad demencial.

Me incorpor&egrave; y mir&egrave; mis manos, examin&egrave; mis brazos, sent&igrave; mi rostro, no me parec&igrave;a en nada a El, sin embargo, del fondo de mi ser fu&egrave; subiendo incontrolabe  una palabra que pronunci&egrave; sin permiso de mis labios y que dej&ograve; una herida abierta a su paso: &iexcl;&iexcl;PADRE, PADRE!!.]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-04-29</dc:date>
			<pubDate>Sat, 29 Apr 2006 23:21:35 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[PUTAS VIEJAS]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/202/202415/</link>
			<description><![CDATA[Me levant&egrave; cansada, m&agrave;s que otros d&igrave;as. Parec&igrave;a que todos los hombres que hab&igrave;an pasado por mi cuerpo se colgaban de m&igrave; nuevamente, todos juntos, impidi&egrave;ndome mover, chupando mis pechos ca&igrave;dos y apretando mis nalgas hasta hacerme da&ntilde;o.
Tuve una sensaci&ograve;n extra&ntilde;a, un presentimiento quiz&agrave;s. Sin saber bien porqu&egrave;, antes de salir, le prend&igrave; una veladora a la Virgen, cosa que no acostumbraba yo a hacer. 

La Guera y yo nos fuimos donde las dem&agrave;s, el lugar era conocido como el &quot;rinc&ograve;n de las putas viejas&quot;,  &egrave;ramos un grupo de mujeres mayores que esperaban cliente sentadas en sillas de pl&agrave;stico bajo una sombra improvisada con s&agrave;banas rotas. Ah&igrave; no llegaban mas que aquellos que no pod&igrave;an pagar las tarifas mas altas de las mas j&ograve;venes o uno que otro exc&egrave;ntrico que s&ograve;lo pod&igrave;a hacerle el amor a una anciana.

Sent&igrave; su mirada de lejos, estudi&agrave;ndome, no se que fu&egrave; lo que le llam&ograve; la atenci&ograve;n de m&igrave;, quiz&agrave;s le record&egrave; a alguien; cuando me abord&ograve; sent&igrave; la certeza absoluta de que &egrave;l era mi destino y no deb&igrave;a ignorarlo. &quot;&iquest;Cu&agrave;nto?&quot;-pregunt&ograve;, le d&igrave; mi tarifa, a los 55 no pod&igrave;a cobrar mas de $60 pesos, asinti&ograve; con la cabeza. Las dem&agrave;s me miraron con una mezcla agridulce de envidia y espanto. Era hermoso, no ten&igrave;a mas alla de 25 a&ntilde;os, alto y delgado con facciones agradables y armoniosas. Lo mir&egrave; a los ojos pero &egrave;l desvi&ograve; la mirada. Sent&igrave; que la Guera me jalaba del vestido, quer&igrave;a decirme algo pero yo apur&egrave; el paso. Lo llev&egrave; al cuarto donde trabaj&agrave;bamos, el cual se encontraba en penumbras gracias a una cortina vieja que imped&igrave;a que entrara la luz. &quot;Qu&igrave;tate la ropa&quot; me dijo en un susurro, yo me desnud&egrave; procurando no tardarme, estaba ansiosa, &egrave;l se sent&ograve; al borde de la cama a&ugrave;n vestido, y me hizo se&ntilde;as que me acercara, me rode&ograve; el cuerpo con los brazos y cual si fuera un ni&ntilde;o peque&ntilde;o, apoy&ograve; su rostro en mi vientre fl&agrave;cido. Comenz&ograve; a besar mi piel con devoci&ograve;n, sus labios apenas roz&agrave;ndome, me arriesgu&egrave; a tocarle la cabeza, al ver que no protestaba le acarici&egrave; los cabellos con ternura, asi estuvimos mucho rato, luego me pidi&ograve; me acostara y el se puso encima m&igrave;o, yo me preguntaba cu&agrave;ndo lo har&igrave;a, sent&igrave; que su mano buscaba algo entre sus ropas, de repente lo sent&igrave;, un dolor mas grande que todos los dolores de mi vida juntos: el dolor de mis entra&ntilde;as rotas y derramadas. 
Lo escuch&egrave; llorar como un beb&egrave;, ... luego no sent&igrave; dolor ni escuch&egrave; nada y me sumerg&igrave; agradecida en la negrura 

Tigrilla

]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-05-02</dc:date>
			<pubDate>Tue, 02 May 2006 06:11:01 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[AMOR PROHIBIDO]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/203/203250/</link>
			<description><![CDATA[Mi participaci&ograve;n en el Taller de Desafi&ograve; de la Imagen No. 15 (Prosa )la idea era escribir sobre una imagen en particular:  &quot;Sommarnoje&quot; del artista sueco Anders Zorn. Nacido en 1860 – muerto en 1920. Cuando v&igrave; la imagen la verdad, se me hizo cursi cursi, demasiado rosa para mi gusto y la &ugrave;nica forma que tuve de contrarrestar eso fue escribiendo algo completamente opuesto. A ver que opinan.

Ver en http://www.desafio.blog.com.es/



AMOR PROHIBIDO

Nada en ellos parec&igrave;a fuera de lo com&ugrave;n, nada en su forma de actuar, de vestir o de moverse hubiera podido indicar que en el fondo de la vieja lancha se encontraba un cuerpo humano, tibio a&ugrave;n por hab&egrave;rsele escapado la vida hac&igrave;a poco tiempo.
El cielo estaba pintado con los colores que anuncian la agon&igrave;a del sol, Franz aprovechar&igrave;a la noche para deshacerse de &egrave;l en medio del inmenso lago.

Todos en el peque&ntilde;o pueblo de St. Germain sab&igrave;an que eran hermanos y que de cuando en cuando Franz visitaba a Caterine quien viv&igrave;a con su esposo Dennis, un hombre que era mayor que ella 20 a&ntilde;os.

Caterine se inclina un poco para echar un &ugrave;ltimo vistazo al cuerpo de su marido, ahora parcialmente tapado con una lona. Se siente extra&ntilde;a ahora que sabe que &egrave;l no estar&agrave; con ella, observa a Franz, y por un instante no es el  hombre de 32 a&ntilde;os el que ve, sino el ni&ntilde;ito de 12, asustado por haber hecho algo malo, muy malo. Ella, como anta&ntilde;o,  le avienta mil promesas en una mirada para tranquilizarlo. 

Franz se aleja remando despacio mientras recrea en su mente lo que ha sucedido: Caterine, la dulce Caterine, tan bella, pidi&egrave;ndole por fin matar a Dennis; el cuerpo de su cu&ntilde;ado contorsion&agrave;ndose, pataleando, luchando por vivir, mientras &egrave;l, Franz, le tapaba boca y nar&igrave;z con una de sus manazas de gigante mientras con el otro brazo lo apretaba con fuerza para que no eludiera su destino. Por fin sobrevino la laxitud del cuerpo y pens&ograve; que era como si Dennis estuviera pl&agrave;cidamente dormido y no muerto.

Mientras rema, un  pensamiento aleja los malos recuerdos ,la semana siguiente podr&agrave; regresar a St. Germain y volver&agrave; a meterse a la cama tibia de Caterine como lo han hecho desde siempre, no tendr&agrave;n que esconderse o emborrachar a Dennis hasta dejarlo inconsciente, ahora podr&agrave; hacerle  el amor con dulzura y pasi&ograve;n, podr&agrave;n vivir su amor prohibido sin prisas  mientras Dennis flota como un fantasma submarino, desgarrado el cuerpo y olvidado para siempre en la oscuridad.

tigrilla.

]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-05-05</dc:date>
			<pubDate>Fri, 05 May 2006 05:36:16 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[EL JUEGO]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/206/206216/</link>
			<description><![CDATA[Desde lo alto de la torre el Rey y la Reina miran el campo de batalla, la lucha fue terrible, la mitad del ej&egrave;rcito cay&ograve; pero el Reino permanece. Los ojos de ella se vuelven agua salada ante la visi&ograve;n de los charcos de sangre y los cuerpos muertos. Abajo, un grupo de frailes se apresuran a dar la &ugrave;ltima bendici&ograve;n a los que est&agrave;n muriendo...... 

&quot;Es hora de su medicaci&ograve;n&quot;..... la escena es interrumpida por la enfermera de turno, quien derrama una cascada de absurdas pildoritas de colores en la mano temblorosa de Artemio, &quot; &iexcl;Ay le hemos dicho que no se quite la ropa... &iquest;donde dej&ograve; su camisa?&quot; &quot;&iexcl;guarde ese juego!, est&agrave;n prohibidos en los cuartos, ya lo sabe&quot;.... El Rey, la Reina, los Peones, la Torre.... todo cae en el interior de la caja de madera, arropados suavemente en el forro de terciopelo dormir&agrave;n hasta que en la casa de locos haya espacio para la cordura despiadada del ajedrez.]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-05-17</dc:date>
			<pubDate>Wed, 17 May 2006 05:51:47 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[EL SUE&Ntilde;O]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/206/206824/</link>
			<description><![CDATA[Nos despert&ograve; el olor a cigarrillo que comenz&ograve; a invadir toda la casa, recuerdo haber escuchado a mi padre maldecir, &quot;....&iexcl;&iexcl;carajo apenas son las 8 de la ma&ntilde;ana y la pinche vieja ya esta fumando!!&quot;.

Fu&igrave; al cuarto de la abuela, cuando entr&egrave; en su habitaci&ograve;n me pareci&ograve; ver que escond&igrave;a una botella de licor debajo de su almohada pero me hice el tonto. &quot;Abuela que tiene?, usted nunca fuma tan temprano&quot;. Me mir&ograve; con ojos de loca y me dijo &quot;Ay mijo, otra vez lo so&ntilde;&egrave;&quot;, la not&egrave; temblorosa, estaba muy alterada. En otras ocasiones  me habia contado que se le aparec&igrave;a en sue&ntilde;os un indio muy pero muy viejo que le dec&igrave;a cosas raras en un idioma antiguo que ella no comprend&igrave;a.

&quot;Alvarito, ahora s&igrave; le entend&igrave;, habl&ograve; clarito en castellano y le entend&igrave; todito mijo&quot; &quot;cu&egrave;nteme Abuela&quot; &quot;espera deja prendo otro cigarro&quot;, &quot;no abuela ya no fume, ya nos ahum&ograve; la casa y mi papa esta echando pestes&quot; la abuela hizo caso omiso de mi comentario y prendi&ograve; otro cigarrillo, recuerdo que lo apretaba fuertemente entre sus dedos arrugados, le di&ograve; una gran chupada y continu&ograve; su relato: &quot;El hombre me dijo algo muy extra&ntilde;o:  &quot;llover&agrave; en tu parcela y tu tierra ser&agrave; fecunda nuevamente con la semilla ancestral&quot;
&quot;&iquest;&iquest;abuela que rayos significa eso??&quot;  la abuela se encogi&ograve; de hombros, luego me mir&ograve; con ojos traviesos y sac&ograve; de su escondite la botella de licor, &quot;abuela no sea as&igrave;, le har&agrave; da&ntilde;o&quot;, &quot;Alvarito estoy muy nerviosa necesito relajarme un poco, es que si vieras a este viejito de mis sue&ntilde;os, da miedo....todo en &egrave;l me llena de espanto, he llegado a pensar es el mismo diablo&quot;

Sal&igrave; de su cuarto muy intrigado, que significar&igrave;a eso que me hab&igrave;a dicho la abuela, ella no tenia tierras ni nada, entonces de que tierra le hab&igrave;an hablado, de qu&egrave; parcela? qu&egrave; semilla? durante el d&igrave;a me olvid&egrave; del asunto, &quot;locuras de anciana&quot; conclu&igrave; al fin.

Al otro d&igrave;a nos despert&ograve; un llanto extra&ntilde;o, primero pens&egrave; ser&igrave;a el gato de la vecina pero luego de escucharlo me asust&egrave;, &egrave;so no era ning&ugrave;n gato, mi padre maldec&igrave;a de nuevo,  me levant&egrave; y me dirig&igrave; a toda prisa al cuarto de mi abuela, era evidente que el lloriqueo proven&igrave;a de ah&igrave;.

Cuando entr&egrave; me qued&egrave; helado; sobre la cama se encontraba una mujer joven muy hermosa, su rostro ten&igrave;a un aire remotamente familiar, estaba completamente desnuda, de sus magn&igrave;ficos pezones manaba un r&igrave;o de leche,  entre sus piernas ensangrentadas estaba un beb&egrave; reci&egrave;n nacido de piel muy oscura, todav&igrave;a los un&igrave;a a ambos el cord&ograve;n umbilical; lloraba a todo pulm&ograve;n como si quisiera acabarse todo el aire de la casa, la mujer me miraba azorada, comprend&igrave;: era ella, y lo dicho en el sue&ntilde;o se hab&igrave;a vuelto realidad.

]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-05-19</dc:date>
			<pubDate>Fri, 19 May 2006 19:26:42 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[COMO UNA SOMBRA]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/208/208175/</link>
			<description><![CDATA[Ella dorm&igrave;a profundamente y no sinti&ograve; la puerta de la habitaci&ograve;n abrirse. Como una sombra, me escabull&igrave; dentro y me sent&egrave; con cuidado al borde de su cama.

La mir&egrave; largamente, era tan hermosa!!!. Sent&igrave; c&ograve;mo mi sangre se volv&igrave;a espesa de amor y ternura hacia esa mujer que era mi due&ntilde;a. Aspir&egrave; con deleite el perfume a manzanas frescas que anidaba en sus cabellos y se esparc&igrave;a por el ambiente; mis manos, temerosas de despertarla, flotaban sobre su rostro esbozando tenues caricias.  Su boca  entreabierta era una invitaci&ograve;n inmoral a besarla, asi que pos&egrave; delicadamente mis labios en los suyos, apenas roz&agrave;ndolos, resisti&egrave;ndome a la dulce tentaci&ograve;n de fundirme con ella en un beso inmenso.
De pronto, un pensamiento triste me invadi&ograve;, pues estaba tan serena que parec&igrave;a muerta, mir&egrave; su pecho y el movimiento de olas de sus senos me tranquiliz&ograve;, dici&egrave;ndome  que  respiraba, que estaba viva.... so&ntilde;ando.

Continu&egrave; mir&agrave;ndola un buen rato pero lleg&ograve; el momento en que tan solo verla no era suficiente, yo quer&igrave;a mas, quer&igrave;a sentir el fuego incontrolable producido por la uni&ograve;n de  nuestros cuerpos, quer&igrave;a ser uno con ella, besarla con besos enfermos de pasi&ograve;n y morir en su piel una y otra vez. No me pude contener y me fui metiendo lentamente entre sus s&agrave;banas tibias, ella se movi&ograve; un poco y me detuve a esperar que su cuerpo se aquietara, luego  continu&egrave; arrastr&agrave;ndome por esa playa que era su cama, ahora la tenia frente a m&igrave;.
Respirando el c&agrave;lido aire que exhalaba,  acerqu&egrave; nuevamente mi boca a la de ella, al contacto con sus labios sobrevino la desgracia: ella despert&ograve;, y mientras abr&igrave;a los ojos yo me desdibuj&egrave; de su lecho, pues la gente que habita en los sue&ntilde;os de otros, tenemos una existencia breve al capricho de los p&agrave;rpados de quien nos sue&ntilde;a. Por un instante, antes de desvanecerme por completo, nuestras miradas se cruzaron,  ella se frot&ograve; los ojos y luego.... se olvid&ograve; de m&igrave;.]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-05-24</dc:date>
			<pubDate>Wed, 24 May 2006 20:53:08 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[AL ABRIGO DEL MAR]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/211/211220/</link>
			<description><![CDATA[La superficie del mar, con su movimiento ondulante y su color acerado, parec&igrave;a la piel de un animal enorme y poderoso. Soplaba una fuerte brisa y entrar en &egrave;l no le fue facil, las olas romp&igrave;an con ira espumosa y jugaban con su maltrecho cuerpo como si de un mu&ntilde;eco de trapo se tratara, el chaleco salvavidas que portaba era un estorbo mas en sus esfuerzos . Carlota miraba desde la orilla con cierta aprensi&ograve;n,  pero 
descans&ograve; cuando vi&ograve; a su marido abandonarse al fin al arrullo de las olas.

Carlota se qued&ograve; viendo sin ver. Sus ojos perdidos en el horizonte mientras desfilaban en su cerebro imagenes de un pasado que se antojaba un mero sue&ntilde;o . Bruno de 25 a&ntilde;os, alto, gallardo, guap&igrave;simo, pidiendola en matrimonio. Ella muy diferente de la mujer de rostro cansado y ojos tristes que era ahora. Siempre hab&igrave;a sido muy atractiva pero la belleza  viene con fecha de caducidad y su
p&egrave;rdida se acelera ante la ausencia cr&ograve;nica de alegr&igrave;as. Su mente vol&ograve; a aquel sal&ograve;n de tango en su natal Buenos Aires, donde ambos gustaban de pasar las noches de viernes ebrios de m&ugrave;sica y vino, para luego rematar en su lecho de casados donde Bruno le hab&igrave;a hecho el amor infinidad de veces.Tantos y tantos recuerdos, &iquest;hab&igrave;an sucedido realmente? Hab&igrave;a existido otra vida antes de aquel suceso que marc&ograve; sus destinos para 
siempre?
 
Bruno se hab&igrave;a puesto un equipo de snorkel. Vio hermosos peces pintados con los colores del arcoiris,  otros menos llamativos pero interesantes, como el banco de pecesitos diminutos que lo envolvi&ograve; de repente. Sus lomos plateados reflejaron el sol del mediod&igrave;a y le pareci&ograve; encontrarse en medio del resplandor de alg&ugrave;n tesoro perdido.
Observ&ograve;  peque&ntilde;as rayas que se esforzaban en esconderse dentro del vientre arenoso del mar para no ser descubiertas. Su esfuerzo era vano pues nada ten&igrave;an que temer del hombre que en aquel momento deseaba fervientemente dejar de ser carne, piel y huesos para convertirse en escamas, cart&igrave;lago, branquias, arena o agua. Dejar de ser Bruno Savater y convertirse en parte de aquel 
universo submarino de una vez y para siempre. Se ensimism&ograve; tanto que logr&ograve; se ausentara el tenaz recuerdo de aquel horrible d&igrave;a, cuando frente a la Plaza de Mayo qued&ograve; roto entre las ruedas de un cam&igrave;&ograve;n que le rob&ograve; la mitad de su cuerpo y la voluntad de vivir.
 
 
Tras una hora y media, que a &egrave;l se le hizo  apenas unos cuantos minutos , su exploraci&ograve;n se vio interrumpida por los gritos de su mujer que le urg&igrave;a a acercarse a la orilla. Era hora de salir. Con pesar brace&ograve; hacia la playa hasta tocar el fondo con sus piernas muertas. Con sus brazos y con movimientos torpes y lastimosos de su cuerpo logr&ograve; salir. Lejos del cobijo del agua, Bruno fue otra vez, dolorosamente consciente de su condici&ograve;n de paral&igrave;tico, su rostro reflej&ograve; el rictus de dolor que llenaba su alma.
 
 
Carlota lo esperaba junto con 2 desconocidos que amablemente  se hab&igrave;an ofrecido a ayudar. Lo subieron a su silla de ruedas que hab&igrave;a estado semi escondida hasta ese momento tras unas rocas. Carlota acostumbraba ocultarla, pensaba que deb&igrave;a evitarle en lo posible a la gente sana, sentir la mordida del miedo provocada por  la vista de aquel aparato chocante, deprimente e improbable en medio de aquel paisaje de despreocupada belleza .
Instalado en su silla y empujado por Carlota, nadie mas que ella pudo observar que de los ojos de Bruno manaban l&agrave;grimas que, como las rayas que viera, se camuflajeaban con las gotas saladas que chorreaban de su cabeza.
 
Aquella noche la playa estaba desierta, ante la ausencia de luna aquello estaba como boca de lobo y tan s&ograve;lo se pod&igrave;a escuchar el ruido del mar rompiendo furiosamente contra la orilla. Nadie los vi&ograve;, nadie fue testigo del cumplimiento de aquel pacto nacido de horas interminables  de desesperanza y cansancio. No s&ograve;lo terminaba aquella noche su corta estancia en aquel pa&igrave;s acogedor, tambi&egrave;n terminaba todo para ellos. De 
haber habido luna quiz&agrave;s los habr&igrave;an visto: una mujer empujando trabajosamente a un hombre en silla de ruedas, los dos meti&egrave;ndose en el agua, sin protecci&ograve;n alguna, despidi&egrave;ndose de la vida,  buscando el abrigo eterno del mar y el descanso del cuerpo y del alma.

Tigrilla 
 
 
 
]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-06-06</dc:date>
			<pubDate>Tue, 06 Jun 2006 02:02:56 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[666]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/211/211807/</link>
			<description><![CDATA[Hoy se iba a terminar el mundo, o... algo parecido. Bueno, eso le dijeron a Paula Ch&agrave;vez en el mercado. 

 La &quot;Guera&quot;del puesto de pollo le cont&ograve; que hoy era el sexto d&igrave;a del sexto mes del a&ntilde;o 2006 y que el 666 era el n&ugrave;mero de la Bestia y que en la Biblia estaba aunciado el fin de todas las cosas. Paula o&igrave;a todo muy asombrada mientras ped&igrave;a que a  las pechugas del pollo les quitaran el huacal y se los pusieran aparte para hacer un caldo. &quot;Son las 11 apenas&quot; -dijo la &quot;Guera&quot; en tono fatalista- &quot;a&ugrave;n falta mucho para que el d&igrave;a termine y podr&igrave;a pasar cualquier cosa. &iquest;Me dijiste ocho pechugas verdad?&quot; Paula se qued&ograve; pensando y al fin contest&ograve; muy seria: &quot;Mejor s&ograve;lo dame cuatro, no tiene caso cocinar para dos d&igrave;as, no vaya a ser la de malas&quot;. Con un h&agrave;bil golpe de su cuchillo de carnicero la &quot;Guera&quot; rompi&ograve; en dos el cad&agrave;ver de un pollo amarillento y Paula se estremeci&ograve; cuando unas gotitas de sangre de pollo le salpicaron la ropa. La &quot;Guera&quot; se disculp&ograve;: &quot;Ya te dije &quot;mija&quot;: hazte mas atr&agrave;s, a veces salpica mucho cuando estoy cort&agrave;ndolo&quot;  Paula fantase&ograve; con las gotitas de pollo, quizas a la noche su delantal estar&igrave;a empapado con su propia sangre, su peque&ntilde;o cuerpo empez&ograve; a temblar aunque nadie lo not&ograve;. 
 

Rosy Hernandez  lleg&ograve; sob&agrave;ndose el voluminoso vientre y pidiendo le vendieran huevo. &quot;Guera guera, dame una docena de blanquillos&quot;, &quot;Si Rosy, ya te la doy, &iexcl;ay! &iquest;&iquest;ya sabes que dicen que hoy se acaba el mundo??&quot; Rosy abri&ograve; mucho los ojos &quot;&iquest;en serio?, &iexcl;ay Guera mejor dame 3 docenas!, har&egrave; una despensa por si mi Rub&egrave;n y yo sobrevivimos al desastre minimo no pasar hambre&quot; Rosy tambi&egrave;n  pens&ograve;  que aquella noche comprar&igrave;a un cart&ograve;n de la mejor cerveza y le har&igrave;a el amor a su marido con locura y pasi&ograve;n desmedidas para aprovechar sus &ugrave;ltimas horas sobre la tierra. 

 Don Facundo Castro, quien tenia un local de semillas frente a la poller&igrave;a, hab&igrave;a escuchado todo y  dijo con desd&egrave;n: &quot;no es que se acabe el mundo, hoy va a nacer el anticristo, lo explic&ograve; el Padre Artemio el otro domingo, no sean ignorantes&quot; A Rosy, que era una oveja descarriada de la iglesia por haberle quitado el marido a su hermana y quien no se hab&igrave;a parado en una desde hacia ya mucho tiempo,  lo de &quot;anticristo&quot; le son&ograve; a medicina y se qued&ograve; en las mismas.

 La &quot;Guera&quot; muy molesta le dijo a Don Facundo  &quot;mire, mejor olv&igrave;dese de las rabadillas de pollo que siempre le regalo para su perro,  mire que venir a insultarnos asi como as&igrave;.....&quot;

 El hijo de la &quot;Guera&quot;, Memito, un chiquillo moquiento y canijo, de cuatro a&ntilde;os, capt&ograve; enseguida el tono de la pl&agrave;tica pues era el mismo que usaban  con &egrave;l cuando no avisaba del ba&ntilde;o, as&igrave; que se arranc&ograve; del abrazo perenne a las piernas de su mama y agarrando un mont&ograve;n de tripas de pollo del bote de desperdicios fue a avent&agrave;rselas a Don Facundo, en se&ntilde;al solidaria con la autora de sus d&igrave;as. &quot;Escuincle cabr&ograve;n&quot; dijo Don Facundo mientras se sacud&igrave;a con torpeza de viejo, las v&igrave;sceras pegadas a los zapatos y hac&igrave;a adem&agrave;n de pegarle a Memito.

 &quot;&iquest;A quien le dice cabr&ograve;n imb&egrave;cil?&quot; hab&igrave;a aparecido Memo grande, con su voz de tenor y su cuerpo de boxeador. Era el marido de la &quot;Guera&quot; y hasta hac&igrave;a unos minutos  se encontraba en otro local enamorando a  la Carmela, la chica de la cremer&igrave;a, pero alguien le hab&igrave;a ido  con el chisme de que con su mujer se estaba armando una bronca. Hab&igrave;a dejado a la de la cremer&igrave;a a mitad de camino de un beso, pero la familia era la familia y hab&igrave;a que defenderla.

 Al poco rato todos los clientes y clientas hab&igrave;an tomado partido y se hab&igrave;a armado una batalla campal con jitomates podridos, pedazos de pollo, semillas y con lo que estuviera a mano. Jesusa, la mas anciana de las clientas que frecuentaban el mercado pas&ograve; por ah&igrave; despu&egrave;s de haber parado en el puesto de tacos y tras liberar un eructo sonoro con olor a barbacoa se santigu&ograve;: &quot;Ay maldito Satanas, &iexcl;esto es obra tuya!, ya me hab&igrave;an dicho que hoy habr&igrave;a desgracias, Diosito amp&agrave;ranos &iexcl;&iexcl;&iexcl; ya empezaron los cocolazos!!!!&quot;

Tigrilla.

 

huacal- parte del pollo donde van las costillas
rabadillas- la cola del pollo
bronca: problema, pelea
barbacoa: guiso de carne de borrego o chivo que se prepara en horno de tierra
cocolazos: problemas
tacos: Tortilla de maiz o harina a la que se le ha puesto un guiso y se ha doblado para comerse
blanquillos: huevos

NOTA: Lo que la biblia dice en realidad es que el 666 es el n&ugrave;mero de la &quot;Bestia&quot; o anticristo, no da en s&igrave; ninguna fecha espec&igrave;fica para que acabe el mundo o incluso para el nacimiento de dicho personaje. La imprecisi&ograve;n en que incurro en el cuento es a prop&ograve;sito, porque los chismes de mercado son as&igrave;, casi nada verdad y s&igrave; mucho de exageraci&ograve;n.
]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-06-07</dc:date>
			<pubDate>Wed, 07 Jun 2006 23:57:57 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[EL HECHIZO]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/215/215755/</link>
			<description><![CDATA[Mi participaci&ograve;n en Desaf&igrave;o de la imagen no. 16. Hab&igrave;a que escribir basados en una imagen que se puede ver en la siguiente direcci&ograve;n:
http://www.desafio.blog.com.es/


EL HECHIZO

El r&igrave;o que corr&igrave;a tranquilo cambi&ograve; de ritmo repentinamente. Se observ&ograve;  una peque&ntilde;a perturbaci&ograve;n en el fluir del agua, un burbujeo que se fu&egrave; haciendo cada vez mas notorio. Despu&egrave;s el agua se aquiet&ograve; y la perturbaci&ograve;n hab&igrave;a tomado forma, si, la forma de Marie que  aparec&igrave;a transparente, l&igrave;quida y en la misma posici&ograve;n en que la hab&igrave;an encontrado sin vida: semisumergida boca arriba, sus ojos mirando al cielo, sus ropas flotando como algas en el agua cristalina.

La hoguera que ard&igrave;a frente a Isabeau liberaba un humo negro y nauseabundo, como las cosas que se consum&igrave;an en ella, pero faltaba el componente que har&igrave;a toda la diferencia: unas gotas de su propia sangre.

&quot;Marie, hermana eras un ser excepcional, en t&igrave; no s&ograve;lo hab&igrave;a belleza f&igrave;sica sino una hermosura interior que hac&igrave;a que todos te amaran. Bernard te am&ograve; como nadie, &iquest;sabes Marie? a mi tambi&egrave;n me gustaba &egrave;l.  Envidiaba esos besos tan largos que se daban detr&agrave;s de la casa. Pero ni &egrave;l ni nadie repar&ograve; jam&agrave;s en m&igrave;.

 &iexcl;&iexcl;Esp&igrave;ritus del agua, devuelvan a Marie!!!

 Regresar&agrave;s a casa, mam&agrave; enjugar&agrave; sus l&agrave;grimas en tu pelo y pap&agrave; no se cansar&agrave; de mirarte. Tendr&agrave;s a Bernard y todo lo tuyo regresar&agrave; a t&igrave;. &quot; 
Se quedo callada unos instantes y luego a&ntilde;adi&ograve; en tono mas bajo &quot;y yo seguir&egrave; siendo una est&ugrave;pida ni&ntilde;a creciendo a la sombra del ser mas perfecto&quot;
Con una espina pinch&ograve; uno de sus dedos, una perla roj&igrave;sima brot&ograve; de &egrave;l. S&ograve;lo faltaba agregar al fuego un par de gotas rojas y Marie regresar&igrave;a a la vida pero Isabeau titube&ograve;..&quot;No quiero volver a ser infel&igrave;z&quot;, pens&ograve;, entonces tom&ograve; su dedo herido y lo meti&ograve; a su boca, negando a la hoguera hambrienta la sangre vivificante. Las llamas se fueron apagando y la forma aparecida en el r&igrave;o se disip&ograve; lentamente. Isabeau miraba todo muy seria y muy triste, tambi&egrave;n se escuch&ograve; un llanto,  el llanto de  Marie al morir por segunda vez.

TIGRILLA
]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-06-22</dc:date>
			<pubDate>Thu, 22 Jun 2006 17:44:34 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[LA CASA MALDITA]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/216/216674/</link>
			<description><![CDATA[

Azucena se espant&ograve; con los ojos de la ni&ntilde;a, eran unos ojos negros enormes y profundos. No necesit&ograve; que Adolfo le dijera nada, eran los ojos de &egrave;l, no se necesitaba ser adivina para saber que la ni&ntilde;a era su hija. &quot;Te traigo esta ni&ntilde;a para que seas su madre&quot; dijo &egrave;l con ese tono autoritario que su mujer conoc&igrave;a tan bien.  Sin decir nada, ella tom&ograve; a la ni&ntilde;a de la mano y la llev&ograve; a acostar junto con sus medios hermanos. 
**************************************

La tarde en que llegaron - como presagiando desastres-  el cielo iba vestido de luto y llorando. Traspasaron mis rejas exteriores cubiertas de herrumbe y sofocadas por el abrazo apretado de la maleza. Cuando abrieron las puertas de la casa principal,  sent&igrave; dolor de entra&ntilde;as, como si su presencia me hubiera indigestado. De buena gana los hubiera vomitado en ese mismo instante . Su estancia s&ograve;lo significaba una cosa: el viejo Adolfo Santillan hab&igrave;a muerto y las hienas se hab&igrave;an dejado venir para ver la herencia. 

Sus abominables voces llenaban el aire: &quot;&iexcl;pero qu&egrave; descuidado que esta todo!&quot;, &quot;&iexcl;claro!, el viejo lo ten&igrave;a abandonado desde hac&igrave;a como quince a&ntilde;os&quot;, &quot;esto est&agrave; tan ruinoso que lo mas sensato ser&agrave; demolerlo y venderlo como terreno&quot;
Entre aquellas voces calculadoras y fr&igrave;as se dej&ograve; escuchar un d&egrave;bil quejido, un sollozo disfrazado:
&quot;saben? No me gusta estar aqu&igrave;, esta casa me da escalofr&igrave;os&quot;. 

A diferencia de sus medios hermanos mayores, Cecilia, la due&ntilde;a de la voz,  nunca hab&igrave;a puesto un pie en la propiedad, sin embargo ella y yo nos conoc&igrave;amos desde siempre, yo habitaba en su mente desde que era una ni&ntilde;a; en forma de extra&ntilde;os sue&ntilde;os que la despertaban mojada en un sudor helado en medio de la noche. Y ella, sin saberlo, formaba parte de mi alma r&igrave;gida de rocas y yeso.

Avanz&ograve; la tarde y se dieron cuenta que no podr&igrave;an regresar debido al  mal tiempo; asi que se dispusieron a dormir entre mis paredes manchadas y apestosas a humedad.  Trataban de conciliar el sue&ntilde;o en medio de telara&ntilde;as, goteras y polvo acumulado de tres lustros.  Poco descanso tendr&igrave;an. Sin intervenci&ograve;n humana alguna, las puertas cerradas se abrieron de golpe, las abiertas se cerraron, los muebles y las cosas se movieron en una danza absurda y terror&igrave;fica. Mis paredes crujieron con sonidos de pesadilla. A un calor insoportable sigui&ograve; una heladez extrema que hizo que les casta&ntilde;earan los dientes.  Los hermanos se abrazaban entre s&igrave; con ojos desorbitados y el alma al borde de la locura. Vendr&igrave;a despu&egrave;s un silencio ominoso que erizaba la piel. Cecilia rompi&ograve; la mudez del momento  con un grito ahogado:
 &quot;&iexcl;Me habla!  &iexcl;me est&agrave; hablando!&quot; &quot;&iquest;Qui&egrave;n, Cecilia, qui&egrave;n te habla?&quot; &quot;&iexcl;&iexcl;La casa.... la maldita casa!!&quot;

La encontraron a un lado del pozo. Como un  encantamiento, mi voz la hab&igrave;a atra&igrave;do hasta all&igrave;. Era de madrugada y de no haber sido por Jaime, su hermano, que la sigui&ograve; en la penumbra, tal vez se hubiera aventado por aquella boca fr&igrave;a y obscura para encontrar la muerte en el regazo del agua. Una inspecci&ograve;n minuciosa del lugar revel&ograve; los huesos de Ana Mar&igrave;a Cardenas, amante de Adolfo Santill&agrave;n y madre de Cecilia, asesinada por &egrave;l y escondida en el vientre h&ugrave;medo de la cisterna

Hoy los huesos de Ana Mar&igrave;a reposan en el cementerio, no as&igrave; su esp&igrave;ritu, que impregna mis muros y rincones. Ella y yo somos una y permaneceremos unidas hasta que la casa sea quemada hasta sus cimientos.  Cuando eso pase morir&agrave; conmigo el misterio de su vida y de su muerte. En cuanto a Cecilia, la ni&ntilde;a que tuvo que abrigar su orfandad en una casa extra&ntilde;a, ella a&ugrave;n sue&ntilde;a conmigo, pues hay pesadillas que duran para siempre.

Tigrilla



 ]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-06-26</dc:date>
			<pubDate>Mon, 26 Jun 2006 02:16:44 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[LA VOZ EN EL VIENTO]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/219/219268/</link>
			<description><![CDATA[Mi participaci&ograve;n en el taller &quot;El Obligado&quot;, hab&igrave;a que escribir inspirados en la carta que el Jefe indio Seattle envi&ograve; al Presidente de los EU, cuando les avisaron que les iban a comprar sus tierras. La carta vale la pena leerla. Veanla en 
http://www.loscuentos.net/forum/9/6306/


LA VOZ EN EL VIENTO

&quot;&iquest;Escuchas?&quot;
Helen neg&ograve; con la cabeza, Francisco insisti&ograve; 
&quot;Ah&igrave; est&agrave;, &iquest;no la oyes?&quot;, 
la chica neg&ograve; con la cabeza y se alej&ograve; de &egrave;l. Estaba muerta de sue&ntilde;o y cansada de las tonter&igrave;as de su compa&ntilde;ero. Se meti&ograve; a la tienda de campa&ntilde;a y se olvid&ograve; de todo.

Francisco se esforzaba en entender esa voz que impregnaba el viento, era una voz antigua, llena de sabidur&igrave;a, serena pero a la vez terrible, una voz prof&egrave;tica, pero s&ograve;lo el p&ograve;d&igrave;a o&igrave;rla aunque no la entendiera. L&agrave;grimas de frustraci&ograve;n rodaron por sus mejillas aquella noche c&agrave;lida en medio del bosque tropical de Costa Rica.

&quot;&iquest;Que encontraste?&quot; pregunt&ograve; Francisco a la ma&ntilde;ana siguiente. Helen no contest&ograve;, se encontraba a la mitad de la disecci&ograve;n de una rana com&ugrave;n y su mente bull&igrave;a con preguntas para las cuales no hab&igrave;a respuesta. Algo estaba sucediendo, la poblaci&ograve;n de ranas, sapos y salamandras en America Latina disminu&igrave;a dram&agrave;ticamente; hab&igrave;an estado en diferentes lugares del continente y la historia siempre era la misma, adem&agrave;s cada vez con mas frecuencia se encontraban ejemplares con malformaciones y enfermedades.

La voz en el viento no cesaba, ahora parec&igrave;a mas un lamento. 

Helen di&ograve; un trago a la cerveza tibia que compart&igrave;a con Francisco, ambos se ve&igrave;an preocupados. &quot;Es tonto&quot; dijo ella, rompiendo el silencio y fundiendo el verde de su mirada con el verdor de las copas de los &agrave;rboles. &quot;Estamos suicid&agrave;ndonos lentamente como especie y no nos damos cuenta, las ranas son s&ograve;lo un aviso&quot; Francisco la mir&ograve; con dureza &quot;Tu pa&igrave;s nos devora Helen, el mundo est&agrave; pagando un alto costo por su estilo de vida norteamericano, ustedes son los que mas contaminan&quot;  Ella lo mir&ograve; con tristeza, &quot;es verdad, pero TODOS tenemos una responsabilidad en esto, como individuos no estamos haciendo lo suficiente para frenar la contaminaci&ograve;n y el deterioro de la Tierra&quot;

Aquella noche Helen  pudo al fin escuchar la voz junto con Francisco. Era el llanto de una madre asesinada lentamente por sus hijos, era la voz de la Tierra advirtiendo que si la madre mor&igrave;a, no habr&igrave;a sustento en sus pechos para la camada homicida. Helen y Francisco se abrazaron como dos ni&ntilde;os asustados y lloraron con Ella.
TIGRILLA




]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-07-05</dc:date>
			<pubDate>Wed, 05 Jul 2006 16:55:07 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[DE MAGOS Y ESTRELLAS]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/222/222127/</link>
			<description><![CDATA[Cuento con el que particip&egrave; en Desaf&igrave;o de la Imagen No. 17 Prosa. 

DE MAGOS Y ESTRELLAS. 

El anciano miraba y miraba desde la torre m&agrave;s alta del antiguo castillo. Iba de cuarto en cuarto, asom&agrave;ndose en todos los balcones, esperando tener una mejor perspectiva del cielo nocturno pero todo era en vano: no encontraba su estrella.....&egrave;sa que era la luz de sus noches, la blancura de sus horas, la frialdad gaseosa que manten&igrave;a tibio y latiendo su coraz&ograve;n. 

&quot;Alhenna, Alhenna, &iquest;d&ograve;nde te has metido?, &iexcl;esto es terrible.... terrible!&quot; 

Alhenna la brillante, la hermosa, la rebelde que una noche dej&ograve; su naci&ograve;n de estrellas y baj&ograve; a la tierra, embrujada por un mago. Consumada su uni&ograve;n, ella regres&ograve; a su puesto en el cielo y desde ah&igrave; lo hab&igrave;a amado fiel y constante. Fue testigo de los estragos del tiempo, vi&ograve; su noble barba negra convertirse en una cascada n&igrave;vea, el liso de su frente convertirse en barrancas de sal. El hab&igrave;a cambiado tanto, pero el amor que se ten&igrave;an era inmutable. &iquest;&iquest;Qu&egrave; hab&igrave;a pasado?? Vencido por una tristeza mortal se dirigi&ograve; a su habitaci&ograve;n. 

Tras incontables horas de derramar l&agrave;grimas, &egrave;stas hab&igrave;an hecho un r&igrave;o debajo de su lecho. Diminutos peces nadaban en &egrave;l siguiendo el curso del agua hasta el s&ograve;tano. Libros y muebles flotaban en aquella tristeza acu&agrave;tica que minaba los cimientos de la antigua construcci&ograve;n. De repente, en medio de la oscuridad, una t&igrave;mida luz se hizo presente dentro del dormitorio del anciano. Este manten&igrave;a cerrados los ojos y no la percibi&ograve; sino hasta que la peque&ntilde;a luz se hab&igrave;a vuelto tan brillante que era imposible ver otra cosa que no fuera ella. 

&quot;Oh mi amor, mi dulce amor, Thuban, no llores, m&igrave;rame, aqu&igrave; estoy, ya es hora&quot; 

Thuban, el mago abri&ograve; los ojos y de inmediato fue cegado por la luz de Alhenna. Un fr&igrave;o abrasador fundi&ograve; su cuerpo con la estrella. Sus ropas se vaporizaron y qued&ograve; desnudo. Oleadas de un placer celestial inundaron al viejo, su cansado cuerpo se estremec&igrave;a y con cada movimiento la juventud perdida regresaba a &egrave;l. Carne, huesos y gases helados, se unieron gozosos para siempre y se elevaron despacio rumbo a su lugar eterno en la noche del mundo. ]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-07-16</dc:date>
			<pubDate>Sun, 16 Jul 2006 20:54:10 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[AQUETZALLI]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/225/225228/</link>
			<description><![CDATA[&quot;Es una belleza&quot; dijo el hombre de ojos de serpiente mientras sus manos hambrientas acariciaban la suave figura de cer&agrave;mica policroma con forma de mujer. Quinientos a&ntilde;os antes otras manos mas obscuras la hab&igrave;an acariciado con devoci&ograve;n antes de colocarla junto a otros objetos en una ofrenda funeraria.

&quot;Dime....&iquest;Fue dificil?&quot;

Nemesio asinti&ograve; y procedi&ograve; a explicar la serie de dificultades que hab&igrave;an tenido para extraer la pieza. Lo peor hab&igrave;a sido el peligro de derrumbes. &quot;Hab&igrave;amos encontrado algunos textiles y unas ollitas y ya nos est&agrave;bamos regresando cuando sent&igrave; algo extra&ntilde;o,  como cuando lo miran a uno por detr&agrave;s patr&ograve;n. Me la encontr&egrave; en una esquina. La tom&egrave; y nos salimos&quot;. 
&quot;Excelente, ya les dir&egrave; cu&agrave;nto les toca a cada uno por el lote, ahora vete, necesito hacer algunas llamadas&quot;

Aquetzalli (Agua Preciosa), hab&igrave;a muerto honrosamente dando a luz. De su vientre condenado vi&ograve; salir a su criatura. Con la vida derram&agrave;ndose de su cuerpo alcanz&ograve; a escuchar el d&egrave;bil sollozo del peque&ntilde;o y su cara se ilumin&ograve; con una sonrisa. As&igrave; se hundi&ograve; dulcemente en la muerte. 

Su afligido esposo, Mixtle (Nube Oscura), habia mandado a hacer una imagen que le recordara a su mujer muerta. Cuando el artesano a quien se le hab&igrave;a encargado el trabajo puso en manos de Mixtle la peque&ntilde;a escultura, &egrave;ste verdaderamente sinti&ograve; que el esp&igrave;ritu de Aquetzalli se encontraba en ella y se lament&ograve; de haberla encargado.  Aquetzalli habia renunciado al honor que se confer&igrave;a a todas las mujeres muertas de parto: convertirse en princesas celestes y acompa&ntilde;ar a Tonatiuh (el dios sol) en su viaje desde el mediod&igrave;a hasta el atardecer. Su esp&igrave;ritu hab&igrave;a decidido seguir junto a Mixtle viviendo en aquella peque&ntilde;a efigie de cer&agrave;mica.

Afuera de la oficina del hombre-serpiente, Nemesio y los otros tomaban cerveza y recordaban detalles de la jornada. Nemesio se&ntilde;ala a Vicente, un chamaco largirucho con cara de caballo. &quot;Mira Vicente, te tienes que calmar, anoche hiciste demasiado ruido rompiendo calaveras, no me importan los muertos, pero s&igrave; que atraigas la atenci&ograve;n de alguna patrulla&quot; Todos r&igrave;en y lanzan maldiciones, la cerveza los pone euf&ograve;ricos, quieren su dinero para gast&agrave;rselo en putas y licor.

La presencia de Aquetzalli, llena de paz a Mixtle y a su peque&ntilde;o hijo Coyoltzin (peque&ntilde;o Cascabel), ambos sienten que la mujer los protege y atrae la suerte para su casa. Le hacen un peque&ntilde;o altar a un lado de los Dioses principales. Asi trancurre su vida hasta que Mixtle muere. Antes de morir le pide a su hijo que su mujer sea puesta en su tumba para acompa&ntilde;arlo  en el largo camino al Mictl&agrave;n, la tierra de los muertos.

El hombre-serpiente ha hecho llamadas, convenido precios, ha tomado fotos de Aquetzalli y las ha mandado a los posibles compradores. Como &egrave;l esperaba, la figura llama la atenci&ograve;n inmediatamente. Es una pieza primorosa, de gran valor art&igrave;stico, su grado de conservaci&ograve;n es asombroso. Se genera un inter&egrave;s tremendo alrededor de su posible compra. Llueven las ofertas. En medio del frenes&igrave;, algo hay que molesta al hombre-serpiente, una sensaci&ograve;n extra&ntilde;a que no le permite disfrutar del todo el momento. Se siente observado. De reojo, le parece ver que la escultura  brilla con una luz rojiza. &iexcl;Imposible!, voltea y no hay tal. Respira aliviado pero al poco rato le parece que se ha movido de sitio, el la hab&igrave;a dejado en un lugar y ahora est&agrave; en otro. &iexcl;No puede ser! Imaginaciones suyas. 

Afuera el alegre grupo de borrachos olfatea un olor extra&ntilde;o. De la oficina del patr&ograve;n sale un humo blanco y denso, se alarman pensando que se quema el lugar, pero el humo huele a copal, una resina arom&agrave;tica usada por los aztecas y que era quemada en sus ritos.  Los hombres entran en  tropel y  se encuentran al hombre-serpiente  sin vida sobre su escritorio; su coraz&ograve;n  y la figura de Aquetzalli rotos en mil pedazos. Por la noche, uno a uno, los profanadores morir&agrave;n en sus camas, al tiempo que Aquetzalli y Mixtle se dispondr&agrave;n a dormir muy juntos, unidos para siempre en el Mictl&agrave;n.

Tigrilla



]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-07-29</dc:date>
			<pubDate>Sat, 29 Jul 2006 21:59:18 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[EL BESO]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/226/226409/</link>
			<description><![CDATA[Con este cuento particip&egrave; en Desaf&igrave;o de la Imagen No. 18, hab&igrave;a que inspirarse en la pintura &quot;El Beso&quot; de Gustav Klimt.


EL BESO

 

Pas&ograve; su dedo indice con suavidad por el contorno de mis labios rotos y al encontrarse con la triste cicatriz  se detuvo. Entonces tom&ograve; mi cabeza entre sus manos y me atrajo hacia  su pecho. Sent&igrave; romperse dentro m&igrave;o los diques de la tristeza y empap&egrave; su camisa con mis l&agrave;grimas mientras me perd&igrave;a en su abrazo inmenso y tibio. No pas&ograve; mucho tiempo antes de que su boca me encontrara. Esos labios hermosos y perfectos besaron mi frente, mis ojos, mis mejillas y al final se fundieron con los m&igrave;os amorosamente.


La pureza de su beso borr&ograve; en m&igrave; los a&ntilde;os de verguenza, y desolaci&ograve;n. Atr&agrave;s quedaban los improperios, las miradas de reojo y el dolor.

 

Mi dulce amor se alej&ograve; un momento mientras buscaba algo para que brind&agrave;ramos. A pesar de su ceguera sus pasos eran seguros y firmes, conoc&igrave;a bien mi departamento aunque s&ograve;lo hab&igrave;a estado en &egrave;l un par de veces. Fu&igrave; a mi escritorio y saqu&egrave; la copia de &quot;El Beso&quot; de Gustav Klimt que yo hab&igrave;a salvajemente arruinado en un arranque de soledad, poniendo un gran tache en el espacio entre las bocas de los dos amantes. Cuidadosamente repar&egrave; el da&ntilde;o. Termin&egrave; a tiempo de verlo regresar con dos copas, una botella de vino, y una sonrisa adorable en medio de su rostro de &agrave;ngel.
Mas tarde, junto con el coraz&ograve;n, nos entregar&igrave;amos tambi&egrave;n los cuerpos; el me ver&igrave;a con los ojos del alma y yo lo besar&igrave;a con la perfecci&ograve;n que s&ograve;lo el amor verdadero pod&igrave;a conferir a mis labios mutilados.

Esa noche, la pareja retratada en &quot;El Beso&quot;, ser&igrave;amos nosotros.

Tigrilla



]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-08-03</dc:date>
			<pubDate>Thu, 03 Aug 2006 17:38:43 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[C Y B O R G]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/227/227559/</link>
			<description><![CDATA[C Y B O R G


Juan Pablo mov&igrave;a su brazo artificial en un intento de conocerlo mejor, conocer sus alcances, su fuerza y sus sutilezas. Se concentraba en el movimiento de los dedos de metal, doblaba uno y otro y hac&igrave;a que se tocaran entre s&igrave;... por un momento se olvid&ograve; que era un brazo bi&ograve;nico, se sent&igrave;a como si aquella maravilla hubiera nacido con &egrave;l y no hubiera sido implantada despu&egrave;s de un aparatoso accidente que lo hab&igrave;a dejado manco.  Mir&ograve; al Dr. Katrall, quien momentos antes hab&igrave;a terminado de implant&agrave;rselo y le sonri&ograve; agradecido.

Ambos hombres salieron del consultorio y caminaron por un largo pasillo, el doctor se detuvo frente a una puerta e hizo adem&agrave;n de que entraran, quer&igrave;a mostrarle algo. Se trataba de un gran almac&egrave;n de partes de repuesto para humanos: brazos, piernas, cabezas, dedos, ojos.... hab&igrave;a de todo, Juan Pablo estaba asombrado, sab&igrave;a adem&agrave;s que, a diferencia de sus contrapartes humanas, aquellas maravillas eran eternas, perfectas, probadas al l&igrave;mite y sobre todo &quot;bellas&quot;. Hac&igrave;a tiempo que los ingenieros hab&igrave;an dejado de luchar porque sus creaciones se parecieran a las originales, ya no se usaba darles un acabado &quot;natural&quot;: nada de piel, vellos o consistencia de carne. Ya no se disfrazaba el metal, o los circuitos electr&ograve;nicos, pues se consideraba inmoral ocultar la perfecci&ograve;n de los mismos, y un pecado negarse al placer que provocaba la contemplaci&ograve;n de tanta belleza.
Se sinti&ograve; orgulloso de su brazo nuevo y a la vez tranquilo y confiado, pod&igrave;a perder otro brazo, las dos piernas, o incluso su cabeza, no importaba, todo era reemplazable.

Estando en casa, a Juan Pablo comenz&ograve; a molestarle su brazo natural, al compararlo con su brazo bi&ograve;nico, aqu&egrave;l le parec&igrave;a una pieza debilucha. Procuraba hacer todo con su flamante brazo met&agrave;lico y  relegaba su propia extremidad.  Empez&ograve; a sentirse infeliz de tener un brazo &quot;imperfecto&quot;. Cuando sal&igrave;a a la calle sent&igrave;a envidia de aquellos afortunados que contaban con dos brazos artificiales. Cay&ograve; en una aguda depresi&ograve;n.

Una ma&ntilde;ana se encontr&ograve; nuevamente en el consultorio del Dr. Katrall, rog&agrave;ndole le sustituyera el brazo natural que a&ugrave;n conservaba, por uno artificial. &quot;Ya no aguanto mas doctor, no soporto estar unido a una cosa tan defectuosa y fea, le ruego acceda a mi petici&ograve;n&quot; Katrall le dijo que no pod&igrave;a hacerse, los implantes eran s&ograve;lo para personas cuyas extremidades no funcionaran o hubieran sufrido una amputaci&ograve;n.

Juan Pablo sal&igrave;o mas triste que nunca pero en el camino a su casa una idea comenz&ograve; a bailarle en los sesos. No lo pens&ograve; mucho, saco su brazo izquierdo por la ventana de su auto y lo dej&ograve; colgando despreocupadamente, entonces aceler&ograve; a fondo, antes de colisionar con un edificio, hizo un viraje brusco de manera que el golpe llegara del lado donde estaba el brazo, el cual quedo deshecho. Fue trasladado de urgencia a un hospital.

Despert&ograve; con m&ugrave;ltiples contusiones en el cuerpo pero eso no importaba, Juan Pablo no pod&igrave;a creer en su suerte. &iexcl;Hab&igrave;a conseguido otro brazo, pero tambi&egrave;n un o&igrave;do nuevo!. Ahora escuchaba mejor que nunca con aquella pieza excepcional de ingenier&igrave;a, y ah&igrave; mismo, en su cama de hospital, empez&ograve; a molestarle la idea de que su otro o&igrave;do fuera tan imperfecto.

Aquella ma&ntilde;ana, cuando la enfermera entr&ograve; en la habitaci&ograve;n dio un grito de horror; en el ba&ntilde;o se encontraba Juan Pablo, quien bland&igrave;a una navaja filosa y con ella se mutilaba la oreja derecha, no s&ograve;lo cortaba la parte externa sino que met&igrave;a la navaja dentro y se aseguraba de dejar inservible su o&igrave;do interno. El gris  del metal de sus manos y brazos se ve&igrave;a parcialmente cubierto de rojo, el rojo de la sangre que escurr&igrave;a de ellos y que hac&igrave;a ya un charco en el piso........
TIGRILLA]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-08-08</dc:date>
			<pubDate>Tue, 08 Aug 2006 16:51:52 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[MUJER PAJARO]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/229/229829/</link>
			<description><![CDATA[Amanec&igrave; gorjeando...y no se trata de prosa po&egrave;tica, amanec&igrave; gorjeando como un ave. No me d&igrave; cuenta al principio. Como siempre, yo comenc&egrave; a repartir &ograve;rdenes e instrucciones a diestra y siniestra, &quot;&iexcl;v&igrave;stanse!, &iexcl;ya es hora!&quot;, &quot;&iexcl;no dejen la ropa tirada!&quot;, &quot;&iquest;se lavaron los dientes?&quot;, &quot;&iquest;Alfredo, vas a querer huevos tibios o fritos?&quot;, pero la cara de absoluto asombro de mis hijas y esposo, as&igrave; como la falta de respuesta a mis arengas me indicaron que algo andaba mal. Fue entonces cuando me escuch&egrave; a m&igrave; misma, de mi boca no sal&igrave;an palabras, sino gorjeos como los de los p&agrave;jaros. Cerr&egrave; los ojos pensando que en realidad aun no me habia despertado y estaba inmersa en alg&ugrave;na especie de sue&ntilde;o extra&ntilde;o, causado quiz&agrave; por la mala digesti&ograve;n de la lasa&ntilde;a de la cena anterior. Los abr&igrave; de nuevo pero el sue&ntilde;o segu&igrave;a. Mir&egrave; a mi esposo y pronuncie su nombre, en mi mente dije &quot;Alfredo&quot;, pero lo que se escuch&ograve; fue una voz de p&agrave;jaro que hizo que me desmayara.

Trat&egrave; de buscarle sentido a lo que me ocurr&igrave;a, en mi mente repasaba yo todas las posibilidades: desde alguna mala reacci&ograve;n a las pastillas para la dieta, hasta haber pescado alg&ugrave;n extra&ntilde;o virus aviar -ahora tan en boga-, en la tienda de mascotas donde hab&igrave;a ido con mis hijas por unas tortugas japonesas. Busque una respuesta m&egrave;dica, pero los doctores que me examinaron, entre asombrados y divertidos, no encontraron ninguna explicaci&ograve;n, y para mi desgracia, tampoco ninguna cura a mi problema. Me sent&igrave; devastada.

De alguna forma, junto con mi voz, tambi&egrave;n perd&igrave; mi autoridad. En casa, mis gorjeos s&ograve;lo lograban risitas y burlas. Comenc&egrave; a usar un peque&ntilde;o pizarr&ograve;n donde escrib&igrave;a lo que quer&igrave;a decir y evitaba hablar. Mis labios se cerraron excepto para comer el alpiste que d&igrave;a con d&igrave;a se me iba antojando m&agrave;s y m&agrave;s por sobre cualquier otro alimento. Mi familia comenz&ograve; a avergonzarse de m&igrave;. Dej&egrave; de frecuentar a mis amistades y parientes y mi condici&ograve;n la mantuvimos en secreto por el bien de todos. Si alguien preguntaba, se le dec&igrave;a que sufr&igrave;a una afectaci&ograve;n en la voz y que habia enmudecido temporalmente. Yo aceptaba todo con resignaci&ograve;n, de nada serv&igrave;a rebelarse, pero comenc&egrave; a sentir c&ograve;mo mi alma se iba saturando de tristeza.

Una ma&ntilde;ana muy soleada, cuando todos se hab&igrave;an marchado a la escuela y al trabajo, sal&igrave; al jard&igrave;n trasero. Era primavera y el jard&igrave;n estaba salpicado de color y de vida joven, hab&igrave;a una alegr&igrave;a animal y vegetal flotando en el ambiente. Casi sin darme cuenta, de mi garganta salieron las notas mas dulces que jam&agrave;s hab&igrave;a escuchado, era un canto bell&igrave;simo que hizo que todos los dem&agrave;s ruidos del jard&igrave;n enmudecieran, sent&igrave; un bienestar como hac&igrave;a mucho no hab&igrave;a experimentado. Al terminar escuch&egrave; a una vecina comentar desde su propio patio: &quot;&iexcl;pero qu&egrave; belleza de canto!, seguramente el canario de los vecinos ha encontrado su voz!&quot; as&igrave; supe con qu&egrave; clase de ave me empezaba a identificar y eso tambien me llen&ograve; de alegr&igrave;a. As&igrave; inici&egrave; una vida clandestina, donde esperaba con ansias a estar sola para poder explayarme con mi canto.

Un d&igrave;a, cuando Alfredo vi&ograve; que hab&igrave;a tra&igrave;do del supermercado unos huesos de jibia, semillas de linaza y un libro sobre canarios, adem&agrave;s del alpiste habitual, me increp&ograve;. Me amenaz&ograve; con mandarme a un manicomio, luego su tono cambi&ograve; y se hizo suplicante, deseaba con todas sus fuerzas que yo volviera a la normalidad. Me pidi&ograve; hiciera un esfuerzo, &egrave;l pensaba que el problema estaba en mi mente, trat&egrave; de concentrarme y hablar como una persona, pero de mi boca s&ograve;lo sali&ograve; un d&egrave;bil y triste gorjeo. Alfredo sali&ograve; aventando la puerta y yo me derrumb&egrave; en la mesa llorando l&agrave;grimas mudas.

Las not&egrave; mientras me duchaba, dos protuberancias extra&ntilde;as en mi espalda, una del lado derecho y la otra del lado izquierdo. Entr&egrave; en p&agrave;nico, sal&igrave; desnuda y chorreando agua hacia el espejo, me v&igrave;... las v&igrave;, &quot;algo&quot; me estaba creciendo. A partir de ese momento evit&egrave; hacer el amor con Alfredo, no pod&igrave;a verme sin ropa. Tambi&egrave;n evit&egrave; cualquier contacto f&igrave;sico con mis hijas por temor a que las descubrieran. Las protuberancias crec&igrave;an d&igrave;a con d&igrave;a, no pod&igrave;a ignorar que se trataba de dos alas incipientes, me aisl&egrave; de todos y de todo y me encerr&egrave; en el cuarto de hu&egrave;spedes.

Una urgencia irracional me ha obligado a salir sin avisar en medio de la noche. El coraz&ograve;n se me quiere salir del pecho mientras me dirijo a toda prisa al Cerro de la Cruz. Subo con rapidez, como si mis pies conocieran la urgencia de mi alma y cooperaran gustosos. Por fin estoy en la cima, &iexcl;que bueno que no hay nadie!. Me desnudo al tiempo que veo el sol anunciarse en el horizonte. De mi garganta surge un canto de bienvenida para &egrave;l; las notas son hermosas, dulces y tristes a la vez. Me acerco a la orilla del cerro, la que da al oc&egrave;ano. Abajo, las filosas rocas son ahogadas sin misericordia en espuma de mar. Unas gaviotas revolotean sin prisa, prefiero mirarlas a ellas, las miro largamente, casi con envidia. En mi espalda siento un movimiento involuntario de mis j&ograve;venes alas. Primero  un aleteo t&igrave;mido, luego en un batir furioso, por momentos  me levanto unos cent&igrave;metros del suelo para volver a bajar. Ignoro si ya est&agrave;n listas, quiz&agrave;s les falte crecer. Delante de m&igrave; se extiende el cielo, sin l&igrave;mites ni fronteras. Las nubes no piden explicaciones, el viento no distingue entre aves o aviones, el sol entiende mi canto y no derretir&agrave; mis alas. Me retiro de la orilla y retrocedo...... tomo impulso.....salto............

Tigrilla]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-08-17</dc:date>
			<pubDate>Thu, 17 Aug 2006 17:48:48 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[CONTRACARA]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/238/238680/</link>
			<description><![CDATA[Estos son dos relatos acerca de mujeres que ejercen o ejercieron la prostituci&ograve;n. Son relatos opuestos entre s&igrave;, con ellos particip&egrave; en el &ugrave;ltimo desaf&igrave;o la imagen (prosa). He decidido poner los dos juntos pues creo es justo que el tema se vea desde diferentes &ograve;pticas. Cada quien tendr&agrave; su opini&ograve;n personal.

ELLA, LA PUTA
 
La quise desde siempre, desde que nuestras madres, compa&ntilde;eras en todo, se embarazaron por la misma &egrave;poca y andaban paseando por el pueblo sus vientres pre&ntilde;ados de ella y de m&igrave;.  De ni&ntilde;os fuimos inseparables, ella era una rebelde y yo la segu&igrave;a en sus locuras, mas que nada para cuidarla. Luego  sal&igrave; de Todos Santos para estudiar medicina y ya desde mi partida me  ilusionaba  el regreso y el momento de por fin  hacerla mi esposa. 

Regres&egrave; convertido en una peque&ntilde;a celebridad: &quot;el hijo de Martita ya es doctor&quot; &quot;p&agrave;sele doctor&quot;, &quot;doctorcito, que gusto verlo&quot;,  Pero al notar su ausencia se me quem&ograve; el alma.  Me contaron  que  despu&egrave;s de mi partida, dej&ograve; de escuchar buenas razones y le hizo caso a ese diablo insaciable que lleva entre las  piernas. Despu&egrave;s de devorar a  los hombres de Todos Santos se hab&igrave;a ido a otro pueblo cercano.

Llegu&egrave; de noche a San Quint&igrave;n, lugar miserable. Segu&igrave; las instrucciones que me dieron y me encontr&egrave; tocando a su puerta. Se sorprendi&ograve; de verme, m&agrave;s no dijo nada. Segu&igrave;a igual de hermosa, pero sus ojos, que siempre se hab&igrave;an perdido en los m&igrave;os, esta vez los evitaron.

Me llev&ograve; a su lecho mientras yo le hablaba en silencio, pues mi voz me hab&igrave;a abandonado: &quot;Ven, t&ograve;came, abr&agrave;zame, hoy ser&agrave;s m&igrave;a por primera vez,  no me importa que tu cuerpo cobije otros cuerpos, esta noche te quiero como el primer d&igrave;a, como cuando en la oscuridad flotaba en mi tibio lecho de agua y so&ntilde;aba con nosotros. Te dar&egrave; lo que todos te dan y a&ugrave;n mas: te dar&egrave; el alma entera y al terminar leer&egrave; tus ojos, buscar&egrave; una se&ntilde;al, algo que me diga que me quieres, que esto es diferente, que eres dichosa.....&quot;.

&quot;Javier, qu&igrave;tate, ya acabaste,  son $500 pesos, &iexcl;ya hombre! &iexcl;quita esa cara de tonto! tengo otros clientes, el tiempo es oro&quot;

Entonces el sabor  de su piel se hizo amargo y mis ojos se volvieron un mar, un mar salado....


AMOR SIN PRETENSIONES

&quot;Mira Mariano, hay luna llena, su luz no pide permiso para entrar, me gusta su fr&igrave;a insolencia, &iquest;la ves?
&quot;Prefiero mil veces mirarte a t&igrave;&quot;
Tita sonr&igrave;e, pasa sus manos por la oscura cabeza que descansa en su vientre. Sus dedos huesudos y de u&ntilde;as largas pintadas de carm&igrave;n, se enredan en el pelo negr&igrave;simo. Mariano levanta la cara, le cuelga una sonrisa traviesa, parece un ni&ntilde;o fraguando alguna fechor&igrave;a. Poco ha cambiado &egrave;l en los &ugrave;ltimos quince a&ntilde;os, sigue siendo el mismo hombre de aspecto anodino, de ojos peque&ntilde;os y cuerpo de perro parado; sin atractivo aparente, eso si, bien conservado, indultado por el tiempo y sus estragos.

&iexcl;Quince a&ntilde;os! Hace quince a&ntilde;os Tita Pacheco era la mejor con su cuerpo de diosa y su dominio absoluto de las artes amatorias. Entre sus clientes s&ograve;lo se contaba gente de las mas altas esferas del poder pol&igrave;tico y empresarial de M&egrave;xico. &iquest;No se hab&igrave;a suicidado el General Torres enloquecido de amor por ella? Muchos hombres le hab&igrave;an ofrecido su apoyo a cambio de exclusividad, pero Tita Pacheco nunca sucumbi&ograve; ante sus propuestas. Amaba su libertad por sobre todas las cosas y tambi&egrave;n amaba el tiempo que le dedicaba a Mariano, al cual no estaba dispuesta a renunciar por nada. Si, Mariano el insignificante, el oscuro empleaducho -como dec&igrave;a su madre- que no ten&igrave;a nada que ofrecerle excepto su compa&ntilde;&igrave;a en las horas mas negras; su lealtad, su apoyo, su amor incondicional a&ugrave;n a sabiendas de la naturaleza de su trabajo. 

Tita ha cerrado los ojos, la lengua de Mariano se ha vuelto una mariposa que revolotea entre sus piernas y se posa en su sexo, para luego penetrarla dulcemente. Al menos el c&agrave;ncer no le ha quitado eso, a&ugrave;n puede sentir placer. Su boca deja escapar los gemidos que nacen en su vientre y suben en tropel por su garganta. Sonr&igrave;e... pens&agrave;ndolo bien, nunca ha sido libre, su cuerpo pod&igrave;a ser de todos y de nadie, pero su coraz&ograve;n s&ograve;lo de uno, y nunca conoci&ograve; una c&agrave;rcel mas dulce que ese amor sin pretensiones de su Mariano. 
  

]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-09-22</dc:date>
			<pubDate>Fri, 22 Sep 2006 05:40:43 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[EL MISTERIO DE JOSEFINA]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/239/239735/</link>
			<description><![CDATA[Es muy de ma&ntilde;ana en el puerto, tan de ma&ntilde;ana que el sol a&ugrave;n no asoma su despeinada cabeza en el cielo. Comienza la actividad en el boulevard, las motos que vienen de lejos se oyen como mosquitos desafinados, los autos rompen en un estruendo molesto al pasar junto a m&igrave;. Yo camino a paso r&agrave;pido, el doctor me ha dicho que es el mejor ejercicio, me lleno los pulmones del aire tibio y salobre de la costa,  es el mismo olor de todas las ma&ntilde;anas, pero al pasar &quot;Duncan&quot; el perro negro sin raza de la Josefina,me llega un olor a flores marchitas mezcladas con perfume &quot;Madame Rochas&quot;. El olorcito me desconcierta pero lo olvido pronto, siento pena por el pobre perro, su due&ntilde;a muri&ograve; recientemente. Supongo que est&agrave; tan acostumbrado a los paseos ma&ntilde;aneros con ella que no puede todav&igrave;a &quot;entender&quot; que ella ya no existe.Veo su oscuro trasero alejarse a buen paso, mejor paso que el que llevaba cuando  Josefina a&ugrave;n andaba en este mundo. 

La escena se ha repetido ma&ntilde;ana tras ma&ntilde;ana, &quot;Duncan&quot; pasando a mi lado, dejando el mismo olor extra&ntilde;o, pensamientos con aguij&ograve;n comienzan a prenderse a mi mente y al pensarlos me da un estremecimiento: pienso que la Josefina  podr&igrave;a seguir por aqu&igrave; en el mundo de los vivos, y que la estela olorosa que deja su perro es en realidad el aroma de su fantasma.  Le he dicho a Genaro, mi esposo, que sirva de algo y use sus horas de jubilado montando guardia para ver si alguien entra o sale de la casa de la difunta. La pobre no ten&igrave;a familia, viv&igrave;a sola y su &ugrave;nica compa&ntilde;&igrave;a era &quot;Duncan&quot;, pero quiz&agrave;s alg&ugrave;n pariente se est&agrave; haciendo cargo de &egrave;l ahora que ella ya no est&agrave;. Mi viejo se lo toma muy en serio y al cabo de una semana tengo un informe detallado: el &ugrave;nico ser vivo que entra y sale de la casa ha sido el perro, quien no sufre de hambre pues todas las ma&ntilde;anas amanecen sus platos de alimento a tope con croquetas y agua. El reporte de Genaro incluye la observaci&ograve;n de que el jard&igrave;n exterior se est&agrave; muriendo, pero el interior esta como siempre:  verde y hermoso, las flores de Josefina mejor que nunca. Nota al pie: no hay se&ntilde;al de los desperdicios del perro. O &egrave;l mismo ha aprendido a recogerlos, servirse alimento y regar las plantas o ..... la Josefina sigue entre nosotros.

Hoy me he armado de valor...ah&igrave; viene &quot;Duncan&quot; y.... Josefina.  Arrecio el paso para que el perro no me deje atr&agrave;s y comienzo a balbucear como loca: &quot;Jose...Jose....espera....cu&egrave;ntame...&iquest;que se siente estar difunta?, &iquest;duele morir? noto que ahora est&agrave;s mas ligera, vas mas rapido, ahora vas a paso de liebre y no de tortuga. &iexcl;cu&egrave;ntame! &iexcl;dime como le hiciste!, el Genaro y yo quisi&egrave;ramos seguir por ac&agrave; despu&egrave;s de muertos &iquest;es posible? &iquest;hay otros como t&ugrave;?, dime, anda no seas mala.......&quot;
Casi me desmayo al ver a &quot;Duncan&quot; aminorar el paso hasta pararse por completo, me lanza una mirada inteligente con sus ojitos caf&egrave;s y entonces siento que &quot;algo&quot; me envuelve, el olor a flores marchitas y a perfume antiguo me rodean.Creo que estoy inmersa en el fantasma de Josefina, siento fr&igrave;o, siento nostalgia, siento ausencia de carne y sangre, Josefina me susurra el misterio de la vida y de la muerte, pero yo no entiendo.....no hablo el lenguaje de los fantasmas.

Veo a &quot;Duncan&quot; y a Josefina alejarse.....y yo me quedo estacionada en la vida, agradeci&egrave;ndola, disfrut&agrave;ndola, sabore&agrave;ndola.
TIGRILLA.





]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-09-26</dc:date>
			<pubDate>Tue, 26 Sep 2006 21:44:46 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[EL REGALO]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/243/243341/</link>
			<description><![CDATA[EL REGALO

El vendedor, olfateando su primera venta del d&igrave;a, gesticulaba dram&agrave;ticamente mientras explicaba a su cliente porqu&egrave; deb&igrave;a decidirse a comprar.
&quot;&iexcl;Mire que l&igrave;neas!, no me va a decir que no son perfectas, ahora &egrave;chele una miradita a las molduras, vea el detalle....ahora si me lo permite vea el interior, sienta la tela...&iexcl;ahhhh! &iquest;&iquest;ve??&iexcl;pura calidad!, adem&agrave;s cuenta con alarma; algo muy conveniente, usted ya sabe que las apariencias enga&ntilde;an y que hasta lo mas definitivo que hay en esta vida, puede no ser tan definitivo&quot;
Justino Mart&igrave;nez sonr&igrave;e satisfecho. 
&quot;Si, me lo llevo, envu&egrave;lvamelo para regalo&quot;
El vendedor, conocedor de su oficio, esconde la sorpresa que le causa tal petici&ograve;n y enseguida env&igrave;a al mandadero para que compre lo necesario. Tardan un poco en dejarlo listo, despu&egrave;s de todo es la primera vez que les piden algo as&igrave;, muy pronto el color caoba del f&egrave;retro que acaba de comprar Justino, queda oculto detr&agrave;s del papel de regalo, parece una barra de chocolate gigante con envoltorio de colores chillones: rosa, azul, anaranjado. Terminan colocando un gran mo&ntilde;o a juego.

&quot;S&ugrave;banmelo a mi camioneta&quot;

Y ahi va Justino, mientras maneja, va piense y piense: &quot;&iexcl;Las cosas que me obligas a hacer Gloria!, a ver si con esto se te acaban los achaques. Desde que nos casamos hemos hecho mas visitas al hospital que a ning&ugrave;n otro lado. Que si te duele aqu&igrave;, que si te duele all&agrave;. Que si ya vas a estirar la pata,&iexcl;tanto dinero gastado en medicinas que no te curan!,....Primero pens&egrave; era mal de ojo; entonces te llev&egrave; con Do&ntilde;a Angustias para que te hiciera una buena limpia. Estuviste bien por un tiempo pero ya estas otra vez con tus dolencias. Creo mas bien que eres una ma&ntilde;osa. Con este regalito debes de reaccionar, ya ver&agrave;s&quot;

Cuando vi&ograve; llegar la camioneta de su marido, Gloria se emocion&ograve; mucho. Ma&ntilde;ana es su cumplea&ntilde;os, seguro  le compr&ograve; algo bueno,  se ve que trae algo grande en la parte trasera, tal vez un mueble. Nunca imagin&ograve; la buena se&ntilde;ora que su marido le llevara una caja de muerto, casi se muere de verdad cuando Justino le pidi&ograve; que quitara la envoltura y se encontr&ograve; con tan l&ugrave;gubre regalo. &quot;Mujer, tu siempre est&agrave;s dici&egrave;ndo que ya te vas a morir y no se que tanto, por eso decid&igrave; traerte esto, no te puedes quejar, es de lo mejorcito que hay, estar&agrave;s muy a gusto aqu&igrave;&quot;

A la par que se recupera del disgusto, el inesperado regalo hace reaccionar a Gloria, la artritis se esfuma, ya no le da la migra&ntilde;a, la presi&ograve;n alta la deja en paz y su diabetes se controla de un d&igrave;a para otro. Tras la incomodidad inicial (no encontraban donde ponerlo) el f&egrave;retro se hace &ugrave;til e indispensable a los pies de la cama matrimonial que Gloria y Justino comparten desde hace 20 a&ntilde;os. Los calzones de Justino y los pijamas matapasiones de su mujer, encuentran un hogar dentro de &egrave;l. &quot;Ay Gloria, el d&igrave;a que te mueras voy a extra&ntilde;ar tanto el mueblecito, mira que bueno nos ha salido&quot;

Una noche en que no pod&igrave;a conciliar el sue&ntilde;o, a Justino se le ocurri&ograve; intentar dormir dentro de la caja. Descart&ograve; la idea por descabellada y rara pero cuando en sus noches comenz&ograve; a abundar el insomnio, decidi&ograve; probar. Sac&ograve; toda la ropa que guardaban y se durmi&ograve; muy tranquilito a los pies de Gloria, quien estaba f&ugrave;rica con el desorden y sorprendida con la actitud de su esposo. Aquella noche, Justino so&ntilde;&ograve; que estaba enterrado dentro del f&egrave;retro, tres metros bajo tierra, no fue una pesadilla sino un sue&ntilde;o apacible y tranquilo, sent&igrave;a su cuerpo suavemente envuelto, como si estuviera dentro de un capullo de mariposa. Las preocupaciones y los afanes cotidianos se hab&igrave;an quedado lejos, muy lejos. A la ma&ntilde;ana siguiente despert&ograve; mas descansado que nunca y comenz&ograve; a preguntarse si el morir se parecer&igrave;a a su sue&ntilde;o.

Muy pronto Justino no puede dormir en otro lado que no sea su &quot;cajita&quot; como cari&ntilde;osamente la llama. Siempre sue&ntilde;a que est&agrave; pl&agrave;cidamente muerto.Empieza a pensar que la muerte es como volver a una patria abandonada en el momento de nacer y olvidada con la brimera bocanada de ox&igrave;geno que entra a los pulmones. Quiz&agrave;s no hay nada que temer de la muerte. Primero duerme con la tapa del f&egrave;retro abierta, pero con el tiempo se acostumbra a dormir con la tapa cerrada.  Gloria se queja: &quot;pareces Dr&agrave;cula, estoy harta, ya ni me haces caso, quiero el divorcio&quot;

Cuando la muerte acab&ograve; por seducir completamente a Justino, el caf&egrave; negro que acostumbraba beber todas las ma&ntilde;anas  qued&ograve; enfr&igrave;andose sobre la mesa de la cocina pues ya no lo pudieron despertar. En el velorio todos comentaban la felicidad pintada en el rostro del difunto. Gloria a su vez lament&ograve; much&igrave;simo la p&egrave;rdida de su ropero.

tigrilla (necia con la muerte, sorry)]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-10-12</dc:date>
			<pubDate>Thu, 12 Oct 2006 18:33:38 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[NAHUAL ENAMORADO]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/245/245823/</link>
			<description><![CDATA[Yo me llamo Adolfo, soy feo, chaparro e insignificante, tengo ojos peque&ntilde;os, casi inexistentes. Mi piel es del color del cacao y mis cabellos negr&igrave;simos y crespos se elevan al cielo como p&ugrave;as.  Un ser ordinario por fuera pero por mis adentros fluye como savia una sabidur&igrave;a ancestral m&agrave;gica y profunda. 

Tu no reparas en m&igrave; cuando te miro largamente a la salida de la iglesia y una horda de admiradores te sale al paso; mientras las beatas y solteronas del pueblo te miran con envidia mal disimulada. Tambi&egrave;n me ignoras cuando te veo atendiendo tu puesto del mercado, envuelta en el dulce aroma de los melones y las naranjas. Tu belleza opaca la de las frutas mas hermosas, como el durazno o la pitahaya. Tampoco te percatas de mi existencia cuando admiro tu gr&agrave;cil figura mientras le das de comer a las palomas de la Plaza Grande.

Tu no sabes que existo.... ni quieres saber. 

Porque tambi&egrave;n soy un perro negro de ojos rojos que se mete en tu casa cuando est&agrave;s dormida. Entro muy despacito, sin hacer ruido, guiado por el olor de las frutas que vendes y que impregna tu piel.  &iexcl;C&ograve;mo me gusta verte como te estoy viendo ahora! tendida en tu blanco lecho, respirando agitada, sudando y temblando de angustia, cuando  intuyes en tus sue&ntilde;os mi presencia. Ah&igrave; no puedes ignorarme mas.  Y yo me enfermo de ganas de t&igrave;. Me da miedo estarte viendo como perro, el deseo que me ha tra&igrave;do hasta aqu&igrave; de repente se desdibuja y me entra un hambre atroz, quisiera darte de mordiscos en los muslos, masticar tu suave carne y que formes parte de mi.  Pero luego recobro un poco la lucidez y recuerdo que soy Adolfo, me olvido de mordiscos y pienso en besos y caricias. 

 Afortunadamente para t&igrave;, no puedo acercarme a tocarte, las tijeras en cruz, el romero y las  agujas que siempre pone tu madre debajo de tu cama te protegen. Soy un nahual, un nahual enamorado y alg&ugrave;n d&igrave;a te har&egrave; m&igrave;a para siempre.

Tigrilla
 

El nahual es uno de los seres sobrenaturales m&aacute;s extraordinarios dentro de la cultura mexicana. El t&eacute;rmino nahual proviene del nombre castellanizado de nahualli, palabra de origen Nah&uacute;atl relacionado con la magia. Los nahuales eran sacerdotes hechiceros, que pose&iacute;an grandes secretos, entre otros, la manera de hacer caer la lluvia sobre los campos, de desviar la corriente de los vientos de enmudecer el trueno y de alejar el granizo de la helada. En el imperio azteca los nahuales eran amparados por Tezcatlipoca, el dios azteca de la guerra y el sacrificio. La leyenda contaba que un nahual pod&iacute;a desprenderse de su piel y transformarse en una de estas criaturas.

]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-10-23</dc:date>
			<pubDate>Mon, 23 Oct 2006 02:33:33 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[LA ULTIMA FRONTERA]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/247/247402/</link>
			<description><![CDATA[(A prop&ograve;sito del D&igrave;a de Muertos)

El viajero de mil caminos se dej&ograve; caer en espera de la Muerte. La deseaba. Anhelaba que &egrave;sta llegara y pusiera fin a su sufrimiento. No lo atormentaba el dolor f&igrave;sico de su cuerpo maltrecho y de las heridas inflingidas por el sol de muchas jornadas. Le dol&igrave;a la ignorancia de no saber qu&egrave; hay mas all&agrave; de la frontera de la vida. &iquest;Que sigue despu&egrave;s de exhalar el &ugrave;ltimo aliento? Hab&igrave;a viajado por todos los continentes, visitado sabios y consultado or&agrave;culos y la llaga de la ignorancia segu&igrave;a atorment&agrave;ndolo. &quot;&iquest;Ubi sunt qui ante nos in mundo fuere?&quot; La Muerte deb&igrave;a conocer la respuesta a todas sus preguntas. Ella, que se los llev&ograve; a todos antes que &egrave;l, que tuvo el postrer atisbo a sus miradas &ugrave;ltimas, que tuvo el privilegio, como una madre orgullosa de sus hijos, de observar sus primeros pasos tras cruzar la &ugrave;ltima puerta. 

Pero la Muerte, cual veleidosa amante, se tardaba en llegar. Porque esta dama no llega a capricho nuestro, sino en sus propios tiempos, y a veces, coqueteando con nuestros deseos, nos deja esperando, y otras se aparece de improviso como un intruso en la noche que se sienta a nuestra mesa sin ser invitado. 

 Gruesas l&agrave;grimas rodaron por sus secas mejillas, pero cuando la vi&ograve; llegar, engalanada como para un baile, todo su ser se llen&ograve; de alegr&igrave;a. Ella abri&ograve; su boca desdentada y obscura, &quot; &iexcl;por fin!, el secreto a punto de ser revelado&quot; -pens&ograve; el viajero- pero de la boca de la Muerte no sali&ograve; ni un sonido, solo se&ntilde;al&ograve; con su huesudo dedo el tiempo pasado.  El viajero tuvo frente a s&igrave; toda su vida en un segundo, y entendi&ograve; que con todo lo bueno y con todo lo malo, su existencia hab&igrave;a sido plena. Y ahora conocer&igrave;a la plenitud de la muerte sin remordimientos. Inici&ograve; su &ugrave;ltimo viaje en el silencio mas absoluto, y del brazo de su dama, mudos los dos, atravesaron el abismo.
TIGRILLA

]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-10-29</dc:date>
			<pubDate>Sun, 29 Oct 2006 06:41:00 CET</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[SO&Ntilde;ANDO CON MARIPOSAS]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/250/250431/</link>
			<description><![CDATA[SO&Ntilde;ANDO CON MARIPOSAS 

&quot;Ya vienen&quot;.... su coraz&oacute;n se regocij&oacute; evoc&aacute;ndo cielos anaranjados y arboles cubiertos de peque&ntilde;os fuegos vivientes.  Como  un  olvidado eco de su ni&ntilde;ez perdida, crey&oacute; escuchar otra vez la sabia voz del abuelo.

&quot;Son las Monarcas Juanito, ... &quot;Papalotl&quot; -as&iacute; le dec&iacute;an los antiguos mexicanos-, no hay insecto mas valiente que ellas, ni mas hermoso, no se&ntilde;or, no lo hay&quot;

Y aquella tarde, como tantas otras, abuelo y nieto hab&iacute;an espiado el horizonte para verlas llegar, cada uno con la ilusi&oacute;n de ser el primero en anunciar su retorno.  Juan Manuel recordaba quedarse dormido para despu&eacute;s despertar ante el grito jubiloso del anciano: &quot;&iexcl;&iexcl;ni&ntilde;ooo, lev&aacute;ntateee, ya est&aacute;n aqu&iacute;ii!!&quot; entonces, sus ojos j&oacute;venes y sedientos, se abr&iacute;an inmensos para beber  sin medida el espect&aacute;culo fascinante de millones de peque&ntilde;as Monarcas llegando a los bosques de Oyamel en tierras Michoacanas.

&quot;Vienen del norte hijo, de muy lejos,  vienen huyendo del fr&iacute;o. Son incre&iacute;bles, recorren muchos, demasiados kil&oacute;metros para llegar aqu&iacute;. Si hubiera ido a la escuela te podr&iacute;a decir cu&aacute;ntos pero no lo s&eacute;. S&oacute;lo s&eacute; que son maravillosas&quot;. La voz del abuelo sonaba diferente cuando hablaba de las mariposas, Juan Manuel pensaba que parec&iacute;a la voz de otra persona,  quiz&aacute;s alguien mas joven, una voz llena de emoci&oacute;n y asombro.
Como si fuera  un terr&oacute;n de azucar en la boca diluy&eacute;ndose lentamente hasta que s&oacute;lo queda un dulce regusto, as&iacute; se desdibuj&oacute; el recuerdo del viejo.
Ahora, Juan Manuel ya no era el ni&ntilde;ito de ocho a&ntilde;os sino el joven de veinte so&ntilde;ando con un par de alas y en emigrar como las Monarcas. 

&quot;Quiero ser como ellas&quot; pensaba. &quot;Elevarme al cielo y recorrer todo el camino hasta el norte, ganar mucho dinero con mi trabajo&quot;

A Juan Manuel le hab&iacute;an hablado de los peligros que enfrentaban los migrantes que so&ntilde;aban con viajar a los Estados Unidos pero cuando pensaba en las mariposas todo le parecia posible: &quot;ellas son tan valientes, tan fuertes, sobrevivientes por excelencia. Algo me habr&aacute;n ense&ntilde;ado todos estos a&ntilde;os de observarlas&quot;

Y Juan Manuel se fue de su tierra natal sintiendo aletear en su alma un par de alas elegantes y sim&eacute;tricas.  Ten&iacute;a la voluntad puesta en un solo objetivo: llegar.... triunfar. Hab&iacute;a iniciado el viaje al mismo tiempo que las mariposas regresaban al Norte despu&eacute;s de cumplir con su ciclo de vida en su refugio boscoso. El cielo azul de abril se ti&ntilde;&oacute; entonces de inquietos anaranjados, y sigui&eacute;ndolas iba &eacute;l.  &iexcl;Que importaban los pies sangrantes, la sed perenne, el hambre, los peligros y los maltratos!  &eacute;l era una mariposa como las que llegaban a su tierra y como ellas, llegar&iacute;a a su destino.

El &quot;Norte&quot;, los gringos y  la tierra prometida, lo hab&iacute;an recibido como se recibe a una  peque&ntilde;a y repulsiva larva, pero luego &eacute;l se habia vuelto una cris&aacute;lida llena de promesas, para despu&eacute;s emerger imago, adulto, alcanzando un modesto &eacute;xito como forastero en tierra ajena.  As&iacute;, se hab&iacute;a forjado una vida, se hab&iacute;a reinventado a s&iacute; mismo pero nunca hab&iacute;a olvidado su M&eacute;xico, su tierra, cuya voz constantemente escuchaba por las noches, llam&aacute;ndolo: &quot;Juanito, Juan, Juan Manuel...&quot;
Igual que sus mariposas, un buen dia emprendi&oacute; el viaje de regreso.

Juan Manuel espera hoy nuevamente por las Monarcas, las arrugas surcan su rostro, su pelo se ha te&ntilde;ido de blanco, ya no sue&ntilde;a con irse o regresar,  sue&ntilde;a con ser como esos guerreros aztecas de los que su abuelo le hablaba, aquellos que, muertos en batalla, se elevaban hasta el sol y despu&eacute;s de ayudarlo a andar por cuatro a&ntilde;os se iban al tlallocan o al tamoanchan y se transformaban en p&aacute;jaros o mariposas de diferentes colores,  y pasaban el tiempo libando miel de las flores. El sabe que clase de mariposa desea ser:  quiere ser una Monarca, lo desea con toda su alma.

Tigrilla. 

]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-11-09</dc:date>
			<pubDate>Thu, 09 Nov 2006 17:56:19 CET</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[HISTORIA SECRETA DEL VIEJO DE ROJO (un poco de humor viene bien no?)]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/259/259254/</link>
			<description><![CDATA[(A prop&oacute;sito de la Navidad)

s&aacute;tira navide&ntilde;a.....

 

Aquella  fr&iacute;a ma&ntilde;ana en el Polo en v&iacute;speras del Gran Viaje, el Viejo de Rojo se di&oacute; cuenta que uno de sus preciados renos hab&iacute;a desertado. El asunto le doli&oacute; en el alma, no tanto por el aprecio al animal sino porque el reno fugado resultaba ser uno de los pocos que conoc&iacute;an su historia, su &quot;historia secreta&quot;. Ahora que los medios pagaban buena lana por chismes de la far&aacute;ndula, el Viejo de Rojo temi&oacute; que sus intimidades le dieran la vuelta al mundo. No estaba tan equivocado.

Conoc&iacute; a Rudolph en un bar de mala muerte, accedi&oacute; a hablar conmigo a condici&oacute;n de que no tomara fotos. Desde su fuga hab&iacute;a cambiado bastante, el hechizo con que el Viejo de Rojo manten&iacute;a a todos los renos apentontados, ya casi hab&iacute;a desaparecido y frente a m&iacute; ten&iacute;a a un enanito negro, una de las razas mas raras de enanos. Se caracterizan por una barba de color negro azabache y una piel del color de la nieve mas pura. De su antiguo estado como &quot;Rudolph, el reno&quot;  s&oacute;lo conservaba la nar&iacute;z roja, aunque por el tufazo a vino que desped&iacute;a, pens&eacute; que mas que por el frio, su peculiar nariz se debia a la infinidad de tragos que tra&iacute;a encima.
Despu&eacute;s de pedirme que pagara una ronda de cervezas me dijo que responder&iacute;a a mis preguntas y yo, olfateando una gran e$$$clusiva inicie la entrevista:

-Rudolph, &iquest;son en realidad los renos de Santa, enanos hechizados, como tu?

Con voz pastosa de borracho y con la lengua estorb&aacute;ndole en la boca contest&oacute;:

-Si, el grupo de renos del Viejo de Rojo fuimos una banda de enanos malportados: fumadores, adictos al sexo  y a las pachangas, de hecho nos identificamos mucho con  Paris Hilton. Fuimos desterrados de nuestra ciudad y condenados a ser servidores del Viejo de Rojo por Secula Seculorum, &eacute;se fue nuestro castigo. 

-&iquest;Es Santa un brujo o tiene conocimientos de brujer&iacute;a?

Despu&eacute;s de darle un trago largo, largo, largo, a la cerveza en turno; contesto:

No es brujo pero un ancestro de &eacute;l s&iacute; lo fue y conserva un libro de hechizos que en su familia han venido conservando de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n. Cuando vi&oacute; que &eacute;ramos demasiado rebeldes para ayudarlo, decidi&oacute; lanzar un hechizo que nos convirti&oacute; a todos en renos. (Por cierto que Harry Potter ya se lo fusil&oacute; y lo van a sacar en &quot;Harry Potter 3000: La Pierna Ort&oacute;pedica y el Mago&quot; le pagaron una buena $$lana$$ por los derechos.

-Dime...&iquest;C&oacute;mo lograste escapar?

En v&iacute;speras de nuestra Gira Mundia Anual, (por cierto este a&ntilde;o la hab&iacute;amos bautizado: &quot;Confessions&quot; of a Red &quot;Band on the Run&quot;) al pobre Viejo le entraron unas ganas inmensas de  platicar. Desde que la Vieja de Rojo lo dej&oacute; por &quot;voyeur&quot; (&uacute;ltimamente le gustaba mirar dentro de los igl&uacute;s a horas inapropiadas de la noche,- los eskimales casi lo linchan -) al Viejo le entr&oacute; una nostalgia enfermiza,  me ven&iacute;a agarrando de su pa&ntilde;o de l&aacute;grimas  a&ntilde;o con a&ntilde;o, claro que  para poder conversar conmigo hac&iacute;a que el hechizo se desvaneciera poco a poco y llegaba el momento en que dejaba de ser un est&uacute;p&iacute;do reno y empezaba a ser lo que soy y, tequilita de por medio,  pod&iacute;amos echarnos  nuestras conversadas. Pero este a&ntilde;o aprovech&eacute; y cuando me d&iacute; cuenta que pod&iacute;a discernir entre derecha e izquierda, o d&oacute;nde tomar el metro al Centro,  me fu&iacute; como las chachas (l&eacute;ase sirvientas, gatitas, asistentes ejecutivas del hogar etc...) Es que ya no aguantaba esa vida.

-Cu&eacute;ntame....&iquest;Cu&aacute;l fue el &uacute;ltimo gran disgusto de Santa?

-Al viejo seguro le di&oacute; un infarto al saber de mi fuga, pero creo que jam&aacute;s lo ver&eacute; tan enojado como cuando Luis Miguel sac&oacute; su disco &quot;Navidades&quot;. Cuando escuch&oacute; &quot;Santa Claus est&aacute; en la Ciudad&quot; se puso como loco, grit&oacute; que s&oacute;lo faltaba que  Luismi sacara un sencillo titulado &quot;Pimp&oacute;n es un Mu&ntilde;eco&quot; y que prefer&iacute;a mil veces a Raphael con &quot;El Ni&ntilde;o del Tambor&quot;

&iquest;C&oacute;mo es Santa en la intimidad?

Muy tierno y cari&ntilde;oso...ahhhhh, perdon! no es eso lo que me estabas preguntando. Ok, ok. A ver... pues el Viejo es como cualquier viejo, creo que si te ennumero lo que guarda en su mesita de noche te dar&aacute;s una idea: viagra, una revista Play Boy del a&ntilde;o del caldo,una tanga que us&oacute; un verano en la playa, cuando ten&iacute;a 20 a&ntilde;os. Un retrato de sus pap&aacute;s y hermanos, muertos en una avalancha de nieve; una foto de la Tierra tomada desde la Estaci&oacute;n Espacial Internacional. Ahora, si te cuento lo que hay debajo de su cama, quizas te des una mejor idea de qui&eacute;n es el: hay unos calzones olvidados tama&ntilde;o &quot;Casa de Campa&ntilde;a&quot; de la Sra. Claus, una noche de copas se quedaron ah&iacute; atorados y no han vuelto a ver la luz del sol, tambi&eacute;n hay unas trusas de hombre -seguro, segur&iacute;simo son de &eacute;l-....tambi&eacute;n patines de hielo, el Viejo adora patinar, tiene una caja llena de fotos de escuincles (lease ni&ntilde;os)  de todo el mundo, ahh tambi&eacute;n est&aacute; su AB Shaper para bajar panza, que por cierto jam&aacute;s ha vuelto a usar despu&eacute;s de una breve sesi&oacute;n de 5 minutos.

-&iquest;Y tu como sabes tanto?

Ahh, este....bueno es que yo era personal de confianza, no sindicalizado. Mejor ya no sigas preguntando ; )

 

Por: Tigrrrilla (qui&eacute;n mas??)

FELIZ NAVIDAD A TODOS, PASENLA RICO,  CENEN DE LUJO, NO SE LIMITEN, LA VIDA ES CORTA....

 

]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2006-12-21</dc:date>
			<pubDate>Thu, 21 Dec 2006 07:52:21 CET</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[MUTANDO]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/261/261483/</link>
			<description><![CDATA[El azul de sus ojos se volv&iacute;a uno con el azul del mar y todos los l&iacute;quidos de que estaba constitu&iacute;do su cuerpo clamaban por volverse agua salada. La luna llena se reflejaba titilante en las olas y el canto ronco y fuerte que &eacute;stas produc&iacute;an con su eterno ir y venir acab&oacute; por hechizarla. Lev&aacute;ntandose de su lugar en la playa camin&oacute; lenta pero inexorablemente a la inmensidad acu&aacute;tica.

A esa hora de la madrugada la playa estaba desierta y no hubo nadie  que fuera testigo de aquel hecho: primero el mar lami&oacute; sus blanqu&iacute;simos pies, pero al  probar el sabor de su carne ya no la solt&oacute;, jal&aacute;ndola por las piernas con fuerza, la devor&oacute; completamente sin que ella opusiera resistencia, pues todo su ser ansiaba fundirse con el oc&eacute;ano.

Cuando mueres en el mar, lo salado se vuelve dulce, alcanz&oacute; a pensar al tiempo que mutaba a ninfa marina. Se alej&oacute; impuls&aacute;ndose con su enorme cola hacia las profundidades, mientras en su larga cabellera, extendida cual bandera,  se enredaban  peque&ntilde;os pecesitos, caracolas y estrellas de mar. Y ya  nunca mas volvi&oacute; a pensar en su vida terrenal y tampoco nadie jam&aacute;s la extra&ntilde;&oacute; .

tigrilla]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2007-01-02</dc:date>
			<pubDate>Tue, 02 Jan 2007 04:56:44 CET</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[EN LA DISTANCIA]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/263/263322/</link>
			<description><![CDATA[Era una noche c&aacute;lida como lo son casi todas las noches caribe&ntilde;as. Como era su costumbre, la ventana de su habitaci&oacute;n estaba abierta dejando entrar el frescor nocturno. Una luna llena y plena inundaba de luz  blanquecina la habitaci&oacute;n. Hac&iacute;a mucho que no gozaba de un sue&ntilde;o profundo, aquella noche no era la excepci&oacute;n,  sus p&aacute;rpados se cerraban pero ni su mente ni su cuerpo descansaban, se encontraban inmersos en el dulce dolor de la a&ntilde;oranza. En medio del duermevela, la despert&oacute; una tenue caricia sobre sus  dedos. No le di&oacute; importancia, sigui&oacute; tratando de dormir y vagamente pens&oacute; hab&iacute;a sido el roce de sus s&aacute;banas tibias, pero otro contacto, esta vez mas prolongado sobre su mano, acab&oacute; por hacerla abrir sus ojos sobresaltada. No hab&iacute;a duda, alguien acariciaba su mano y quienquiera que fuera se encontraba compartiendo su cama y estaba parcialmente oculto por las cobijas. Sinti&oacute; la mordida del miedo en su coraz&oacute;n pero otro roce delicado sobre su mano extra&ntilde;amente la tranquiliz&oacute;. Luego escuch&oacute; que la llamaban en una voz muy baja, casi imperceptible: &quot;Tahnne, Tahnne&quot;.

Todo su ser vibr&oacute; al reconocer aquella voz, era &iexcl;Amey&uacute;!, pero...&iexcl;eso era imposible!,  Amey&uacute; estaba a miles de kil&oacute;metros, en otro pa&iacute;s, en otro continente. &quot;debo estar so&ntilde;ando&quot; -se dijo-.  Decidi&oacute; abandonarse a ese sue&ntilde;o, a esa caricia en su mano que la sent&iacute;a como un regalo,como un consuelo. Rog&oacute; porque el sue&ntilde;o no acabara. En ese momento el cuerpo que descansaba a su lado cambi&oacute; de posici&oacute;n y con ello qued&oacute; al descubierto el rostro de Amey&uacute;, que ten&iacute;a los ojos cerrados y musitaba en una especie de delirio:
- &quot;Tahnne, mi Tahnne&quot;.
-&quot;Amey&uacute;, soy yo, Tahnne&quot; 
-&quot;&iquest;Tahnne &iexcl;Tahnne!&quot;

Los ojos marrones de Amey&uacute; se abrieron y para Tahnne fue como ver el sol en el amanecer.

Amey&uacute; pas&oacute; su mano por el rostro de ella, al modo que hacen los ciegos, tanteando torpemente, como queriendo asegurarse de que aquella cara en verdad era la de Tahnne.  Reconoci&oacute; cada cent&iacute;metro de aquel rostro amado, la suave frente, la delicada nar&iacute;z, la curvatura de sus labios, los hoyuelos en sus mejillas que aparec&iacute;an en los momentos en que Tahnne sonre&iacute;a fel&iacute;z.

-&quot;Amey&uacute;, &iquest;c&oacute;mo es que est&aacute;s aqu&iacute;?, &iquest;es esto un sue&ntilde;o?&quot;
Amey&uacute; la bes&oacute; tiernamente luego dijo:
- &quot;yo estoy en mi cama mi amor, en Londres, pero al mismo tiempo estoy aqu&iacute;, en la tuya,  y creo que no es un sue&ntilde;o&quot;

Ahora Tahnne fue la que tom&oacute; las manos de Amey&uacute; y las apret&oacute; contra s&iacute;, palp&aacute;ndolas, sinti&eacute;ndolas, bes&aacute;ndolas. Luego dijo:
-&quot;No se que sea esto pero es hermoso &quot; -  Y una l&aacute;grima,  rod&oacute; por sus mejillas.

Amey&uacute; v&iacute;o su reflejo en aquella l&aacute;grima diminuta y de repente dijo en tono angustiante:
- &quot;Amor, su&eacute;ltame, debo volver&quot;
-&quot;No Amey&uacute;, no te dejar&eacute; ahora que est&aacute;s conmigo&quot;-  y sujetaba a&uacute;n con mas fuerza aquellas manos tan deseadas.
-&quot;Mi amor, debo volver o morir&eacute;, debo regresar a mi cuerpo antes de que amanezca&quot; 
-&quot;&iquest;C&oacute;mo lo sabes?&quot;
-&quot;No s&eacute;, pero siento que es as&iacute;&quot;

Tahnne lloraba, dejar que se fuera Amey&uacute;, era algo muy doloroso ahora que su cercan&iacute;a le calentaba el alma. Poco a poco solt&oacute; sus manos, como una ni&ntilde;a que se deshace con pesar de algo muy querido,  pero fue hasta que dijo suplicante: - &quot;&iexcl;&iexcl;Ve,apres&uacute;rate!!, &iexcl;no quiero que mueras!&quot;- cuando Amey&uacute; fue libre para regresar. Se fue  desvaneciendo  de a poco, una &uacute;ltima caricia, un beso, y luego s&oacute;lo qued&oacute; su olor, su tibieza y el hueco que su cuerpo hab&iacute;a dejado en el lecho de Tahnne, quien apretaba su rostro h&uacute;medo contra la almohada ahogando los sollozos.
De repente el llanto ces&oacute; cuando la inund&oacute; la certeza, si, la certeza de que Amey&uacute; regresar&iacute;a a la noche siguiente, hab&iacute;an por fin encontrado un modo de vivir su amor en la distancia.

TIGRILLA

]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2007-01-11</dc:date>
			<pubDate>Thu, 11 Jan 2007 05:43:02 CET</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[LA VENTANA]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/265/265930/</link>
			<description><![CDATA[Hac&iacute;a unos cuantos minutos que los primeros rayos del sol hab&iacute;an descendido sobre mis p&aacute;rpados adormecidos, cayeron las escamas del sue&ntilde;o y mis pupilas se asomaron al mundo descorriendo lentamente su cortina de carne. La luz me ceg&oacute; y por unos segundos s&oacute;lo v&iacute; alucinantes luces de colores, me d&igrave; vuelta y era ahora la parte obscura de la luna donde me encontraba.

Advert&iacute; la presencia de la ventana imaginaria en una de las esquinas de la habitaci&oacute;n, como un animal al acecho esperaba semioculta  en la penumbra del amanecer. Fing&iacute; seguir dormido, fiel a un ritual que se hab&iacute;a vuelto costumbre; sent&iacute; claramente su desplazamiento mudo hacia el techo, coloc&aacute;ndose precisamente arriba de m&iacute;. Su mirada fr&iacute;a e inexpresiva y su aliento invernal me envolvieron de s&uacute;bito. Me incorpor&eacute; r&aacute;pidamente hasta quedar sentado sobre la cama, de cara a la ventana verdadera, aquella por la cual hab&iacute;an pasado los primeros rayos solares que me hab&iacute;an despertado en un principio y que en aquellos instantes era quiz&aacute; la &uacute;nica realidad comprobable de mi habitaci&oacute;n.

Y ah&iacute; est&aacute;bamos los dos, conscientes el uno de la existencia del otro, sonre&iacute; pensando en la estupidez de aquel ente imaginario que jam&aacute;s alcanzar&iacute;a su objetivo de alcanzar la ventana real y fundirse con ella. La ventana se hab&iacute;a quedado quieta y sonre&iacute;a a medias, decepcionada.

Me levant&eacute; con la mirada fija en la ventana real, desplac&eacute; el vidrio y el esp&iacute;ritu del viento entr&oacute; entonces acariciando furtivamente todo a su paso, una bocanada de aire fresco penetr&oacute; en mis pulmones y sent&iacute; mi coraz&oacute;n latir con fuerza. La ventana imaginaria gem&iacute;a de placer, sin duda,  me envidiaba.

Ahora estaba yo asomado al mundo, los ruidos, colores y olores de una ciudad que despierta a la vida parec&iacute;an querer envolverme, mi mente se proyectaba sobre aquella realidad que empezaba en mi ventana, era yo nube, sem&aacute;foro, edificio, sol, calle, gente, todo al mismo tiempo.
De repente volv&iacute; a sentir la presencia de la ventana irreal, de aquella pesadilla, sent&iacute; c&oacute;mo se mov&iacute;a; me d&iacute; vuelta a tiempo de ver c&oacute;mo se terminaba de colocar arriba de mi cabecera, enfrente de m&iacute; y de la anhelada realidad. La encar&eacute; con la seguridad que me daban experiencias anteriores, nunca llegar&iacute;a, jam&aacute;s lo lograr&iacute;a, estaba condenada a vivir perdida, vagando eternamente por mi habitaci&oacute;n, era un ser inservible, ella y yo, yo contra ella, ella contra m&iacute; &iquest;por qu&eacute;? No lo sab&iacute;a, pero ah&iacute; est&aacute;bamos los dos midiendo nuestras fuerzas en solitario torneo. Me sent&iacute; presa de un extra&ntilde;o frenes&iacute; y romp&iacute; a re&iacute;r sin control, casi hist&eacute;ricamente, emul&aacute;ndome, la ventana irreal tambi&eacute;n comenz&oacute; a re&iacute;r con una risa gigantesca y despiadada, de repente los dos &eacute;ramos una misma risa, eso me desconcert&oacute;, -&iquest;qu&eacute; pretend&iacute;a?.

En un momento que jam&aacute;s podr&eacute; olvidar, v&iacute; que el espacio que nos separaba se reduc&iacute;a ya que la pared donde ella se encontraba se desplazaba hacia mi amenazando con aplastarme; ahora la &uacute;nica risa que se escuchaba era la de ella. Yo no ten&iacute;a escapatoria....lo &uacute;nico que pod&iacute;a hacer era tirarme por la ventana real, lo prefer&iacute;a a caer en el vac&iacute;o de las fauces de la ventana imaginaria, donde qui&eacute;n sabe que locuras me atormentar&iacute;an. La habitaci&oacute;n se hac&iacute;a peque&ntilde;a r&aacute;pidamente, d&iacute; un r&aacute;pido vistazo a lo poco que quedaba de ella y lo &uacute;ltimo que v&iacute; fue mi rostro reflejado en la ventana maldita, mi propio rostro incr&eacute;dulo as&iacute; como tambi&eacute;n el rostro de la ventana 
falsa, un rostro terrible que sin embargo –y fue de lo &uacute;ltimo que pude percatarme- , se parec&iacute;a un poco a m&iacute;. Con un horrible grito que &aacute;un resuena en mi cabeza, me avent&eacute; a la calle donde no mor&iacute; no se porque raz&oacute;n. 

Desde que sal&iacute; del hospital vengo a este sitio, situado precisamente bajo el edificio que albergaba mi departamento, y con la mirada fija en la ventana real, imagino lo que ahora es la habitaci&oacute;n de mi ventana imaginaria.

TIGRILLA
(uno de mis primeros relatos locos)


]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2007-01-24</dc:date>
			<pubDate>Wed, 24 Jan 2007 02:52:10 CET</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[FRIO DESPERTAR]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/266/266884/</link>
			<description><![CDATA[FRIO DESPERTAR..
 

Las veredas son angostas, a los lados, hay peque&ntilde;os jardines bien cuidados y extra&ntilde;as edificaciones, muy peque&ntilde;as para ser casas. La poca luz proviene de faroles viejos que alejan las tinieblas. 
Hace fr&iacute;o. 

No se bien por qu&eacute; estoy aqu&iacute;, pero no siento miedo. Me acerco a una pareja, son un hombre y una mujer, ella lo sostiene a &eacute;l que parece sumido en un sue&ntilde;o muy profundo. En el rostro de ella se ve una gran aflicci&oacute;n, pens&eacute; en hablarle pero me arrepent&iacute;, &iexcl;se ve&iacute;a tan triste! as&iacute; que sigo caminando.
Mas adelante, el sendero dobla y desemboca en una calle mas amplia bordeada de altos cipreses que parecen gigantes oscuros y vigilantes. Me encuentro enormes c&uacute;pulas, arcos y ventanales por los cuales me asomo, pero no logro ver nada, s&oacute;lo se escucha el eterno eco de los sue&ntilde;os que no fueron y se percibe el olor de los recuerdos.

Hay un joven parado frente a uno de estos singulares edificios, es bello, su cara tambi&eacute;n refleja una tristeza melanc&oacute;lica, mira hacia abajo, como con pesar y prefiero no molestarlo, temo incomodar. A ratos me encuentro con estas personas. Una mujer hincada  abraza una cruz, pas&eacute; a su lado y pareci&oacute; mirarme pero no estoy segura. &iquest;Qui&eacute;n me dir&aacute; donde estoy? Todos los que veo est&aacute;n en posturas extra&ntilde;as, algunos tienen los ojos hacia el cielo como preguntandose cosas, otros miran hacia abajo como queriendo encontrar la respuesta en la tierra. Manos en el pecho, brazos levantados, hombres y mujeres semiacostados, como dormidos, como en un sue&ntilde;o dulce y triste a la vez. 

V&iacute; una ni&ntilde;a muy peque&ntilde;a sentada sobre unos escalones, su pelo le ca&iacute;a en cascada sobre los peque&ntilde;os hombros y parec&iacute;a sonre&iacute;r. Me acerqu&eacute; y me sent&eacute; junto a ella, la toqu&eacute;, pero estaba fr&iacute;a y r&iacute;gida, era de piedra. Asustada, me levant&eacute; rapidamente y me alej&eacute;.

Corr&iacute; y corr&iacute;.

Nadie me ayuda, ni los &aacute;ngeles de alas extendidas y ojos manchados. Ya no se si son l&aacute;grimas o es el tiempo que destila por sus ojos. Todos tan fr&iacute;os, tan solemnes, estoy a punto de llorar y gritar de desesperaci&oacute;n cuando alguien me toma suavemente de la mano. Su mano es tibia, aunque &aacute;spera y callosa. La aprieta contra la m&iacute;a y comenzamos a caminar juntos, me reconforta el contacto, es un hombre algo mayor, quiz&aacute;s unos 50 a&ntilde;os, no logro verle la cara pero su andar cansino me recuerda a mi abuelo. Pareciera que conoce este laberinto a la perfecci&oacute;n. Caminamos en silencio. Advierto que regresamos a la vereda donde inicie mi peregrinaje. Hay una chica que no hab&iacute;a visto antes, tiene una flor en la mano, como ofrend&aacute;ndola al cielo, esta recostada sobre una pared en la cual hay algo escrito, tiene los ojos cerrados. El lugar es bastante reciente, hay flores frescas, el hombre se&ntilde;ala las letras, es un nombre...... mi nombre. Suelta mi mano y me da un golpecito en la espalda, comprendo. Entro a mi tumba, estoy muerta.

Tigrilla 
 
 
la imagen que me inspir&oacute; a este relato se puede ver en la siguiente direcci&oacute;n: (cop&iacute;ala y pegala en la barra de direcciones de tu navegador)

http://farm1.static.flickr.com/160/359016369_8e14fbefbe.jpg?v=0

 
]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2007-01-29</dc:date>
			<pubDate>Mon, 29 Jan 2007 04:24:42 CET</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[LA VOZ DEL VOLCAN]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/269/269896/</link>
			<description><![CDATA[LA VOZ DEL VOLCAN

El volc&aacute;n amaneci&oacute; enojado, temblando y vomitando ceniza como si estuviera indigesto. Casi todo el pueblo se fue donde  &quot;el tiempero&quot;: Don Facundo. 

Le reclamaban que no les hubiera avisado, le preguntaban qu&eacute; iba a pasar. Estaban asustados,  los del gobierno hab&iacute;an venido en sus jeeps y en sus est&uacute;pidos uniformes y les hab&iacute;an dicho que ten&iacute;an que evacuar, pero la mayor&iacute;a no estaba dispuesta a dejar sus casas, sus milpas y sus animales si no era por aviso del mism&iacute;simo volc&aacute;n. 

-&quot;Esta vez no me ha dicho nada&quot;, dec&iacute;a Don Facundo, confundido.
La divinidad del volc&aacute;n-- aquella que le avisaba si habr&iacute;a lluvia o si ten&iacute;a que estorbar el granizo, nada le hab&iacute;a susurrado en sue&ntilde;os, el pavoroso temblor y la lluvia de ceniza lo hab&iacute;an sorprendido tanto como a los dem&aacute;s. 

 -&quot;De verdad, cr&eacute;anme, no s&eacute; que pasa&quot;- gritaba angustiado. 

Entre la multitud, Do&ntilde;a Socorro se apretaba las manos, y consternada, se mord&iacute;a las u&ntilde;as. Era la esposa de Don Facundo y guardaba un terrible secreto, llevaba tres noches d&aacute;ndole de cenar a su esposo unos tamales hechos con carne de cerdo, res y pollo. A la masa de ma&iacute;z y manteca se le echaba aparte frijoles y queso. Do&ntilde;a Socorro lloraba, estaba segura que su marido no hab&iacute;a o&iacute;do la voz del volc&aacute;n debido a la indigesti&oacute;n causada por los tamalitos, pero no se atrev&iacute;a a expresar sus sospechas. 

La multitud se volv&iacute;a cada vez mas violenta, Don Facundo maldec&iacute;a en su interior, habl&aacute;ndole al volc&aacute;n: -&quot;Carajo, &iquest;porque no me has avisado de esto?, &iquest;no ves que me van a linchar? &iquest;ya no soy tu vocero? &iquest;me has desechado?, &iquest;quieres acaso que todos muramos?&quot; 

El volc&aacute;n volvi&oacute; a rugir y a temblar, la gente sali&oacute; corriendo por sus cosas. Do&ntilde;a Socorro no aguant&oacute; mas y fue donde su marido y le confes&oacute; todo.  Facundo comprendi&oacute; y decidi&oacute;  no  probar bocado hasta que pudiera  volver a escuchar la voz que le hab&iacute;a hablado en sue&ntilde;os desde que era un ni&ntilde;o. 

A la segunda noche de ayuno y oraci&oacute;n, sucedi&oacute;: 

-Carajo Facundo, ya no cenes tanto. 

Nada mas escuchar aquella voz, cascada por los siglos, sinti&oacute; que le volv&iacute;a el alma al cuerpo, no pudo evitar sonre&iacute;r de felicidad  y contest&oacute;: 

- Te lo prometo 

-Me desespera que no me escuches. 

-Lo se, perd&oacute;name, no volver&aacute; a pasar. &iquest;Sabes?, la gente esta muy inquieta, &iquest;debemos preocuparnos? 

-No, hombre, los espero como siempre en mi cumplea&ntilde;os el 12 de Marzo. Ll&eacute;venme mole,  tequila y una guitarra. 

-Asi se har&aacute;, &iquest;entonces, no hay peligro? 

-No, s&oacute;lo andaba enojado, no me escuchabas. 

-No volver&aacute; a pasar. Lo juro 

-Bien. Diles que no se preocupen,  que todo igual que siempre, &iexcl;ah! no se olviden de llevarme mi mole, y para ti, prohibidos los tamalitos......   

Tigrilla.  

]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2007-02-13</dc:date>
			<pubDate>Tue, 13 Feb 2007 03:37:07 CET</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[EN TU MUNDO]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/272/272457/</link>
			<description><![CDATA[La angustia de la noche anterior casi se borra del todo al contemplar mi primer amanecer en este mundo:  tres magn&iacute;ficos soles, como esferas incandescentes colgadas de un cielo de tintes viol&aacute;ceos, me han dado la bienvenida.  De un mar lejano me llega un murmullo de olas; bramidos formidables atenuados por la distancia.  Mi nave se averi&ograve; y me v&igrave; obligado a descender hasta este extra&ntilde;o planeta, estoy solo, lejos de los m&iacute;os y, sin embargo, la belleza de este amanecer me da esperanza.  

Cuando se  terminaba la provisi&oacute;n de ox&iacute;geno de mi traje espacial, decid&iacute; quitarme el casco protector. Estaba preparado a morir... incluso hab&iacute;a imaginado el ruido sordo que har&iacute;an mis pulmones al estallar dentro de m&iacute;.  Sin embargo, para mi sorpresa, me encontr&eacute; con que el aire de este mundo pod&iacute;a sostener mi vida: &iexcl;a&uacute;n estoy vivo! Inhalo y exhalo un aire dulz&oacute;n y agradable, me recuerda unos caramelos perfumados en forma de coraz&oacute;n que sol&iacute;a disfrutar de muy ni&ntilde;o. La fuerza que me dan estos recuerdos se ve opacada ante la visi&ograve;n de mi nave rota e inservible. Un l&ugrave;gubre pensamiento invade mi mente: &quot; Morir&egrave; solo en este lugar&quot;. 

Me han despertado unas cosillas que flotan en el aire; rozaron mi rostro y me hicieron estornudar. Son transparentes y luminosas, de movimientos lentos y sincronizados; si me quedo quieto y cierro mis ojos, puedo pensar que son caricias, si, caricias de este mundo a mi cuerpo maltrecho, creo que me dicen que no desmaye, que todo estara bien. 

Definitivamente dej&eacute; mi nave, nada puedo hacer con ella. Me alejo y lloro, no s&eacute; que ser&aacute; de m&iacute;. La incertidumbre duele, el miedo aprisiona mi coraz&oacute;n. 

Te v&iacute; mir&aacute;ndome mientras te ocultabas detr&aacute;s de un cerro transparente. &iquest;Acaso no ves que te puedo ver a trav&egrave;s de &egrave;l? Primero sent&iacute; temor y luego una inmensa alegr&iacute;a, &iexcl;por fin! &iexcl;alguien!, fui corriendo a encontrarte pero cuando pens&eacute; alcanzarte  hab&iacute;as desaparecido, &iquest;regresar&aacute;s? &iquest;o eres acaso una mala broma de mi mente? 

Siento tu presencia muy cerca, a veces te veo, otras te adivino, unas m&aacute;s te huelo. Hueles al aire salobre que se respira a la orilla del mar.  No se ni qui&eacute;n eres, &iexcl;vaya! con esos tres ojos asomados en tu rostro y ese par de corazones latiendo furiosos dentro de tu pecho ni siquiera s&eacute; &quot;qu&eacute;&quot; eres; s&oacute;lo s&eacute; que me buscas y yo te necesito. &iquest;Llegar&eacute; a conocerte? Ahora soy yo el que te sigue, busco tus huellas de siete dedos, necesito encontrarte. 

Un nuevo amanecer nos sorprende sin saber a ciencia cierta d&ograve;nde acabas tu y d&ograve;nde empiezo yo.  Poco a poco me vuelvo uno contigo, me integro fel&iacute;z a tu ser, me acomodo a t&iacute; aunque siento que me faltan extremidades y sentidos para colmar tu &aacute;vido cuerpo, lleno de multiplicidades. Hoy ya no hay ayeres para m&iacute;, s&oacute;lo puedo pensar en ma&ntilde;anas contigo, ma&ntilde;anas que inician como hoy: con esos tres magn&iacute;ficos soles dorados como testigos de este abrazo infinito. 

TIGRILLA (escuchando &quot;Love&quot; de Zoe) 

]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2007-02-24</dc:date>
			<pubDate>Sat, 24 Feb 2007 23:01:28 CET</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[LLUVIA]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/274/274099/</link>
			<description><![CDATA[LLUVIA (p&oacute;es&iacute;a libre)

Flechas h&uacute;medas se precipitan ruidosas.
La tierra seca gime de placer y
el alma se perfuma con el grato olor
a tierra mojada. 

Llueven letras, salpican tildes.
El ruido fuerte de las consonantes se
combina con la suavidad de las vocales.
Yacen en los charcos fragmentos de palabras,
si te acercas y observas, encontrar&aacute;s
lo necesario para formar frases de amor.
 
Una nueva generaci&oacute;n de sentimientos
va germinando en el h&uacute;medo vientre,
al unirse las miradas y las bocas
sabr&aacute;s que llueve por t&iacute;. 

(Tigrilla, incursionando en esto de la poes&iacute;a)
]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2007-03-04</dc:date>
			<pubDate>Sun, 04 Mar 2007 23:23:53 CET</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[EN EL RAINBOW]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/280/280844/</link>
			<description><![CDATA[No se escucha otra cosa que la m&ugrave;sica que no para y un murmullo como de panal de abejas compuesto por suspiros, risitas ahogadas, carcajadas, voces y besos de labios impacientes, la gastada alfombra del piso amortigua cualquier ruido hecho por los dos pares de tacones baratos comprados en el mercado, tampoco se oye el siseo producido por el roce de sus vestidos sacados en abonos con Do&ntilde;a Chayito, la abonera de 
la colonia. 

Daniela y Carolina han hecho su entrada triunfal en el &quot;Rainbow&quot;. Como cada noche, la bandera gay multicolor de la entrada les da la bienvenida. El lugar esta a punto de reventar, se abren paso entre un mar de cuerpos y a duras penas pueden ubicarse en una esquina del local, un mesero pasa apurado y les ofrece algo de tomar, piden 2 pi&ntilde;as coladas que a pesar de lo mal preparadas, sorber&agrave;n con deleite, aunque lentamente, pues no tienen dinero para mas. Platican animadamente entre ellas, un hombre de aspecto rudo se acerca y se ubica muy cerca. 

Daniela, nacida Efra&igrave;n, y Carolina, nacida Guillermo, son como dos aves f&egrave;nix que esta noche han renacido , les brillan los ojos, a ratos se arreglan con sus manos de hombre las pelucas que traen puestas y se alisan los vestidos. Sus cuerpos remedan la figura femenina gracias a la acci&oacute;n de las hormonas, pero la tosquedad hombruna de sus facciones las delata. 

El &quot;Rainbow&quot; es un lugar m&agrave;gico que cada noche se puebla* de seres fant&agrave;sticos que parecen cobrar mas fuerza y vida inmersos en aquel ambiente donde el ox&igrave;geno parece haber sido reemplazado con nicotina pura, cuesta trabajo respirar, pero no importa: la falta de ox&igrave;geno se compensa con la abundancia de libertad. 

En una mesa solitaria se encuentra una esfinge imperturbable, resulta dificil decidir si es hombre o mujer, con la mirada fija en alg&ugrave;n punto del local y una cubeta llena de cervezas, encara la noche que se desenvuelve frente a ella. La pista esta llena de parejas de sirenas con los cuerpos entrelazados, tambi&eacute;n de grifos que efect&uacute;an rituales de seducci&oacute;n; acarici&agrave;ndose con sus alas y robandose besos con sus picos de ave al mismo tiempo que ronronean como gatos llenos de placer. 

Daniela y Carolina no pierden detalle de lo que sucede en aquella cueva incre&igrave;ble, el hombre junto a ellas, cual basilisco hambriento, se ha acercado a&ugrave;n mas y en poco tiempo estar&agrave; rozando con su brazo los hombros desnudos de Daniela. Algui&egrave;n pide que se despeje la pista, el show de la noche esta por comenzar. Una mujer pisa el escenario, sus facciones de hombre, chocan con la femineidad de sus vestidos, cual si fuera un pegasso vuela alrededor de la pista, saludando y sonriendo, no falta quien le ponga un billete entre sus pechos mentirosos. Comienza a hacer playback imitando a una artista pasada de moda, todos corean sus canciones emocionados, de la mesa de la esfinge toma sin permiso una cerveza y juguetea atrevidamente con ella entre la boca, la lame despacio lo que arranca aplausos de los grifos presentes. 
Daniela y Carolina la miran extasiadas, comentan lo vaporoso de sus vestidos, lo bien que esta maquillada, lo mucho que les gustar&igrave;a un aut&ograve;grafo, cantan a pleno pulm&ograve;n todas y cada una de las canciones del repertorio.... por un momento las aves fenix baten sus alas y vuelan libres, se elevan un poco, s&ograve;lo unas cuantas horas, para caer muertas en la madrugada, pero siempre con la esperanza de renacer nuevamente para otra noche en el &quot;Rainbow&quot;. 

tigrilla



Nota importante: Este relato no es, ni pretende reflejar la realidad de homosexuales, lesbianas o transexuales, es tan s&ograve;lo una experiencia, un momento en el tiempo, ya que el Rainbow existe y lo relatado aqu&igrave; pas&ograve; en realidad. Con respeto para todos y todas.

*Gracias a Qhumo quien me hizo la observaci&oacute;n que el verbo poblar en presente es yo pueblo, tu pueblas, el puebla...etc. 
]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2007-04-04</dc:date>
			<pubDate>Wed, 04 Apr 2007 18:12:29 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[YO: ROMPECABEZAS]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/283/283149/</link>
			<description><![CDATA[YO: ROMPECABEZAS

Esta ma&ntilde;ana mi despertador no ha sonado, es extra&ntilde;o pues siempre suena implacable a las seis a.m. afortunadamente mi reloj interno me avisa que es hora de levantarse. Como todas las ma&ntilde;anas, antes de abrir los ojos, trat&eacute; de adivinar qu&eacute; partes de m&iacute; se hab&iacute;an separado de m&iacute; cuerpo durante la noche. En realidad se ha convertido en una especie de juego, si atino me invade una sensaci&oacute;n est&uacute;pida de euforia, si no adivino hago rabieta como ni&ntilde;o peque&ntilde;o que no sabe perder.
 
Esta ma&ntilde;ana he acertado: el brazo izquierdo, la pierna derecha y ambas orejas andan perdidas. (Con raz&ograve;n no escuch&egrave; el despertador).  Lo de las orejas me encabrona, sin escuchar ser&aacute; mas dificil encontrar mis extremidades. Me levanto y ando a saltitos sobre la pierna que me queda, sin duda debo verme c&oacute;mico, o mas bien, debo dar l&aacute;stima. Por eso me dej&oacute; M&oacute;nica: -&quot;No soporto ver que amaneces como un mu&ntilde;eco roto, me enferma eso&quot;

El d&iacute;a que se fu&eacute;, recuerdo que lloraba mientras se&ntilde;alaba uno de sus horribles zapatos deportivos color fucsia, -color que odio con toda mi alma- dentro se asomaba uno de mis globos oculares, lo hab&iacute;a estado buscando por horas y la peque&ntilde;a cosa se hab&iacute;a ido a esconder ah&iacute;, parec&iacute;a una pelota de golf pegajosa y babeante. Mientras lo iba a enjuagar ella sali&oacute; dando un portazo, nunca mas la v&iacute;, luego mand&oacute; a una amiga a recoger sus cosas y qued&eacute; solo.

&iquest;Han intentado orinar sobre una pierna? no se los recomiendo, he dejado el ba&ntilde;o hecho un asco pero ahora lo que me importa es encontrar mis partes perdidas. A veces la experiencia ayuda, por alguna raz&oacute;n que ignoro, a las piernas les gusta esconderse en el cuarto de limpieza, se sienten a gusto entre escobas, trapeadores y cubetas, creo que piensan -si es que piensan- que se pueden camuflar ah&iacute; con &eacute;xito. Siempre siento que es una bofetada a mi ego; s&eacute; que tengo las piernas flacas y huesudas pero tampoco es para tanto. En efecto, la desgraciada pierna se encuentra en su escondite preferido y  me la coloco, no sin dificultad, -recuerden que s&oacute;lo traigo un brazo-  ya con mis dos piernas me es mas f&aacute;cil buscar al resto. 

Veamos, los brazos son un poco menos predecibles que las piernas, a veces me los encuentro metidos en el horno de la estufa,lo cual me espanta un poco, menos mal que vivo solo y no hay ni&ntilde;os traviesos que quieran jugar a &quot;la comidita&quot;. Pero hoy no hay suerte en el horno. Otro lugar que frecuentan es el cuarto de la computadora detr&aacute;s del monitor, tampoco...mmmm &iexcl;ya lo v&iacute;! el brazo maldito est&aacute; metido en la vitrina del comedor, entre mis botellas de vino, crey&oacute; que esta vez no lo ver&iacute;a. Me ha costado trabajo sacarlo, la mano del brazo perdido se asi&oacute; con necedad de una repisa, forcejeamos un poco pero finalmente lo he logrado. Vamos bien... vamos bien, ya estoy un poco mas completo, s&oacute;lo faltan las orejas.

Llevo un buen rato busc&aacute;ndolas y nada. Cuando lo que se me desprende es algo peque&ntilde;o como dedos, ojos u orejas, siempre busco primero en el bote de la basura, me da terror pensar que pueda pasar el cami&oacute;n recolector y se lleve mis preciados miembros y luego me sea imposible ubicarlos. Esta ma&ntilde;ana no es el caso, y he seguido buscando entre mis libros, mi ropa de cama, mi ropa interior, he volteado al rev&eacute;s y al derecho todos y cada uno de mis calcetines....lo peor de todo es la sensaci&oacute;n de completo aislamiento que da el no poder escuchar nada; definitivamente los sordos la pasan mal....
&iexcl;&iexcl;&iexcl;Por fin aparecen en el caj&oacute;n de los cubiertos!!!, me las coloco y el primer sonido que percibo es el insistente timbre de mi celular, pero no contesto, ya s&eacute; que es de la oficina, mi secretaria estar&aacute; fren&eacute;tica tratando de localizarme, ahora debo apurarme o estar&eacute; en problemas. Mientras tomo un ba&ntilde;o me pregunto qu&eacute; partes de m&iacute; andar&aacute;n perdidas ma&ntilde;ana por la ma&ntilde;ana.

FIN

TIGRRILLA]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2007-04-15</dc:date>
			<pubDate>Sun, 15 Apr 2007 18:35:36 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[SUCEDIO EN LA GALERIA]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/289/289093/</link>
			<description><![CDATA[&quot;Esto se ha vuelto un vicio, un maldito vicio&quot; -pensaba Manuel mientras se dirig&iacute;a a su trabajo.
 
En un mundo donde los t&iacute;tulos nobiliarios de anta&ntilde;o como &quot;conde&quot;, &quot;duque&quot;, marqu&eacute;s&quot; han sido sustitu&iacute;dos por &quot;ingeniero&quot;, &quot;doctor&quot; o &quot;licenciado&quot;, el t&iacute;tulo de Manuel s&oacute;lo le alcanzaba para trabajar como guardia de seguridad en una galer&iacute;a de arte de la zona rosa. Siempre hab&iacute;a trabajado en el ramo de la Seguridad, salvaguardando los bienes de otros, mientras a &eacute;l le robaban todo, hasta a su mujer. -&quot;Malditos turnos nocturnos, pinche vieja calenturienta&quot;. 

Sin embargo, recordaba con a&ntilde;oranza la &eacute;poca en que siendo muy joven,  hab&iacute;a trabajado como guardaespaldas de una diva de los 50&acute;s. -&quot;Buena paga, buena comida, buena bebida y mucho sexo&quot; pensaba mientras sonre&iacute;a con la mirada nadando en los recuerdos. Los mejores ratos se los hab&iacute;a regalado una maquillista, quien finalmente se volver&iacute;a su esposa. Aunque despu&eacute;s de casarse las cosas hab&iacute;an dejado ser divertidas.

Ahora, ya no pensaba en sexo, hac&iacute;a tiempo que su miembro no era mas que un ap&eacute;ndice fofo y casi sin vida, sin mas oficio que el de soltar el chorro tibio de su orina diaria. Ni oyendo el Himno Nacional se paraba el desgraciado, asi que Manuel se hab&iacute;a resignado a una absurda vida de celibato autoimpuesto. Afortunadamente hab&iacute;a descubierto algo que lo tra&iacute;a loco, su nuevo &quot;vicio&quot;, como &eacute;l lo llamaba.

Hab&iacute;a sucedido una noche como cualquiera. Mientras el daba su rond&iacute;n por la galer&iacute;a, al entrar en una sala sinti&oacute; un fr&iacute;o tremendo que lo hizo respingar. Maldijo a Jos&eacute;, el chico que se encargaba del climatizado, pensando que hab&iacute;a dejado muy baja la temperatura de esa sala en particular. Cambi&oacute; de opini&oacute;n cuando algo helado le golpe&oacute; en la cara,- &quot;&iquest;nieve? &iexcl;que locura!&quot; pero particulas heladas golpeaban su rostro como si estuviera en medio de una ventisca, luego se di&oacute; cuenta que el fr&iacute;o proven&iacute;a de una pintura. Alumbr&oacute; con su linterna y ley&oacute; &quot;Paisaje Alpino&quot;, autor: Max Besnard. Sinti&oacute; una mezcla de miedo y curiosidad que lo hizo acercarse.  De repente tuvo la sensaci&oacute;n que el cuadro cambiaba de tama&ntilde;o, se agrandaba, pero luego cay&oacute; en la cuenta que el que se empeque&ntilde;ec&iacute;a era &eacute;l. Se sinti&oacute; caer al vac&iacute;o, hacia el suelo, pero reaccion&oacute; y alcanz&oacute; a duras penas a asirse del marco de la pintura. Logr&oacute; sentarse a horcajadas sobre &eacute;l, con una pierna en el &quot;Paisaje Alpino&quot; y otra en la galer&iacute;a, si se estiraba pod&iacute;a tocar la nieve, se di&oacute; cuenta que incluso podr&iacute;a meterse de lleno al cuadro, perderse en &eacute;l, caminar en medio de aquella helada blancura y entrar en aquella casita t&iacute;pica que Besnard hab&iacute;a pintado a lo lejos -&quot;&iquest;Qui&eacute;n vivir&iacute;a ah&iacute;?&quot;, tal vez tendr&iacute;an cafe calientito, &iexcl;vaya que lo necesitaba! el fr&iacute;o le estaba calando los huesos. Aunque estaba maravillado con lo que le hab&iacute;a sucedido ahora se preocupaba por regresar. Intentar saltar desde el marco al piso era un suicidio, cerr&oacute; los ojos tratando de pensar y de repente ya no se encontraba en el cuadro, sino de pie, con su estatura normal, empu&ntilde;ando su linterna a la pintura, no hab&iacute;a fr&iacute;o, ni nieve y parec&iacute;a que nada hubiera sucedido, estaba completamente desconcertado -&quot;&iquest;qu&eacute; rayos hab&iacute;a sido eso?, &iquest;una alucinaci&oacute;n?&quot; Mientras terminaba su turno se repet&iacute;a a s&iacute; mismo que todo hab&iacute;a sido una mala jugada de su mente, pero cuando llego a su casa y vio su reflejo en el espejo, supo que estaba equivocado, su cara estaba bastante lastimada por el fr&iacute;o, especialmente la nar&iacute;z,  tanto que al tocarla le dol&iacute;a, adem&aacute;s empez&oacute; a sentir los primeros s&iacute;ntomas de una gripe.

&quot;Lo peor de vivir solo es cuando te enfermas y no hay quien se preocupe de que est&eacute;s cobijado, o de que tengas suficiente medicina&quot; - pensaba Manuel mientras guardaba cama. La dichosa gripe result&oacute; ser bastante fuerte y lo oblig&oacute; a faltar al trabajo. &quot;Ni una llamada de nadie, ni siquiera un perro que me ladre, ni un caldo de pollo...nada&quot;. Tal vez si hubiera tenido hijos ahora no estar&iacute;a tan solo, pero nunca fue ni&ntilde;ero y en su juventud la idea de tener hijos le daba escalofr&iacute;os.

A los dos d&iacute;as ya estaba de vuelta en su trabajo y recorri&oacute; la galer&iacute;a una y otra vez deteni&eacute;ndose mas de lo normal en la sala donde se exhib&iacute;a el &quot;Paisaje Alpino&quot;. Ten&iacute;a la esperanza de volver a vivir lo que hab&iacute;a sucedido d&iacute;as atr&aacute;s, pero...nada. Tuvo mas suerte otra noche, cuando casi hab&iacute;a perdido ya las esperanzas. Esta vez hab&iacute;a escuchado sonidos extra&ntilde;os: se escuchaba como choques met&aacute;licos mezclados con gritos de hombres y bestias, aguz&oacute; el o&iacute;do pues la fuente del ruido al parecer quedaba lejos de donde &eacute;l se encontraba. Una mezcla explosiva de temor y curiosidad lo impulso a caminar hasta una sala tem&aacute;tica de &quot;Grandes Batallas&quot; y descubri&oacute; un cuadro titulado &quot;Conquista de Jerusal&eacute;n&quot; de un tal Max Adler. Se qued&oacute; petrificado viendo como la imagen pintada en el cuadro cobraba vida, era una batalla entre fieros Caballeros Cruzados e ind&oacute;mitos Musulmanes. Tuvo miedo, pues la escena era terrible y brutal, hab&iacute;a sangre por doquier, tanta que se pod&iacute;a oler el t&iacute;pico olor dulz&oacute;n y se pod&iacute;a sentir en la boca el sabor a hierro de aquella sangre derramada. A pesar de que la obra irradiabla un calor sofocante, sinti&oacute; escalofr&iacute;os de imaginarse en medio de aquel campo de muerte. Sinti&oacute; nuevamente aquella sensaci&oacute;n de que el cuadro se agrandaba, tal y como hab&iacute;a pasado con el anterior, pero en esta ocasi&oacute;n, al no desear meterse al cuadro logr&oacute; de alguna manera, que se suspendiera aquel extra&ntilde;o fen&oacute;meno. El ruido ces&oacute; y el cuadro volvio a la normalidad. Suspir&oacute; aliviado.

Los d&iacute;as pasaron, y tuvo oportunidad de vivir experiencias parecidas con otras obras de la galer&iacute;a, logr&oacute; controlar a voluntad el entrar o no en ellas. Eran mundos alternos, ventanas que se abr&iacute;an y se le ofrecian, el decid&iacute;a si quer&iacute;a ser parte de ellos. En una ocasi&oacute;n se asom&oacute; a un vi&ntilde;edo franc&eacute;s en el tiempo en que se recolectan las uvas y se hab&iacute;a llenado la boca con su dulce sabor... camin&oacute; entre Molinos de Viento en tierras Manchegas siguiendo el rastro del Quijote y Sancho Panza... vi&oacute; un naufragio desde una playa solitaria, el pintor no los hab&iacute;a inclu&iacute;do de forma visible en el cuadro pero &eacute;l hab&iacute;a visto muchos muertos flotando en el agua cual p&aacute;lidos fantasmas. Su favorito sin embargo, era el cuadro de un gale&oacute;n pirata en medio de un mar tempestuoso. Disfrutaba mucho sentarse en el marco y mirar las olas pasar tan cerca de &eacute;l que lo salpicaban de agua salada. A menudo pod&iacute;a observar las sombras de enormes animales marinos que nadaban cerca del gale&oacute;n.  De la nave le llegaba, atenuada por el rumor del mar, una fiera melod&iacute;a que los piratas cantaban al calor del vino. Lleg&oacute; a aprenders&eacute;la y a tarareala desde la seguridad del marco.

Estas experiencias resultaron ser lo mas gratificante que hab&iacute;a sentido en mucho tiempo, y hab&iacute;a llegado a depender de ellas tanto, que las consideraba un vicio. As&iacute; que el d&iacute;a que le dijeron que lo iban a despedir crey&oacute; enloquecer. 
&quot;Usted no es el mismo de antes&quot; -le hab&iacute;a dicho Mr. Carter el due&ntilde;o, un gringo medio loco que poco sab&iacute;a de arte pero al que le sobraba el dinero para tener su propia galer&iacute;a. &quot;Mire Manuel, el personal de la ma&ntilde;ana se ha encontrado algunas puertas abiertas, alarmas desactivadas, ropa y art&iacute;culos extra&ntilde;os tirados en las salas. &iquest;Qu&eacute; diablos hac&iacute;a un remo a mitad de la sala de &quot;Cubismo&quot;?. Me parece que ha descuidado su trabajo y esto pone en riesgo mi negocio, el viernes ser&aacute; su &uacute;ltimo d&iacute;a aqu&iacute;, mi secretaria le entregar&aacute; el cheque con su liquidaci&oacute;n&quot;.

Aquella noche, en la soledad de su departamento, abri&oacute; una caja con cosas de su mujer, recuerdos de su fallido matrimonio que se supon&iacute;a &eacute;l deb&iacute;a hab&eacute;rle mandado hac&iacute;a tiempo pero nunca lo hizo, primero por rencor, luego por desidia. La caja conten&iacute;a fotograf&iacute;as, ropa, libros y cuadros, desempac&oacute; con desesperaci&oacute;n estos &uacute;ltimos. Hab&iacute;a una acuarela de una naturaleza muerta, un &oacute;leo de la crucifixi&oacute;n de Cristo y una Ultima Cena. No se imaginaba entrando a ninguno de ellos. Record&oacute; con nostalgia la canci&oacute;n de los piratas y llor&oacute;. Se sinti&oacute; mejor despu&eacute;s del llanto y pudo pensar con claridad, &eacute;l ten&iacute;a que conservar su trabajo de la galer&iacute;a, ten&iacute;a que demostrarle a Mr. Carter que &eacute;l era indispensable ah&iacute;. A&uacute;n le quedaban algunos d&iacute;as y no todo estaba perdido.

Mi&eacute;rcoles por la noche....el rond&iacute;n acostumbrado. -&quot;Conc&eacute;ntrate Manuel, no te distraigas....no dejes que ning&uacute;n cuadro te llame la atenci&oacute;n, al menos no durante un tiempo...&iexcl;conc&eacute;ntrate!.....
&iquest;pero.... que diablos fue eso?.&quot; Le hab&iacute;a parecido ver una sombra escabull&eacute;ndose por los pasillos, alguien estaba dentro de la galer&iacute;a. Sinti&oacute; su coraz&oacute;n acelerarse, &iexcl;era su oportunidad!, si se trataba de un robo ser&iacute;a perfecto, el atrapar&iacute;a al ladr&oacute;n y conservar&iacute;a su trabajo..apag&oacute; su linterna, y con sigilo fue recorriendo la galer&iacute;a. El denso silencio lo rompi&oacute; el aullido de una alarma acompa&ntilde;ado de un parpadeo de luces, todo volvi&oacute; a estar a oscuras pero la alarma segu&iacute;a sonando. Escuch&oacute; ruidos y se dirigi&oacute; a la sala donde estaba colgado su amado cuadro de piratas, alumbr&oacute; con su linterna, &iexcl;el cuadro ya no estaba! su corazon se aceler&oacute; aun mas y como un pose&iacute;do salio gritando &iexcl;ladr&oacute;n!, &iexcl;devu&eacute;lveme mi cuadro!, &iexcl;desgraciado!. El fr&iacute;o de la noche lo sorprendi&oacute;, se encontraba fuera de la galer&iacute;a, a lo lejos se escuchaban sirenas. Sinti&eacute;ndose muy confundido,como despertando de un sue&ntilde;o loco,  se meti&oacute; en un callej&oacute;n y con su linterna alumbr&oacute; el duro bulto que sent&iacute;a bajo el brazo, &iexcl;era el cuadro de los piratas!,con su navaja suiza retir&oacute; con cuidado el marco de madera y enroll&oacute; el lienzo que escondi&oacute; entre su ropa. Ya no regres&oacute; a su trabajo ni a su casa y nadie nunca supo de &eacute;l.

El cuadro cuelga hoy en la sala de una familia cualquiera, el padre lo compr&oacute; en un bazar de cosas usadas. Si alguien fuera lo suficientemente observador, ver&iacute;a algunas veces algo de movimiento en &eacute;l. Y si esa persona pudiera hacerse peque&ntilde;a  tal vez podr&iacute;a nadar hacia el gal&eacute;on y subir a la nave. Observar&iacute;a entonces a aquellos hombres rudos, ebrios de vino cantando sus aventuras. Tal vez le llamar&iacute;a la atenci&oacute;n un pirata nuevo, sin mucha pinta de pirata pero euf&oacute;rico,  alzando su copa y cantando a coro, junto a todos los dem&aacute;s.

TIGRRILLA]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2007-05-14</dc:date>
			<pubDate>Mon, 14 May 2007 01:52:05 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[POR QUE NO QUIERO SER PRINCESA]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/295/295144/</link>
			<description><![CDATA[POR QUE NO QUIERO SER PRINCESA 

Para Paula, de ocho a&ntilde;os, el d&iacute;a estaba resultando extremadamente aburrido, se encontraba enferma con paperas, obligada a quedarse en cama y faltar a la escuela, (lo cual del todo no era muy desagradable, por lo menos pod&iacute;a dejar de ver aunque fuera unos d&iacute;as al grupo de ni&ntilde;as insoportables de su sal&oacute;n, quienes se burlaban de ella y le dec&iacute;an &quot;rara&quot; por no jugar a las &quot;barbies&quot; y por preferir hablar de lo que hab&iacute;a visto la noche anterior en el &quot;discovery channel&quot; a hablar de moda, accesorios o novios).  Extra&ntilde;aba sin embargo a sus maestras; sobre todo a Miss Alice, la &quot;teacher&quot; de Ingl&eacute;s, (que dicho sea de paso, era su materia favorita), pero como se supon&iacute;a que no deb&iacute;a pararse de la cama mas que para ir a hacer pip&iacute;, Paula se encontraba ya francamente desesperada.
 
Lleg&oacute; la abuela Margarita para ayudar un poco a la mam&aacute; de Paula con la peque&ntilde;a enfermita. Cuando la abuela vi&oacute; y sinti&oacute; con los dedos las dos enormes bolas en el cuello de Paula se espant&oacute; -&quot;&iexcl;Por Dios ni&ntilde;a!, no te levantes para nada, no te muevas, no pesta&ntilde;ees, no respires...&iexcl;ay Diosito, que esta ni&ntilde;a no quede est&eacute;ril o nos quedamos sin bisnietos!&quot; Pau se ri&oacute; ante las ocurrencias de su abue pero luego se quej&oacute;:  -&quot;Abuela, estoy muy aburrida&quot;.   - &quot;!Ay ni&ntilde;a, ustedes los j&oacute;venes teniendo tantas y tantas cosas que antes no ten&iacute;amos, se aburren con una facilidad tremenda. Pero mira, ahorita remediamos eso,&iexcl; te contar&eacute; un cuento!, as&iacute; hac&iacute;a mi abuela conmigo en el tiempo en que no hab&iacute;a Nintendo, iPod y dem&aacute;s porquer&iacute;as modernas.....mmmhh, &iquest;qu&eacute; tal Blanca Nieves o la Bella Durmiente?&quot;, Paula puso cara de susto  -&quot;No abuela,  ya conozco esas historias, por cierto.... tengo una duda&quot; La abuela Margarita pidi&oacute; paciencia al Se&ntilde;or ya que sab&iacute;a que las &quot;dudas&quot; de su nieta pod&iacute;an llegar a dar dolor de cabeza ya que ella no era una ni&ntilde;a com&uacute;n y corriente.  -&quot;&iquest;Qu&eacute; duda tienes?&quot; pregunt&oacute; esperando en parte que la ni&ntilde;a cerrara el pico, pero eso por supuesto que no sucedi&oacute;:    &quot;abuelita.....,siempre me he preguntado... &iquest;qu&eacute; pasa despu&eacute;s?&quot;, la buena se&ntilde;ora puso cara de extra&ntilde;eza  -&quot;&iquest;c&oacute;mo qu&eacute; pasa despu&eacute;s?, &iquest;despu&eacute;s de qu&eacute;?&quot;, -&quot;despu&eacute;s de que se casan y viven felices para siempre, &iquest;c&oacute;mo sigue el cuento?&quot;   la pregunta tom&oacute; por sorpresa a la abuela, &quot;pues...pues..supongo que siguen viviendo felices &iquest;qu&eacute; otra cosa podr&iacute;a pasar? &iexcl;Ay ni&ntilde;a &iexcl;pero qu&eacute; preguntas haces!, mira mejor te traer&eacute; un jugo&quot;. Y as&iacute; Do&ntilde;a Margarita sali&oacute; a toda prisa del cuarto de su nieta pensando que deb&iacute;a localizar la caja de aspirinas por si acaso.
Paula se qued&oacute; esperando el jugo y se qued&oacute; dormida, tuvo un sue&ntilde;o de lo mas loco que seg&uacute;n contar&iacute;a despu&eacute;s, fue mas o menos asi:
 
Se vi&oacute; a s&iacute; misma haciendo la tarea en su habitaci&oacute;n cuando de repente entraba Blancanieves, si, si, la misma del cuento pero... algo andaba mal, sus ropas estaban viejas, su peinado se veia descuidado, se ve&iacute;a bastante acabada y no hab&iacute;a nada que denotara que uno se encontraba ante una verdadera princesa. Con voz cansada se dirigi&oacute; a la ni&ntilde;a: &quot;Paula querida, tu quer&iacute;as saber que pasaba despu&eacute;s de que el cuento termina con la frase &quot;y vivieron felices para siempre&quot; &iquest;no?, pues yo te lo dir&eacute;: mi apuesto pr&iacute;ncipe se volvi&oacute; gordo y calvo, perdi&oacute; todo su reino en juegos de cartas y tuve que recurrir a mis buenos amigos los siete enanos para sobrevivir. Mira mis manos, est&aacute;n hechas un asco de tanto lavar ropa y fregar pisos, porque no nos alcanza para pagar alguien que nos ayude con la limpieza. Mi ex principe se la pasa viendo televisi&oacute;n, no ayuda en nada, &eacute;l que mat&oacute; dragones y monstruos ahora le da flojera matar cucarachas,  afortunadamente no tuve hijos, si no... me muero. Mira, ahora vendr&aacute; una buena amiga a contarte su experiencia..&quot;
 
Blancanieves sal&iacute;&oacute; de la habitaci&oacute;n con aire cansado y tom&oacute; su lugar &quot;La Cenicienta&quot; cuya belleza legendaria ya no exist&iacute;a, ten&iacute;a un aspecto terrible, parec&iacute;a viejita. Tambi&eacute;n ella habl&oacute;:  &quot;Mi querida Paula, vete en mi espejo, en vez de estudiar matem&aacute;ticas o qu&iacute;mica, me especialic&eacute; en fregar pisos y quitar polvo en casa de mi madrastra. No estudi&eacute; idiomas pero &iexcl;ah! &iexcl;que bien bail&eacute; aquella noche que conoc&iacute; a mi pr&iacute;ncipe azul,! ... a las cumbias y merengues nadie me ganaba... &iquest;recuerdas que perd&iacute; mi zapatilla y &eacute;l fu&eacute; y la recogi&oacute; y me anduvo buscando por todo su reino hasta que me encontr&oacute;?, pues creo que andaba drogado o no s&eacute;, porque nunca jam&aacute;s volvi&oacute; a recoger ni un calz&oacute;n tirado, se dedic&oacute; a sus negocios y yo pas&eacute; a ser un mueble mas de su castillo. Y yo en vez de ver por m&iacute; pens&eacute; tontamente que teniendo hijitos las cosas mejorar&iacute;an pero no fue as&iacute;, con el tiempo le dio por coquetear con otras princesas de otros reinos mientras yo cuidaba de los hijos que tuvimos, que fueron bastantitos ya que &eacute;l nunca crey&oacute; en la planificaci&oacute;n familiar. Finalmente me desterr&oacute; de sus tierras y ahora me gano la vida en una granja limpiando excremento de vaca pues por estar a su lado nunca me prepar&eacute; para tener un trabajo y ganarme la vida. No dejes de estudiar ni&ntilde;a, o te las ver&aacute;s negras aunque las tengas blancas&quot;
 
Sali&oacute; La Cenicienta y entr&oacute; volando &quot;Campanita&quot;, igual que en el cuento, su tama&ntilde;o era diminuto, adem&aacute;s era insoportablemente hiperactiva, Paula tuvo que apresarla entre sus manos para que dejara de revolotear por todo el cuarto. -&quot;&iquest;Y tu, qu&eacute; me vas a contar Campanita?&quot; La peque&ntilde;a hada contest&oacute; con voz chillona: &quot;Soy muy desgraciada,&iexcl; descubr&iacute; que Peter Pan es gay!, &iexcl;no le gustan las mujeres!, lo cual no tiene nada de malo, excepto por el hecho de que yo me ilusion&eacute; mucho con &eacute;l, pero ahora resulta que sus gustos van por otro lado&quot; -&quot;&iexcl;Ay Campanita, &aacute;nimo!&quot;-dijo Pau sinceramente conmovida. Campanita lanz&oacute; un suspiro lastimero y luego dijo: &quot;dej&eacute; de concentrarme en la escuela por pensar en &eacute;l, me olvid&eacute; de mis gustos y aficiones por &eacute;l, lo segu&iacute; para todos lados y ahora mira lo que resulta, anda con uno de los piratas del capit&aacute;n Garfio!. Pienso que nunca deb&iacute; de poner mis esperanzas en &eacute;l sino en m&iacute; misma. Y por otro lado tambi&eacute;n pienso que quiz&aacute;s fue lo mejor que me pudo pasar ya que por el tama&ntilde;o nunca hubi&eacute;ramos podido funcionar como pareja, y ...bueno... tambi&eacute;n yo me encuentro confundida, hay una hada por ah&iacute; que me cierra el ojo y no s&eacute; en qu&eacute; parar&aacute; todo esto&quot;.  Paula la vio alejarse moviendo las alas con tristeza infinita.
 
Una voz la sac&oacute; de sus sue&ntilde;os, era su abuela: &quot;ten mi ni&ntilde;a, tu jugo..., me tard&eacute; porque me qued&eacute; platicando con tu mam&aacute;&quot;, Paula sonri&oacute; de oreja a oreja mientras beb&iacute;a el jugo con deleite. -&quot;Abuelita, ya s&eacute; que pas&oacute; despu&eacute;s del &quot;y vivieron felices para siempre&quot; -&quot;&iexcl;ay ni&ntilde;a, sigues con lo mismo?&quot;, -&quot;no te apures abuelita, no tiene importancia, &iquest;me haces un favor, p&aacute;same mi mochila, me pondr&eacute; a repasar para no atrasarme, &iexcl;ahhh! y dame mi diario, no seas malita, quiero escribir mil veces que yo valgo por m&iacute; misma y no por ser o estar con alguien mas...y  tambien que debo estudiar y ser autosuficiente as&iacute; ning&uacute;n principe azul tendr&aacute; oportunidad de arruinarme la vida, tambi&eacute;n que debo vivir y conocer y tener experiencias y que no debo depender de NADIE...&iquest;abuela...abuela?, &iquest;sigues ah&iacute; o ya fuiste por tus aspirinas?, ay dios mio la abuela se nos acaba de desmayarrrrr!!
 
TIGRILLA
]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2007-06-10</dc:date>
			<pubDate>Sun, 10 Jun 2007 00:40:13 CEST</pubDate>
		</item>
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			<title><![CDATA[FLORIFAGIA]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/306/306780/</link>
			<description><![CDATA[Estaba harta del ni&ntilde;o de cara traviesa y orejas puntiagudas que siempre la miraba desde el espejo, a veces aprobatoriamente, otras con franco disgusto en sus ojos de verde inquietante. &iexcl;A la mierda con el ni&ntilde;o! dej&ograve; de mirar el espejo para no encontr&agrave;rselo y se dedic&ograve; a sus cultivos de flores. 

Era &eacute;ste un pasatiempo que hab&iacute;a llegado a su vida sin querer, en una ocasi&oacute;n una hermosa orqu&iacute;dea habia irrumpido la aridez del jard&iacute;n trasero con su espectacular belleza y deliciosas variaciones de rojo, tal vez alguna semilla perdida hab&iacute;a ido a parar en medio de aquel desierto.  En vez de cortarla decidi&oacute; conservarla y cuidarla. Descubri&oacute; que mirar la flor le tra&iacute;a paz y sent&iacute;a que algo de la belleza de la flor pasaba a su ser maltrecho. A la orqu&iacute;dea siguieron crisantemos, rosas, lilas....aprendi&oacute; a cultivarlas y luego se sorprendi&oacute; comi&eacute;ndolas con la esperanza de que aquella belleza la saturara y la transformara por completo.

En toda su vida no hab&iacute;a sido mas que una ser feo por dentro y por fuera, una criatura maldita.  Sab&iacute;a de sobra que toda belleza es ef&igrave;mera y la del mundo vegetal lo es a&ugrave;n mas que la humana. Con todo, algo habia de cierto en su teor&iacute;a, y la belleza le duraba unos cuantos d&igrave;as: su piel marchita rejuvenec&igrave;a y se pon&igrave;a suave y tersa como p&egrave;talos de flores, desped&igrave;a un aroma peculiar seg&ugrave;n el tipo de flor que hubiera comido... por ejemplo, el olor a rosas la met&igrave;a en problemas. El viejo Augusto, el jardinero del rumbo, se sent&igrave;a atra&igrave;do por los efluvios de rosa que percib&iacute;a en el aire e intentaba saltar la enorme verja de la casona inflamado por el deseo de encontrarse con la fuente de aquel olor embriagador. Invariablemente,unos gritos horripilantes lo despertaban  del embrujo: -&quot;&iexcl;largo, largo! &iquest;no sabe que esto es propiedad privada? &iexcl;&iexcl;Fueraaa!!&quot; El pobre hombre  se alejaba corriendo, no sin antes hacer el signo de la cruz. 

Como siempre, el efecto de las flores no duraba mucho y toda ella se empezaba a marchitar.... era hora de alimentarse otra vez, y aunque no lo viera, sab&igrave;a que el ni&ntilde;o del espejo la miraba con mayor desaprobaci&ograve;n que nunca.  

Trabaj&ograve; mucho para cultivar flores cuya belleza durara un poco mas y fuera mas profunda en el sentido de no solo transformar la carne, sino tambien el esp&iacute;ritu, pero sus esfuerzos fueron en vano. Un d&igrave;a, en medio de la frustraci&ograve;n decidi&ograve; dejar a un lado las tiernas flores y comer espinas, no s&ograve;lo es&ograve;, tambi&eacute;n comi&ograve; malas hierbas: lirios, adelfas, belladonas. Mientras com&igrave;a escuchaba una risa diab&ograve;lica desde el espejo, intent&ograve; parar pero aquello se volvi&ograve; compulsi&ograve;n y mientras mas com&iacute;a su cuerpo comenz&ograve; a ponerse r&iacute;gido,  a parecerse a un cactus, filosas espinas la recubrieron de pies a cabeza y sinti&oacute; sus adentros fibrosos y secos, quiso gritar pero de su boca no sali&oacute; ya ni un sonido. Esta vez el efecto no dur&ograve; tan solo unas horas, esta vez duro semanas y fue lo mas parecido a una muerte lenta y cruel. 

Cuando los efectos del envenenamiento pasaron y volvi&ograve; a su fealdad de costumbre, aquella que la hab&igrave;a acompa&ntilde;ado desde su nacimiento y que se hab&igrave;a exacerbado con la edad, corri&ograve; a hacer a&ntilde;icos el espejo y destruy&ograve; los cultivos de flores y  malas hierbas. Simplemente se qued&oacute; con ella misma. 

Tigrrilla]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2007-08-14</dc:date>
			<pubDate>Tue, 14 Aug 2007 04:13:53 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[YA VIENEN LOS FANTASMAS]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/319/319134/</link>
			<description><![CDATA[YA VIENEN LOS FANTASMAS 

(cuento por el d&iacute;a de muertos)   

La abuela se mor&iacute;a. Postrada en aquella triste cama parec&iacute;a una mu&ntilde;eca rota. Su cuerpo y mente finalmente la hab&iacute;an traicionado, no pod&iacute;a moverse y adem&aacute;s hab&iacute;a empezado a decir cosas de lo mas extra&ntilde;as. Todos nos sent&iacute;amos miserables  y yo pensaba porqu&eacute; la muerte no la dejaba irse con un poco de dignidad y cordura; en vez de eso  ella gritaba y fijaba su mirada como una loca se&ntilde;alando al vac&iacute;o, diciendo: &quot;&iexcl;Ah&iacute;! &iquest;no lo ven? &iexcl;ah&iacute; esta Roberto! &iexcl; hermano! &iexcl;que alegr&iacute;a verte!&quot; luego sonre&iacute;a tiernamente cuando en otro lado de la habitaci&oacute;n cre&iacute;a ver a uno de sus hijos, el mas peque&ntilde;o, muerto de pulmon&iacute;a cuando apenas ten&iacute;a dos a&ntilde;os: &quot;&iexcl;mi Danielito...mi ni&ntilde;ooo!, ven, ven precioso, dame un beso&quot;. Luego se tornaba seria, enjugaba sus ojos llorosos  y con el ce&ntilde;o fruncido dec&iacute;a: &quot;en la puerta est&aacute; Paula, dile que no la quiero ver, no le perdono que le haya quitado el novio a Tita, entre hermanas no se debe hacer eso&quot; No faltaba quien se acercaba y en voz suave le dec&iacute;a, &quot;abuela, abuelita, mire bien, ahi no hay nadie, Roberto, Daniel y Julia est&aacute;n muertos, Tita tambi&eacute;n, hace mucho que se murieron&quot;, entonces ella sacaba fuerzas no s&eacute; de donde y con vehemencia gritaba &quot;&iexcl;Ah&iacute;, ah&iacute;! &iexcl;&iexcl;&iquest;no los ven?!!  A algunos de mis primos les daba miedo, entraban a darle un beso y se desped&iacute;an apresuradamente. Ella los confund&iacute;a: &quot;&iexcl;Pero si eres Rodolfo el que dej&oacute; plantada a Tere en la iglesia! &iquest;con qui&eacute;n te casaste?&quot;, &quot;abuela que soy Genaro su nieto, Rodolfo se muri&oacute; hace mucho&quot;. &quot;No, no, no digas tonter&iacute;as, eres Rodolfito, &iquest;cu&aacute;ndo llegaste?&quot;... 

Genaro y la mayor&iacute;a acab&oacute; por irse. 

En un rinc&oacute;n yo rumiaba mi dolor y mi impotencia. Lo que mas me molestaba era que sent&iacute;a que la abuela se iba sin dignidad, sentia que no era justo que la locura la devorara en sus &uacute;ltimos momentos. Lloraba por los recuerdos que se agolpaban en mi pecho, y que encontraban su equivalente en mis mejillas en forma de l&aacute;grimas. Ahora no hab&iacute;a nadie que me confortara, mi propia madre estaba deshecha y mi abuela, mi gran amiga y confidente, mi chef personal, mi consejera, languidec&iacute;a mientras la muerte la iba reclamando poco a poco. 

Mi madre y los pocos que aun estabamos presentes decidimos tomar turnos para cuidar a la moribunda, ped&iacute; el primer turno para que los demas pudieran tomarse unos momentos para comer y descansar.   Me qued&eacute; s&oacute;lo, con mi abuela y sus fantasmas. 

Con la habitaci&oacute;n en penumbras y sin la presencia de otras personas pude percibirlos. Al principio pens&eacute; estar so&ntilde;ando pero poco a poco me convenc&iacute;; &iexcl; eran reales!, todas las personas que mi abuela hab&iacute;a mencionado estaban ah&iacute;; los reconoc&iacute;a por las fotograf&iacute;as viejas que hab&iacute;a llegado a ver de ellos. Et&eacute;reos,  casi transparentes, se arremolinaban alrededor de su cama, otros estaban sentados en ella, algunos le acariciaban las manos y los cabellos, otros conversaban animadamente en grupos por la habitaci&oacute;n.  Me sonre&iacute;an, llegu&eacute; a sentir palmaditas en la espalda propinadas por manos heladas de gente ya fallecida. Extra&ntilde;amente no sent&iacute; miedo, sent&iacute; una enorme paz cuando v&iacute; que mi abuela no estar&iacute;a sola.  De repente, su esp&iacute;ritu abandon&oacute; su cuerpo f&iacute;sico con un ligero estremecimiento y pude ver como se incorporaba de la cama y abrazaba a aquellas personas. No olvidar&eacute; jam&aacute;s la enorme sonrisa que se dibuj&oacute; en su rostro cuando el peque&ntilde;o Daniel lleg&oacute; corriendo y la abraz&oacute;, entonces ella lo tom&oacute; en sus brazos con ternura infinita. De repente todos los fantasmas comenzaron a desaparecer, se desvanec&iacute;an como el humo de los cigarrillos. Ella se fue al &uacute;ltimo, a&uacute;n sostenia a su hijito, me lanz&oacute; una mirada c&oacute;mplice y me dijo &quot;Te volver&eacute; a ver&quot;. Yo sonre&iacute;, ahora estaba seguro que as&iacute; seria. 

TIGRILLA 

]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2007-10-31</dc:date>
			<pubDate>Wed, 31 Oct 2007 01:22:00 CET</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[EL DIA QUE SE LEVANTARON LOS CERROS]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/329/329364/</link>
			<description><![CDATA[La gente siempre recordara el d&iacute;a que los cerros se levantaron. El estruendo hab&iacute;a sido pavoroso y se hab&iacute;a escuchado hasta el fin del mundo. Hubo se&ntilde;ales que presagiaban que algo catastr&oacute;fico estaba por suceder aunque nadie sab&iacute;a bien qu&eacute;. El pulso de la tierra, otrora firme, se habia vuelto como el de un anciano tembloroso; hab&iacute;an pasado muchos d&iacute;as y los animales salvajes no se dejaban ver por ning&uacute;n lado;  un d&iacute;a antes hubo un eclipse de sol tan prolongado que muchas personas pensaron que las tinieblas lo hab&iacute;an ahogado para siempre; el viento no llevaba ya el canto de las aves, s&oacute;lo extra&ntilde;os presentimientos que llenaban de temor los corazones. 

 Como gigantes se levantaron..... a su lado las poblaciones humanas parec&iacute;an hormigueros y aunque las grandes masas de tierra no ten&iacute;an la intenci&oacute;n de herir a nadie, hubo much&iacute;simos muertos y heridos cuando de los lomos de los cerros cayeron casas,gente, veh&iacute;culos, ganado y todo lo que las personas solemos poner en ellos al creer que los conquistamos. En medio del caos unos pocos las escucharon, aunque nadie las entendi&oacute;: palabras de pesar proferidas por los nobles monstruos al alejarse. Era duro dejar el lugar que los hab&iacute;a cobijado por millones de a&ntilde;os. Se fueron con los pies de tierra envueltos en una bruma blanquecina, se pens&oacute; eran nubes, otros dijeron que era el polvo que desprend&iacute;an al caminar haciendo llanura. Nunca nadie supo los porqu&eacute;s de aquel formidable &eacute;xodo pero sin ellos nunca nada volvi&oacute; a ser igual. El paisaje se volvi&oacute; mon&oacute;tono, el clima cambi&oacute;, los r&iacute;os inundaron las poblaciones, los animales ya no tuvieron donde guarecerse y la gente qued&oacute; desnuda. Desde entonces los ni&ntilde;os y los viejos cantan melod&iacute;as al amanecer  para atraer a los cerros otra vez, pero el tiempo se vuelve un bien escaso....si los ves, tr&aacute;talos bien y diles que esta eterna espera nos esta matando. 

Tigrrilla 

]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2008-01-01</dc:date>
			<pubDate>Tue, 01 Jan 2008 22:42:46 CET</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[FLORIFAGIA 2]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/330/330989/</link>
			<description><![CDATA[FLORIFAGIA 2

Cuando la descubr&iacute; estaba pasando el &uacute;ltimo bocado de un plato
de rosas del color de la sangre.  Mi extra&ntilde;eza creci&oacute; ante su exagerada reacci&oacute;n 
al verse descubierta. Se enoj&oacute; much&iacute;simo y me grit&oacute; que ella
ten&iacute;a derecho a su privacidad. Me qued&eacute; de una pieza. Mientras hablabla, un pedacito
de p&eacute;talo mal masticado se asom&oacute; por su boca y su lengua se
apresur&oacute; a borrar la roj&iacute;sima evidencia en un r&aacute;pido movimiento. Sus gritos
acabaron por correrme de la cocina, tuve la sensaci&oacute;n de haber presenciado
un gran misterio sin alcanzar a comprenderlo. 
Ella estuvo seria conmigo
el resto del d&iacute;a y por la noche no respondio a mis caricias, me estaba
castigando por algo que no comprend&iacute;a y qued&eacute; mas intrigado que nunca.

En otra ocasi&oacute;n, fui mudo testigo de c&oacute;mo mi mujer
devoraba un plato enorme de amarillos crisantemos, parec&iacute;a que devoraba
el sol en pedacitos. &iexcl;&iexcl;Qu&eacute; placer sentia al comerlos!! gem&iacute;a, se estremec&iacute;a
y se lam&iacute;a los dedos uno por uno perdida en un &eacute;xtra&ntilde;o &eacute;xtasis.
Por la noche, mientras haciamos el amor me perd&iacute; en un mar de olores y 
sabores imposibles producidos por la uni&oacute;n de crisantemos y cuerpo de mujer.
Estuvimos unidos durante horas interminables,hasta que aquellos
magn&iacute;ficos olores y sabores se desvanecieron por completo, era como si
cada orgasmo los consumiera de a poco hasta no quedar mas que el recuerdo.
Y mientras ella se deslizaba 
en un sue&ntilde;o profundo, yo la imaginaba devorando flores. &iquest;Y si
comiera azahares o lilas?, &iquest;que tal orquideas o camelias?, &iquest;jacintos
o margaritas?, anhelaba probarlos todos a trav&eacute;s de su piel.

Acicateado por la curiosidad que causaba en m&iacute; sus extra&ntilde;os h&aacute;bitos, hurgu&eacute; en su pasado:
descubri que lo suyo era un legado:
tanto su madre como su abuela se hab&iacute;an alimentado de flores y no s&oacute;lo eso,
habian hecho de ello un ritual alrededor del cual giraban sus vidas. Mientras
mas me asomaba a ese extra&ntilde;o mundo, menos lo comprend&iacute;a, a excepci&oacute;n
de los momentos &iacute;ntimos con mi mujer, pues ah&iacute;, por breves instantes durante el
sexo, me convert&iacute;a como ella en un devorador de flores. Mi lengua &aacute;vida de aquellos
sabores recorr&iacute;a su piel. Me convert&iacute;a en un picaflor descarado mientras ella se estremecia una y otra vez.

No pude evitarlo, el primer mordisco me sorprendi&oacute; a m&iacute; tanto como 
a ella. De su piel brot&oacute; un nectar floral irresistible, a su vez
ella tambi&eacute;n me mordi&oacute; y mastic&oacute; mi carne con deleite, nos fuimos
comiendo suavemente y con la gradual ausencia de piel se iban asomando
al mundo enormes y coloridos p&eacute;talos,tambi&eacute;n tallos y hojas del verde
mas intenso. Conforme iban saliendo de nuestros cuerpos incompletos, ambas 
flores se enredaban una en la otra apretadamente, pronto no se distingui&oacute; ni principio
ni fin de ninguna. Florecimos toda la noche y al d&iacute;a siguiente, ya marchitos,
a&uacute;n segu&iacute;amos juntos en un abrazo sin fin
TIGRILLA]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2008-01-11</dc:date>
			<pubDate>Fri, 11 Jan 2008 15:17:16 CET</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[SER PARTE DE UN CUENTO]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/342/342391/</link>
			<description><![CDATA[SER PARTE DE UN CUENTO
 
Llegando a su casa vi&ograve; con desmayo una fila inquieta de seres fantasticos que quer&igrave;an entrar y hablar con ella. En cuanto la vieron se arm&ograve; un barullo, y la ya de por s&igrave; desordenada fila  comenz&ograve; a perder aun mas  la compostura: hubo codazos, mordiscos, ara&ntilde;azos y gritos, todos quer&igrave;an entrar y ser de los primeros en ser atendidos. Ella los calm&ograve; con palabras suaves y les prometi&ograve; que hablar&igrave;a con todos, entr&ograve; y cerr&ograve; la puerta, corri&ograve; a servirse un tequila que se tom&ograve; de un jal&ograve;n y luego se dirigi&ograve; a su despacho, donde se dej&ograve; caer pesadamente en su sill&ograve;n y avis&ograve; a su ayudante que fuera dejando entrar, uno por uno a los de la fila.
 
Un enorme perro de ojos rojos fue el primero. Era enorme y mas que perro parec&iacute;a un lobo. Se qued&oacute; un rato en el dintel de la puerta, con el negr&iacute;simo pelo erizado y ense&ntilde;ando sus temibles colmillos; ten&igrave;a una mirada aguda que revelaba una inteligencia superior. Se acerc&ograve; cauteloso a una de las sillas y entonces sufri&ograve; una dram&agrave;tica transformaci&ograve;n, en un parpadeo el perrazo se hab&igrave;a convertido en un hombre de rasgos ind&igrave;genas, tez del color del cobre y la misma mirada aguda y penetrante. 
 
-&quot;Estoy muy molesto&quot;- dijo con voz suave y baja mientras tomaba asiento.  
La aprendiz de escritora estaba pensando en lo bien que le vendr&igrave;a otro tequila, pero comenz&ograve; a prestar atenci&ograve;n a lo que dec&igrave;a el hombre.
-&quot;Estoy muy frustrado con mi vida y tu eres la causante, me siento enfermo de no poder cumplir mi deseo y hacer m&igrave;a a esa mujer&quot;
Ana recordaba el relato surgido de su pluma: el nahual se transformaba todas las noches en un perro y se escabullia entre las sombras hasta lograr su prop&ograve;sito de entrar a la habitaci&ograve;n de una mujer que &egrave;l deseaba.
-&quot;Si, recuerdo tu cuento&quot;
-&quot;Pod&igrave;as haber omitido el detalle del romero y las tijeras que la madre de esa chica deja todas las noches bajo su cama, de esa forma yo ya la hubiera hecho m&igrave;a. Ahora estoy condenado por siempre  a llegar tan cerca sin poder hacer nada. Te viste muy cruel&quot; 
Ana recordaba aquel detalle, el romero y las tijeras en cruz imped&igrave;an al nahual acercarse al objeto de su deseo, claro, hubiera sido repetitivo que el cuento terminara con sangre, de por s&igrave; muchos de sus relatos estaban salpicados de rojo y la gente se espantaba.
-&quot;Te prometo pensar en eso, tal vez alg&ugrave;n d&igrave;a lo reescriba y omita ese punto&quot; 
-&quot;Espero no me des falsas esperanzas&quot; dijo el nahual. Ana le asegur&ograve; que no era el caso y le pidi&ograve; que se retirara para atender a otro personaje. El nahual se retir&ograve; de mala gana. En cuanto
se levant&ograve; de la silla regres&ograve; a su forma perruna, antes de irse le gru&ntilde;&ograve; amenazadoramente a su creadora y se fue.
 
Ana suspir&ograve; aliviada, ahora &iquest;qui&egrave;n seguir&igrave;a?
 
Entr&ograve; un hombre bien parecido pero con mirada de loco. -&quot;&iquest;Los has visto?&quot; le pregunt&ograve;. Ana le mir&ograve; con extra&ntilde;eza, -&quot;si, si, mis dedos...no los encuentro.. estaban conmigo alla afuera y 
de repente se soltaron de m&igrave;, los vi entrar a la casa&quot;
Ana recordaba al hombre, era el protagonista de un relato muy extra&ntilde;o, en donde el pobre hombre se desarmaba a diario, como un rompecabezas y ten&igrave;a que estar buscando sus partes perdidas. Sinti&ograve; pena por &egrave;l, en verdad lo hab&igrave;a condenado a un destino muy triste. 

-&quot;Mira&quot; dijo &egrave;l y le ense&ntilde;&ograve; sus manos,  en cada una hab&igrave;a cinco huecos rosados en el lugar donde deb&igrave;an estar los dedos.
-&quot;Mi asistente te ayudar&agrave; a encontrarlos&quot; dijo Ana tratando de calmarlo.
-&quot;Es terrible.... no puedo hacer nada, ahora mismo podr&igrave;a estar tamborileando los dedos en tu escritorio, esperando me dieras una explicaci&ograve;n de porqu&egrave; me condenaste a vivir en un relato donde a diario amanezco roto, o podr&igrave;a no decir nada y tan s&ograve;lo se&ntilde;alarte acusadoramente mientras mi mirada te lo dice todo. En vez de eso, me siento rid&igrave;culo&quot;
-&quot;Te entiendo&quot; dijo Ana
-&quot;No lo creo&quot; continu&ograve; el hombre, -&quot;no sabes lo que es amanecer sin o&igrave;dos, o sin piernas, tener que andar buscando en la basura tus dedos o correr por toda la casa tratando de alcanzar un brazo o un ojo, para colmo escribiste que mi novia me dejaba, me siento muy solo&quot;
-&quot;Lo siento mucho, no prometo nada, pero ver&egrave; que puedo hacer por t&igrave;&quot;
-&quot;Ir&egrave; ahora a buscar mis dedos&quot; dijo el hombre muy enfadado y sali&ograve; azotando la puerta.
  
El asistente ya estaba haciendo pasar al siguiente de la fila pero Ana le hizo adem&agrave;n de que esperara un poco. Se sent&igrave;a abrumada, era como una madre oyendo los reclamos de sus hijos, &iquest;no habr&igrave;a nadie afuera que estuviera un poquit&igrave;n agradecido con ella?,despu&eacute;s de todo ella les hab&iacute;a dado la vida.Los hab&iacute;a parido uno por uno y en cada parto hab&iacute;a dejado parte de ella misma. Se asom&ograve; por la ventana, di&ograve; instrucciones a su asistente y &egrave;ste hizo pasar a una mujer de aspecto fr&agrave;gil.

Esta vez Ana tom&ograve; la iniciativa: &quot;-&iquest;eres la mujer p&agrave;jaro verdad?, la mujer asinti&ograve; y al mismo tiempo se dio vuelta con la intenci&oacute;n de que Ana mirara algo; del lado de la espalda, su blusa ten&igrave;a unas aberturas por donde se asomaban un par de alas blancas, no muy grandes pero s&iacute; muy hermosas.

-&quot;&iexcl;Que lindas!&quot; dijo Ana, -&quot;cualquiera desear&igrave;a tener unas alas as&igrave; y volar por los cielos, debes de haber visto cosas incre&iacute;bles&quot;
La mujer esbozo una media sonrisa y luego pregunt&ograve; &quot;-&iquest;recuerdas el final del relato?&quot; 
Ana recordaba no s&ograve;lo el final sino todo el relato, era uno de sus favoritos, la mujer era una ama de casa com&ugrave;n  y corriente a la que un buen d&igrave;a le empiezan a crecer unas alas en su espalda,y no s&ograve;lo eso, comienza a piar como los p&agrave;jaros y a comer comida de aves. Su familia no la puede comprender y la hace a un lado. Una noche la mujer sale de su casa y se va a un lugar alto, sus alas parecen estar ansiosas por volar, ella se desnuda y se coloca en la orilla del precipicio. Al recordar el final Ana se sobresalta y luego mira a la mujer -&quot;&iquest;saltaste&quot;?  La mujer la mira molesta -&quot;no escribiste si salt&egrave; o no, simplemente me dejaste ah&igrave; a la orilla del abismo, y ahi sigo, me qued&egrave; como en suspenso&quot;
-&quot;Yo siempre imagin&egrave; que hab&igrave;as saltado y volado&quot; dijo Ana
-&quot;Pero no lo escribiste&quot;
-&quot;Lo har&egrave;&quot; dijo Ana, -&quot;escribir&egrave; que tuviste el vuelo mas glorioso de todos&quot;
-&quot;Una cosa mas&quot;, dijo la mujer p&agrave;jaro, -&quot;&iquest;p&ograve;dr&igrave;as escribir acerca de un hombre p&agrave;jaro bien parecido?, me hace falta compa&ntilde;&iacute;a&quot;.
-&quot;Claro, lo que tu digas&quot;
La mujer se fu&egrave; bastante satisfecha, pero Ana se sent&igrave;a desgraciada,  de repente sintio deseos de no ver a nadie mas: a&ugrave;n faltaban varios  fantasmas, un mago, una puta y su asesino, unos hermanos incestuosos y muchos mas. No, en verdad que no ten&igrave;a animo para mas reclamos. &quot;Soy una aprendiz de escritora muy mediocre&quot; pens&ograve;. De repente escuch&ograve; una voz omnipresente  que llen&oacute; su casa y su mente satur&aacute;ndola, la voz dec&igrave;a: -&quot;LO SIENTO, LO SIENTO...ESTOY BUSCANDO OTRO FINAL PARA TU HISTORIA, NO TE DESANIMES&quot;......

 
TIGRILLA MARZO 08
 
 

 
 ]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2008-03-14</dc:date>
			<pubDate>Fri, 14 Mar 2008 05:18:14 CET</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[ANIS O CAFE]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/347/347053/</link>
			<description><![CDATA[Cipriano sorb&iacute;a su an&iacute;s lentamente, le gustaba mojar sus labios con el dulce licor y luego pasar su lengua por ellos. Todas las tardes sacaba su botella de Chinch&oacute;n y se sentaba en su sill&oacute;n favorito en la terraza de su caba&ntilde;a. Se tomaba su an&iacute;s y miraba el volc&aacute;n. Le fascinaban los cambios de &quot;Don Goyo&quot;que era como llamaban los lugare&ntilde;os a la noble monta&ntilde;a, en ocasiones aparec&iacute;a envuelto en un manto n&iacute;veo y otras aparec&iacute;a sin nieve y exhalando humo como si estuviera fumando.  La esposa de Cipriano a veces se sentaba con &eacute;l; ella prefer&iacute;a un licor de tequila que le mandaban desde Guadalajara. Ambos paladeaban con deleite sus respectivas bebidas y de cuando en cuando, el silencio era interrumpido por un di&aacute;logo  entre ellos, que casi siempre era precedido por un aroma que parec&iacute;a surgir de la nada.

-&quot;Cipriano, ah&iacute; esta otra vez tu mam&aacute;&quot;

Cipriano hacia una respiraci&oacute;n profunda llenando sus pulmones con el aroma a nardos que se percib&iacute;a en el ambiente. - &quot;Si, es mi mama&quot; dec&iacute;a convencido, -&quot;cuando huele a vainilla es la tuya&quot;
-Hace mucho que no viene mi mama - dec&iacute;a Refugio compungida
-Estos muertos caprichosos, mira que venir a manifestarse con olores. Yo siempre hab&iacute;a pensado los esp&iacute;ritus no ten&iacute;an olor
-Son los misterios de la muerte viejo.

Se quedaban en silencio los dos, pensando en su propia mortalidad.

-Cipriano dile a tu madre que su olor ya me est&aacute; mareando
-seguro ya te escuch&oacute;, a ver si no se enoja.
-El que peor huele es tu hermano Facundo, ese olor a flores mustias es muy desagradable. Me pregunto si a ellos les gusta nuestro olor...bueno, supongo que s&iacute; porque si no, pues no estar&iacute;an viniendo donde los vivos &iquest;verdad?

Cipriano asinti&oacute; -&iquest;Sabes mujer? cuando me muera me gustar&iacute;a oler a an&iacute;s o a cafe reci&eacute;n hecho &iquest;y tu?
-tal vez a canela, me encanta ese olor

Ambos ancianos sorb&iacute;an con deleite sus respectivos licores y si la pl&aacute;tica se pon&iacute;a buena se serv&iacute;an otra copa.

Si todos los esp&iacute;ritus tienen un olor particular &iquest;a qu&eacute; oler&aacute; Dios? pregunt&oacute; Refugio
-Mujer pues no se.. tal vez en &eacute;l se concentren todos los olores del mundo y no huela a nada en particular
- Ustedes los hombres no tienen mucha imaginaci&oacute;n, yo pienso que tal vez huela a algo que no existe en este mundo, un olor celestial, algo que s&oacute;lo puedes conocer si eres un esp&iacute;ritu.

El olor a nardos se intensific&oacute; como si la madre de Cipriano quisiera dar su versada opini&oacute;n sobre el tema.

-Una cosa es segura, a veces los muertos huelen mejor que los vivos- dijo Refugio convencida, -ah&iacute; esta Rom&aacute;n el que nos trae los v&iacute;veres semanales, ese huele a pescado podrido.

Cipriano se ri&oacute; de buena gana

-Tu me encantas como hueles mujer
-No empieces....
-anda, vamos a la cama, todavia falta mucho para que estemos muertos
-No, no, a nuestra edad no deberiamos...
-Estas loca, no me vengas con eso, si bien que te gusta...

Luego los dos viejos entraban lentamente a su caba&ntilde;a y en su alcoba, juntos,
inventaban olores exquisitos que los muertos envidiaban. Luego, satisfechos, abrazados apretadamente,continuaban con su pl&aacute;tica.

-Mujer, &iquest;en verdad quieres oler a canela? 
-No s&eacute;...f&iacute;jate que &uacute;ltimamente me gusta el olor de mi prima,la Conchi, &iquest;te acuerdas de ella?
la que muri&oacute; de parto. A veces viene y trae un olor a jazmin que me agrada mucho.
-Si, recuerdo a la Conchi... bueno pues yo sigo prefiriendo el an&iacute;s, o si no, el olor a caf&eacute; reci&eacute;n hecho.
-Oler&aacute;s muy rico, l&aacute;stima que no estar&eacute; para olerte
-Ni yo a t&iacute; pero no pensemos en eso, todav&iacute;a nos podemos oler aqu&iacute; y ahora
-Ay Cipriano, no empieces....

FIN






]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2008-04-11</dc:date>
			<pubDate>Fri, 11 Apr 2008 05:07:23 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[CELIA]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/352/352145/</link>
			<description><![CDATA[CELIA 
Era el tiempo en que los &aacute;rboles se abandonaban a los brazos del viento moviendo sus ramas y hojas cadenciosamente. Desde la terraza de su enorme habitaci&oacute;n Celia se dejaba hipnotizar por aquellos movimientos, a veces deliciosamente largos otras inesperadamente cortos.  El viento era un bailar&iacute;n irresistible y los &aacute;rboles no se resist&iacute;an a su encanto. 

Celia no lo entend&iacute;a del todo pero ella no tendr&iacute;a nunca la gracia necesaria para bailar. La naturaleza a veces juega con las personas de una forma extra&ntilde;a . A&uacute;n as&iacute;, so&ntilde;aba con abandonarse -como los &aacute;rboles- ante el embrujo del viento. 

Hab&iacute;a sido idea de sus padres tenerla encerrada en la habitaci&oacute;n azul, donde &quot;no le faltar&iacute;a nada&quot;. Silenciosos sirvientes cual sombras, la prove&iacute;an de alimento seg&uacute;n r&iacute;gidos horarios impuestos por su madre. De vez en vez el doctor de la familia, un viejo gordo y calvo, sub&iacute;a por cortes&iacute;a para revisar su estado de salud, encontr&aacute;ndola siempre &quot;perfecta, dadas las circunstancias&quot;. La ni&ntilde;a de trece a&ntilde;os ignoraba porqu&eacute; casi nunca ve&iacute;a a sus padres y s&uacute; unica familia eran aquellos magn&iacute;ficos &aacute;rboles que admiraba desde su terraza. 

Un d&iacute;a el bosquecillo contiguo a la casa de Celia se llen&oacute; de voces j&oacute;venes que armaban un gran alboroto. Eran ruidos desconocidos para ella quien se asom&oacute; por su balc&oacute;n encontr&aacute;ndose con un alegre grupo de chicos y chicas mas o menos de su edad, que seguramente hab&iacute;an burlado la vigilancia de la casa y se hab&iacute;an introducido sin permiso en la propiedad. Uno de los jovencitos se sinti&oacute; observado y descubri&oacute; a Celia. Aquellos ojos de aspecto extra&ntilde;o, su corta estatura, el cuello demasiado grueso, la torpeza de movimientos.... todo ello le hablaba de que aquella muchacha era diferente  y comenz&oacute; a hacer bromas est&uacute;pidas sobre ella. Indignadas, dos chicas lo callaron inmediatamente y le hac&iacute;an se&ntilde;as a Celia para que bajara y se les uniera. En ese momento irrumpieron los guardias de la casa y ahuyentaron al grupo. Celia los mir&oacute; alejarse y sinti&oacute; una gran pena, la algarab&iacute;a de los muchachos en vez de asustarla la hab&iacute;a hecho sentir acompa&ntilde;ada. 

Otro d&iacute;a fueron las dos chicas que hab&iacute;an callado al bromista las que entraron nuevamente al bosque. Esta vez, sin hacer ruido, treparon con agilidad de monos por los &aacute;rboles hasta quedar a la misma altura que la terraza. Cuando ella las descubri&oacute; sonri&oacute; como un sol y se acerc&oacute; a verlas. Las chicas se sintieron impresionadas por su mirada, que era tierna y limpia y que les hablaba a gritos de su necesidad de afecto y de disfrutar de las cosas que apreciaba.  Ellas estaban abrazadas de sus amados &aacute;rboles, y en su coraz&oacute;n sinti&oacute; la necesidad de abrazarlos tambi&eacute;n. Las chicas le extend&iacute;an las manos pero Celia no se animaba. As&iacute; estuvieron visit&aacute;ndola por varios d&iacute;as y con cada visita se iba armando de valor para abandonar la seguridad de su terraza. 

Cuando su madre fue alertada por los guardias, sali&oacute; apresuradamente  para encontrarse a su hija bien arriba, en la copa de un arbol. Celia estaba agarrada fuertemente de las ramas que se balanceaban peligrosamente de un lado a otro por su peso y por el fuerte viento que imperaba. Re&iacute;a a carcajadas, &iexcl;por fin  estaba bailando con el viento!, abrazada de sus arboles y nada en el mundo pod&iacute;a hacerla mas fel&iacute;z. En otro &aacute;rbol el par de chicas re&iacute;an hist&eacute;ricas al ver la cara de la madre de Celia quien estaba a punto de desmayarse. Celia no miraba a nadie, s&oacute;lo sent&iacute;a su pecho diferente, era su coraz&oacute;n latiendo al ritmo de aquel baile glorioso. 

Tigrrilla 

  

]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2008-05-11</dc:date>
			<pubDate>Sun, 11 May 2008 18:31:01 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[LOS CHANEQUES]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/379/379918/</link>
			<description><![CDATA[Por nueve d&igrave;as y nueve noches ardi&ograve; el fuego. Tuvieron que ser muy cuidadosos de que no se apagara y de que el guardia del sitio no los viera; por eso tuvieron que caminar tanto, para alejarse de los lugares frecuentados por turistas y lugare&ntilde;os, adentr&agrave;ndose en zonas a&ugrave;n inexploradas por los arque&ograve;logos. Escondida entre la sofocante vegetaci&ograve;n, encontraron los restos de una vieja muralla de piedra, lo suficientemente alta para esconderlos, se sentaron junto a ella sobre un lecho suave de hojas muertas y ah&igrave; se quedaron alimentando el peque&ntilde;o fuego.

Hern&agrave;n y Marcos eran a&ugrave;n muy ni&ntilde;os cuando de boca de los mayores escucharon la leyenda de los Chaneques o duendes del bosque. En otras partes se les conoc&igrave;a como Aluxes. Ten&igrave;an poder para cuidar y proteger a quien ellos quisieran pero tambi&egrave;n eran capaces de causar gran da&ntilde;o. El tono tembloroso con el que hablaban los viejos de estos duendes denotaba miedo y respeto. Algui&egrave;n hab&igrave;a contado que a veces estos seres permanec&igrave;an dormidos en el bosque y ocupaban un ritual especial para despertarlos. Se  pensaba que pagaban con favores inmensos a quien hiciera esto por ellos, y desde aquel d&igrave;a Hern&agrave;n y Marcos jugaban siempre a que despertaban a los chaneques y as&igrave; se hicieron hombres.

El  fuego ard&igrave;a sobre un pedazo de barro moldeado por manos antiguas cientos de a&ntilde;os atr&agrave;s. Los muchachos se turnaron para dormir y casi no sintieron hambre, lo atribuyeron a la magia que estaban realizando. Por fin el lapso de tiempo se cumpli&ograve; y pudieron apagar aquel fuego que hab&igrave;a vivido exactamente nueve d&igrave;as con sus noches. El d&egrave;cimo d&igrave;a Hern&agrave;n comenz&ograve; a sentir mucho miedo y pens&ograve; que ya era suficiente y decidi&ograve; regresar a su casa, trat&ograve; en vano de que Marcos lo siguiera pero &egrave;ste prefiri&ograve; esperar para ver el resultado de sus esfuerzos. Conforme iba cayendo la noche  cay&ograve; en un sue&ntilde;o profund&igrave;simo y cuando despert&ograve; sinti&ograve; un latigazo de hielo en la espalda, frente a &egrave;l estaba un ni&ntilde;o desnudo con cara de anciano que lo miraba fijamente, sin duda alguna era un duende, &iexcl;la magia hab&igrave;a funcionado! el extra&ntilde;o ser sonre&igrave;a de una forma traviesa y maligna, Marcos empez&ograve; a sentirse extra&ntilde;o y tard&ograve; un poco en darse cuenta que ya no era mas un ser humano, sino un perro!, trat&ograve; de gritar y de su garganta s&ograve;lo sali&ograve; un aullido lastimero. Corri&ograve; despavorido mientras el duende re&igrave;a a carcajadas.

Lo que hab&igrave;a sucedido en las &ugrave;ltimas horas de la magina ning&ugrave;n ser humano lo vi&ograve; jam&agrave;s. Pocas horas despu&egrave;s de apagarse el fuego sagrado, los &igrave;dolos antiguos enterrados en el suelo de la zona se hab&igrave;an calentado inexplicablemente hasta ponerse al rojo vivo, tanto, que a&ugrave;n bajo tierra se ve&igrave;a el resplandor rojizo que emerg&igrave;a del piso. Todos  y cada uno de ellos cobrar&igrave;a vida minutos despu&egrave;s, algunos ser&igrave;an buenos con la gente, cuidar&igrave;an sus milpas de cualquier da&ntilde;o, pero otros ser&igrave;an traviesos y malvados, perdiendo a la gente en el bosque y desapareci&egrave;ndolos, especialmente a los ni&ntilde;os peque&ntilde;os. Tambi&egrave;n disfrutaban escondiendo las pertenencias de las personas y en algunos casos cambiar la forma humana por alguna otra: animal vegetal o mineral. Despu&egrave;s de despertar, los seres m&agrave;gicos se congregar&igrave;an cada noche en los lugares importantes como las pir&agrave;mides principales y patios ceremoniales, ah&igrave; entonar&igrave;an cantos a sus dioses y armar&igrave;an un barullo que espantar&igrave;a hasta al mas valiente.

El perro Marcos fue adoptado por un hombre que lo aliment&ograve; y lo cuid&ograve;. Siempre le intrigar&igrave;a la mirada tan inteligente que ten&igrave;a el animal, parec&igrave;a como si quisiera decir un secreto..la gente se sorprend&igrave;a al ver a aquel perro que sub&igrave;a y bajaba la zona arqueol&ograve;gica con una habilidad y conocimiento envidiable, guiando a quien se retrasaba, asegur&agrave;ndose de que no se quedara nadie fuera de la  hora permitida. Parec&igrave;a especialmente contento cuando, al caer la negra noche, su amo lo encerraba en casa, a salvo y seguro de las travesuras de los Chaneques.

tigrilla, inspirada en las ruinas de Toluquilla, en el estado de Quer&egrave;taro Mexico Nov. 08]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2008-11-16</dc:date>
			<pubDate>Sun, 16 Nov 2008 06:34:56 CET</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[PORTIA]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/381/381031/</link>
			<description><![CDATA[PORTIA 

(inspirado en un suceso real ver link al final)

Portia esperaba paciente en su peque&ntilde;a cajita, que a su vez se encontraba dentro de una sofisticada nave espacial, equipada con lo &uacute;ltimo en tecnolog&iacute;a. Su misi&oacute;n no la comprend&iacute;a pues su destino estaba en manos de un grupo de arrogantes Ingenieros escondidos detr&aacute;s de un mont&oacute;n de computadoras que lo controlaban todo, incluso su suerte. Atr&aacute;s hab&iacute;an quedado los d&iacute;as en que su mayor preocupaci&oacute;n era ir por el ingenuo insecto que hubiera cometido la estupidez de acercarse a su tela y quedar atrapado en ella; ahora no sab&iacute;a ni qu&eacute; le esperaba ni a d&oacute;nde iba. El conteo regresivo inici&oacute; y Portia se encamin&oacute;, sin saberlo, al espacio exterior. 

&iquest;Qu&eacute; hace una ara&ntilde;a en el espacio?, comer, dormir.... reproducirse definitivamente no, porque la futura pareja de Portia no soport&oacute; el despegue y muri&oacute; a los pocos segundos. Los cient&iacute;ficos pod&iacute;an decirle adi&oacute;s a los experimentos sobre apareamiento y reproducci&oacute;n de ar&aacute;cnidos: a Portia le esperaba una larga temporada sola, solita....hasta que encontr&oacute; la forma de salirse de su caja. 

En la Tierra, los Ingenieros y Cient&iacute;ficos se miraban unos a otros con caras de preocupaci&oacute;n mientras los astronautas buscaban sin &eacute;xito en cada rinc&oacute;n de la nave, pero Portia segu&iacute;a sin aparecer. Nadie lo sab&iacute;a a ciencia cierta pero lo sospechaban: era muy probable que hubiera abordado una sonda espacial que tomar&iacute;a muestras de polvo marciano, lo que significaba que hab&iacute;a una ara&ntilde;a suelta en el espacio. No ten&iacute;an idea de lo que podr&iacute;a ocurrir, aunque la mayor&iacute;a pensaba que no hab&iacute;a de qu&eacute; preocuparse ya que seguramente Portia no sobrevivir&iacute;a en caso de salir a la atm&oacute;sfera marciana. 

Portia estaba encantada de verse libre de su peque&ntilde;a cajita y cuando la sonda aterriz&oacute; en el polo norte marciano y se abrieron unas peque&ntilde;&iacute;simas compuertas, ella sali&oacute; fel&iacute;z a recorrer el planeta. Lo bueno de ser una ara&ntilde;a y de que los cient&iacute;ficos no sepan todo de t&iacute;, es que lo inesperado es posible y Portia no cay&oacute; muerta, sino que al contrario, la atm&oacute;sfera del planeta rojo le sent&oacute; de lo mas bien. Se puso a recorrer su nuevo entorno, top&aacute;ndose con los cad&aacute;veres fulminados de otras sondas espaciales enviadas anteriormente: ara&ntilde;as de metal que fueron vencidas por los rigores de aquel clima caprichoso de tremendas variaciones de temperatura y terribles tormentas de arena. 

Para Portia hab&iacute;a muchas cosas que ver, oler y sentir, especialmente le comenzaron a llamar la atenci&oacute;n unas extra&ntilde;as pero seductoras vibraciones que pod&iacute;a captar con sus patas, ni corta ni perezosa se dirigi&oacute; al lugar donde las vibraciones se sent&iacute;an con mayor fuerza... 

Nadie lo pudo haber previsto, cuando la gente en la Tierra se dio cuenta era muy tarde; nada se podia hacer contra una invasi&oacute;n de esas proporciones. Los que sobrevivieron para ser esclavizados por aquella raza extra&ntilde;a, contar&iacute;an con espanto el d&iacute;a en que del cielo aparecieron, como langostas, las naves de aquellos seres transl&uacute;cidos, seres-ara&ntilde;a con extra&ntilde;as protuberancias en los costados a manera de patas, todos cubiertos de un pelo t&oacute;xico que cerraba las gargantas; &iexcl; y qu&eacute; decir de las terribles mordeduras venenosas y de la seda que lo envolvia todo como una mortaja!. Aquello hab&iacute;a sido una pesadilla. 

Y nadie jam&aacute;s se acord&oacute; de Portia ni la reconoci&oacute; en sus fieros descendientes que lograron conquistar la Tierra. 

Tigrrilla inspirada en
http://cgnauta.blogspot.com/2008/11/los-astronautas-que-pierden-araa-caja.html 

Nota: Porque el nombre de Portia? 

Portia es un g&eacute;nero de peque&ntilde;as ara&ntilde;as araneomorfas de la familia Salticidae, que se alimenta de otras ara&ntilde;as. Las 15 especies que incluye se encuentran en &Aacute;frica, Australia, China, Malasia, Myanmar (Birmania), Nepal, India, Sri Lanka, Filipinas, y Vietnam.Seg&uacute;n Kefyn Catley, aracn&oacute;logo y educador en el Museo Americano de Historia Natural, es la &quot;ara&ntilde;a de apariencia m&aacute;s extra&ntilde;a&quot;. La describe como &quot;un cruce entre el Monstruo de la Laguna Negra y un extraterrestre&quot;. (tomado de la Wikipedia) 

]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2008-11-24</dc:date>
			<pubDate>Mon, 24 Nov 2008 02:29:47 CET</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[LAS BABOSAS]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/422/422095/</link>
			<description><![CDATA[Se arrastran envueltas en su propia humedad, prefiriendo las largas noches de cuarenta y ocho horas a los brev&iacute;simos pero calcinantes periodos de sol.
Nada recuerdan de su pasado humano ni porqu&eacute; se encuentran condenadas a vivir arrastr&aacute;ndose lentamente por el suelo.

En sus inicios la Tierra fue un planeta formidable y majestuoso, que fue presa de la voracidad de sus habitantes humanos que se la comieron lenta, pero inexorablemente y la llevaron a la esterilidad total en aras del &quot;progreso&quot;.
Despu&eacute;s de experimentar terribles cambios clim&aacute;ticos y cataclismos; cuando ya era un planeta yermo y sin vida; un asteroide vagabundo puso fin a su existencia -ya sin prop&oacute;sito-, y s&oacute;lo quedaron unas cuantas rocas a la deriva en el espacio, evidencia de que alguna vez aquel gigante azul tuvo un lugar en la danza del universo.

Sin un hogar al cual regresar, las almas humanas fueron enviadas a otro planeta y en otra forma f&iacute;sica, menos sofisticada, para que empezaran desde cero.
Por eso hoy se encuentran ah&iacute;, atrapadas en resbalosos cuerpos, arrastr&aacute;ndose mil&iacute;metro a milimetro, noche tras noche, buscando su alimento entre la vegetaci&oacute;n podrida y restos de animales.
Apare&aacute;ndose sin placer, intercambiando roles sexuales con cada ciclo, dejando su simiente transparente envuelta en la fr&iacute;a tierra de aquel lugar, cumpliendo sin chistar con las normas naturales que regulan su existencia, y as&iacute; seguir&aacute;n hasta que alguna vez un destello de conciencia las golpee y las haga RECORDAR......




]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2009-09-14</dc:date>
			<pubDate>Mon, 14 Sep 2009 01:22:30 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[UNA TOMADA DE PELO]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/423/423567/</link>
			<description><![CDATA[La muerte...&iexcl;ay la muerte! la muerte es una mujer cuya boca obscura como la noche se alumbra con el reflejo amarillento de unos cuantos dientes. 
Tiene ojos negros, peque&ntilde;os y sagaces, y un rostro arrugado como una pasa.  Lo que pocos saben es que es una se&ntilde;ora de lo m&aacute;s bromista. Y si lo piensas bien, tiene sentido que as&iacute; sea, o no podr&iacute;a sobrellevar la pesada carga que le ha sido impuesta.
 
Descubr&iacute; su sentido del humor una noche de Diciembre, mientras la mayor&iacute;a festejaba las tradicionales posadas navide&ntilde;as mi familia y yo, en cambio, sumidos en el dolor,  vel&aacute;bamos a la t&iacute;a Eugenia, hermana de mi madre y muerta aparentemente por una indigesti&oacute;n.
Una s&aacute;bana blanca cubr&iacute;a su peque&ntilde;o cuerpo. Se percibia en el ambiente el olor de los cirios consumi&eacute;ndose mezclado con el de las flores que comenzaban a marchitarse; era el olor que avisaba a la tierra para que se fuera preparando, para que se abriera y acogiera en su seno a alg&uacute;n difunto.

Eugenia hab&iacute;a sido una persona agradable en vida; siempre ten&iacute;a una sonrisa en el rostro; las palabras de aliento no se le acababan nunca.  Llegabas y enseguida se ofrec&iacute;a para preparar algo rico de comer o de beber: un champurrado caliente, unos tamales, tal vez unas tostadas.... no tanto porque t&uacute; quisieras, sino porque a ella se le antojaba, pero le sab&iacute;a mejor si lo compart&iacute;a contigo.
Mientras los grandes se preguntaban a qui&eacute;n le hab&iacute;a dejado el rancho, los chicos llor&aacute;bamos al pensar que ya no estar&iacute;a ella para  prepararnos su delicioso pastel de natas.

La noche pasaba y los dolientes se retiraban en la misma proporci&oacute;n en que sent&iacute;an la muerte de la t&iacute;a. Los que hab&iacute;an ido s&oacute;lo por compromiso hac&iacute;a rato ya no estaban. De los que quedaban, algunos hab&iacute;an sucumbido al sue&ntilde;o y hab&iacute;an adoptado las posturas mas inveros&iacute;miles en las inc&oacute;modas sillas del velatorio.  Pero todos, absolutamente todos, se hab&iacute;an llenado de miedo al escuchar la inconfundible y rasposa voz de Eugenia diciendo: &quot;ATOLE&quot;. La diminuta figura, cubierta por la s&aacute;bana blanca se hab&iacute;a incorporado y ahora ped&iacute;a la t&iacute;pica bebida de ma&iacute;z cocido con agua, como queriendo recobrar fuerzas despu&eacute;s de su paso por el inframundo. La mayor&iacute;a sali&oacute; corriendo despavorida mientras el &quot;fantasma&quot; ped&iacute;a su atolito.

Yo alcanc&eacute; a ver a la muerte en un rinc&oacute;n del velatorio, se estremecia con las carcajadas que en oleadas la visitaban y la dejaban exhausta al ver el revuelo armado por aquella resurrecci&oacute;n inesperada.

La t&iacute;a Eugenia vivi&oacute; despues de eso como veinte largos y saludables a&ntilde;os, los ni&ntilde;os que la vimos revivir ahora somos hombres y uno que otro se muri&oacute; antes que ella lo hiciera de verdad. Yo por siempre guardar&eacute; la imagen de la muerte ri&eacute;ndose de su travesura, porque la muerte en realidad no es mas que una tomada de pelo.
Tigrrilla]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2009-09-24</dc:date>
			<pubDate>Thu, 24 Sep 2009 16:52:04 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[CASTIGOS]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/426/426248/</link>
			<description><![CDATA[CASTIGOS

Simona regres&oacute; a casa muy abatida...&iexcl;habia sido un d&iacute;a negro!

La presentaci&oacute;n en la que hab&iacute;a estado trabajando tan arduamente las &uacute;ltimas semanas hab&iacute;a sido un fracaso, como consecuencia, su trabajo peligraba. Hab&iacute;a rumores de que su novio le estaba siendo infiel con un instructor de Karate.
Su hermana hab&iacute;a telefoneado, e hist&eacute;rica le solt&oacute; que necesitaba urgentemente un pr&eacute;stamo. Para colmo, su departamento era ahora la boca de un lobo, se hab&iacute;a olvidado de pagar la factura de la luz.
Mientras encend&iacute;a velas por todos lados, decidi&oacute; hacer un juicio sumario. Alguien deb&iacute;a pagar por todo lo que estaba pasando....

La televisi&oacute;n fue encadenada y enviada al cuarto de los trebejos.
Su libro preferido fue vetado por un mes y aislado en un caj&oacute;n de su cl&oacute;set.
Su gato tambien fue encontrado culpable, se le conden&oacute; a un mes sin sus juguetes.
Al microondas se le hizo saber que ten&iacute;a prohibido ser &uacute;til durante al menos treinta d&iacute;as so pena de irse donado al asilo de ancianos.
Despu&eacute;s de repartir los castigos correspondientes, Simona se sinti&oacute; mucho mejor.  Ma&ntilde;ana seria otro d&iacute;a.

]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2009-10-13</dc:date>
			<pubDate>Tue, 13 Oct 2009 18:50:09 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[ALEBRIJES]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/432/432511/</link>
			<description><![CDATA[&iquest;Recuerdas que dec&igrave;as que nunca so&ntilde;abas nada, y lo mucho que te gustar&igrave;a recordar aunque fuera un pedacito de sue&ntilde;o?...Ese d&igrave;a tras varias noches de horror te diste cuenta de que no era que no so&ntilde;aras sino que muy dentro de t&igrave; prefer&igrave;as que a tus pesadillas se las comiera el olvido. Pero al olvido se le olvida todo, &iexcl;hasta tu!, y entonces supiste que hab&igrave;as quedado solo frente a ellas.

La noche era un fest&igrave;n. Nos aliment&agrave;bamos de t&igrave; sin escatimar en crueldad y de a poco dren&agrave;bamos tu carne y tu esp&igrave;ritu hasta dejar tu calavera desnuda y perpleja; y cuando abr&igrave;as los ojos te dabas cuenta de que todo era un mal sue&ntilde;o; la misma pesadilla que se repet&igrave;a noche tras noche.

Debo decir que no nos hac&igrave;an justicia los temblorosos trazos con los que intentaste describirnos. Mejor suerte tuvieron tus esculturas. La madera se prestaba mejor para expresar nuestra maravillosa y siniestra complejidad. Supiste captar de nuestros cuerpos la ausencia de fronteras entre lo humano y lo animal, entre lo espiritual y lo f&igrave;sico, tanto fue asi que tus trabajos terminados causaron agitaci&ograve;n y temor, dec&igrave;an que estabas loco, pose&igrave;do, y que las figuras paridas por tus manos eran en realidad demonios.

Trabajabas como un loco procurando no dormir para no so&ntilde;arnos; pero de vez en cuando el cansancio te venc&igrave;a y notaste que nuestros ataques no eran tan feroces como antes; nuestra fuerza iba menguando en la misma proporci&ograve;n en que nos ibas apresando en la madera.  Uno a uno fuimos cayendo: el drag&ograve;n-mono-ladr&ograve;n-de-almas, la serpiente-mariposa-venenosa, el lobo-drag&ograve;n-hambriento-de-sangre, la calavera-flor-de-la-muerte, el s&agrave;dico-duende-le&ograve;n.... Tu re&igrave;as como un desquiciado cada vez que terminabas una figura, sabedor que era una baja mas en nuestras huestes.

Lleg&ograve; el d&igrave;a en que terminaste con todos nosotros, tu casa parec&igrave;a un zool&ograve;gico fant&agrave;stico pero esa noche pudiste dormir tranquilo, eras como un beb&egrave; reci&egrave;n nacido...

&iexcl;Shhh!,no grites...&iquest;ves esa humareda? llegaron todos los vecinos y tiraron tu puerta, removieron todo y nos sacaron al patio mientras repet&igrave;an como loros sus oraciones de protecci&ograve;n, entonces nos prendieron fuego. Conforme la madera se quemaba nuestros esp&igrave;ritus eran liberados. &iquest;Sabes lo que eso significa?, s&igrave;.... veo en tus ojos desorbitados que lo sabes.....

cuento inspirado en los alebrijes (gracias Sespir!)

 



]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2009-11-22</dc:date>
			<pubDate>Sun, 22 Nov 2009 05:06:08 CET</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[EL OLOR]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/435/435323/</link>
			<description><![CDATA[El olor se agazapaba en los rincones de la casa, esquiv&agrave;ndola mientras esgrim&igrave;a con determinaci&ograve;n man&igrave;aca un trapeador empapado en cloro, era uno de varios intentos por desterrarlo para siempre. Hac&igrave;a ya algunas semanas que hab&igrave;an mandado a la abuela al asilo, pero el olor a viejo persist&igrave;a y esto la volv&igrave;a loca, lloraba y maldec&igrave;a por su mala suerte.
Un d&igrave;a se di&ograve; por vencida y decidi&ograve; que era hora de mudarnos. Cuando subimos al carro nuestras &ugrave;ltimas pertenencias y arrancamos, mi hermano y yo cruzamos miradas, pues el olor se sent&igrave;a dentro del auto y supimos al instante que proven&igrave;a de ella, de mi madre....]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2009-12-12</dc:date>
			<pubDate>Sat, 12 Dec 2009 04:20:13 CET</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[EL CIRCO]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/436/436415/</link>
			<description><![CDATA[De todos los infames lugares donde ha estado nuestro circo, Santa Rosa ha sido el peor. Ah&igrave; el aire es puro polvo que se mete en la boca y cuando menos te das cuenta lo est&agrave;s masticando. El calor es atroz y el trabajo que exige nuestro oficio hace que sudes todo el tiempo. Ha sido en Santa Rosa que me he descubierto en el cuerpo olores desconocidos y tan nauseabundos que poco ha faltado para desmayarme. Los animales sufren tambi&egrave;n y exigen agua todo el tiempo, &quot; el chino&quot;  la ha pasado mal acarre&aacute;ndola de qui&egrave;n sabe d&ograve;nde para mantenerlos frescos. Recuerdo que cuando &quot;el chino&quot; lleg&ograve; al circo con sue&ntilde;os de ser payaso, mi padre, un matador de sue&ntilde;os nato, le di&ograve; empleo como cuidador de animales, ya que en su opini&ograve;n, ning&ugrave;n chino jam&agrave;s ha logrado ser un buen payaso y le recomend&ograve; que en sus tiempos libres practicara con los trapecistas, cosa que el pobre hombre jam&agrave;s intent&ograve;.

A pesar de ser un pueblo de mierda (o tal vez por eso) nuestro circo ha causado furor; hac&igrave;a mucho no ten&igrave;amos tal aforo. Para alegr&igrave;a de mi padre y pesar de todos los dem&agrave;s, nos quedaremos ac&agrave; una buena temporada. &quot;Santa Rosa es una mina de oro&quot; dice el viejo mientras se frota las manos pensando en las ganancias, y brinda con una cerveza tibia, aunque al acab&agrave;rsela disimule no sentir entre los dientes el inevitable polvo de aquel pueblo ingrato.

En una de nuestras funciones not&egrave; a un joven que me miraba con insistencia. Al principio pens&egrave; que mi n&ugrave;mero como domadora le hab&igrave;a impresionado. Pero cuando lo volv&igrave; a ver en la segunda y tercera funci&ograve;n y luego al otro d&igrave;a en las dos primeras, ya no pod&igrave;a negar que aquello era bastante inusual y que definitivamente no eran los tigres y los leones los que lo atra&igrave;an. Antes de empezar la tercera funci&ograve;n lo busqu&egrave; entre el publico que hac&igrave;a fila y cuando nuestras miradas se encontraron, le hice se&ntilde;as que me siguiera, camin&egrave; con prisa mal disimulada hasta detr&agrave;s de uno de nuestros maltrechos trailers y cuando me alcanz&ograve; nos fundimos en un beso que me dej&ograve; las piernas temblorosas y la mente tan distra&igrave;da que aquella noche casi olvido sacar la cabeza de las apestosas fauces de un tigre de bengala.

Era tan perfecto como un &agrave;ngel y en el colmo de la perfecci&ograve;n su nombre era Gabriel. A veces, en vez de practicar con mis felinos, me iba con &egrave;l a hacer exquisitos malabares boca a boca y locas acrobacias corporales. A pesar de saber que aquello no ten&igrave;a mucho futuro, no ten&igrave;a fuerzas para terminarlo; pensaba que el tiempo ser&igrave;a el verdugo que acabar&igrave;a con nuestra  relaci&ograve;n pues  el circo se ir&igrave;a de Santa Rosa y ya no lo podr&igrave;a ver m&agrave;s.

Fue &quot;el chino&quot; el que se di&ograve; cuenta de lo que pasaba un d&igrave;a que nos sorprendi&ograve; haciendo un triple mortal en mi trailer. A pesar de que la gente del circo es bastante unida, este hijo de  puta le fue con el chisme a mi padre. Se arm&ograve; un alboroto tremendo ya que no es bien visto que la gente de circo tenga amor&iacute;os con los de &quot;afuera&quot; la idea es que ellos no entienden la vida del cirquero y es dif&iacute;cil que se adapten a las duras condiciones de vida, que incluyen trabajo arduo acompa&ntilde;ado de incomodidades como falta de agua corriente y otros servicios b&agrave;sicos. Uno de &quot;afuera&quot; puede desestabilizar la vida del circo y mi padre me exigi&ograve; que no le viera m&agrave;s.

Nunca hab&igrave;a sentido necesidad por nada o nadie excepto el circo mismo, pero cuando dej&egrave; de ver a Gabriel fue como si mi sangre no tuviera ya la fuerza para seguir corriendo por mis venas. Me tumb&egrave; en mi cama y no quise salir. No hab&igrave;a nadie que me supliera y mi n&ugrave;mero era uno de los fuertes; la gente se quejaba por no ver a la &quot;g&uuml;erita de los leones&quot;. 

Pasaron los d&igrave;as y me repuse a medias, la vida en el circo te ense&ntilde;a a ser dura y uno aprende de todo: de los animales que viven lejos de su h&agrave;bitat, de los extranjeros que viven lejos de sus familias, de los payasos que, envueltos en una gran pena a&ugrave;n saben salir a hacer re&igrave;r. Volv&igrave; a meter mi cabeza en las fauces de mis tigres y a pasar a mis leones por aros ardientes. Disimuladamente buscaba a mi &agrave;ngel entre el p&ugrave;blico, aunque sin &egrave;xito y supuse con tristeza que &egrave;l me hab&igrave;a empezado a olvidar. Afortunadamente los nutridos aplausos que recib&igrave;a, me hac&igrave;an sentir un poquito menos miserable.

Lleg&ograve; el d&igrave;a en que nuestro circo por fin se desped&igrave;a de Santa Rosa, yo ten&igrave;a el coraz&ograve;n dividido, la  parte que a&ugrave;n pensaba en Gabriel deseaba quedarse y la otra parte deseaba irse lo mas lejos posible.
Los cirqueros recogieron todo: animales, carpas, escenograf&igrave;a, alistaron los trailers... pronto est&agrave;bamos en movimiento alej&agrave;ndonos del pueblo.  &quot;El chino&quot; me miraba con sus ojillos de rendija y sonrisa de satisfacci&ograve;n. De  repente, alguien grit&ograve;; se&ntilde;alaban el camino reci&egrave;n recorrido; algo pasaba; todos volteamos desde nuestros carros para ver una figura diminuta seguida por una nubecilla de polvo, eso fue al principio, luego se fue haciendo m&aacute;s visible; aminoramos el paso, los elefantes barritaron, los monos aplaudieron, Gabriel ven&igrave;a haciendo malabares sobre un monociclo, vest&igrave;a de blanco y tra&igrave;a dos alas pegadas a la espalda que se mov&igrave;an disparejas con el viento. Sonre&igrave; toda, &iquest;saben lo que es eso? sentir todo tu ser sonre&igrave;r, desde la cabeza hasta el dedo gordo del pie.  Mi padre me mir&ograve; aprobatoriamente, al chino no lo vimos mas....
]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2009-12-21</dc:date>
			<pubDate>Mon, 21 Dec 2009 08:04:34 CET</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[EL EMPRESARIO]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/442/442961/</link>
			<description><![CDATA[Las siguientes palabras eran obligatorias para hacer un cuento corto: SISTEMATICO, TRUENO, ESTUCHE, RECALIFICACION, PSICOPATA . Visita el foro y participa, es todo un reto!! (Foro/cuentos super cortos/en palabras obligatorias....)


Dorian estaba orgulloso y agradec&iacute;a a la vida el ser alguien tan SISTEMATICO, eso le habia ayudado a
la hora de montar la f&aacute;brica. Un  ruido como de TRUENO se escuch&oacute; y la monstruosa maquinaria inicio operaciones. Sac&oacute; unos lentes de su ESTUCHE y se los puso para observar mejor a sus operarios alimentar, con cuerpos humanos sin vida, a aquella bestia met&aacute;lica. El producto final eran unas adorables galletitas del tama&ntilde;o de una moneda, espolvoreadas con azucar glass. Un pensamiento fel&iacute;z lo inund&oacute;; sin duda merec&iacute;a una RECALIFICACION por parte de la instituci&oacute;n mental de donde se hab&iacute;a fugado: de PSICOPATA a empresario. Tom&oacute; una de las galletas y se alej&oacute; comi&eacute;ndola alegremente. 


]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2010-02-13</dc:date>
			<pubDate>Sat, 13 Feb 2010 19:59:43 CET</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[RECUERDOS]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/453/453123/</link>
			<description><![CDATA[palabras obligatorias para un cuento corto: estufa, almibar, caricias, anta&ntilde;o, gato ( ejercicio del foro de cuentos SUPER cortos)

Silenciosamente se desliz&ograve; dentro de la casa y entrando a la cocina, la calidez de la ESTUFA abri&ograve; la llave a los recuerdos de ANTA&Ntilde;O: al dulce ALMIBAR de higo que preparaba Chavela, a la deliciosa sensaci&ograve;n que dejaban en su cuerpo de hombre aquellas CARICIAS como aleteo de palomas. Un ruido interrumpi&ograve; su enso&ntilde;aci&ograve;n, era Chavela, furiosa, queri&egrave;ndolo sacar a escobazos. Huy&ograve; a duras penas. &quot;Esto de reencarnar en GATO tiene sus ventajas&quot; -pens&ograve; mientras se alejaba a toda prisa.]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2010-05-17</dc:date>
			<pubDate>Mon, 17 May 2010 02:17:35 CEST</pubDate>
		</item>
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			<title><![CDATA[ADIOS MAMA... cuento sobre criopreservacion]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/454/454950/</link>
			<description><![CDATA[La blancura de la sala la ceg&ograve; por unos instantes. El Dr. Alexander interpret&ograve; bien la mueca que se hab&igrave;a instalado en su cara desde que hab&igrave;a recibido la noticia y que ahora se hab&igrave;a acentuado escandalosamente.  &quot;No se preocupe Michelle, s&egrave; que todo esto le resulta extra&ntilde;o pero  al final ser&agrave; maravilloso&quot;. &iquest;Extra&ntilde;o? un mejor adjetivo ser&igrave;a &quot;Loco&quot; -pens&ograve;.  72 horas antes ignoraba que su madre, muerta cuando ella ten&igrave;a cinco a&ntilde;os, se encontraba hecha un cubo de hielo en las instalaciones de la empresa de criopreservaci&ograve;n Alcor y en espera de ser vuelta a la vida.  Aunque legalmente su madre hab&igrave;a muerto en el momento en que su coraz&ograve;n hab&igrave;a dejado de latir, en realidad, y gracias a los procedimientos iniciados inmediatamente despu&egrave;s de ese momento, el proceso de muerte hab&igrave;a sido detenido y el cuerpo preservado a la espera de ser resucitado en cuanto hubiera la posibilidad real de una cura para el cancer que la hab&igrave;a matado. Le hab&igrave;an dicho que el protocolo de resucitaci&ograve;n iniciar&igrave;a en unas horas y ella tenia que estar presente. 
No tuvo tiempo de enojarse o llorar y, ante la ausencia de su padre, fallecido meses atr&agrave;s, tampoco pudo reclamar por su ignorancia. Todo pas&ograve; muy r&agrave;pido, hizo unos arreglos en su trabajo, empac&ograve; alocadamente y subi&ograve; a un avi&ograve;n que la llevar&igrave;a con aquella desconocida que flotaba envuelta en nitr&ograve;geno l&igrave;quido y que estaba a punto de despertar de un sue&ntilde;o helado. 
 
A su llegada a Alcor un tour r&agrave;pido por las instalaciones pretend&igrave;a aclararle algunas dudas. Le hab&igrave;an impresionado los enormes cilindros met&agrave;licos donde se guardaban los cuerpos a bajas temperaturas. Le dijeron que para evitar el da&ntilde;o celular del congelamiento, los l&igrave;quidos corporales eran drenados y sustitu&igrave;dos con un anticongelante especial. 
 
Una enfermera le di&ograve; una bata, gorra para el pelo, tapabocas y unos zapatos especiales. Toda esta preparaci&ograve;n exterior nada tenia que ver con el desasosiego que sent&igrave;a en su interior. Nuevamente no tuvo tiempo para pensar con claridad pues ya tra&igrave;an el cuerpo.  Inmediatamente lo rodearon varios doctores y enfermeras quienes con gran rapidez y eficiencia comenzaron a conectarlo mediante tubos transparentes a dos aparatos que se encontraban ah&igrave;. Desde donde Michelle se encontraba no podia ver muy bien todo lo que hac&igrave;an pero la enfermera le explic&ograve; que primero lo descongelar&igrave;an, despu&egrave;s introducir&igrave;an una primera horda de nanorobots que entrar&igrave;a en el torrente sangu&igrave;neo y de ahi se distribuir&igrave;an para reparar el da&ntilde;o que hubiera podido provocar la congelaci&ograve;n a nivel molecular.  Una vez reparado, una segunda oleada de robots super especializados ingresar&igrave;an para curar el c&agrave;ncer, as&igrave; de simple y as&igrave; de complejo. 
 
Mientras los doctores trabajaban Michelle trat&ograve; de recordar pero guardaba pocos recuerdos, la mayor&igrave;a de ellos s&ograve;lo eran borrones en su memoria: un gesto, unas manos rozando su mejilla; una risa flotando en el viento y una ausencia inexplicable. &iquest;La recordar&igrave;a su madre? De repente, un pensamiento la golpeo con la fuerza de un tren, 50 a&ntilde;os hab&igrave;an pasado y Michelle en aquel entonces de 5 a&ntilde;os ahora ten&igrave;a 55, pero su madre en teor&igrave;a no hab&igrave;a envejecido, y si despertaba seguir&igrave;a siendo una mujer de 35 a&ntilde;os. Aquello era demasiado. Tambal&egrave;andose se acerc&ograve; a la mesa de operaciones, la enfermera trat&ograve; de detenerla pero ella la hab&igrave;a aventado lejos de s&igrave;. Invadida por una fuerza inexplicable, hab&igrave;a hecho lo mismo con los doctores. Por unos instantes le vi&ograve; el rostro; parec&igrave;a hecho de m&agrave;rmol gris, surcado por horribles venas oscuras; en algunas partes sin embargo, el gris iba ya cediendo a un saludable color carne. Sinti&ograve; que la jaloneaban pero nada pod&igrave;a detenerla, uno a uno comenz&ograve; a desconectar los tubos, las m&agrave;quinas se apagaron. Caos, gritos de horror. El cuerpo regres&ograve; a su estado marm&ograve;reo y ella s&ograve;lo alcanz&ograve; a musitar &quot;adi&ograve;s mam&agrave;&quot;.
]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2010-06-05</dc:date>
			<pubDate>Sat, 05 Jun 2010 17:49:54 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[EL ROBOT]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/455/455295/</link>
			<description><![CDATA[&quot;SAM&quot;Z38-B se dirigi&ograve; con pasos firmes y casi humanos al final de la l&igrave;nea de ensamblado, donde acababa de salir el prototipo del modelo Z38-C (a&ugrave;n sin nombre). Sus ojos, hechos de peque&ntilde;as pero sofisticadas c&agrave;maras de video inspeccionaron exhaustivamente al Z38-C, luego pas&ograve; sus manos en modo de esc&agrave;ner termomagn&egrave;tico de arriba a abajo para detectar cualquier falla. Encontr&ograve; todo perfecto.  S&ograve;lo faltaba que SAM tecleara un c&ograve;digo de aprobaci&ograve;n para que se iniciara formalmente la producci&ograve;n en serie; esto tambi&egrave;n har&igrave;a que el flamante Z38-C se activara. El nuevo modelo era muy superior a su predecesor en todos los aspectos y se esperaba que en menos de un a&ntilde;o todos los modelos anteriores (inclu&igrave;do SAM) fueran sustitu&igrave;dos y enviados al programa de reciclaje rob&ograve;tico de donde pod&igrave;an salir en diferentes formas, desde un perro-robot para entretener ni&ntilde;os hasta sanitarios inteligentes. En el panel destinado para ello, SAM tecle&ograve; un c&ograve;digo, pero contrario a lo esperado  la l&igrave;nea de producci&ograve;n no arranc&ograve;. SAM puso al Z38-C sobre una banda transportadora que lo llevar&igrave;a a su destino final: reciclaje. 

No lejos de ah&igrave; tres ingenieros humanos disfrutaban de caf&egrave; con rosquillas cuando leyeron  el c&ograve;digo de rechazo tecleado por SAM.
- &iexcl;Otra vez!, esto no puede seguir as&igrave;, hay que cambiar al proovedor del panel B5501 pues sali&ograve; defectuoso
- hace dos meses fue el panel B5502, &iquest;qu&egrave; diablos pasa con los componentes que ya no los hacen como deben?
-afortunadamente tenemos a SAM en control de calidad, no cabe duda que los Z38-B son dif&igrave;ciles de suplir pero hay que volver a intentarlo, la gente clama por un modelo nuevo y mejor

Mientras tanto SAM se conecta apresuradamente a su fuente de poder, todos sus sistemas  vuelven poco a poco a la normalidad despu&egrave;s de haber experimentado un caos interno que lo hizo descartar sin raz&ograve;n al Z38-C y que a su vez caus&ograve; un consumo excesivo de energ&igrave;a. El no lo sabe pero las debilidades humanas, como si de virus se tratase, han encontrado la forma de instalarse en su coraz&ograve;n de silicio... ya no hay perfecci&ograve;n.....]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2010-06-08</dc:date>
			<pubDate>Tue, 08 Jun 2010 16:02:43 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[CYBORG II]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/461/461490/</link>
			<description><![CDATA[
Adivinando que los malditos cyborgs acabar&igrave;an por eliminar a todos fingi&ograve; ser uno. Imitar convincentemente su comportamiento no fu&egrave; f&agrave;cil, pero peor hab&igrave;a sido esconder su propia humanidad. S&ograve;lo ten&igrave;a unos pocos, preciosos minutos de soledad cuando simulaba recargar bater&igrave;as; mismos que aprovechaba en leer un libro que tenia escondido y que consideraba su tesoro; ley&egrave;ndolo recordaba que no estaba hecho de metal y circuitos electr&ograve;nicos, sino de piel, huesos y esp&igrave;ritu. Un d&igrave;a el aullido de sirenas y el parpadeo fren&egrave;tico de luces le indicaron que hab&igrave;a sido descubierto. La puerta del m&ograve;dulo de recarga fue sellada y ya no se volver&igrave;a a abrir jam&agrave;s. Se despoj&ograve; lentamente de su piel de robot hasta quedar desnudo y luego, haci&egrave;ndose un ovillo en el piso helado, se dispuso a leer hasta el final.
]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2010-08-23</dc:date>
			<pubDate>Mon, 23 Aug 2010 02:48:37 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[CLAROSCURO]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/461/461735/</link>
			<description><![CDATA[Jos&egrave; Luis se acerc&ograve; cauteloso, como si en vez de aproximarse a una pintura lo estuviera haciendo a un animal salvaje. En un lienzo de tama&ntilde;o mediano, Juliana hab&igrave;a pintado la figura erguida de un hombre robusto; tapizando casi por completo el cuerpo, se pod&igrave;an ver decenas de cuadritos, negros, grises y blancos intercalados unos con otros.  De una esquina nuevos cuadritos parec&igrave;an venir de la nada para terminar de cubrirlo. -&iquest;Qu&egrave; te parece?- se sobresalt&ograve; un poco mientras la suave pero inesperada voz de Juliana se deslizaba en su o&igrave;do; no la hab&igrave;a sentido llegar. -Interesante...&iquest;c&ograve;mo lo titular&agrave;s? -Claroscuro, dijo ella.
Jos&egrave; Luis se qued&ograve; mirando al hombre, era evidente que los cuadritos representaban los ladrillos invisibles de que se conforma nuestra personalidad. Los blancos y luminosos ser&igrave;an los sentimientos m&agrave;s puros, aquellos capaces de dar a luz obras de caridad excepcionales o en algunos casos actos heroicos. Pens&ograve; en Miguel, el hijo de la cocinera, a qui&egrave;n Juliana pagaba estudios, ropa y medicinas. Record&ograve; cuando &egrave;l mismo hab&igrave;a sido testigo de c&ograve;mo un carro arrollaba a un indigente y se daba a la fuga. El se hab&igrave;a quedado para llamar a una ambulancia y asegurarse que el herido recibiera atenci&ograve;n m&egrave;dica. Los grises eran aquellos sentimientos manchados con gotitas de ego&igrave;smo o de otras cosas no muy limpias, como cuando ambos se ofrec&igrave;an a sacar a pasear al abuelo enfermo y cascarrabias de Juliana; sabedores que hac&igrave;an m&egrave;ritos para el momento en que el viejo hiciera su testamento. Los negros representar&igrave;an lo peor que puede guardar un ser humano dentro de s&igrave; mismo. Sinti&ograve; un escalofr&igrave;o, eran tan negros como una noche sin luna. 
La pu&ntilde;alada por la espalda fue tan certera que Jos&egrave; Luis se derrumb&ograve; casi al instante, Juliana lo sostuvo para que no cayera violentamente y luego ya en el suelo, mes&ograve; sus cabellos y acarici&ograve; su frente hasta que el cuerpo dej&ograve; de hacer ruidos extra&ntilde;os. Acto seguido fu&egrave; por un pincel y a&ntilde;adi&ograve; una gotita de sangre a cada cuadro negro y sigui&ograve; pintando...]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2010-08-26</dc:date>
			<pubDate>Thu, 26 Aug 2010 00:19:51 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[LA RECETA]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/481/481146/</link>
			<description><![CDATA[microcuento:

&quot;Manera de hacer los huevos duros&quot; &quot;poner en un cazo agua para que cubra los huevos; dejar hervir y echar una cucharada de sal...&quot; al contacto con los huevos; el agua se ti&ntilde;&ograve; de rojo intenso, la cocinera limpi&ograve; el cuchillo en su delantal y fue a la nevera a asegurarse que el cad&agrave;ver de Paco empezara a congelarse; era preciso conservarlo lo mejor que se pudiera, a&ugrave;n hab&igrave;a muchas recetas por hacer.(Tigrilla)]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2011-06-29</dc:date>
			<pubDate>Wed, 29 Jun 2011 22:13:29 CEST</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[DENTRO DE UNA BOTELLA DE RON]]></title>
			<link>http://www.loscuentos.net/cuentos/link/482/482474/</link>
			<description><![CDATA[&quot;El amor, la vida y la muerte caben en una botella de ron&quot; -pens&oacute; Adelaido mientras serv&igrave;a alegremente el l&igrave;quido ambarino y  s&ograve;lo se detuvo hasta que el ron hab&igrave;a llenado tres cuartas partes del vaso, luego complet&ograve; con un poco, de agua mineral. &quot;Benditos jotos, qu&eacute; har&iacute;a yo sin ellos&quot; y es que Miguel y Pancho hab&iacute;an pasado el d&iacute;a anterior por su casa para traerle algo de comida y agua mineral para que pudiera mezclar su ron. Eran los &ugrave;nicos vecinos que mostraban preocupaci&ograve;n por &egrave;l. Sin ning&uacute;n pudor meti&ograve; un sucio dedo en el vaso y revolvi&oacute;, luego di&oacute; un trago largo, largu&iacute;simo. Eran las 10 de la ma&ntilde;ana.

&quot;Pero a m&iacute; d&iacute;ganme porqu&eacute; carajos me pusieron este nombre de mierda, me arruinaron la vida, no saben lo que es tener este puto nombre, todo el mundo se r&iacute;e de m&iacute; y hace bromas de mi persona y a ustedes les vali&ograve; madre par de ojetes....hijos de la chingada siquiera me hubieran puesto un segundo nombre para tener otra opci&oacute;n,&iexcl;&iexcl; pero no!!, que se llame Adelaido nom&agrave;s....Adelaido.....&quot;

-&iquest;Qu&eacute; opinas Pancho?, yo lo veo requete mal, ha estado diciendo incoherencias toda la ma&ntilde;ana. Ahora se trae todo un reclamo sobre su nombre.

-No es para menos -repuso Miguel, &iquest;en qu&eacute; estar&iacute;an pensando sus pap&aacute;s? de plano lo pasaron a joder. Mira,se acab&oacute; la botella y todavia no dan las cuatro. 

-&iquest;Lo llevamos al hospital?

-Dej&eacute;moslo dormir un poco y regresamos al rato, as&oacute;mate a ver si se comi&oacute; algo de lo que le trajimos ayer.

-Nada

-Pinche Adelaido, te quieres morir cabr&oacute;n....

&quot;Regina, Regina...que chulada de vieja, me gustaba todo de t&iacute;, desde ese nombre de reina, pasando por esos pechos y esas nalgas tan ricas. Pinche Regina, la de veces que me masturb&eacute; pensando en t&iacute; y tu ni pelabas. Qu&egrave; te ibas a fijar en m&iacute; si apenas era un pinche sargento segundo y tu le tirabas al Mayor Rodr&iacute;guez, pobre pendeja, ni te imaginabas que Rodr&iacute;guez era impotente, perra interesada, ese fue tu castigo, ser su mujer fue lo peor que te pudo pasar...&quot;

-&iexcl;Pancho c&oacute;rrele!, me encontr&eacute; al Adelaido tirado en el jard&iacute;n, encuerado. Si pasan los polis se lo llevan. Ahora est&aacute; hablando de una mujer:  Regina por ac&aacute;, Regina por all&aacute;, pinches viejas, &egrave;ste pobre cabr&ograve;n debi&oacute; ser como nosotros, lo tendr&iacute;an bien contento y no ser&iacute;a un borrachote.. pero c&oacute;rrele porque est&agrave; pesado y yo no lo puedo levantar, hay que vestirlo y acostarlo...

Como un alma en pena Adelaido recorre los rincones de su ruinosa casa, se encuentra a punto de la sobriedad y esto lo llena de miedo, busca desesperadamente algo que tomar pero no encuentra nada. De pronto recuerda el material de curaci&oacute;n que guarda en un anaquel, ah&igrave; se encuentra una botella peque&ntilde;a de alcohol de ca&ntilde;a, el trago que da le va quemando las entra&ntilde;as, &iexcl;qu&egrave; mas da!

&quot;&iexcl;Qu&eacute; orgullo sent&iacute; ese d&iacute;a!, s&igrave;, el dia que me puse por primera vez mi insignia de teniente coronel, y todos los pinches perros que me odiaban se tuvieron que cuadrar ante su teniente coronel Adelaido M&aacute;rquez. &iexcl;Qu&egrave; satisfacci&oacute;n!, &iexcl;qu&eacute; placer!, ese d&iacute;a me sent&iacute; en las nubes sin saber que al otro d&iacute;a bajar&iacute;a al infierno cuando me llevaron a mi hijo muerto, atropellado por un carro. Recuerdo mi uniforme manchado de su sangre, recuerdo que este dolor lleg&oacute; y nunca se fu&eacute;. Se clav&oacute; en mi alma el hijo de la chingada, me parti&oacute; el coraz&oacute;n...desde ese d&iacute;a no volv&iacute; a ser el mismo y descendi al abismo...&quot;

-Miguel...&iquest;est&aacute;...est&aacute;... muerto?
-creo que...si...si... 
-carajo pinche Adelaido, hasta que lo conseguiste cabr&oacute;n
-Debi&oacute; morir por la noche, se siente muy tieso
-Hay que hablarle a la polic&iacute;a
-Si, cuanto antes mejor
-Miguel, mira esto...algo escribi&oacute; en esta hoja de papel

Miguel lee en voz alta:

&quot;el amor la vida y la muerte caben en una botella de ron, si se&ntilde;or&quot;




]]></description>
			<dc:creator>tigrilla</dc:creator>
			<dc:date>2011-07-21</dc:date>
			<pubDate>Thu, 21 Jul 2011 18:47:51 CEST</pubDate>
		</item>
	</channel>
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