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Lucia

No sabe como comenzó todo en su vida. Era una persona más o menos alegre, que normalmente no daba mayor problema a sus progenitores. Nunca destaco demasiado en sus estudios y su infancia había transcurrido feliz dentro de lo normal en el tiempo que le había tocado,
Cuando era pequeña, no tenía en cuenta su aspecto exterior, y como todos los niños se dedicaba a jugar y pasar la vida.
Mas o menos su vida comenzó a cambiar cuando empezaron las miradas especiales entre chicos y chicas. Cuidaba mas la imagen que quería dar, se arreglaba un poco mas, se pintaba y por supuesto miraba su figura cada día ante el espejo.
No le gustaba su imagen, y tampoco tenia mucho éxito con los chicos, que como es natural en la adolescencia preferían los cuerpos esculturales y una cara bonita.
Se fue formando en su cabeza la idea de parecerse todo lo posible a esas modelos esculturales que se ven por televisión y que tanto éxito parecen tener en todos los aspectos, total por sacrificarse un poco tampoco perdería tanto.
Lucia comenzó por quitar de su vida los postres, el pan y los dulces, pues tampoco quería que en casa se preocuparan por hacerle una dieta ni nada semejante. Se pesaba una vez a la semana y más o menos veía algunos resultados. Al ser una chica alta 1.75 se propuso perder hasta los 65 kg. que mandaban los cánones de belleza. Cuando ella decidió hacer “dieta” pesaba 82 kg. Y en dos meses se redujeron a 75, no estaba mal y empezaba a ver resultados. Estaba contenta, había bajado tallas y su cambio producía comentarios.
“Hay que ver lo bonita que estas”
“Vaya, pero que cuerpo tan lindo se te esta quedando”
“Como sigas así te convertirás en una mujer muy guapa”
Con estos comentarios lo único que se consiguió fue que ella decidiera correr un poco mas, quizás su mente ya estaba enferma y por ello se acelero el proceso
Su siguiente reto fue dejar de almorzar y merendar. Nadie se daba cuenta de nada porque eran cosas que normalmente hacia estando sola por lo que no podían controlar que se lo saltara con lo cual le resulto muy fácil.
Ahora ya no se pesaba una vez a la semana, ya lo hacia cada tres días y se desesperaba cada vez que veía como la bascula no bajaba todo lo rápido que le hubiera gustado.
Pasado un tiempo en que las tallas volvieron a bajar, estaba contenta con lo que estaba logrando, pero cuando se miraba al espejo sentía que no estaba como ella quería estar en realidad. Su peso estaba ya en 65kg.
En casa empezaron a preocuparse por el cambio físico que estaba experimentando, pero ella hacia ver que simplemente estaba dando un cambio normal en la adolescencia. Delante de la familia se comportaba y comía todo lo que le ponían en el plato para que ellos vieran que simplemente era el cambio.
Pronto noto que ya no adelgazaba y empezó a pensar de que forma hacer las cosas para que en casa no se dieran cuenta, pero tenia que comer un poco menos o de lo contrario nunca llegaría a ser feliz.
Empezó por inventar excusas para no comer en casa algunos días, de esta forma se saltaba comidas y nadie notaba nada. En las cenas, hacia ver que vaciaba el plato y escondía la comida como podía entre la ropa para luego tirarla. Como esto no le daba mucho resultado y había oído que lo mejor era intentar vomitar se puso manos a la obra y simplemente un día empezó ha hacerlo. Ahora ya no le importaba comer en casa, total después con meterse los dedos y vomitar lo tenia todo solucionado.
Entonces ya se pesaba todos los días un par de veces.
Su cuerpo perdió entonces peso más rápidamente y Lucia se sentía mejor hasta que se miraba al espejo y no veía lo que deseaba.
Sus padres ya sabían que algo pasaba e intentaban averiguar por todos los medios que estaba ocurriendo en la vida de su niña.
Solía vestir ropas anchas para poder disimular, pero claro tenia personas que estaban pendiente de ella y el desenlace se produjo rápidamente cuando su madre entro al cuarto sin avisar cuando estaba vistiéndose. La imagen que dio fue la de una persona extremadamente delgada a quien se le podían contar las costillas desde lejos, sin tener que hacer un gran esfuerzo. El estomago estaba tan hundido que daba la sensación que se encontraba pegado a la espalda. Las piernas eran tan delgadas que parecía que fueran a romperse por no poder sujetar el peso del cuerpo. Era como un esqueleto recubierto con una fina capa de carne. Lucia tenía 17 años y pesaba 49 kg.
Después de mucho batallar se consiguió que entrara en un centro de recuperación, donde unos médicos la ayudarían a salir de la enfermedad.
Los médicos intentaron hablar con ella
Ella “hablaba” con los médicos.
Los médicos dicen que quieren ayudarla.
Ella “dice” que si, que se dejara ayudar
Los médicos dicen que lo mejor es internarla una temporada
Ella se “deja” internar
Los médicos intentan que recupere peso y enseñarle a comer
Ella se “deja” aconsejar
Los médicos ven poco a poco como se va recuperando
Ella “hace ver” que se va recuperando
Los médicos piensan que están ganando la batalla
Ella “hace” que lo crean
Llegado el momento en que Lucia ha recuperado peso y se ve que mas o menos empieza a entender y comprender su enfermedad, deciden dejarla ir a casa durante los fines de semana, siempre y cuando cumpla con todo lo que le aconsejan.
Por supuesto que ella se va los fines de semana y cumple con todo, lo que quiere es acabar cuanto antes con ello.
Pasan unos mese mas y Lucia ha recuperado 12kg. Esta mucho mejor a ojos de los demás, pero para su propio gusto no se encuentra bien aun, pero claro no va a decir nada, no le conviene.
Por fin llega el ansiado día en que le dan el alta. Su familia tiene miedo pero confían en ella. Es una buena chica y esta curada casi del todo dicen los especialistas, por lo tanto es necesario que cuanto antes empiece a hacer una vida normal mejor.
Con todas las recomendaciones posibles para la familia empieza de nuevo una etapa mas en su vida.
La mente enferma de Lucia sabia en todo momento como actuar. Poco a poco la “normalidad” volvió a su vida. Hizo ver a todo el mundo que estaba casi curada del todo. Volvían a confiar en ella. Eso era buenísimo.
Poco a poco y de nuevo con un elaborado plan comenzó su andadura para poder estar como a ella le gustaba. Esta vez, y aun sabiendo que era vigilada constantemente consiguió engañarlos aun mejor que al principio, pues todos pensaban que las cosas iban bien.
Cuando de nuevo comenzó a perder peso, para que nadie se diera cuenta solía ponerse mucha mas ropa de la necesaria de forma que pareciera que se mantenía e incluso bromeaba con su madre de lo “gorda” que se estaba poniendo.
Llego un día en que su cuerpo no era suyo. La enfermedad le estaba ganando la batalla. Era como si dijéramos un esqueleto andante pero aun así su figura en el espejo le seguía horrorizando, estaba enorme y eso tenía que cambiar.
Cierto día sin mas se desmayo cuando intentaba desayunar. Su madre se le acerco alarmada intentando que volviera en si, fue entonces cuando se dio cuenta del engaño. Con cada prenda de ropa que le quitaba sentía una dolorosa sensación de impotencia, su niña se iba.
Los médicos no daban crédito, El fantasma de la anorexia había sabido muy bien jugar sus cartas.
Lucia ya no volvió mas a abrir los ojos, a los cinco días de su ingreso murió.
Pesaba 29 kg. Y faltaban tan solo 43 días para cumplir sus 20 años.

Texto agregado el 14-02-2006, y leído por 365 visitantes. (11 votos)


Lectores Opinan
25-03-2007 Creo que este es uno de los problemas que sufren los adolescentes y que no es tomado en cuenta por los padres porque se esconde de diferentes maneras. El final estaba repvisto, pero lo que importa es el problema planteado. Buen texto. Saludos. huallaga
23-03-2007 He reconocido en más de un detalle la figura de una amiga y compañera de piso, su novio y sus amigos no sabíamos qué hacer. Muchos días "comía" en la facultad en vez de en el piso. No sabemos cómo, supongo que entre todos, y el amor inamovible de su chico (un guerrero, sin duda) dejó a un lado la idea de perder peso, volvió a vestir ligera, recuperó sus pómulos y perdió las ojeras. Puede que sea cosa mia, pero creo que sonríe más y mejor. Tu relato me ha emocionado mucho y me ha llenado de alegría al ver lo que pudo ser y no fue.***** xung0
15-01-2007 Es un problema muy comun en estos dias,esta bien concenciar a los jovenes de la gravedad del asunto.Tu,lo has descrito muy bien..5*saludos zinia
06-01-2007 Desde luego tu relato tiene un tema muy doloroso y has sabido llevarlo. Es una pena que no se tenga mas en cuenta a estas personas que enferman por sentirse gordas. No me voy a poner a criticar constructivamente mucho tu relato porque creo que es mas importante el tema que los errores sintacticos y tal. Simplemente decirte que hay una parte que repites mucho la palabra "estaba" y sobre las tildes no te voy a decir nada. Soy la primera que no las pone. Enhorabuena por tu relato, es muy bueno. Galathea
19-04-2006 Espero, amiga mia, que el problema que se nos presenta y que ya conoces, si en realidad existe, no sea tan cruel.***** tabor
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