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“El amor humano es una página de la eternidad abierta en el hoy de la vida ”.



"El Dios eterno y misericordioso vive en un insondable misterio de amor. Y, porque su ser lo comprende y llena todo con su presencia no está lejos de nosotros, pues nos envuelve continuamente con su mirada bondadosa y rodea a todas sus criaturas con sus tiernos y delicados brazos de Padre.
En sus manos está el libro de la vida y de la eternidad, donde desde su voluntad y designios inefables escribimos y vivimos cada quien la propia historia. Él, aparentemente está lejos de nosotros, porque cuando crea, se aleja: nosotros somos su creación. Cuando nos hizo en el tiempo y colocó en este mundo visible, entonces nosotros dejamos de verlo. Y si perceptiblemente ha desaparecido de nuestros ojos, es porque la participación de su vida nos la ha dado como un don para desenvolver y hacerlo crecer; por tanto, es en realidad nuestra vida una misión por cumplir y realizar en el tiempo. Nuestra vida y misión, es como el río que nace en la cumbre y está orientado para llegar al mar. Así también nosotros nacimos de la altura, y estamos llamados a volver al océano infinito del amor de Dios.
Por eso, podemos entender que Dios está lejos de nosotros, o mejor dicho, oculto; y, todavía más preciso, velado: sólo para dejarnos actuar; porque somos los protagonistas individuales de su energía, de su fuerza y presencia en el espacio y tiempo que vivimos; y nos manda que empapemos de su presencia fructificante toda la realidad a nuestro paso, pero Él se mueve siempre cerca de nosotros, aunque no lo veamos.
Sin embargo, en algunas ocasiones deja sentir de un modo más palpable y auténtico su sello, su marca y su firma en las páginas de nuestro libro al imprimir su paso indudable en los acontecimientos de la historia y en la vida cotidiana de los vivientes; y cuando lo hace, es para animar, orientar e indicar su presencia y la existencia del verdadero centro: Él mismo, que es su fuente e inagotable anhelo.
Y porque Dios es la germinación y el manantial infinito del amor, cuando pasa lista deja ver y sentir su respiro suave entre los suyos; sobre todo cuando sus embates de amor nos tocan y hacen concreto, tangible y materializado su bondad y existencia en la persona de otro que transporta su representación.
Entonces se eleva una ola intensa de amor que inflama el corazón con efluvios de mil colores y encendidos grados de profundidad y arrebato sobrenatural, por su incomprensible y misteriosa personalidad. Porque Dios no es Uno, sino Tres Personas en un solo y Único Ser. Desde esta propiedad distintiva y única: con toda la bondad y ternura de Padre, la obediencia y respuesta idéntica del Hijo enamorado y fiel, envueltas en el abrigo sorprendente y creativo del Respiro y Beso Santo, el Espíritu de Unión, el Creador actúa en diversos modos.
Reconociendo su llamada a las filas del amor de tal manera, podemos descubrir que es sello de su amor el dolor que causa el amor en los enamorados; es su cálido amor el recuerdo del amado ausente; es su amor infinito el dulce peso que se instala en el centro del corazón y lo ata en un sólo nudo con quien ha fascinado y seducido; es su amor ardiente el afecto que ininterrumpidamente brota libre e indomable en cualquier momento; es amor celoso suyo la herida que no tiene curación sino sólo con una mayor herida del mismo puñal de amor, hecho experiencia; es su amor invencible el que hace sangrar, lanzar quejas y desarma, abandonándonos vencidos en sus playas.
Es también su amor la delicadeza, la ternura, la luz y la vida que buscamos en los ojos, las manos, el corazón o en el recuerdo de la persona amada. Es su amor la presteza, agilidad y disponibilidad para hacer y cumplir el bien, el anhelo y el deseo del ser dilecto. Es en fin, presencia de su amor aquella enfermedad de los enamorados, como dicen los altos e inflamados poetas, que no tiene cura sino con la presencia y la figura.
Invariablemente, cuando se abre una de estas páginas en la vida y en nuestra historia, hay razones para vivir, motivos para luchar, sueños por realizar, lides por afrontar y superar, proezas por coronar. Se canta, se llora, se sufre, se goza, pero sobre todo, se ama. Y amar es vivir. Entonces, Dios, que es la Vida, escribe su presencia en nuestras páginas sólo por eso; sólo para que vivamos con mayor plenitud su vida, compartiéndola y siendo felices al ofrecerla también gratuitamente a los demás que viven y cabalgan al trote de nuestro mismo tiempo e incorporados a nuestro devenir .
Cuando llega al corazón de la historia, o aparece en el horizonte de la vida la innominada, encantadora y virginal criatura de mirada embelesadora, transparente y soñadora; aquella doncella atractiva, luminosa, alucinante y de sugestiva compostura; la angelical esencia de seductora, hechicera y perturbadora sonrisa; la grácil zagala sin par de maravillas, de elegante movimiento y donosura; cuando la atrayente, apuesta y llamativa imagen núbil de castos anhelos se graba en un ser, entonces sólo ella posee la llave que abre la página de Dios con su presencia, y solamente ella puede cerrarla.
Y, porque es sol que da luz y calor, cuando se aleja, hace frío en la casa, hay soledad y llanto; por tanto, no puede irse, no ha de dejar de alumbrar; pues si se aleja, el cielo corre el riesgo de nublarse y convertirse en negra oscuridad. Aunque, en realidad, si un día ha llegado, es como si el sol saliese en el polo norte en el verano, pues en ningún tiempo podrá marcharse; no se puede andar ni ausentar porque su recuerdo se quedará en todo tiempo, es imperecedero.
Y, si pregunta el corazón ¿dónde está?, no debe asustarse ni temblar, porque ella volverá; en realidad no se ha ido; siempre estará cerca, pues la presencia y todo recuerdo auténtico es como un perfume, una gracia y una figura que nadie puede remover. Nunca podría marcharse tampoco el pensamiento hacia otras playas, porque en su red queda anclado el corazón, atrapado por el anzuelo de una bella ilusión como un canto sin final; el encierro de un nuevo y original perfume sin extinción ni salida. Los enamorados se pertenecen mutuamente por una alianza no de la carne ni de la sangre, sino del amor que es más grande, porque toca el semáforo siempre verde del espíritu infinito.
Por eso entiendo que toda amistad humana benevolente y sincera, siempre será una visita del amor con su luz y encanto lleno de ensueño y, si se corresponde y permanece a la misma altura, nivel y respeto, será siempre una visita del Dios eterno y amoroso. Él es quien hace de dos, ya no un par, sino uno solo.
Solamente Él es quien hace de estas demostraciones parte del ser propio y de nuestro tiempo; todo, como un escalón para avanzar hacia las regiones profundas del misterio de su misma vida y de su extraordinaria unidad, a la que llama a todos los seres que ha creado. Por eso, toda experiencia de amor y noble sentimiento es un destello, una iluminación y llamada para pasar donde se halla la plenitud del amor y la eterna mirada de cariño del Dios que ama a todos y siempre.
Sólo el amor puro y noble hace que el gozo sea puro, único, inconfundible. Pero también, sólo el amor vivo descubre el dolor; y cuando es dolor por amor, el amor crece, pues su alimento es el dolor que ensancha el corazón, para poder amar más y sufrir, gozar y amar sin medida. Cuando el deseo es puro no puede dejar de ser santo; entonces es como el amor de Dios, un amor vivo: único, fuerte, verdadero, sorprendente, creativo, delicado y tierno. Porque el amor de Dios es inefable, es sólo para vivirse, jamás para definirse; y es inagotable, porque nunca se acabará; por eso brota sin cesar y riega continuamente los corazones que son alcanzados por su luz y fuego.
Se desarrolla y crece en la libertad. Libertad que no es apropiación, sino como todo aquello que viene de Dios, es un regalo, que Él da a quien en comunicación de amistad se la pide todos los días; porque la libertad, el amor y la vida, son para vivirse cada día ..., dones de Dios para hacer felices a sus criaturas".

Texto agregado el 14-02-2004, y leído por 411 visitantes. (1 voto)


Lectores Opinan
25-07-2007 Hola.. me gusta como escribes... Se parece a la escritura de un amigo.. mis saludos.. aronda
20-02-2004 Bien bendito el SER DIVINO que te inspira . gatelgto
 
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