TU COMUNIDAD DE CUENTOS EN INTERNET
Noticias Foro Mesa Azul

Inicio / Cuenteros Locales / DonBombillo / Michíca (Narración en primera persona del pasado lejano)

[C:369112]

Ella es de rayas marrones y blancas, todas las mañanas toma leche, le gusta arañar el sofá de la sala y ronronear cuando duerme sobre la carpeta de la mesita de noche, junto a los patos de cerámica que pintó mi mamá. A Michica la encontré en una alcantarilla sucia y oscura, que olía como el cuarto del señor al que mi hermano le vende las cosas que se pierden de la casa, pero desde esa noche cuando se la pasó chillando en el tejado a Michica le ha crecido la barriga y a veces se le mueve mucho, se le ven bolitas que saltan, como en esa pelicula de una señora que le salia un extraterrestre de la panza.

Ayer en la tarde empezó a llover mucho, y nos quedamos en la casa porque el frío le da a uno pereza de hacer cosas como salir a jugar con las canicas, atrapar lagartijas y espiar a las vecinitas cuando juegan en el patio de sus casas. Mi hermano estaba muy raro, yo creo que le hacía falta salir a encontrarse con los amigos del parque, esos que huelen a cenicero mojado, lo sé porque se estaba comiendo las uñas y cuando se come las uñas es porque algo pasa, como ese día cuando la novia le dijo que tenía una demora y que tenían que hablar, él se comió las uñas por un montón de meses, hasta que la novia tuvo una bebé igualita a mi mamá pero chiquita, yo quería que fuera niño para jugar con él pero resulto ser niña, y las niñas solo me gustan para pegarles chicles en el pelo y jugar a los venados y cazadores.

Cuando llegó la noche no había parado de llover, yo me quedé un rato viendo como el agua hacía agujeros en el pasto de mi patio y mientras tanto Michica solo dormía con su panzota de lado, ya está muy gorda y lo unico que hace es dormir, hacía frío y mi papá había llamado para decir que se demoraba, mi mamá se puso brava; me di cuenta porque también se estaba comiendo las uñas, mi hermano en cambio ya estaba mas tranquilo, se encerró a jugar con el atari, yo creo que él de tanto jugar atari se le está quemando el cerebro porque cada vez que se encierra a jugar el cuarto queda oliendo a chamuscado, como a papel quemado y el resto del día se la pasa durmiendo, entonces yo me fui solo para la sala a esperar a que mi papá llegara, aprovechando que era viernes y que al otro día no había que madrugar. Mi mamá se tomo una de esas vitaminas para dormir, y cuando eso pasa hasta puede temblar y nada la despierta, ya eran como las once de la noche y yo me encontraba aún despierto, con la casa a mi entera dispocisión, la nevera y la televisión sin control, entonces prendí el tele para ver esos canales que ven mis papas por las noches, me comí toda la mermelada de mora y las galletas, a las doce de la noche estaba llenísimo, aturdído y un poco confundido con una de esas cosas que ví en la tele, en ese momento mi gata Michica comenzó a chillar mucho, la busqué y la encontré debajo de unas cajas en el garaje, cuando me vio se quedó callada y me lanzó una mirada muy diferente a esa que me lanzó cuando la saqué de la alcantarilla, la barriga se le movía mucho y le estaba saliendo sangre por la cola, luego esa sangre se volvió una cabeza negra y entonces mi gata chilló muy duro y salio un gatico negro, chiquito como una media enrollada, un rato después salió otro y así hasta que nacieron cuatro, dos negros y dos de rayas.

En ese momento me puse a pensar y llegué a una conclusión: Mi papá era mi papá, mi hermano era papá de la bebé que se parece a mi mamá pero chiquita, y yo era papá de los hijos de mi gata, ahora debería cuidarlos, darles leche en las mañanas, encontrarles una caja grande que haga las veces de cuna, bañarlos, comprarles vitaminas, vacunas y juguetes, pagarles la escuela de adiestramiento, esperar a que crezcan y buscarles una casa que los adopte. En ese momento mi papá llegó, a duras penas se podía mantener en pié de la borrachera. Yo salí corriendo y le conté todo, el me dijo- Hijo ahora sos padre también, como tu hermano y como yo- y me dio un trago largo de la botella que traía en la mano, de inmediato me quedé dormido y en ese momento el mundo comenzó a darme vueltas.

A la mañana siguiente me desperté temprano y salí a ver a mis hijos, se movían despacio para llegar a chuparle la barriga a mi gata. Entonces me quedé mirándolos y pensando que tal vez podría hacer un circo de gatos malabaristas, si los amaestrara y así volverme rico, para comprar muchas cajas de dulces y bolsas de leche.

Texto agregado el 05-09-2008, y leído por 2574 visitantes. (3 votos)


Lectores Opinan
13-09-2008 Excelente este cuento. Al hacer una pequeña reflexión en torno al tema que sumerce trata acá, veo ante mis ojos no unos gatos, sino unos humanos que tal vez se comportan como gatos, o perros o cualquier animal citadino. Akeronte
08-09-2008 Adoro a los felinos y me divirtió tu cuento. Gracias. 5* Dulce_Tammara
07-09-2008 :O Los hombres nacen responsables!, el licor lo corrompe, pero el guayabo crea los mejores circos de gatos. Yo pongo los dulces...:)****** kaia
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! ]