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Inicio / Cuenteros Locales / islero / EL MUDO SE SUBE AL TREN DE LAURA. HOMENAJE A ALGUNOS CUENTEROS.

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El hermoso tren de Laura, descripto por IGNACIA en “PALABRAS EN EL ANDÉN”, recorre algunas estaciones de cuenteros. Palabras precisas, agudas, verdades del corazón que a menudo la razón calculadora no comprende.
También en una conocida y perspicaz cuentera, Gabrielly, después de su biografía, se mencionan diez y siete estaciones de cuenteros.




Una noche, aún despierto, se me apareció el Mudo y me dijo:
- “ Ay, Islero, qué generosa fue Ignacia con tu estación....Eres cabeza dura, escuchas poco....y tienes casi todo aprender.. No quiero cansarte con mis recomendaciones,; es la última vez que te lo digo: lee también los cuentos extensos...no busques solo caricias. Goza con las obras que son grandes, tengan 4 o 5.000 palabras. ¡Todavía eliges tus lectura por el número de términos!”.
El Mudo estaba ceñudo. Luego agregó:
-“Quiero subir al tren de Laura. Pide permiso. Si te lo otorgan, viajamos. Pero escucha, islero vanidoso, ya hay veinticinco estaciones recorridas...sé que a algunas de ellas tienes necesidad de volver, posees sobradas razones, y además son valiosísimas. Pero no es posible. Seguiremos el viaje, para ensanchar nuevos horizontes y colaborar en la ampliación del diálogo; ¿escuchaste bien? Dije: dia-logos, no te hagas el tonto. Y otra cosa para que no prejuzgues: el orden en que están las estaciones no significa ningún juicio de valor”.

En el andén yo estaba un poco nervioso, apurado por ver, mirar, admirar y escuchar, cuatro verbos que el Mudo me había enseñado el significado. A lo lejos se escuchó el ruido del tren y su calmo anuncio de llegada.
Después de algunos resoplidos y abundante vapor se detuvo. Subí. Y el Mudo detrás de mío.

Comenzó la marcha. Anduvimos un largo rato por llanuras, montañas, pantanos, y algunos pocos nevados. Montecitos bajos, inextricables selvas, bosques de arrayanes. Pasamos por desfiladeros y abismos que no parecían tener fondo. A menudo, a los costados del tren, se podía percibir carroña, mucha carroña y aves de rapiña en violentas peleas.
La voz del guarda me sacó del interior silencioso y observante: “Próxima parada: CalideJacobacci”.

Me bajé y el Mudo se puso a mi costado. Un edificio austero; paredes gruesas, columnas anchas, techo de quebracho casi perenne. Salas amplias , limpias y, cosa extraña, se respiraban ideas e imágenes fuertes, salidas de tormentas y brisas muy tenues. La estación, a pruebas de huracanes, me impresionó. La geografía una maravilla: montañas, algunos nevados, abismos y bosques con gigantescos árboles. El Mudo solo dijo: “Inteligencia. Hay tradición e historia...miradas globales: muy difícil. Lugar para morar. Pero pocos podrían”.

El tren siguió su marcha. Soles, nubes, vientos, lluvias. “Próxima parada: Barrasus. Bajen por favor los que van a Barrasín, les queda muy cerca”. Al llegar, ya se podía observar la hermosa estación, llena de colores. Me llamó la atención el andar de admirables saltimbanquis, los ojos penetrantes de los clowns, e inimitables mimos, la pulcritud y el orden. Nada faltaba, nada estaba de sobra.. Muchas sonrisas...casi sin estridencias. Sería fantástico quedarse aquí un largo tiempo, me dije para mí mismo. El Mudo, pocas palabras: “Abundantes sonrisas, para vivir y aprender. Sátiras, para pensar”. Salimos rápido para escrutar, aunque sea de lejos, la estación Barrasín. Era distinta. Grandes olivares la rodeaban. También llegaban ecos de risas. “De lo que no se puede hablar, hay que callar...date tu tiempo, Islero”, sentenció el Mudo.

De nuevo el viaje. El trayecto fue corto. Suaves serranías, fresca brisa y aroma del perfume de flores silvestres. De lejos pude leer el letrero blanco y bien abierto: la estación “Ignacia”, todo un símbolo de lo que en realidad era este paraje. Asomándome por la ventanilla, antes que el tren se detuviera, observé flores y más flores. Ya en la estación, pude admirar cascadas de rosas rojas que casi todo lo cubrían. Pasando por salas silenciosas, me encontré del lado opuesto con un recoleto jardín. Estaba cerrado, pero era posible entrever algo, moviendo con fuerza el ligustro prieto y cortado: canteros de pensamientos en la plenitud de su floración. Volví rápido al andén, evitando ser indiscreto. El Mudo me dijo al oído: “De la experiencia y el dolor se puede generar belleza...y verdad”. No me atreví a preguntarle cómo era posible tamaña cosa.

El tren marchaba lentamente. El trecho fue también corto.. Casa, jardines, ligustros cortaditos con una regla, gente variadas y muchos niños jugando. La voz del guarda sonó clara: “Próxima estación: Rodrigo”. En el andén: variados cuadros con pinturas de paisajes y rostros, realizados por paleta de artista. Todo en armonía, y eso resultaba mas llamativo porque había objetos de las más diversas culturas.. Una salita silenciosa, con una pequeña niñita jugando. Aquí hay belleza, me dije, y un lugar para pensar el destino del Mundo. Al salir, el Mudo susurró: “Mirar el presente a la luz del pasado y del incierto futuro es tarea difícil. Aquí también hay tradición. Y mucha historia”. Estuve a punto de preguntarle que quería decir exactamente con la palabra tradición; pero lo observé...meditaba...y no quise ligarme un reto. Sabía que es un término riquísimo, manoseado en fechas patrias, por maestras y periodistas que viven en las nubes. Así que, callados, nos subimos al tren.

Y el viaje prosiguió por la ladera de una montaña, y a un costado el mar azul. La maquina resoplaba. Pude mirar y admirar a labriegos; algunos roturando la tierra; otros levantando las cosechas. La interioridad me explotaba, no daba para más, y por eso me quedé con los dos verbos, en actividad. La estación estaba cerca, en la ladera de la montaña, frente al mar. “Gateglto”, había dicho el guarda. La estación era hermosa, similar, pero en grande, a las casitas de los labriegos. Arboles añosos, jardines por los cuatro costados, muy floridos. Y me llamó la atención la numerosas rositas rococó, reventonas...múltiples, pequeñas, pero formando ramilletes con una unidad restallante. También observé un rosedal al fondo, escondido de las miradas, de rosas color púrpura. “Me gustaría permanecer aquí, me dije, y vivir con los labriegos”.
Y el Mudo solo dijo: “ experiencia y sufrimiento son fuentes de sabiduría, y aquí la hay. Además hay Amor...da sin esperar nada. Amor no es envidioso, no habla mal de nadie, es fecundo en absoluto. Aprende, viejo Islero”.

El tren ya salía. Así que apuramos el paso y subimos. Comenzó el descenso. Una larga llanura y de improviso una gran ciudad. Veloces autos corrían por sus carreteras. Atardecer. Muchísimas luces atenazaban la sensibilidad, con mucha fuerza. “Juvencia”, dijo el conductor, “les pedimos atención a los pasajeros pues hay muchas estaciones unas muy cerca de otras. Pararemos poco tiempo en ellas, solo por razón de tiempo. Vamos muy retrasados.” No era una excusa, era la pura verdad.

El tren se detuvo un momento en la estación “maxsarmientomoreno”. Una estación nueva, recién pintadita. Entramos y me llamó la atención una pequeña sala con un ordenador y al lado una gran biblioteca. Estación de lectores, me dijo para mi mismo. Pero el Mudo me corrigió: “gran erudicción...sorprendente...y alguien que se esfuerza en pensar por y desde sí mismo...notable...muy notable...en un mundo donde abundan las cacatúas”.

Luego llegamos a otra estación también nuevita: “Omarcasi”. Muchas flores y una bella sinfonía se escuchaba en el andén. También se escuchó, luego, una melodía...amor nostálgico. “Bueno, bueno, dijo el Mudo, aquí también hay potencia...”.

Enseguida nomás estuvimos en “Maidenista”, similar a las dos anteriores en relación a su tiempo de inauguración. Casi no había flores, ni música, ni aromas de ningún tipo. Pero se respiraban “ideas”...cosa extraña. Y el Mudo apenas susurró: “morada de un potencial filósofo...quizás hermane la literatura a la filosofía...veremos”.

Al subir al tren, el Mudo amigablemente me preguntó: “¿No estás cansado, Islero? Debes cuidarte del empacho...terrible mal que pueden generar los libros”. Me señaló la próxima parada: “Carolinaeme”. Un edificio relativamente nuevo, engalanado con guirnaldas y muchas plantas de diversos tonos de verdes, de hojas aterciopeladas la gran mayoría. Muchos verdes y algunas rosas rojas. El Mudo apenas dijo cinco palabras: “Está bueno esto...promete y mucho”.

Girando sobre la ciudad, esplendorosa de luces, la próxima estación: “Shou”. También estaba engalanada pero de forma diversa. Plantas carnosas, lianas sensitivamente amarradas unas con otras, y muchas flores. Me quedé sorprendido pero el Mudo me dijo: “En el fondo: simplicidad y ternura. Y es mucho”.

“Próximo apeadero: Galvarino”. Me bajé, creyendo que mi acompañante se quedaba en su asiento. Pequeña estación pero bien mantenida. Sólida, aunque había algo llamativo: estaba rodeada por arenas movedizas. Y entre ese terreno lábil, crecían hermosos árboles, bastante desconocidos. Ante mi admiración, el Mudo que me venía siguiendo los pasos, me dijo. “Islero zonzo, un mundo sin interrogantes no es mundo. La gente prefiere, casi siempre, las respuestas a las preguntas”. Entonces comprendí y admiré más aún las arenas resbaladizas.

No había terminado aún de pensar lo recién vivido, cuando ya estábamos en “Luciérnaga sonámbula”. El edificio era casi nuevo; en sus extremos faltaban pequeñísimos revestimientos Esto me despistó al comienzo, hasta que ingresé al interior de la estación. Cortinados casi transparentes, grandes ventanas, muebles lustrados, y en la sala de espera, una mesa redonda con un florero grande luciendo rosas color púrpura.. Mi amigo el Mudo apenas habló: “tristeza y sonrisas, un profundo fondo de ternura y esperanza...como la vida”.


El guarda pidió atención:” Ahora vienen varias estaciones pero no nos detendremos. La tardanza que llevamos es muchísima. Así que pasamos por "Migu", "El soro" (tan pequeñita, pero tiene cosas escondidas)"Nefatlí", “India”, "Trazar", “Anapolar”, “Monolili”, “Gea”, “Alqutun”, “Anakardo, “Yoria, “Morana”, “El espectador”, “Flucito”, “Psychotron”, “Seta”, “Atreides 54”, “Sarnahuixtli”, “Bisiesto”, “Eclipse lunar”, "Polkas",“Mandrill”, “Sindari”, "Kitty" sin parar en ellas”. Le protesté al guarda, muy enojado. Pero la mirada del Mudo me hizo callar. Y dijo: “así es este viaje, claro que es una pena no detenernos. Las conozco. Hay cosas dignas de los cuatro verbos, y en dos o tres casos, plumas afiladísimas...arma de doble filo. Es una suerte para ti, Islero, estás muy cansado y apenas puedes mirar. Descansa ahora. Cierra los ojos y quédate en silencio. Saldremos de la Ciudad y todavía quedan tres estaciones”.

Me dormí y tuve sueños hermosos. Soñé con muchos cuenteros que en este viaje no tuve la dicha de gozar en parajes ya recorridas por otras amigas. Y en el sueño escuché la voz del Mudo: “Islero, es muchísimo lo que te falta conocer de los cuenteros. Hay joyas escondidas. Como hay muchos abrojos, ruidos carentes de sentido, a veces estridencias... como la vida...pero no hagas caso de ello. Sólo pon atención a la obra de arte y no te olvides de los cuatro verbos”.

El tren hacía rato que había dejado la ciudad. Pues me desperté al amanecer. En el horizonte el Padre Sol estaba en la mitad de su naranja fuerte. Y escuché la voz del guarda: “Próxima estación: “Maravillas”. Me quedé atónito ante el nombre. Enseguida llegamos. Otra vez cascadas de flores de muchos muchos tipos y colores. No había rosas. Pasamos el andén y entramos a la espaciosa estación: un sonoro silencio. Muebles lustrados, todo en orden, con mucho esmero. El Mudo me miró y despacio me dijo: “Bien y Belleza, o la inversa, es casi lo mismo”.

Hicimos un largo recorrido por una empinadísima montaña, y la voz del guarda se hizo escuchar: ”Estamos llegando a Margarita_Zamudio”. Cansino, el tren se detuvo. Bajamos despacio. El Sol jugaba en las grandes arboledas de la estación. Canteros cultivados, seguramente con filosas herramientas. Ya dentro de la estación, las habitaciones tenían grandes ventanales. Preponderaba el silencio. Absorto, apenas pude escuchar lo que dijo el Mudo: “Experiencia...trabajo...pensamiento y belleza”.

Otra vez el descenso, y en una hermosa serranía el tren se detuvo en la estación “Juan Rojo”. No oí el aviso del guarda, atento al colorido paisaje que rodeaba a esta nueva parada. Verdes, amarillos, naranjas, grises y azules intensos. La arquitectura de la estación parecía perfecta. El aseo y la prolijidad de los espacios abiertos y cerrados hablaban a las claras de maestría. Durante un tiempo quedé admirando, asombrado, hasta que la voz del Mudo me puso otra vez en mi centro: “¿Sabes lo que es principio, medio y fin en una obra escrita? Aquí siempre la hay. Difícil, muy difícil”.

Nuevamente en el viaje. De pronto, otra vez la voz del guarda: “En la próxima parada finaliza el recorrido. Para los que continúan, hay cambio de ruta. Todos deben bajarse y en el andén se les indicará el coche que deben tomar”. Es la oportunidad, pensé, para en el regreso bajarme en las estaciones que este tren no pudo parar. Es justicia.


Bajamos. Súbitamente el Mudo despareció.


Me quedé solo, pensando en la ultima frase que me dijo antes de desaparecer. Durísima. Como nunca. “Ay, islero engreído, después de este largo viaje no te has dado cuenta que todavía te queda el Todo por atisbar y gozar. ¡Cuántos enigmas y misterios se te escaparon de los parajes recorridos!”



Y recordé un hondo texto de una cuentera, que no pude hallar en estos días, el cual gira en torno al canto paulino sobre el Amor. ¿No estará relacionado lo que dijo mi amigo con el Amor, así comprendido?



Tal vez. Pero no estoy seguro.











Texto agregado el 09-05-2004, y leído por 2433 visitantes. (23 votos)


Lectores Opinan
05-02-2007 Fue un placer que me hayas invitado a recorrer este viaje por segunda vez. Estaciones maravillosas y gracias por el homenaje a mi " tatita" marimar
04-02-2007 Gracias hermanito- gatelgto
24-11-2005 Sí Máximo, aún queda el Todo. A veces me viene el pensamiento que el único "Todo" es la Duda, ¿acaso podemos saber si hemos gozado y contemplado todo, Todo, TODO? Me ha gustado esto: para los que continúan, hay cambio de ruta. Para los que quieran Todo, tenemos Más-que-Todo. Me encanta tu profundidad amigo. Mis estrellas ***** OltreParole
14-10-2005 ¡Buen texto!¡Saludos! compa
31-08-2005 Te felicito, es un hermoso texto, no tanto por lo profundo que pueda ser, sino por que tiene una estructura tu relato encantadora, expresas los conceptos con un lenguaje algo romántico y bello. ***** fabiangs
02-08-2005 Simpático homenaje a las estaciones (y me doy cuenta que, ¡hay tantas que no conozco!). Saludos. duckfeet
29-01-2005 me ha encantado este viaje, me gustaría poder invitarte a ti y a tu amigo el mudo a que en un próximo viaje paraseis en mi estación, de momento es muy modesta, pero soy de las que piensan que poco a poco se van añadiendo detalles que hacen hermosa la estancia. Ojalá algún día pare tu tren en mi paraje ondina
10-10-2004 Qué viaje mas entretenido e instructivo. ¿Cuándo será el próximo para no perdérmelo?. Felicitaciones y van mis 5* jorval
07-06-2004 ¿Me enseña,islero, a descubrir los secretos de los estaciones? O no me puede prestar al Mudo por un momento? Grande, Mudo. moncholo
03-06-2004 Impresionante! no me llegan las palabras, qué barbaridad, esto es...un viaje tremendo por las vidas ajenas, de esos cuenteros que admiras, pero lo has hecho magistralmente...cuando parabas y describías una estación me quedaba pasmado de lo cercano, de la sensación tan cercana a la mía propia acerca de esa persona, ¡impresionante!!! ¡¡Y VAYA POESÍA!! Tú, que dices no entender de poemas, vaya vaya, impresionante (y van tres) Mi enhorabuena y mi amistad eterna...abrazos. LoboAzul
29-05-2004 Gracias por este maravilloso viaje, Un beso. marimar
19-05-2004 graicias por la mencion. que buen viaje! MAndril
14-05-2004 Te felicito islero. Y no olvide: Dhingy y palomita20, creo que a los demas ya los conoces. Un abrazo. psychotron
14-05-2004 Me has dejado sin palabras, no puedo creer lo que he visto a tráves de una de las ventanillas de tú tren.¡Tanta claridad, sinseridad y belleza, sabiéndo escojer las palabras adecuadas para cada uno de los autores leídos.Por cierto,me alegra ver que otros se sientan complacidos por tus opiniones tan honestas y cariñosamente, como solo tú sabes hacer.Siempre para todo escritor es un elogio comprobar que han vuelto a leerle sus escritos.Gracias por hacer una paradita en mi estación: de mi andalucia.Tengo que explorar aún algunos de los muchos autores que hay en esta página y recrearme en ellos.Coincidimos en algunos.Como con nuestro amigo:RODRIGO, MARAVILLAS, INDIA, SENDERO,PSYCHOTRON, ECO, DELFIN, NUESTRA ESTIMADA YORIA.En fin, que me alegra conocerte y aprender contigo en las cosas más simples . luciernagasonambula
13-05-2004 Este recorrido ensancha los horizontes de la línea y recorre diversos lugares tanto o más interesantes que los visitados anteriormente por lgnacia. Hermoso viaje por lo demás... gui
13-05-2004 GRACIAS, NOMECREONA, POR TU COMENTARIO. PERO MI INTENCIÓN ESTÁ INFINITAMENTE LEJOS DE CONSTITUIRME EN UN MANUAL PARA NADIE...NO ME DA EL CUERO!!!! LA INTENCION ES MUCHO MAS HUMILDE, por lo menos eso creo. islero
13-05-2004 Como manuel es imperdible este texto, toda una guía, hay muchas estaciones que aun no conozco. Gracias. nomecreona
12-05-2004 Tu viaje en tren junto al Mudo me conmueve. Mi estación se enorgullece de tu paso pues siempre brilla una Luz muy especial cuando tu asomas al anden. Y ese Mudo maravilloso que te acompaña y guía ya es también amigo mio. Besos y un inmenso abrazo fraterno. shou
12-05-2004 Los trenes siempre han tenido algo de mágico. Te transportan a otra vida dentro de la tuya. Es como una dimensión distinta dentro de nuestra realidad, por eso me ha encantado que hayas jugado con la imagen del tren y las estaciones para pasarte por todos tus cuenteros. Una bonita idea, islero. Un beso, y gracias por lo que me toca. anapolar
12-05-2004 Qué te puedo decir, después de la danza del dinosaurio. Gracias y paz para vos y los que te preceden. Ha sido un gran viaje. que vale la pena repetir, aunque no vaya de la mano de tu mano y la del Mudo. Pdata: El mudo, como todo buen enigma, se me antoja a un Don Juan Matus que conocí hace un par de libros atrás, no serán parientes? sarnahuixtli
11-05-2004 Gracias por acordarte de mi en tu maravilloso y fantástico viaje. He disfrutado mucho con él y volveré a leerlo más despacio esta es la primera lectura pero volveré a viajar contigo. alqutun
11-05-2004 alucinante viaje, sabes yo también lo he hecho y gracias a ti me he dado cuenta que muchas estaciones no las conozco, me pararé a partir de ahora, el tren irá más lento, con un suave vaiven, disfrutando más del maravilloso viaje... barrasus
11-05-2004 gracias por tenerme en cuenta en tu largo recorrido, magnífico viaje, todas las * india
11-05-2004 que te puedo decir.... ya sos el maestro de la pagina. como escribis es inevitablemente escepcional.y muchas gracias por tu opinion sobre mi. adios amigo omarcasi
11-05-2004 Un viaje interesante y sobre todo tierno, me alegra que el mudo no haya subido solo al tren, sino acompañado por el islero que puede hablar y contarnos las maravillas que pudieron disfrutar. Gracias y mis estrellas. neftali
11-05-2004 Te sentís muy a gusto cuando a tu "estación" llegan amigos...(y de los buenos). Creo que a tu manera, "viajando" haces que esta página este más conectada (me mostraste "paradas" donde nunca descendí). Sos muy especial Máximo...(como decimos acá:"Te estoy queriendo...!"). Un abrazo. CalideJacobacci
10-05-2004 El recorrido es ameno... lo he realizado en varias ocasiones... algunas veces salteándome alguna que otra estación... pero es un buen punto de partida ese recorrido... vale la pena hacerlo varias veces más... mis estrellas... atreides54
10-05-2004 Este viaje, en el maravilloso tren de Laura, se me ha hecho tan fugaz y corto, que lo he vuelto a recorrer y a disfrutar varias veces, con el Mudo como conductor y con Islero como maquinista y fogonero. Un viaje con estaciones tan variadas y tan bien pintadas, que se guardan en el álbum de fotos del mejor recuerdo. Gracias por detenerte en mi estación, donde siempre habrá combustible y refacciones para tu extraordinario tren. rodrigo
10-05-2004 El mudo más que palabras ha decidido invitarte a un viaje pero no a cualquier viaje, éste es uno bien especial, que puede llevarte a lugares que inimaginables, pasando por estaciones tan distintas pero todas tan importantes, pk cada una de ellas hace que se comprenda el objetivo del viaje en fin. RES NON VERBA, bien por el mudo, hechos no palabras, él comprende bien de lo que se tratan las cosas en este mundo de los cuenteros. En lo que me cabe a mí y a la estación "Carolinaeme", le damos las gracias al Mudo por tener la deferencia de tomarse el tiempo de decir unas palabras para esta estación. Las palabras paulinas, palabras de vida, querido amigo gracias, ESTOY DE VUELTA, DES-APARECÍ, Mis cariños como siempre para ti! carolinaeme
10-05-2004 Máximo, disfruté con este texto, Mis saludos y mis 5* monilili
10-05-2004 Buen viaje islero. NINIVE
10-05-2004 Gracias por el recorrido, tu texto lo lei deprisa, disculpame ahora ando muy correteado pero prometo leerte con mas tiempo y dedicación, recibire plenamente los regaños del mudo, pero ahora mi tiempo es de trabajo pesado, y el placer sera a mi regreso, gracias amigo mio, isllero dile al mudo que le mando un saludo. gatelgto
10-05-2004 !Qué hermoso texto! Me encantó, islero. Me gustn los cuentos sobre trenes. Tengo dos, pero !son largos!, por eso no los pongo. Gracias por parar en mi estación. margarita-zamudio
10-05-2004 Lulio apareció de pronto en la pantalla de mi ordenador. ¿¡Qué! -le dije- de viaje por el mundo?. Pincha en Islero, y sabrás el trabajo que me ha dado el viaje que ha hecho con el Mudo. Menuda paliza de limpieza me ha dado la estación de "Maravillas", tan limpia y ordenadita, tan adornadita de flores y de colores, que hasta se llenó de ese silencio sonoro que tanto le gusta al Mudo. Quise aclarar con él el malentendido y apagué el ordenador. De pronto la voz de Lulio se volvió seria y grave, -sentenciando-: ahora, ya sabes, o cambias de nick o no cuentes con más limpiezas de Lulio, porque la estación de "Maravillas" no admite disfraces!. maravillas
10-05-2004 Islero comparto con el mudo sus apreciaciones. El viaje por las islas de sabiduria, amor y belleza son estimulantes para sonreir y disponer los brazos para estrechar. Mil gracias al mudo por abrirnos los ojos, hacia estas islas que conforman el paisaje y lo cargas de buenas vibras. un abrazo a todos ruben sendero
10-05-2004 Gracias Islero, me encantó....y, por favor, saluda al Mudo de mi parte.5* y besos. Gea
09-05-2004 Como sería si el Mudo hablara, Dios nos guarde ante la presencia de ese sabio de esta época. Creo que habamos varios mudofanáticos. Mis estrellas para ambos anemona
09-05-2004 Mi querido escritor, has hecho un viaje maravilloso, por estaciones desconocidas para mí, que comenzaré a recorrer. Es un honor que hayas decidido seguir el camino en el tren de Laura, un tren antiguo y bastante desvencijado, pero que da la oportunidad de pensar y sentir, tu viaje prolijo y con una visión cinemascópica, recorre palmo a palmo un terreno cultivado por muchos corazones ansiosos de comunicar, la comunidad cuentera debe de sentirse más unida en los objetivos que plantea, reconocimiento, respeto, afecto por un ideal común, y el mudo muy sabiamente te dice: de lo que no se sabe hablar, mejor no hablar, ya habrá tiempo suficiente para comprender aquellos escritos que no logramos interpretar, todo se aprende en el recorrido del tiempo. Felicitaciones por un viaje de amor, unidad y fraternidad. Mis estrellas, querido escritor por tu amorosa inspiración y y sabio concepto de hermandad. Ignacia
 
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