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Inicio / Cuenteros Locales / minuteski2009 / CC, tres carabelas y un largo viaje

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Cristóbal Colón estamos en una época en que podemos utilizar un aparato espacial que viajará atrás en el tiempo y te entregará esta carta allá en 1492, no el 12 de octubre, sino semanas antes, justo antes de partir. Tan sólo quiero advertirte por medio de este artificio el lío que meterás a la historia, si como tú dijiste, descubriste América: Fíjate CC toma estas líneas no con premura, los Reyes Católicos lo que quieren es seguir teniendo tierras, por eso te apoyan. Sabes muy bien que esos salvajes y aventureros que te acompañan asustarán a los aborígenes por el tiempo que estarán sin bañarse en altamar; en esta época desde la cual te escribo el desodorante tiene tres funciones, una disfrazar nuestros olores, dos llevarnos a un Alzheimer colectivo con el uso de aluminio en axilas quisquillosas y tres cuando apretamos esas tapitas que llamamos spray estamos jodiendo la capa de ozono. Esto confirma que al menos ustedes tenían razón en no inventar nada semejante; estas pendejadas sólo se nos han ocurrido a nosotros los occidentales o postmodernos.

Ok viejo, sabemos que no era fácil viajar por el Atlántico, al menos se tragaron 7000 kilómetros de angustia y desespero, y después de nueve semanas al ver a ese mujerero en cueros, tapándose sus intimidades con sólo un algodoncito, no era para menos la sorpresa. También estamos claros que quedaron impactados con la profundidad de las selvas y las historias de perlas, oro, plata y esas cosas, lo que pasa es que para nuestros ancestros no existía el valor de cambio premarxista, ni esas descabelladas historias de la sociedad de consumo. Muchos de ellos derrotaban al enemigo comiéndoselo, y si para los curas eso era pecado, para ellos era una forma de apoderarse de sus espíritus y fortalezas. En todo caso CC, era una raza pura, tal vez miles de años antes que tú te decidieras a incursionar con carabelas en la inmensidad del océano, ellos los aborígenes originarios entraron por el Mar de Bering y poblaron el continente de generación en generación y demostraron ser al menos más vivos que tú. En otra época Fernando Magallanes fue más bravo, viajó más de 30.000 kilómetros para demostrar la circunferencia del globo terráqueo, y después de 20 meses de viaje perdió su vida en duelo a manos de un cacique filipino, un tal Lapu-Lapu.

Para que lo sepas ustedes masacraron varias culturas, en más de seis generaciones destruyeron millones de vidas; en una mano la espada y el fuego, en la otra la cruz, el credo y el verbo. Sin embargo, Cristóbal lo que realmente no te perdonamos es no haber derrotado a los ingleses en eso de la repartición de los pedazos de torta, sabemos que fue después y sin saberlo engendraron un gen tal vez de Roma, un pedacito de cromosoma muy lastimado que trajo esas ideas del Imperio y de la preservación del Poder Infinitum. Fíjate que no son todos, en Norteamérica ahora mismo conviven tal vez 400 millones de seres, en un país llamado no las Indias sino Estados Unidos, la mayoría son ciudadanos decentes, como tú, como yo y como esa valiente y guapa india que te enseñó lo que era una cuchufleta salvaje, en aquella fiesta que hicieron en tu honor cuando cambiabas espejitos por perlas y diamantitos. Oye Cristóbal, para terminar aún estas en deuda con nosotros, aquél día que desembarcaron en nuestras tierras un tal marino Manolo Georgito emigró años más tarde hacia el norte, venía de Badajoz, España; el mozuelo se casó con una inglesa de nombre Rochdale Bush; entre los dos tuvieron una amplia y próspera familia que incursionó durante más de diez generaciones en las áridas tierras de Texas, desde Buffalo hasta Richland Spring. Lo cierto del caso Don Cristóbal si no quieres creer lo que te digo en esta carta, está bien bótala en el mar; pero al menos haznos la segunda, agarra al tal Manolo Georgito y lánzalo a estribor, no permitas que te acompañe en esta travesura, déjalo en España y cambiarás la historia, quedarás como un redentor generacional.


PD: Manolo Georgito, venía huyendo de Rusia y era Abuelo Paterno de Iván IV el Terrible.

Texto agregado el 25-02-2009, y leído por 236 visitantes. (1 voto)


Lectores Opinan
23-11-2009 Que hayas ganado un premio por este relato y lo vayan a publicar pròximamente, no me extraña en absoluto, amigo querido. ¡¡¡Está genial!!! Me hiciste sonreír todo el tiempo y maravillarme de la originalidad con la cual expresaste ideas que considero reales y contundentes. Estoy absolutamente a favor de todas y cada una de ellas. Lo hiciste con un humor especial, único, mordaz e inteligente. ¡Van todas mis estrellas!***** MujerDiosa
 
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