TU COMUNIDAD DE CUENTOS EN INTERNET
Noticias Foro Mesa Azul

Inicio / Cuenteros Locales / peco / El Ultimo De La Fila

[C:435400]

Como adolescente en algún momento sentí la necesidad de emprender la marcha por diversos derroteros simultáneamente. Siendo uno de ellos, la música. Y supe que entre los misterios de esa edad, estaba la sincronía de actitudes que se conciben de forma individual, pero que afinan con todo un grupo. Así, que una noche de alborotos, decidimos hacer un combo.

Sin que lo supiéramos, algunos habíamos traído de fábrica la disposición de poder hacer sonar instrumentos percusivos y que seríamos para otros, con algún estudio musical, el complemento en la materialización de la idea. De inmediato, cocinas y terrazas funcionaron como salas de ensayos y por dulces y limonadas comenzamos a amenizar fiestitas caseras. Hasta que el primer Night Club nos abrió sus puertas, ofreciéndonos como pago lo recaudado mediante el ‘cover’. Luego, fue otro y después otro y otro más.

Hablé de sincronización con los caprichos de púberos y esa miel que es cohesión entre los jóvenes que comparten las páginas de un mismo calendario. Pero también se da el inexplicable rechazo que los disocia, aún sin que medie algún conflicto directo. Y eso fuí para Pedro Pablo. Jamás tuvimos una confrontación ni un desacuerdo sobre algo específico, tampoco compartimos el competitivo apetito por la misma cosa, porque nunca coversamos. Simplemente lo de él, era un repudio natural. Con una sucesión infalible entre mi presencia y su ausencia. Percibí que hasta el tono de mi voz le era ingrato.

Dije ya que con la agrupación musical, tocábamos por el derecho de admisión en ciertos clubes del pueblo. Razón que nos forzaba a que en cada ocasión, un miembro del grupo fuera portero cobrador y ese compromiso lo íbamos rotando, hasta que por fin un día llegó mi turno. Entonces, entendí que los que podían pagar, ya de algún modo trabajaban y los que eran más y de nuestra edad, no; pero igual querían bailar. Al punto de que era ineludible, interpretar y corresponder a sus deseos con un gesto de consentimiento.

Por eso, nunca olvidaré la última noche que estuve a cargo de ese control; vez que un grupo de compañeros sin dinero se coló en la fila frente al salón de fiestas para pagarme con un guiño de ojo al pasar. Y que una cabeza que se irguió por encima del hombro derecho del penúltimo, con la intención de ver quien filtraba las entradas, me permitió el inesperado encuentro con la aturdida y sorprendida mirada de Pedro Pablo.

Texto agregado el 12-12-2009, y leído por 416 visitantes. (14 votos)


Lectores Opinan
22-05-2010 jej lo bueno de la juventud es esa capacidad de dar borron y cuenta nueva...muy interesante es esta narración eufemia
30-01-2010 Todo se olvida,asta el ultimo de la fila"" me gusto tu texto mis5* y besos NILDA yo_nilda
12-01-2010 "Haz el bien y no mires a quién". Siempre que echamos la vista atrás tenemos recursos de sobra para hacer presente aquellos tiempos. ¿quién no ha tenido un amig@ que sin saber muy bien el motivo, nos tiene manía? Yo creo que tal vez celos. Sin duda el mejor "bofetón sin manos" en respuesta a esa actitud, fue hacer la vista con gorda con él también. Aunque a lo mejor....si te hubiera dado tiempo de pensar hubieras hecho lo contrario. jaja. Claraluz
11-01-2010 jajajajja si es buen cuento. uno se siente al descubierto, pero q mas se puede hacer, valio de la pena ese guiño d ojo? superyayayin
09-01-2010 Tienes un talento escondido, pero en el caso de tu relato advierto que sería ameno si le pusieras un ingrediente: orden en tus párrafos y un poquito, nada mas que un poquito mas de claridad en tu descripción. Fuera de estos detalles, encuentro gracioso al personaje de Pedro Pablo. inkaswork
Ver todos los comentarios...
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! ]