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J.R. Cervantes


El Cantante








A pesar de no ser más de tres o cuatro personas las que aplaudían tras terminar la última de las canciones que interpreto esa noche se sintió alegre de no ver la mirada osca y juzgadora que siempre inmisericorde le dejaban caer el exiguo publico del destartalado Pub de Cuernavaca, cantaba algunos jueves, viernes y sábados en el Castlle, los fines de semana tocaba padilla marihuana, una banda de duranguense que abarrotaba el bar, de vez en cundo se quedaba en Cuernavaca y con algo de envidia iba a verlos llenar el lugar con chilangos hippsters y snobs, que se creían buena onda porque oían de vez en cuando algo de música regional mexicana para verse excéntricos al salir del distrito y ver lo cosmopolitas que podían ser, el bar parecía una canasta de salamanca llena de fresas ponían a las chicas lindas en las mesas de la entrada para disimular, era un espectáculo grotesco y humillante para todos pero así lo mandaba el dueño, un tipo cincuentón con actitud fingida y pedantemente jovial, vestido como niño de diecisiete y hablaba como si algo se le hubiera atorado en la garganta, se sentaba a ratos en la barra y miraba el bar como si fuera su reino, llamaba a los meseros, al barman o a las meseras o al cantante para hacer comentarios de todo tipo acerca de los clientes simple bromas sexistas o estupidas, racistas, clasistas y otros tantos adjetivos peyorativos todos lo odiaban pero nadie se atrevía a decírselo, en le bar había una barra recta y de madera desde la cual salían tragos de todos colores como balas resbalando entre la humedad y las luces neon, y el aire denso mezclado con hielo seco llenando los pulmones lentamente, sorbiendo el sonido por cada célula, por cada poro, solo una serie de sonrisas dibujadas en pinceladas etílicas y sudor de las noches húmedas y calidas de Cuernavaca, en la calle un soplo de aire tibio con olor a hierbas y tierra y comidas dulces y a perfume oloroso a deseo y a noche solo se escuchan los ronroneos de algunos autos que pasan como deambulando por las callejuelas que suben y bajan empinadas, y de grupos de borrachos que cantando regresan a sus madrigueras de tres y cuatro estrellas, Y los mas burgueses a sus casas en la zona residencial y sus bardas llenas de bugambilias moradas y anaranjadas con sus varas espinosas y alargadas, sobresalen las palmeras cola de zorro, nocturnas con sus hojas luminosas de luna, el Cantante balbuceaba el andariego , -ay ausencias que triunfan y la nuestra triunfo, amémonos ahora .. – Leía y releía el mensaje en la pantalla de su celular – márcame.- no sabia si marcarle sabia de los resultados de dicha actitud era sábado pasadas las cuatro de la mañana, caminaba sin prisa hacia la central de autobuses para Tomar el pulman de las cinco dirección México DF central del sur, iba trastabillando, mareado, la noche le peso en cuanto paso la catedral de torres largas y puntiagudas, una bajada pronunciada le arranco de golpe el aliento se recargo sobre a catedral borracho oliendo a sudor y vodka, recupero el aliento y siguió cantando aguardentoso y cavernosos, apenas y salía la voz por esa ronca garganta, - y cuando yo me muera ni luz, ni llanto, ni luto, ni nada mas ahí junto a mi cruz, tan solo quiero paz – pasaron a su lado una pareja De Juniors, con sus asquerosas y pedantes caras rubias del pedregal y su voz pausada y chillona, - que oso, tomate una Halls, el hizo caso omiso, sabia tratar a los fresas del pedregal como los pendejos que eran, sin hacerles menor caso sin mirarlos siquiera, le asqueaban hasta el vomito, los miraba de soslayo sin hacerles caso, los dejo atrás lanzándole una mirada lasciva a las torneadas piernas blancas de la chica, camino a trastabillas por las pronunciadas bajadas y subidas empedradas como montaña rusa florida, a lo lejos un vapor caliente que olía a tacos y tamales anunciaba la cercanía de la central, entre palmeras cola de zorro un letrero rojo versaba Pullman de Morelos, se acercó cruzando la ultima vereda empedrada, en la central la gente cambio de aspecto se veían despiertos y con prisa, sus ojos brillando dejaban ver un sueño placido la noche anterior, el cantante camino por la central llena a humo negro y olor a diésel, camino guardando la compostura, luciendo lo mas sobrio posible, compro un boleto clase turista, limpio la punta de sus botas con un trozo de tela tirada en el suelo y subió al anden, aspiro con fuerza una ultima bocanada de aire tibio cuernavaquense, un tímido sol se veía nacer entre las flores rojas y moradas de bugambilias y colorines tras la barda blanca de la central, abordo en un camión mercedes con el luminoso México DF sur, subió lentamente y se sentó al fondo lo relajo el aroma a aromatizante y aceite de pino, se sentó en el amplio asiento azul, al aire acondicionado dio paso al comienzo adelantado de la cruda, la cabeza comenzó a punzar constantemente y un ligero malestar general lo domino todo, se recostó y se quedo medio dormido con los primeros ronroneos del camión, soñó con el delicado rostro de Mariana, con la facciones ligeras y rectas, imagino sus largos dedos huesudos tecleando en su celular la sentencia poderosa y totalitaria, Háblame, el parte aguas mesiánico entre la nada y el algo, Háblame, despertó con la boca pastosa y seca, el aire seco y oloroso del distrito lo recibió oliendo a tamal, y a aceite, había menos gente que nunca, no se veían, los puestos ambulantes en las cercanías del metro, camino lentamente evitando el sol por la acera contraria, algunos soldados caminaban con bolsas negras hacia las puertas del metro, se detuvo en un puesto de jugos cuado las células deshidratadas comenzaron a pedir, algo acido, salado o picante, - betabel con naranja, por favor, había notado a todos vestidos en cubre bocas azules, es común ver a la cuidad cubriéndose del smog, pero no a los vendedores, taxistas, prostitutas antes de irse a descansar - ¿Qué pasa? Por que la mascara – pues por lo de la influenza - ¿que? – la cabeza comenzaba a darle vueltas -lo de la influenza, pues si cancelaron clases desde el viernes, y paso el ejercito regalando cubre bocas y ... –a si lo de la epidemia, que mal pensé que era otra trastada del gobierno, -no , ya van como cien muertos – esta cabrón, pero bueno igual dame mi jugo primero déjeme salir de la cruda y luego le huyo a la mentada influenza – el cuadro apocalíptico que implico entrar en le metro miles de caras cubiertas en azul, rostros enjutos y misteriosos, temerosos, respirando entrecortado tras su gasa que los aísla del mundo exterior, protegidos y miedosos ven a sus símiles como focos infecciosos sucios, tras su cubre bocas y sus ojos brillantes, el cantante sin cubre bocas podía oler el miedo de todos, un estornudo significa estar condenado a muerte, tosió solo por joder, tres personas se le quedaron viendo y se deslizaron suavemente al otro extremo del asiento, se sentó sin soltarse del tubo, miro a todo lo largo del vagón rectangular, capsula acecina y virulenta, se alcanzaba a morder el miedo en cada uno, temían al sudor, a cada estornudo a cada roce, las estaciones pasaban rápidamente, el cantante recitaba de memoria cada estación, se bajo como todos los lunes en allende para llevar dinero a su tío, vivió con el desde los dos hasta los veintitrés años sin preocupación alguna deseando siempre agradecerle el haberlo cuidado cuando su madre lo abandono para no volver , una tarde lo dejo en la puerta de la casa de su abuela, una bruja con diarrea en lugar de sangre decía su tío, fue por el a ala semana, cuado tenia hambre y la ropa tan sucia que se quedaba de pie por si sola, ahora cuando la diabetes lo había dejado casi ciego, le compraba comida grasosa y azucarada como le gustaba y le contrataba putas cada vez que estaba en condiciones, por efectos químicos o por suerte aunque casi nunca le alcanzaba el gusto para cuando llegaba la chica, - ya que no veo, por lo menos tocar algo que valga la pena imaginar, no mijo – a huevo tío, a huevo, le entristecía todo el cuadro cada vez que lo realizaba pero mas le entristecía ver como su tío ya no sabia si la luz estaba prendida o apagada, camino pensando en eso y en los cuerpos voluptuosos y contrahechos de las costeñas y sureñas que le llevaba de vez en vez, la piel morena oscura y un caminar claudicante y sin coquetería, las construcciones coloniales frías se veían mas frías, con los transeúntes encapuchados en cubre bocas azul, un camión paso avisando las medidas para evitar infectarse con influenza, en cada esquinas el ejercito regalaba cubre bocas y folletos con la información, lavarse las manos, no saludar de mano ni de beso, …, se distinguían dos notas en el ambiente, una de festividad por lo nuevo, una alergia carnavalesca causada por el baile de disfraces de los cubre bocas, de los guantes, de la novedad de ver a todos en una coreografía paranoica en la calle victimas del vaivén urbano y en el cual están inmersos y son incapaces de salir, se burlan de aquellos que miedosos se encierran en sus casas-prisiones, cuarentenados atentos a los medios, otros tantos sufrientes, penitentes de sus obligaciones caminan con miedo y zozobra, alterados y paranoicos no quieren tocar a nada ni a nadie, se lamentan de su suerte y de no trabajar en alguno de los miles de centros que amenazaban con cerrar por la epidemia, salir de lo monótono para una cuidad enorme, uniforme , una gran masa de engranes que funcionan como pueden moviéndose al unísono , al ritmo de una melodía malsana que no esta enferma de influenza , esta enferma de males de todo tipo y cuando tose nos sacude a todos y esta gripa nos enferma de euforia, miedo y tristeza, el cantante arrastrando sus pies con resaca por la calle blanca, caliente, terrosa, le alegro vivir para ver cumplido uno de sus sueños vivir en un harem lleno de bailarinas árabes, así se veía el camión que tomo para ir a su casa como siempre tomaba los aberrantes camiones rosas solo para mujeres que destinaron para evitar que la jauría de chilangos gripientos y calientes les cayeran encima como moscas a la fruta madura y jugosa y etc.., le gusto como lo veían con desconcierto y odio, solo viajada un par de cuadras para evitarse problemas y que un par de oficiales lo bajaran, antes de bajarse estornudo ante la mirada horrorizada de un par de señoras y la mirada cómplice del chofer que ya lo conocía, llego a la puerta del edificio viejo y sesentero dende vivía su tío, lo sorprendió la claridad y la ventilación en la casa, por lo general tenia las ventanas cerradas y las cortinas corridas – tío, soy yo – que paso mijo como te fue – a toda madre tío – vienes crudo – mas que nunca – ven te preparo unos chilaquiles – oye tío ¿Por qué abriste las ventanas? – pues ni se mijo, dijeron en la tele que lo hiciera - ¿y? tengo años diciéndote que lo hagas y nunca me hiciste caso.

En la televisión avisaron que cerrarían bares, restaurantes, cines y todos los lugares con concentraciones masivas, por la mente del cantante solo paso una palabra desempleo, en los siguientes días no tendría forma alguna de ganar un peso en sus diversos centros de trabajo, y cantar en la calle no era una opción, siempre que lo había intentado solo había obtenido burlas por moneda de cambo, se dio cuenta así que en la calle la gente juzgaba por sus propios medios y su aguardentosa voz recibía solo insultos y bromas, la gente se veía obligada a discernir, se percataban de que era un pésimo cantante, en cambio en bares la gente daba por sentado que alguien ya lo había seleccionado entre otros , alguien que sabia mas que ellos y por ende era bueno o exótico aunque a primera ojeada sonara raro o mal, así la gente y a el le gustaba cantar alabemos y vitoreemos a la estupidez que reverbera sobre nosotros y aprovechémosla para no trabajar en Wal Mart, en la puerta de su casa de renta compartida con otras seis personas, pensaba en como conseguir dinero para invitar a Mariana a cenar, no le importaba nada mas que eso, Mariana Peralta nuca antes había sentido tal bombardeo de sangre por su cuerpo, era la chica que jamás había podido tener era bonita, un apelativo que siempre pareció inalcanzable para el, alguna vez alguien le dijo – pendejo tu no estas para escoger nada mas para que te cojan, y el estuvo de acuerdo, le gustaba ser cogido había encontrado gracia en la fealdad y sabia escoger a chicas a quienes a pesar de ser feas les sobraba gracia por todas partes, sus favoritas: las de voz sexy, las chicas con voz de jazzista los mataban, y cundo le gemían al oído era como un orgasmo para le cerebro, (las chicas estereotipadamente lindas, siempre tiene voz de pito, algo debía fallarles), también las de cabello crespo y lago le gustaba como se sentía en las distintas etapas del día como podía jugar con el en el cine, o en le café, la fricción que hacia al recargarse en el hombro pero mas que nada como ocupaba soberbiamente todo el espacio en la almohada extendido como una sabana bellísima de largos cabellos negros o marrones gruesos y eléctricos, le gustaban también las piernas largas y delegadas, y las lagas y rechonchas donde no se nota donde termina la pantorrilla y comienza el tobillo, las caderas anchas, las formas exóticas de vestir y las de besar, era un enamorado del amor, pero se había conformado sin menor envidia ni molestia en lo que mas de alguno consideraba feas, el solo hecho de que alguien por ahí dijera pus medio pasa, ya la hacia inasequible para el, había hecho de la fealdad su guarida al asco que sentía por la sociedad y su horrendo canto su manera de subsistir burlándola, le escupía en la cara Ricardo y Smith y sus competencias el era un absoluto incompetente y aun así vivía bien, el problema era ese mensaje de texto con de unos cuantos centímetros con el apocalíptico y lapidario “llámame”, y es que llamarle resulta en una sentencia de muerte a la que siempre había huido a la estupida responsabilidad, a la libertad acotada por el arcaico libertinaje, no hacerlo lo privaba de Mariana, y pues los que conocen la soledad y el antojo sabrán que no es algo que uno deba hacer.

-préstame dinero ¿no? Ranflas – préstame a tu hermana – fino como siempre hijo de puta – ya wey leve unos quinientos es que voy a salir con alguien – con quien con el mini mostrito, wey al menos que pague el acostón – ya no seas corriente y ya les dije que no le digan así a la punk, -entonces - con una chica que conocía en cuerna y pues a ver que sale ves que he estado seco como cactus – vas Spider todo sea por que se te quite esa cara de imbécil que traes estos días – pues si trai..- pero esta mami o como siempre – aunque no lo creas a esta hasta tu le dabas – bien pues...- déjate de mamadas me vas a prestar o no – si, pero cundo me pagas, y además lo de la renta, cuando se levante esto de la gripa del puerco asesino y pueda cantar otra vez, - a ya, oye por si te interesa mi tío va a pintar su casa y anda buscando a alguien que le eche la mano y pues si quieres ... – no me jodas Ranflas soy cantante no pintor – el Cantante salio a cumplir su mesiánica labor de “llamar”, entes de cerrar la puerta grito – Lucas, por cierto mi tío anda jarioso y anda buscando alguien que le eche la mano no te apuntas – pendejo, así agradeces que te consiga trabajo – el teléfono de monedas parecía una maquina traga hombres y las monedas le pesaron dentro del bolsillo casi al punto de quedarse clavado en la tierra, se sentó en la banqueta a ver pasar los microbuses con pitufos anti influenza adentro, respirando el virus del miedo y del desamor que sabe a amargo y a frambuesa, y a punzaciones en el estomago y en le escroto.

- bueno pues entonces nos vemos el viernes, - ¿aunque no haya nada abierto? – siempre ay donde refugiarse, me gusta la idea de aventura – OK Spider nos vemos entonces – el aire hediondo a humedad, y las tarde calurosa de abril cubría con una manta gruesa, camino alegre por las calles rotas pero extrañamente limpias, fue a donde siempre a tomar café y leer su viejo libro dende apenas se distinguían las letras doradas de la portada color carne, “sin novedad en el frente”, comenzó a hojear el libro dando sorbitos tímidos y amargos, las calles del centro lucían algo vacías, se puso a tararear “long Vehicle ” y a oler las hojas amarillejas pasándolas lentamente , se concentro en las hojas marrones del centro leyendo algunas palabras sin lógica alguna, la mesa bailaba como siempre, había cuidado llegar después de las seis para no encontrase con Martha , no era el momento de inventar mentiras al respecto de nada y Martha era de esas personas que no comprenden que existe el fin, seguía pasando las hojas cuando un mano delgada y grácil le toco la nuca con delicadeza – que pasa sigues cantando igual de mal Spider –Martha, como estas, ¿no salías a las seis hoy? – No me cambiaron el turno –ah – ah que, ah que mal que estés aquí, ah que gusto, ah que jodido, a ha ¿que? – pues ha de haber, bien, me gusta haberte encontrado – si como no – si enserio – y por que me no me hablas nunca, y ya no habías venido – si pero en la tarde, es que no ha tengo tiempo para nada, y es que ya ves que el bissnes no jala bien – pues si trabajaras en lugar de disque cantar – pues ese es mi trabajo soy cantante, es lo que me gusta hacer – bueno pero entonces - entonces como has estado – bien, te acuerdas de Juan ya se fue a Durango, y mi hermana se quedo tristísima – a, no se llevo a su hijo tampoco – no pues como crees – y por que – pues es que nadie de la familia quiso y pues mi mama se puso enferma y mejor se quedo – suena como a chantaje – no, ni al caso , y tu siempre tan pesimista y con tus comentarios del mal gusto – bueno y que cuentas – no mucho, mas bien, reclamos, no me llamas, no contestas mis mensajes no nada – no creas, a ratos pienso en ti, principalmente en eso que me gusta tanto de ti – y .. ¿Qué es? – mejor dejo el misterio, no vaya a ser te desilusiones – bueno ahorita vengo si no me regañan – si no vaya ser la de malas y tus carcelarios vean que hablábamos y te manden al cuarto oscuro – Martha caminaba con singular alegría, contoneando sus anchas caderas, el cantante recordó cuanto le gustaban cubiertas por el delantal blanco que caía con gracia sobre sus piernas, lo que mas le gustaba de ese lugar era precisamente el uniforme de las meseras, marta de rasgos fuertes y duros, nariz ancha con cabellera abundante, rizada y compacta, como un denso ramajal impenetrable, era fea en general, pero muy bella por partes, tenia unos ojos grandes y alargados color café, y un vientre ligeramente abultado que la hacia lucir contrahecha, pero graciosa, su voz en palabras del cantante era como oír a un burro rebuznando, aun así le gusto estar con ella hacia un tiempo, la dejo cuando le dijo en una platica muy solemne que ella no iba a ser “flor de un rato” y que si quería seguir debía ser algo serio, nunca supo cual de las sentencias lo asqueo mas, el ridículo de querer algo serio en un mundo absurdo o el asqueroso lugar común de flor de un rato, sacado seguramente de alguna película de Ismael Rodrigues transmitido por milésima vez, a una así extrañaba principalmente sus besos, le enloquecía que al terminar no separara la boca y se quedara algunos segundos con su boca grande y carnosa pegada a su rostro y a sus labios , aun así había evitado dos meses verla, y con la cita con Mariana en puerta la sangre difícilmente se mantendría fría, pensó un momento en las estadísticas y la conveniencia para su pene, la posibilidad de convencer a Martha de un reencuentro era de un 90% seguro y Mariana en cambio era 90% de que no hubiera siquiera segunda cita, lo pensó recordando los berrinches constantes y las largas conversaciones absurdas y claramente mentirosas y pretenciosas, donde hablaba de sus ex novios, sus ex novios, libros horribles que además no había leído, música igualmente horrible, sus ex novios, y lo maravillosos que eran y sus ex novios aun así los dejo por cualquier cosa, o pero que sintió que no estaban comprometidos, o porque ella sabia o sentía esto o aquello, al Cantante siempre le dio asco ese parloteo infructuosos, en busca de crearse un coraza de de apariencias, de pose, de sentimentalismos burdos y amargos, no habían sido novio realimente pero para ella en el fondo eran y seguían siendo amantes apasionados de una ficción ramplona, la miro a lo lejos, un cosquilleo incomodo lo cubrió por completo , las manos le temblaron , un mareo recorrió toda la calle hasta los ojos que bailaron al son de las letras que ya habían perdido sus formas, la miro fijamente inclinada sobre la barra le gustaba tanto cuando arqueaba el cuerpo para recargarse, la presión al verla comenzó a ganarle el juego, tomo de un solo sorbo el café y pago en la mano al mesero quien traía guantes de látex y cubre boca, hasta entonces noto que Martha no estaba protegida y se preocupo ligeramente aun que la idea de verla postrada en cama, vulnerable y necesitada de ayuda lo excitaba, aun así abandono el café y recorrió la calle aprisa entonando un son jarocho para olvidar la fuga, sintió unos pasos atrás y una mano larga y huesuda le toco el hombro – a donde Spider - ¿eh? – a donde , que te he hecho para que te vayas así, como si no me conocieras – pues básicamente llamarte Martha con H que cagante Martha con H – siempre tan payaso – notó cierto enojo genuino en el rostro de Martha, las líneas se le endurecieron y sus rasgos autóctonos se hicieron mas visibles –tenia prisa , y no te vi – siempre lo mismo – no, no siempre, a veces como hoy es necesario – eres un estupido y egoísta – egoísta es la palabra favorita del discurso feminista ramplón- pero ni me busques la próxima vez – te prometo no hacerlo la próxima vez – hacer que – buscarte – ach idiota, quédate con tu voz de caverna y tus botas de minero, para que lo sepas Rafael me llamo otra vez, abrió su consultorio y quiere que lo vaya a visitar, igual voy – que te diviertas, la pides que te de una paleta al salir – ves como eres un egoísta y misógino – que he dicho, tan no soy egoísta que no me molesta compartir con Rafael – estupido, estupido , estupido – le acento una cachetada que le provoco soltar saliva por toda la pared la vio alejarse rápido, sus piernas parecían aspas de motor, se veía graciosa, siguió cantando mas tranquilo, recordando lo que habían dicho sus amigos el día que la conocieron; no Mames Spider, hoy si te pasaste – que tiene wey, esta buena y es buena gente – pues la neta esta algo gorda y además mira como se viste – bueno les vale madres, además como supieron que era ella – nada mas buscamos a la chica mas fea del lugar que estuviera sola y poniéndole atención al nefasto cantante y wala – guala, mis huevos, pendejos, ya voy a cantar otra vez, vayan y salúdenle y le platican quienes son y díganle que ay voy, no vayan a hacer bromas y si les pregunta porque me dicen Spider le dicen que por que – se, se, se ya sabemos por que comías moscas de chiquito –bueno vayan, cual quieren oír, toca algo roquer por que tu torva ya me dio hueva – cual quieres – el Cenit estaría chido o algo de cafeta o de la maldita, ay wey pero hoy estoy solo la maldita va sonar mal, peor ahorita veo – esa noche a pesar de que no hubo conexión alguna entre los dos , que los amigos le cayeron mal, y que el cantante iba cayéndose cuando la llevo a su casa en taxi, esa misma noche tuvieron sexo una y otra vez hasta que se le desapareció toda rastro de alcohol de su cuerpo y también las constantes ganas de morir que lo agobiaban día a día, acaricio toda la piel oscura y acaricio sus cabellos enmarañados hasta que se durmieron sus dedos, al recordarlo sintió nostalgia de todo, y dolor por haber molestado y ofendido a Martha, y por ya no cantar en el “hoyo de José” y por sus amigos que veía cada vea menos, la mejilla le dolía y el contacto con le viento era agradable, edificaciones parejas se levantaban haciendo del corredor un cañón cerrado e inmenso, la cuidad se erguía sumiéndolo todo en su extraña y sardónica belleza, una burla a la lógica, nos consume, nos protege, por los edificios ronroneaba sonidos diversos, canciones que el cantante agregaba a su repertorio, la tristeza es el estado natural del ser humano, y en el se puede crear, adaptar, pensar, evolucionar, en los demás estados solo somos victima de la exaltación, no podemos mas que aplaudir, reír, balbucear una que otra estupidez ya antes formulada, lugares comunes a donde nos llevan nuestros sentimientos mas animales, la tristeza en cambio es el estado de conciencia, la capacidad de apropiarnos de la realidad, que se nos muestra descomunal y despiadada, camino sin rumbo hasta el metro el fin y principio de muchas de las andanzas de los chilangos, subió sin ganas y comenzó a pensar en su tío, en los tiempos que se había llevado ya su nueva forma de vida, el miserable y eterno suplicio de superiores, padres, maestros, jefes, supervisores de área, siempre mirándolo con condescendencia, su tío en cambio lo vio siempre como una mera coincidencia, pero un coincidencia que le gustaba, le gustaba ver así a la gente como un eterna coincidencia, por lo cual no había que esperar mas de ellos que de un viento tibio en primavera o una lluvia torrencial en verano, sintió la necesidad de tomar mas café y pensar en su cita con Mariana, al bajar del metro caminó directamente al café aun con su libro entre las manos, vio con tristeza que la estética de al lado había cerrado, estaba vacía sin sus sillas y espejos ni sus dependientes gays que tanto le gustaba ver con sus peinados estrafalarios, le gustaba pensar que ahí estaría siempre, y que ellos como el sobrevivían a la plaga del empleo formal, hacían algo para lo que eran o no buenos pero lo hacían por que si, por que si, por que si no, tendrían que hacer otra cosa con mas relevancia para la masa y la masa es masa por que es una sola y esta cohesionada, sin esa cohesión seria solo habitantes de un mismo planeta en situaciones diversas y todos andaríamos por ahí viendo caer las hojas y trabajando de vez en vez, y cogiendo en las esquinas como si nada, por que tenemos hambre y ganas, de algún modo ver la estética vacía, como un inmueble en renta sin vida y sin sentido le hizo pensar en el inmenso vacío que siempre hay en ciudades tan hacinadas, triste caminó al café, que estaba cerrado un letrero versaba “solo para llevar por contingencia” , la gente estaba arremolinada en la banqueta tomando su café, le gusto el cuadro y se fue a arremolinar con ellos Express en mano, quiso leer pero le llamo la atención lo hermoso que parece a veces el mundo, la gente sentada, chicas lindas a media sonrisa hablando de cualquier cosa, mientras pequeños pájaros citadinos brincan entre su pies comiendo las moronas que caían, el cielo nublado cubriéndolo todo , ancianos con tapabocas y guantes con los pies colgantes reposaban en una barda de metro y medio, exhaló con la calma de siempre y quiso cantar, no traía su guitarra y recordó lo que era sentirse feo en un universo de cosas aparentemente hermosas, su infancia había sido un descubrimiento tras otro de cómo toda esa belleza se tornaba en un pantano de mierda que lo ahogo poco a poco, hasta que ya no quiso respirar mas de ese gas toxico y podrido, a los chilangos nos “ahoga día a día lo mórbido de nuestra convivencia mas que el smog”, había escuchado decir alguna ves a la punk mientras viajaban a Cuernavaca un fin de semana, estuvo de acuerdo, aun así le seguía sorprendiendo como se armaba todo en una eterna comedia griega, con mascaras y discursos, quizá era eso lo que hacia que odiara a casi toda la gente, simpre pensó que eso lo hacia vulnerable y conseguí entonces amistades vulnerables, novias vulnerables, empleos vulnerables, tiempo después se dio cuenta que nada de eso era vulnerable, pero en el fondo le gustaba sentirse en el grupo de los malqueridos, pensó entonces en Mariana y en lo difícil que seria salir con ella dado la contingencia, sin bares ni restaurantes, estarían desnudos el uno frente el otro, sin mas maquillaje que la cuidad medio vacía y sus miles tapabocas y sus miles de manos limpias y desinfectadas.

Llamo a todas los bares y cafés donde de vez en vez cantaba, en el distrito no había nada abierto, en Cuernavaca el dueño después de bromear al respecto, le dijo que no sabia nada, pero que si no lo cerraban el no cerraba, pensó en ir de cualquier forma las calles de Cuernavaca lo tranquilizaban, en la casa se planteaba hacer una fiesta que durase todo el fin de semana para sortear la contingencia, el cantante acepto sin chistar recordándoles que no tenia un quinto para cooperar, pero que podía conseguir alcohol – tu siempre lo mas importante Spider – bueno lo mas importante son las chicas, pero no creo que quieras que yo las traiga – no nos amenaces así, entonces requerimos llevar la alberca – ni siquiera esta armada y si la ve la señora de la renta se va aponer pendeja con lo de la pintura como la ultima vez – no seas mamon Spider y ay que armarla, - chido, banda pero sin exagerar, porque igual traigo una nena así que aguantas, aguántame los huevos puto – ya hasta luego voy por el chupe.

Esperar por una cita siempre había sido un proceso tortuoso, lento, desesperante, el único de los vicios de la estructura social que seguía fielmente el cantante era la puntualidad, gastar el poco tiempo de los demás esperando era una falta de respeto, a pesar de ello en eso momento solo sentía expectativa, había convencido a Mariana de no salir de su territorio el centro histórico, la esperaba exasperado cerca de Palma, de pie fumando un puro de mala calidad comprado en el oxxo, el humo resbalaba por las paredes altas de edificios barrocos que huelen a ropa nueva y aromatizante antibacterial, el común olor a café, aceite quemado y comida china había desaparecido por completo dejando en su lugar una sensación de vacío y gente en tapabocas comiendo sentada en la banqueta como vagabundos burgueses, con ropas limpias y caras, con buena comida y frape del starbucks, se dio cuenta que había quienes o no les importaba la epidemia o no creían que fuera real, o que como el preferían contagiarse a quedarse sentado en su casa soportando la pésima programación alternada con mensajes de la secretaria de salud, repetidos una y otra ves, algunas latas vacías de te helado se acumulaban en la banqueta, hace unos años eran bolsas con refresco, ahora tomamos café con taurina, te helado , infusiones alemanas, te con extractos de jengibre y agua ligeramente carbonada con saborizantes naturales, los años nos han hecho cosmopolitas pensó, aun así seguimos tirando la basura al borde de la banqueta y caminando por le zócalo buscando algo que hacer cuando un virus nos quito nuestro life style, no cines, no teatros, no desayunos naturistas y europeos, no cafés con conexión inalámbrica, no conciertos, nada de lo que usualmente hacemos para llenar los huecos que como balas nos dejan huellas dolorosas , las calles se notaban hermosas sin las filas eternas de autos que se parecen entre si, el polvo con miedo no quería levantarse de las banquetas higienizadas una y otra vez por la contingencia, todo parecía brillar de tan limpio, hasta los conductores del transporte publico se veían pulcros con sus tapabocas blancos y sus guante de látex, el sol parecía estar coludido con la influenza e inundaba a todo de un sofocante calor que hacia inviable el uso del tapabocas, el cantante se quito el que le regalaron unos soldados antes de subir al metro y lo tiro junto con las latas de te en bajo la banqueta – que sucio Spider tirando basura y además un tapabocas, ¿no ves que ahora es mas difícil conseguir un tapabocas que marido? – hola Mariana – un hormigueo se fue haciendo mas y mas grande dentro de su cabeza, y corrió por la espina en busca de un recoveco por donde salir – que dices Spider, perdón por la tardanza, pero ves que dejaron de circular algunos micros por lo de la contingencia – a ya, me estaba preocupando que no vinieras, te ves bien, bien guapa, ha de ser el sol o la influenza pero estas guapísima, - al mirarla a sus grandes ojos café pudo ver todo el tiempo perdido buscándole un sentido a su vida, era en ese instante todo su universo, toda la lógica y sentido, ella debió levantarse bañarse, ponerse sus jeans deslavados que le hacían ver un contorno curvilíneo que contrastaba con el barroco del centro histórico, tuvo que planchar y abotonarse su blusa blanca con holanes en los botone, sin mangas, debió mirarse al espejo y pensar si se vería mejor con esa o con otra y por ende debió pensar en el y que pensaría, elegir el suave chaleco de algodón beige con rayas café y mirar detenidamente como hacia restaltar el ancho de sus caderas, por ultimo debió recogerse le cabello, tomar el metro, caminar dos cuadras bajo el sol y la mirada de citadinos lujuriosos, y todo para verlo aquel día, un dejo de miedo y alegrías se apodero de el, si pensarlo la abraso efusivamente, ahora todo tenia sentido, la escuela el trabajo todo, la lógicas y la suerte arremolinadas entre la plancha sin fin del centro caminaron, ella hablaba lapido pero con mesura, el siguió enumerando las cosas que los llevaron a estar juntos aquel día, debió gustarle mi voz el día que nos conocimos en el castell, recordaba la conversación exacta – cantas raro – raro como –raro bien, pero raro, chistoso, triste, misterioso, no se raro – raro es bueno o malo – pues no se, a mi me gusto, pero no soy quien para juzgar lo bueno y lo malo, eso es mesiánico – aquella noche le cautivo la forma honesta y desentendía de Mariana, ahora hablaba con gran rapidez y un poco mas fluido, pero aun así con un total ausencia de pretensiones, pasaba de hablar de lo bonito del zócalo, a lo inapropiado de la ropa de la gente, a lo parecido que era alguna persona con actores famosos, el solo pensaba en tocarle siquiera la mano necesitaba trasmitirle de algún modo ajeno a las palabras las seria de sensaciones que le causaba con cada paso – oye y por cierto ¿A dónde vamos? – a, si , pues no se Mariana, no había pensado – llevamos caminando veinte minutos y no sabes a donde vamos – pues es que todo esta cerrado, quería ir a bellas artes pero no va ha haber nada - pues no se tu dime tu eres el hombre, y tu me invitaste a salir, deberías haber pensado a donde – eso es un poco misógino de tu parte – que la caballerosidad ya se llama si- OK déjame pensar en algo, digo caminar es algo –pero bajo este sol, me voy a desmallar – no te preocupes yo te cargo – te diré que estoy algo pesada, como sea he aumentado kilos con los años – pues están tan bien acomodados como los años, porque se te ve todo bien.. – que te pasa por que me ves el trasero – para ver donde quedaron lo kilos – tonto – oye tu dijiste, y a mi como me han caído los años – pues en los ojos se te ve algo acabado, pero lo demás esta bien, menos tu barba esta muy larga córtatela – mmm....., yo creo que no – ándale, no le picas a tu novia cuando la besas – no tengo novia, y no mira toca no pica – se llevo la delicada y pequeña mano de Mariana a la quijada y la hizo recorrer su barba, el contacto le calmo por un segundo la sangre, su mano suave le recordó los años de secundaria llenos de deseos reprimidos y de manos tersas como la de Mariana, quiso cantar algo pero temió quedar fuera de lugar y romper el hilo de la conversación – Bueno ya se vamos por un te verde frape y no lo tomamos en el hemiciclo a Juárez - mmm no se Spider, no habrá mucho naco – si no son smog – pero nos lo podemos tomar en… - ya se vamos hacia reforma y nos lo tomamos en el ángel de la independencia – lo que usted guste y mande – sin esperar a que terminara la frase extendió el brazo y un taxi hizo parada – al ángel, el taxista miro por le retrovisor a la pareja, el cantante sintió una oleada de orgullo creciente al ver que el taxista no dejaba de ver a Mariana que se puso unos lentes oscuros con marco blanco que la hacían lucir tierna, las calles cambiaban de aspecto las cerradas paredes coloniales, se abran a grandes edificios con vidrios brillantes que reflejaban el sol, el largo camellón de reforma comenzaba a mostrar su simetría angular, a lo lejos las glorietas parecían dos grandes rompe olas donde los autos coalicionaban, la extraña simetría casi natural de la avenida le hizo reflexionar sobre absurdo de la arquitectura y todas sus teorías, casi todo regresaba a su cause natural, y quizá la zona mas fálica y neoclásica de la cuidad con su columna que se erecta sobre las grandes avenidas con sus hoteles y sus oficinas señoriales y dictatoriales, se ve consumida por la plasticidad de una cuidad que se reduce en los lentes de Mariana y a sus piernas que enmarcadas en sus grandes caderas ocupaban todo el espacio en la mente del cantante, al llegar el taxista echó una ojeada mas a las torneadas nalgas de Mariana, ausente de territorialismos pre evolutivos, al cantante le dio gusto ver que el fin alguien le envidiara algo, caminaron viendo como en todas las bancas de diversos diseños y materiales estaban monopolizadas por la comunidad Gay, a ambos les gusto el cuadro, se adentraron a las calles aledañas donde todos los locales estaban cerrados, los aparadores de las sex shop y las tiendas de ropa apagadas, solo algunos peatones caminaban por la zona, algunas parejas gays caminaban de la mano – ¿sabes Mariana?, me molesta que aun seamos tan retrogradas que pareciera que esta es la zona de tolerancia y solo aquí quien no es heterosexual puede expresarse come le de la chingada gana, ves, es absurdo que en algunos lugares aun te juzguen, y tengas que venir a qui como si fuese un lugar secreto, un aquelarre donde los demás no los ven, para poder hacer los que es normal para otros, besarse, caminar de la mano etcétera, que jodido la verdad, bueno aquellos dos están muy feos no deberían ni siquiera salir en publico – Marian no esbozo ni la mas minima sonrisa – lo que pasa es que, yo creo que esta bien que hagan lo que quieran y que sean como quieran, pero es que .. ocea no es tanto por mi pero así como que anden por ahí y que los niños los vean pues como que no, ves – lo imbécil y retórico y eufemico de la respuesta lo dejo estupefacto, fue como un tehuacanazo a directo al cerebro – no jodas Mariana, eso que dices es peyorativo y sin sustento – por lo general, hubiese soltado un sarta de groserías pero el rostro inocente de Mariana lo detuvo, y si bien había que ser político cuando hablas con cualquier imbécil solo porque el te paga o cualquier otra estupidez, con mas razón ante una chica que aceptaba salir con un pésimo cantante, medio feo, medio mal vestido y desalineado y súper jodido, traía dinero por que se lo prestaron, no había amucho que exigir por que por extraño que parezca eso no les atrae a la s mujeres, la imagen del ganador que va escalando la pitera escalera del éxito es mas atractiva, una aseveración curiosa para el genero que acuño el termino egotismo como bandera ante la horda machista que como epidemia dejaba caer sus garras de egoísmo y desconsideración, la clase media femenina se comporta muy particularmente, defienden una bandera feminista pero sueñan con tener una empleada domestica a la cual llamar “María” y mandarla de aquí para allá vestida con un repulsivo uniforme, para hacerle saber a ella y a l mundo que ay niveles, rara vez se preocupan por que lleguen ala política mujeres a cargos públicos, pocas se ocupan de los grandes males misóginos que acogen a la nación, pero el bastión de reformistas clase media se ocupa de ver el egoísmo que reverbera en sus novios triunfadores y como pierden los valores importantes como el “caballerismo” que les permita fomentar un modelo no igualitario y de aparentes privilegios que tarde o temprano las llevara ala sumisión que tanto criticaron en sus madre, buena forma de combatir al macho mexicano que todos por desgracia seguimos trayendo dentro, pensar que Marian podría ser una de ellas lo aterro, caminaron visiblemente molestos , un silencio funesto se hizo entre ellos, se podía sentir la incomodidad, un transeúnte cantaba – for a minute there I lost my self , I lost my seeeeelf – el cantante comenzó a cantar alegre – karma police, arrest this man he talks in maths – mmm, ay Spider, cantas bien feo por eso me gustas –mariana se le coloreo la cara la darse cuenta que había dicho “me gustas” , el cantante se dio cuenta aliviado de haber roto la barrear de silencio - ya ocea que te gusta lo feo, debería sentirme muy alagado, pero ay algo que no me cuadra, .no se ,mmm – no, no seas tonto, me gusta porque es un feo diferente, no mal , feo, y me gusta que aun así te dedicas a cantar le guste o no a la gente y eso es valiente o despreocupado no se pero me gusta – te gusta lo que hago o te gusto yo – ay ya, no seas tonto – obvio soy tonto me dedica a algo para lo que soy malo, hago comentarios que molestan a mi cita, y me paralizo con gente como tu – como, “como yo” – pues como eres tu – no se buena onda – mmm.. Podaríamos debatirlo –tonto – no toda tu, empecemos por ¿Qué se siente ser tan guapa? - sintió que empezaba a lograr mejor comunicación era el momento adecuado para entrar a un restaurante y burlarse a medias del mesero , hacer una que otra broma, sugerir sobre la comida mezclar frases entre los aromas de la comida y la fresca sensación de la cerveza abajando por la garganta, entonces algo de música o los postres dan motivos para hablar, y para tocarse suavemente las puntas de los dedos y quizá cantar para ella, pocas cosas ay mejores que la primera cita en un buen restaurante, pero la influenza se llevo esta posibilidad todo estaba cerrado, poca gente era la que se atrevía a no hacer caso de los paniqueates anuncios de los noticieros, habría que comprar mas café para llevar y recorrer la cuidad sin mas, recordó esa novela donde todos eran ciegos y caminaban sin rumbo, así se veía toda la cuidad, deambulaban por lo que se fue, eso que le da sentido a sus vidas, comprar, beber, bailar, comer, ver, tocar, sin ello parecía no tener sentido nada, ni había razón alguna para hacer algo, a un así la calida presencia de Mariana quien básicamente hablaba en monosílabos le costaba tanto conservar viva la conversación, pensaba en lo sencillo que seri estar sentado bajo las flores púrpuras de las bugambilas en Cuernavaca con la punk, que le diría en comentarios cortos que ya nunca mas iban a coger por que solo la utilizaba, pero al final del día ya tomada, le pediría ir al Heraldo a alquilar la azotea para tomar oporto y le diría “bueno una ultima vez solo porque me sobra una condón”, por un momento quiso dejar a Mariana e ir a buscar a la Punk par irse en el económico a Cuernavaca, sin mas solo por que no tenían nada que hacer y bailarían y comerían, la besaría y lo besaría sin mas como pasan las cosas, con Marian no era así, todo pasaba lento y perezoso, caía sobre el un peso que le comenzó a molestar, Marian lo tomo por el brazo y lo atrajo hacia ella – mira, mira que es eso- el simple contacto le hizo olvidar sus cavilaciones y quedar rendido ante las preguntas y los lentes de armazón blanco, eran hipnóticos, lucia mejor que las demás y eso la dejaba hacer esas cosas gritar, apuntar a la s personas, tropezarse con ellas y no pedir perdón, interrumpir sin mas solo porque veía algo que le gustaba, la inocencia fingida en ello le gusto al cantante – son budistas, salen todos los sábados a hacer sus rezos, ahora ay unos piratas que piden dinero, pero estos que no piden son los originales – una peregrinaron de no mas de diez personas de todas las edades vestidas en blanco con túnicas cantaban en un idioma incierto, hacían música con una caja ovalada de madera y campanas de diversos tamaños, todos traían huaraches de piel curtida y suela de llanta, Traian el rostro pintado con líneas blancas y rojas, -mira al de atrás lo conozco “John” - uno de los marchantes volteo con sutileza y los miro fijamente con sus ojos azules claro, se separo haciendo un ligera reverencia – que onda Spider – que dices John – puras mamadas como siempre – ojala pudiera decir lo mismo pero yo ni mamadas – no seas grosero Spider acuérdate que vengo contigo - disculpa, primero lo primero John, Mariana , Mariana , John – y tu Spider aunque deja te digo que no estas haciendo honor a tu apodo – no pues no, lastima que esta guapa chica que me honra hoy con su presencia, desgraciadamente somos solo amigos – ya decía yo - ¿Por qué honor? – No por nada Mariana – no sabes por que le dicen Spider – el cantante lo miro con fijamente con lo ojos temerosos, como diciendo algo, pero los grandes ojos azules de John estaban fijos en Mariana – ay pues por que siempre sale con pura araña - ¿que? – Mariana se puso roja y abrió la boca en señal de indignación – no, no, pero por eso dije que no hacías honor a ese apodo – a ya pero, en serio siempre andas con puras arañas – ¿sabes lo que quiere decir araña? – si, fea ¿no? - es que con las que sale son mas que feas – como – cállate John – bueno me callo, y que onda Spider vamos a ir al retiro a tepoztlán o no – pues no se.. si me prometes no dártela de Jack Kurack y salir con tus mamadas de comida macrobiótica y eso, si vamos a beber vino y a hablar de otra cosa que la paz interior y el nirvana si voy – vas Spider, ya rugiste, igual si no armamos otra cosa en el terreno de tu amiga la Monster inc. Ya les dije que no le digan así además particularmente ella no me parece fea – se dio cuenta que su comentario molesto a Mariana y se arrepintió de haber hecho tal comentario tan apresurado, aun así le molesto que hablara así de la Punk, no supo que mas hacer y tomo a Mariana de la mano, y le dio un beso en los nudillos – Bueno John ay te ves que ya te dejo tu peregrinación – no te apures conozco la ruta – se quito una pulsera de a mano izquierda y se la tendió a Mariana – toma es de caoba, es para la rezar en momentos duros , llévalo contigo y cundo sientas necesidad tiéndete en el suelo, o en una banca o en el césped y reza al dios que quieras, o a nadie rézate a ti misma, lo importante es que lo hagas tuyo – y que es John – un rosario Budista, a Spider le he dado varios pero los regala en las borracheras, no debes regalarlo ni perderlo es tuyo o te lo di a ti porque sentí la necesidad de dártelo, la energía que se formo entre nosotros me dijo que debía pasar de dueño mientras no sientas algo así no, no lo pases – ya te dije que siempre siento la energía cunado lo he regalado – estas pendejo Spider, lo que tu sientes es la peda que siempre te pones, no se neta como puedes envenenar tu cuerpo así, es como ingerir pequeñas dosis que a la larga van a alejarte de la perfección – ya para con eso , veneno , veneno , lo que se llama veneno es la mierda de mundo de cuidad donde tenemos que vivir, la mierda de gente que anda por ahí imitando pensamientos de alguna revista de moda, vivir mi querido John son dosis diarias de veneno directamente en la yugular, tarde o temprano te empañan el corazón y entonces si la puta perfección se va por le carajo y que da solo el marasmo de el trajín impuesto por la absurda partitura social, tu te engañas con tu mierda budista ni siquiera sabes bien que eres, wey si no mal recuerdo eras mesero del bomers, católico y borracho como yo – y de un día para otro te volviste budista por que te enamoraste de la guera hippster esa que ahora y ni esta en tu grupo – si esta, se fue a Japón para encontrarse con sigo – ves wey una burguesa mas de mierda, unos se van a Europa a comprar ropa, otras a Japón a comprar rosarios de seda y maderas preciosas, son lo mismo – no, no lo son, a ver tu siendo cantante lígate a una de las chicas fresitas del bomers, te ven con asco – así me veía Renata cuando era mesero, te acuerdas no que me hacías banqueta y ni su nombre nos daba, en cambio ahora en uno de los campamentos - Se acerco al oído del cantante – me la cogi, wey créeme que seria mahometano o musulmán u hombre bomba por volvérmela a coger – se alejo dirigiéndose a los dos - perdón por el sereteo, tu algún día me lo dijiste Spider, ay dos formas de ser triunfador en este país soñando, que algún día logres serlo, la mas difícil o buscando paliativos que te hagan triunfador siquiera a ratos, y mira Spider eso hice – de que hablan, y por que hablas así ¿estas amargado o que? – Mariana dijo esto con un inocencia fingida y estupida – no, solo somos naturalistas nos gusta la realidad tal cual es, por miserable o cruel que parezca, por que al final parece, no es, pero al fin Spider me voy, pero yo pregunto quien es mas farsante yo por fingir ser Budista o tu por fingir ser cantante, sabes que siempre te admire por eso, y al final pues te imite – bye John – by Spider, bye Mariana – Mariana se despidió con un gesto despectivo, caminaron sin decir nada una cuadra, el sol caía recto e inclemente por la banqueta Mariana lo tomo de la mano y lo cruzo al otro lado donde árboles frondosos proveían de sombra a la acera, el contacto con las manos delicadas y pequeñas de Mariana lo puso alegre y nervios, camino torpe por la acera y la miro sonriendo, como hacían falta los malditos restoranes y tiendas, seria el momento preciso cuando comprar algún detalle que la hiciera pensar en que era detallista y tierno y no un rarete amargado, de pronto lo abrazo y le pregunto con su tono de inocencia fingida – deberás sales siempre con puras feas – no, pues yo no las veo feas, pero si no son arquetípicas – pero por que, te gustan – pues por que son mujeres como todas – y si crees que el mundo es una mierda – no, no cero, estoy seguro - la miro de soslayo son una sonrisa – lo tomo del brazo y siguieron caminando – entonces ya no te quiero decir Spider – pero Spider me gusta – seria como decirme fea cada ves que te hable – pero ya nadie se acuerda John porque le dije en una borrachera – tomas mucho – no mas que la ves que nos conocimos – me gustas borracho eres mas abierto y jovial – también mas tenton - que sobrio no tientas – no sin permiso ¿puedo? – no seas tonto obvio no – ves, por eso me gusta estar borracho parece que toda la lógica se reconfigura a mí conveniencia y no le hago daño a nadie con eso la ética toma un nuevo sentido tras la cervezas que chocan en los tarros de vidrio y las gotas de whisky que se resbalan juguetonas por las comisuras de las chicas guapas como tu, que tararean las canciones que canto, los movimientos hipnóticos de sus bocas al bailar al son de mis palabras, es muy bello, como estar contigo pero con mas sudor y eructos – a veces no te entiendo bien pero igual me gusta como hablas – cuantas veces había repetido Mariana el “me gustas en el día”, ¿realmente le gustaría?, pensaba en eso mientras caminaba a casa de su tío con tacos al pastor y una rebanada de pastel de chocolate, el seria el beneficiado con que los restoranes y bares estuvieran cerrados, aun era temprano, iba contento escupió ante la mirada atónita de una familia, recordó la contingencia y la prohibición para escupir en la calle, tosió y se aferro de la pared fingiendo un ataque de tos volvió a escupir y vio como la familia caminaba por debajo de la banqueta evitándolo como leproso, los vio alejarse mientras se reía pensando en las caderas de Mariana cuando después de un breve y casi imperceptible beso apenas en la comisura del labio no podo sino correspondes con una rápida mirada acuosa y añorante y le dijo adiós con las manos tambaleantes mientras veía como balanceaba soberbia sus caderas sobre el anden del metro, estaba feliz con el resultado, fue un día difícil, pero sabia que la volvería a ver y eso lo ponía contento, llego a su casa cantando tan fuerte que su tío salio a recibirlo, - ¿que cantas hijo? , Golden brown, tío, ¿ya cenaste?, te traje algo – uy pues ni me da hambre, no te hubieras molestado – esas expresiones de senectud en su tío lo entristecían antes habría dicho “uy a huevo”, se quedo a dormir ahí, mientras le contaba con hilaridad los pormenores de la contingencia sanitaria – han de ser mentiras del gobierno para chingarnos no mijo – pues yo creo que no totalmente mentira pero si están exagerando los hijos de puta, pero la gente esta paniqueada mal viaje tío – pendejos - se quedo en su vieja cama e intentó masturbarse pensando en Mariana pero sentía algo por ella que le impedía ponerla en el plano erótico, se desviaba inmediatamente al romanticismo mas meloso, sintió asco por el , volvió a la tarea pensando mejor en la Punk, ella siempre le era efectiva con sus ojos alargados y su delgadez creaba nuevos recuerdos con los ya vividos y le produjo el efecto pretendido con agradable familiaridad.

Su casa estaba tirada y llena de somnolientos parrandeantes con dolor de cabeza y los ojos rojos, camino entre ellos sin que si quiera lo vieran – que onda Spider donde estabas nos fallaste – si ya no pude venir y después fui con mi tío y me quede a dormir - vino la Punk, pero como no estabas se quedo un nada mas un ratito – y que paso wey por que no estas crudo no bebiste – no casi no es que me dijo que iba a venir la hermana de Guadalupe y ves que andaba viendo si algo se armaba y no quería estar pedo – algo se armaba que tiene dieciocho Ranflas – ya va a cumplir diecinueve y además te vale madres – porque siempre quiere ligar con niñas desde que nos mudamos, te acuerdas cuando traías al grupo de chavitas de dieciséis – que quieres wey es mi estrategia, tu ligas con feas, yo con niñas, por que lo hago , pues por lo mismo que tu no hay de otra, son las que nos pelan – si wey pero lo mío es mal visto pero legal, lo tuyo esta penado por la ley de dios y la de los hombres – no seas mamon, si ya están mas despiertas que nosotros – no seas cerdo wey date cuenta que ya estamos acercándonos a los treinta – pero estamos mas jodidos que cuando salimos de la universidad – siempre a ponerme triste, y que no te llamaron de algún bar, ya necesito cantar si no voy a tener que verme el la jodida necesidad de trabajar – que wey ya no tienes nada – no wey si le tuve que pedir al Jairo, que por cierto ¿donde esta? – se quedo dormido en el baño – bien – pero no, no llamaron, de ningún lado si quieres al rato salimos a vender ay tengo el carro y el de la carnicería me financia todo ya nos conoce, y refrescos y ese desmadre ay tenemos – no esta prohibido vender por lo de la influencia – para los burgueses y los hijos de puta con fancy restoranes, para la banda nel , la doña queka vendió en la mañana ahí desayuné, además nos ponemos tapabocas – no se wey, no habías dicho que ya estabas hasta la madre del carrito y el carbón y la gente de mierda que te compraba – si wey pero igual no tengo varo y quien sabe cuando se reabra el restaurante y solo me vana pagar por mitad - ¿Qué esta mas Jodido Ranflas el carrito o el restaurante? – ay se van, pero por lo menos en el restaurante me alcanza para financian mi renta y la tuya – pero igual de jodido – pues la neta mas, trabajo mas, las viejas están horrendas, el jefe es un mamon, y yo no se para que quieren un chef si mandan todos los platos ya hechos y empaquetados, esta de la verga y yo sobrio, nel Spider vamos a chupar a la azotea – vamos wey – voy a recoger sobrinas y hacemos un agua loca – nel tengo unas de Jack Daniels que deje escondidas para la banda – solo una Spider ay que estar sobrios para vender al rato, igual por ser domingo sacamos algo – no te pongas reina, todavía que tenemos que salir a humillarnos – wey humillarnos que, tu y yo hemos vivido de humillación en humillación, vender en la calle es lo de menos, te recuerdo que yo el mejor chef de mi generación soy cocinero en jefe de un jodido restaurante de cadena y un pendejo administrador de empresa es mi jefe y me dice como cocinar y tu cabrón tu, cantas para que te abucheen y las chicas wey nos han bateado tan sistemáticamente que podríamos escribir la metodología del perdedor vapuleado por la eterna competencia del neoliberalismo – igual se podría llamar la verdadera senda del perdedor – cálmate Bukowski, ves en lugar de pensar en competir piensa en ponernos pedos y en beber a al luz de las farolas de la glorieta empedrada mientras ganamos un varo, para que puedas irte a Cuernavaca el fin siguiente acepta que no soportas los fines en el Distrito, extrañas tu barecito lleno de fresas y las ventanitas rojas por donde se alcanza a ver las nalgas a las chilangas que la rondan por esos Lares – pues si, pero quien sabe si abran para la semana que sigue espero que si – subieron a la azotea hablaron como hacia tiempo que no hablaban, como cuando iban juntos a estudiar ingles a los quince años, Ranflas tenia unos ojos pequeños y rasgados como de oriental, cabellos crespos y secos, y la piel pálida, media mas de uno noventa y cuando caminaba parecía jorobado, Spider lo vio siempre como un gran chef en la cocina de su restaurante donde el cantaría junto a una banda de bohemios tocando jazz y acompañando su barrida voz cavernosa, pero los últimos años habían visto varios de sus sueños hundirse, habían trabajado pintando casas para comprar un carro- parrilla, para vender tacos gourmet en la glorieta empedrada donde confluían el barrio clase media baja donde vivían en una casa destartalada que un anciano le rentaba por dos mil setecientos al mes y el barrio clase media alta donde tras una reja azul de tres metros se aglutinaban ingenuos que soñaban con ser clase alta y compraban autos de medio millón y pantallas de cincuenta pulgadas para pagar a créditos y metían a sus hijos en colegios con uniformes bonitos y canchas de tenis donde no se mezclaran con los nacos eso los ata siempre a su clase, carajo por eso son clase media pero viven en un deseo de parecer mejores, ese publico era el ideal para venderles tacos caros que los de el otro barrio no quisieran comprar, y así poco a poco tener el dinero que le faltaba para su restaurante, algo pequeño para estar ay con la banda, sin preocupaciones, con un poco y personal dos o tres, unas diez mesas y una carta que cambia cada seis meses, los días pasaron y ese sueño se veía mas distante, el se había vendido a una cadena estadounidense y el carro estaba empolvada en el patio, todo lucia ya para le cantante como sueños de adolescencia y ahora sencillamente bebían estoicos en sillas de madera reclinables en la azotea viendo las nubes blancas y sus macetas de marihuana, fumaban muy de vez en cuando pero a ambos les gustaba ver sus matas grandes y llenas de hojas verdes enmarcando su azotea, tenían lámparas hechas con cubetas de colores y cactus que se habían robado en sus viajes de acampado con John – sabes cual es el único sueño que me queda de cuando estábamos babys – cual – salir con las chicas buenas, te acuerdas cuando no nos dejaban entrar a los antros y decíamos que algún día saldríamos con ellas y los pendejos que andaban con ellas serian unas ratas de oficina y nosotros tendíamos el varo – si mi Ranflas, y nos fallo carbón, esos weyes si son ratas de oficina pero aun así se quedaron a las chicas buenas porque seguimos estando mas jodidos – chale, pero por eso tenemos al buen Jack Daniels que nunca nos ha bateado, oye Spider y sigues pensando que pensar así en misógino- como así - ya sabes dividir en chicas buenas y feas, y solo poder acceder a las buenas si tienes varo y eso – si, si lo es, es peyorativo para las mujeres , pero en el fondo todos piensan mas o menos igual, solo que algunos y algunas buscan siempre justificarse y otros son unos cínicos de mierda como nosotros, y no es que sea malo, la neta yo quisiera irme a Cuernavaca de vez en vez con una chica guapísima, alta y con carme en los huesos en lugar de con la Punk, eso no quita que quiera a la Punk mas que a cualquier persona en la vida es la única persona que he conocido que considero no es una mierda, tu eres chido Ranflas pero aceptémoslo al igual que el aquí presente eres una mierda – si, ya hemos aclarado este punto en otras ocasiones, - y nada, la quiero por quien es, pero no voy a mentir que no me gustaría una chica que se cayera de buena aunque fuera una de esas personas mierderas que siempre hemos odiado – si la neta yo también, hemos hablado que las chicas son lo único rescatable en este valle de smog y lagrimas llamado DF, pero tu no ibas a salir con una niña que según muy chula – no, no según, esta muy chula – y entonces – pues le gusta mi actitud ruda, desenfadada, despreocupada y misteriosa – ah otra victima del cliché y le vas a fingir hasta que puedas cogertela – no, por dos cosas, uno por que me encanta y no la quiero para eso y dos porque eso mi querido Ranflas, nunca, pero nunca nos ha funcionado y si al método científico nos limitamos, el ensayo y error nos arroja el siguiente resultado, tu y yo solo hemos cogido cuando ellas han querido, si no fuera por las chicas borrachas y calientes seriamos vírgenes – amen y salud mi muy querido Spider, pero si no la quieres para eso , entonces ¿para que la quieres ? – pues igual solo para verla, me gusta, me gusta como se ríe, como se mueve como se talla la nariz cuando le pica, como se hace la estupida para parecer inocente, me gusta y ya – no te querías casar con una guerrillera o con una pintora o algo así – antes cundo pensaba que eran genuinas, cundo conocí una en verdad me di cuenta que solo eran perdedoras desorientadas como yo, y ahora me gustaría mas una chica lo mas común que se pueda, al menos son mas transparentes y se a que atenerme – crees que tiene razón Jairo cuando dice que nos vemos bien pendejos y urgidos siempre hablando de mujeres – no se, lo que si se es que ese wey se ve peor abrasado de la taza del baño y siempre hablando de autos – las horas pasaban el cantante tocaba ya alcoholizado su guitarra golpeando las cuerdas con fuerza, mientras Ranflas fue por los cortes de carne para marinarlos y hacer su vendimia de tacos VIP, bajo a lavar el entelarañado carro – parrilla, veía como todo bailaba a su alrededor los somnolientes crudos ya se habían ido, tomo la manguera y lo lavo tambaleándose mientras succionaba las ultimas gotas de whisky del fondo de la botella, pensó en como seria volver a vender en la glorieta después de dos años, y se sintió alegre y protegido por los recuerdos calidos de las noches en la glorieta, cantando con su guitarra y bebiendo cerveza escondida en vasos de úncel para que la policía no se diera cuenta, mientras Ranflas cocinaba en sus sartenes y despachaba con un cuidado e higiene sepulcral, casi no lo dejaba participar a menos que hubiese mucha gente, aun así le deba la mitad de las ganancias que nunca fueron abundantes, siguió pensando en eso y le dio gusto, por un momento deseo que el tiempo no hubiese pasado, dio el ultimo sorbo a la botella y después tomo un poco de agua del la manguera.

Mariana cubría con un alo de omnipresencia los primeros días de a semana, no había nada que hacer para olvidarla y con todo cerrado y todos los medios cubriendo la epidemia, comenzaron a saltar rumores y números dispares muerte por allí y por allá, - nos estamos muriendo de gripe Ranflas, de gripe – en el fono sabemos que nos va a matar alguna vez a todos es darwiniano el mas fuerte y evolucionado sobrevive y la gripe es invencible, OK influenza aquí estamos sin tapabocas, ni sanitizante, ni nada y ayer vendimos carnes al carbón sin lavarnos las manos, te vencimos por que no tienes nada que quitarnos asquerosa influenza de mierda – a mi me quito el trabajo, no tengo donde cantar y en el puente de este fin de semana no va a haber nada ya dijeron que vana a cerrar todo para es fin, así que ya valí medres, me quito la posibilidad de armar algo con Mariana – te presto si quieres wey, o salimos a vender hoy vas que ayer algo salio – no se voy a ver a mi tío y al rato te digo – me mandas un mensaje si, si , para ir por la carne –vas la calle lucia normal la gente salía de sus empleos para ir a comer y las oficinas brillaban en sus deprimentes blancos y los empleados con traje y corbata deambulaban enfermos de esperanza mientras sudando golpeados por el sol, aflojaban sus corbatas apretadas, todos traían tapabocas azules o blancos, deban asco verlos por ahí deambulando con miedo, no había niños en la calle, ni señoras en vestidos de manta con bolsas grandes, ni ancianas con bolsas de mandado llenas de frutas, algunas tiendas estaban cerradas, y la esquina donde los miércoles cantaba con su guitarra afuera de los cafés terraza estaba desierta, se sumergió en las profundidades del metro donde zombies con tapabocas y guantes de látex intentaban desaparecer en le espacio con tal de no tocar a ningún chilango gripiento, que cagante parecía todo, llego con su tío fastidiado de la chingada influenza, estaba sentado en la escalera comiendo un pera y se veía tierno, apenas oyó las primeras pisadas de las botas cascadas del cantante y se levanto como para verlo llegar- mijo ya viniste, que bueno , hice caldo tlalpeño ya casi esta – bien tío ya tengo hambre - subió lentamente agarrado del sucio pasamanos, viendo como el su tío iba reduciéndose día a día, arrugándose en un proceso natural que no podía evitar, degradándose, cada día sentía por el mas del amor que le negó algunos años cuando solo podía lamentarse por aquellos motivos que le llevaron a esa casa vieja a crecer viendo a la cuidad crecer a su par haciendo casa sobre casas, oficinas sobre oficinas, carros que circulan sobro otros carros, y el, creciendo de desencanto sobre desencanto ahora veía a ese anciano decreciendo sobre si mismo, con ternura y gracia lo veía desaparecen en la que ahora parecía una inmensidad de departamento con muebles que olían a sexo viejo y cigarro – oye mijo no será posible que me traigas una muchacha uno de estos días – el anciano hizo como que lo miraba fijamente, a ultimas fechas ya no podía ni adivinar donde estaba sentado como antes, su vista también se estaba haciendo chiquita y oscura – no tío, es que con esta mugre de la influenza no he trabajado, ni trabajare hasta que reabran bares – ah si, no te preocupes, es que ya sabes, la vejes luego siento que ya me voy a morir, y no quiero irme sin sentir la piel de durazno terciopelo de algunas muchachas, tu que estas joven consíguete una buena mujer, para que puedas quererla y decirle cosas bonitas por la noche, eso es lo mas extraño a veces, no tener a quien decirle todas las cosas bonitas que se me ocurran – el tío se quedo con los ojos fijos en el caldo tlalpeño, el cantante lo comía con rapidez y gusto, no sabia por que su tío pensaba que era su plato favorito, nunca la había gustado realmente ese caldo espeso y picante, pero a fuerza del tiempo cada vez que lo comía sentía una felicidad infantil, esa que se siente al tocar aquellos juguetes destartalados y rotos donde se montaban las primeras fantasías, en el fondo en esas simulación de gusto por el caldo estaba la base de su forma de vida la simulación absoluta de todo aquello que le gustaba por casualidad, canto junto con su tío algunas canciones de José Alfredo, - tu me querías decir, no se que cosa, pero calle mi boca con mis besos , y así pasar muchas, muchas horas – y así pasaron muchas, muchas horas – una pálida y triste luz se filtro por las ventanas ocres, por la mugre dejaban ver los abundantes cabellos grises y limpios de su tío, le dio un abrazo y una caja de chocolates belgas que le robo a Jairo de su cuarto – te veo mañana o el miércoles tío – si mijo, que te vaya bien y ya no tomes tanto te estas poniendo panzón, y gracias por los chocolates, pero ya sabes que no puedo comer ya nada de azúcar – a si no me acorde tío , nos vemos – se alejo riéndose, en la puerta vio como desenvolvía un chocolate y se lo metía a la boca, con las manos en las piernas masticando con alegría infantil, bajo contento recordando al ranflas – wey es como darle veneno ¿quieres matarlo o que? – no quiero que vivía, pero que viva en realidad no que sobreviva la realidad ya se esta encargando de arrancarle todo poco a poco, yo solo le regreso algo de lo que después de tanto la jodida vida le quier negar – el metro seguía lleno regreso pensando en algo para hacer, leer parecía la única opción apetecible, pero sin café y sin los sonidos de los clientes y los meseros, era como masturbarse sin pornografía.

Hablarle a Mariana se volvía una necesidad urgente, por un lado había pensado en ella todo el tiempo y por otro no hablarle era mostrar poco interés, pero sentado en la azotea con una botella a medio llenar de vino blanco y una panorámica de la cuidad infecta de virus cagantes que ponían a la gente mas pendeja que de costumbre, el cantante se mecía en una vieja silla de madera mientras pasaba las hojas de una revista de diseño llena de arte kitch con descripciones pretenciosas, masticaba una hoja de marihuana sabia como a hierbabuena amarga, pensaba en las caderas de Mariana, en como Martha sabia besarlo justo en el momento que se molestaba por algo y hacer desaparecer el enojo, y el los ojos de avellana de la Punk y la forma en como lo miraba cuando cantaba haciendo lo sentir útil, y en la mirada triste del ranflas mientras hablaba de su trabajo de mierda y como se mecía con las manos en las bolsas, mientras jalaba su ropa siempre pulcra y bien planchada, y de su tío mientras tembloroso acariciaba las piernas rechonchas de la costeña, y de Jairo chingando por la renta que tenia meses que no pagaba, la punta de sus botas danzaban al ritmo de una canción ruidosa que emitían los árboles alborotados por el aire que huele húmedo a verano que se avecindaba con la promesa de lavar lo pegostioso de nuestra vida infecta de influenza, desamores, deseos y tristeza que huele a smog y a comida rápida y aromatizante de pino, en el tendedero su cazadora café se oreaba para perder el olor cigarro y a cerveza rancia que le dejaban las noches en le castell, nunca pensó que lo extrañaría pero hoy lo extrañaba, Jairo subió azotando sus grandes pies sobre los ladrillos rojos de la azotea – te hablan wey, una tal Mariana – el corazón la salto queriendo salir expulsado del tórax e irse bordeando hasta Cuernavaca donde todo era seguro y no había mas trabajos para el que el de cantante, y no debía buscar la superación o el desarrollo su voz no se lo permitía, era malo y ya y le gustaba serlo y no esperara mas de lo que el pudiera proporcionarse, ahora había salido de esa zona, debía hacer merito, quedar bien, no beber entre semana, el corazón le seguía brincando como burlándose – que wey vas a contestar o no – si wey pásamela – oye wey, no viste unos chocolates que estaban en mi cuarto – no wey, ni siquiera he entrado a tu cuarto – tomo el teléfono oprimiéndolo y pensando en todas las batallas que había perdido en su vida – que hay, habla Spider – hola Spider soy Marian, por que te olvidas de mi – aaaa , perdón he estado ocupado -¿en que? – tiene un punto sólido pensó – mmm, pues buscando como obtener varo, ando quebrado y pues sin bares no tengo trabajo – a, oye estoy aburrida yo tampoco estoy trabajando, no quieres salir por ahí – si vamos, pero a donde – luego vemos… – al colgar se dio cuenta que no le había preguntado en que trabajaba, realmente no le importaba seguramente era maestra de ingles o trabajaba en TV azteca acarreando publico, pero debía hacerlo por cortesía descoloro su cazadora y limpio su sobras antes de salir, pensaba en temas para hablar con Mariana y tener que hacerlo le molesto y pensó en regresar a la azotea pero quería ver la sonrisa socarrona y fingidamente inocente de Mariana, llego al lugar Mariana estaba con una amiga blanca como leche y de cabellos dorado pálido, delgada algo guapa pero resultaba molesto verla – hola – hola guapo – ella es Kristi, el es Spider – hola Kristi – hola, como estas - he tenido peores días –ambas se quedaron con cara de pasmo sin gesticular siquiera – era un chiste – ahaa – y bueno chicas adonde vamos – no se tu dinos- pues que difícil cundo no hay nada abierto – pues nada mas a caminar y a ver que compramos – caminar por las calles medio vacías, sacando temas y temas que eran solo respondidos con monosílabos hacia cansada y lenta la situación, debía entretener a ambas como bufón de circo, ese encasillamiento en el chico gracioso que si no es gracioso no es nada le provoco incomodidad, Pensó en un método para desembarazarse y después de un rato que le pareció infinito dijo – debo ir a ayudar a poner el puesto para en la noche porque como mi amigo con le que vivo y yo no tenemos un peso en los bolsillos estamos vendiendo asado en la noche – ay que padre a que hora –mmm … , como a las ocho y media empezamos - ¿Dónde para darme una vuelta y hacerte compañía ?.

Marinaba la carne con sal, hierbas, pimienta, ablandador, aceto balsámico, aceite de oliva extra virgen, cerveza de raíz, ajo molido y dorado, cebolla, unas gotas de miel, unas gotas de naranja, un chorrito de almíbar y una mirruña casi imperceptible de azafrán que era el ingrediente secreto que todos percibían pero no identificaban, lo hacia mecánicamente lo sabia de memoria , habían creado la receta entre el y el Ranflas, cuando aun ni Ranflas era chef, ni el, cantante, Ranflas prendía carbones en el anafre del carro y ponía aderezos y verduras en las salseras de cobre recién lavadas, el cantante miraba el empedrado de la calle iluminado por las farolas blancas recién cambiadas para seguridad de los ciudadanos, como la oscuridad fuese la causa de la delincuencia, una de las rocas se parecía a las redondas caderas de Mariana y recordó lo aburrido que a ratos le resultaba Mariana, y que viniera en un rato a invadir su espacio un espacio perdido una glorieta de nadie, que habían conquistado como dos exploradores, que la habían arrancado de lo establecido, el único legado de los setentas para nuestra generación, el ultimo dejo de socialismo, la única esquina donde no ay edificios, escritorios, teorías de ventas, y llegaba ella como una diosa castigadora fustigarlo por su indiferencia ante las mujeres bellas y su encanto y las consecuencias que conlleva, y usaría el hechizo de su cadencia y de la cintura que parece danzar como una serpiente acechante, como una huracán enorme que todo lo devora y que después vuelve tímido y travieso a la mar a esconderse entre la enormidad, aun así deseaba verla sin su fastidiosa amiga, verla sentarse sin decir nada a esperar, los primeros aromas recios a grasa y hierbas comenzaron llenar el ambiente y a darle un soberbio toque colonial a la calle, en un pequeño barril habían preparado clericot con vino tinto barato pero de buen cuerpo y dulce, el aroma dulzón y acido de la madera y el vino le provoco sentirse como el primer día que vendieron hacia ya cinco años, libre, estaba escribiendo por fin en el viejo y usado libro de su vida y al sentirse tan poderoso otra vez se sintió feliz y con fuerza para enfrentar a Mariana, quien despreocupada llego recién bañada, con una blusa sin mangas y unos jeans ajustados y entubados y botas cafés, empezaba a enfriar gracias a al viento que tímido arrastraba basura por la calle, entro por la cuneta contoneándose y curioseando los letreros – Ranflas alzo los ojos mientras, entregaba la primera orden de la noche, -sale brioche con arranchara y dos tacos de filete R y S – con un movimiento de ojos apunto a Mariana y le dijo al cantante sin dejar de verla - ya viste aquella chica que viene, a ella si le doy la especialidad de la casa – ella es Mariana puto – ¿no?, wey estas saliendo con esa chica y te quejas, estas pendejo – no estoy saliendo, nos hemos visto y medio ha avanzado pero la neta no jala – no jala que , wey , mírala, haz que jale, además si no estuviese jalando no vendría a verte – ¿mas clericot? – Si por favor joven – cuanto esta el vaso veinte pero si consumen mas de sesenta es cortesía de la casa –no dejo de mirarla caminar, se contoneaba en una danza descoyunturada y se acercaba lento, tramposo, como un gato juguetón antes de saltar – hola otra vez Spider – hola otra vez Mariana – los ojos de Mariana brillaban con la luz blanca de las farolas y el grueso delineado negro de dejaba ver la dimensión de sus ojos en su máxima expresión, el aire calentándose por el carbón y el aceite, le hicieron sentir un extraña sensación de familiaridad, tomo a Mariana por la mano y le beso en la muñeca, después le dio dos besos un por mejilla, y le presento a Ranflas, como su mejor amigo, que en realidad era su único amigo, bajo la luz de la noche oscurísima del distrito y con lo brazos descubiertos y sonido agudo de los autos saliendo de la cerrada, hacían lucir a Marian extrañamente bella, como una las acalles mojadas tras la lluvia, de pronto a su lado ofreciéndole un vaso grande de clericot y explicándole como lo hacían, el cantante se sintió gallardo y guapo, nunca se había sentido así la seguridad absurda e ingenua de Mariana le permeada, quiso entonces besarla pero se conformo en ir a la parilla a prepararle algo – que onda carnal, algo espacial para la dama – no deja yo lo preparo, atienda a los chavos que ya tienen cinco minutos esperando – abajo deje el sirlon cortado y marinado, prepárale un brioche con miel y queso azul, cortesía de la casa que se vea que no estamos tan jodidos – Mariana, de pie estática junto al barril se limitaba a mover con gracia sus pies como bailando una delicada melodía al son del chispeante arder de la parrilla, no lucia aburrida ni nada y la ausencia de esa necesidad humana de siempre estar haciendo algo, solo por que si, le gusto al cantante, con delicadeza, envolvió el emparedado terminado en una servilleta de estraza fino y los llevo a donde Mariana – toma , la especialidad de la casa – tu no vas a comer – he comido desde que empezamos, estoy lleno, pero brindo contigo – bebiendo un enorme trago de clericot que le calentó el cuerpo y le soltó la lengua que se negaba a hablar fluidamente – vamos a sentarnos en la barda – no tienes que ayudar a tu amigo, digo no ay problema vine aquí por que quería verte, no tienes que dejar de hacer los que tengas que hacer – no, no ay problema, si alguien alguna vez te dice que tiene que hacer algo en lugar de estar contigo, déjalo al instante , no vale nada, que cosa ay mas importante que estar con alguien con quien quieres estar, en este mundo de mierda nos hemos acostumbrado a que la casualidad nos obligue a convivir con gente que en realidad odiamos y desdeñamos, entonces la oportunidad casi minima, de estar con alguien que te agrade, o mejor aun te guste se vuelve un fenómeno raro, dejar pasar la oportunidad equivaldría a no querer ser feliz, entonces pregúntate siempre quiero estar con alguien que no le atraiga la idea de ser feliz, no debieses – los ojos cristalinos de Mariana reflejaban su rostro, en las comisuras de su boca pudo ver algo que delataba algo parecido a la vejes, Mariana masticaba despacio, una gota de aderezo y miel resbalo despacio por su rostro, el cantante la limpio con el borde de su cazadora gastada, - o ¿no?, no te agrada la gente que quiere ser feliz – depende la forma en como quiera ser feliz, si alguien es feliz siendo un teporocho no me agrada, si alguien es feliz siendo malo, pues tampoco – “siendo malo” repitió confundido, como sin entender tal nivel de abstracción, esbozo una pequeña sonrisa y se le quedo viendo fijamente – “siendo malo” – ay , ya no te burles, ya sabes siendo malo, haciendo cosas que dañen a los demás – como ser socialista, nihilista – o Perredista , Eperrista, Zapatista, Sandinista, Músico, Escritor, Hippie , Artesano, Filósofo, Arqueólogo, Biólogo, o vendedor con gourmet – Cállate Ranflas que te clavas en conversaciones ajenas – pues en esta particularmente me gustaría clavarme – cállate – no, no es cierto te entiendo Mariana, ¿te gusto, el especial de la casa? – si esta, buenísimos, deberían rentar un local, podrían ganar mas – si pero también adquieres responsabilidades y esto nada mas es paliativo acuérdate que yo soy cantante, cantante, ese es mi naturaleza, así como tu eres una roba corazones de incautos, - esa no es mi naturaleza, - como no entonces por que te mueves así, hablas así, te vistes así, bueno pero volviendo al tema, yo soy cantante no empresario – ya veo, y te gusta que sea roba corazones, - pues no es que me gusta me da miedo , pero estoy medio vacunado –ah si, ya veremos soy algo infecciosa mira no te pudiste deshacer de mi en el día y vine por ti – lo cual me hace muy feliz – ay pues no se noto en la tarda anduviste bien sangrón - mmm..., no mas bien es que tu amiga me cohibía y es que la cuidad no tiene sentido con todo cerrado y sin los oficinistas, no se me confundo, todo es demasiado Mariana para mi , eso es que eres demasiado para mi estoy acostumbrado a conformarme por que me gusta estar relajado y tu me perturbas – masticaba con sus frágiles mandíbulas, ranflas la veía suspirando sentía una especie de malestar que en algunos casos podría definirse como envidia, aquí solo era la ausencia absoluta de la normalidad, habían siempre hablado del por que no aspiraban nunca a chicas lindas y ahora, Spider con su ropa de rockero de los noventa y su absurda pretensión de ser cantante, tenia enfrente a una de las fantasías recurrentes del Ranflas preparar el especial de la casa para una chica y comerlo mientras babia vino y contaba historias que quizá nunca habían pasado, las facciones de Marian se movían al masticar con una uniformidad que recordaba las olas del mar, y el aire seguía soplando tibio entre las casas de los clase medieros mientras los autos se detenían a saludar o a llevarse algo para cenar, Mariana seguía sentada oyendo las payasadas del Cantante a quien derepente se la había quitado la tan comentada “alergia a la estupidez” , hacia el final de la noche, sin mas que vender en el carro se dieron a la tarea de terminarse el clericot, cantaban como nunca las viajas canciones de los Caifanes con las que habían crecido, y Mariana los secundaba con su chillona voz, se movieron cundo se dieron cuenta de que una vecina los observaba con desden , Mariana se tambaleaba caminaban del brazo a trastabillas por entre las piedras, se cayeron por culpa del ranflas, quien después se dio cuenta que lo hizo adrede ya que le enojo que Mariana abrazara con tanta naturalidad al Cantante, les metió el pie y cayeron los tres el carro se fue rodando solo calle abajo, el cantante y ranflas se levantaron a empujones y corrieron riéndose mientras trataban de alcanzar el carro al verse corriendo recordaron la infancia y el patio de la escuela privada donde jugaban vampiros y estacas y corriendo los dos siempre juntos aunque siempre los atraparan, pocos sabían que era de adrede para perder y poder ir a sentarse bajo la escalera a hablar de dragón boll y a verles la ropa interior a las niñas mientras, al verse corriendo le pareció un deja vu de esos tiempos – eh ranfla Vampiro – ja a huevo ¡estaca! – alargo el brazo y alcanzo el carro con la punta de los dedos la inercia lo jalo unos metros hasta que el cantante lo detuvo por la cintura riéndose regreso por Mariana que seguía tirada se había doblado el tobillo pero no tenia mas que un raspón, la llevo cargando a un taxi – te duele guapa – mas o menos, pero si puedo caminar – no te preocupes yo te llevo – nada mas al taxi – no ya es tarde que tal que te asaltan, se alejaron en un taxi rojo con franjas grises, en el camino Marian le hablo de su servicio social en marketing para un partido político, el cantante suspiro con un ya me las olía, mientras le sobaba con delicadeza el tobillo, al llegar a su casa Mariana le dio un ligero beso en la boca , una ligera capa de saliva quedo en su boca cuando regreso a su casa en el mismo taxi, el hormigueo que le provoco el beso lo mantenía en un estado marasmico y confundido, se sintió estupido y molesto, a su edad irse alegre a dormir con un beso de las buenas noches, aun así se sintió feliz, montones de basura crecían en las esquinas anunciando que eran mas de las doce, cuando el ranflas le oyó llegar le dio gusto de que no estuviese cogiendo con Mariana, no habría soportado la envidia, feliz tomo un ultimo sorbo de vino, el cantante aun con el sabor ligero del beso de Mariana trato de masturbarse pensando en ella, pero no pudo otra vez, - estoy encabronadamente enamorado, encabronadamente enamorado .

Los últimos días de abril se ponían más y más calientes, la influenza humana como le llamaban ahora para no perjudicar a los puercos, seguía en el ambiente y en mensaje solemne a la nación el presidente o al menos así se hacia llamar, anuncio el cierre por decreto todo el fin de semana largo de bares, antros, restoranes, cines, teatros, y todo lugar de hacinamiento publico – otro jodido fin así, y pensaba desquitarme en este puente de lo enormemente jodido que he estado, ya me canse de tener menos de cincuenta pesos, no ves lo caro de la vida hasta que no te alcanza ni para un jodido te verde helado frappe – desde cuando empezaste a tomar esa mariconeria Spider – no se Ranflas, desde que se te pusieron morados los huevos creo – siempre reaccionario y violento - dime si no es una joteria además cuesta cincuenta y un pesos – cincuenta y uno bien invertidos, sabe como debe saber madrearse a un junior en el antro – oye por cierto te hablo la Punk otra vez, y Mariana y un tal Jovito, a pinché Jovito supongo que es para cancelar mis números de mañana – si yo creo, que mal pedo ya me hace falta Cuernavaca me desestructuro, me siento como enfermo cuando no voy, - te acuerdas cuando teníamos que ira comer tacos cada fin después de ir al teatro universitario y cuando no íbamos amanecíamos gripientos – si, me acuerdo – wey ¿cuando perdimos nuestros sueños? teníamos tantas cosas que se veían luminosas, claras, el horizonte que nos vendieron termino en un camino de una sola vía, nos pararon de madrazo, con una aviso de camino en construcción, nos vendieron una obra maravillosa que aun no se ha terminado – no se si nos ha ido tan mal, wey lo que pasa es que todos lo años de estudio no nos sirvieron para ser “alguien en la vida” somos unos perdedores “si tal vez” , aun así los últimos años han sido los mejores de nuestras piteras vidas – oye te gusto volver a vender carnes, yo la verdad me sentí bien – la verdad yo también, volvimos a tomar las riendas de nuestro mediocre futuro – las calles que recorrieron n la infancia parecían no haber cambiado en lo mas mínimo, grandes grietas abultadas se levantaban haciendo de las banquetas un terreno difícil de transitar, la luz roja de la tarde le hizo pensar al cantante en cuanto tiempo tenia sin hablar con el Ranflas, profundamente, hablar parecía una necesidad cuando la cuidad se había cerrado por completo, el ambiente olía cada vez menos a virus y mas a aburrimiento, el miedo comenzaba a ceder y la gente estaba en las calles y en las banquetas convirtiéndolas en bares, cines, antros.

La punk buscaba entre un ramajal amarillo y avejentado, como si se le hubiese caído algo, su pequeña figura se perdía entre las grandes arvenses – que haces Negra – hola Spider que milagro, que te dignas a visitarme – es que tenia ganas y pues pensé en ti – quisieras estupido – si en efecto fue lo que dije, “quiero”, pero bueno repito ¿que haces? - buscando dientes de león salen con las primeras lluvias - ¿para que los quieres? – pues para soplarles y que caigan las cipselas sobre mi – estas muy ocupada ¿verdad? – y tu ¿si? – no, tampoco, ¿te ayudo a buscar? - pero con cuidado para que no vuelen quiero juntar muchas para sentirlas cuando caigan sobre mi cara, hoy cuando me levante se me ocurrió y pensé que seria bonito hacerlo me imagine bailando mientras caían las blancas cipselas y me gusto, casi pude sentirlo – la punk, no dejada de buscar entre la amarillejas ramas, su cabello lucia seco y sucio como siempre y su ropa de colores chillones muy ajustada, haciendo algo que para otros carecería de sentido, verla en su conjunto le dio la sensación de un mar en calma, se sintió bien y comenzó a cortar dientes de león con destreza , entre los dos debían tener mas de treinta, blancos, largos delicados, tan frágiles que un estornudo, un auto a gran velocidad o el viento podrían fraccionarlos para siempre y hacer volar cada fragmento blanco y esponjoso por la calle que como tras una catástrofe volvía pintarse de de gente que salía poco a poco – crees que ya son suficientes antes que nos las vuele el viento – unas cuantas mas espérate – corto tres mas con sus manos delgadas y cortas, - OK, Spider, a las tres les soplamos, peros ponlas en alto y las soplas hacia arriba OK – OK, Negra – uno, dos, tres, ¡YA! – soplaron con fuerza hasta que les dolieron los pulmones, las cipselas blancas y finísimas se elevaron cubriéndolo todo con su brillante vuelo que bailaba al son de el mas delicado movimiento, la Punk bailaba girando sobre las puntas de sus pies y manoteaba al aire para hacer volar mas la cipselas que querían caer vencidas por su peso, el cantante, de pie ,con las manos en las bolsas se limitaba a sentir el contacto suave, giraba lentamente para atrapar con su rostro la mayor cantidad posible, se le quedo mirando a la Punk quien se veía graciosa, y pequeña, mientras seguía girando dentro de la burbuja que se formaba con los miles de tallos blancos una a una, parecían acomodarse en una estructura efímera y hermosa, algunos transeúntes ya sin tapabocas miraban con simpatía y desconcierto, el Cantante silbo una estofa de have you ever seen the rain, la Punk mareada se colgó del brazo del cantante viendo como un ligero y frío viento soplo suavemente llevándose a dar otro paseo a las brillantes barritas que se negaban a caer – ahora que sigue, Spider – pues no se – sabes, me corrieron de mi trabajo – cual trabajo - pues el de traductora para la revista.. – Ayyy ese no era un trabajo, cuanto traducías, una página al mes – por lo menos cinco, y me pagaban por palabra – pues si tú crees que era un gran trabajo pues lo era, y tu otro trabajo, el de ventas – lo deje estaba de hueva y como tu dices, si ya vas a vender tu dignidad que al menos valga la pena, lo que ganaba no me dejaba ni para contratar los servicios de un cantante mediocre como tu para que me cante en la noche y me arrulle y me haga dormir sin pesadillas – pues yo soy barato – pero ahora no tengo ni trabajo, así que ni mediocres como tu puedo obtener – muy chistosa, caminemos – la cuidad iba recuperándose, la alerta seguía en su máximo punto, pero la gente le tenia mas miedo al aburrimiento que la influenza, construir el modo de vida de cada uno tardo decenas de años la cuidad era una esfera evolutiva y cambiante de lifestyle y modernidad, salir del trajín colonialista y poblerino, para unirnos a la globalidad ha sido lo que los chilangos consideramos nuestra gran conquista, y una gripa encabronada no lo iba a quitar, - oye ¿vamos a ir a Cuernavaca este fin Spider?, tengo algo de varo y la casa esta sola – no se, no va abrir el castell, ni ningún otro , seria ir a no hacer nada, pero la verdad ya lo extraño – invita al Ranflas y armamos la peda monumental – es que igual salgo con un amiga, que conocí – una amiga – si una amiga – la conocí en el castell y pues, no se ay algo que como amarrándose – el afable rostro de la punk, se torno duro e inquieto, visiblemente molesto, frunció el seño y contrajo las cejas en señal de desacuerdo, el cantante se dio cuenta y una creciente incomodidad se asentó por su cuerpo balanceándose la Punk no reaccionaba así, la ausencia absoluta de convencionalismos la hacia inmune a sentimentalismos y a la envidia, sus lánguidos y caídos hombros se tornaron oscuros y tristes y su figura se fue disminuyendo – la niña pendeja que conociste en el castell, la ves que me dejaste ir sola – si esa – si se veía pendejisima, además si es bonita pero no espectacular – si negra, pero es mas de lo que puedo exigir, no tengo trabajo, no soy guapo, no tengo coche, no tengo casa, mis papas no tienen dinero, y lo que hago lo hago por que fue lo menos peor, no porque lo haga con convicción, además solo somos amigos – si ya se, pero es que no me gusta la tipa creo que es de esas que solo andan por ahí a ver que cachan, y que te botan a los dos días, que como no tienen vida, pues se la roban a los weyes pendejos como tu – gracias por el merito – y es que me preocupas, tu y yo siempre hemos sido solitarias en una estomago repleto de desperdicio, nos hemos alimentado de la mierda que pulula en esta cuidad desde que te conocí, y ahora te veo rendido, queriendo lo que todos quieren, pensando en otra cosa que no es ir a Cuernavaca a embrutecernos, y el Ranflas trabajando en el Vips – no es un Vips – pero casi y te preocupa que deje mi trabajo en ventas, luego que te casas con ella, pero igual me sigues mandando flores en mi cumpleaños y en día del amor, para que de vez en vez cuando tengas problemas vayas a coger conmigo mientras me cuentas las hazañas de tu primogénito – de que hablas Negra, no te proyectes, Mariana y yo no tenemos nada todavía y probablemente no lo tengamos nunca, después que te pasa yo jamás he criticado a nadie y lo que hagas lo respeto sabes que siempre me ha gustado como piensas, y por ultimo por que siempre sacas eso de coger, yo nunca te he obligado a nada, ni presionado, ni mentido, la que después sale con cometarios fuera de lugar siempre eres tu, como; pero acuérdate que solo somos amigos, uuuy que bonito es poder disfrutar del sexo sin amarrarte a un wey, ay lo bueno de nuestra relacion es que es nihilista sirve para lo que sirve y ya, y después me sales con oye ya no vamos a coger nunca porque solo me utilizas y ahora con que cuando hipotéticamente me case voy a hacerte mi amante, que te pasa mira lo que dices y después me juzgas de ramplón, pareces secretaria celosa – bueno ya, es que me haces enojar – OK, te canto una canción y te compro un té helado frappe para que me perdones por hablarte de Mariana, - no es que me hables de ella, es que me cambies por un par de buenas nalgas que acabas de conocer y me dejes colgada con lo de Cuernavaca, además desde cuando tomas esas joterias – que homofóbicos son todos con el te verde, es rico y antioxidante – ves, joterias – ves por eso te cambio por unas buenas nalgas, y es que además pues a ti la verdad es que si te faltan – no seas pendejo – abrazo a la Punk con naturalidad, su menudo cuerpo se acoplo con familiaridad a los grandes y veloces pasos del cantante, no decía mucho, se podía sentir su tristeza, pero, “y ¿Qué?” pensó el cantante, “la vida es triste”. Mientas caminaban sorbiendo del vaso de te verde frappe bajo el inclemente sol, sonó el celular del cantante, la Punk seguía sin hablar casi absorta en sus pensamientos, algunas gotas de sudor salían de su frente y el rimel medio corrido le hacia lucir los ojos mas separados que de costumbre, el cantante miro su celular, una foto de mariana tomada por ella misma apareció en su pantalla, decidió no contestar, lo guardo y con sigilo lo puso en vibrador – sabes Negra mejor si vámonos a Cuernavaca, aquí esta muy bochornoso, nos vamos en el de las seis, como siempre, ¿va? – la Punk solo lo miro esbozando algo similar a una sonrisa.

Metro taxqueña lucia totalmente brillante a pesar de ser casi las seis de la tarde, el metro corría naranja y medio vacío, el cantante traía una pequeña maleta con un cambio de ropa, una bolsa con carne marinada sin coser, latas, pan brioche y europeo, una garranfa con vino, tartas de frutas que había extraído del pequeño refrigerador de Ranflas sin avisarle, no quiso invitarlo a Cuernavaca, primero porque quería estar solo con la Punk que había notado algo deprimida, y segundo porque le dio hueva invitarlo, camino por los andenes y fue al stand de el ejercito por un puño de cubrebocas y un bote con alcohol desinfectante en gel, algunas personas deambulaban como confundidas por la estación, salio a la calle, el aire olía a viernes por a tarde y a fruta vieja, algunos camiones hacían fila para salir de la central del sur, los Pulman rojos con gris eran la mayoría en la fila, la Punk lo esperaba en un puesto de periódicos repleto de pornografía y revistas viejas que se ofertaban a la décima parte de su valor original, ahí de pie con su figura apenas perceptible entre los movimientos de la central esperaba sentada en una mochila de acampar, con cobijas de color rojo y verde, una almohada, y una bolsa de víveres en la mano derecha una botella de Jack Daniels, se había maquillado discretamente y usaba una pequeña falda de manta amarilla una blusa sencilla gris Oxford y una cazadora de piel ajustada a la cintura, se había arreglado el cabello y lo llevaba anudado en un peinado alto y sexy, rara ves se emperifollaba tanto, se veía graciosa hundida ente la maleta esperando, al verla el cantante supo que algo estaba fuera de lugar y le gusto la expectativa – que hay Negra vámonos – vámonos – en la central los boletos estaban en descuento por la contingencia nadie estaba viajando , antes de subir al camión les tomaron la temperatura a la gente con temperatura alta los retenían para efectuarles una revisión en servicios médicos, subieron como siempre en el limpio pulman, era un mercedes enorme y nuevo, guardaron la maleta grande en le guarda equipaje - ¿Por qué traes cobijas y almohadas, negra? – a, si se me había olvidado decirte mi papa se llevo las camas y todos lo muebles, solo quedo la parrilla, el refrigerador y la estufa – ¿por? – por, lo del divorcio ves, que se estaban repartiendo todo, nos dejo la casa pero se quedo con lo muebles – fue un buen arreglo ¿no? – mas o menos, es que como es un hijo de puta, no sabemos que trama – que no crees que pueda actuar al menos en una ocasión de buena fe – tanto como tu actúas de forma responsable, no es cosa de a veces es así y va seguir viendo la forma en como chingar, lo ha hecho toda la vida, pero bueno no hablemos de eso – subieron al camión, el primer contacto con los suaves asientos es la parte favorita de los viernes, aquel contacto con el fieltro azul y suave , el olor del aire acondicionado, el aromatizante y la sensación crocante del las galletas, era como una gran portón de acceso a el por que de vivir, otro fin de semana en Cuernavaca, la agridulce sensación de sabre que haces lo que quieres pero que aun así no te basta, la Punk con cabeceaba con los ojos entre cerrados, sus largos aretes de piel y plata, se mecían hipnóticamente, su piel oscura resaltaba los colores chillones de el pullman, pasaron por el letrero de limite de distrito, “aquí termina La cuidad de México” – adiós hija de puta, - adiós gripienta hija de puta - dijo el Cantante , mientra pensaba porque al menos para ellos dos alejarse cincuenta kilómetros de la cuidad de México hacia tal diferencia, Cuernavaca y sus buganbilias, su ridículo clima templado, los chilangos fresas con sus casas con albercas techadas y restoranes con terrazas, pensó y no supo por que, si era casi lo mismo, aun así la idea de tomar un café amargo frente al castillo de cortes le pareció un buen negocio, soplo en el oído de la Punk para que despertara y cantarle al oído, pero no despertó, se quedo viendo los aretes y su vaivén, y las luces de los autos que comenzaban aprenderse a la par que la luna tímida comenzaba a refractar la luz fría que cubriría aquella noche, la central de autobuses seguía siendo la misma pequeña y olorosa a gasolina, caminaron hasta el zócalo por las escarpadas y cuidadas calles, no había casi gente en la calle, pero los carros corrían por la calle principal, en el adoquinado del zócalo cuernavaquense parecía recién cambiado, eran época de elecciones, las calles lucen siempre primer mundistas antes de las elecciones, se sentaron en una banca y compraron dos grandes tazas de café brasileño, se sentaron en una banca de metal, el cantante saco de su maleta una armónica y sin dejar de ver a la punk a los ojos comenzó a tocar inflando y desinflando los pulmones, Once upon a time you dressed so fine – a… el buen Dylan, si no canto siento que algo se me queda adentro y me intoxica – fíjate que Dylan te sale particularmente mal, pero eres el único que creo que sabe lo que canta cuando lo canta – habrá otros, pero no tendrán una Punk que se los haga saber – que no me digas Punk – pero si todos te dicen así – no me importa como me digan todos me importa como me digas tu y no me gusta que me digas así, no me siento bien – entonces ¿ “negra” te gusta mas? – si negra me lo pusiste tu – y tu porque me dices Spider, como sabes que me gusta – yo te digo Spider por que sales con pura araña – ja , ja , que chistosa - ay o no es por eso – ay pues si, para que mentirte, pero bueno deja que ahora te cante un son jarocho, - saco de su maleta una jarana y la afino, se puso de pie , y comenzó a manotear, “señores que Son es este, señores, señores el buscapiés, señores que Son este señores el busca pie” – la punk se levanto y comenzó a zapatear, algunos peatones los miraban con desagrado, “corte la flor del arroz por lo bonito que huele, cundo escucho tu voz hasta el corazón me duele” – el eterno aire inmóvil y tibio de Cuernavaca los hizo sudar – oye Spider, ni con tu son cras que voy a dejar que me cojas hoy – siempre hablando de lo mismo – “mi corazón es un lirio y el viento esta soplando, si despierto no te olvido si duermo te estoy soñando”.

A las nueve y media, la habitual hora para cantar en el castell, decidieron ir a casa de la Punk a cenar, no había nada abierto, las licorerías vendían botellas por cajas, todos compraban grandes cantidades para ir a beber en casa, la influenza había solo cambiado la cede de la peda de los viernes, no los hábitos, la necesidad de los primeros tragos se acentuaba en la garganta del Cantante, tomaron un taxi al llegar la casa lucia como zona de desastres, nunca habia sido bonita, pero el buen gusto de la Punk le daba un toque de chalet europeo, pero ahora sin los muebles, dejaba ver su procedencia Infonavit, de la puerta se podía ver el final de la casa, tenia dos cuartos una cocina, un espacio abierto e incoherente que debía adecuarse como sala, y una pequeña escalera de madera, que llevaba hacia la azotea testigo de innumerables borracheras al hilo, botellas de cerveza se esparcían por el suelo como decoración, una parilla fija en una esquina y farolas de plástico con luces de navidad dentro eran toda la decoración de esa azotea, aun así lucia familiar y acogedor, el cantante prendía carbón mientras veía las luces de Cuernavaca pasivas, amarillas, algunos laureles enormes movían sus ramas y el cielo no mostraba mas que oscuridad, la Punk se cambio de ropa, siempre que llegaban a su casa se ponía una floja pijama de lana, es día se puso unos ajustados jeans y una blusa de manta blanca a rayas doradas, se soltó el cabello, llevaba entre las manos dos pequeños vasos de whisky, el Cantante no supo que decir, estar con ella siempre había sido sencillo, como algo natural en esta ocasión era distinto, le tensaba la actitud de la Punk , sonriendo de mas por sus chistes, moviéndose sigilosamente, hablando poco y mesurado, y ahora al verla salir sin su pijama, le provoco una sensación de incomodidad, sabia que iba ser difícil tener sexo con ella esa noche, además de tenerlo, despertaría la maquinaria de celos y maniqueos que la Punk llevaba consigo y se activaba cada vez que tenían sexo, en realidad después de tener sexo es como si volvieran a ser novios, aunque hacia mas de cinco años que habían andado y cortado, ella nunca lo había tratado de nuevo como amigo, los primeros cortes comenzaron a crepitar sobre la parilla, y un aroma denso s elevo por el ambiente, los panes cambiaban a un color dorado sobre la salamandra, la Punk afinaba una vieja guitarra y tocaba algunos acordes incompletos que inundaban el ambiente, solo había en aquella azotea miradas furtivas cruzadas que se preguntaban que habría después de todo, después de los días abandonados a la influenza, después de los años de estudios y de todos los sueños que se fueron metamorfoseando en aquella azotea, rehaciéndose sobre las cenizas de carnes asadas y de botellas viejas de cervezas y de whisky, de un modo de ser que aparentemente había llegado a su fin, el cantante susurrando alguna canción triste volteo la carne, mientras acariciaba su vieja cazadora que parecía ser parte ya de su piel, y que la Punk estuviese en esa azotea también debía de serlo pero no lo era, comieron hablando de hazañas pasadas y de música, la punk toco en la guitarra mientras el cantaba entre sorbo y sobro de vino, cuando rodó la ultima copa de vino, ataron con ahínco el whisky, quizá lo que mas le gustara de la Punk era lo mucho que podía ingerir de alcohol y lo mucho que le gustaba ingerirlo, no había mas que hacer tomar, comer, tomar, come, coger, y ella era experta en todo, ya no recordaba si cuando la conoció le parecía fea como todos decían, ahora su rostro le era tan familiar que no sabia distinguir, tampoco le provocaba la impresión ecléctica y erótica que le provocaba Mariana, aun así como solo los viernes se sintió un poco feliz, acaricio su cuello, mientras ella seguía tocando la guitarra tras el ultimo vaso de Jack Daniels, de un brinco lo asió del cuello y lo besó – no me vas a coger hoy te lo aviso no me vas a coger hoy – lo beso con mas fuerza, pudo sentir sus dientes chocar contra los suyos y el calor de su frágil y escueto cuerpo al hacer presión sobre su pecho, la noche seguía fresca y el estaba mareado, temía no poder sostener a la Punk y dejarla caer, ella lo besaba con fuerza no sabia si el estaba correspondiendo o no, - escúchame Spider, no me vas a coger hoy Ok, no me vas a coger y a ver si no me extrañas cuando estés con la tal Mariana o con Marta con H o con quien sea, - no negra, te prometo que no te voy a coger, ni hoy ni nunca… – sin dejarlo terminar le espeto un puñetazo en la cara y un hilillo de sangre le corrió por el rostro y fue a dar a la cazadora – que te pasa negra – eres un estupido, y siempre lo has sido, un estupido y un perdedor – si lo eso ya lo se, pero que de esos que tu también ya sabias te molesto ahora, por que si solo por eso decidiste partirme la boca, creo que me debes una disculpa – cállate, idiota, vete de mi casa – pero negra ¿a donde? – ese es tu problema – no, tu me estas corriendo, eso lo hace tuyo también, déjame darte un beso mas me voy, te voy a dar ese beso apasionado sellado en sangre y luego me voy, en fin creo que ay fiesta en la casa del Moraima – con una sonrisa tímida, la Punk se acercó mirando al suelo y trastabillando, aun permanecía un recio olor a carne y condimentos, la loción agridulce del Cantantes envolvió las papilas gustativas mientras le limpiaba la sangre que aun chorreaba por las comisura izquierda de la boca, el acaricio con naturalidad la oreja de la Punk, sintió con cuidado el frío cartílago lleno de perforaciones diminutas, al final coronadas por un gran arete plateado en forma de mascara de lucha libre, hasta entonces se dio cuenta que se había cambiado también los aretes – te cambiaste de aretes – si es que lo otros me molestaban – a mi me parece que estos son mas pesados – no siempre lo mas pesado molesta mas, mírate a ti, el Ranflas es mucho mas pesado y molesta menos que tu –intento besarla, pero ella retiro el rostro y lo clavo en la cazadora aun con sangre – cárgame, llévame al cuarto ya quiero dormir – conmigo – no, ya te dije que no me vas coger hoy – la levanto en vilo, sin gran esfuerzo, ella le arropo con su brazos, las facciones de su rostro estaban visiblemente perturbadas por el alcohol, sus brazos se abrazaron del cuello débilmente, como ramas verdes de sauce llorón – te juro, que un día de estos no vas ya a verme, me voy a ir montada en todo el mal que me han hecho y va ser un cruel que me lleve elegante a un lugar donde no sin estar tan desdichada pueda estar enamorada – el cantante la oía solo a pedazos el monologo de la Punk, debía cuidar no caerse por la escalera, abajo con cuidado de no lastimarla la dejo con suavidad sobre le frío piso raso, tomo su mochila y tendió dos cobijas una sobre otra y coloco la almohada, la Punk estaba de pie tambaleándose después de tres pasos torpes entro al baño se dejo caer de rodillas y levantando la tapa comenzó a vomitar de forma estrepitosa, el cantante la miro con sorpresa ella rara ves vomitaba, tomo una pipa con sobras de marihuana que había quedado de la ultima borrachera, la prendió con el encendedor de estufa le dio dos grandes bocanadas un sabor quemado y amargo inundo su boca y garganta, estaba pasada y haba perdido todas su propiedades, le dio un pase mas y le dejo sobre a estufa, la Punk ya no vomitaba seguía recargada en la taza del inodoro – ¿como estas negra ? – bien bien, es que me cayo mal el whisky – la levanto suavemente sosteniéndola por el estomago, le dio un vaso con agua y enjuague bucal, le limpio la boca y la condujo a el cuarto la recostó sobre las cobijas, estaban frías y olían a gasolina, le quito los zapatos, los aretes y la cazadora, le dio un beso y sintió el acido sabor del enjuague bucal, lucia mas decompuesta que hacia unos momentos, pensó que no era tan fea como decían sus conocidos, se levanto y salio del cuarto – a donde vas Spider – a dormir negra – extendió la cobija que quedaba, se recostó sin quitase mas que las botas y la cazadora, cerro los ojos, pero no tenia sueño tenia unas raras ganas de llorar, algo no salía bien, algo no tenia sentido, debía haber algo que existía y yacía oculto en alguna veta de oro que no estaba explorada, conforme los días corren, todo va disgregándose, todo se va despeñando y queda reducido a terrones sin sentido, todo queda abandonado en días que duran muy poco y se suceden uno a otro sin formar nada en conjunto, ni mas ni menos, sintió entonces el peso de un cuerpo al caer en seco, las manos de la Punk le acariciaron el enmarañado cabello, abrió los ojos y pudo ver entre sombras las facciones que conocía de memoria, pero no podía verbalizar, ay estaban, la nariz laga y afilada, la boca grande y sin forma y lo ojos negros que lo miraban fijamente, la oscuridad lo cubría todo y solo unos halos de luz se desprendían de la puerta entreabierta del baño como cabellos que vuelan antele viento, el Cantante se dio cuenta entonces, mientas intentaba desperezarse que la Punk estaba en ropa interior, sintió la suave y valiente piel adyacente a la columna vertebral, la recorrió con la punta de los dedos hasta llegar al cuello – se le ofrece algo señorita , estaba intentando dormir – vine, porque no quiero que te masturbes pensando en la tal Mariana, me molesto tanto la idea que prefiero romper mi auto promesa de no volver a coger contigo, así que quítate esa mugre que llamas ropa – como sabias que iba a hacer eso – porque eres como todo tu genero un cerdo, y que lo hagas donde sea esta bien pero no cerca de mi, y menos pensando en esa Mariana – no se Negra estas borracha y pues no se si sea correcto aprovecharme del derroche sentimental que…, ja no es cierto es choro, tu sabes que no tengo empacho en aprovechar las situaciones – ya se, esas tan jodido que solo puedes adquirir en oferta – sacándose de un golpe el corpiño – pues ya ves, soy siempre el menú económico – el piso frío y duro limitaba la cantidad de movimientos que se podrían realizar sin lastimarse aun así el obstáculo se presentaba mas como un recurso poético que como un verdadero problema – oye Spider ¿Qué te gusta de mi?.

El lluvioso lunes en Cuernavaca no había mucho que hacer, lluvia clara y recia se azotaba recta contra todos los edificios y casas blancas, los cafés y restoranes seguían cerrados, el Cantante y la Punk tomaban late y sándwiches de salami y jamón de pavo, sentados en el Kiosco, el zócalo de Cuernavaca había transformado sus pendientes en arroyuelos, que corrían perpendiculares por todas partes, las grandes hojas de los hules sonaban como tambores por las gotas de agua, al terminar de comer caminaron bajo la lluvia casi no dijeron nada, caminaron cantando fragmentos de canciones, se subieron al Pulman empapados, el DF estaba seco pero nublado, había gente el la calle, unos tipos vestidos con batas blancas y cubre bocas vendían gel sanitisante en los cruceros, el cantante se despido de la Punk en la estación del metro chabacano con un abrazo – No quieres ir a comer a mi casa, me mandaron un mensaje que ay pizza – no Negra, es que quede de ir al cine con Ranflas y su hermana, y pues como no lo invite a Cuerna me da pena cancelarle – lo cierto es que iba a ver a Mariana, pero no quiso decirle a la Punk, nunca la había mentido, con ella no había necesidad, siempre le decía las cosas, tener que mentirle le molesto, se sintió incomodo, la vio decender del vagón del metro y caminar por el anden menuda y frágil, se entristeció por mentirle y por no ser mejor persona, para brindarle “algo” mejor, de nuevo “algo”, la abstracción era desesperante, el metro avanzo dejando ver un estela de luz roja tras las ventanillas.

Camino como siempre hacia el departamento de su tío, lucia triste e inmóvil, toco insistentemente la puerta, con golpes fuertes nadie abrió, lo primero que sintió fue un vacío en el estomago, mil imágenes y cuadros se posicionaron en su mente a mil cuadros por segundo, se proyectaron todos de golpe en colores irradiantes brincaron, y se retorcieron, aun no estaba listo para quedarse solo, para no tener a su tío para saber que estaba ahí, los ojos comenzaron a enrojecérsele, algunas frases aisladas le rondaban la mente, sonidos a viejos discos y el olor a tierra que se podía percibir desde el interior, el nerviosismo se hacia mas intenso, y los golpes sonoros incrementaban en fuerza, una vecina menuda y de aspecto desaliñado, con piernas cortas y rechonchas salio y al verlo inmóvil como centinela aguardando tras la puerta, lo toco en el hombro – buenas tardes muchacho, buscas a don Anselmo – si, le paso algo – dijo con exasperación y los ojos visiblemente rojos – no, nada no te preocupes, quería bajar, lo encontré sentado en la buhardilla y me dijo que si lo acompañada al parque que quería comprar un chicharrón con cueritos y ver pasar a las muchachas en bicicleta – ver, hace años que solo se lo figura, siempre se arrepiente de no ver mas muchachas – bueno pero no se puede vivir de ver muchachas ¿no ? – la verdad es que no se, en una de esas es posible, lo que seria imposible es una vida entera de verlas pasar y quedarse sentado como si nada deseando con las manos cruzadas y temblando de envidia cada vez que se ven pasar parejas, pero bueno mil gracias – de que muchacho para servirte – un peso se libero de su pecho, bajo airoso, sin pensar en nada no es fácil estar en contacto con la muerte y permanecer estoico, aun le temblaba ligeramente le rabillo del ojo y en las manos humedad fría parecida al sudor cubría sus palmas, al bajar cruzo la calle, vio a su tío sentado en una banca enfrente, como un pequeño bulto como una bola de helado sobre un palto, terno e inmóvil, soplando una de una cucharilla para lanzar burbujas, hacia burbujas que luego atrapaba con la mano, al lado el frasco rojo con jabón reposaba como el en la banca, parecía siempre haber estado ahí, parte orgánica del parque, un árbol que viejo y resistente sobrelleva los últimos años con hojeadas esporádicas, hierba uniforme crece entre las uniones de los boques de cemento que forman la banqueta, en ella las botas del Cantante con algunas manchas de lodo o de sudor, observaban a ese trozo diminuto de humanidad que se apropia de su lugar en el espacio, por un momento desea ser el lanzando burbujas y pensando en prostitutas y chicharrones de harina con cueros de puerco y salsa valentina, una burbuja geo forme le da en la cara despertándolo de su ensueño, en su ropa aun se percibe el aroma dulce del perfume de la Punk – que haces ahí tío – hola mijo, ¿donde andabas?, me dieron ganas de salir, a veces la casa se me hace muy chica y la recorro una y otra ves ya me la sabia de vista y ahora me la se de tacto, ¿sabes cuanto tiempo hacia que no hacia burbujas? - ¿Cuánto tío? – desde que eras chico, cundo te llevaba a Chapultepec, te acuerdas que siempre comparábamos pero a ti nunca te gustaron, yo las hacia para molestarte, te ponías rojo del coraje pero nunca decías nada – si, no se porque nunca me gustaron, si a todos los demás niños les gustaba andar corriendo con un cola de burbujas tras ellos – oye estaba pensando mientras caminaba por las casuarinas, ¿estas contento mijo? – no, tío, no del todo y pero a ratos la paso bien y ¿tu? – pues mas o menos mijo, hoy por ejemplo si.

De camino a su casa sonó el celular, era Mariana, no contesto, al pasar por la extinta peluquería se percato de que ahora iba a ser centro holístico y esotérico, seguí extrañando ver la estética y sus sillas altas, lo esotérico lo enfermaba solo de pensar en ello, le pareció molesto la invasión de charlatanes que azotaban el viejo DF, tan viajo y tan saturado de historias y aun así tan lleno de bobos que se dejan engañas de las formas mas ramplonas, de nuevo sonó su celular, era Mariana, miro la pantalla y pensó en que tan holístico y esotéricos seria contestar, rechazo la llamada, Mariana le parecía en esos momentos mas hermosa que nunca y sencillamente le provocaba incomodidad la idea de salir con ella, debía trabajar tiempos extra para poder mantener un hilo coherente de conversación, seguramente sacaría temas como; los muchos “amiguis” que tenia, los consejos que le daba a sus amigos para ligar, como de repente le daba por ser mitómana, los comentarios que hacia su exnovio de el del índole “yo creo que no te conviene”, (como si fuese una inversión a largo plazo), la figura torneada de Mariana viajaba en su mente, unas ligeras nauseas le sobrevinieron de repente, pequeñas punzaciones en el pecho, extrañaba a Mariana pero no estar con ella, hilos de dolor le apretaron el estomago, delgados y punzantes hilos de cobre calientes y electrificados, debía ser la gastritis, quería un te verde frío y quería ver a Mariana, la quería ver y cada célula de su cuerpo lo pedía, la sangre bombeaba su nombre, cada ATP se oxidaba gritándolo, la lógica en cambio le diecia lo contrario, sonó una tercera vez el celular, era el ranflas, - bueno, que onda wey - aquí pasándola bien, oye mi hermana trajo el proyector de ocho milímetros, y un pasar de películas, no esta su jefe y se los presto dice que si las vemos en la azotea, queres venir – suena bien, pero…, bueno no si voy – va wey, ya quedamos, tráete unas frías o una botella acá te pasamos varo – a la orden capitán, y un bones para tu hermana verdad – si un bones, bueno te veo al rato, nos vemos – su respiración se tranquilizo, ya no debía tomar una decisión que le era imposible, que lo superaba, que trascendía los entendieres básicos de la conciencia, estaba situada en el punto exacto donde la visión científica del hombre se queda corte y renace dentro lo oculto y olvidado de nuestra alma, el mito humano, que una y otra ves toma forma y se reconstruye sobre las calles de la cuidad se apropia del espacio y todo toma esa forma abstracta, de aire, de vacío, de smog, de hojas terrosas, y edificios escarpados, todo es un desdibujado cuadro creado de una homogénea mezcla de deseo y fantasía, los ilusos lo llaman enamoramiento, el Cantante sin detenerse camino hasta su casa, ahí lo esperaba el proyector y varias cintas viejas, la vieja amistad del Ranflas y su hermana y el aroma dulce del vino de verano, en la casa se sentía una humedad extraña, el olor sinuosos característico de que el verano se acercaba, al subir una vieja película de Felipe Cazals brillaba en la pantalla, la luz del proyector inundaba la azotea, de los tendederos colgaban ropas de diversas tallas, al centro, Ranflas y su hermana sentados en un montón de ropa sucia, bebían de dos grandes tarros tinto afrutado con un poco de cerveza, el cantante se sentó a su lado y dejo al centro la botella de Jack Daniels – que ay Spider, ¿le regreso? – no, ya la he visto, esa historia ya la he visto, el cielo aun azul, por los últimos rayos del sol, se veía sucio, levanto un periódico y abrió la primera pagina, “cesa la alerta sanitaria, reabren todos los bares, restoranes, cines, teatros, cantinas, las escuelas regresan a clases hasta el lunes y los conciertos y eventos deportivos siguen a puerta cerrada, la epidemia va en picada las cifras muestran que ya se pueden relajar las medidas, preventivas” – al fin nos deja esta hija de puta que nos traía enfermos de miedo pánico – la hermana de Ranflas sin dejar de mirar a la pantalla absorta contesta casi sin mover la boca – si la chingada epidemia nunca existió, fue un truco de pánico para dejar el campo libre, para militarizar al país con el pretexto de a lucha contra el narco y que nadie dijera nada, para abrir las privatizaciones con el pretexto de que la influenza dejo grandes rezagos y coadyuvo para que la crisis fuera mas severas, y para que las grandes empresas puedan hacer sus despidos y rebajas de sueldo con impunidad así ellos pasan como la garza la crisis mundial y los jodidos no alzan la voz, “no fue culpa de nadie, fue la epidemia , al contario hay que agradecer al gobierno su pronta acción frente a la epidemia”, y ahora lo que ganamos es que los gringos tengan mas pretextos para cerrar su frontera – no seas conspiracioncita hermana, y sírvete ya el Jack Daniels que tengo seca la garganta – no es conspiracionismo, ve las noticias e hílalas, todo toma forma o ¿no Spider? – pues creo que estas sobreestimando a nuestros políticos y a nuestra sociedad, ¿un plan tan complejo?, para nuestros paisanos, nos engañan con cualquier bobería que salgan en la televisión, cuantas veces nos engaña Televisa y los de azteca con ramplonadas cuales sean que las señoras comentan en las estéticas, y en las filas afuera de las escuelas, no algo tan complejo y bien elaborado debe ser realista, somos tan estupidos que no se molestan en armar algo complejo, a nadie le importa nada aquí, les importa el futbol y lo bonito que esta su hijito y lo chistoso que es, y lo importante del trabajo y el esfuerzo diario – saludo por ello Spider, por nuestra muy hermosa y muy estupida sociedad, - amen - ¿sabes Spider? – que paso Ranflas – si, todos son tan estupidos, por que a ti y a mi nos va tan mal, no debería ser fácil la competencia por todo lo que deseamos – no, hay dos cosas, numero uno la competencia como método para obtener algo, es un mito neoliberalista, imperialista y engaña bobos, para ponernos los unos en contra de los otros, y no dejar que actuemos como grupo en pos del bien de todos y segundo y mas importante porque tu y yo somos de lo mas estupido entre lo estupido, por ende el resultado de nuestro proceder es una estupidez – me gusta tu forma de pensar Spider, muy positiva – sabes hace mucho que no nos fumamos un porrin, no tienes un poco – yo tengo un mucho – dijo la hermana de Ranflas mientras sacaba de su bolsa un paquete mediano lleno del aromático y quebradizo cannabis.

Había cantado un par de veces solamente en el Romeo en el DF, le sorprendió cuando le llamaron para cantar el jueves por la noche, se había ido la influenza y regresaba las chambitas de fin de semana, no sabia que pensar, en el Romeo le pagaban casi el triple que en le Castell, pero estaba lleno de petulantes universitarios burgueses hijos de puta, en el Castell le gustaba la mirada perdida de los hippster viéndolo cantar como si supiera lo que hacia, atentos, buscando en su desentonada y rasposa voz un significado, trascendencia, y el lograba flotar sobre su realidad mientras se embriagaba entre canción y canción, en el Romeo en cambio no había miradas todos lo ignoraban, y cunando se dignaban a lanzarle una mirada era para inyectarle despereció y dejar en claro la insignificancia de un cantante en aquel lugar, cantaba solo entre bloque y bloque de música electrónica, unas cuatro canciones, unas ocho por noche, solo podía sentarse en la barra y tomar bebidas no alcohólicas, no podía interaccionar con los clientes y debía usar una ridícula vestimenta del terciopelo, en realidad odiaba todo lo que representaba el Romeo, desde su cadenero con lestes oscuros que juzgaba y con un dedo todo poderoso quien era digno de convivir en tan selecto lugar y quien no, sus serviles valet parking que soportaban cualquier patanería de los dueños de lujosos automóviles y su gerente multilingüe y sus asistentes pulcros y aburridos, hacían lo imposible, hacer aburrido el concepto de amigos y una botella de Whisky, sin embargo necesitaba dinero, y necesitaba ver a Mariana un buen motivo para necesitar dinero.

Tomo un café amargo con Mariana en el café donde trabajaba Martha en el corredor Gante del centro Histórico, Mariana sorbía lentamente su frapuchino y le daba minúsculas mordidas a su big apple pie, se había cortado el cabello, su rostro lucia mas expresivo y delineado, los pómulos le sobresalían graciosamente mientras masticaba sin decir nada, Martha paso sin siquiera saludarlo y mirando de soslayo de arriba abajo a Mariana, el Cantante con una risa maliciosa no la perdía de vista, recorría el local de forma vetusta y acechante, como un gato antes de lanzarse contra su presa, nunca lo hizo se limito a posarse sobre la barra con la misma pose, con las mismas caderas amplias y sobresalientes, Mariana parecía dispersa y a la espera de temas de conversación para contestar con monosílabos o con anécdotas de sus amigos y sus ex novios – y te gusta como me veo con traje guapa – si, la verdad es que te ves mejor, pero mas señor, pero igual me gusta siempre me han gustado los mayores, siempre he salido con chavos grandes desde que estaba en la secundaria y es que me dan mucha flojera los de mi edad no piensan mas que en emborracharse y en tener sexo – yo también y también mi tío que tiene mas de setenta – si pero no es igual tu haces otras cosas y tienes otras metas además – “pues la verdad es que no y si hago otras cosas es para conseguir sexo y alcohol ” – decidió no decir lo que pensaba y mentir impunemente – si con el tiempo eso pierde la importancia, y ves mas amplio el panorama, dio un sorbo a su café Mariana hablaba de lo fácil que era conseguir becas en el extranjero y que apenas recibiera su titulo iba a tramitar una e irse para siempre del país, era una historia tan repetida que le gustaría que ese momento fuese la cinta en el proyector de súper ocho para poder decir , ya la he visto, sin embargo le gustaba oír la voz delgada y melódica de Mariana, y el reflejo de la luz en sus grandes ojos claros – a mi no me gusta vestirme así, al fin de cuentas es un uniforme, y eso es escupir sobre tu identidad … - ¿oye y puedo ir a verte? – pues la verdad al Romeo preferiría que no, es un lugar repúgnate y casi no canto pero si quieres – voy a ver si puedo ir hoy, si no también cantas el viernes ¿verdad? – Creo que si, pero en realidad no vale la pena – a lo mejor llevo a mis amigas, y al chavo que te digo, pobrecito, siempre anda tas de mi, pero la verdad es que ni al caso, es el que te digo que aveces perece que le doy entrada porque somos muy amigos pero ni al caso lo que pasa es que así soy yo con todos mis amigos los abrazo, les doy consejos … - la conversación seguía, y el Cantante feliz de no tener que hablar ni escuchar, se perdía en la melódica vos en su blusa amarilla ceñida la pecho, en la forma como sus aretes se columpiaban en sincronía con sus gestos faciales, pero principalmente en el castaño de sus ojos de avellana, mientras los ojos de Martha acechantes emergían de entre las mesas, atenta a cada movimiento, conciente de ello el Cantante le acaricio suavemente la mano a Marian repetidamente, ella seguía con su interminable monologo – y después en un concierto de Kinky, como tenia frío me dio su chamarra y no había quien me llevara a mi casa y pago taxi desde el Metropolitan, y pues como tenia también sueño me quede dormida en su hombro y pues entonces supe después por que en una borrachera me dijo un amigo suyo que ahí fue cuando… - el río de palabreras no parecía tener fin, ni la asechanza de Martha, ni el saxofón de un músico que tocaba bésame mucho en la esquina, ni las palomas que alelaban tratando de alcanzar por las migas y trozos de comida que caían al suelo, bajo los grandes fresnos, algunos hippies se preparaban para armar una batucada, todos habían olvidado ya la influenza, a lo lejos se distinguía la cúpula del palacio de Bellas Artes, la tarde iba cayendo, era hora de volver atrabajar, el cantante, pidió la cuenta y fue al baño, Martha lo tomo del brazo antes de salir - ¿Cuántos años tiene diecisiete? – hola Martha yo estoy bien y ¿como estas tu?, y no, no te preocupes es mayor de edad, hasta tiene carrera universitaria o mas o menos - no sabia que tenias dinero para darte esos lujos Spider – pues ya ves, tengo algo bajo el colchón – y algo sobre el también, o ¿no? – dios te oiga Martha, dios te oiga – ba tu siempre tan estupido – ya ves lo que bien se aprende – con permiso, Martha – ya lárgate – se acerco a la mesa Mariana jugueteaba con su cabello, se levantaron y caminaron hacia el metro, se despidieron en Pino Suárez, el transbordaría a la línea uno - ¿no me va a acompañar a mi casa Spider? – no puedo Mariana llegaría tarde – pero no me gusta ir sola en metro – pues bájate aquí y vete en taxi yo lo pago – no, mejor ya aquí me voy – le dio un diminuto beso en la mejilla, en sus ojos se notaba un ligero desazón – adiós, Mariana te veo luego – si, nos vemos oye, te quiero – la puerta del metro se cerro separándolos Mariana solo obtuvo por respuesta una mueca similar a una sonrisa dibujándose, para el cantante fue una despedida agridulce con algunos tonos amargos, en el metro ya solo los ancianos lucían sus azules tapabocas.

A las 11:00 PM, en punto comenzó a cantar en el Romeo, la primera canción fue una petición del gerente Satisfaction de los Rolling Stones, odiaba esa canción, la banda con la que iba a cantar pintaba mal y el bajista no llego, dese la primera estrofa comenzó a oír algunos chiflidos y abucheos, al terminar la primera canción, recibió por moneda de cambio una oleada de abucheos en lugar de aplausos, por algún motivo todas las miradas estaban en el, abucheándolo, le extraño que los burguesas que asistían le pusieran atención, y mas aun que le abuchearan al unísono todos juntos siendo que jamás aplaudían, de golpe se arrancaron con la segunda y tercera canción, el abucheo fue cada vez mas fuerte, -“bájate” “quiero de vuelta mi cover” “rembolso de cover” “rembolso de cover ” “DJ” “DJ” “DJ” “DJ” “DJ” “DJ” “DJ” “DJ” – sonaron los primeros acordes de Halleluja de Leonard Cohen, esa canción lo había sacado de apuros en otras ocasiones, no logro llegar al coro cuando el abucheo increchento invadió el lugar, las luces se oscurecieron en le escenario, las pantallas se encendieron de golpe y el DJ, comenzó a sonar mezclando una canción de Madona, el Cantante bajo del escenario y bebió un gran trago de su refresco de limón sobre la barra, el gerente se acerco y le puso un mano en le hombro – ni pedo vienen exigentes, si quieres ya vete, no te voy a poder pagar completo pero ven mañana, a ver si no vienen como hoy, y ya mañana te desquitas – si Gerardo, gracias , comprendo, nos vemos - salio con la cabeza embotada, los abucheos mezclados con Madona seguían zumbando en su cabeza, tomo un taxi, un pequeño temblor nacía en sus manos y le seguía por todo el cuerpo, recordó que en su casa tenia bajo su cama media botella de Jack Daniels, y seguramente algo de vino, eso lo tranquilizo y quiso estar ahí sintiendo el suave aire frío de la azotea.

El sol entro por la ventana calentando la casa, algunas gotas de sudor pegajosos caían por le rostro de el Cantante, de un golpe salio de la cama, la luz le entro de lleno por los ojos friéndole el cerebro, punzaciones armónicas como tambora de feria retumbaban dentro de su cráneo, pateo la botella vacía de Jack Daniels, varias latas de cerveza estaban el en suelo, el Ranflas aun dormido, estaba medio cuerpo en el suelo y medio sobre el tapete de imitación piel que tenían en la sala, comenzó a recordar por que no estaba en su cuarto, pateo al Ranflas en las costillas para verificar que no se hubiese vomitado – que te pasa wey, déjame dormir – con la voz áspera y rasposa característica de las mañanas tras una noche etílica – wey no vas a ir a trabajar – no ya renuncie – por que, que te pasa, levántate te costo casi un año conseguir un trabajo en cocina, y lo dejas en semanas – wey cállate y déjame dormir, ya no aguante mas y ayer que llegue a limpiar y a hacer labores de desinfección y prevención para que los dejaran abrir por lo de la influenza, además que me pusieron limpiar todo como si fuera de intendencia, querían que me cortara el cabello, que todos usáramos guantes y cubre bocas todo el día , ¿sabes lo que es cocinar con guantes de látex?, pero eso no fue la razón, como estuvo todo el día la inspectora, vio como habíamos implementado algunas de las mejoras, que te había comentado, la de mejorar las salsas, usar reducciones, mejor presentación y sazón en general, uso de mejores hierbas aromáticas, deconstrucción de algunos ingredientes, uso de diferenciado de las sartenes y etcétera el caso es que era para mejorar, la infame comida que sirven, para no hacerte el cuento largo la supervisora me regaño, me dijo que era un inútil y un ineficaz, que si no puedo obedecer ordenes simples no debiera estar en un restaurante profesional, que lo único que tenia que hacer era seguir los manuales y realizar los platillos de la forma y cantidades que ellos indican, me enoje y le dije lo que opinaba de su comida y de ella, y que yo era un chef no un cocinero y que no me alzara la voz, se puso roja y dijo que además de que cambiaba el concepto del restaurante, gastaba insumos de mas subiendo el costo de la comida, me pregunto con una ironía fingida si les cobraba el aceite y los condimentos de mas que les ponía, y por si fuera poco sentencio, ahora vas a pagar todo lo que les pongas de mas a los platos de tu salario y vamos a hacer un inventario a la semana y lo que falte sobre tu salario – que pendeja, y que hiciste wey – hermano, me confundes, lo que me has enseñado ha hacer, no dejarme pisotear la dignidad por ningún pendejo, no se de donde saque fuerza y le dije de todo, luego te reconstruyo el momento, pero termino con métete tu trabajo y tus manuales por donde te quepan y creo que te caben bastantes manuales, se puso de un color que yo no conocía, ya sabes me grito que ella conocí a todos los dueños de restoranes que no iba a volver a conseguir trabajo, que era un patan, que me podía llevar a la corte por lo que estaba haciendo, que me iba a demandar por robo por lo que había gastado demás – yo la veía con la mirada de desprecio y hueva que nos ha caracterizado desde la prepa, me quite el uniforme y me salí de la cocina , me grito no puedes irte así, te voy a demandar por incumplimiento de contrato, además ay clientes como te vas a ir, le puse una sartén en la mano y le dije esa frasecita de “conozco mis derechos”, y listo me fui con mi dignidad intacta, a ver ahora cuanto tarda en quitármela a madrazos la pobreza, pero bueno no nos ha ido tan mal con lo de las ventas en la noche ¿no? – si wey pero con eso no salimos -wey pues consigue tu un trabajo, pero no quieres que yo trabaje en esos lugares de mierda y tu como siempre gritando que eres cantante, pero mira que te paso ayer, dependes de que la gente no sepa que estas cantando mal – la gente no sabe distinguir lo que esta bien y mal, solo repiten lo que oyen, no tienen juicio, entonces, lo de ayer fue un desliz – wey pero cuando llegaste estabas destrozado casi llorando por eso nos pusimos la peda que nos pusimos ¿que no? – si wey la neta si me afecto, pero aun así no pienso dejar de cantar, no es la primera vez que pasa, ni la primera vez que me corrieran, ni la primera vez de nada, vamos a obtener dinero de donde podamos piensa en algo y lo hacemos, pero y tu, tu si quieres trabajar en un restaurante de autor o ¿no? – pues si, pero es claro que, no soy bueno y mucho menos excelente, ay que pasarla, como se pueda y si no puedo se un triunfador, por lo menos no seré un eterno concursante – si, te apoyo, competir es para los ciervos, oye wey quieres tomar algo, por que siento que me estoy quemando – ya sabes clamato, limón, naranja, jugo Maggi, y un vaso con chela fría – no ay chela - si ay una en le refri – el frío salado del calmato y el caer perezoso de una cerveza con cristales de hielo, inflaman de nuevo las deshidratadas células de los dos amigos que descansaban con el cuerpo extendido sobre su tapete de piel sintético de color blanco y café, pensando en como pasan los días extraños, enrarecidos todo perdía la lógica y la forma ante los días que grises parecían quedarse estáticos, fijos, nada parecía cambiar Mariana a ratos lucia como un fantasma salido de algún cuento de hadas oscuro, de los amaneceres pútridos en alcohol, con la boca pastosa y con sabor a vomito y a vino amargo, el sol seco seguía calentando la casa, - crees que tenga lógica lo que estoy haciendo, no se si tenga algún fin, pero no puedo mas estoy exhausto agotado, no se si quiera cantar, no se si me gusta ya Mariana, no se si tenga sentido seguir llevando esta vida, los otros sonríen en sus autos nuevos, la única gente triste es la que en el microbus y en el metro se debate entre el calor y la desesperanza, perdidos en un mar de repeticiones infinitas y sin sentido, quizá lo que deba hacer es comprarme un auto y conseguir un trabajo para pagarlo y luego para cambiarlo año con año, algo estamos haciendo mal Ranflas tomamos malas decisiones – la peor que tome fue nacer en este tiempo, en este país, pero sabes, la vida comenzó en una explosión, y me engendraron en otra explosión y solo espero que acabe igual en una gran explosión, y no como una flama que se va apagando ya no tengo fuerza para pensar, por eso renuncie y por esos seguiré vendiendo carnes asadas hasta que el viento o otra gran explosión me diga lo contrario – el cantante saco su guitarra y puso sus anchos dedos sobre las cuerdas comenzó a tocar una melodía vieja y desconocida, parecía hacerle bien a la cruda, debía estar sano en la noche tocaba de nuevo en el Romeo, y otra ola de abucheos le esperaba con un sofocante vacío en el estomago, había llegado el fin del camino, y no parecía bifurcarse, Borges, los surrealistas, los clásicos todos parecían no saber nada, no tenían nada, solo se tenían a ellos mismos y su capacidad de ser eternos, pero el tenia su voz, tambaleando y finita, endeble, dúctil, siguió tocando su guitarra y un enorme vacío le invadió todo su ser, el Ranflas silbaba sin pensar en nada mientras le daba pequeños sorbos a su cerveza, el color blanco de las paredes brillaba dulcemente jugando con las retinas.

La noche calida pero con viento lo motivo a caminar desde el Metro hasta el Romeo, eran mas de quince cuadras, y la distancia parecía repetirse con cuadros idénticos, bares iguales unos a otros, la misma imagen de fresas escuetos y bien arreglados, chicas de porte elegante con faldas cortas y entablonadas con estampados brillantes, promotores con gorras de los locales invitando a entrar, a los lejos las grandes letras azul y rojo del Romeo brillaban nítidas e inundaban el espacio de la noche que parecía se r eterna, al Cantante pudo oír el alboroto al interior del Romeo, no le quedaba mas que respirar profundo, y entonar la voz, en la puerta el cadenero después de saludarlo quito el terciopelo de la cadena para que pasara de soslayo miro a su alrededor, las mismas caras, las mismas muecas – Maldita influenza que se jodio al castell – se dio la vuelta y camino de regreso pausadamente en sus bolsillos no había mas de cien pesos, el cadenero le grito – a donde Spider, tocas en diez minutos – esta noche no va a haber cantante, Carlos, dile al gerente, por favor – de nuevo frente al metro no supo que hacer, se quedo sentado en la escalera mirando los últimos trenes pasar frente a sus ojos, mientras pasaba lentamente uno a uno los números de la agenda en su celular, cuando llego al de Mariana se levanto y fue al teléfono publico, decidió hablarle, quería ver su figura. Recorrer con sus manos temblorosas su largas piernas y aspirar el raro aroma a shampoo caro en su cabello, pensó en ella tantas veces como pudo, antes de llamar, cuando sonó el primer beeeep trato de colgar, demasiado tarde Mariana ya había contestado – bueno – hola Mariana soy yo … - ¿Spider?... – si, oye , me dio hueva ir a trabajar y mejor pensé si quisieras ir a tomar algo o no se digo casi no traigo dinero pero algo se podrá hacer… - mmm, lo que pasa Spider es que estoy con Adrián, el amigo que te había dicho , me invito a salir y pues no tenia nada que hacer – si esta Mariana, nos vemos luego – pero no estas enojado o ¿si? – no por que lo estaría – a bueno bye - adiós Mariana – el aire que había recién recuperado se le corto de golpe, y punzaciones consecutivas se le vinieron de repente a los ojos, sintió el ligero ardor y la frescura de dos lagrimas que si rumbo se le desprendieron de los ojos, entonces recordó una de las largas y repetidas platicas con Mariana donde había mencionado al tal Adrián, un amigo de la prepa con el que había salido y sentía por el una atracción, que ya no era el mismo que en la prepa que era mas maduro, pero aun así no tenia claras sus metas, lo recordó de golpe, pensó en lo imbecil que estaba siendo y en que además Mariana y el no eran nada, aun a si su lógica no apago el ligero dolor que produce en el pecho el desasosiego, compró un botella pequeña de whisky en un oxxo, la sorbió de dos tragos, la cruda le sobrevino de golpe y su cuerpo rechazo el alcohol, lo escupió sobre la banqueta, y miro el pequeño charco y la botellota vacía, ahora si estaba jodido, no sabia otra forma de sobrellevar la encabronada vida que bebiendo y su cuerpo se negaba, tomo un taxi y cerro los ojos, quiso dormir, pero no vio mas que a Mariana, antes de entrar a su casa sonó el tono de su celular, era un mensaje, saco el aparato sin mas , en la pantalla con letras mayúsculas “Mariana” , pensó un momento antes de checar que decía, por fin lo abrió y miro detenidamente las letras; PERDON SPIDER, PERO ES QUE CREO QUE LO NUESTRO NO IBA A NINGUN LADO, NO AVANZABA PUES, Y VOY A PROBAR CON ADRIAN HABER QUE PASA, PERDON POR NO DECIRTE PERO NO ESTABA CLARA EN MIS IDEAS – el mensaje venia en dos emisiones y aquí se corto la primera, bueno paso lo peor que podía pasar ya que, pensó ya sin derrama una sola lágrima, abrió el segundo mensaje – ES QUE, ÍBAMOS MUY LENTO Y ME GUSTAS Y TE QUIERO, PERO CREO QUE SOMOS MEJOR COMO AMIGOS, IGUAL SEGUIMOS EN CONTACTO, BESOS SPIDER. – OK, no quedaba mas contestó el mensaje pero recordó que no tenia crédito en el celular, pensó un rato en lo sucedido antes de entrar a la casa, Jairo estaba en la mesa con los pies cruzados sobre la misma – que paso Spider, no ibas a cantar – no me dio hueva y ¿el Ranflas? – Salió a vender – voy a ayudarle – salio y camino el estrecho empedrado, el crepitar de sus botas contra las piedras parecían aplausos, extraño al castell y a la Punk, y a Cuernavaca, pensó en Mariana por un momento “de vuelta a las arañas, y que… al pan pan y al vino vino”, el carro de carnes estaba apagado, no había nadie alrededor, el Ranflas no se veía por ningún lugar y estaba puesta la cadena que fijaba el carro con un viejo poste de luz, corrió hacia el teléfono de monedas mas cercano y marco el numero del ranflas – bueno – bueno Ranflas que paso, donde andas vi el carro solo y me asuste – que ay Spider, mira no pasa nada, es que la Punk esta en el hospital, me llamo Regina y me dijo que fuera y no sabíamos que, hablaron del hospital y dijeron que estaba grave, pero ya cuando llegamos pues…, ay wey ven y te cuento, todo, la neta esta cagado – pero esta bien la Punk – mmm...… físicamente si – pero que paso – ven, tu tranquilo ella esta perfectamente bien – bueno voy – un poco turbado tomo el primer camión que pasó, la Punk era acaso el único punto de equilibrio en su vida, la cuidad lucia ya vacía, el camión iba a toda velocidad, miro la pantalla de su celular, en esa pantalla había empezado todo y en esa misma había terminado, no le molesto que Marian se lo hubiese dicho por mensaje de celular, le pareció adecuado incluso, pensó que la vida sin la Punk y sin Ranflas seria solo eso, efímeros mensajes que aparecen y desaparecen de una pantalla, ellos dos eran su universo, las únicas partículas aisladas que se configuraban en algo real, en algo tangible, en su vida, pensar en ambos enclaustrados, dentro de una sala de hospital, le asusto, recordó los comentarios del ranflas acerca de el principio y fin de las cosas en una explosión , paso a ser la hosca realidad de la miserable vida human con el principio y el fin en una fría y blanca sala de hospital, llego al cruce y camino arrastrando la s botas y pensando en las piernas de Mariana, y en el olor de los condimentos al freírse la carne, y en la Punk al enrollar un porro y en el rostro de la gente al verlo cantar, quiso armar un breve mosaico e su vida antes de entrar al hospital, solo vio remansos de colores, jirones de algo informe y melancólico, con olor a café y a sueños que estoicos jamás sales de la cama, las puertas del hospital grandes y cuadradas se abrieron automáticamente en la sala de espera estaba el Ranflas con Regina, una conocida de hace tanto tiempo que se podría considerar amiga, alta y de pelo crespo, entrada en carnes con ojos vivaces de frambuesa, lucían despiertos y risueños eso calmo al cantante que con algunas gotas de sudor se acerco con dolor en el abdomen y los ojos vidriosos – que paso banda – he aquí el autor intelectual, el hacedor de melodramas… - cállate Regina – ¿de que hablas Regina?, como esta la Punk - bien hermano, mira la trajeron por intento de suicidio, pero ya aquí se dieron cuenta que…, ay mejor que Regina te cuente – pero ella esta bien – si hombre – a ver Regina cuéntame - mira, yo llegue a la casa en la mañana y ella estaba borracha y medio drogada llorando, y diciendo no se que cosas de ti, no le hice caso y me fui ha hacer unos trabajos que tenia pendientes, cundo regrese en la noche había una nota que se quedo el hospital, que decía algo como… no me acuerdo puras mamadas, le echaba la culpa a todos entre otros a ti, y había un poco de sangre en los sillones y estaba toda cortada de los brazos, estaba desmayada pero respiraba bien, medio asustada llame al hospital y luego a Ranflas por que no encontré tu numero y nos venimos al hospital, ya aquí como a los diez minutos, salio el doctor y dijo que solo se había cortado la piel y algunos músculos ninguna vena, y lo que tenia era una congestión alcohólica y estaba drogada, pero hasta ahí, al rato la dejan salir – pero entonces esta tan wey que no se alcanzo ninguna vena – no, no queria suicidarse y se corto con cuidado yo creo por causar lastima o para que te llamara cuando la viera y la consolaras, le dijeras lo valiosa que es y digo tu por que en la nota Ranflas y yo apenas aparecíamos – meneando la cabeza y con una sonrisa picara en el rostro, el cantante sintió como desaparecía la presión desde su estomago hasta el ultimo fragmento del cráneo, una vez mas , la banda había hecho una de las suyas una vez mas, estaban acostumbrados a eso, a la vergüenza y al fracaso, no había novedad y eso lo calmo – ayyy, amigos, que lamentable, y ya hablaron con ella – si wey, esta mega apenada estaba llorando pero como de vergüenza – es que no mames que tiene doce años para hacer esas mamadas, si quieres pasa porque después de la una ya no se puede –y por que no ha salido – esa mi querido Spider fue la emergencia, como se corto con un pedazo de vidrio de cerveza que encontró debajo del sillón y fueron varias horas se le infecto, dice el doctor que una media hora mas y hubiese perdido el brazo derecho – pero que esta bien o que – si esta bien ya la curaron y le están poniendo antivirales y desinflamante, dice que no va a poder mover el brazo en unos días – pobre siempre tan pendeja - los tres se quedaron sentados sobre las sillas color verde de plástico en la sala de espera, un pequeño televisor pasaba un infomercial visiblemente antiguo, danzón dos sonaba débil llenando el espacio algo sucio, algunas enfermeras con chalecos azules y piernas rechonchas cruzaban corriendo la sala, Regina les platicaba capitulo por capitulo una novela sobre el espacio y una civilización en la luna, el cantante pensaba somnoliento y con gracia en los brazos cortados de la Punk, pensó que Mariana no haría nunca nada así y le reconforto, el nombre de Mariana ya no le causo efecto alguno, saco su celular para borrar los mensajes, deslizo sus dedos en la opción de eliminar, pero al final decidió no hacerlo, no pudo hacerlo - maldita esperanza, se niega a morir – que dices Spider – nada, nada – la noche comenzó a aclarar algunos doctores del cambio de turno dejaban sus batas en una percha y salían, otros somnolientos entraban sin saludar a nadie, les pasaban tablas de información y se perdían en la oscuridad el los pasillos ,una luz se prendió al final del pasillo, la Punk acompañada de una enfermera caminaba menuda torpemente hacia la sala de espera con el brazo derecho vendado, los tres se levantaron, al ver al cantante, la Punk derramo lagrimas de modo incontinente las dejo rodar por sus mejillas sin intentar disimular, el cantante camino hacia ella y la abrazo – que te pasa, por que hiciste eso tonta – no se, estaba mal y te extrañaba y es que nadie me toca nunca y a mi me gusta que me toquen, si la gente no me toca no me siento viva, y necesitaba que alguien me tocara, y tu solo pensabas en la tal Mariana – soltó otro torrente de lagrimas que se llevaron consigo el ultimo rastro negro de rimel que quedaba en sus ojos, la enfermera les deba las recomendaciones del doctor, y un vale para pasar por las medicinas otro día por que no había eran solo desinflamantes, el cantante abrazo con mas fuerza a la Punk, que seguía llorando – que te pasa es lo de siempre, siempre la hemos cagado – si pero me da pena vas ha pensar que estoy loca…, ya no me vas a querer, soy una fracasada de lo pero la reina de las fracasadas – ay Negra, dos cosas, siempre he sabido que estas completamente loca y te quiero por que sabemos ser fracasados con mas gracia que nadie, o no banda – a huevo Spider – ya negra, vámonos a casa que no hemos dormido – perdón – lo amigos no se piden perdón, negra, que tal tu brazo – no lo siento, y tu como estas Spider – tampoco lo siento – que no sientes – nada, parece que también estoy infectado de cuerpo entero y ya no siento nada , aunque me preocupe cuando me dijeron que estabas en el hospital – si como no – aunque no lo creas, no podía ni cantar – cuando salieron se dieron cuenta que había un reservado para pacientes que estaban esperando la prueba rápida para detectar influenza, parecían convictos antes de pasar al paredón, antes de cada pinchazo se podía sentir el horror en sus ojos, todos tenían los síntomas, lo probable era que ninguno tuviese mas que una gripe común – ves Punk ay mejores formas de suicidio, vas y quédate en ese reservado unas horas – no seas imbécil Spider – era broma Negra - pararon un taxi, Regina y la Punk se subieron, solo tenían dinero entre los tres para pagar uno, Spider Y Ranflas se iban en camión, el cantante tomo delicadamente el brazo derecho de la Punk y lo beso con delicadeza, después le dio un beso por mejilla y uno en cada ojo, cerro la puerta del taxi y no dijo nada, el Ranflas diciendo adiós con la mano grito – al rato vamos a visitarte, venimos por las medicinas y vamos, vieron alejarse e insertarse como lego sobre la plancha de pavimento cubierta de vehículos perezosos que parecen no querer moverse a mas de cinco kilómetros por hora, tomaron el camino perezosos y sin hablar, desamarraron el coche de el poste y lo arrastraron hacia la casa, en la puerta Martha vestida con su uniforme de mesera los esperaba con la cara de malestar que la caracterizaba, los dos se detuvieron de tajo al verla, el Ranflas le susurro al cantante “vas wey” – hola Martha como estas, que milagro – ay no me vengas con tus payasadas, solo vine a decirte que si crees que me lastimaste llevando a tu amiguita, que yo creo que es tu prima, estas mal a mi no me causas ninguna molestia, ni celos ni nada, o sea tu y yo ya ni al caso, ya entendí que … - Martha de que hablas, yo no … - déjame hablar, creo que eres un egoísta y un misógino y un cerdo – OK, lo soy, y todo lo que me has dicho desde hace tiempo, pero viniste a esto hora para decirme esto – es que no podía quedármelo, tenia que decirte lo que eres, y que si quisiste hacerme daño no lo lograste, mas bien salí fortalecida – OK, Simon de Beauvoir, que bien que te respetes y que te quieras, yo también te quiero aunque no lo creas – vete al diablo, pero para mi ya no eres nada adiós - se fue dando grandes pasaos y meneando las caderas de forma exagerada – oye Martha – que quieres – por que no voy uno de estos después de tu turno y lo hablamos con un café, cuando no estés tan histérica – ay que idiota eres, pero bueno no puedo evitar que vayas – entonces es una cita Martha – idiota – el cantante la vio alejarse, suspiro y comenzó a cantar, Ranflas lo acompaño mientras metían el carro a la casa – Ranflas ¿Qué sigue , si no me llaman de nuevo a cantar ? , que voy ah hacer – wey relájate ya vemos, que hacemos, tu sereno, además ahora que me acuerdo llamaron del Castell, que ya tienen actividades normales esta semana que vas el jueves, viernes y sábado temprano – gloria aleluya, a cantar una vez mas – ay Spider, vuelta a la normalidad – vas este fin a Cuerna – yo creo que no, Spider tengo que conseguir varo, voy a vender y vender y vender, oye wey , pero te regresas el domingo para que me ayudes ves que es el día con mas gente y no quiero pedirle ayuda a Jairo – ya estas es un compromiso, oye te das cuenta que las semanas pasan cada vez mas rápido, nos estamos poniendo viejos, Spider – no te preocupes ranflas ay una vocecilla que me dice que lo que viene va estar mejor, vamos a se unos buenos viejos, unos buenos y felices viejos rabo verdes , vestidos con huaraches y guayaberas de manta – wey el pedo es que tu vocecilla siempre nos miente, nos iba a ir bien desde la prepa y no llaga, y siento que entre fin y fin no ay ya distancia que hacemos en la semana – Ranflas créeme que hacemos mas que la gran mayoría, que no vistamos de traje entre semana no hace que las semanas de los que si lo visten sean fructíferas y largas, es tiempo de hacer lo mismo, ya veremos después – ¿va ha haber un después? – quieras o no Ranflas, así es la vida, sigue y lo que sigue es un después y es bueno o malo, pero hasta lo malo en su esencia esta formado de cosas buenas y si no pues la otra opción es la muerte, y pues la vida siempre es mejor que la muerte, por lo menos medio sabemos de que esta hecha, y cuanta mierda trae consigo – ay que sabiduría tan cantinflesca, pues ya que, a sentarnos y esperar, bueno me voy a dormir – hasta mañana – no vas a dormir o que – al rato voy a ver a mi Tío, para avisarle que ya la semana que viene se acabaron las vacas flacas y de nuevo le llevare a la costeña para que se de gusto – regresan la prostitutas, se va la influenza, se fue mi asqueroso trabajo, regreso Martha y sus arranques de histeria, la punk sigue siendo borracha, creo que tienes razón vienen mejores tiempos – ay mi Ranflas tan positivo – oye, pensándolo bien las traes locas que les diste toloache.

El metro se veía limpio y sereno, nadie usaba cubre bocas y la gente no se atemorizaba por los estornudos, un vendedor de discos piratas paso vendiendo una compilación de José Alfredo, de a diez cien éxitos de José Alfredo Jiménez en formato mp3, son cien canciones incluye éxitos como…, “las distancias apartan las ciudades, las ciudades destruyen las costumbres…” , frente a la casa de su tío el sol de la mañana se desperezaba mientras subía al cielo iluminándolo todo, unos niños corrían hacia un microbus para ir a su escuela, su tío en piyama tomaba una vaso de algo parecido a café – hola mijo – hola tío, como estas –pues cada día mas ciego y mas viejo – no te apures, con que te sigan gustando las mujeres, por que ya voy a trabajar otra vez y te voy a traer a tu costeñita, así que te quiero sano – ni muerto me van a dejar de gustar mijo , oye y ¿tu como estas? - pensó en Martha, en la Punk con sus brazos cortados llenos de vendas, en el Castell lleno de hippsters, fresas y adolescentes - pues…, bien, hoy si estoy bien – que bueno - despacio y a tientas el tío camino hacia la cocina – te voy a preparar unos huevos – gracias tío – tomo aire y canto con fuerza y desafinado - “y estuve a punto de cambiar tu mundo, de cambiar tu mundo, por el mundo mío” ayyy que encabronadamente bueno es José Alfredo.

Texto agregado el 09-02-2010, y leído por 260 visitantes. (0 votos)


Lectores Opinan
06-05-2011 sabes vengo acá, por a ver leído un comenario tuyo en mi texto "he deseado ser diferente"... y vaya siento un agrado enorme de que te tomaras el tiempo de leerme, y comentarlo. Si bien aquel trabajo fue ¿por qué no? mediocre, sirve de plataforma en la ardua tarea de escribir, quizá algún día un gran y buen texto como éste. Saludos. pintorella
 
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