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J.R. Cervantes




28, soltera



















Fue en le momento justo cuando apago las velas, cuando su aliento mentolado salpico de imperceptibles chispas doradas todo el pastel, que se dio cuenta que tenia 28 años, de golpe comprendió que algo se quebraba y se quedaba atrás, las mañanitas cantadas por los amigos de siempre le parecieron anticuadas y el suave rumor del humo de las 28 velitas aun con algún vestigio de claudicante fuego festivo, la introdujeron a un vetusto cuadro de Rembrandt, en lugar de un luminoso impresionista o alguna absurdo istmo moderno, como debiese ser cada cumpleaños, no pudo dejar de mirar el pastel , aun cuando las risotadas entremezcladas, con sonoros - a la bin bon ban, Dalia, Dalia ra ra ra, sesgaban su total atención, eran ya tantas velas que le producían vértigo, no esbozó gesto alguno cundo le gritaban - ¡que lo muerda! ¡Que lo muerda!, sencillamente se percato del vago cariño que empapaba la voz avivada por algunos tragos de Whisky, las mejillas coloreadas por el sopor alcohólico, sus amigos los tenia como el la sociedad a sus reglas, no sabia por que ni como llegaron, pero sabia que no podía darse el lujo de perderlos, veintiocho años es algo simple, te volviste viejo y ya, te jodiste, estas de lleno en el miserable mundo, la noche cayo como una sabana suave y fresca, dalia no pudo dormir tenia algún sentido cumplir veintiocho, toda la noche hablo con su amigos de sus logros en tiempos de la universidad, su trabajo en distribuidores mexicanos SA., no formaba parte alguna en su lógica de vida eran ocho horas aisladas y extraídas de un ensueño, no sabia si se levanta a para ir a trabajar o si no dormía desde que entro a trabajar, su vida estaba formada exclusivamente de los jirones de historias que vivía su familia y amigos, toda ese noche sin dormir sin cerrar sus grandes ojos de avellana café crema, repasaba una y otra vez, una y otra vez ,veintiocho velas, la risas sardónicas de amistades gastadas como arena de mar , el metro con su infinidad de vagones ultramodernos arrastrándola como ave que se deja llevar con el viento, el metro y su marejada de gente trajeada la lleva día a día a surcar la cuidad, como una gota que cae inevitablemente, para unirse al mar, volver a subir dejándose llevar por el calor y caer de nuevo abrazada, prendada del frío condensador, las imágenes vagaban como un carrusel antiguo, dibujado en oleos grasientos y húmedos, despertó sin saber si se había despertado, o nunca se había dormido, con su piel blanquecina enchinada, entro al baños los azulejos mohosos que había visto toda la vida le parecieron mas monótonos que nunca antes, el sonido del agua de la regadera y de los orines a caer al retrete también le parecieron en extremo monótonos , los dedos de sus pie rosados, visiblemente jóvenes, el dedo gordo mucho mas grande que los demás le puso de mal humor, toco con delicadeza y cuidado todo su cuerpo desnudo, noto imperfecciones que nunca antes había notado, pequeñas estrías bajo el vientre, como los muslos se contraían cada vez mas parecidos a los de su madre sus piernas gáciles, de repente no le parecían ya tan bellas, el color lechoso de su piel aterciopelada, donde comenzaban a brotar quisquillosas venitas color morado y verde, iluminándolas, le salio aun húmeda a ver su cuerpo desnudo en el espejo de su cuarto, cada curva, cada poro abierto, las marcas en las comisuras de su delegada boca rosa, las manos alargadas y varudas, como de árbol viejo, se toco con delicadeza el abdomen, miro las líneas formadas en el, la ligera grasa acumulada en sus caderas y la marca de la pijama, que cada día tardaba mas en desmarcarse, su cabello negro brillante, que caía sin gracia sobre sus hombros que se figuraron patas de una silla, huesudos y largos, en general no le gusto lo que vio, Dalia de veintiocho, nunca pensó que comenzaría a notar esos cambios, la vejes fungía como concepto tan distante y aséptico , como un dios etéreo, que una jamás planea tocar, solo se roza con la fe y la convicción de su existencia pero jamas se tiene contacto, el contacto de Dalia con los cambios en su cuerpo la confundieron en dimensiones mesiánicas su mente quedo perdida en un torbellino de ideas melancólicas dejo caer entonces un lagrima salada que se fusiono con la humedad de su rostro aun con rastros de jabón de baño, ella no lo noto siquiera, fijo su mirada en sus senos firmes de pezones diminutos aun le gustaban, los toco con desesperación, oprimiéndolos del centro hacia afuera, como si quisiera memorizar en su palmas cada centímetro de piel tersa para no olvidar nunca como son, como si en un mañana cercano fuesen a mermar en su esplendor, y poder así recordar con melancolía estos momentos, donde parecía que podían iluminar el universo y fundirse con las mas manos sudorosas por los nervios de alguno hombre quien sea, un cabrón con suerte, se gusto en ese momento se dio cuenta lo linda que era, recorrió con su mano su pierna y se acaricio con fragilidad la vagina, se recostó en la cama y sin prisa comenzó a soñar en un fin de semana en alguna parte sin nombre, con ese hombre homologo que ama y desama al antojo del ensoñador, y comenzó a masturbarse sin mirar el reloj, sabia que no llegaría su trabajo, por primera vez no le importo se concentro en tocar su cuerpo tarareas esa canción que tanto le gusta, mientas imaginada como aquel hombre quien sea le susurraba a la oído con un calido aliento algunas frases armadas, que igual le gustan, se concentro en llevar sangre a la zona del vientre, sin prosa dejo que su piel luminosa se sacara entre las sabanas mientras su reexpiación se acelerada , lentamente terminó sintiendo en cada célula correr un cosquilleo frío y liberador, que tan bella era a sus veintiocho años, mas bella que nunca antes, se recostó en su cama pensando en toda la mierda que tenia que aguantar en su trabajo, en su vida cotidiana, y se cubrió hasta el ombligo y se que do dormida mirándose los pies, pensando en que color de esmalte inducirá a que sus pies se vieran menos blancos y se notaran menos las venas azules que sobresalían.


A las diez y cuarto la llamaron de distribuidores mexicanos SA. , un cliente quería saber que porcentaje debía pagar como adelanto para importaciones desde Argentina, Dalia pensó por un momento hizo cálculos con sus dedos, y contesto que se fueran a chingar a su madre, colgó, diez minutos después llamo al trabajo renunciando, se levanto de la cama se vistió con esmero casi clínico, abotono su blusa seis veces antes de que le gustara como había quedado, se puso una falda corta (en el trabajo solo podía usar traje sastre ), le gusto la apariencia fresca y relejada, no tenia ya presión de ningún tipo , olvido todo aquello que tenia que ver con comercio y salio a caminar sin mas el sol la molesto, entro a su casa por unas gafas oscuras, su madre le grito desde el cuarto opuesto a la entrada, - Dalia ¿no fuiste a trabajar? – no, renuncie, salio dejando al descubierto las imperfecciones que siempre ocultaba al emperifollarse para ir al trabajo, camino con la cara en alto dejando ver la mancha de nacimiento en su cueto, abotono su blusa color nata dos botones abajo dejando ver las pecas color rosa claro que se aglutinaban en el nacimiento de los senos, se puso la falda literalmente abajo de las caderas mostrando lo abultado de las mismas, la falda corta dejaba manchones azules y morados apenas perceptibles en sus piernas, se maquillo co colores fuertes aunque no le quedaran por su tez blanca, le gustaba el rojo en sus labios y ya , los lentes oscuros contrastaban con su piel y le hacían parecer muerta, tampoco le importo , camino mirando toda detalle en la calle, Coyoacan nunca le pareció tan lindo, tampoco nuca la miraban tanto, o quizá no lo notaba mas bien, se sentó en la banqueta con las rodillas juntas y los tobillos separados, su estampa parecía sacada de alfiche en contra del consumo de drogas, se quedo ay pensando en sus novios del pasado , solo cinco que era un numero modestos si se comparaba con su amiga Gabriela que hacia un además una alharaca presuntuosa acerca de sus 22 novios, Dalia había tenido sexo con solo dos de los cinco, aun los recordaba como momentos casi fatídicos, fue tan opuesto a como lo había idealizado, a pesar que le gusto la sensación de ligero ardor que le quedo al día siguiente en la vagina, le pesaba demasiado el haber esperado hasta los 26 al hombre ideal, y después haberse acostado con Matías solo porque el peso de la virginidad fue insoportable, un calvario social que peleaba a muerte entre sus piernas, un día sencillamente amaneció aceptando el hecho claro de que la virginidad como concepto era una estupidez y que una vagina no valía mas ni menos de un día para otro solo por haber sido penetrada, lleno sus pulmones de aire viciado de su habitación y se levanto dignificada como ser humano, y decidió perder es día la virginidad, así conoció a Matías un patan de 35 años con complejos de grandeza, el sigue pensando que ella se acostó con el por su gran capacidad verbal, y su rostro, como decía el, cortaron a las tres semanas, cundo a dalia le canso oír hablar de todas sus hazañas, y de oír las mentadas de madre que le dirigían por conducir a lo bestia, mientras vestía de improperios por igual a taxistas, microbuseros, señoras y chicas de cualquier edad y transeúntes que cruzaban con calma, cundo cortaron el solo la miro a los ojos y le dijo sereno, es que debes quererte mas, tener mejor autoestima, lo recuerda ahora como se recuerda a los imbéciles con una mezcla de ternura y odio, pero al menos recuerda la experiencia vertidos en un torrente de sentimientos que se mezclan en su estomago y suben por su cuerpo provocándole nauseas y cosquillas, quizá por eso Matías formaba parte de su campo semántico sentimental, del segundo ya no recordaba nada ni lo que había sentido al día siguiente, era uno de esos individuos opacos que su gris pardo total, no permite decirle no , ni si, parecen tan frágiles que su fragilidad misma, es la esencia de su ser y pro ende son proclives a ser cuidados por quien sea, dormir en lechos calientes por que si no se mueren de frío, es una acción de humanidad mas que de deseo, por ende Dalia aunque sintió necesidad de expiarse por el sencillamente lo olvido, como quien da un limosna por costumbre en lugar de caridad, la cuidad estaba rojo claro, Coyoacan se pinto de mate y los ojos de dalia se tiñeron en amarillos lagrimas grises por el polvo de la remodelación de las banquetas, le gusto no estar trabajando, contestando teléfonos siempre en ingles, poder estar sentada en su país, pensando en su idioma, apropiarse de nuevo de si misma de su piernas largaras y blancas color leche, el olor de la tierra, el polvo y el smog, su falda corta que provocaba miradas lascivas, pensaba en cuantos penes se erectarán por ella en su vida, le gusta a ratos pensar en ella como un atractor sexual potente como toloache fermentado con películas francesas de los setenta, después de todo tener veintiocho no estaba tan mal desde esa perspectiva, no tenia por ningún lado nada que perder, nada que ganar, nadie con quien competir, había dejado al fin todas esas estupideces atrás, y sin necesidad de ñoñerias dadaístas, surrealismos vetustos y análisis freudianos y mucho menos de drogas que abran puertas de la percepción, se sintió libre de cualquier istmo, en blanco, se recostó entonces sobre una banca y se quedo dormida, al día anterior le hubiese dado miedo quedarse dormida en la vía publica.





-y que piensas hacer, no trabajar nunca mas – sabes que no mama, si no trabajo voy a ser criada de un pendejo como tu fuiste toda la vida - vete al carajo Dalia, tu sabes que no es así – no, claro que voy a trabajar, pero en algo que me guste, dende no tenga que volver a ver los ojos libidinosos de un cerdo incapaz que por azar es el jefe, en serio mama tanto odias poder ser feliz –no me importa con no verte aquí viendo la tele me conformo –OK ma – estas conversaciones siempre fueron el trajín diario de Dalia, y lo que es recurrente se hace amoroso también, amamos inevitablemente sabemos amar mas que respirar, fue nuestro método para sobrevivir al desarrollo de la inteligencia, no podemos vivir sin por que y como nuestro cuerpo crea defensas contra los virus, creo al amor como antídoto a la otredad, Dalia sabia que amaba de mas, sentía por las personas un amor enfermo y podrido, quería a sus vecinos, a su perro , a su mama, incluso a su jefe depravado, odiaba los programas de chismes, pero sentía cariño por lo conductores a ratos estando a solas se imaginaba debatiendo con ellos en sus programas, hablando de cualquier cosa, lloro cundo uno de esos programas salio del aire y en su lugar pusieron un show similar, donde los conductores decían mas estupideces, se sintió abandonada y sola, no vio nuna mas programas de chismes, pero se dio cuenta que amaba de mas, compro un libro llamado “quines aman demasiado”, lo llevo indignada, se dio cuenta que la estupidez no es capas de explicar lo eterno, entonces lo enfemeriza para hacer de ello una bobada y darle motivos a la gente para que se victímese por la única acción donde ellos son sus propio verdugo, Dalia salio a buscar algo que hacer, las calles rotas del distrito federal se ven lindas llenas de grietas terrosas y grises, siempre le había gustado caminar con delicadeza, deslizando una pierna lentamente tras la otra, de modo tal que el balance de sus caderas imitaba al péndulo hipnótico de las películas del siglo pasado, había olvidado que le gustaba ser atractiva mostrarse altiva y desafiar el sin fin de distractores que acaparan la atención del ser humano en las calles, hacia seis años que trabajada en distribuidores mexicanos SA, perdió el gusto por exhibirse, no se dio cuenta cuando se criminalizo la coquetería, cundo la acomplejo su piel blanca y pecosa, y dejo de explotar el misterioso de el cabello negro que caía simulando una catarata brillante y oscura sobre sus hombros puntiagudos, hojas cafés y crujientes se levantaban tras las llantas de los autos un tusuru verde se detuvo a mirarla, para después fingir que estaba buscando el numero de un casa, Dalia desplegó su sonrisa mientras un sauce llorón arrullaba sus ultimas hojas que partían por el invierno , las luces de la cuidad que nunca se apagan, las lámparas mostraban su impotencia ante la luz gris parda que la cuidad deja entrar, los semáforos luminosos, marcan la cadencia del lugar, el las calles de esta cuidad acomodadas como bloques de lego de colores opacos un colage par armar un mundo propio donde los intereses estén contaminados con la razón y esta manipulada por la impropia necedad inmoral de querer estar feliz, es tan penado ser feliz que se les llama inútiles, vagos, losers a aquellos que disientes de cualquier cosa, a dalia no le importaba nada de esto , le parecia gracioso el discurso de lo establecido y el discurso incendiario le parecía igualmente incoherente, también llamaba losers a los geks que se la pasaban jugando videojuegos, o que preferían hablar por mensajero o en su hi-5 que con gente real, (la gente electrónica no es mas que un fragmento disímil del ser humano al otro lado del monitor), llamaba fresas a lo esnobs, y nacos a todos aquellos que su actitud le repudiaba, enumeraba sin distinción albañiles y microbuseros, auto proclamados artistas que hablan sin parar buscando confundir, mencionando obras que nadie conocía para darse a notar como cultos, a empresarios fantoches que dan limosnas sin siquiera mirara los ojos a los menesterosos que se ungen dioses bondadosos, a los evangelistas y a todos los que usan ropa deportiva para vestir, la cuidad se vestía de fantasía a diario, bailaba un carnaval atolondrado y violento, que olía a smog y a grasa vieja, a perfumes finos francesas , a fragancias de lima, a desodorantes vencida por el cansancio, a agua estancada, a café a tristeza mezclada con tierra húmedo y fría, a árboles cada vez mas internacionales, a llantas de hule, a colillas de cigarro, a sexos inconformes, a orines, pero el aire de pronto huela a las manos agrietadas de la abuela a jabón y a iglesia en domingo por la mañana, sus pulmones se llenaron de DF, y se enamoro de su contradicción y su absurdo, la idea de emparedarse de nuevo en un cubículo, aislado, muerto de una muerte que todo lo contagia, que todo lo invade lo transforma en masa putrefacta y gris, agusanada con el despropósito y la fantasmal inercia, el DF es una eyaculaccion precoz y precaria, todo ocurre porque ya esta ocurriendo cuando no damos cuenta, si se le permite nos pierde en su licuefacción nirvanistica, quiere que seamos parte de ella, Dalia se fijo ese objetivo,¿Cómo estar dentro de la metrópoli sin ser parte de ella?, para así poder apreciarla sin se parte, no lo sabia, su objetivo era buscar una forma de vivir al distrito como un parasito que vive en el margen que todos odian y envidian, alguna vez alguien le pregunto , por que su mezquindad al sentirse bien cuando le envidiaban, en aquel momento lo negó categóricamente, hoy sabe que le gusta sentirse envidiada por cosas que las otras personas no puedan tener, y en eso baso su directriz, se canso de basarse en indicadores de competitividad y de competir, las metáforas de la vida es una pelea que se gana día a día o una carrera contra el tiempo, o cualquier cursileria le allanaban la conciencia y la producían dolores de cabeza, se creía alérgica a la estupidez porque le daba diarreas salir con estupidos, toda su relación con Matías tuvo diarrea, quizás fueron los dulces en exceso que comía tratando de que le resolvieran algo y que Matías la dejara, a la semana con el azúcar por las nubes abandono esta idea, cuando el inevitable daño colateral del trasero que se infla se sitio al implacable prueba de los jeans de tubo decidió la estrategia , y optar por la viaja y clásica embetunamiento del novio, pero también le resulto contraproducente Matías, aprendió que la forma de tratar a la población con déficit de pensamiento lógico, los golpes sicológicos, solo ay que desestructurarlos, su rango de comprensión esta tan limitado que si los quieres sacar de se estructura su forma natural de autodefensa ante el inminente colapso mental, el odio los invada a continuación se convulsionan en movimientos sardónicos, no lo soportan, no puedes querer ser amigo de un imbecil cundo lo haces ver la realidad, se confunden y te culpan de lo asqueroso del mundo, necesitan un ente para descargar la frustración que les ocasiona su inducido autoengaños, el resultado es invariablemente que te los sacas de encima, así se había sacad tanta gente de encima, a tantos hombre es que querían estar entre su piernas, que pasa con el mundo que la gente odia la realidad prefiere involucrarse en estupideces metafísicas o en psicolalisis cada vez mas absurdos y minimalistas, la miopía de la gente hizo caminar a Dalia de un extremo a otro del sur del distrito federal buscando algo que no fuera repugnante para vivir, un trabajo mas o menos decente, con gente mas o menos decente, que de preferencia no fuera tan fea, siempre pensó en su sentimiento de repudio hacia alguna gente fea en extremo como una anomalía malsana, y si en efecto lo era jamás lo comento ni lo comentará jamás, pero en el fondo le gustaría estar rodeada de personas simpáticas y de un físico moderadamente agradable ante sus ojos, nunca fue una persona realmente elitista ni segregadora, pero sus sentimientos tampoco tenían por que ser escondidos entre escombros de falsa moralidad, las calles dibujadas por algún niño raya paredes, sin lógica, con vueltas prohibidas y callejones por todos lados, la conducían por un laberinto de arquitectura disímil e informe, después de días de vagar dio al fin de vuelta con su punto departida la explanada de Coyoacan, el viejo jardín centenario y el jardín hidalgo, enrejados como zona de guerra, empapelados con pancartas de protestas ambiguas desde Zapata hasta el Che, hasta el ramplón déjennos vender en la calle hasta el luchamos por un país con libertades, dibujos de zapatistas, caricaturas de Franco y Mussolini comparándolo con el jefe delegaciónal, la plaza sitiada, con la capa de cemento rota, los tubos del drenaje saltando a la superficie como venas inflamadas y claudicantes, taponadas en su intento por purificar la sangre sobre poblada, en Coyoacan a mala hora quisieron hacer una absurda operación a corazón abierto, parecía zona de desastre, las obras manaron por que los lugareños tenían problemas con el abastecimiento de agua son clase media alta por tanto se les hace media alta de caso, una solución absurda para un muerto de años, Dalia recorrió la palaza una y otra vez, buscando soluciones, a un problema el desahucio, como encargarse personalmente de los avatares divinos de darle porqués a la vida, quien toma el lugar de dios , cuando la economía también falla, nunca se sabe por eso las sociedades modernas aun caminan, para purgar las culpas mientras alimentan su espíritu acidulzado con dicotomías morales y teoremas económicos, mientras marginalistas discuten con toyotistas sobre métodos eficaces de explotación, los explotados camina para limpiar toda la mierda que nos han dejado caer encima, y una hoja despierta nuestros sueños y las tersas piernas descubiertas de Dalia surcaban los resto de adoquín Coyoacanense cuando una nube do polvo que se juntaba con sueños ya anhelos, lloro ligeramente decían algunos que lloraba por todo lo cual era falso, lloraba solo cuando imaginaba imaginar, sentada sobre la realidad que es lo mas triste que puede hacer el ser humano, por que se ve desnudo y expuesto con la carne herida por rayos de sol que llegan tarde por ocho segundos uno mas que un orgasmo que jodido mundo ¿no?, camino una cuadra mas y vio un local recién pintado en amarillo y blanco, con luces de diversos colores un mezanine de piso transparente dejaba ver un techo adornado con jaulas de canarios en colores vivos barraganiantos, linda decoración pero desordenada, vio a un joven robusto, de cabello largo y desalineado cargando un corazón de latón lleno de imanes, lo puso en la puerta y después pego una hoja escrita a mano con guises de colores “se solicita empleada (o)”, a dalia le dolió ligeramente el estomago, pensó unos segundos vio pasar por su mente diversas imágenes de películas, vio colores compuestos y descompuestos en caleidoscopios de la memoria, y olvido por un momento su titulo y seis diplomados, su capacitación línea y demás mugres - ¿Qué solicitas? - ¿de que, amiga? - ¿de que que? – de que si solicito algo – a si, del empleo, que solicitas – a pues…no, se, es que –visiblemente nervioso- pues no se apenas voy a abrir y supuse que necesitaría alguien que me ayudara, pero realmente no se a que no esperaba que alguien preguntara tan rápido, pues no se, yo creo que preparar cafés, a servirlos limpiar, no se lo básico, - a ya, si me gusta la idea y que onda ¿cuanto? – mmmm, tampoco se, supongo que, no se cuanto anden pagando, pues yo creo que en relación con lo que se gane pues y te daría una parte, o sea digo si quisieras trabajar aquí, - a tu si que sabes de métodos de explotación, todavía no abres y ya quieres hacer reparto de utilidades – ja, pues enserio no se, yo no quiero pagarte poco, pero no se cuanto ganemos y no tengo dinero, - y cuando vas a abrir – pues yo creo el viernes – bueno, mira no tengo nada que hacer y mi mama no me deja estar en mi casa viendo la televisión, así que te ayudo a abrir, a armar todo el local y eso y ya cuando abras y tengas algo de dinero vemos lo del sueldo ¿va? –y me vas ayudar así sin saber nada del sueldo, ni de mi ni nada, - si por que – no se, las chicas lindas no son así – o sea las feas si – si- si que – si, las chicas feas aprenden a vivir n un mundo donde el sexo no es ventaja ni desventaja, con sexo me refiero a genero, donde ay que luchar igual, pero las chicas lindisimas, con tu arquetipo, por lo regular se creen merecedoras de todo y desconfían de todos, no ha llegado al siglo veinte –yo - ¿tu arquetipo?, no tu, mas bien tienes pinta de mercadologa de universidad privada, - pues eso soy – neta – si – y entonces ¿Por qué quieres trabajar aquí? – me caga el mundo y me gusta Coyoacan, para mi tiene sentido – OK para mi también, y perdón si te ofendí es que me pones nervioso. si quiere mañana me pongo escote para que te relajes –se le subió la sangre a la cabeza y gruesas gotas de sudor rodaron por su frente, - ya no me hagas esto, enserio me vas a ayudar o nada mas andas haciendo un estudio de mercado – nada mas ando haciendo un estudio de mercado - en serio – no tetó como crees, te ayudo, si o no - ay ya no te estés burlando y como te llamas por cierto –ya que tu manejas arquetipos a la perfección las chicas como yo como nos llamamos – Fernanda, Camila, Renata o un madre así – no ni cerca me llamo Dalia y tu – Manuel augusto –no mames hablando de arquetipos – pero todos me dicen Memin, por cierto las de tu tipo no dicen groserías dicen, - las de mi tipo ..idiota – no es cierto, entonces que Memin empiezo ya o mañana, pues cundo quieras no te estoy pagando, OK hoy pero me tienes que dar de comer – Dalia entro en un mundo distinto y complejo , donde las cuatro paredes ya no tenían significado, en ese espacio perdido en la cuidad de México, sin futuro, sin lógica, con paredes y decoración sacadas de un película de Kubrick, con un tipo desguanzado que actúa sin ninguna lógica, que es claro que va directo al fracaso pero y que , veintiocho años ya no pesan tanto cuando se entra en ese mundito de colores y despreocupación, siempre había tenido desconfianza de la gente y no le era fácil sociabilizar se extraño de si misma por la facilidad con la que hablaba y bromeaba con Memin, -Memin ¿y para que es el corazón? – a es el concepto del lugar, se va a llamar el milagrito, y mira ese corazón de latón que yo hice por cierto, emula a los que ponen en las iglesias, después les voy a dar esta plaquita van a apuntar con plumón su deseo y lo pegan con le imán, y si se les cumple regresan y se lo llevan y mira las plaquitas tienen distintas formas, caritas besándose, un coche, un i- pod, ropa, este quiere decir adelgazar – este que se muera el jefe – y así cada quien elige y escribe lo que quiera – puedo poner los primeros adelante – le paso la charola llena de la piececitas de latón, tomo un corazón, una lavadora, y pastel de cumpleaños y una con forma de condón, escribió letras sobre ellos con sumo cuidado los puso sobre la palma de su mano delicadamente pensó en cuanto significaban esas letras y esos deseos y que fácil se puede ganar fe con símbolos sencillos, mame salio de la pequeña cocina y miro las laminillas, la llevo con un ademán elegante al corazón de latón, dalia pego las piezas con cuidado quirúrgico el viento de la tarde tibio y terroso lleno el local, ruidos de taladros eléctricos y maquinaria, se juntaban con la música de Manu chao que había en el local de al lado, dalia vio sis cuatro deseos como si mirara las estrellas sin saber que esperar y se sintió reconfortada – que significan las letras – que te importa o a caso le vas a preguntar a tus clientes- OK, tienes razón, mejor me voy a preparar tu comida – que quieres crepa o bagel o ambas –ambas igual vamos a comer los dos mitad y mitad – no yo soy vegetariano voy a comer ensalada crepa de flor de calabaza – yo también quiero crepa de flor de calabaza, ok pero a la tuya le voy a poner camarones al vino blanco, oye y ya tienes la carta –mas o menos esta en mi cerebro pero estoy viendo costos es que no quiero que ningún plato pase de cincuenta pesos pero a la ves quiero que sean gourmet así como fusión – a ya, y quien te enseño a cocinar – soy chef, bueno no termine la carrera por que me fui con un amigo a cuatro ciénegas en un proyecto de ecoturismo - ¿y que paso? – nos confundieron con narcos y mejor no regresamos, todo iba bien, pero nos embarraron muy cabrón unos coahuilenses y unos cerdos nos hicieron le paro si no estuviéramos en el recluí – si había algo de droga en el asunto o nada mas les echaron la culpa – si si había algo de marihuana para los turistas, rolabamos poca solo para nuestro negocio, ya sabes turistas gringos, europeo, chilangos, chavos mas que nada, dentro de los turs, pues se le ofrecían algunos pases nada mas para relajarse y abrirse al viaje, la idea era hacer contacto con el lugar fundirse en un experiencia extrasensorial y eso , pero pues para que cuajara pues requeriamos un aliciente, desde un principio fijamos que solo hierba y eso leve no para llevar, ni nada, pero el proveedor fue el que nos chingo nos acuso, por que los cerdos le pidieron entregar a alguien y como éramos los recién llegados y no teníamos como vengarnos ni como vincularnos pues nos echo a perder el negocio, pero igual estuvo chido y me gane una varo con el cual estoy poniendo este café y compre discos, películas y libros usados y nuevos al por mayor para vender cuando consiga otro local, o en la calle por aquí, no se – y como los dejo ir la policía, le dimos treinta mil pesos y una mamada al policía treinta mil pesos y que ..- no, no es cierto solo los treinta mil pesos, y como nos vio verdes nos hizo el paro, claro que tuvimos que dar la dirección de la casa donde nos surtíamos –pero obvio ya la tenían, ese fue el wey que nos acuso, pero por si las dudad nos regresamos a esta anomalía humienta llamada DF y a mi Coyoacan querido con su olor a café por las mañanas y por las tardes, y ya –OK, linda historia, el sueño de cualquier chica, -oye Dalia y que crees que falte –pues a ver por dende empezamos…

Las noche de enero son frías en el distrito federal, los pies van perdiendo sensibilidad y las frazadas no consiguen atrapar el calor que se escapa del cuerpo como espíritu errante, Dalia temblaba bajo su frazada azul, leía cuentos tristes en una antología avejentada color crema, falsos testimonios de humanidades románticas donde la desgracia le da algún temple donde anidar eso que los ingenuos llaman amor, extravagantes letras de imprenta vieja bailaban ante los ojos de dalia, le gusto estar con Meme , no le atraía en lo mas mínimo, pero le gusto su inocencia y sensibilidad, honesto hasta el absurdo, temblando de frío se levanto y miro por la ventana, el graffiti de la cas del frente iluminado por la luna no le pareció tan desagradable entendió que las palabras en los trazos azules y verdes decían ciclos y danzas, le hizo sentido en esta ocasión, eso es la vida ciclos y danzas, “ hoy camine por ay y siempre las perinolas del destino giran en la dirección mas conveniente en aquella en la cual piensa que no te vas a dar en la madre, pero como saber que pasar en un lienzo donde la pintura se chorrea como el sol sobre los cerros que encierran nuestra cuidad y nos pinta del color de la suerte o la magia depende lo wey que uno sea, bajo a calentar un café el liquido, negro y tostado resbalo lentamente por su boca ligeramente agrietada por fumar, jugo con una gota que temblorosa se aferro a la comisura de su boca, su pijama dejaba ver sus senos perfectamente dibujados en dos curvas armónicas y tersas, los miro un buen rato grabando en su mente cada movimiento que le provocaban sus pulmones al inflarse, los movimientos hipnóticos, el café cayendo con su gusto amargo y dulce, el contacto de su pijama recién comprada de algodón con su cuerpo delgado y las luces opacas de la cocina, le evocaron todo aquello que queriendo olvidar la infancia se pretende sin interés, como el espacio oscuro, el vapor del café caliente tomado en la madrugada, a hurtadillas para no despertar a sus papas, la vida misma el cuerpo propio, que siendo tan imperfecto es tan bello, dio algunas vueltas sobre sus talones provocándose cosquillas con su cabello, recorrió con sus manos su abdomen siguiendo las sutiles líneas que lo conformas, la oblicuidad del obligo y la suavidad de la parte baja ligeramente voluptuosa, las formas caprichosas de un cuerpo perteneciente a una mente aun mas caprichosa, berrinchuda como niña mimada, consentida por la vida misma, por el oscuro devenir de un futuro marchintante, del que siempre es mejor negar su existencia, se sentó en el sillón donde otrora se sentaba su papa a leer o a dormir, por un momento sintió que pudo percibir el aroma a cuero curtido que caracterizaba a su papa, siempre usaba chaquetas de cuero todo el día, fue un hombre mas bien difuso en la vida de dalia pero fue alguien a quien amo sin necesidad de querer amarlo, se quedo suavemente dormida, sin preocupaciones de tener que levantarse al cuarto para las seis , con tal de llegar a tiempo sorteando el trafico consume almas del multicefalico periférico, por fin no tenia prisa alguna por despertar ni por dormir, se poda dar su tiempo, Meme le había contestado – cuando quieras, al preguntarle por el horario, y cuando quieras resultaba adecuado pera sus veintiocho años.

El sol invernal blanco como las nubes entro por la ventana, dalia despertó soñaba con las tardes amarillo y carmesí filtrando por la ventana de la oficina en distribuidores mexicanos S.A., de cinco a seis de la tarde siempre fue el horario que mas le agradaba su oficina se pintaba en luz y los administrativos salían así que todos perdían la compostura, le gustaba ver como se derrumbaba la farsa que armaban en total armonía todas las piezas de la oficina, para fragmentarse en la burda gente odiosa y desconsiderada, amables y alegre, sus rostros la desnudo, dejaban ver tanto que la gente demasiado sensible podría sencillamente romper en llanto, abandono total del ser individual, dalia siempre temió convertirse en un de ellos, camaleones de oficina, miméticos trozos de un discurso rancio que se acomodaban a pesar de eso siempre sintió un amor profundo por las tardes que tímidas se apoderaban de aquel edificio que ahora veía como un detalle mas de una historia de pesadilla de la cual día a día iba despertando, el teléfono sonó, con una melodía conocida, vio el reloj las nueve menos diez, había quedado con Meme de afinar los últimos detalles para la inauguración, decidió levantarse y contestar, nunca se levantaba de la cama solo para contestar el teléfono, no le llamaba alguien que ameritase tomarse la molestia, de cada diez llamadas nueve eran de bancos o agremiados, y la otra de algún amigo aburrido sin nada nuevo que decir, por que hablar por teléfono con gente que vez dos o tres veces por semana, contesto bostezando, - todavía dormida princesa – quien habla – como que quien, pues tu exjefe pero no ex amigo – a hola licenciado Romero, que hay – nada, solo hablaba para preguntar, por que te fuiste así sin despedirte, ni nada ni siquiera pasar a que te diera tu abrazo y tu beso de buena suerte – no, si lo que no quería era ver de nuevo sus asquerosas caras – ay dalita tu siempre tan amable, pero que te hice yo – ser un imbecil con complejos de galán, ramplón y odioso pensó – nada, solo que me harte de ser lego de oficina y de aguantar los dramas que se hacían, por cualquier mamada, la verdad todos me tenían harta, y de no poder vestirme como quiero principalmente por que todos son unos cerdos misóginos, y de tu aliento a Bacardí, y mil cosas mas que no viene al caso enumerar – no seas así me rompes el corazón princesa, te extraño, segura que no quiere volver, te mantengo tu lugar caliente todavía, jaja, no es broma, pero no he solicitado a nadie por si te arrepientes dalita, - no gracias licen.. , Romero – volvería solo si fuera tan pendeja como para embarazarme por cuarta vez y tuviera que ira a rogarle ofreciéndole el culo a un libidinoso, ojo alegre como su merced se debe entender – a ver, no, lo de Lilianita no fue así , si me pidió el trabajo por lo de su cuarto hijo, y yo se lo di, y posteriormente, paso lo que paso pero por que ella quiso – a ya veo, usted siempre tan dadivoso solo dar y dar – y a ti Tellado, por tu eficacia ahora que si ya no quieres volver a trabajar, pues tu y yo podríamos pasar a otro tipo de relación y no precisamente labora – a si me muero de ganas …- en ese momento se paralizó y un idea mejor que la ironía y el rechazo vino a su mente, pocas cosas deben ser perores que alborotar el miembro a alguien y después dejarlo temblando y con la erección dentro de su pantalón – no, es broma también Romero, pero entendí bien ¿me estas invitando a salir? – mmm, pues claro, Dalita sabes que siempre opine de ti lo mejor y pues nunca dije nada pues para no enturbiar la relación laboral, pero si me gustaría ira tomar un café contigo y pues – OK, cundo y donde Romero, te puedo decir Romero ya que la relación laboral no se enturbia si no te llamo licenciado – ni se pregunta Dalita – entonces para cuando Romero – que día es hoy... Jueves, que te parece el lunes – si perfecto, te veo el lunes en el café que esta cruzando el World trade ¿va? – si, claro que si princesa – la voz del ex jefe claramente turbada y confundida, como un borrego pastando, - bueno te veo ay a las 4:00 – OK, OK Dalita, -molesta por los eufemismos imbéciles de su ex jefe, pero le agrado el haberlo engañado, no pensó en siquiera asistir a la cita, era suficiente con la expectativa y el chismorreo que iba a armar entre sus colegas, y dejarlo plantado con todos los brios alterados, aunque la idea de soliviantarlo y después negarse a todo incluyendo volver a verlo le pareció mas adecuado, pero estar unas horas con el aliento alcohólico y los trajes grises con camisa blanca y corbata roja, le ocasionó una reacción sumamente intoxicante, opto por meterse al baño ponerse linda, con unas jeans de tubo, una chaqueta de piel café y una bufanda de seda hecha en la india a que fue su primera paga – no es que pretenda pagarte en especie, pero no sabia como agradecerte estos días me caíste como mana en madrugada, obvio apenas tenga un peso lo primero que voy a hacer es pagarte – pocas veces podía afirmar que sabia que alguien decía la verdad, no sabia si Meme algún día tendría un peso , pero sabia que de tenerlo lo primero que haría es pagarle – no se si valga algo pero esta linda y es original, me la cambio una hindú que fue a los turs por unos porros, me dijo varias cosas pero no le entendía bien , creo que por que estaba muy high y ni me acuerdo, pero esta linda no y es de mujer, - y no conoces otra mujer a quien regalársela – ja, tonta, no alguna que le deba algo – que se siente deberle algo a alguien del sexo débil – certeramente excitante, a la espera de que me embargues por incumplimiento de contrato – quisieras, bueno ya trabaja, que ya tengo hambre – que quieres vamos a probar la carta de desayunos, te voy a preparar …, huevo con cebollinos, espinaca, perejil, jitomate seco, con costra de queso de cabra y chiles secos, sobre una capa de chilaquiles rojos y crema de nata, te suena atractivo o prefieres huevos estrellados con tocino – si huevos estrellados con salsa valentina , ja ja no hagas caras es un bromilla amable nada mas, bueno voy a terminar de pintar y decorar el ala del mezanine porque nos quedan horas para la inauguración, como crees que nos vaya Meme -yo creo que mal, cada vez Coyoacan se llena mas de wanabis , noños y nacos, ya no es lo que era el lugar de encuentro y resistencia, la única resistencia que queda aquí son los vendedores ambulantes que quieren quedarse en la palaza, y yo estoy de acuerdo ellos son el alma de coyo pero ya ni ellos son los mismos la mayoría ahora vende cosas hechas en china, pulseritas y madres para Emmo y otras mugres y ni ellos están en resistencia cayeron el mercarandais y pues ya que pero pues que vendan, la plaza al fin y al cabo es publica no de los colonos, - pero por ejemplo tu pagas impuestos, derechos, servicios etcétera y ellos no, no te parece un poco injusto – no ves un estas clavada en tus ideas mercadistas e imbéciles de la empresa donde trabajabas 1. si pagan impuestos igual que nosotros o mas su actividad diaria compa venta, que usen los servicios, y el derecho de piso, por que les cobra la delegación por estar, les cobran luz, les cobran los policías por no joderlos, les cobra la jefa de puestahabientes por afiliación, es un mito que no pagan, igual no llega al erario pero eso es por concepto y por factura de que vivimos en un país de mierda donde estamos hasta el cuello de corrupción y estupidez, de gente infame e injusticia, nos culpan siempre de no pagar impuestos por todo lo que compramos mientas pagamos mas por un electrodoméstico , un videojuego o un computadora que los gringos, tenemos el transporte publico mas repugnante del planeta y nos cobran por s repugnante servicio, lo servidos de luz y teléfono mas elevado de la tierra, siendo que el salario real a decaído atrozmente en los últimos años, tenemos gasolinas caras y escuelas malas, no existe seguridad en salud y la policía no solo no nos protege, nos roba, gastamos millones en un ejercito que se dedica a robar y a violar en su guerra contar el narco, gastan el obra publica sin sentido y mal hecha licitada a parientes, primos y sobrinos, tenemos los bancos con mas intereses que existen, y las televisoras mas maniqueadoras y abusivas, y además un clasismo tan lacerante como el racismo estadounidense y tu me sales con que no pagan impuestos los que se parten la madre trabajando, no me jodas Dalia que paguen los que tiene los que hundieron a este país en un letrina sin fin, los cabrones que nos cambiaron le nombre de Mexico a Méjico, por que se creen dueños de nosotros y no me refiero a los españoles solamente a todos los que nos han metido mano como si fuésemos una puta de esquina drogada y retrasada mental, pero fíjate que le merecemos cosa a cosa, por pendejos, por pasivos, por soñar con pedro infante y Talía por vivir rezando pensando en milagros y rosas, y las nuevas generaciones siguen rezando la diferencia es que no esperan a la virgen, esperan a Cristian Bale disfrazado de Batman o ..- y que Meme que así sea, y además mejor que quieran ser doctores de greys anatomy o niña imbecil de gosip girl que pepe el toro, al menos sus sueños son menos serviles, y sus alegrías tiene que ver con dinero y no con trabajar a lo pendejo para vivir del carajo pero al final darte cuenta que la felicidad estaba en la vecindad y el amor – y en el torito chamuscado – exactamente, ves la gente no deja de ser wey, pero al menos quiere una vida mas digna – no dalia tómalo enserio no debemos dejar que pase esto, ay que soñar con un mundo mejor y actuar por uno mas digno, sino que, vimos por siempre así volteando la cabeza por muchos años como dice Dylan - dalia se acerco moviendo las caderas con esa cadencia tan propia capas de provocar una erupción eléctrica en cualquier hombre que las mira fijamente movimiento hipnóticos que bailaban con el aire, tan armónico como si formara parte de la materia constitutiva de la eternidad, Meme pudo ver las manchas cafés mínimas, sobre la nariz delicada y puntiaguda de dalia, lo tomo de las dos manos y las coloco suavemente sobre su cintura, la llorona versión acústica sonaba proveniente del local de a lado, coloco sus brazos suavemente sobre el cuello de Meme y las dejo caer y lo atrajo y suavemente comenzó a mover su cuerpo como un Mobil a quien le sopla un niño sorprendido, Meme vacilante comenzó a moverse junto con Dalia dejándose llevar, con voz aterciopelada e inexperta comenzaron cantar sin saber quien inicio, “no creas que por que canto ay llorona , tengo el corazón, alegre, no cras que por que canto llorona tengo el corazón alegre, también de dolor se canta ya llorona cuando llorar no se puede”, bailaban sin ritmo establecido , al compás de las partículas que deja ver un rayo de luz que socarrón entraba iluminando las paredes blanco y amarillas, Meme se sintió reconfortado y cómodo, siempre le había dado pena bailar pero en ese momento se sintió tan cómodo, Dalia como nunca, pensaba en absolutamente nada, identifico el perfume Ralph Laurent con el que Meme se había aromatizado ese día le pareció irónica la contradicción entre su discurso y su aroma, “que cuando las mueve el viento llorona parecen que están llorando, ay de mi llorona, llorona, me quitaran de quererte ay llorona pero de olvidarte nunca”, las telas apenas se rozaban con un sonido apenas audible y erótico, como queriéndose fusionar entre si y desaparecer en ese hoyo negó, dalia poso su cabeza sobre el hombro de Meme, el baile levanto un polvo que los hizo estornudar, “el que no sabe de amores , no sabe lo que yo siento, llorona,” se sentaron el la única mesa habilitada en el local, miraron las partículas de luz llenar el local polvoriento y colorido, lindo a los ojos de ambos, Dalia subió su pierna sobre las de Meme, sus jeans no dejaban ver mas que la punta del tobillo la protuberancia blanca y fina como bola de nieve, Meme la miraba sin empacho, sin ninguna tensión sexual, de arriba a bajo como si sus ojos estuvieran pintando con música una escultura delicada ya antigua, sin presión, Dalia sabia que Meme no saltaría a besarla de un momento a otro, que no había nada entre ellos, que ambos eran libres hasta el punto que los clichés no los tocaban, no se decían mas que lo que podían expresar sus acciones físicas, nada mas, eran dos personas tratando de entender que con sus veintiocho años, que con una vida que adolece de lógica científica y secuenciada, - ¿por que tomarse algo enserio Meme?, el mundo no amerita tomarse enserio, mira a tu alrededor, todo es una broma, mira pásame el periódico – es de ayer – no importa solo es para demostrar mi punto, abre cualquier pagina, y lee encabezados, - prohíben besarse en la calle en Guanajuato – ves, lee otra, lee varias solo los encabezados y pasa las paginas – esperanza en el mundo por la llegada de un presidente negro – la proyección mas optimista para México en crecer el cero por ciento este año, sigue la ofensiva israelita contra franja de Gaza, indignación nacional por declaraciones de futbolista estadounidense – sientes odio cundo entras a jugar contra ellos- dijo, el sol no deja a su hija salir por seguridad, candidato de la gran bretaña propone revelar secretos sobre avistamientos ovnis en dicho país, automovilistas se quejan de que los engomados no se despegan de los cristales y dejan sucio el parabrisas – ves Memin, no tiene sentido el mundo es una broma, mira lo que ocurre nadie toma nada enserio, actúan con base en lo que sienten, a lo estupido, nadie piensa mas allá de las emociones, y esas son las noticias de hoy, mira la historia todas son una broma una vergüenza, nos matamos por lo que sea, por dinero, por odio, por poder, por que podemos, por nada, y así funciona el mundo, todos somos en el fondo un burla, un chiste de dios, mira en el fondo a todas las personas a todas las ciencias, andamos como locos buscando cualquier cosita que nos confunda y queremos buscarle explicación, inventamos religiones, mitos y científicos y después los volteamos en nuestra contra nomás por joder, ves por que tomarnos enserio, no lo merecemos, cundo queremos tomar algo enserio nos destruimos, por eso las parejas fracasan por tomarse encerio, por eso la gente se suicida por tomarse su vida muy enserio, somos una broma como tu y tu cabello desalineado, y tu ropa, perfume y relojes caros, y como yo y mis veintiocho años que me quieren obligar a madurar pero no lo van a conseguir – ayyy, Dalia ojala fuera tan simple – lo es, mira hoy hable con me exjefe un rabo verde cincuentón que usaba su puesto para ver a quien se atoraba, hoy me llamo para ver si iba con el a coger, en lugar de indignarme no lo tome enserio, de haberlo hecho me habría enojado, y después hubiera llegado contigo furiosa y tu enojado me hubieras propuesto demandarlo y en una de esa lo hacia, o la llamábamos a su esposo diciéndole que tipo de cerdo era su “gordito”, pero la gente no vale nada como para que la tomemos enserio, el ni nadie, si su comportamiento te daña, defiéndete, si no ellos se dañan mas con tu indiferencia, así de simple si crees que vale la pena , la vale , lo importante es lo que tu creas, por que así actúan todos en un mundo que carece de toda lógica – OK, e de aceptar que tiene algo de coherencia tu elocución – ay Dalia ¿sabes que poses un gracia en todo lo que haces capas de vulnerar la mas dura coraza? – Siempre me sentí simplona y sin gracia – ja como no – era totalmente cierto, se levantaron al ritmo de la sandunga Meme dio una vuelta sobre su eje e hizo una reverencia de frente a Dalia,- ahora si te voy a preparar un desayuno digno de esos ojos cafés y esa voz de aire silbante, pero a la vez no muy enserio – bien dicho jefe, -¿te gusto la bufanda? – no mas que el desayuno espero, y me gusto bastante – entonces me voy a esmerar, voy a ponerle el barniz al mezanine – si quieres se lo pongo yo no vayas a quemarte las manos – macho ante todo, cállate y cocina.
Le extraño lo poco que extrañaba su antigua vida, lo que el primer viernes extraño con toda molécula de su cuerpo el cheque que cada viernes a alas cuatro recibía en contabilidad, no estaba mal pagada y este viernes la inauguración de la Milagrera como al final le había puesto Meme a su café no le causo mucho gusto no tener ni un peso para regresarse a su casa, -Memin, como ves, nos fue bien ¿no? - no se estoy agotado necesitamos alguien en cocina y tu no puedes hacer todo, servir, limpiar, cobrar – todo a su tiempo primero págame a mi y luego ves si puedes contratar alguien mas – ya sabes que si guapa, además no puedes trabajar doce horas como hoy, ay esta mas carbón de lo que pensaba, pero en fin salio algo ya tenemos para comprar café y los víveres que faltan para mañana y pasado – bien , bien, oye Memin me prestas veinte pesos para irme a mi casa es que estoy rotísima, - que, perdón si quieres te doy de tu sueldo una parte o no se que pena – a Meme se le subió la sangre a la cabeza el malestar que le produjo fue evidente – es que no creas dalia, que te quiero robar ni nada es que, nunca había tenido que organizar nada y pues ya sabes – no, Memin, escúchame, no me pagues nada yo se que ay que sacar para los insumos solo préstame dinero para irme a mi casa, vivo súper cerca incluso quiero veinte pesos para irme en taxi, así que escúchame, dame esos veinte pesos, un beso para cada mejilla y uno para llevar por si no puedo dormir, y descansa mañana ay que abrir temprano y después de unas dos semanas piensas en contratar alguien mas , ¿va? –rechazó la proposición de Meme de acompañarla a su casa, el invernal aire frío le invito a caminar unas cuadras por el empedrado roto, cubierto con partículas grandes de grava, viento sucio y frío se estrellaba sobre su rostro que se pintaba de azul- violáceo con el frío, un espectáculo gélido y elegante, pasarela de luces amarillas de cuidad, casas con números metálicos y tapetes de bienvenido o mi casa es su casa, que contrastan con las tres cerraduras, los dos seguros de chapa ancha la reja negra con candado industrial, el perro viejo que lada ya sin saber por que viviendo a través de los portales y la luz que se enciende cundo cualquiera se acerca, sospechando que todos los ciudadanos pueden ser ladrones en potencia, marasmo paniqueante que mantiene a las masas en el letargo de una guerra perpetua contra si mismas, por que los enemigos de sus hijos, de la familia, de la vida, de la democracia, de las instituciones, de la iglesia, de la salud, de la moral etc., andan por ahí fraguando planes inverosímiles y poniendo puertas que los alejen de los nacos y de los enemigos naturales los chilangos, tal reflexión no le mereció mas que un esbozo de sonrisa, los microbuses trazaban sobre la calle líneas brillantes verdes y blancas, hoscas y románticas, las líneas blancas sucediéndose sin, los pasos de dalia se hacían mas rápidos hasta que comenzó a trotar quería sentir ele aire frió estrellarse como las olas sobre la playa poético y sin lógica, nada, el rojo de los semáforos como cresa adornaba la avenida, con la respiración agitada y las piernas hormigantes paro un taxi . Buenas noches – buenas noches señorita, para donde va – a mi casa gracias por preguntar – ja,ja – aquí derecho al final del eje, por la librería.
cuanto llevamos dalia – quinientos sesenta – y cuanto requerimos para abrir un día mas -mil pesos, ha bueno y tu cuanto necesitas para que vengas un día mas- unos doscientos cincuenta, porque quiero ir al cine y comer una lasaña en le terraza, OK, tenemos que vender entonces por lo menos ochocientos mas para que te lleves trecientos para que te alcance y para comprar cosas, si no sale tu tomas lo tuyo y ya yo veo como comprar va – va, Memin, y que piensas como vamos -excelentemente bien a tres semanas no hemos quebrado, no te he podido pagar como debe ser, pero por día ha funcionado por mientras, y los fines saco para el chupe y la renta- dalia sabia que no iba precisamente excelentemente, que las finanza tarde o temprano se derrumbarían y Memin y su pésima administración desaparecerían de aquel rincón alegre y luminoso de Coyoacan el corazón con todos sus milagros se perdería en la raquítica memoria colectiva de unos cuantos que colocaron su Imán, quizá ella era la única que le tenia fe verdadera a ese corazón y a los milagros que pueden cumplirse tras una taza de café una tarde fría o caliente en Coyoacan, solo esperaba que llegara a verano donde lluvias caían torrenciales inundando las calles hippies con ropas de manta corrían por las calles mojados y señoras gordas en sus autos se desesperan por que no podían avanzar, los cafés se atiborraban de paseantes diversos , la lluvia los atraía como hormigas, se amontonaban a pedir capuchinos con mucha azúcar y sus cabelleras despeinadas hacían lucir los lugares como manicomios, quería que la Milagrera llegara a verano, sus planes se reducían a seis mesas, todos las ramplonadas de planes a corto , mediano y largo plazo de, las clases de planeación para la vida de su universidad se habían esfumado en las ultimas cuatro semanas, aprensio a solo planificar a seis meses, la vida es tan endeble y frágil que no ameritaba planear mas, sus caderas lucían ligeramente mas anchas en su piernas habían también robustecido, su cuerpo adquirió aun mas gracia, solo le molestaron sus brazos que también aumentaron notoriamente su volumen, se veis quizá menos delicada, pero sus pantalones reajustaban mejor, Meme le dijo un día que “parecía una nueve antes de la tormenta n su punto mas bello o sea estas inexplicablemente buena”, dejo de preocuparse de perder su tan amada talla cinco y se decidió por la siete, casi no comía en su casa, Meme la hacia de desayunar y en las tardes libres comía en distintas partes había comenzado a distinguir sabores complejos, depuraba mas y mas su gusto, se enamoraba día a día de la lírica mágica de la comida como se fusionaba con mil factores y elementos recombinándose en algo nuevo, comenzó a convivir con los ambulantes, le gustaban todos la indígena tzotzil y sus figuras de chaquiras, el hippie de los sesenta haciendo alebrijes de periódico, hasta los advenedizos (que eral la mayoría), vendiendo falluca de le peor calidad, con colores fosforescentes y olor a plástico nuevo a pesar de ello solo con Luna hizo amistad hacia rastas , pulseras de piel , collares con semillas y rosarios de madera, resultaba opuesta en todo a Dalia de morena oscura, color azúcar, de piel porosa y recia, cabellos grueso y lacio, de rasgos gruesos pero armónicos, su peinado con media cola de caballo eterno la dejaba ver linda en sus rasgos autóctonos, jeans flojos y blusa de manta, sus ojos grandes como dos pozos negros, péndulos de psicoanalista atrayentes, cuando se sentaban juntas en la plaza, atraían mas que cualquier grupo de chicas fresas e idiotas, sabían jugar con el paisaje con las hojas arrastradas por las ventiscas, con las gotas de agua que a ratos salpicaban por los tubos en reconstrucción, sabían jugar con el polvo y los taladros, con las muñequitas de mimbre extendidas en telas promocionales de algún perfume de lancome descontinuado que ahora sirve de mostrador a personas que fingen ser indígenas para vender su muñequitas por lastima, Luna de hablar pausado y meticuloso elegía sus palabras con cuidado quirúrgico rara vez se dejaba llevar por platicas largas y sin sentido siguiendo algún argumento enredado en algún encabezado de revista femenina, hablaba lo necesario y es encantaba a Dalia alguien que pudiese estar a su lado sin decir nada y no sentirse incomoda, a ratos iba a la milagrera y se paraba en la barra viendo a los clientes se burlaba de todos los pseudoartistas y como gesticulaban en exceso para demostrar su punto, simple elegían temas que pasaran por profundos y trascendentales parecen marionetas de hule espuma flácidos y siempre con bufandas o algo que los distinga de la sociedad de las modas primavera-verano , otoño-invierno, Dalia le regalo a luna una blusa de marca de temporada, solo para probar que no se la pondría y en el fondo era igual que esos hippster que tanto criticaba desde la barra, al siguiente día la traía puesta y la usaba recurrentemente, Dalia sonrío al verla, su apariencia resulto entonces espectacular, a la larga fue contraproducente por que ahora Luna llamaba mas la atención de los clientes que Dalia, le pregunto donde la había comprado y compro unas cuantas del tipo, Dalia demostró sin quererlo otro punto ambas eran vanidosas y les gustaba llamar la atención, como a las demás chicas, esas que ambas criticaron, Luna pintaba murales de gis sobre una de las paredes de la milagrera, Meme y Dalia se sentaban a verla en el suelo tomando vino blanco o café amargo, cuando llegaba algún cliente se levantaban sin prisa y limpiaban cualquier mesa del polvo sobrante de la obra, no se perdían esa pelea de Luna contra la pared y contra si misma, alguna vez les dijo que pintaba con tanta rabia y premura por que no sabia cuando iba a poder hacerlo como el la Milagrera algo tan efímero y con tanto gusto, solo quiero que recordemos la primera impresión y digamos -te acuerdas de aquel mural, uno de los primeros que pintaste, me gusto y a ya -¿pero por que los borras tan rápido ? –para pintar la mayor cantidad, esto no va durar mucho Meme, lo sabes, - si lo se luna, pero mejor que dure poco y se lo que quise que fuera y no lo que me obligo el jodido dinero ¿no?, luna no siempre contestaba cuando algo le parecía bien se limitaba a dar un beso donde primero se le ocurría, ese día le dio un beso a Meme en el oído y rozo su boca con la nariz, Luna no acepto pago alguno de Meme ni por los murales ni por los días en los que les ayudaba a atender La Milagrera, - lo hago por alargar la vida de este lugar, cundo cierre, Dalia cambiara de burbuja volverá al circulo de los negocios a casarse con algún barrigón que hable de tecnología, tu reabrirás tu narcotiendita unos mese para después poner algún comercio cual sea, donde lo primordial sea ganar dinero, no como aquí que lo único que importa es que repautemos nuestra vida, no tenemos aun tono, cadencia ni ritmo y mi deber es hacer que este lugar dure hasta que lo obtengamos, Dalia pasaba el día sin pensar en casi nada, se entristecía y subía al mezanine a llorar por cualquier cosa, abrazaba a los clientes frecuentes cuando llegaban y cuando se iban, se pintaba delicadamente los ojos, las mejillas blancas y delgadas las empanizaba ligeramente, lucia en los labios colores pálidos y elegantes, salía a caminar por la plaza, iba al cine sola, aprendió a hablan con su soledad consigo misma, a caminar por la cuidad como un fantasma dirían los imbéciles, perola cuidad era suya, no le ocasionó empacho alguno gritarle a su madre que la dejara de joder con el futuro y la responsabilidad, hacia caso omiso de las llamadas de los conocidos de su antigua oficina, hacia únicamente eso que los oficinistas treintones llaman nada.
Dalia y Luna recorren lentamente la librería que esta en contra esquina de la milagrera, sus fosas nasales inundadas con el aroma dulce de las hojas de libros nuevos -pocas cosas en la vida me gustan mas que abrir un libro nuevo, tocar sus hojas lisas color crema, y absorber ese aroma a tinta y papel que los caracteriza – la verdad a mi me marea – siempre con tus tonterías Luna – que, pues me marea, por eso compro casi siempre usados – yo pensé que por jodida – no para libros y pintura siempre ay dinero – ves y dicen que el ambulantaje no deja – wey si me están quitando la mitad de lo que gano, desde que están arreglando la plaza me están partiendo la madre, pero ya que – Dalia sintió como el estomago se le revolvía y perdió fuerza en las piernas cuando vio entrar a Matías con el pantalón fajado arriba del obligo y una niña horrenda en brazos, intento esconderse tras luna para no saludarlo pero se encontraron de frente, intento escapar pretendiendo no haberlo visto, la técnica le funcionaba muy bien, pero Matías es de esas personas que creen una obligación ética saludar, - que milagro Dalia como estas – pues aquí – ya, como has estado, sigues trabajando en la comercializadora – no me salí estaba hasta la madre y tu ¿sigues en el banco? – si me ascendieron a mercharandise ahí si puedo ser ya línea uno, y conforme mis logros ya montarme en el escalafón, en cuestión de años ya estoy donde quería estar – y donde es eso Matías –ay no seas payasa – si es que tu siempre estas donde quieres estar ¿no? – ay Dalia no se que tienes te veo cambiada, ya te casaste – hace que dos años que no nos vemos y lo mejor que puedes preguntar es si ya me case, pero en fin, no Matías, no me he casado – ay ay ay, Dalia deberías formar una familia te asienta, te ayuda, yo pues tu me conocías como era ahora ya soy otro, me esfuerzo en mi trabajo, estoy con mi hijo, casi y ano me reviento, y vaya ni con mujeres y ya ves que tu sufriste de que me acosaran , yo no se que tengo que me siguen y ves que a veces aunque este con mi esposa me tiran el perro – a ya, si , si me acuerdo, bueno , me dio gusto verte Matías – pero no te vayas Dalia – es que llevamos mucha prisa o no luna – mira mi me presentaste a tu amiga – así se me olvido – yo me presento sola Dalia , hola soy Luna y espero no volverte a ver en mi vida, adiós – Matías abrió los ojos como platos y no dijo mas, pensó mil cosas después, comento con sus amigos que vio a Dalia y percibió que aun estaba enamorada de el y que su amiga “una fachosa jippiosa” los agredió, por que Dalia seguramente le había contado de el y pues por eso, Dalia desde el momento en que cortaron había deseado jamás volver a acordarse de el y mucho menos volver a hablar de cualquier cosa relacionada, - que pedo con tu cuate Dalia – no es mi cuate es un pendejo que había querido olvidar que existió pero la retórica cerebral se empeña en recordarnos siempre a los estupidos, y es que son como deja- vus, ay tanto estupido por ahí regado, se parecen tanto entre si, que siempre te recuerdan a las personas que por desgracia o gracia tuviste el infortunio que formaran parte de tu caguenge y escueta vida – y para esto donde conociste aquel príncipe – era mi novio – wui no mames, que espécimen tan jodido, que si andabas muy urgida – no te voy a mentir, asi que no voy a decir mas.
Las noches se fueron poniendo mas calidas en el distrito el invierno dejo de azotar las calles y las camas del distrito, el humo soporoso y caliente llenaba la ciudad el smog caliente y pegajosos con aroma a gasolina quemada y llanta, los rebrotes morados en las jacarandas, moscas, que llenan las calles susurrantes, aves de colores y pequeños gorriones se ciernen de los jirones de aire mugriento y terroso, parecen esferas navideñas adornado, los microbuses viajan con las ventanas abiertas, las mujeres se pones sus sacos en las piernas, se desabotonan el primer botón de la blusa, el asfalto gris refleja el sol como espejo las tardes se niegan a llegar, el medio día se presente omnisciente y absoluto, las casas nuevas se llenan con plantas de flores brillantes, y en la calle nacen como yerbas vendedores de bebidas frías chorreantes por el hielo, la gente parece brillar por la calle como si estuviese encerada, son pequeñitas gotas de sabor salado que es inevitable evitar, esa es la primavera en el Distrito, a Dalia la ponían de mal humor las primeras dos semanas, su piel tersa se llenaba de sarpullidos por le sudorcillo y el aire sucio, los oficinistas le parecían aun mas repugnantes que siempre con su camisa fajadas y desabotonadas con la mangas medio arriscadas y las corbata a medio cuello, la Milagrera se calentaba como Horno, el numero de clientes se mantuvo estático, Dalia y Meme , se sentaban en la banqueta sobre una tela roja de la india pero hecha en china, tomaban te Chai frío mientras criticaban a la gente al pasar, Meme se sentía fatal cuando uno de esos que criticaban entraban a la milagrera sentía que deba mal servicio por haber criticado un cliente Dalia en cambio hacia referencias sarcásticas mientras les servia, la venta de café baja en proporción con la temperatura que asciende, -Dalia ya agarraste tu sueldo – no Meme – agarrarlo para ver si voy a comprar algo de víveres por que ya faltan muchas cosas y los clientes se ponen roñosos cuando no tenemos lo de la carta – no alcanza ni para un acosa ni para otra – cha, que hacemos – no pues primero lo primero, cóbrate u sueldo y luego vemos – OK- Dalia no se sintió cómoda tomado el dinero que podían usar para víveres, pero de poco servia se pagaba por día y aun así las cuentas no se libraban cabalmente, Meme tuvo que pagar de su dinero para la ultima renta, un ratón había entrado a la milagrera Dalia lo vio pero la enterneció hasta perder el aire al verlo tan chiquito, mojado y temblando al verla, le dio un trozo de pan de centeno con aceite de especias, el ratón rondaba por el local impunemente, Meme le puso un lata con algodón para que durmiera pero nunca la uso, andaba errante salía solo cuando no había clientes, les daba gusto verle, sabían que si algún cliente lo veía podría ser un problema, pero dado que había pocos clientes tampoco era un gran riesgo, luna les sugirió que vendieran algo en la fachada, cualquier cosa, ahora que los ambulantes consiguieron un amnistia temporal, los jefes de ambulantes no los joderian porque estaban en su local y los de hacienda tampoco por que legalmente estaban fuera del local y el uso de suelo de la Milagrera seguía siendo estrictamente cafetería – Meme tu tienes una torre de grabación no –si ¿y? – como que que, vendemos piratería – no seas naca Dalia – si mira no vendemos discos de banda y merengue , ni películas de Adam Sandler – vendemos cine de arte difícil de conseguir entre tu, Luna y uno que otro amigo tenemos una buena colección, bajamos otras de Internet, además música del mundo discos raros y otras mugres, hacemos las portadas a mano con dibujos como los que hace luna y ya chingamos – no se Dalia, esta algo escueta tu idea – ok, es eso o quebrar para la semana que entra – a Dalia le atraía la idea de involucrarse un una tarea delictuosa, además de compartir el arte y el entretenimiento, hizo contacto visual fijamente con Meme, sabia del poder de su mirada y sabia usarla, se acerco suavemente a Meme y le acaricio el cuello, vieron pasar al ratón que se les quedo viendo como esperando algo, - mira Memin no lo hagas por mi hazlo por el, lo vas a dejar a su suerte morir aplastado por un trampa rompe espaldas en la casa de alguna señora estirada de esas que te cagan, le respiro de cerca su aliento tibio y con aroma a pasta de dientes le provoco escalofrió, se retiro suavemente contoneando rítmicamente sus caderas, la falda larga color vede se movía como olas en un mar flojo y dormido, se sentó en una mesa y saco un pedazo de puro que Luna había dejado, absorbió una gran bocanada, el humo le provoco una ligera tosesilla como de niña, Meme solo suspiro viéndola.
- oye con la portada así como la hacen deberían costar mas de veinte – oye Luna no seas capitalista – pero es que están chidos y quien mas te puede conseguir la Lynch, Kusturica, Berman, Kar Wai Y además venderte un café horrendo como el de ustedes. – también tenemos la discográfica entera de los flektons y de los bukis y un te muy bueno para tu informaron tonta – solo los gays toman te, además el tema son lo veinte pesos, si nos cuesta como ocho o nueve hacerlos, veinte pesos esta bien – no yo digo que unos treinta – tu porque vendes tus pulseras con sobreprecio del 500% - no es sobre precio es el precio de mi trabajo, todas son piezas originales y si no les gustan quítenselas y devuélvanmelas, - uy se enojó la nena – mira tienen un cliente véndanle sus películas de a veinte pesos – pues a eso voy, - la pantalla de alambre donde montaban la exposición de películas parecía mas un fresco surrealista que un puesto de piratería, llamaba la atención de todos lo colocaron en el limite exacto entre la pintura blanca y amarrilla de la milagrera y el asfalto gris de la banquete, pasaron lo vigilantes confundidos se siguieron de frente, Dlaia los miro con sorna desde el interior se sintió inmune a las estupidas legislaciones delegacionales, hechas para ver como joder a los pequeños comerciantes, la jefa de los ambulantes paso y les pregunto ¿de quien es esto? – Meme contesto – mío ¿por? – no por nada- ver a los cabrones que se creen dueños de los derechos de las personas de trabajar por vidas dignas, vencidos por sus engorrosas administraciones, llenaba los pulmones de un aire victorioso, además ver que al no ver el puesto clásico de piratería las autoridades, un se daban cuenta de lo que vendían, les permitía total impunidad, la venta de piratería ayudo a ocupar lo largos periodos de ocio y a solventar algunos gastos, y a pesar de las burlas constantes – que les están enseñando a sus hijos, el país se los agradece etc., no sentían remordimiento alguno por lo que hacían, al contrario Dalia puso en la parte alta un colage de actores de Hollywood en sus Yates, abajo escribió la pregunta ¿Quiénes son los piratas?.
Los Jueves Dalia y Luna se inscribieron en un talles de Danza clásica, Luna se había opuesto una y otra vez pero Dalia tenia una forma de insistir muy particular desde que cumplió veintiocho había sufrido una suerte de regresión en ese aspecto, a modo que pedía las cosas como cuando era niña, tomando a las personas de la mano y mirando con insistencia mientras repetía una y otra vez lo que quería, Luna no supo ni como acepto, Dalia quiso entrar a danza un día que pasaron y vio a las bailarinas, con sus leotardos ceñidos, sus piernas firmes, parecían sacadas de un cuadro de Degas, algún día viendo en una exposición , había imaginado se una de esa bailarinas levantando la pierna sobre un tubo y viéndose en el espejo, pero lo mantuvo como un sueño oculto le daba pena la sola ida de mostrarse con un leotardo, ahora cuando veía sus piernas largas con las venas translucidas brillantes y azules, através del espejo tamaño pared sus nalgas firmes moviéndose con gracia le apasionaron, como hacia voltear a todos los transeúntes de la calle san Fernando, las pusieron en un grupo de personas adultas Luna se indigno de tener que ensayar con señoras de cincuenta sin mas que hacer pero a Dalia le gusto que todos le hicieran caso y la atendieran como niña, que la dijeran que se veía bonita con su leotardo, con los cambios que se hacia en le cabello, y con el tatuaje que se hizo en el tobillo, a luna le termino por gustar, además que bailaba excelentemente bien, ambos instructores la preguntaron si no haba ya bailado, casi nunca había hecho las cosas tan bien que sobresaliera sintió un embelecimiento betunero, no recordaba un sentimiento así desde sus quince años, todo el mundo hablaba de ella por sus acciones de resistencia, de el tiempo que estuvo en un campamento en Chiapas, de que pertenecía a todos los movimientos sociales posibles, de sus pinturas con gis, pero no era lo mismo que la miraran mientras jugaba con el movimiento, y con la gracia que eludía cualquier critica ramplona, un aire con olor a vino a azúcar quemada y a madera inundaba el salón, y se mezclaban con los aromas a tierra húmeda, y a café tostado clásicos de Coyoacan, Luna se permitía dos horas de esto los jueves, volvía en la noche a hacer sus pulseras de hueso y piel mientras hablaba con ironía de las estupidez social que inundaba las calles, cundo alguien comentaba algo de lo bien que bailaba y lo mucho que lucia con sus vestuarios se limitaba a sonreír, Dalia en cambio miraba al suelo complacida mientas movía delicadamente los talones, solo le gustaban los halagos simples y sin pretensiones, los otros le parecieron siempre falsos, ese jueves Luna fue sola a las clases de baile, la Milagrera estaba cerrada, una llamada nublo el rostro fresco de Dalia, la vecina una tal Kata la llamo a su celular desde su casa, su madre había muerto, debía ir a reconocerla al Semefo, no lloro, no tembló y se puso histérica, ni hizo nada de lo que los clichés nos ha acostumbrado, sencillamente perdió la capacidad de gesticular cualquier cosa, su rostro blanco y pecoso, se convirtió en una pieza de porcelana, apago la música, Muse, nunca mas los pudo oír sin recordar a su madre, cómico reflexionando y confundida, vio al ratón y lo levanto entre sus manos y se lo acerco al rostro, lo bajo cerca de la cocina y le dio un pedazo de galleta que se llevo hasta una esquina, vio al ratón morder su galleta mientras movía sus bigotes que parecían alas de colibrí, no dijo nada Meme se le acerco y le toco el hombro – que te pasa Dalia, te ves enferma, como verde, te sientes mal quieres agua –no contesto nada, miraba la cocina como quien acaba de despertar de un coma, mas de quince segundos Meme espero respuesta, luego la tomo por los hombros y la sacudió Dalia se le quedo viendo con los ojos fijos de muñeca antigua dalia hablo con voz mecánica y sin matices – Meme, ¿me acompañas a la semefo?.
Los últimos disparos de sol primaveral brillaban en la pintura negro esmaltada de la carroza fúnebre, Dalia seguía la línea recta de luz desde el coche azul de su tío Heberto, no iban a mas de quince kilómetros por hora, las cortinas blancas pálidas dejaban ver el interior de la carroza donde su madre yacía en una caja café brillante con adornos de plata y un cristo de bronce encima, un movimiento oscilante hipnótico guiaba la caravana seis carros, la trasladaron de la SEMEFO donde la declaro muerta de un ataque al corazón mientras regresaba del trabajo en un taxi con matricula 201845 GRE, el Jueves 2 de abril del 2010 a las cinco cuarenta, Dalia no quiso tomar decisiones al respecto, dejo que sus tíos hicieran todo como se lo propusieron, hicieron un misa de cuerpo presente en una iglesia de candiles enormes y viejos, donde un nube de incienso aromático ocultaba sus ojos rojos e hinchados, de inmediato salieron hacia la funeraria, las calles del pedregal lucen tan distintas a las demás del distrito, empedrados y adoquines en lugar de el negro pavimento, todo son subidas entre casas con tejas rojas y restoranes de ventanales monumentales llenos de jardineras diseñadas a la europea, policías en cada esquina, la carroza rodando sobre las piedras lentamente entro en un enorme edificio blanco con pilares tipo romano, y cuatro ventanas “funerarias Gutiérrez” , adentro esperaban sentados en la misma banca su cinco amigos de la toda la vida que no había visto desde su ultimo cumpleaños, Meme y Luna, fue los primeros que vio al entrar se les quedo viendo y esbozo un intento de sonrisa, mas bien una mueca, pero les dijo todo lo que necesitaban saber, ella estaba bien, algunos familiares, vecinos y amigos de su madre, se la ablandaron la abrazaban y emitan frases incomprensibles entre sollozos y abrazos, no pudo después acordarse de nada de lo que dijeron, se sentó al frente paso dos horas viendo su reflejo blanco como fantasma sobre el ataúd de su madre corrieron quizá dos o tres lagrimas que le quemaron los ojos, se levanto abrazo el ataúd y vio el rostro de su madre endurecido por la muerte le dio un beso sobre el cristal, levanto la tapa y acaricio el rostro frío y del cadáver, vio que le habían puesto los aretes de perla que tanto odiaba pero nunca tiro por si algún día los quería usar, se los quito tirando suavemente del lóbulo húmedo de alcanfor y otros líquidos, los guardo en el bolsillo de su blusa blanca larga, se agacho y le dio un beso en la mejilla las luces calientes y amarillas bañaban a madre a hija en el ataúd, un brillo lleno de vida manaba de aquello, dalia le dijo al oído a su madre un imperceptible – gracias, para que decirte mas de lo que ya sabes, te quiero ma, la abrazo con desesperación, el tío Heberto la tomo por la cintura y la saco del ataúd donde ya tenia el torso entero adentro, dijo un ultimo -adiós ma, - ya Dalia, ya esta en un mejor lugar – yo se tío, quería dale un ultimo abrazo – se fue a sentar con sus amigos, abrazo primero a Luna, y por fin pudo llorar día y medio de llanto detenido tras las cuencas oculares que parecían querer salir expulsadas de su rostro, Luna supo hacer lo que solo ella sabia no decir nada cunado no se debe decir nada, la abrazo e hizo un seña para que los demás la abrazaran, -¿quieres que vaya a tu casa por algo negro Dalia? – no gracias Meme a ella solo le gustaba el color blanco, que pensaría de mi si voy a su funeral de negro se quedaron sentados toda la noche, a las seis cincuenta partieron al cementerio, algunos parientes lloraban como si estuvieran ahogándose, solo entonces mientras el ataúd bajaba lleno de flores moradas que Dalia mando comprar porque eran las que a ambas les gustaban, sintió un inmenso miedo y un vacío enorme por dentro el frío del cementerio se le metió en los huesos, cada paletada de tierra que caía sobre el ataúd, pesaba sobre su cabeza que sentía que en cualquier momento rodaría hacia la negrura del hoyo, una mano gruesa y pesada le toco el hombro mas huesudo y puntiagudo que nunca, volteo suavemente era su padre, vestido en un traje negro, con su esposa y niño de unos doce años blanco y huesudo como ella, los saludo afablemente recibió un abrazo frío de la mujer y uno temeroso del niño su medio hermano – perdón que llegara hasta ahorita pero no pude antes mijita – nunca has podido antes no te preocupes –necesitas algo dinero, algo, - no mas del que ya me das gracias -se alejo moviendo sus caderas firmes y piernas largas enfundadas en pantalones claros, vio como las ultimas paletadas de tierra caían sobre su madre, tomo a Meme de la mano y le susurro al oído algo – el le contesto, tengo una mejor idea, vamos al centro a ver la lluvia de estrellas que anunciaron para hoy, para ver si localizamos entre todas a tu mama, se marcharon sin despedirse, solo le dejo la llave de su casa a una tía que venia de provincia y pernoctaría ahí – no puedo mas tía me voy – por que Dalita – es que de todos los presentes solo conozco realmente a mi madre, y ya esta enterrada, los demás son solo sombras de una vida que ya no quiero.
En el zócalo de la cuidad de México, la plancha gigante de cemento gris bien tallado relucía mas que nunca reflejaba las luces pálidas de la tarde, el asta bandera flotaba ondulante vendedores se arremolinaban entre las gentes que paciente esperaban su turno para mirar através de los telescopios que diversas universidades dispusieron para ver la lluvia de estrellas, para sorpresa de todos la cuidad, niña berrinchuda y caprichosa ,como hace siempre que le algo le quita la atención jugo una mala pasada y nubarrones espesos extendidos por todo el cielo obstruían toda visión de cualquier estrella, tamaleros con botes humeantes de olor a masa cocida y condimentos daban vueltas haciendo un desfile de sonido y aromas, niños feos atraviesan la plancha lanzando globos metálicos en forma de cohete, a la salida del metro ancianos reclaman su jubilación a una empresa que se negó a otorgárselas, un chaman con penacho gigante soplaba humo aromático sobre una señora obesa con uniforme militar mientras cantaba un rezo que algún día fue un rito mexicano, la gente de la fila a la espera del rito chamnesco, miro fijamente a los siete jóvenes ojerosos que salieron del metro seis vestidos de negro y gris y solo una de blanco pálido que en combinación con su piel y su maquillaje poco marcado la hacia lucir enferma, aun así llamaba la a tensión lo original de los jóvenes, Luna con pasos alegres y amplios elaboro una rutina de baile que Dalia siguió suavemente, los demás miraban el zócalo con extrañeza y admiración como turistas, la enorme plancha siempre sorprende, una ambulancia paso pintando todo en azul y rojo, un niño seguía la burbujas que su hermana formaba con dificultad a partir de un soplido, solo entonces Meme se percato del nublado encabronado que circundaba el distrito, -oigan creo que no vamos a ver ninguna estrella – esta de luto por ti Dalia, esta cuidad sabe amar a los chilangos que lo siguen siendo - crees que sigo siendo chilanga, no me sienta así, me siento como perdida naufragante de mi propio océano que apear de no ser salado no se pude tomar, que a pesar de se bajito la gente se ahoga en el – yo llevo mese perdido en tu océano Dalia y nunca me he sentido mas a flote, no te exijas mas de lo que tienes para dar, piensa bien las cosa, no es momento de hablar de cómo va a ser tu vida sin tu madre, solo te recuerdo que si pierdes tu libertad lo pierdes todo – a ya veo tu eres quien le mete ideas a Dalia, Meme…¿Meme verdad? – no, yo y aclaro que por desgracia, no le meto nada a Dalia,… ella es esa identidad que corre por ahí viendo donde es capas de conformarse como ente que sea capas de sostener a tan fabulosa identidad, yo solo soy un amigo de esos que advenedizos se aprovechan de la belleza regada en el mundo para suplir sus carencias, así que no me culpen de que dalia halla perdido su crédito Infonavit, pero cambiando de tema quieren un café y que no vamos a ver estrellas – yo si, necesito combustible para soportar las danzas y ciclos que nos toca vivir, pero no aquí vamos a Coyoacan solo ahí ay café que me permita olvidar que cuando llegue a mi casa mi madre en lugar de recriminarme mi falta de responsabilidad, estará enclaustrada solamente en los viejo álbumes de fotos amarillejas y pasadas de moda, no saben amigos cuanto me falta por llorar pero por ahora prefiero un café, pero no de la Milagrera uno bueno –OK Dalia, nada de nuestro insípido café vamos al Cenote oculto, por un café orgánico de altura – yo no puedo es que tengo que acabar un proyecto para mañana para cumplir mis metas de este mes porque ando atrasada así que los dejo, -Miriam la amiga mas de antaño de Dalia dijo esto mientras se despedía de ella con un abrazo, solo ella sabia abrazarla exactamente como le gustaba con lo siendo la espalda y el estomago haciendo un arco que acaricia suavemente el abdomen, - ya no te me pierdas tanto tiempo Miriam es ahora cuando mas te voy a necesitar – tu eres la que se me perdió Guera, pero estamos en contacto – tomo un taxi y se fue en dirección poniente, los demás volvieron al metro, los vagones a medio llenar frescos para variar, publicidad movió pintada en las paredes anunciaba una medicina contra el dolor, por un momento Dalia quiso ser una chiquilla ingenua y creer en la existencia de esa medicina, un ventriluoco hacia un acto horrendo con chistes trillados, lo único que los hizo reír fue la forma de pedir cooperación – yo, se que no soy un gran artista, pero trato de sobrevivir con estos chistes, alegrándoles el día con una sonrisa el lugar de robarlos o amenazarlos, lo único que quiero es una cooperación que no afecte su bolsillo o en su defecto un sonrisa sincera – Dalia prefirió en esta ocasión darle una moneda que la sonrisa, andaba en recensión de esta ultimas.
En Coyoacan sentados en la calle en una banca de metal helado y negro, Martín hablaba de los beneficios de la yoga, Dalia miraba a dos insectos copulando, Luna y Meme se miraban cómplices al burlarse de las reflexiones de Martín, el café de cenote espeso y amargo, despertaba a los seis de su ensueño, Dalia con lo ojos llorosos y con un ligero temblor de manos fruto de no dormir pregunto sin dejar de ver a los insectos - ¿Cuánto crees que dure la Milagrera y esto que hacemos Meme? – nunca te he mentido y te voy a decir justo lo que creo en este momento Dalia, que son dos cosas, - no mas de seis meses mas las cuentas no van a salir, pero vemos que hacemos luego igual no volvemos piratas de tiempo completo, si no, nos separamos y volvemos a lo nuestro, todo depende de que pase estos seis meses, de que comamos, de con quien cojamos, de a donde vayamos, de que tanto calor o frío haga de quien gane las elecciones en junio, de que tantos árboles planten este año y de cuanto magnetismo emita la luna sobre la cuidad, paro no depende de nosotros así que concéntrate en lo lindísima que te ves con esas ojeras y tus ojos caídos, que era lo segundo que te quería decir, los seis tararearon una canción que sonaba en la radio Luna afirmaba era de Janis Joplin , pero Dalia decía que no, que era una cantante nueva que cantaba similar, olía a hojas mojadas y a mantequilla, también a un ligera y difusa melancolía.
Cerca de las once de la noche Dalia caminada con paso firme hacia la puerta de lo que había dejado de ser la casa de su madre para pasar a ser su casa, al ver la puerta de acero vetusta y triste pensó en hacer algunos cambios, entro sin prisa observando cada detalla y fijando su atención el los que le disgustaban, al abrir la puerta su tía de provincia estaba sentaba en la enorme mesa del comedor, dejo su maleta en el sillón vio la manta roja con que us madre se cubría cuando al esperaba en la madrugada el estomago se le revolvió causándole nauseas, camino hasta su tía y se sentó a su lado, le extendió la taza de café que trajo, la tía lo tomo con cuidado, le contó una historia de cundo su madre y ella eran jóvenes, y de cómo cundo un muchacho les gustaba a las dos montaban una competencia que les resultaba muy benéfica a ambas, se ponían a coquetear ente las dos con la conciencia de que quien lo hiciera sonrojar primero seria quien se lo podía quedar, pero así era mas fácil romper el hielo y resultaba justo para ambas – esto pasaba mucho, por que ambas teníamos gustos muy similares, y aunque no lo creas casi no salíamos del barrio entonces siempre eran lo mismos muchachos y mira terminamos con hombres tan disímiles el uno del otro, deberías acercarte a tu papa ahora que tu mama se fue, no puedes quedarte tu solita – ya veré tía, ahora no puedo pensar en eso – o ya buscarte un marido, tienes veintiocho y soltera…, no eso no, para que no estés sola, - Dalia se dio cuenta entonces que tenia meses que no pensaba en eso. Y le dio gusto.

Texto agregado el 09-02-2010, y leído por 180 visitantes. (1 voto)


Lectores Opinan
09-02-2010 me dio curiosidad un texto tan extenso. Leí las primeras cinco letras y comprendí que la extensión es en tu caso, sinónimo de nula calidad.Un cuento que no te atrpa en el inicio, te repele. marxtuein
 
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