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A todos aquellos que intervinieron en mi vida y dejaron una profunda huella en mi historia personal… Marzo 1994.
La torre

Era casi medio día, tras el cúmulo de trabajo, por fin pudo ir a cobrar el tan esperado préstamo a la caja, por algún tiempo quedaría todo solucionado. Al llegar a la ventanilla, pidió su sobre, de pronto, todo comenzó a girar a su alrededor. No sabía que sucedía. Una extraña oscuridad nubló sus ojos, mientras su cuerpo se derrumbaba. Las personas que transitaban por allí, corrieron de inmediato a socorrerlo.

Mientras tanto y sin saber ¿Por qué?, desde el fondo de su ser observaba el constante devenir de las personas, quería gritar, moverse, más…todo era inútil. Minutos después, recostado sobre una camilla, era escoltado por un grupo de enfermeros por los enormes pasillos de un hospital, al llegar al quirófano, con rapidez, comenzaron a introducir en su cuerpo, toda clase de tubos, sin poder entenderlo, el vegetaba, solo miraba lo que ocurría sin poder participar, pensaba que tal vez se trataba de un terrible sueño, el cual terminaría en algún momento… consideraba imposible que todo aquello le estuviera pasando.

Afuera del cuarto sus familiares eran informados de lo ocurrido. Toda posibilidad había sido agotada, solo un milagro era capaz de cambiar aquella situación tan penosa. De no ser así… permanecería como un vegetal para siempre. Todos lloraron ante su impotencia. Poco a poco la noche comenzó a caer, una terrible oscuridad cubrió la habitación… El se encontraba totalmente solo y temeroso. De pronto, la puerta se comenzó a abrir lentamente…sigilosamente se introdujo al cuarto una extraña silueta, una forma de vida nunca antes vista, avanzando pasivamente, aquel ser se aproximó hasta la cama donde se hallaba el inerte cuerpo y lo tomó de la mano.

-Ya es tiempo, pero no temas,-advirtió la silueta- todo será posible con la fuerza de tus sueños. A partir de este momento tu serás el hacedor de tu destino, ven, levántate, acompáñame para mostraré lo que será tuyo…!Hoy es un gran día¡

Atónito ante lo que estaba presenciando, lentamente se fue incorporando, no tenia la mas mínima idea de lo que ocurría, una extraña fuerza lo impulsaba a obedecer a aquel extraño personaje.

-¿A dónde me llevas? (Preguntó temeroso)

-Descuida (respondió la silueta), nadie puede vernos, sígueme, iremos hasta mi torre, allí te mostraré un mundo nuevo para ti.

Sin pensarlo más, caminó tras de aquel ser etéreo, no sabia por que, pero le tenia confianza… pensaba acaso que saldrían volando o que atravesarían las paredes, pero no fue así, caminaron y cruzaron las puertas normalmente, hasta llegar a la calle, la cual se encontraba desolada y oscura. Así pues, anduvieron durante un largo rato. Mientras continuaba su camino tras de aquel espectro, sintió la necesidad de preguntarle que sucedería al llegar, sin embargo, algo lo detuvo, sintió miedo de que no pudiera ser aclarada aquella duda, por lo cual prefirió continuar en silencio. Cruzando calles y avenidas, llegaron por fin a su destino, una monumental puerta blanca y brillante, sin mácula alguna, custodiada por dos grandes leones de mármol…La silueta comentó:

-¿Recuerdas aquella ocasión en la que temeroso te negaste a mirar fijamente el rostro de una estatua y por consiguiente perdiste una apuesta?... ¿Lo recuerdas? ¡Como se burlaron de ti¡, Que tontería ¿No lo crees?

-¿pero tú como lo sabes? (Responde invadido por la sorpresa) ¿Quién te lo dijo?

La silueta guardó silencio, dejando que su invitado se adelantara. Cuando se acercó a las estatuas, cerró los ojos. Aquellas enormes, blancas y brillantes estructuras le parecían grotescas… Tenía miedo de que en cualquier momento despertaran, pues se veían sumamente reales.

- No temas (dijo el extraño anfitrión) si piensas que viven, las despertaras, ya es el momento de que asumas el control de tus pensamientos , no permitas que el temor invada tu vida.

Reflexionando sobre el consejo de su enigmático acompañante, abrió los ojos y continuó su camino, al traspasar la puerta, se encontraron ante un inmenso jardín, donde el fin era ocultado por la abundante vegetación. Solo se observaba un brillante destello titilante en lo alto de una enorme torre color aluminio, la cual atrajo la atención del joven visitante.

-¿Te sorprendes? (preguntó la silueta) ¿Recuerdas cuando de noche, extasiado mirabas fijamente un punto luminoso en el firmamento?...¿Recuerdas también, que solías decirles a tus amigos que mientras existiera aquel cuerpo celeste, la esperanza continuaría viviendo?... Creo que ya conoces su origen y me gustaría que creyeras en tus palabras. En lo alto de mi torre se encuentran almacenadas todas las plegarias, las alabanzas y los sentimientos puros y sinceros existentes en la humanidad, es por eso que brilla con tanto esplendor.

-¿Sabes? Me desconciertas (Preguntó el visitante) ¿Acaso alguna vez me observaste? Siento como si me conocieras desde siempre. ¿Quién eres realmente?

-¿Qué más da? (Respondió el espectro) tal vez mi identidad sea menos importante de lo que crees… Posiblemente soy todo y nada al mismo tiempo. Como ya te lo he dicho, que más da… Lo que se es que ya no queda mucho tiempo. No nos detengamos más.

Al seguir caminando por el jardín, alcanzaron el umbral de la torre, penetraron en ella y comenzaron a ascender por las escaleras, aun detrás de la silueta, sintió que a cada peldaño que subía, un gran y estruendoso sobresalto inflamaba progresivamente su corazón. Al llegar a la cima de la torre, el destino final, aun sintiendo aquel extraordinario ardor en su pecho, miró el paisaje como nunca antes admiró cualquier lugar, todo era perfecto, armónico y tranquilizante.

Súbitamente una duda invadió su corazón; tal vez aquello era producto de alguna droga suministrada en el quirófano, posiblemente todo era producto del delirio, dejando de lado aquella idea, recordó a su acompañante… En verdad ¿Quién seria? La silueta al darse cuenta de esto, se sintió intranquila. Había llegado el momento de dar a conocer la verdad.

-ya es conveniente que te diga quien soy, quiero que sepas que si se todo de lo que fuiste o realizaste, es por que yo… formo parte de ti… Pertenezco aun fragmento oculto de tu ser. Soy tus recuerdos y sucesos guardados por ti en un distante lugar jamás tocado por las tinieblas. Hoy aquí se me ha encomendado persuadirte para que te quedes, convencerte de que ya no volverás.

Antes de terminar las palabras del enigmático ser se vieron interrumpidas.

-¡Tal vez aun no sea demasiado tarde!!Seguramente todavía es tiempo de volver a la vida!... De no estar conciente de esto, aceptaría lo que fuera, siento que aun existe una infinidad de cosas por realizar, tal vez, todo esto sea mi destino, mas puedo afirmarte que no lo merezco, pues no he concluido la misión que se me encomendó al otorgárseme la vida ¿No entiendes? ¡Quiero vivir!... Seguir luchando por mis ideales, comprender quizás que aunque todo vaya mal, siempre existe una posibilidad de mejorar, en este tiempo, he comprendido que todo tiene algo bello por muy sencillo que sea, en verdad, es tan hermosos descubrirlo…

Al concluir de decir esto, comenzaron a sonar miles de instrumentos musicales, la silueta comenzó a tomar forma humana, tangible, de belleza sin igual… Los ropajes que cubrían su cuerpo, resplandecían por completo.

-Esta bien, has pasado la prueba, he constatado que aun no es tu hora, por esta ocasión has vencido, vuelve, pero existe un inconveniente; al regresar tu cuerpo se encontrará luchando por no sucumbir, por no perderse entre las frías garras de la inexistencia. Solo de ti dependerá vencer a la muerte… Aun así, todavía puedes decidir quedarte… ¿No te importaría volver si permanecieras con vida vegetal el resto de tu existencia?

-No, afrontaré las consecuencias de mi elección, si es necesario, lucharé siempre por recuperarme y por tratar de vencer de afianzarme a la vida.

Mirando por última vez la magnificencia del paisaje el visitante derramó una lágrima. En un abrir y cerrar de ojos, fue transportado hasta el cuarto del hospital. Había vuelto. Minutos más tarde comenzó a recuperarse ante la mirada atónita de los médicos. Había ganado la batalla. De hoy en adelante, comenzaría a enmendar sus errores. Recordando siempre que tan solo basta el inmenso poder de un deseo para realizar todos y cada uno de los sueños.




Fin.

Texto agregado el 15-03-2010, y leído por 144 visitantes. (0 votos)


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