TU COMUNIDAD DE CUENTOS EN INTERNET
Noticias Foro Mesa Azul

Inicio / Cuenteros Locales / maparo55 / Verdades y mentiras

[C:589745]

Éste también es un texto antiguo.

La verdad duele tanto como la mentira. Contar mentiras es labor del ingenio del que miente. Decir la verdad conlleva una responsabilidad muy difícil de manejar, no por la verdad en sí, sino por el impacto y la respuesta que esa verdad pueden generar en quien la recibe.
He dicho ya varias veces que a mí me gusta mentir. Y miento con alegría e impunidad. En donde suelo fallar es en decir la verdad, así que a veces opto por una verdad a medias, una verdad disfrazada o una falsedad (mentira) que no contenga ni un ápice de verdad.
Hoy quiero contar algunas mentiras, las suficientes para que me crean que digo la verdad.

I
A Juan le gustaba tirarse boca arriba sobre el pasto y mirar el paso de las nubes. Mientras lo hacía, observaba su deambular errante por el cielo, el deslizamiento suave al ritmo del viento y cómo iban transformándose, adquiriendo formas caprichosas, inverosímiles, que les daban un aspecto casi mágico. Luego, estiraba un brazo y con delicadeza desprendía algunas de ellas para llevarlas hasta su boca y saborearlas como se disfruta un algodón de azúcar, de esos que venden en las ferias. Las masticaba lentamente, deleitándose, probando con paciencia su consistencia esponjosa y su sabor dulce e indefinido. Comiéndose unas cuantas, era capaz de pronosticar lluvias o tormentas e incluso volar. Lo juro.

II
Cuando beso a una mujer en los labios, la mujer generalmente suele enamorarse de mí. Lo puedo notar en sus párpados entornados al besarme y en la chispa de sus pupilas al mirar el fondo de las mías, después. Entonces yo, no hago ni digo nada, permanezco en silencio y espero a que se le pase la impresión recibida. Después, le aclaro cautelosamente que procure poner los pies sobre la tierra y no enamorarse nada más así como así; que soy un hombre de principios arraigados y que no puedo quererla más allá del disfrute del beso dado o recibido. Lo malo es que algunas no comprenden y se resisten a no enamorarse. A ellas, a las que se ponen necias, termino por hacerles un lugarcito en mi corazón.

III
Los dinosaurios existen. Hace un par de meses tuve un encuentro con uno de ellos y me atacó tan ferozmente que apenas si pude defenderme. Más bien apenas si lo vi; sólo recuerdo que tenía dos ojos enormes que brillaban como el fuego y que me golpeó con su trompa fría, dura, terrible, lanzándome por los aires como un triste muñeco de trapo. Algunas personas caritativas me atendieron y llamaron una ambulancia, la cual me condujo con rapidez a un hospital. Cuando desperté, le conté a mi familia de mi encuentro con el dinosaurio; pero todos se rieron de mí por lo bajo y dijeron que había sido un tráiler el que me había atropellado. Yo sé que eso no es cierto, era un dinosaurio.

IV
Odio escribir, por eso cuando me planto ante el ordenador nomás me le quedo mirando sin mover un dedo. No miento. El que escribe estas verdades que les cuento es alguien más que no soy yo, pero que las más de las veces se esconde dentro de mí, agazapándose en cualquier rincón para que no lo descubra y lo saque de inmediato. Es muy astuto, porque cuando me descuido, es cuando hace esto, teclea y teclea y escribe lo que pienso sin pedirme permiso para ello. Como no puedo atraparlo, por ahora consiento en que lo haga; pero ya lo pescaré. Y cuando eso suceda, lo echaré a patadas para que no pueda esconderse nuevamente dentro de mí como hasta ahora. Entonces ya no habrá quien escriba y les cuente todas estas historias que les cuento. Ya no sabrán de mí, porque estaré callado.

Texto agregado el 12-09-2018, y leído por 3 visitantes. (12 votos)


Lectores Opinan
17-09-2018 Me encantó este texto. Hay cierto aire de ingenuidad en su contenido reflexivo. El Uno es sublime; y todos llevan exquisitez en su expresión. EXCELENTE, Mario querido. Disculpa que no lo haya visto antes, por eso no lo había comentado. Besotes. SOFIAMA
12-09-2018 Sin duda hay muchas clases de mentiras y de mentirosos. Algunos son inofensivos, otros no tanto. Los más peligrosos, son los que ya confunden la realidad de la farsa que se inventaron, tal vez hartos de una vida tan común, deseosos de ser alguien “importante”. Lo peor en estos casos, es la persona que les cree. Que confía y que solo es arrastrada en su inocencia. Sin duda las redes es su sitio preferido. Toda mentira lo es cuando no se cree en ella. Buen relato. Yo te creo. Hectorfari
12-09-2018 +++++jijiji...excelente Cleptomana
12-09-2018 jaja Buenísimo. Tienes razón acerca de las mentiras que de tan disfrazadas parecen verdades.. Un abrazo sheisan
12-09-2018 Hermoso texto, pletorico de mentiras verdaderas. Me hago a diario con dragones, vuelo en un corcel de dos ruedas, nado en profundidades abisales... En fin, todo lo que es un día normal. Por cierto esto no lo escribe Ray, lo hace yar. Cinco aullidos de fantasía yar-
Ver todos los comentarios...
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! ]