TU COMUNIDAD DE CUENTOS EN INTERNET
Noticias Foro Mesa Azul

Inicio / Cuenteros Locales / gmmagdalena / Las Hermanas

[C:592553]


El interior del vehículo era un horno, la transpiración perlaba mi frente y sentía empapado el corte del corpiño, dónde se acumulaban las gotas que descendían por mi cuello y se encauzaban como un pequeño río por el canal estrecho entre mis pechos.

Santiago manejaba tranquilo y seco, con su pinta de ganador que detestaba.

Me avergoncé de la imagen que venderíamos al llegar a destino, él aséptico y sonriente y yo, traspirada hasta los huesos, el cabello ensortijado y húmedo y el vestido blanco que había elegido para la ocasión, se veía arrugado y amarillento. Un desastre total.

Maldecía por mis adentros a mi hermana menor por sus benditas ocurrencias. Esta reunión de inicio de año y con un sol de mediodía que rajaba la tierra, era fruto de su malsana imaginación, siempre ocupada en organizar algo que le complicara la vida al resto de los mortales.

Para ser sincera detestaba las reuniones familiares, sobre todo por el hecho de que todo el mundo parecía eternamente preocupado por mi eterna soltería. Por esa razón esta vez concurría acompañada por mi nueva conquista a quien dignamente le di el título de “novio” y que, dadas las circunstancias, duraría en ese carácter el tiempo que durara la maldita reunión.

Mi hermana indirectamente era la responsable de mi soltería; después del agotador proceso de preparación de su casamiento desistí de pasar alguna vez por tan traumático trance y ni que decir que también había renunciado a la maternidad, ya que cuando nació su primer y bellísimo hijo, durante interminables horas tuve que escuchar el terrible relato de sus dolores de parto, tras lo cual mi rosado y lloroso sobrino no me parecía premio suficiente.

La casa, mi hermana, mi cuñado, los chicos y Santiago, relucían; todos eran una joyita, menos yo, que crucé como una saeta al baño para tratar de recomponer mi aspecto, sin éxito; por lo cual decidí volver al grupo resignada y dispuesta a soportar a mi insoportable familia; rogando todo terminara lo más rápido posible.

La reunión comenzó siendo una tortura; todo calculado a la perfección; el almuerzo, una delicia gastronómica (nada comparable a mis comidas congeladas y apenas calentadas en el micro-ondas), vinos excelentes y charla amena, liderada por mi cuñado, un hábil conversador, secundado por Santiago que resultó comportarse como una persona inteligente y divertida y no como el “flan” en el que yo lo tenía finamente catalogado. Debo reconocer, que me puse contenta de haberlo llevado, aunque sea por el solo hecho de ver la cara de asombro de la mal nacida.

En realidad y a pesar de mis negros augurios, todo fue encantador y en algún momento vislumbré la desquiciada idea de mantener la relación con Santiago unos días más para disfrutarlo, al fin de cuentas el pobre se defendía muy bien en ese ambiente y además,.... ejem, ahora me daba cuenta de lo buen mozo, alto, inteligente y simpático que era. Por un instante olvidé el calor del día y comencé a sentir un calor distinto, un poco más interesante y localizado entre mi corazón y mis piernas.

Cuando nos retirábamos sonrientes, enamorados y del brazo, ansiosos por tener un rato solos (para ser sinceros, ansiosa, desde el momento que descubrí el hoyuelo que se le formaba cuando sonreía), me pareció escuchar a mi dulce hermana decir a su paciente esposo - ¿viste? Parece una reina con su príncipe consorte. Siempre la misma, nunca se cansa de humillarme.

María Magdalena Gabetta

Texto agregado el 04-01-2019, y leído por 1 visitantes. (9 votos)


Lectores Opinan
13-01-2019 Ne produjo una sensación muy agradable leer tu relato. Creo que es la sinceridad de la narradora, que a veces parece contradictoria aunque, eso sí, siempre es fiel consigo misma. Le deseo mucha suerte con Santiago. vaya_vaya_las_palabras
07-01-2019 Que agradable me pareció leerte Magda,es exquisito sentirse inmersa en un texto como este. El final saca sonrisas***** Besos Victoria 6236013
07-01-2019 Magnífico! ! Es un cuento, una historia, un espejo de nuestras propias vivencias y realidad. ***** Y tiene un toque erótico femenino que... grilo
05-01-2019 —¿Serán todas las hermanas iguales cuando en la mutua comparación prima la hembra? Por lo visto y vivido llego a pensar que si. —Un gran abrazo para ti y uno sencillo para las hemanas del cuento. De todas formas imagino ese final que posiblemente ni Santiago lo pensaba. vicenterreramarquez
05-01-2019 Me encantó tu relato! el tema de las percepciones está muy bien planteado, es dinámico, real y a la vez jocoso, felicitaciones, excelente. Un abrazo, c sheisan
Ver todos los comentarios...
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! ]