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Sandra, la adivina.

No creo en brujas ni en horóscopos menos aún en “adivinas” pero a mi señora le encantan, ella cree en todo eso.
Cierto día, debido a que en nuestra casa nada funcionaba bien desde que nos casamos, nada salía como lo habíamos planeado, ella decidió ir a una adivina que le había recomendado una amiga y que supuestamente “acertaba” en sus predicciones.
Me pidió que la acompañara y muy a disgusto, lo hice.
Debo decir que nada era tal cual me imaginaba, la supuesta adivina no tenía un turbante en la cabeza ni una bola de cristal como tampoco cartas del Tarot, por el contrario, era una elegante oficina donde nos recibió una mujer muy amable elegantemente vestida con un traje sastre y una hermosa camisa, nada que ver cómo me imaginaba a una persona que nos leería o diría el futuro.
Luego de hacernos pasar a aquella elegante oficina donde más parecía el despacho de un abogado a no ser por el orden donde no faltaba una computadora y libros sobre el escritorio, nos estrechó las manos y al hacerlo, cosa curiosa, sentí una vibración en todo mi cuerpo que no supe explicar, nos sentamos frente a ella y luego de mirarnos fijamente a los dos nos dijo:
___Mi nombre es Sandra y trataré de ver vuestro futuro, sé que a usted no le agrada esto ¿Verdad señor Bermudez?, me dijo, a lo que le contesté que estaba en lo cierto y que no creía que nadie pudiera leer nuestro futuro ya que en realidad no había pasado aún.
Me sentía incómodo en aquel lugar no me parecía real nada de lo que estaba viendo y escuchando entonces la mujer me dijo:
___Si no se siente cómodo puede esperar a fuera, seguiré con su esposa si está de acuerdo.
Le contesté que estaba bien si ella lo deseaba y que esperaría afuera.
Helena, mi esposa estuvo alrededor de quince minutos junto a la adivina, ya me estaba impacientando, en realidad soy muy nervioso y la espera no se hizo para mi, al ver salir a mi mujer me puse aún más nervioso, estaba pálida, no parecía la misma y al preguntarle qué le había dicho ella me contestó.
___Creo que nuestra vida se va a ir complicando.
Nada más me dijo aunque traté por todos los medios de que me contara ella no lo hizo pero cambió mucho, durante los días siguientes apenas hablaba, se le notaba el miedo en el rostro.
Soy camionero y estoy más en la carretera que en mi casa y una tarde mientras me dirigía a Brasil con una carga, suena mi celular y al contestar una voz masculina me dice:
___Sr. Bermudez?
___Si soy yo ¿Quién me habla?
___Soy el comisario Molina, le estoy hablando desde su casa, ha habido un accidente, su esposa está herida y va camino al sanatorio, necesito que usted venga a su casa de inmediato.
___Qué le sucedió a mi esposa, está bien?
___Venga cuanto antes no puedo contestarle nada de momento.
Volví lo antes posible a mi casa donde me esperaba la policía, quise ver a mi mujer pero me dijeron que estaba en cuidados intensivos y creían que no se salvaría. El comisario me llevó hasta la comisaría para hacerme algunas preguntas de rutina según él. Algo curioso sucedió mientras estaba en el despacho del comisario, comenzó a hacerme preguntas sobre nuestro matrimonio y sobre mis viajes a lo cual le contesté lo mejor que pude, nuestro matrimonio estaba bien, teníamos algunas deudas pero esperábamos solucionarlas a la brevedad. También me preguntó sobre mis viajes a Brasil y quiso saber si había oído sobre las chicas que desaparecían en la frontera a lo que respondí que jamás había oído nada sobre eso. A cada rato preguntaba por mi mujer, me estaba poniendo muy nervioso el no saber si estaba viva o muerta pero nadie me contestaba, de pronto vi a alguien con uniforme policial que llamó mi atención, era una mujer muy elegante que entró al despacho del comisario, me parecía conocida pero así, con ese uniforme no pude saber de momento quién era hasta que el comisario me la presentó.
___Le presento a la inspectora que se ocupa del caso, la señora Sandra Alberi.
De pronto todo vino a mi mente, la inspectora no era otra que la “adivina” y eso me intrigó sobremanera.
___Creo que ya nos conocemos dije de mal humor.
___Tiene razón señor Bermudez ya nos conocemos.
___No entiendo que es lo que está pasando inspectora.
___Todo a su debido tiempo señor ya se enterará el motivo de todo esto pero mientras tanto usted queda arrestado.
___¿Arrestado pero por qué? Lo único que quiero saber es cómo está mi esposa, nadie me dice nada. ¿Acaso murió?
___No señor, se que entraba en sus planes eso pero parece que esta vez no va a salirse con la suya, su esposa está mucho mejor y dispuesta a declarar en su contra.
___¿Qué? ¿ No murió? Déjeme verla.
___No lo creo eso no es posible.
___No puede estar viva! Cuando me fui estaba agoniz….
___Muchas gracias por su confesión gracias a Dios tenemos grabado esta conversación.
___Nuestra vida no era lo que esperé cuando me casé, estoy cansado de vivir con la misma mujer día tras día y matarla era lo más lógico ¿No lo cree así? Ahora se que me tendieron una trampa con respecto a la adivina, usted quiso asustarme debido a los comentarios de mi esposa y luego que ella hiciera una denuncia contra mi por malos tratos usted pensó en disuadirme pero ¿sabe? No voy a pasar mucho tiempo en la cárcel, en cuanto mejore volverá conmigo.
___No lo creo, además hemos encontrado en su camión la soga y el hacha con que mató a aquellas pobres chicas que levantaba en el camino luego de violarlas las que enterraba por distintos lugares pasando la frontera ya hemos encontrado tres cadáveres y con el ADN que dejó en el cuerpo de ellas no espere volver a ver la luz del sol. Su esposa sospechaba de usted pero le tenía mucho miedo y el día que vino a la comisaría con los ojos hinchados por las palizas que le daba la mandaron conmigo y tramamos todo lo que no pudimos prever era que la atacaría tan pronto menos mal que a pesar de todo ella tenía siempre consigo un micrófono con el cual nosotros sabíamos dónde estaba usted.
La vida sigue su curso, mis abogados ya no quieren defenderme ni siquiera piensan declararme loco eso sería ideal pero ellos saben que no estoy loco, ¿qué puedo hacer? Nací con mala estrella… pero continúo pensando que las adivinas no existen…. Jajajajaja ¿Loco yo? Jajajaja

Omenia


Texto agregado el 11-07-2019, y leído por 35 visitantes. (6 votos)


Lectores Opinan
17-07-2019 Me atrapaste con tu cuento, mi querida Ome. Sólo faltarían alguna puntuación aquí y allá, el resto muy bueno! Besitos. MujerDiosa
11-07-2019 La anécdota, el gag el chascarrillo, la resolución, está bien. eRRe
11-07-2019 Hola ome. Esas comillas están de más, sobre todo después de "no creo" y de "supuestamente". Tienen razón de ser. Hay momentos en que sí van y otros, como en tu texto, que no. Saluditos. eRRe
11-07-2019 —No creo en brujos ni adivinas, pero creo en los buenos policías y además me gustan los cuentos de Ome. —Saludos y abrazos. vicenterreramarquez
11-07-2019 Lograste "atraparme" con tu sabia pluma. Gusté de la peculiar historia. Abrazotes, amigaza Abunayelma
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