TU COMUNIDAD DE CUENTOS EN INTERNET
Noticias Foro Mesa Azul

Inicio / Cuenteros Locales / nelsonmore / YO ERA SU CARCELERO (cuento)

[C:597553]

Llevaba más de tres años cuidándola para que no se escapara, al principio me era indiferente, no veía belleza en sus ojos, ni en su alma. No sé si la guerra me volvió insensible o amarla para mi estaba prohibido. Con el pasar de los días, sus ojos eran como mis espejos, hermosos ojos de cielo que poco a poco me fueron atrapando, imposible escapar de ellos, me producía mucha paz ver sus ojos en mis ojos. Era una mujer como pocas, a pesar de ser su victimario, no me miraba con odio, cualquier otra mujer ni me hubiese mirada siquiera.

Con el paso de los días me fui enamorando de Juana, ya no solo eran sus ojos, sino también su cara. Había algo que me atraía y no me podía resistir. Después ya no solo fueron Sus ojos, Su cara, era Su alma la que me atraía. Además era una mujer que a cualquiera enamora, era alta, cabello largo y negro que le llegaba a la cintura, una hermosa mujer con ademanes de agua, con mirada de fuego, sus pechos eran como dos fuentes que invitaban a calmar la sed, sed de amor y dulzura, sed de pasión y locura. para mi estaba prohibida, eso lo tenía bien claro, imposible romper la lógica de la guerra.

Entre más pasaba el tiempo, más atraído hacia ella me sentía, poco a poco se fue convirtiendo en una necesidad radical, pues entre más la veía, más ganas sentía de seguirla viendo. Ella, tampoco me miraba con indiferencia, tal vez advirtió que la estaba amando, su sexto sentido no la traicionaba, estaba más enamorado que un adolescente con su primer amor.

Por un tiempo me mandaron a cumplir otra misión y en la ausencia me sentí vacío, tan vacío que mi vida ya no tenía sentido. A Dios le imploraba que a ella no le fuera a pasar nada, si le pasaba yo moriría de tristeza y soledad, se había metido poco a poco en mi alma, en mis entrañas y en todo mi ser. Al cabo de muchos días terminé la misión encomendada y volví a ser su carcelero. Apenas la vi mi corazón casi se desboca, tuve que poner mi mano en el pecho para que mi corazón no se saliera, mi corazón no quería obedecerme. Ella me miró con gran alegría, no lo dijo con palabras, lo dijo con la mirada, yo no me equivocaba pues soy experto en leer, pero en los ojos, en la selva no hay tiempo para leer nada. Casi nunca hablábamos, todo fue surgiendo en silencio, me parecía más hermoso así, solo sentir y sentir en silencio, ese si es el verdadero amor, muchas veces desgastamos las palabras, las vaciamos de sus verdaderos significados, muchas veces decimos te amo, solo por decir, yo sentía que ya la amaba, mi sexto sentido me decía que ella también me amaba.

Con el pasar del tiempo, ese sentimiento se fue haciendo más grande, hasta soñaba con ella, lo malo de soñar es despertarse y estrellarse con la dura realidad, no sé si eso le pasaba también a ella. Sea como sea empecé a urdir un plan, no me iba a quedar callado ni indiferente a ese amor que me embargaba de los pies a la cabeza, del alma hasta la médula, así que decidí romper el silencio, sin pensarlo dos veces le dije:

- Usted se está convirtiendo en una gran necesidad, cada día la siento en mi corazón.

Ella me miró con ojos de fuego, siguió mirándome por largo tiempo, parecía estar pensando antes de hablar, ella no era como yo que me dejo llevar por mi corazón, ella sabe el peso de las palabras, muchas veces son espada y otras veces bálsamo. Después de varios minutos me respondió.

- Usted se está convirtiendo en mi única posibilidad de volver a la libertad, me parece un hombre bueno, pero ya vendió el alma al diablo.

Iba a seguir hablando, pero de inmediato la interrumpí.

- Así como vendí el alma al diablo, puedo volver a comprársela, así puedo quedar a mano con el diablo, no te parece.

Ella volvió a guardar silencio, sabe como manejar las palabras, no las derrocha en vano, a pesar de estar en cautiverio no perdía la calma ni la expresión, sabe que el éxito o el fracaso radica en cómo se usan las palabras. Tan pronto como pudo, me dijo:

- Has llegado a hacer algo por amor, pues me he dado cuenta que ya has hecho muchas cosas por dinero.

Sus palabras me dejaron frío, me quiso decir que era un asesino a sueldo y tenía toda la razón, pues ya había matado por dinero, ya había ordenado matar, pero en la guerra toca tomar decisiones, de no hacerlo el muerto es uno, en fin, no sé si ella lo entenderá, pero esa es la guerra y no hay de otra. Después de reflexionar mucho sobre lo que debía contestar, le dije:

- Nunca he hecho algo por amor, pero siempre hay una primera vez y estoy dispuesto hacer lo que sea necesario, quiero sentir a ver qué pasa.

Nos quedamos mirando por mucho tiempo, luego me fui acercando más a ella, estaba tan solo a un paso, sentí el olor de su pelo, el olor de su piel, iba acercarme más, pero en ese momento alguien me gritó tras de unos arbustos.

- Mucho cuidado jefe, ya sabe que los prisioneros son prisioneros, no me gustaría llenarle el cuerpo de balas, si se llegan a enterar los de arriba, de seguro que me mandan a matarlo, no me gustaría hacerlo, pero lo tendría que hacer, usted sabe como son las cosas acá.

Aquel hombre tenía la razón, pero cómo iba a explicarle que mi corazón estaba enamorado y que no escuchaba razones, para mi la lucha ya no era mi prioridad, ella era lo más importante y estaba dispuesto a hacer cualquier cosa, la locura más grande es enamorarse y ya me había enamorado, de un loco en esas condiciones se puede esperar cualquier cosa. Después de unos instantes, le respondí con toda la convicción de un hombre enamorado.

- Es que hace rato yo estoy muy loco, en la selva me enloquecí, pero de amor.

El hombre se acercó y sin medir sus palabras me dijo:
- Entonces haga de cuenta que es un hombre muerto.

Antes que siguiera adelante, le interrumpí y con gran seguridad le pregunté:

- Cuánto tiempo llevas en la guerra, no te parece que ya va siendo hora de volver a la realidad, la guerra al igual que el amor enceguecen, pero prefiero estar ciego de amor y no de la barbarie.

Mis palabras lo desarmaron, no había tiempo para estar dando explicaciones, tampoco para recibirlas, así que le volví a decir:

- Vienes con los dos o te quedas en la selva para siempre, es ahora o no será nunca.

Pablo siempre había sido un hombre fiel, yo le había salvado la vida en muchas oportunidades, él también me había salvado otras tantas veces, de inmediato me respondió:

- Tienes razón, así que vámonos pronto, antes que lleguen los demás.

Empezamos la huida no sin antes quitarle las esposas a Juana, ahora teníamos que defendernos de dos enemigos, habíamos desertado y éramos considerados blanco de los que hasta hace poco ayudábamos. Tuvimos que matar a propios y extraños, en al guerra no se puede titubear, no se puede bajar la guardia, ni ablandarse de corazón porque se muere, solo ella me ablandó y ya vamos bien lejos, imposible regresarnos donde no hay amor, en esa lucha de eros y tánatos, prefiero las caricias y los besos, en lugar de las balas.

Antes de conseguir la libertad, tuvimos que sortear muchos peligros, emboscadas iban, emboscadas venían, pero el amor lo puede todo, después de sortear todos los peligros conseguimos llegar a lugar seguro. Las noticias seguían hablando de nuestra hazaña, pero por más héroe que pareciera, me encarcelaron por rebelión. Primero fui su carcelero, ahora por amor estoy prisionero, pero ella viene a visitarme, nos enamoramos en medio de la guerra, luego nos casamos. Ella espera mi salida para llevarme al extranjero, en Colombia mi vida corre riesgo.

AUTOR: PEDRO MORENO MORA
@


Texto agregado el 08-09-2019, y leído por 67 visitantes. (7 votos)


Lectores Opinan
09-09-2019 Muy interesante, parece tan real su historia. Odio la guerra. comeriopoeta
08-09-2019 Una historia que muy bien puede ser verídica. La guerra es algo que mi mente se resiste a entender, simplemente no la comprendo en absoluto. Si las personas fueran inteligentes, ni hablar de sabias, jamás habría guerra. Lo ideal si hay un conflicto, es que salgan los mismos gobernantes, ministros, presidentes y reyes a pelear, no el pueblo!!! 5* MujerDiosa
08-09-2019 Interesante yosoyasi
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! ]