TU COMUNIDAD DE CUENTOS EN INTERNET
Noticias Foro Mesa Azul

Inicio / Cuenteros Locales / ome / Caravana maldita.

[C:597805]

Caravana maldita.

A la hora señalada, distintas personas, todas con una carta en la mano, se dieron cita en Eilat, Jordania, dichas personas eran médicos, estudiantes, arqueólogos, periodistas, etc…
Todos habían sido invitados a investigar algo que supuestamente estaba ocurriendo en el desierto y de lo cual nadie estaba enterado adecuadamente pero la persona que los había contactado era un prominente médico conocido por todos el cual les había mandado el pasaje y el dinero para gastos en caso de que aceptaran acompañarlo en una expedición algo extraña.
Kamel Yasuar era el nombre de dicho médico que vivía en Italia desde hacía algún tiempo pero que era de origen libanés.
Este brillante médico era un estudioso de los fenómenos raros que acontecían en los desiertos, según él ocurrían cosas que difícilmente el hombre común pudiera descifrar.
Al llegar, se fueron presentando uno a uno los integrantes de aquella caravana extraña.
El doctor Kamel presentó a sus ayudantes, Nahum y Yafmal eran dos jóvenes estudiantes que lo acompañaban desde hacía algún tiempo y entre los dos llevaban una filmadora de la que no se desprendían y junto al doctor, filmaban todo lo referente a la expedición paso a paso y cada movimiento de los miembros de la caravana era registrado por la cámara que según el propio Kramel los ayudaría con sus investigaciones o con lo que pudieran encontrar durante el tiempo que durara la expedición.
La primera en llegar fue Emma Straus científica cuyos trabajos eran reconocidos mundialmente.
Luego fue el turno de Asher Danielson un periodista judío, residente en Jerusalén muy conocedor del lugar.
Duncan Indian era un arqueólogo Indú también residente en Jerusalén que venía acompañado de Gabriel Anderson, ayudante y amigo.
Sabrina Melián y Sandra Acosta eran dos doctoras, una especialista en problemas de la piel y la otra en venenos.
No podía faltar un psiquiatra y éste se llamaba Benjamin Madison, inglés.
Jhon Smit era un periodista norteamericano también integrante de la caravana.
Además estaban los ayudantes que se encargaban del cuidado y mantenimiento de los camellos y de la cocina, Damián Shamir y David Aquerman.
Después de las presentaciones comenzaron los arreglos y se puso en marcha la caravana aún sin tener en claro qué era lo que en realidad debían investigar pero, el dinero que recibieron de Kramel era muy importante y todos por igual pensaban que ya se les diría cuál era el objetivo de esta improvisada marcha a través del desierto.
Las mujeres ocupaban una sola carpa por la noche mientras que los hombres lo hacían en tres.
La primera noche, antes de ir a dormir, hubo una charla donde se presentaron formalmente unos a otros para luego pasar a hablar de lo que cada uno debería hacer.
Cada uno se dedicó a lo suyo sin saber a ciencia cierta cuál era el propósito de aquella aventura, el doctor Kramel les había dicho que cosas extrañas estaban ocurriendo en el desierto y que ellos eran los encargados de averiguarlas, según él, los gobiernos de Estados Unidos, Inglaterra, Israel y los Países Arabes, estaban de común acuerdo y que no iban a ser molestados por ninguno de ellos..
A la mañana siguiente, la noticia tomó a todos desprevenidos y sin saber qué hacer, David con una mueca de dolor en su rostro, fue encontrado muerto por su compañero Damián sin saber las causas verdaderas de su deceso.
El muchacho tenía reflejado en su rostro, el horror, la muerto lo encontró durante la noche y el mismo horror le impidió gritar, nadie sabía qué le había ocurrido, ni siquiera los médicos pudieron darle un verdadero diagnóstico ya que no tenían los medios para hacerle una autopsia.
Lo enterraron en la arena haciendo un profundo pozo y allí quedó el cuerpo del desafortunado muchacho.
Luego, apresuradamente siguieron adelante, tenían una misión que cumplir que según el doctor Kramel era más importante que la vida misma de cualquiera de ellos.
Después de un largo y caluroso día aún impactados por la muerte repentina del joven volvieron a armar sus carpas al resguardo de los animales y del frío que irremediablemente los acompañó luego del intenso calor del día.
El periodista no dejaba de escribir en sus cuadernos todo lo que ocurría durante el día sin perder detalles.
Hemma también lo hacía, se encontraba muy intrigada con la muerte de David pero al no poder hacerle la autopsia no podía saber el motivo de la temprana muerte del muchacho.
Dos días después, Sandra comenzó a sentirse mal, tenía mucha fiebre y vómitos, Sabina la examinó recetándole algunos antibióticos y analgésicos hasta poder evaluar el proceso para saber qué era lo que le afectaba pero eso no pudo ser, Sandra dejó de existir a la mañana siguiente.
Otra vez los integrantes de la fatídica caravana volvieron a enterrar a uno de los suyos, también en el momento de su muerte el terror se reflejaba en su rostro.
La tensión aumentaba entre los hombres y mujeres que a pesar de su profesionalismo no lograban salir de su asombro, dos muertes en pocos días era mucho para ellos.
Pero la mala suerte no cesaba en aquella caravana, al día siguiente un accidente imposible de catalogar, cobró la vida de dos de sus integrantes Nahum y Yafmal, en el momento de dirigirse hacia un oasis donde los camellos bebían agua, la arena pareció abrirse y los dos cayeron dentro de un pozo siendo tragados por el mismo sin que nadie los pudiera ayudar.
Esta vez no fue necesario un entierro, el desierto se encargó de hacerlo.
Ese día, ya cansados y sin fuerzas para continuar, la caravana que a estas alturas ya no podía regresar, continuó pero sin ánimo ni esperanzas de poder descubrir lo que los había traído a aquél lugar siniestro donde la muerte acechaba día a día y cada uno, sin decirlo sabía que su destino estaba marcado y que al final, todos morirían, los supersticiosos pensaban que era una caravana maldita y los otros ya ni siquiera pensaban, estaban totalmente entregados a su destino.
Benjamín, el psiquiatra, hacía lo que podía para animarlos pero ya ni él creía lo que les decía.
Nadie hablaba y menos aún a la tarde siguiente cuando Damián fue picado por un escorpión y murió tras sufrir terrible dolor.
Luego de enterrarlo se miraron unos a otros tratando de adivinar cuál sería el próximo y no se hizo esperar la muerte, esa misma noche el turno fue de Gabriel, tras una agonía de varias horas y de echar espuma por la boca, también dejó este mundo.
La resignación en los miembros de la caravana, que aún quedaban, era total, unos oraban, otros lloraban en silencio, otros simplemente miraban al cielo esperando su fin.
Al cabo de tres días, el único sobreviviente era Kamel pero luego de una semana, tras la muerte por suicidio del médico, una caravana de beduinos que ocasionalmente pasaba por el lugar encontró los restos de la fatídica caravana y algo que les llamó poderosamente la atención, era una filmadora la cual llevaron consigo junto al resto del equipo de la fatídica caravana hasta la ciudad más cercana y allí, se descubrió por fin el verdadero motivo por el cual muchas personas perdieron la vida.
Era el diario del doctor Kramel, en él contaba cómo se había transformado en un monstruo y que al darse cuenta ya era muy tarde y por tal motivo no tuvo más remedio que quitarse la vida.
La filmadora al ser puesta en funcionamiento reveló el sufrimiento de aquellas personas, no sólo de las que morían sino también las que estaban vivas, en la filmación se veía el terror a la muerte y el horror que sentían.
Desde hacía algunos años, Kramel además de ser médico se había aficionado a hacer películas y alguien que lo conocía y sabía de lo que era capaz de hacer por dinero, le había propuesto filmar algo que nadie anteriormente había hecho, el sufrimiento antes durante y después de la muerte y la única manera de obtener buenos resultados era filmarlo de la realidad, ningún actor por bueno que fuera lo lograría en ficción, era necesario que fuera completamente real si el objetivo era una verdadera película que daría millones si se filmara.
El doctor Kramel había sido tentado por el diablo con mucho dinero y fama y eso lo había superado.
Él mismo se encargó de dar muerte a los integrantes de aquella caravana que habían sido elegidas por ser personas conocidas para que la película tuviera más valor aún y fuera vista por millones de personas, la mayoría enfermos como él para satisfacer su morboso placer sabiendo que era algo real plasmado en sus rostros.
Pero sucedió que al verse solo, luego de dar muerte al último integrante de la caravana y que no sospechaba del doctor, éste se sintió solo y la consciencia, algo que parecía no tener, no le permitió continuar, guardó sus notas envolviéndolas en bolsas de nylon para que no se destruyeran en la arena y que el viento las llevara y que alguien pudiera al encontrarlas, leer su trabajo que a pesar de ser morboso, en su locura para él era algo fabuloso. La filmación mostraba cómo el doctor fue asesinando uno a uno a todos sin excepción, tenía el control total de la caravana y no daba tiempo a que pudiera alguien, frenarlo
Todo esto veían las personas encargadas del caso en Jerusalén sin poder creer aun lo que leían y veían. Luego de algún tiempo la película fue dada a conocer junto con el diario del doctor Kramel pero fue prohibida inmediatamente por los distintos países donde fue exhibida por su crueldad. Ahora se encuentra en Israel guardada celosamente por la policía.
El doctor Kramel quién pudo ser reconocido mundialmente como un excelente médico, pasó a la historia como el asesino del terror, odiado y olvidado por el mundo.
Omenia.



Texto agregado el 23-09-2019, y leído por 45 visitantes. (8 votos)


Lectores Opinan
25-09-2019 —Me pasó lo mismo que a MujerDiosa, es una hazaña escribir un cuento corto con tantos personajes, Agatha Christie, lo hizo en una novela. Me llevaste aterrorizado a través del desierto, afortunadamente el Dr. Kamel no me vió mientras yo leía el cuento. —Un abrazo, aún con un poco de temor. vicenterreramarquez
23-09-2019 Debo reconocer que me llevaste "enganchado" desde un principio. Muy bien desarrollado. Méritos por tu trabajo. Shalom amigazo. PD: debo informarte que la ciudad de Eilat, se encuentra dentro del territorio israelí, y no de Jordania, como por error, figura en tu relato. Abunayelma
23-09-2019 por maquiavelico y malvado bien merecido se tiene el olvido! Me gustó tu relato. Un abrazo, sheisan
23-09-2019 Escalofriante historia de locura y ambición. Me gustó mucho Ome. Conocí Eilat a través de los ojos de un amigo que me contó sobre ese precioso lugar, no me imaginaba la cruel historia que desarrollarías a partir de tu cita de la ciudad de los delfines. Besos. Magda gmmagdalena
23-09-2019 Ome, felicito tu inventiva, por momentos me pareció leer algo entre "Los 10 Indiecitos" de Ágatha C. y todas las muertes que sucedieron tras abrir la tumba de Tutankamón. MujerDiosa
Ver todos los comentarios...
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! ]