TU COMUNIDAD DE CUENTOS EN INTERNET
Noticias Foro Mesa Azul

Inicio / Cuenteros Locales / raulato / Tales de académicos

[C:610393]

Los académicos.

Aquí narro anécdotas sobre el mundo académico donde estudié.

Cuando ingresé a la universidad a fines de la década de los setenta, con ya casi veintiún años, me sentía más adulto y lejos más resuelto que el resto de los novatos donde el promedio de edad apenas superaba los diecisiete años.

En consecuencia me resté por completo del ambiente de carnaval que al interior del campus hervía ya que entrar a la universidad en esos tiempos era una verdadera hazaña.

A diferencia de esa multitud adolescente y entusiasta para mí lo único importante dentro de la universidad eran los temas prácticos como informarse de las dificultades de cada ramo, acreditarse para usar la biblioteca, horarios para hacer deporte y conocer las distintas fuentes de información, ya sea la secretaría del centro de alumno, del departamento o de la facultad.

Tampoco participaba en las fiestas novatas, que se caracterizaba en pelar al rape a los hombres y quitarle las blusas a las niñas. En esto último debo confesar que si miraba un poquito de lejos.

El paso por los cursos los acercamientos cotidianos eran solo con compañeros de igual o superiores a mi edad. A esos novatos los mantenía distantes. Muchos de ellos todavía conservaban costumbres de la secundaria cómo la irreverencia, sarcasmo, uso de sobrenombres y lo que me colma es que caminan en grupo. Y lo peor es que en vez de asistir a las aulas se agrupaban en los kioscos fumando y tomando cocacola. Siempre caminan apurados, deseando que las clases se posterguen o que se interrumpan antes de su término para reunirse nuevamente a fumar.

Más grave aún que sentirse ganadores y populares, para ellos los tontos eran los que inmediatamente después de asistir a una clase raudos se encerraban en alguna sala desocupada a repasar y compartir la materia o se dirigían a la biblioteca y gozar de la tranquilidad que ofrecían los cubículos para resolver sin interrupciones las guías de ejercicios. Más tontos aun y más encima serviles eran los que en las cátedras de laboratorios se ofrecían para esa actividad para ellos latosa de tomar apuntes, preparar y lo que es peor escribir el informe final.

Cuando las materias se les complicaban era común escuchar: “para que estudiar matemáticas si nosotros queremos ser ingenieros. ¿De qué sirven las matemáticas?”

La realidad finalmente era que al segundo años muchos de ellos ya no estaban, desertaban o simplemente eran expulsados por su bajo rendimiento.

Entre la población estudiantil circulaba gran cantidad de información, mucho más que la que tuvimos mientras estábamos en la secundaria. Destacaban los individuos que anotaban cuidadosamente las materias, subrayando lo importante transformando esos cuadernos en documentación y material heredable para las nuevas generaciones. Había lucro ahí. Otros preparaban guías enseñando como desarrollar y resolver los ejercicios, las tareas o los informes y las claves y trucos para resolver las pruebas con éxito, principal objetivo.

Mi inquietud en esos años era observar el trabajo rutinario de los profesores universitarios. Quizás presintiendo que ese podría ser mi actividad en el futuro. Los visitaba en sus oficinas para conversar. El objetivo era lograr que me contasen al detalle cuál era su trabajo como catedrático en las horas en las que no impartían clases, que era lo visible. Situación que en ese entonces a mí y a algunos de mis compañeros nos mantenía intrigados. ¿Qué hace un profesor cuando no dicta clase?

En un pasillo cualquiera de la universidad se contaban al menos una veintena de prestigiosos doctores en diversas áreas del conocimiento.

Mi estrategia de acercamiento era tocar temas absolutamente ajenos a lo relacionado con el trajín académico. Aunque la norma dice no hablar nada de política y religión si me preparaba con temas donde conversando se les permite agrandar su ego. ¿Dónde estudió su secundaria?, ¿Su paso por la universidad, cuando fue estudiante? ¿Porque eligió esa carrera y no otra? Que cuente sobre su postgrado en esa universidad extranjera, ¿Cómo obtuvo la beca? No había que poseer algún talento periodístico para extraer dicha información. Ellos mismos se abrían contándome en detalle algunas de esas destacadas etapas de su vida. Cada historia era brillante en esfuerzo, oportunidades y prestigio.

AL principio, conversábamos lo que duraba un café, pero después eran tandas maratónicas. Algunos me contaban que tenían ambiciones de llegar a ser director del departamento, o decano de la facultad, y algunos, porque no, rector de la universidad. A otros no le interesaba nada de eso, solo que lo dejen trabajar tranquilo.

Cada oficina, a pesar de tener los mismos muebles y repisas, lucían distinta en su distribución y su decorado. Era infaltable una gran pizarra para rayar las fórmulas o los temas en los cuales trabajaban. A continuación se ubicaban los muebles para almacenar libros que en su mayoría no eran los usados para sus cátedras, sino que eran catalogados por ellos mismos como libros exclusivos y de mucho valor sentimental. Cada profesor tenía más de una joyita traída de algunas de las universidades donde obtuvo algún post grado y firmada por el mismísimo autor, sino un premio nobel al menos un prestigioso científico internacional. Me mostraba la dedicatoria y con detalles se explayaba cómo llegó a sus manos.

Pero además de los libros, existían muchos papeles con apuntes, algunos estaban finamente empastados, ordenados por tema y otros por fecha, y otros desordenados en carpetas o en cajas, escritos a máquina y sin editar, lleno de borrones y otros tantos simplemente manuscritos destacándose gráficos dibujados sobre papel milimetrado. A la usanza de esos tiempos.

Lo seguían hojas de cartas con comentarios, correcciones y felicitaciones hechas por otros colegas de esta y otras universidades. Sin lugar a duda eran más valiosos los textos de comentarios que la tesis misma.

“Ahí están mis pensamientos, es mi materia prima, son borradores de mis futuras publicaciones” eran frase expresadas con mucha emoción.

Así nació mi interés por los apuntes o borradores de terceros, pasión que se mantiene hasta el día de hoy.

Para ellos, “los libros se renuevan o se prestan y se pierden, no importa, en cambio los apuntes se acumulan” El comentario obligado a la gran cantidad era que todo ese material se iba a utilizar para escribir un libro de corte biográfico.

Ese era el sueño de todo académico de prestigio.

En parte era la repuesta a lo que yo estaba investigando. La cantidad de documentación extra era el resultado de cada una de las investigaciones que realizaban en los horarios donde no dictaban clases.

Sin dejar de mencionar a los que obtienen uno o varios años sabáticos, ocupados, me recalcaban, solo a investigar, escribir y exponer.

Quizás fue esa la motivación más valiosa para justificar mi futuro relacionado con la docencia universitaria. Son los famosos años sabáticos dedicados solo a la investigación y que además incluye muchos viajes al extranjero. Varias veces escuché, en boca de ellos mismo, que a diferencia del ciudadano común, ellos viajan por el mundo sin gastar ningún peso. Y es no más es.

Pero falta más. Aparte del gran libro biográfico que ellos esperan escribir o que ya están en eso, en sus ratos de ocio “sueltan la pluma” para escribir cuentos y a veces poemas. No me era extraño. Es algo en común que tienen las personas que por alguna razón escriben.

Eso si debo confesar que en esa área más vale que estos personajes sean espontáneos y muestren sus obras de corte literario con un poco de humildad y sencillez. Cuando tuve algunos de esos cuentos en mis manos, aun leyéndolos con bastante paciencia, simplemente no estaban a la altura de su prestigioso nivel académico. Fomes y carente de imaginación. Eran peores que los míos.

Pero no todos, hay algunas excepciones.

Eso sí tienen un humor brutal, Inteligente, de frases cortas y explosivas. Los genios son famosos por sus dichos que chorrean ingenio y humor.

Pero no todos. Algunos son fomes y graves.

Texto agregado el 21-10-2021, y leído por 56 visitantes. (0 votos)


Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! ]