Era pequeña, delgada y con pecas,
nadie se acercaba a jugar,
nadie se acordaba de ella,
por ser pequeñita, delgada y con pecas nada más.
Triste iba al colegio,
sin compañía, pero con muchos miedos,
triste y con lágrimas en los ojos,
así era la vida de esta niña,
pequeñita, delgada y con el rostro lloroso.
Un día cuan el sol salió,
la niña volvió al su colegio,
los niños la miraban con cara de terror,
la niña más triste se puso por ese dolor.
Risas, burlas, así eran las horas que pasaba en un rincón.
Nadie sabía de su dolor,
nadie imaginaba lo que paso.
Las burlas seguían,
las risas sin compasión,
la niña estaba enferma,
y al colegio no fue por su gran dolor.
Pasaron los días,
Y la niña al colegio no regreso.
Tristes los padres,
tristes y con un gran dolor,
las noticias dieron a sus maestros y director,
los niños que se burlaban en silencio quedaron
cuando el profesor dio la noticia.
Y con estas palabras dijo.
Hoy se apagó una niña con gran dolor,
hoy nace la sonrisa a pleno sol,
Sin burlas, ni risas,
la niña ya se marchó.
No por delgada, no por pequeña ni llena de pecas,
Sino por un gran dolor.
Autor: Ignacio Manzano Beltran
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