TU COMUNIDAD DE CUENTOS EN INTERNET
Noticias Foro Mesa Azul

Inicio / Cuenteros Locales / Gericos / El viaje de la vida

[C:624417]


EL VIAJE DE LA VIDA
(Reflexión)


“El viaje de la vida es una travesía compleja e incierta que no puede ser planeada ni descifrada con lógica estricta. En cambio, debemos avanzar confiando en nuestros instintos y en nuestra sabiduría interior…”,

—Jairo Ernesto Cardona Velasco.



Si, es cierto. Seguimos pautas y normas, pero, aun así, no hay garantías. Al final elegimos por intuición. Una brújula interna nos guía y a tientas, entre claro-oscuros, avanzamos, no exentos de tropiezos, pero seguros de nosotros mismos. Esa confianza, esa autonomía no se puede explicar, pero es la única manera que tenemos para llegar a donde nos hemos propuesto. Es como jugar ajedrez. Trazamos un plan general pero no podemos detallar más de 4 o 5 movimientos adelante. Es imposible calcularlo todo. La presión del tiempo urge tomar decisiones y no hay excusa para no actuar. No obstante, no se camina a ciegas, una luz al final del túnel nos guía y el eco de los pasos que vamos dando (jugadas) nos dan la información necesaria (a pesar de no ser del todo suficiente) para seguir adelante. Se pierde y se gana, pero no por ello podemos negarnos a jugar (a vivir). Aprendemos haciendo, no pensando ni cuestionando cada paso que avanzamos.

El viaje por la vida es una travesía sin mapa definitivo, donde cada paso modifica el camino. No es sólo desplazamiento: es transformación. Un itinerario hecho de decisiones, pérdidas, hallazgos, silencios, rutas inesperadas y estaciones que nunca se repiten. Es un peregrinaje donde el destino cambia según la mirada del viajero.

Caminamos sin saberlo, incluso cuando nos detenemos. Los días son estaciones: unos nos dejan, otros nos esperan. El horizonte no existe: se inventa con nuestra mirada y cada paso trae un naufragio y una nueva orilla. No viajamos para llegar sino para seguir siendo. Todo camino es un latido más, un suspiro que se lleva el viento.

La vida no nos conduce: nos invita. El viaje sólo termina para quien deja de mirar. Las rutas más difíciles suelen ser las que llevan hacia uno mismo. El destino cambia cuando cambia el viajero. Ningún camino es recto; lo recto sería no caminar. Nuestra historia es un pasaporte lleno de cicatrices y de fronteras distantes que debemos cruzar.

Para el viajero que camina confiado por la vida el camino aparece bajo su pie, como si lo inventara mientras avanza.

Un viaje de mil leguas comienza siempre con un primer paso…

Noviembre 21 de 2025


GerCardona. Cajicá-Colombia.

Texto agregado el 31-12-2025, y leído por 35 visitantes. (1 voto)


Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! ]