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Luego de correr un kilómetro, a una velocidad interesante, me puse a pensar en cuando era más joven, fuerte, con cabellos y más alto, pues sí, es verdad que con el tiempo uno se encoge, se siente más pesado, la barriga le crece y la erección se va como el viento, eso sé, pero nada de eso importa pues si bien antes corría treinta y dos kilómetros diarios, gozaba de una vitalidad importante, puedo afirmar que no tenía este regalo que hoy poseo con el tiempo, y ese regalo es el de la plenitud, eso sé, antes por supuesto solo buscaba mi mejor perfil, una vida digna de admirar, pero nunca lo pude conseguir, eso lo sé, y ahora, con menos cabellos, menos fuerzas y más pequeño, la plenitud me tocó hasta más allá de mi conciencia, eso vivo, nada tengo que recordar como malo, todo fue un camino que me llevó a este instante, y quién sabe si no lo hubiera conseguido, quién sabe si me hubiera casado con tantas locas que conocí en mi camino hasta quedar solo, totalmente solo y no por depresión, sino por dedicación, eso sí que sé, para luego volverme en uno más de mis largos sueños como el de correr treinta y dos kilómetros diarios con el solo fin de ir a unas olimpiadas, ese era mi sueño, y por supuesto que el sueño se hizo una pesadilla del cual desperté al no ganar una sola carrera en todos mis años de dedicación, solo quedó ese recuerdo al correr las playas del sur, ver seres humanos, aves silvestres, pescadores y más, y todos echados en las playas, descansando por un día de sol, eso supe, pero para mí era diferente, quería ir a las olimpiadas, y no pudo ser, luego me vino eso de querer ser un empresario y bueno qué malo lo conseguí con el apoyo condicional de mi madre quien me avaló mi primer local para la venta de productos naturales el año de 1989, un 15 de agosto, eso recuerdo, y ese día mucha gente entró al local apenas este se abrió, no podía creerlo, se llenó en un espacio tan pequeño, pero todos entraron, haciendo fila, ese sueño no me lo esperaba, y fue mi madre quien me ayudó a realizarlo, eso se lo agradecí, para luego ganar dinero, vestirme mejor y lentamente dejar de correr, hasta darme cuenta que las mujeres me esperaban cada fin de semana, y eran tan jóvenes, pero muy lindas ellas, me esperaban y salíamos a bailar como si fuéramos unos niños, eso vi, y las cosas que hice fueron cosas de niños, eso sé, pues bailaba, me vestía como un joven, y esas cosas más, hasta quedar y entender que eso no podía continuar, esa ola de luz se iba a apagar y se apagó apenas conseguí una novia inesperada, la más extraña de todas ellas, y sí que fue un paseo por el mar de la pasión, pues sí, era muy joven, hermosa y llena de ganas de vivir, y la hice vivir como ella deseaba, pero entendí que eso no era lo que me llenaba así que luego de dos años terminamos para siempre, nos alejamos y ella se fue para no volverla a ver más, eso pensaba, hasta que una mañana la vi en Facebook, le escribí y ella me respondió, y pareció como si el tiempo no existiera, hablamos como antes, pero ya era una mujer casada con dos hijos y una vida hermosa en la otra parte del mundo, eso me dijo, y luego cuando pasó la emoción tuve que pasar la página y seguir con mi vida que cada vez se hacía más y más solitaria, hasta que tuve un grave accidente y con ello empecé a escribir, y escribí sin parar como si mi vida estuviera destilándose en esas letras, fue todo un encuentro con algo dentro de mí que deseaba hablar como yo hablaba, con esas palabras que había succionado de los libros que leí, que fueron muchos, creo haber leído demasiado, aunque no puedo decir la cantidad, pero fueron muchos y allí empezó esa fiebre de comprar libros y más libros que jamás los iba a leer, no porque no pudiera sino porque no tendría el tiempo para terminarlos, y así ocurrió, hasta que mis letras se volvieron en una amenaza contra todas las verdades que conocía desde siempre, pensé, y así ocurrió, muchos decían que escribía demasiado extraño, eso decían, otros que escribía bien, pero que me faltaba, eso siempre decían los que más escribían como yo, pero yo aún no me escuchaba a mí mismo, hasta que un día en que mi madre se fue de viaje por meses, escuché el silencio, ese silencio que tanto me gustaba escuchar y que limpiaba todas las impurezas que mis letras tenían, sentí, para luego hacerse casi cargo de mis letras, casi no lo podía creer, eso sentía, parecían seres vivos, que quien lo leía sentía más que yo mismo, quizás por ello no acostumbro a leer lo que escribo, quizás lo haga luego de muchos años más, pero por ahora no lo siento, tan solo me dejo llevar, y espero que me lleve de vuelta adonde empecé, eso pensé, a ese lugar que las palabras me llevaban a un lugar donde las visiones aparecen como aves en el cielo, y que luego de experimentarlo por años, me di cuenta de que todas esas experiencias eran creadas por aquel ser que vive en mí, aquel que habla desde el fondo de mi oscuridad cuando cierro los ojos, aquel que suele brillar tan fuerte, hay veces, que siento que mi pecho se va a reventar de una energía como un rayo que desea salir de mi pecho, eso sentí, para luego irse volando como una estrella, eso creo, es aquel ser que ha construido todo aquello que he conocido fuera y dentro de mí, es él quien es el arquitecto de mi mundo, aquel mundo al cual estoy respirando, siempre respirando, y que gusta hacerme pasar por el fuego de la realidad para quemar todos mis sueños, temores y aquello que pesa y no lo necesito, quizás un día esté flotando por el cielo, quizás un día esté entrando en el sueño de otro ser humano, y este me pregunte ¿quién eres?, y le diré la verdad, soy el que soy, soy el que ha llegado no sé cómo y se irá y tampoco sabe cómo, es verdad, es posible que en mi soledad amaestrada surjan nuevos lingotes de luz y estos empiecen a tomar forma hasta llegar a rasgarme todas mis ataduras, y quizás, sí, quizás, sea el último despertar, luego de un soñar, eso sí, al menos eso es lo que siento en estos tiempos de aire contaminado, aire que me ayuda a respirar y que es una suerte que aquel ser que vive dentro sea como un jugador de ping pong, viene el aliento y se va el aliento, sobre la mesa eterna de este ser.

Texto agregado el 27-01-2026, y leído por 15 visitantes. (0 votos)


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