TU COMUNIDAD DE CUENTOS EN INTERNET
Noticias Foro Mesa Azul

Inicio / Cuenteros Locales / chiclayana / “Necesito un abrazo”

[C:624548]

En un pequeño bosque lleno de risas suaves y animalitos curiosos vivía Tomás, un osito de pelaje suave y ojos brillantes como el sol de la mañana. A Tomás le encantaba correr entre los árboles, cantar canciones alegres y jugar sin parar.

Pero ese día algo era distinto.
Su sonrisa no aparecía y su corazón se sentía pequeñito, como si algo le faltara.

—No sé qué me pasa —susurró Tomás mientras se abrazaba a sí mismo—. Solo sé que… necesito un abrazo.

Con pasitos lentos salió a caminar por el bosque. El viento movía las hojas, pero no lograba alegrarlo. Pronto se encontró con Lola la liebre, que saltaba de un lado a otro llena de energía.

—Hola, Lola —dijo Tomás con una vocecita triste—. Hoy no me siento bien.

Lola se detuvo, lo miró con ternura y pensó un momento.

—Oh… no sé muy bien cómo ayudarte —dijo—, pero quiero que tengas esto.
Le ofreció una zanahoria fresca.

Tomás sonrió un poquito, agradeció el gesto y siguió su camino. Era un lindo detalle, pero su corazón seguía inquieto.

Más adelante escuchó un canto alegre. Era Bruno el pajarito, posado en una rama.

—Hola, Bruno —dijo Tomás—. Hoy no tengo ganas de cantar… creo que necesito un abrazo.

—Yo no abrazo muy bien —dijo Bruno moviendo sus alitas—, pero puedo cantarte una hermosa canción.

La melodía fue dulce y tranquila. Tomás cerró los ojos por un momento, pero al terminar, ese vacío seguía allí.

Finalmente llegó al río. Bajo un gran árbol estaba Mamá Osa, sentada con una sonrisa tranquila.

—¿Qué te pasa, pequeño? —preguntó con voz suave.

Tomás la miró, y sin decir una sola palabra, abrió sus bracitos.
Mamá Osa lo abrazó fuerte, con todo su amor, sin apuro.

En ese instante, Tomás sintió calor en el pecho. Su respiración se calmó, su corazón volvió a latir contento y una gran sonrisa apareció en su rostro.

—A veces —dijo Mamá Osa— no necesitamos palabras ni regalos. Solo un abrazo que nos diga: “estoy aquí, no estás solo”.

Tomás aprendió algo muy importante ese día.
Desde entonces, cuando veía a alguien triste, se acercaba con cariño y preguntaba:

—¿Necesitas un abrazo?

Finalmente, en aquel pequeño bosque, los abrazos se convirtieron en la mejor medicina para el corazón.

Fin.

Texto agregado el 27-01-2026, y leído por 28 visitantes. (1 voto)


Lectores Opinan
27-01-2026 El abrazo es la mejor medicina así sea un humano o un animal, todos lo necesitamos, por eso hoy te mando un fuerte abrazo y un beso. ome
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! ]