Hoy la casa se ha vuelto inhabitable
el aire enrarecido asfixia el silencio
y en los espejos hay niebla.
Quiero ver quién está del otro lado
no soy yo, son los días
que pretendi transformar en olvido.
Se pasean por los pasillos
me invitan a ir con ellos.
Anhelo matar las horas
que regresan
con sus trajes de duelo
y luego enterrarlas en el jardín
para que no puedan volver.
Pero apenas las toco
se ocultan y luego aparecen
en un lugar
que se parece al miedo.
Están ahí agazapadas
en los rincones
dispuestas a salir
para hablar de lo mismo.
Texto agregado el 26-02-2026, y leído por 0
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Lectores Opinan
26-02-2026
Es un poema que habla del duelo sin rodeos: la casa se vuelve pesada, el tiempo duele y los recuerdos no se van aunque uno quiera enterrarlos. Todo lo cotidiano como los espejos, los pasillos, las horas se vuelven una presencia incómoda que recuerda lo que se perdió. Me queda clara la reflexión de que el dolor no desaparece por negarlo. Las horas de duelo regresan porque forman parte de uno y enfrentarlas es el único modo de seguir viviendo con ellas. Muy bello. kone
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