Corazón enredado
Se sabe que los malvados siempre son antes,
para esos corazones enredados,
que las marañas que han dejado
confunden y lastiman durante años.
Hay que tener mucha fortuna para evitar
caer en las mortales trampas escondidas
entre flores y corazones de sal.
Un alma escogida para amar de verdad
debe saber mirar y no guiarse
por las trampas de las flores y corazones
que producen emociones, pero cuyo fin
es egoísta y traicionero.
Es difícil confiar para quien
su amor no fue devuelto,
pero vamos, pídele a Dios un nuevo intento.
Mira bien lo que es valioso,
vamos, pídele a Dios un nuevo intento,
y te llegará un amor muy atento.
Pídele a Dios algo al nivel de tu corazón,
y tendrás mucha satisfacción.
Pero no confundas un amor bueno
con ponerte por encima de todo;
recuerda que el amor incondicional,
con todo tu ser, con toda tu mente,
con todas tus fuerzas, es para Dios.
Considerando eso, pídele a Dios un buen intento,
y Él te dará buena puntería
para evitar tantos desatinos.
Si has pedido ese amor a Dios,
te aseguro que ya está en camino;
será una sorpresa y vendrá con una belleza
que reconocerás con tu alma.
Pídeselo a Dios,
que te dará lo que mereces,
y mereces lo mejor.
Y así acaba esta canción,
chica de buen corazón. |