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		<title>desleal en loscuentos.net</title>
		<link>/cuentos/local/desleal/</link>
		<description><![CDATA[]]></description>
		<language>es-es</language>
		
		<item>
			<title><![CDATA[Ingresar | Reg&iacute;strate]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/195/19507/</link>
			<description><![CDATA[  No s&eacute; si otras pobres &aacute;nimas sufriran este martirio. Sin duda es muy estresante. 

  Quiero hacer un comentario, debo ingresar nuevamente. Quiero responder en los foros, debo ingresar nuevamente. Ingresar. Ingresar. Unos momentos tranquilos de navegaci&oacute;n. Click. Ingresar. Introducir nombre de usuario y clave. Click. Ingresar. Me voy a ganar un tunel carpal. &iquest;Ser&aacute; una clase de guerra psicol&oacute;gica contra los pobres pseudo intelectuales y pseudo artistas que visitan este sitio? &iquest;Ser&aacute; una forma de drenarles la vida y de esa forma prevenir que contaminen el espectro art&iacute;stico con su bazofia? Es muy posible. Es muy probable. Casi l&oacute;gico. Casi esperable. Casi deseable. 

  Al menos tengo a los buenos muchachos de Radiohead para calmarme. Tengo a los en su mayor&iacute;a difuntos (QDDG) miembros de Pink Floyd y The Who diciendome que tenga paciencia, a guitarr&oacute;n por guitarr&oacute;n. Ingresar. Introducir nombre de usuario y clave. Click. Ingresar. Click. Quiz&aacute; deber&iacute;a comunicarme con el todo poderoso gik. Quiz&aacute; s&oacute;lo deber&iacute;a continuar bajando mis pornitos. Quiz&aacute; s&oacute;lo deba apagar la computadora de una vez por todas.

  Ser&iacute;a sabio copiar esto antes de enviarlo, por si acaso debo Ingresar nuevamente... s&iacute;, seguramente pasar&aacute;. Click derecho. Copiar. Enviar cuento...

  Ingresar...]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2003-12-09</dc:date>
			<pubDate>Tue, 09 Dec 2003 03:14:07 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Trobaci&oacute;n de una receta y amor (al estilo troca-troc)]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/198/19864/</link>
			<description><![CDATA[Trobaci&oacute;n de una receta y amor (al estilo troca-troc)


Una letra X ser&aacute; la se&ntilde;al como restos de madera en el lugar del naufragio.
Ser&aacute; el presagio, el comienzo de aquello que se acerca en una ola de vino.
Ser&aacute; el camino, la vereda a seguir hacia las estrellas del cielo m&aacute;s abierto.
Ser&aacute; el desierto, el vaci&oacute; de lo que va-viene-mata-come-suspira y muere.

“Estoy colgando de una rama,
en lo m&aacute;s alto de la monta&ntilde;a,
y no puedo y no puedo bajar.
Me delatan mis dedos flacos,
son estigma de los zarpazos
del jaguar del cerdo del burro
del elefante de largo estornudo
que levanta huracanes azules
manchados de rojos lunares
complacientes al verde azar
que obedece a blanca mirada
de mujer fatigada en la cama.”

(Uhh uhh uuhhh uuuhhh. Uhh uhh uuhhh uuuhhh.) 
No lo cree, que lo lleva como una corona que es sino sombrero del Necio.
Lo cubre el silencio, como neblina dulce de sirenas sensuales del Pac&iacute;fico. 

T&oacute;malos toma tomates t&oacute;malos con una pizca de sal
Tr&oacute;catro troca tretroca tr&oacute;catroc troc trocatr&iacute;zco tretr&aacute;s
T&oacute;malos con el amor y pavor de raz&oacute;n y lim&oacute;n 
Tr&oacute;catro troca tratroc trocatroc tretratr&oacute;c tritratr&oacute;c
(En el estilo troca-troc... &iexcl;y con que ojos!)
Ni se te ocurra ni se te ocurra dejar de remover,
con el respeto que merece al volver a nacer.
T&oacute;malo con el respeto que merece y ll&eacute;valo al rey,
dile que el cielo se cae que se le cae la corona.
Ni se te ocurra ni se te ocurra dejarla plantada.
Mira, con mis rayos te fundo al coraz&oacute;n la mirada.
T&oacute;malo con el amor que se da una pizca de sal (yodada).

“Yo mantengo al perro amarrado;
pero &eacute;l se come mis carnes dulces,
las carnes dulces del olvido soberbio.
Queremos las carnes dulces las carnes;
Pero el perro saca las garras me falsifica
la firma me roba mis tarjetas me mastica
los dedos me compra el dinero este perro
me mortifica lo mantengo atado al lim&oacute;n.
El gato ten&iacute;a raz&oacute;n las llaves del coraz&oacute;n
del co-raz&oacute;n co-raz&oacute;n en los escombros
despu&eacute;s de los terremotos son tan evasivas
como los ojos de la amada lejana (a 10,000 millas).”

(Aplausos) &iquest;Tienes fr&iacute;o y sed de mercurio ardiente con rodajas de tomate?
(Venas rompi&eacute;ndose) &iquest;Te tienen los pies pegados a las aceras oscuras de sol?
(Un r&iacute;o...) Tu sangre envenen&aacute;ndose con mi aliento de vaca con calor.
“A ver, sentados y callados” &iquest;Har&aacute;s tu deber de chacal y cortar&aacute;s las venas?
(Sexo en el altar) Cenaremos carne con tomate al lado con lim&oacute;n y sal.
(Un saludo y diez ovaciones de pie) Una pastilla para el dolor del ser.
(Piel joven) Ll&eacute;valo a Zeus con el amor que merece y al estilo troca-troc.(Uh)]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2003-12-12</dc:date>
			<pubDate>Fri, 12 Dec 2003 02:38:19 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[345,600 Segundos]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/199/19964/</link>
			<description><![CDATA[345,600 Segundos

– Todos los d&iacute;as.

Todos los d&iacute;as se sienten iguales. Te levant&aacute;s. Te ba&ntilde;&aacute;s si no te pesan demasiado los huevos (o los ovarios, para no ser discrimativo.) Ya en el ba&ntilde;o decid&iacute;s si te ech&aacute;s shampoo o no para ahorrar tiempo, y tambi&eacute;n es mejor no hacerlo a veces para andar el pelo apestosito pero suavecito. Luego ves si com&eacute;s cereal o una comida de verdad si ten&eacute;s cholera, mujer o madre que te haga comida de verdad. Te vas para el trabajo o la escuela o a que te violen f&iacute;sica o psicol&oacute;gicamente, dependiendo a lo que hac&eacute;s de tu vida. Si est&aacute;s desempleado o estudi&aacute;s o trabaj&aacute;s por la tarde tambi&eacute;n te pod&eacute;s quedar echando la hueva dependiendo de qu&eacute; tan temprano te levantaste. Puta, y ahorita que lo pienso, qu&eacute; mierda es c&oacute;mo las &uacute;nicas tres opciones que tenemos en la vida pensante son estudiar, trabajar o echar la hueva (que incluye una serie de actividades que pueden ser valoradas de una forma muy variada como ver televisi&oacute;n, leer un libro o una revista, escribir alg&uacute;n cuento o poema de porquer&iacute;a, hacer alg&uacute;n deporte solos o con otros huevones, platicar y/o pasar tiempo con tu novia o novio, [que bien puede ser una persona de verdad, tu mascota, una candela moldeada, un pepino que cogiste del refrigerador, el tubo del papel higi&eacute;nico relleno de papel h&uacute;medo, una bolsa pl&aacute;stica entre los colchones de tu cama, un asiento de bicicleta de silic&oacute;n embarrado de lubricante, un vago que te cobrar&aacute; 5 por hacerte el favor, tu simple pero fiel mano derecha o la izquierda si sos un zurdito, etc.] hablar con el &uacute;ltimo pobre diablo o diabla a la que le pusiste la mirada para lig&aacute;rtela, rezar por una vida mejor en la que pod&aacute;s cumplir tus sue&ntilde;os y todos los de la gente que quer&eacute;s, hacer yoga, entrar a internet a hablar mierdas con otros est&uacute;pidos que sienten que desperdician su tiempo menos que vos, ves la webcam de alguna bichita de doce a&ntilde;os que se excita con ense&ntilde;arle las tetas a cualquier desconocido que le habla en el chat, comer m&aacute;s alimentos deliciosos [o vomitarlos si sos un demente bul&iacute;mico], estirar el cuerpo y gritar aleluya; en fin, una casi infinita gama de actividades que usamos para pasar el tiempito que vale menos que la mamada que nos da el vago.) Imaginate. Es tan deprimente que no voy a seguir pensando en eso, s&oacute;lo voy a seguir con lo que te estaba contando. De cualquier forma que querr&aacute;s ocup&aacute;s tu tiempo... Todos los d&iacute;as...

&iexcl;...Hasta que de repente...!

En una de esas huevas que te ech&aacute;s encend&eacute;s la televisi&oacute;n, y qu&eacute; putas; ves en la pantalla eso que te arranca un grito como gato violado en el techo: la programaci&oacute;n del viernes. Bueno tan normal e ins&iacute;pido como la vida misma, dec&iacute;s vos; m&aacute;s no. &iquest;Por qu&eacute;?, me pregunt&aacute;s vos; yo te contesto: &iexcl;Imb&eacute;cil, porque esto me ha pasado hoy, hoy mismo que te cuento, y ayer ha sido domingo! Yo s&oacute;lo me pregunto una cosa, una cosita bien simple y que no creo que le cueste tanto Osiris o cualquier puto dios contestarme: &iquest;Qu&eacute; putas le pas&oacute; al resto de la semana?... No me interrump&aacute;s vos, esperate a que termine de hablar... 

A ver, cont&aacute; conmigo: Lunes, martes, mi&eacute;rcoles y jueves. Cuatro d&iacute;as. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n esos cuatro d&iacute;as? &iexcl;Desaparecieron en el culo del universo, cabr&oacute;n, eso fue lo que pas&oacute;! Y no me vay&aacute;s a decir que me sobredrogu&eacute; y ca&iacute; en una coma de la que sal&iacute; solito o que soy tan huev&oacute;n que me qued&eacute; dormido los cuatro d&iacute;as; no me vay&aacute;s a decir una pendejada as&iacute;, imb&eacute;cil, que el hocico te voy a romper; yo s&eacute; que he estado en mis cabales y no hay forma que se le borr&eacute;n de esa forma los recuerdos a uno. &iexcl;Me robaron cuatro d&iacute;as de mi vidita linda y sin sentido! &iexcl;&iquest;Ay Allah, por qu&eacute; me has abandonado?! &iexcl;Tan corta que es la vida y ya perd&iacute; cuatro preciosos d&iacute;as! &iexcl;Qu&eacute; no hubiera hecho en esos cuatro d&iacute;as! Quiz&aacute; en el d&iacute;a lunes hubiera decidido poner de una vez por todas mi vida en orden. Quiz&aacute; el martes hubiera descubierto, luego de una larga sesi&oacute;n de meditaci&oacute;n, el sentido de mi vida. Quiz&aacute; el mi&eacute;rcoles hubiera conocido a la mujer que habr&iacute;a de ser el amor de mi vida y me hubiera hecho uno con ella como dos medias naranjas y hubi&eacute;ramos cogido todas las noches para tener el vergo de cipotes y perpetuar nuestros genes defectuosos como nos lo mandan. Quiz&aacute; el maldito jueves hubiera encontrado la cura del c&aacute;ncer por casualidad mientras examino los hongos en el piso de mi ducha que estaba cobrando movimiento y lo llev&eacute; a que lo examinaran en un laboratorio y terminaran descubriendo que ten&iacute;a la informaci&oacute;n gen&eacute;tica exacta para combatir cualquier tipo de c&aacute;ncer. Todo eso y sepa Thor cu&aacute;ntas cosas m&aacute;s no pude haber hecho en esos cuatro di&iacute;tas que parecen insignificantes pero que son tan valiosos ahora que los he perdido. No hay forma de recuperarlos, no hay forma. Est&aacute;n perdidos para siempre. Quiz&aacute; mi vida se supon&iacute;a iba a cambiar en esos cuatro d&iacute;as, y ahora jam&aacute;s lo har&aacute;. Todo gracias a la pestilente broma de los hilos de paladio que atan los pisos de potasio que sostienen las columnas de queratina que sostienen las bases de alg&uacute;n maldito polvo c&oacute;smico que forma el universo. El titiritero que maneja los hilos de paladio decidi&oacute; que se iba a divertir conmigo borr&aacute;ndome los cuatro d&iacute;as m&aacute;s importantes de mi vida. No es justo man... no es justo... No, no, esperate; no me interrump&aacute;s.  

&iexcl;Jue puta! Y ahorita que lo pienso... &iquest;qu&eacute; tal si realmente viv&iacute; esos d&iacute;as, y simplemente me los borraron de la memoria? &iquest;Qu&eacute; si realic&eacute; todas esas cosas maravillosas y ahora jam&aacute;s podr&eacute; recordarlas? &iquest;Qu&eacute; sucede si me cas&eacute; con una mujer maravillosa, sensual, buena cocinera, obediente y sumisa en el norte de Sri Lanka en un viaje que me gan&eacute; en la loter&iacute;a que al fin me decid&iacute; a comprar y por el presagio de un hor&oacute;scopo en el que le comandaba a todos aquellos de signo c&aacute;ncer que “si se sacaban la loter&iacute;a deb&iacute;an hacer un viaje a Sri Lanka y pararse en la zona de espera de las maletas del aeropuerto a esperar por la persona que ser&iacute;a el amor de nuestra vida” y finalmente realizado y consumado el matrimonio con el amor de mi vida decid&iacute; regresar para recoger mis cosas y despedirme de las personas que conozco y contarles mi infinita felicidad para tomarme una siestecita que terminar&iacute;a borr&aacute;ndome todos esos recuerdos maravillosos, causando que deje abandonada a mi esposa ya que pens&eacute; que regresar&iacute;a tan r&aacute;pido que no le dej&eacute; informaci&oacute;n para contactarme en este lugar putrefacto y de esa forma se arruina el resto de mi vida, condenado a seguir siendo el simplet&oacute;n que he sido hasta el momento? Ay no... ay no... me est&aacute; entrando algo man, me est&aacute; entrando algo feo... ay ay ay ay... creo que es un ataque cardiaco... ay ay ay ay... ya no aguanto man... callate, no me dig&aacute;s nada ahorita... ay ay ay ay... ya... ya... ya ya ya ya... ya me est&aacute; pasando... ya calmado... ya... ya pas&oacute;... ya pas&oacute;. Ay dios m&iacute;o... &iquest;por qu&eacute; me ten&iacute;a que pasar esto a m&iacute;? Es cierto que soy una mierda ambulante, &iquest;pero acaso no lo somos todos? No merec&iacute;a este suplicio... callate un momento por favor, no intent&eacute;s hablar.

Ay... ya me dieron ganas de llorar... mir&aacute; ve, &iexcl;estoy chillando ya! No s&eacute; por qu&eacute; estoy chillando. Algo me entristece... no s&eacute; si ser&aacute;n todas esas cosas maravillosas que hice y no podr&eacute; recordar, o el simple hecho que mi vida ser&aacute; 345600 segundos m&aacute;s corta... eso es bastante. &iexcl;Ay Poseid&oacute;n, te prometo que har&eacute; m&aacute;s cosas maravillosas por tu mundo si me dejas recordar esos cuatro d&iacute;as que me han sido robados de una manera tan injusta! &iexcl;S&oacute;lo eso te pido! &iexcl;Yo te servir&eacute; por siempre, te rendir&eacute; culto y har&eacute; sacrificios de j&oacute;venes v&iacute;rgenes para ti todos los d&iacute;as que me restan de vida! &iexcl;Devu&eacute;lveme al amor de mi vida que conoc&iacute; en Sri Lanka, por favor! &iexcl;TE LO RUEGO! Ay... ya no puedo m&aacute;s; me tengo que sentar un momento.

– Mir&aacute;, dejame decirte algo: en primer lugar, qu&eacute; feo pens&aacute;s; qu&eacute; feo te expres&aacute;s. En segundo lugar, decime en qu&eacute; canal viste la programaci&oacute;n del viernes.

– En el canal 6, cuando me levant&eacute; en la ma&ntilde;ana...

– Eso te quer&iacute;a decir desde que me dijiste, porque ya me imaginaba que eso era. Pobrecito vos. Todos los programas del viernes los pasaron para el lunes.

– Ah, bueno. Yo s&oacute;lo para eso te llam&eacute;. Andate ya que me quiero conectar en internet a platicar con la Antonia y tambi&eacute;n me quiero hacer una paja con mi asiento de silic&oacute;n pensando en ella.

(Introducir m&uacute;sica macabra de piano en notas muy graves aqu&iacute;)


FINE.
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2003-12-13</dc:date>
			<pubDate>Sat, 13 Dec 2003 16:36:16 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Trobaci&oacute;n a Saddam Hussein, Hermano en Humanidad]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/201/20102/</link>
			<description><![CDATA[Trobaci&oacute;n a Saddam Hussein, Hermano en Humanidad

La Tierra te saluda admir&aacute;ndote y compadeci&eacute;ndote al mismo tiempo;
Te ha llegado tu momento, la respiraci&oacute;n se te vuelve tupida y pesada,
Se te ha muerto la mirada, tu alma ya conoce de esa realizada subasta.
Escuchas la pisada nefasta, de ese demonio que te odi&oacute; antes de nacer.

&iquest;Qu&eacute; le vas a hacer?
Ya te vinieron a traer.
No pueden comprender;
Les sacaron los ojos ayer.
&iquest;Qu&eacute; le vas a hacer?
Lleg&oacute; la hora que el mundo,
Conozca tus ojos de abuelo,
Tu b&uacute;squeda de consuelo,
Tu cabello negro-lanudo.
Corre, ni&ntilde;o, ni&ntilde;o, veo
Tus ojos de ni&ntilde;o, leo
Tu esperanza, el deseo
De justicia amarga, creo
En tu virtud y tu carga.
Mu&eacute;stranos tu mundo,
Oculto.
S&eacute; que eres hombre mudo,
Hombre justo.

Como animal te tienen acorralado; ya tu estabas encerrado, y s&oacute;lo esperas;
Haci&eacute;ndote viejo a ciegas, con la respiraci&oacute;n ahog&aacute;ndote; pistola en mano,
Sabes que ser&iacute;a en vano, y es de tu conocer que un hombre justo no dispara
Contra su propia cara; al contrario, los dejas crucificarte, tal animal de caza.

Te ha vendido tu propia raza. (Tu sangre sabe a verde)
Los &aacute;ngeles ya te cantan. (Gritan, lloran tu muerte)
Los cerdos elevan las copas. (Se masturban al verte)
Un simio y su padre bailan. (Se ba&ntilde;an en aguas sucias)
En la antesala del para&iacute;so est&aacute;s. (te dan caramelos met&aacute;licos)
La luz sale de tu boca. (S&oacute;lo por eso: otra copa)

Vieja y desgastada tu ropa.
Muertos est&aacute;n ya tus ojos.
Como un nuevo producto,
Te han aseado, peinado;
Ba&ntilde;ado y secado, comprado,
Listo para la vitrina...
&iexcl;Hasta perfumado!
Vestido de mentira falaz
Por esa bestia rapaz.
En el m&aacute;rmol ver&aacute;s
La robada gloria
Que te dio tu tierra
Madre y formadora. 

(... &iexcl;Ay! &iexcl;Ay! &iexcl;Ay!...) 
Aquellos que tenemos los ojos abiertos (como un ni&ntilde;o esperanzado)
S&oacute;lo nos consuela la recompensa que tendr&aacute;s (doncellas en cojines dorados)
R&iacute;os de leche y miel abundante (Higos de &aacute;rboles infinitos)
Te lloraremos, hasta que el recuerdo nos lleve (como el vientre de oriente)
A esa cuna de la humanidad que resguardaste siempre (&iexcl;Ay!)
Junto al &Eacute;ufrates y Tigris, te habremos de encontrar (y nos has de llevar)
D&oacute;nde seremos uno con Allah, Oh...
&iexcl;Hermano en Humanidad!
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2003-12-15</dc:date>
			<pubDate>Mon, 15 Dec 2003 15:19:19 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Triversos]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/201/20136/</link>
			<description><![CDATA[Universos se dice son infinitos.
Diversos son aquellos distintos.
Triversos son estos.]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2003-12-15</dc:date>
			<pubDate>Mon, 15 Dec 2003 20:53:57 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Para la Gloria y la Honra del Se&ntilde;or - El &Uacute;ltimo Fil&aacute;ntropo]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/201/20155/</link>
			<description><![CDATA[Para la Gloria y la Honra del Se&ntilde;or - El &Uacute;ltimo Fil&aacute;ntropo


Om... &iquest;est&aacute; encendido? Golpetea el micr&oacute;fono un par de veces. Hola, buenas noches hermanos. Mi-mi nombre es Dagoberto Leal Men&eacute;ndez. Este... nac&iacute; en esta ciudad hace cuarenta y un a&ntilde;os. En esta, en esta ocasi&oacute;n he querido compartir con ustedes mi testimonio, hermanos, para la honra y la gloria del Se&ntilde;or.


Este... pues, ver&aacute;n hermanos, yo hace apro-aproximadamente un el micr&oacute;fono silva yo entr&eacute; en una gran depresi&oacute;n. Me separ&eacute; de mi esposa, y y el Se&ntilde;or a&uacute;n no me la ha devuelto totalmente pero ya estamos hablando nuevamente; pero como les dec&iacute;a hermanos, me hab&iacute;a separado de mi esposa y se hab&iacute;a llevado a los ni&ntilde;os. Gracias a Dios a&uacute;n ten&iacute;a trabajaba pero el estr&eacute;s que estaba acumulando era bien terrible. Trabajaba de de 6 de la ma&ntilde;ana a las 10 de la noche hermanos. Yo trabajaba en la casa de un se&ntilde;or adinerado, sirvi&eacute;ndole de mandadero; me ten&iacute;a que que despertar siempre temprano porque no sab&iacute;a cuando se le iba a ofrecer mandarme a recoger algo a la finca, que era un viaje de dos horas, o ir a comprar alguna cosa, o llevar a reparar alg&uacute;n carro, o ir a dejar a la hija al colegio... y lo peor es que era un se&ntilde;or bien enojado y por todo me rega&ntilde;aba. Lo peor era hermanos, que todo aquel enojo y estr&eacute;s me lo pasaba a m&iacute; mi patr&oacute;n y cuando llegaba a la casa llegaba todo enojado, le pegaba a mis hijos, a mi esposa; s&oacute;lo a comer y acostarme quer&iacute;a llegar. No se me pod&iacute;a ni hablar hermanos. Yo me sent&iacute;a bien mal cuando me daba cuenta de lo mal que estaba siendo con mi familia, y luego para empeorar las cosas comenc&eacute; a beber hermanos; comenc&eacute; a beber y esto me volv&iacute;a m&aacute;s violento, casi ni dorm&iacute;a. A veces s&oacute;lo a llorar me pon&iacute;a de la tristeza, y s&oacute;lo llorando pod&iacute;a conciliar el sue&ntilde;o. Era terrible porque ni buen descanso lograba ya que siempre me estaban agobiando estas pesadillas horribles en las que me devoraba una como m&aacute;quina; todas las noches lo ten&iacute;a. Bueno hermanos, as&iacute; fueron pas&aacute;ndome las cosas y yo cada vez me desesperaba m&aacute;s porque el dinero ajustaba menos, cada vez menos. Cuando mi esposa me dej&oacute; ya contaba con un poco m&aacute;s de dinero pero igual me lo gastaba en la bebida y las prostitutas hermanos.


Para no hac&eacute;rselos tan largo hermanos, el colmo lleg&oacute; hermanos lleg&oacute; cuando baj&aacute;ndome del bus estaba cuando dos babosos me salieron como de las sombras y me dijeron: “mir&aacute;, hac&eacute;tela f&aacute;cil y solt&aacute; todo lo que and&aacute;s de valor” y yo me hice el macho y les dije que no, esperando que el Se&ntilde;or me ayudara hermanos, pero el Se&ntilde;or dice que no lo deben tentar, y por eso me fue mal hermanos. Yo s&oacute;lo voy viendo que me saca una cuchilla el baboso y me dice: “mir&aacute; (y me dice la gran mala palabra que no les voy a repetir), me vas a dar tus babosadas ya porque no ando mucha paciencia”, y el otro como para intimidarme me dec&iacute;a: “hey viejo, yo no soy loco como &eacute;ste; yo no quisiera hacerte nada, pero este hijue (ust&eacute; ya sabe) s&iacute; te la va a zampar, as&iacute; que por favor dale todo lo que and&aacute;s”. De esa forma les tuve que dar el dinero que me iba a gastar en la vida pecaminosa hermanos; fue como un como el aviso que me estaba dando el Se&ntilde;or, hermanos. Es terrible cuando uno se aparta de los caminos del Se&ntilde;or.


En fin hermanos, cuando llegu&eacute; a mi casa estaba sudando horriblemente; estaba totalmente fuera de control. Yo comet&iacute; el error de en vez de ponerme a orarle a nuestro Se&ntilde;or, me puse a pensar en c&oacute;mo librarme de tanta miseria r&aacute;pidamente. Por que yo s&eacute; que el Se&ntilde;or trabaja lentamente para solucionarle los problemas a uno, despu&eacute;s de empezar a asistir al culto por un tiempo y dar los diezmos para el Se&ntilde;or. Pero les digo hermanos, hay alguien que trabaja m&aacute;s r&aacute;pido que el Se&ntilde;or, y &eacute;se es el Diablo.


Yo decid&iacute; hacer un pacto con el Diablo hermanos. La gente ya no cree en esos pactos porque ya no toman en serio al Diablo, pero d&eacute;jenme decirles hermanos que s&iacute; son posibles. Lo que pasa es que el Diablo es igual de receloso que el Se&ntilde;or, y le gusta que verdaderamente crean y tengan fe en &Eacute;l para aparecerse. Eso s&iacute; hay que reconoc&eacute;rselo al Diablo: &Eacute;l si responde r&aacute;pida y directamente a las peticiones. En fin hermanos, yo lo aclam&eacute; al Diablo con toda la fuerza de mi ser y mi coraz&oacute;n, y le dije: “Satan&aacute;s, Luzbel, Belceb&uacute;, Diablo, Cachudo, Rey de las Tinieblas, Anubis, Se&ntilde;or del Tridente, Serpiente, Padre de toda Mentira, Aquel que se atreve a mostrarle las garras a Dios! &iexcl;Acude a tu siervo que te necesita durante este trago amargo!” As&iacute; le dije y en eso hermanos, que se me aparece en frente el Diablo. Al principio que lo vi era primero como un &aacute;rbol, como un &aacute;rbol de almendras sembrado en la salita de mi casa. Ya despu&eacute;s hermanos, unos segundos despu&eacute;s, ten&iacute;a forma de se&ntilde;or; usaba un traje de esos finos y una corbata linda de color dorado; todo lo dem&aacute;s era negro. Bien cortadito su pelo, bien oloroso a rosas. Cabal como yo me lo hab&iacute;a imaginado hermanos. Viene el Diablo y me dice: “Me llamaste, y acudo a ti, a diferencia de Dios que se excita con ver los ruegos de sus fieles. Yo s&iacute; acudo a aquellos que me necesitan, soy el &uacute;ltimo fil&aacute;ntropo. Que no te hablen mal de m&iacute;. La gente tiene un concepto equivocado de mi persona. Yo no quiero que se vayan al infierno conmigo, porque yo soy bueno y no les deseo mi mismo mal a ustedes los humanos que tanto quiero. Pero ni modo... bien convencidos se los tiene Dios. &iquest;Nunca se han puesto a pensar que quiz&aacute; el Dios bueno que los cre&oacute; no era tan poderoso y un Dios malo vino y lo mand&oacute; a un infierno y se apoder&oacute; de la humanidad para usarla como teatrito personal? Bueno, &iquest;qu&eacute; se le va a hacer verdad? &iexcl;Es su mundo! &iexcl;Ja ja ja ja ja! Pero pues s&iacute;, mi amigo, &iquest;en qu&eacute; te puedo ayudar? &iquest;Por qu&eacute; est&aacute;s tan desesperado?” Ya con eso me ten&iacute;a bien convencido hermanos. Yo vengo y yo le digo: “Mir&aacute; Satan&aacute;s, yo lo que quiero es dejar de sufrir tanto, yo s&eacute; que vos sab&eacute;s por todo lo que paso ya que siempre me quejo de todo cuando estoy borracho. Ten&eacute;s que ayudarme porque ya no puedo y s&oacute;lo pienso en matarme”. Y el Diablo me dijo: “&iexcl;Vaya para que veas! Se supone que con suicidarse la gente se va al infierno, y si &eacute;se fuera mi objetivo no te ayudar&iacute;a, dejar&iacute;a que te mataras y te fueras a mi casa; mas no lo hago, porque verdaderamente quiero ayudarte. S&oacute;lo para que veas que son mentiras lo que se dice de tu servidor. Vaya, ya no quiero que te me preocup&eacute;s, ya no quiero que sufr&aacute;s; yo te voy a ayudar ahorita. Lo que vas a hacer es regalarme tu firmita aqu&iacute;, s&oacute;lo para usarla como comprobante de que te he servido; mir&aacute; este listado de firmas, ‘Lista de Clientes Satisfechos’, ah&iacute; se a&ntilde;adir&aacute; tu firmita. Me vas a firmar y te vas a ir a dormir y ma&ntilde;ana que te levant&eacute;s todo te va a empezar a cambiar.” Y entonces yo hermanos, firmo el papel y cuando termino siento un gran fr&iacute;o que s&oacute;lo me dieron ganas de irme a acostar a mi cama y cubrirme bien. S&oacute;lo alcanc&eacute; a escuchas las buenas noches del Diablo hermanos.


A la ma&ntilde;ana siguiente me he despertado hermanos, me he despertado y lo primero que me dicen cuando llego a la casa de mi patr&oacute;n es que se ha muerto. A la semana me est&aacute;n diciendo que me ha dejado en su testamento m&aacute;s de cuatro mil d&oacute;lares. &iexcl;Aleluya hermanos! &iexcl;Alabado sea el Se&ntilde;or!


Para esas fechas tambi&eacute;n me comenz&oacute; a llamar por tel&eacute;fono mi esposa, dici&eacute;ndome que me extra&ntilde;aba, que quer&iacute;a volver conmigo, que hab&iacute;a cometido el peor error de su vida al dejarme. Volvi&oacute; conmigo y en ning&uacute;n otro momento de nuestro matrimonio fuimos tan amorosos y felices hermanos. &iexcl;Aleluya Aleluya!


A los d&iacute;as estaba encontrando un trabajo en el que me pagaban el doble que en el antiguo trabajo hermanos. Toda mi vida se estaba transformando para la Gloria y la Honra del Se&ntilde;or; dej&eacute; de beber y de acudir a las mujeres de la mala vida. Ya mis hijos no me ten&iacute;an miedo y a los pocos meses comenc&eacute; a asistir a nuestra Iglesia y a escuchar a nuestro Pastorcito.


Fue cuando comenc&eacute; a venir que Dios se percat&oacute; de su oveja descarriada y el pacto que hab&iacute;a hecho con su rival. Al venir aqu&iacute;, Dios se dio cuenta que me ten&iacute;a que corregir; fue entonces cuando me despidieron del trabajo porque pensaban que me estaba robando unas cosas, y les juro que no lo estaba haciendo hermanos. Ese d&iacute;a me puse tan triste que me gast&eacute; una cantidad de dinero en bebidas y prostitutas finas que no se imaginan. &iexcl;Ay! &iexcl;Entonces m&aacute;s me apret&oacute; el Se&ntilde;or! Cuando mi esposa vio que estaba bebiendo otra vez me dej&oacute; otra vez. Qued&eacute; devastado hermanos, porque yo pensaba que nunca m&aacute;s iba a estar solo; pero as&iacute; fue hermanos. Quise volver a llamar al Diablo pero ya no acud&iacute;a, ya que el Se&ntilde;or no lo dejaba. Y as&iacute; a puras penas he pasado todo el tiempo hasta hoy, teniendo fe en el Se&ntilde;or y confiando en que &Eacute;l me va a solucionar mis problemas como se debe, sin la intervenci&oacute;n de otras fuerzas malignas hermanos. Comenc&eacute; a escuchar con m&aacute;s atenci&oacute;n a nuestro Pastorcito que nos dice que s&oacute;lo el Se&ntilde;or puede solucionar los problemas y que si en todo caso nos morimos antes, nos espera la recompensa eterna all&aacute; arriba. As&iacute; que por eso he venido mis hermanos, a darles mi testimonio, para que vean hasta d&oacute;nde llega la Gloria y la Honra del Se&ntilde;or Jesucristo nuestro Se&ntilde;or Am&eacute;n. Dios los bendiga. Tengan buenas noches hermanos. Ashlavala sl&aacute;lvala arralavala.


Se escuchan uno o dos aplausos t&iacute;midos que hacen eco en el silencio del tabern&aacute;culo.


FINE.

]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2003-12-16</dc:date>
			<pubDate>Tue, 16 Dec 2003 02:11:16 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[&iexcl;Cuento Super Ultra Cort&iacute;simo Para Ti!]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/203/20335/</link>
			<description><![CDATA[...

Y: Perd&oacute;n, me lo com&iacute;.]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2003-12-18</dc:date>
			<pubDate>Thu, 18 Dec 2003 04:45:34 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[ULTRAJE (Gui&oacute;n Radiof&oacute;nico)]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/206/20600/</link>
			<description><![CDATA[(Esto era para un juego con el rata e incesto_macabro, pero ya no se realiz&oacute;)


ULTRAJE.

GUI&Oacute;N RADIOF&Oacute;NICO.

(Duraci&oacute;n: de 13 a 14 Minutos)


PERSONAJES: (6)

UN FAN&Aacute;TICO.

UN AMIGO.

UNA FAN&Aacute;TICA.

FAN&Aacute;TICO EXTRA 1.

FAN&Aacute;TICO EXTRA 2.

FAN&Aacute;TICO EXTRA 3.


EFECTOS DE SONIDO:

El sonido de un auto en movimiento y acelerando.

El sonido de una muchedumbre de fan&aacute;ticos de f&uacute;tbol (Unas 10 personas).

El murmullo suave de comentaristas de un partido de f&uacute;tbol (Estrictamente como murmullo inentendible).

Sonidos miscel&aacute;neos: Pasos, botellas chocando, grillos nocturnos...


Un auto acelerando a lo lejos; luego, cambio al sonido del auto en marcha mientras se est&aacute; adentro de &eacute;ste; el sonido se mantiene, bajo. Simult&aacute;neo al cambio:

UN AMIGO:

&iexcl;Ja ja ja ja ja! 

UN FAN&Aacute;TICO:

As&iacute; te lo digo, viejo.

UN AMIGO:

&iexcl;Ja ja ja ja ja! Esp&eacute;rate, esp&eacute;rate. &iquest;Ese mismo d&iacute;a te la cogiste?

UN FAN&Aacute;TICO:

&iexcl;Que s&iacute;, te digo! &iexcl;Ese mismo d&iacute;a fue! 

UN AMIGO:

&iexcl;Ja ja ja ja ja! &iexcl;Eres una mierda! Pero cu&eacute;ntamelo bien; &iquest;c&oacute;mo es que sucedi&oacute;?

UN FAN&Aacute;TICO:

&iexcl;Ja ja ja ja! Bueno, te cuento bien. Como te dije, est&aacute;bamos la voz comienza a disminuir en volumen con aquellos, cuando...

El sonido de un grupo de personas gritando y animando a su equipo de f&uacute;tbol en un espacio considerablemente reducido. (pensar en: un bar, un comedor, un bebedero)
Por un tiempo de 20 segundos. Gritos ininteligibles, sonidos de botellas chocando y palmazos entre los comentarios:
(“&iexcl;Tira Amaya!”, “&iexcl;Arbitro hijo de puta!”, “&iexcl;Mierda!”, “&iexcl;Tss Ay!”, “Falta, por favor, se&ntilde;or!”, “&iexcl;Eso es para roja!”)

Concluido esto, la multitud calla por 2 segundos, con peque&ntilde;os toqueteos de botellas como &uacute;nico sonido; luego, la multitud estalla en un grito ensordecedor en el que apenas se distingue:
(&iexcl;GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL!)
Los sonidos de celebraci&oacute;n contin&uacute;an por 5 segundos, hasta la intervenci&oacute;n de UNA FAN&Aacute;TICA, mientras a&uacute;n se escuchan gritos y vitoreo en el fondo:

UNA FAN&Aacute;TICA:

Grita (...) Toma aire en indignaci&oacute;n. A Gritos llenos de rabia exclama: &iexcl;Malditos desgraciados! &iexcl;&iquest;Qui&eacute;n fue!? &iexcl;Qui&eacute;n fue el cabr&oacute;n desgraciado que me toc&oacute;!? &iexcl;Contesten! &iexcl;No sean culeros!

Contin&uacute;an la celebraci&oacute;n, pero va disminuyendo cada vez mientras m&aacute;s personas van prest&aacute;ndole atenci&oacute;n:

UNA FAN&Aacute;TICA:

&iexcl;Digan! &iexcl;Digan qui&eacute;n fue! &iexcl;Hijos de puta! &iexcl;S&oacute;lo cuando no los est&aacute;n viendo se atreven a hacer las cosas verdad! En este punto todos guardan silencio y s&oacute;lo se escucha el murmullo de los comentaristas del partido. &iexcl;No tienen ni los huevos para dar el paso al frente y admitir que son unos enfermos! &iexcl;Vayan a tocarle las tetas a sus nanas, desgraciados!

Murmullo. 2 segundos.

UNA FAN&Aacute;TICA:

No s&eacute; por qu&eacute; pierdo mi tiempo... P&uacute;dranse todos.

Se escuchan sus pasos furiosos alej&aacute;ndose. Murmullo y silencio hasta que se dejan de escuchar los pasos.

FAN&Aacute;TICO EXTRA 1: (Indignado, pero divertido)

Puta... &iquest;Qui&eacute;n toc&oacute; a la muchacha, men?

FAN&Aacute;TICO EXTRA 2:

Yo no... s&oacute;lo vi que salt&oacute; de un solo y nos comenz&oacute; a putear a todos, como si todos hemos sido.

FAN&Aacute;TICO EXTRA 1:

Pues yo la comprendo de estar enojada, pues...

FAN&Aacute;TICO EXTRA 3: (Con tono burlesco)

Este cerote fue ve. Yo lo vi cuando le meti&oacute; la mano desde atr&aacute;s y le agarr&oacute; la teta.

UN FAN&Aacute;TICO: (Molesto)

Yo no he sido, come mierda. 

FAN&Aacute;TICO EXTRA 3: (Con tono burlesco, para pasar a uno serio)

Si has sido t&uacute;. Yo te vi. Anda y disc&uacute;lpate con la muchacha, mejor.

FAN&Aacute;TICO EXTRA 1:

Ve y dile que lo sientes, que fue un accidente; aunque nosotros sabemos que no lo fue; que te ha dado verg&uuml;enza admitirlo al verla tan molesta; pero dile que fue un accidente y que te disculpe, que por favor vuelva a entrar, y t&uacute; te quedas afuera.

FAN&Aacute;TICO EXTRA 2:

Tienes suerte que ella anda sola y no con alg&uacute;n novio que te rompa el culo al ver la pendejada que hiciste.

UN FAN&Aacute;TICO: (Resignado)

Suspira Bueno, ya est&aacute; bien. Ahora voy, d&eacute;jenme tranquilo.

Mientras se escuchan sus pasos alej&aacute;ndose, el bullicio cobra vida nuevamente y contin&uacute;an los comentarios:
(“Ya la caga &eacute;ste, hombre”; “Puta ya van a empatar estos”)

Transici&oacute;n del ruidaje del interior al sonido vac&iacute;o en el exterior, se escuchan un par de autom&oacute;viles cruzando de largo por la calle, por 3 segundos, y la m&uacute;sica de grillos nocturnos que cantar&aacute;n espor&aacute;dicamente durante la conversaci&oacute;n; otros 2 segundos  para la intervenci&oacute;n de UN FAN&Aacute;TICO:

UN FAN&Aacute;TICO: (Cauteloso)

Disculpe, se&ntilde;orita...

UNA FAN&Aacute;TICA:

(Silencio. Aprovechado por el pasar de un auto)

UN FAN&Aacute;TICO:

Se&ntilde;orita, yo vi lo que le hicieron ah&iacute; adentro; &iexcl;Qu&eacute; barbaridad!

UNA FAN&Aacute;TICA: (Molesta) 

&iquest;Y si vio, por qu&eacute; no me dijo qui&eacute;n fue? 
	
UN FAN&Aacute;TICO: (Ecu&aacute;nime) 

No, es que no he visto qui&eacute;n la ha tocado, s&oacute;lo he visto una mano moverse y a usted reclamar el abuso.

Un auto pasa acelerando en el fondo.

UNA FAN&Aacute;TICA: (Con resignaci&oacute;n)

Bueno... no me quiero estresar m&aacute;s. Es que s&oacute;lo hay que ver c&oacute;mo son ustedes los hombres: se dejan llevar por el primer impulso. &iexcl;Lo peor de todo es que esperan que a una le guste! Piensan que somos igual que ustedes.

UN FAN&Aacute;TICO: 

Disculpe, pero a nosotros tampoco nos gusta ser ultrajados.

UNA FAN&Aacute;TICA:

&iexcl;Ay por favor! Los hombres no pueden ser ultrajados ni violados. Cualquier cosa sexual que les hagan les gusta. 

UN FAN&Aacute;TICO: (Casi ceremoniosamente)

Le voy a contar, que yo he sido ultrajado tambi&eacute;n, y cr&eacute;ame que no lo he disfrutado. 

UNA FAN&Aacute;TICA: 

&iquest;En serio? &iquest;Y por qui&eacute;n fue ultrajado usted?... Si puedo preguntar...

UN FAN&Aacute;TICO:

Por un animal, y no comentar&eacute; m&aacute;s.

UNA FAN&Aacute;TICA:

Entiendo. No crea que lo de hoy va a entrar en mi libro de  an&eacute;cdotas predilectas. Pero s&iacute; hay un detalle: a usted eso no le gust&oacute; porque se trataba de un hombre; si hubiera sido una mujer, por muy horrenda que fuera, le hubiera gustado. Es &eacute;sa la diferencia. En cambio a una mujer, ni mujer ni hombre que la manosee a una le va a gustar.

UN FAN&Aacute;TICO:

Mire, lo de una mujer fea se lo podr&iacute;a debatir. Pero si una mujer bonita, as&iacute; buen cuerito, bien linda, me tocara, s&iacute; me gustar&iacute;a; no le miento.

UNA FAN&Aacute;TICA: (Satisfecha)

&iexcl;Ya ve! As&iacute; son todos... as&iacute; son todos...

Otro auto.

UN FAN&Aacute;TICO:

No, no, no. Seamos cabales tambi&eacute;n. A usted yo s&eacute; que le gustar&iacute;a si el hombre m&aacute;s guapo del mundo la tocara, a&uacute;n sin su permiso. Se sentir&iacute;a halagada.

UNA FAN&Aacute;TICA:

&iexcl;Ay papito! &iexcl;Ni aunque fuera Brad Pitt me gustar&iacute;a si lo hiciera sin mi previo consentimiento! Mi dignidad vale m&aacute;s que lo guapo que sea el hombre.

UN FAN&Aacute;TICO: 

Bueno, yo no veo por qu&eacute; deber&iacute;a ser as&iacute;. Si el hombre m&aacute;s guapo del mundo, Brad Pitt como lo ve usted, se interesara en m&iacute;, si yo fuera mujer, me sentir&iacute;a halagada.

UNA FAN&Aacute;TICA:

Pues no f&iacute;jese, no sin que una lo permita. Ya veo que usted no ve como algo malo lo que me pas&oacute; ah&iacute; adentro.

UN FAN&Aacute;TICO: 

S&iacute; lo veo como algo malo, s&oacute;lo estaba tratando de – Es interrumpido.

UNA FAN&Aacute;TICA:

– &iquest;De defender a sus compa&ntilde;eros cerdos? No se esfuerce mucho.

UN FAN&Aacute;TICO: 

Silencio por 3 segundos.
 
&iquest;Y no va a regresar a ver el partido?

UNA FAN&Aacute;TICA:

Por mucho que me guste el equipo, no quiero regresar ah&iacute;; s&oacute;lo quise agarrar un poco de aire para calmarme e irme. Ya que no puedo hacer nada; me toca aguant&aacute;rmela e irme a mi casa a que me pase la amargura.

UN FAN&Aacute;TICO: (Se permite tutearla)

&iquest;Te gustan bastante los deportes a ti? (Con el tono inconfundible del flirteo) Te ves bastante atl&eacute;tica.

UNA FAN&Aacute;TICA: (Consciente de la intenci&oacute;n)

&iquest;Eso le parece? Pues, s&iacute;, hago algo de deporte de vez en cuando, f&iacute;jese.

UN FAN&Aacute;TICO:

&iquest;Qu&eacute; cosas juegas? F&uacute;tbol imagino, y...

UNA FAN&Aacute;TICA:

S&iacute;, f&uacute;tbol un poco, y b&aacute;squetbol m&aacute;s que todo... y algo de nataci&oacute;n.

UN FAN&Aacute;TICO:

&iquest;No vas al gimnasio?

UNA FAN&Aacute;TICA:

No, eso no. Al gimnasio van los atletas vanidosos. Los atletas apasionados juegan deportes.

UN FAN&Aacute;TICO:

&iexcl;Ja ja ja ja!

UNA FAN&Aacute;TICA:

&iquest;Y ahora qu&eacute;? &iquest;Le parezco graciosa?

UN FAN&Aacute;TICO:

&iexcl;No, para nada! Es s&oacute;lo que me da gracia la forma en que te expresas, tan naturalmente.

UNA FAN&Aacute;TICA: (Dudando)

Otro auto.

...Gracias.

UN FAN&Aacute;TICO:

S&iacute;, es un cumplido.... Yyy... &iquest;ya te sientes m&aacute;s calmada?

UNA FAN&Aacute;TICA:

Estoy logrando pensar menos en eso...

UN FAN&Aacute;TICO:

Ahora que lo pienso, de verdad que es terrible eso que te hicieron. Para m&iacute; fue terrible cuando algo similar me pas&oacute;.

UNA FAN&Aacute;TICA:

Pero si hubiera sido una mujer deslumbrante, hubiera sido la experiencia m&aacute;s maravillosa de su vida, &iquest;verdad?

UN FAN&Aacute;TICO: (Cansado)

Volvemos a lo mismo... pero no te miento; s&iacute;, s&iacute; lo ser&iacute;a.

Otro auto.

UNA FAN&Aacute;TICA: (Con un tono de mayor confianza)

Bueno, le voy a confesar que si bien le dar&iacute;a su cachetada a Brad Pitt, no dejar&iacute;a de contarles a mis amigas en la primera oportunidad que tuviera...

UN FAN&Aacute;TICO: (emocionado)

&iexcl;Ja ja ja ja! &iexcl;Es que somos de diferente sexo pero de la misma raza, pues!

UNA FAN&Aacute;TICA:

&iexcl;No, no me mal entienda! Siempre me parecer&iacute;a algo da&ntilde;ino a la dignidad y lejano a algo agradable, simplemente ser&iacute;a una an&eacute;cdota para contar...

UN FAN&Aacute;TICO:
 
No te discuto m&aacute;s.

UNA FAN&Aacute;TICA: (Con un tono extra&ntilde;o, ambivalente)

...Pues... Pero mire, que ya me volvi&oacute; curiosa. Si no le molesta, &iquest;por qu&eacute; no me cuenta de su experiencia desagradable?

UN FAN&Aacute;TICO: (Como con la voz transformada)

Pues... fijate que ya nos perdimos medio partido, ya ni ganas de verlo tengo. Y s&eacute; que no te sientes bien aqu&iacute;; &iquest;por qu&eacute; no nos vamos a tomar una cosita a un lugar m&aacute;s agradable, y te cuento mi historia?

UNA FAN&Aacute;TICA:

No... no puedo. Una amiga me est&aacute; esperando, ando con ella y su novio.

UN FAN&Aacute;TICO: (Extra&ntilde;ado)

Pero yo te vi sola all&aacute; adentro, &iquest;por qu&eacute; no te defendieron tus amigos? &iquest;Por qu&eacute; no te acompa&ntilde;aron afuera?

UNA FAN&Aacute;TICA:

Silencio. Un auto.

Porque se me perdieron... (Con tono bromista) creo que se fueron a coger al ba&ntilde;o, las bestias. &iexcl;Ja ja ja ja!

UN FAN&Aacute;TICO:

&iexcl;Ja ja ja ja ja!... Entonces, pi&eacute;rdeteles t&uacute; tambi&eacute;n.

UNA FAN&Aacute;TICA: (Piensa, con la mano sobre la boca, “hmm”, como queriendo contener la palabra)

&iquest;S&iacute; verdad? Ni les voy a avisar, para que aprendan.

UN FAN&Aacute;TICO:

Me parece excelente. Mi carro est&aacute; por ac&aacute;...

Un &uacute;ltimo auto. Los grillos intensifican su m&uacute;sica y &eacute;sta gradualmente se convierte en el motor del auto en el que conversan UN FAN&Aacute;TICO y UN AMIGO. La risa de UN AMIGO marca el final, en un volumen muy alto, extinguida por un corte repentino.

UN AMIGO:

&iexcl;JA JA JA JA JA!


FIN DE “ULTRAJE”

]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2003-12-21</dc:date>
			<pubDate>Sun, 21 Dec 2003 01:53:55 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La Raz&oacute;n de por qu&eacute; Dios no escucha tus plegarias]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/244/24476/</link>
			<description><![CDATA[Un d&iacute;a naciste y a Dios le dio tanto miedo que se meti&oacute; a su vieja caja, para chuparse el dedo en posici&oacute;n fetal.]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-01-28</dc:date>
			<pubDate>Wed, 28 Jan 2004 03:24:30 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Cuento con el que perd&iacute; en el concurso de loscuentos.net]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/256/25634/</link>
			<description><![CDATA[Naci&oacute; un nuevo amor.

Nos veremos frente al restaurante donde nos conocimos. &iexcl;C&oacute;mo nos amamos!

A las 5:00 PM exactas. Frente al restaurante La Orqu&iacute;dea. &iexcl;C&oacute;mo la amo!

***

La 4&ordf; calle poniente y la 10&ordf; avenida norte. En la esquina: Restaurante La Orqu&iacute;dea. D&iacute;a de asueto; est&aacute; cerrado.

4:42 PM: Un auto baja por la 10&ordf; avenida norte; sigue.

4:53 PM: Una mujer con el sol bes&aacute;ndole el cabello camina por la acera de la 4&ordf; calle. Pasa frente al restaurante La Orqu&iacute;dea. Ve su reloj. Sigue su camino.

4:59 PM: Un caballero se detiene en la esquina de la 4&ordf; calle y la 10&ordf; avenida. Se quita el sombrero y se seca el sudor de la frente. Espera la se&ntilde;al para cruzar, a pesar que no hab&iacute;a autos circulando.

5:05 PM: Leve lluvia. Dura doce segundos.

5:17 PM: Un pajarito que descansaba en el techo siente hambre y se va volando.

6:01 PM: Se encienden las luces el&eacute;ctricas.

7:37 PM: El viento arroja la cubeta de la ventana de la casa vecina.

8:16 PM: Una se&ntilde;ora que camina sobre la 10&ordf; avenida se rasca la cabeza.

11:37 PM: M&uacute;sica de piano a lo lejos; se detiene.

1:03 AM: Mar.
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-02-05</dc:date>
			<pubDate>Thu, 05 Feb 2004 21:41:20 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[No]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/474/47485/</link>
			<description><![CDATA[No

Sinti&oacute; un zancudo par&aacute;rsele en el brazo y temi&oacute; la picada. Inmediatamente elev&oacute; la otra mano y se castig&oacute; en sacrificio personal para acabar con el mosquito. Al observar lo que hab&iacute;a hecho se dio cuenta que no era en realidad un zancudo, sino un peque&ntilde;o insecto, inofensivo, que le hizo cosquillas en la piel.

Desconsolado y lleno de culpa, sopl&oacute; sobre el insecto sin vida, pero no lo revivi&oacute;. Entonces se dio cuenta que, si bien estaba hecho a imagen y semejanza de Dios, no ten&iacute;a Aliento Divino. A decir verdad, era bastante malo. Hab&iacute;a comido mariscos.

]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-07-14</dc:date>
			<pubDate>Wed, 14 Jul 2004 02:07:22 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Entre sacarse un moco y no morir dobl&aacute;ndose el dedo gordo del pie en el gran espectro de actos humanos]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/476/47641/</link>
			<description><![CDATA[Te podemos aniquilar en cualquier momento y en cualquier lugar

Perd&oacute;n por el largo t&iacute;tulo...

Entre sacarse un moco y no morir dobl&aacute;ndose el dedo gordo del pie en el gran espectro de actos humanos

Las gotas &aacute;cidas. Gotas &aacute;cidas. Gotas &aacute;cidas. Perd&oacute;n... me ray&eacute;.

Las gotas &aacute;cidas me quemaban la piel. Se sent&iacute;an &aacute;cidas, pero s&oacute;lo eran el lubricante natural de mi concubina. Yo pens&eacute;: &quot;A esta ni&ntilde;a s&iacute; que se le moja el co&ntilde;o&quot;. Ella pens&oacute;: &quot;Ay, papi, qu&eacute; verga tan rica&quot;. Al menos eso me gusta pensar que pens&oacute;.

Estoy algo, alto en las nubes, donde me puedo coger a una ni&ntilde;a de 12 a&ntilde;os, reci&eacute;n menarquiada, justo como me gustan.

Cuando parec&iacute;a que hab&iacute;a sumergido mi verga en una gelatina saladita, (De &eacute;sas de porquer&iacute;a, de segunda mano, hechas en Centro Am&eacute;rica, que m&aacute;s parecen fresquito artificial) de tanto frot&aacute;rsela contra el co&ntilde;o, decid&iacute; que estaba lista para sentir el poder entre sus piernas sacudirle el mundo entero. Qu&eacute; larga esa oraci&oacute;n.

Me le encaram&eacute; encima, como el chucho que soy, le disloqu&eacute; las dos piernas y le dije: &quot;&iexcl;AAAAAuuu, ah&iacute; te voy perrita sucia!&quot; Le di con todo. 

&quot;&iquest;Ya entr&oacute;?&quot;

Ay... =(

FIN]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-07-15</dc:date>
			<pubDate>Thu, 15 Jul 2004 02:59:13 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Por qu&eacute; las Mujeres No Deben Participar en la Literatura]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/477/47794/</link>
			<description><![CDATA[ATENCI&Oacute;N. Antes de proceder con esta lectura, por favor reconocer las siguientes notas: 

1.	NP UH IRUPMV 

2.	ET WPE GXVTJ

3.	01010000010000010101001001000001001000000100100101001110010001000100100101000111010011100100000101010010

4.	EGUIR Y CONS

5.	ERPSEUTSSA VAVIDASA

Por qu&eacute; las Mujeres No 
Deben participar en la 
Literatura

Es, en realidad, la totalidad de ramas del conocimiento campo exclusivo del hombre.
Sin embargo, la Literatura tiene una m&aacute;s espec&iacute;fica enemistad con el sexo femenino.
Todos hemos alguna vez sufrido el dolor de toparnos con poes&iacute;a de amor de “autoras”.
O bien con v&oacute;mitos enfermizos de despecho y soledad inspirados por una mala regla.

Es, pues, deber nuestro, como verdaderos amos del Arte y las Ciencias, denunciarlas.
Siendo imperativo el se&ntilde;alamiento de los campos aptos al desempe&ntilde;o de las mujeres.

Uno de los sin duda m&aacute;s adecuados es el &aacute;mbito de las tareas del hogar y la crianza.
No ha sido, a lo largo de la historia, transferible este rol a la figura paternal. Es por algo.
A una raz&oacute;n debe obedecer tal configuraci&oacute;n, efectivamente biol&oacute;gica y condicional.

Bas&aacute;ndonos en las simples diferencias aparentes entre ambos sexos, es f&aacute;cil descubrir
Reacias notas entre un hombre y una mujer. El concepto de igualdad carece del m&iacute;nimo
Ornamento de pragmatismo. Inconcebible es exigir igualdad a dos sexos intr&iacute;nsecamente
Marcados por sus diferencias. La actualidad ha desconfigurado este orden natural y justo
A expensas de las respuestas naturales de la b&uacute;squeda de la iluminaci&oacute;n del HOMBRE.

Julio 15, 2004

Soluci&oacute;n: (Como si faltara m&aacute;s)

Para las l&iacute;neas 1 y 2, contar el n&uacute;mero de letras que anteceden a la que se desea decodificar y restar dicho n&uacute;mero en l&oacute;gica alfab&eacute;tica (contando la &Ntilde;) para la exitosa decodificaci&oacute;n. Ejemplo: ETQ = ESO

Para la l&iacute;nea 3, decodificar de Binario a Texto. 

Para la l&iacute;nea 4, invertir el orden de las dos mitades del total de letras. Ejemplo: HOLA = LAHO

Para la l&iacute;nea 5, invertir cada pareja de letras. Ejemplo: ACRRSO = CARROS 
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-07-15</dc:date>
			<pubDate>Thu, 15 Jul 2004 20:39:35 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Cuento Intimista]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/509/50939/</link>
			<description><![CDATA[Ca&iacute;a quiz&aacute; una noche de Septiembre. Es, claro, en este punto en donde comienza a diferenciarse &eacute;sta del resto de historias, porque, en nuestros tiempos y los que los anteceden, todas las historias comienzan en una tarde de Abril (el mes en el cual m&aacute;s se enamora la gente) o una ma&ntilde;ana de Julio (el mes cuando m&aacute;s hijos nacen) o una madrugada de Noviembre (cuando m&aacute;s coge la gente), siendo Mayo y Agosto tambi&eacute;n populares. Pero pareciera que en el mes de Septiembre nunca ocurre nada, u ocurren las cosas que nadie cuenta, posiblemente por lo dificultoso que resulta decir “Septiembre”, en comparaci&oacute;n a la dolorosa facilidad de decir “Abril” o “Julio”. Mas no dejamos que esta terrible dificultad nos impida continuar con nuestro relato. 
Pues ca&iacute;a la suspendida noche de Septiembre cuando decidimos permitir estallar esas bombas apasionadas que ven&iacute;an engord&aacute;ndose hasta el &uacute;ltimo punto de aguante desde todos los meses anteriores en los que nos habl&aacute;bamos como dos extra&ntilde;os que se conoc&iacute;an todo y se ocultaban lo horrible. Y es que no me lo dijiste todo entonces y todav&iacute;a nos marcan las cicatrices de tales omisiones. Ahora resulta dif&iacute;cil comprender la tolerancia que le ten&iacute;amos a esa existencia. Nuestra relaci&oacute;n era de naturaleza rara, porque no hay otras palabras para decirlo. Nos sent&iacute;amos due&ntilde;os el uno del otro cuando a la vez denunci&aacute;bamos lo ajenos que nos &eacute;ramos. Como conversar con un sacerdote que espera impaciente que le confesemos nuestros pecados mientras s&oacute;lo le hablamos del clima o de lo mal que est&aacute; la econom&iacute;a. 
Ten&iacute;amos la piel hinchada, roja y rasgada de las picadas de zancudos furiosos que nos rasc&aacute;bamos y retorc&iacute;amos tratando de hacer paliativo, pero &eacute;sa no es la forma de tratar las picadas y lo aprender&iacute;amos inclementemente. Mojamos una pelotita de algod&oacute;n y la frotamos sobre nuestra irritada piel, intentando borrar todo aquello espantoso que hab&iacute;amos dejado atr&aacute;s y que nos mostramos y escondimos el uno al otro pensando que est&aacute;bamos haciendo lo mejor, o est&aacute;bamos cumpliendo un capricho, o cediendo a la presi&oacute;n, o desquit&aacute;ndonos por algo feo que nos restreg&oacute; en la cara el otro. 
Lo bello viene rodeado de tales espinas, y es el amor, espec&iacute;ficamente, el que crece sangrando. La mayor&iacute;a de historias cuentan con la ventaja de la cercan&iacute;a, o mejor dicho, la falta de distancia, para usar las manos y ensartarse las espinas en ellas; pero en nuestra historia todo estaba de cabeza; comenzamos por el principio y terminamos por el final, y ahora en el comienzo que es el t&eacute;rmino vemos atr&aacute;s y nos re&iacute;mos con l&aacute;grimas, chupando dulces amargos y bebiendo hirvientes jugos con hielo. 
No sab&iacute;amos c&oacute;mo pod&iacute;amos quitarnos aquellas espinas estando a miles de kil&oacute;metros de distancia, era comprensible. S&oacute;lo cont&aacute;bamos con las palabras. La fuerza de las letras ser&iacute;a la &uacute;nica arma con la que contar&iacute;amos para atravesar crecidos y gruesos tent&aacute;culos espinosos que nos ahogaban germinante semilla. La Era del Hielo.
Esa muy probable noche de Septiembre nos armamos hasta los dientes y sin querer, casi como un hipo, sin ya m&aacute;s poder contenerlo, nos sali&oacute; revelarnos ese secreto p&uacute;blico. Sali&oacute; el Sol y derriti&oacute; los Eternos Hielos. 
El mundo hab&iacute;a tomado un nuevo color, un color rosado, como el de un caracol, y ya nada importaba, porque nos ten&iacute;amos el uno al otro y ahora pod&iacute;amos dec&iacute;rnoslo. Las rosas se abrieron, como el cielo, y todo ten&iacute;a sentido. Con palabras de consuelo y explicaciones nos lamimos las heridas, hasta renacer con una nueva visi&oacute;n de mundo en la que s&oacute;lo exist&iacute;amos nosotros.
Curiosa-o-no-mente ser&iacute;a que en otra noche de Septiembre, mas sin que se cumpliese un a&ntilde;o, cuando regresar&iacute;an nuevos hielos, nuevas espinas, y un nuevo elemento: una tremenda penumbra que nos cegar&iacute;a de las heridas hasta que se llenaran de larvas de mosca. Ni modo, nos las tuvimos que comer despu&eacute;s, cuando logramos batir la oscuridad, y aqu&iacute;, nuevamente, te tengo curando mis heridas con tus palabras, esperando que esta vez me des las respuestas que necesito (o quiz&aacute; quiero) para recapitular nuestra vida, y, seguramente, alcanzar un Septiembre distinto.
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-08-05</dc:date>
			<pubDate>Thu, 05 Aug 2004 19:49:32 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Poema Triste y de Sui[Homi]cidio]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/509/50955/</link>
			<description><![CDATA[Estoy triste.
Contemplo el suicidio.
El me seduce
Con mirada de p&uacute;ber
El dolor reduce
Con aroma a lirio, b&eacute;same.

B&eacute;same muerte.
Porque vivir ya no quiero.

Hay golpes tan duros en la vida, yo no s&eacute;...
(Gracias Nic)

La pena,
La angustia,
Esa verg&uuml;enza que sent&iacute;,
Cuando no ten&iacute;a dinero,
En la caja del s&uacute;per mercado.

Estoy gorda.
Nadie me quiere.
No sirvo pa’ n&aacute;.
Me pega mi pap&aacute;.
El perro me muerde.
Soy un golfa.

La decepci&oacute;n,
La culpa,
Esa verg&uuml;enza que sent&iacute;,
Cuando me masturb&eacute;,
Con los calzones de Andr&eacute;s.

Amigo m&iacute;o,
Por piedad, por piedad tuya,
Dame Fuego, porque vivir ya no quiero. 
La vida duele tanto,
M&aacute;s de lo que puedo.

Hey... &iquest;Qu&eacute; est&aacute;s haciendo?
Dej&aacute; de ser un payaso... Solt&aacute; eso...
Solt&aacute; el cuchillo... No bromi&eacute;s as&iacute;...
&iexcl;Solt&aacute; el cuchillo!... &iexcl;No me asust&eacute;s as&iacute;...!
&iexcl;Eran mentiras!... &iexcl;No me quiero morir...!
Estaba bromeando, s&iacute;, s&iacute;, bromeando estaba.
No te lo tom&eacute;s tan en serio...

&iexcl;Solt&aacute; el cuchillo! &iexcl;No te me acerqu&eacute;s!
&iexcl;No...!
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-08-05</dc:date>
			<pubDate>Thu, 05 Aug 2004 21:08:55 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Advertencia para el Futuro]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/541/54182/</link>
			<description><![CDATA[Muere el alma
cuando la persona se
teletransporta.]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-08-26</dc:date>
			<pubDate>Thu, 26 Aug 2004 14:19:35 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Biograf&iacute;a de se&ntilde;ora el caramelo Cartwright traducida de la Telara&ntilde;a]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/551/55158/</link>
			<description><![CDATA[Biograf&iacute;a de se&ntilde;ora el caramelo Cartwright traducida de la Telara&ntilde;a

Se&ntilde;ora el caramelo Cartwright es una demostraci&oacute;n verdadera outmost del alcohol y de la tenacidad humanos. Ella es verdad una mujer independiente fuerte del siglo XXI lista hacer frente a cualquier clase de ensayo, de la deficiencia psicologica m&aacute;s peque&ntilde;a al territorio inexplorado m&aacute;s lejano de las poblaciones africanas untamable. 

Llevado en el a&ntilde;o 1969, en la ciudad de peque&ntilde;o Arkansas, el caramelo Theresa Cartwright era el orgullo y la alegr&iacute;a de la familia bajo-media de la clase del bajo-recurso humilde de tres hermanos y de cuatro hermanas. Con su familia ella ten&iacute;a una vida humilde con todo por completo del amor el que su padre, que ella posteriormente dedicar&iacute;a todo su trabajo escrito, prob&oacute; a la con y a madre que hicieron m&aacute;s adelante la primera mujer para montar un plano sin bragas y un casco. 

Durante su caramelo adolescente de los a&ntilde;os Cartwright nunca deb&iacute;a ser encontrado el explorar de las realidades h&uacute;medas e indignantes de la poste-pubertad y de los lanzadores de la granada que la mayor&iacute;a de los muchachos y de las muchachas exploraban con los mini-skirts y bajo-cortaron los pantalones vaqueros. Ella ten&iacute;a solamente un novio antes de ir a la universidad y &eacute;se ser&iacute;a camello de Juan Edward el tercero que ser&iacute;a su novio interurbano para su plan del colegio de abogados de cuatro a&ntilde;os hasta que &eacute;l la descarg&oacute; a &uacute;ltima hora para funcionar lejos a la Argentina con una novia japonesa pimp-batida bajo-vida de la orden. 

Devastado del enga&ntilde;o de su solamente novio ella hizo un voto nunca para mirar el pene de otro hombre otra vez. Ella fue a un convento y casi hizo monja si no para la constante que embromaba y las bromas pr&aacute;cticas las madres y las hermanas jugar&iacute;an en ella en la oportunidad m&aacute;s leve. La hermana Fran arbusto nunca se olvidar&aacute; sobre el tiempo de ella y otras hermanas llenaron su taza con poca grasa de la leche de su piss colectivo y l&iacute;quidos vaginales. 

Tres a&ntilde;os m&aacute;s tarde, cansado de la crueldad y de la negligencia con ella trataron puesto que ella ensambl&oacute;, ella renunci&oacute; a todas las formas de figuras, de filosof&iacute;as y de pr&aacute;cticas religiosas e hizo un viaje unidireccional a cu&aacute;l ser&iacute;a ella la destinaci&oacute;n acarici&oacute; m&aacute;s y el vida-cambiar: &Aacute;frica. 

All&iacute; ella satisfizo a l&iacute;der negro Magubi Ghe de la tribu de Khoki, con quien dar&iacute;a cantidades exquisitas y sin fin ella de placeres orgasmic para el momento en que las pr&aacute;cticas sexuales desconocidas que implicaron su martillo negro gordo enorme y los dieciocho diversos puntos er&oacute;genos revelaran en las tradiciones de los fundadores de la tribu de Khoki. El caramelo Cartwright insatiably tragar&iacute;a saliva abajo de su salsa jugosa gruesa del hombre por los gracias de los galones a la capacidad desarrollada por el Khokis para ejaculate cantidades pendientes de pago de semen elevando sus test&iacute;culos toda la manera a sus gargantas. 

Despu&eacute;s de descubrir los placeres de las pr&aacute;cticas de Khoki, el caramelo se encendi&oacute; a a con todo terminar viaje para ayudar a los ni&ntilde;os del continente pestilent muerto de hambre muerte-manchado pus-infectado oscuro. Esos peque&ntilde;os darkies como ella tuvo gusto de llamarlos la lamer&iacute;an los dedos del pie en esperanzas de ella los pedacitos min&uacute;sculos que caen de las empanadas de la fresa y de las virutas de ma&iacute;z picantes que ella mascaba constantemente encendido. C&oacute;mo los ni&ntilde;os la amaron. Ella era de hecho su diosa y due&ntilde;o verdadero. Sin sus esos cabritos sea perdido con su gigantesco inflados llenado de los vientres de los par&aacute;sitos. 

El caramelo Cartwright est&aacute; trabajando actualmente en m&aacute;s nuevas maneras de alcanzar orgasmos de la nirvana-reunio&#039;n cuerpo-que entumecen con la puesta en pr&aacute;ctica de enchufes anales usuario-sensibles de alta tecnolog&iacute;a. Ella no es tambi&eacute;n un nazi.
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-09-01</dc:date>
			<pubDate>Wed, 01 Sep 2004 21:43:44 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Cuento sobre Orinar y Otras Necesidades]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/555/55526/</link>
			<description><![CDATA[Est&aacute;bamos todos en nuestra visita de turno a las letrinas. Ten&iacute;amos s&oacute;lo tres minutos para evacuar. S&oacute;lo necesitaba orinar porque hab&iacute;a defecado en el turno de la ma&ntilde;ana. Al pararme frente al retrete, me congel&eacute;. No sal&iacute;a nada. Estaba ah&iacute;, sosteni&eacute;ndome la verga, apuntando, y nada sal&iacute;a. Sent&iacute;a unas ganas inmensas de orinar, pero mis esf&iacute;nteres estaban necios. Todos ya hab&iacute;an terminado y estaban formados en el corredor. Sab&iacute;a que estaba a punto de lograrlo. Si daba marcha atr&aacute;s, si me sal&iacute;a del puesto, tendr&iacute;a que soportar las intensas ganas por varias horas hasta el siguiente turno. La pod&iacute;a sentir aproxim&aacute;ndose, corriendo por la uretra, goteando y... al fin... sali&oacute;.

El sonido del chorro hac&iacute;a eco en las silenciosas letrinas. Luego escuch&eacute; las botas del instructor Castillo aproxim&aacute;ndose. Sab&iacute;a que estaba en problemas. Supe que se par&oacute; detr&aacute;s de m&iacute;, y pod&iacute;a verme por la falta de puertas en los puestos.

–	&iexcl;Cabo Pastel, m&aacute;s vale que tenga una buena excusa para haberse excedido del tiempo para usar las letrinas!
–	&iexcl;Se&ntilde;or, el cabo tuvo problemas para orinar pero ya lo logr&oacute;, se&ntilde;or!
–	&iquest;Qu&eacute; le pasa, cabo Pastel? &iquest;Le da miedo mear sin la seguridad de su casita?
–	&iexcl;Se&ntilde;or, no, se&ntilde;or, el cabo s&oacute;lo necesitaba de tiempo para aflojarse, se&ntilde;or!
–	Larva... prosiga.
–	&iexcl;Se&ntilde;or, gracias, se&ntilde;or!

Para esto hab&iacute;a perdido la concentraci&oacute;n y me hab&iacute;a bloqueado de nuevo. Pod&iacute;a sentir la orina apil&aacute;ndose, forz&aacute;ndose hacia el exterior. El dolor se me estaba acumulando insoportablemente hasta que por fin pude resumir la evacuaci&oacute;n. Por alg&uacute;n motivo el sonido del chorro me avergonz&oacute; y apunt&eacute; hacia la parte seca del retrete. El leve sonido llam&oacute; la atenci&oacute;n del instructor.

–	&iexcl;Cabo Pastel, &iquest;qu&eacute; ni&ntilde;er&iacute;as son esas de mear en ese silencio? &iquest;Que no sabe que los hombres hacen ruido cuando mean?! 
–	&iexcl;Se&ntilde;or, disculpe, ahora har&eacute; ruido, se&ntilde;or!

Apunt&eacute; de nuevo el chorro de orina hacia el agua. 

–	&iquest;A eso le llama hacer ruido, cabo Pastel? &iexcl;Mi nieta de cuatro a&ntilde;os hace m&aacute;s ruido cuando mea que usted!

Trat&eacute; de ignorarlo para no perder nuevamente la concentraci&oacute;n.

–	Ese chorrito es deprimente, cabo Pastel. &iquest;De qu&eacute; tama&ntilde;o es esa su verguita que saca ese chorro tan pat&eacute;tico? Dese la vuelta, cabo Pastel.

Me congel&eacute;. 

–	&iexcl;Que se de la vuelta, cabo Pastel! 
–	&iexcl;Se&ntilde;or!

E inmediatamente, con la verga colg&aacute;ndome por el zipper abierto, me di la vuelta. Fl&aacute;cida, se inclinaba ligeramente hacia la izquierda, a&uacute;n goteando un poco de orina, cay&eacute;ndome en las botas. 

El instructor me vio fijamente, detr&aacute;s de sus lentes oscuros de los que se desescond&iacute;an sus cejas gruesas y canosas. Se qued&oacute; vi&eacute;ndome por lo que se sinti&oacute; eterno. 

–	Termine de una vez, cabo Pastel.
–	&iexcl;Se&ntilde;or, s&iacute;, se&ntilde;or!

Me di la vuelta y trat&eacute; de seguir orinando. Al pasar de un minuto sin conseguirlo, me la met&iacute; en el pantal&oacute;n, me sub&iacute; el zipper y me aguant&eacute; hasta el turno siguiente.  

]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-09-04</dc:date>
			<pubDate>Sat, 04 Sep 2004 01:13:45 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Poema Peligroso (Leer a propio riesgo)]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/557/55726/</link>
			<description><![CDATA[Soy peligroso.
S&eacute; demasiado.
La CIA vino por m&iacute;.
Con la mano febril
los 
sa-
lu-
d&eacute;.

Cuidado con lo que se sabe
Cuidado con lo que se sabe
Cuidado con
lo que
se le-
e.

Y (tin)

Yo (ton)

No (ton)

S&eacute; (ten)

Lo (ton) Que (ten)

S&eacute;...

Y (tin)

Por (ton) Qu&eacute; (ten)

Lo (ton) 

S&eacute;...

Yo, 
no, 
s&eacute;, 
por, 
qu&eacute;, 
s&eacute;, 
lo, 
que, 
s&eacute;...

Yo no, s&eacute; por, qu&eacute; s&eacute;, lo que, s&eacute;...

Como discos conspicuos crocantes con
Trajes azabaches estriados, empapada
Camisa blanca de po-
ly-
es-
ter.
Me interrogan
Me interrogan

Deber&iacute;an matarme o hacerme jab&oacute;n
Porque s&eacute; demasiado
Porque s&eacute; demasiado
No se tolera un sabelotodo
Un sabelotodo es un c&aacute;ncer
Hay que encontrarlo, extirparlo,
Secarlo y eliminarlo
Porque s&eacute; demasiado
Porque s&eacute; &iexcl;&iexcl;demasiado!!
Algunos trucos de magia
Dos conejos en la manga
&iquest;Qu&eacute; si alego 
es-
qui-
zo-
fre-
ni-
a...?

No no
No yo yo
Fui yo, no yo yo
Fue
Dilthey, Ec&uacute;mene, Semoviente, Lombroso, Egotista, Alejandr&iacute;a, Lupus.

Y yo no
s&eacute; por
qu&eacute; s&eacute; 
lo que
s&eacute;... 
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-09-05</dc:date>
			<pubDate>Sun, 05 Sep 2004 15:32:21 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[XX]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/560/56048/</link>
			<description><![CDATA[Es duro confiar
en las mujeres cuando
mam&aacute; es puta.]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-09-07</dc:date>
			<pubDate>Tue, 07 Sep 2004 17:19:34 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Bulimia]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/561/56121/</link>
			<description><![CDATA[Boca
...dedo 
Boca 
..........
..........Pastel 
.............de
............Choco
..............blahghrrrrrrrg
...............................
.................................. 
...........................Retrete.
...........................Retrete.

M&aacute;s pastel, por favor.
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-09-08</dc:date>
			<pubDate>Wed, 08 Sep 2004 00:45:41 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Cuento sobre una Visita a la Ferreter&iacute;a y las Maravillas del Vivir]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/566/56690/</link>
			<description><![CDATA[Como se adivina, me anim&eacute; a acompa&ntilde;ar a mi mam&aacute; a la ferreter&iacute;a a comprar algunos utensilios para cocina, otros para jardiner&iacute;a, para tuber&iacute;as y otras cosas que se le ocurrieran &uacute;tiles, sin contar las que no recuerdo ya. La experiencia se prob&oacute; al final muy interesante. Perm&iacute;tanme anecdotizarla ahora. 

La temperatura dentro era c&oacute;moda. El aire acondicionado evidentemente era t&iacute;mido, o viej&iacute;simo, pero cumpl&iacute;a su funci&oacute;n de evitar que hasta sude la zona pubocoxal con el clima horrendo que hac&iacute;a esa tarde. El ambiente es f&aacute;cil de imaginar. Estantes y pasillos por todos lados, la cajas registradoras a la supermercado, los tonos de pintura claros en las paredes, el piso de ajedrez, el ruido de las personas tocando y botando las cajas y los pl&aacute;sticos, dici&eacute;ndose “mir&aacute; esto est&aacute; bonito para regalarles”, o “no pero yo lo quiero m&aacute;s grande”, etc., los llamados por el intercomunicador, el beep beep de los lectores de c&oacute;digo de precios, los suspiros anfibios de los viejos de pies cansados, el aburrimiento de los ni&ntilde;os...

Cansado de perseguir a mi mam&aacute; entre los cucharones de madera; las navajas Winger, los juegos de vajillas, los procesadores de alimentos, los enchufes para pavos, los saleros y pimenteros, las barbacoas, las bandejas para pizza rectangulares y redondas, los sacacorchos, los encendedores, los escurridores, las mini estufas, las mochas, los moledores de caf&eacute;, los juegos de cucharas, las sogas de polietileno, las cadenas de seguridad; todo corri&eacute;ndome por los ojos, los fruteros de cristal y china, los pantries de acabado fino, los rompecabezas, los paquetes de topperware, las cubiertas para lavadoras y secadoras, los tapetes de “Bienvenido” para entrada; los carteles de “Alto”, “S&oacute;lo Personal”, “Peligro”, “No Entrar. Perro Bravo”, “Alto Voltaje”, “No Estacionar. Sale Carro”, “No Parqueo”; las linternas, las engrapadoras, los marcos para fotos con la foto de una ni&ntilde;a sosteniendo una margarita, los focos ahorradores de energ&iacute;a, las patas para cama, los filtros para grifo, los filtros para absorbedores de grasa, los sujetadores de servilletas, los focos regulares de 60 y 100 Watts, los ventiladores de tejado, las l&aacute;mparas con pantalla, las l&aacute;mparas de techo; que se ve&iacute;an muy bonitas, todas adornadas con cristales luz-refractantes, colocadas en grupo, hipnotizando la vista y asombrando con el extra&ntilde;o ambiente ceremonial; las podadoras, las tijeras para rosales y otras plantas de mantenimiento, los guantes de jardiner&iacute;a, los guantes de cocina, los basureros de pl&aacute;stico y metal anti-derrames, las escaleras de tres escalones, los alambres delgados, los juegos de mesa de pl&aacute;stico para jard&iacute;n y azoteas; opt&eacute; por sentarme en una de las sillas que estaba colocada cerca de los juegos de mesa, junto a las hieleras.

Ah&iacute; logr&eacute; perderme un poco de aquella tediosa realidad. La silla era azul y se parec&iacute;a algo a esas sillas que usan los directores de cine. Era sorprendentemente c&oacute;moda. Recost&eacute; el codo en una hielera que ten&iacute;a junto a m&iacute;, y en esa posici&oacute;n logr&eacute; colectar valios&iacute;simas observaciones que me doli&oacute; no tener un papel en mano para apuntar. 

Viendo a las personas ir de un lado a otro, meti&eacute;ndose a pasillos y deteni&eacute;ndose a verme holgazanear en la c&oacute;moda silla azul, comenzaba a relajarme; pero aquel proceso tan natural y justo se vio interrumpido por el chasqueante sonido de las sandalias de pl&aacute;stico de alguna ni&ntilde;a. No la hab&iacute;a visto a&uacute;n, pero s&oacute;lo las ni&ntilde;as usan de esas sandalias y dan esos pasitos tan peque&ntilde;os, constantes y martilleantes. Al fin se aparecieron, ella y su mam&aacute; que la llevaba de la mano. S&iacute; que era fea esa ni&ntilde;a. Ten&iacute;a una aut&eacute;ntica cara de retrasada mental. Me sent&iacute; mal porque seguramente era una ni&ntilde;a enfermita, pero de verdad que daba miedo con esos ojos cruzados y boca torcida. Me pregunto qu&eacute; es lo que ve&iacute;a con esa mirada bizca. Entonces, mientras todav&iacute;a pasaba frente a m&iacute;, fren&oacute; el sandaleo y habl&oacute;.

“&iquest;Papito? &iquest;Por qu&eacute; esa cara? &iquest;Qu&eacute; te hiciste papito?” 

Aquello era triste, era triste. Yo abr&iacute; amplio los ojos y mir&eacute; hacia otro lado en verg&uuml;enza. La mam&aacute; se inclin&oacute; un poco a la vez que trataba de retomar paso y le dijo, “Papito no anda aqu&iacute;. Est&aacute; en el otro lado”. 

Era algo que apendejaba a cualquiera. Supe que estaba frente una aut&eacute;ntica mina de oro y no pod&iacute;a dejar pasar aquel momento. Fui en b&uacute;squeda de mi mam&aacute;, hasta encontrarla en el pasillo de los candados, las bisagras, las cadenas, los borles, los picaportes, etc., para pedirle un pedazo de papel y un lapicero para tomar notas.

Regres&eacute; a mi silla azul de director de cine dispuesto a anotar aquella demencia que reci&eacute;n presenciaba y seguro otras m&aacute;s que iban a desenvolverse en aquella cotidianidad loca. Estaba tomando apuntes de la ni&ntilde;a &eacute;sa que quiz&aacute; estaba viendo a su papito en la dimensi&oacute;n de los muertos o algo as&iacute; cuando se me acerc&oacute; una empleada de la ferreter&iacute;a.

“Caballero, debe quitarse de esta silla; la va a gastar”.

&iquest;Est&aacute; loca esta vieja? Antes de definir explicarle que la silla porquer&iacute;a &eacute;sa no se iba a desgastar porque yo me sentara en ella unos minutos, poni&eacute;ndole que unos veinte minutos a lo mucho, comparado con la vida &uacute;til que debe oscilar entre uno o dos a&ntilde;os, con buen uso, no representaba un porcentaje sustancial como para considerar que iba a causarle alg&uacute;n da&ntilde;o o devaluar la silla; mejor consent&iacute; en aportar algo m&aacute;s al cuento que estaba hilvanando desde mi punto de observaci&oacute;n en la ferreter&iacute;a. Las sandalias de la ni&ntilde;a azotaban el piso a lo lejos.

“Estoy considerando comprar esta silla. Ver&aacute;, necesito una silla de meditaci&oacute;n. Yo soy un escritor, y paso muchas horas al d&iacute;a cavilando en nuevas ideas para mis obras, por lo que tengo que asegurarme que la silla que voy a comprar es capaz de proveerme de confort y tranquilidad durante mis largas horas de b&uacute;squeda de inspiraci&oacute;n”.

La vieja me dio mirada de este loco a saber qu&eacute; tiene pero mejor lo dejo en paz, se excus&oacute;, me pregunt&oacute; si me pod&iacute;a ayudar, a lo que dije no, y se fue.

Tom&eacute; nota de todo lo acontecido. As&iacute; mismo lo hice con todas las cosas que consider&eacute; oportunas a mi futura narraci&oacute;n, como el tipo abeja con la camisa de franjas negras y amarillas que andaba buscando alguna carambada que no logr&eacute; escuchar, pero que definitivamente quer&iacute;a de pl&aacute;stico porque cuando el empleado le sugiri&oacute;, “Tenemos pl&aacute;sticos tambi&eacute;n”, tuvo una erecci&oacute;n facial y emocionado le pregunt&oacute;, “Ahhh, &iquest;d&oacute;nde est&aacute;n?”. O la mujer treintona que tampoco supe qu&eacute; buscaba, s&oacute;lo que era para mesas porque el empleado que la ayudaba a ella dijo, y eso s&iacute; lo escuch&eacute;, “Ah, para mesa busca”. Todo era oro cotidiano; me encantaba. 

Tom&eacute; nota del ni&ntilde;o de unos cuatro a&ntilde;os que pas&oacute; corriendo frente a m&iacute;, y ya no logr&eacute; ver m&aacute;s. Es que yo ten&iacute;a un campo de visi&oacute;n algo limitado. Desde mi silla pod&iacute;a cubrir unos cinco o seis pasillos, y el espacio que hab&iacute;a entre ellos y la zona de los juegos de mesa. Era como un peque&ntilde;o escenario donde vi pasar a ese grupo de viejas, de entre las cuales algunas se nota fueron muy bellas en su juventud, y ahora son s&oacute;lo despojo de aquello que probablemente me hubiera hecho qued&aacute;rmeles viendo, pero pensando otras cosas. C&oacute;mo es de cruel el tiempo con la belleza. Vi desfilar a un hombre con la espalda, sin joroba, m&aacute;s arrojada que he visto, como si cargara un saco. “Un saco de pecados, quiz&aacute;”, anot&eacute;, pero decid&iacute; no usarlo para no salir de poet&oacute;n trillado. Tambi&eacute;n est&aacute; ese sujeto alem&aacute;n; al menos ten&iacute;a talle de alem&aacute;n. No cuesta distingu&iacute;rseles porque son cheles (g&uuml;eros), pero de alguna forma distintos a los gringos o a los noruegos, como m&aacute;s malos y bravos. Despu&eacute;s del alem&aacute;n, los sandaleos de la ni&ntilde;a llenaron nuevamente el espacio sonoro del lugar. Pas&oacute; otra chele, de esas de obvia ascendencia extranjera, pavoneando las tetas en su ajustada camisa de Guess Jeans. Y es que no es malo acompa&ntilde;ar a los viejos en estas cosas; siempre habr&aacute; otros que llevan a sus hijas. Claro que me vio vi&eacute;ndola y tomando nota en mi trozo de papel. Qui&eacute;n sabe qu&eacute; habr&aacute; pensado, pero me sent&iacute; interesante y cool. As&iacute; por la pasarela modelaron toda clase de humanidades, como el del bigote, el que bosteza, el que dice “muchas gracias”, el que se pica la nariz; todos marchando sobre el piso de ajedrez.

Entonces, como una ola adormecedora, sali&oacute; al escenario. Era esta mujer increibl&iacute;sima; a quien no logr&eacute; verle el rostro por la cabellera brillante, color nuez moscada, que le corr&iacute;a en hilos demenciales por el rostro; pero que ten&iacute;a un cuerpo que dios m&iacute;o para qu&eacute; me ense&ntilde;as estas cosas si no puedo tenerlas. Era alta, quiz&aacute; m&aacute;s que yo. Las curvas se le hac&iacute;an botella de coca-cola de una manera que, sss, ay, ya no puedo m&aacute;s. Haciendo dermis a esos ajustad&iacute;simos jeans que usaba, las piernas parec&iacute;an no acab&aacute;rsele nunca, si es que tentando al llegar a las rodillas, invitando con las pantorrillas, y dando final consuelo al llegar a los tobillos. El trasero se le elevaba orgullos&iacute;simo; esas dos carnes que bailaban en cada paso despacito que daba, con los tacones haci&eacute;ndoles canci&oacute;n, despertaban mis instintos m&aacute;s primitivos de tomar una hielera y darle en la cabeza, para llev&aacute;rmela a mi cueva y hacer mi tarea hasta que se me caiga la hombr&iacute;a. Resopl&eacute; por la nariz como un toro. Ten&iacute;a que verla mejor, porque se estaba alejando. Me levant&eacute; de mi silla azul y haci&eacute;ndome el que estaba buscando algo en el mismo pasillo, le deslic&eacute; la mirada por toda la espalda y el trasero y las piernas y ese trasero rico otra vez y la espalda y el cabello descans&aacute;ndole en ella hasta que volvi&oacute; el rostro y pude v&eacute;rselo. 

A decir verdad, fue un alivio. Estaba tan enojado con la vida por modelarme cosas con un letrero invisible que dice “ver y no tocar”, pero cuando vi esos ojos saltones, como &aacute;rabes, esa boca gorda y asim&eacute;trica, y la nariz largota y con tabique prominente, como pico de pel&iacute;cano, dije “al menos est&aacute; fea; ya no tengo que desearla”... tanto.

De nuevo en mi silla, tomando nota de lo reci&eacute;n acontecido, escuchaba c&oacute;mo a alguien se le ca&iacute;a algo pesado y electrodom&eacute;stico de las manos. Seguro que ahora lo ten&iacute;a que pagar; mala suerte. Pas&oacute; frente a m&iacute; un empleado cargando dificultosamente dos hieleras junto a los hombros. Casi se le deslizan. La expresi&oacute;n que se le chisp&oacute; en la cara, con la leng&uuml;ita de fuera y los ojos petrificados, era invaluable. Me dio tanta risa que ni tom&eacute; nota de ello, pero todav&iacute;a me acuerdo. Pobres empleados, qui&eacute;n sabe los traumas que tienen de haber roto mercanc&iacute;a.

En el momento en que uno de los empleados caminaba frente a m&iacute; cargando una aparente costosa vasija de cristal, mi ment&eacute; ech&oacute; vuelo. Mi pierna se estir&oacute; como por s&iacute; sola, meti&eacute;ndole zancadilla al pobre diablo. Algo como “tway” alcanz&oacute; a pujar cuando se tropez&oacute; y la vasija le sali&oacute; volando de las manos, volando y volando con colores borrosos detr&aacute;s y volando y volando, en par&aacute;bola, hasta fragmentarse toditita toditita toditita en el piso de ajedrez. El tipo, todav&iacute;a con las manos sosteniendo una vasija invisible, me vio con mirada de perrito extraviado que pregunta por qu&eacute; le quitamos el pez&oacute;n del que estaba amamant&aacute;ndose. O eso hubiera querido ver, pero yo no le har&iacute;a eso a un compa&ntilde;ero en humanidad.

M&aacute;s tarde pas&oacute; por el escenario un chero de quiz&aacute; unos dos a&ntilde;os menos que mi persona. &Eacute;ste tambi&eacute;n se manejaba un su talle extranjero. Ten&iacute;a la nariz grandota, el pelo rubio y los ojos celestes. A m&iacute; me parec&iacute;a horrendo, pero estaba seguro que no ten&iacute;a ning&uacute;n problema consiguiendo ni&ntilde;as en este pa&iacute;s donde as&iacute; les gustan a las limitadas femeninas mentes, que son mayor&iacute;a. Puedo entender cu&aacute;l es la fascinaci&oacute;n con estos rasgos f&iacute;sicos, siendo lo extraordinario y ex&oacute;tico en nuestras tierras tropicales; pero honestamente digo que no comparto la valorizaci&oacute;n. Andaba con unos sus pants del colegio Walte, y una camiseta vieja. La mam&aacute; lo alcanz&oacute; luego, con el mismo plante. Si algo no tienen a su favor estas gentes es que envejecen espectacularmente mal. Eso s&iacute;, no se engordan naturalmente como parecen hacerlo nuestras m&aacute;s criollas. 

Finalmente mi mam&aacute; pas&oacute; frente a m&iacute;, con el carrito rojo lleno de cachivaches innecesarios, y me indic&oacute; que iba a cancelar en la caja nada m&aacute;s y nos &iacute;bamos.

Con el trozo de papel garabateado hasta en las esquinas, decid&iacute; que ten&iacute;a suficiente material para otro cuento insulso y me levant&eacute; de mi silla azul, no sin antes tomar nota de un letrero que le&iacute;a “Especial Platos y Tazones. $2.99 c/u”. No me esperaba a la vieja empleada que me sali&oacute; de sorpresa pregunt&aacute;ndome, “&iquest;no le gust&oacute; la silla?”, con sonrisa idiota de ya sab&iacute;a que s&oacute;lo estaba huevoneando ah&iacute;. “No, gracias”, y continu&eacute; mi marcha. Sepa Judas por qu&eacute; le dije gracias, pero as&iacute; me sali&oacute;.

Ya en la caja registradora, junto al estante de chicles, bombones, rasuradoras y revistas de cocina, hice mi pen&uacute;ltima observaci&oacute;n: otra chera. Esta s&iacute; se ve&iacute;a local; piel algo clara, ojos oscuros, cabello negro y mechudo, labios generosos, delgada; no se ve&iacute;a mal, dentro de lo que cabe. Estaba hablando por su tel&eacute;fono celular, ri&eacute;ndose, trag&aacute;ndose los mocos, ense&ntilde;ando los frenos... frenos. Siempre tuve alg&uacute;n fetiche por los frenos, por lo que me llam&oacute; la atenci&oacute;n y qued&eacute; vi&eacute;ndomele. 

“&iquest;Ahh? &iexcl;Jur&aacute;melo que eso te dijo! &iexcl;Nooo!” 

Mona fresa, me sobraron deseos de quitarle el celular y encest&aacute;rselo en toda la trompa met&aacute;lica. Parece que ten&iacute;a gripe porque tos&iacute;a meneando la flema burbujeante. Asco. El pap&aacute; andaba por ah&iacute; tambi&eacute;n. Era un desastre de viejo; calvo, oxidado, con sombra de barba, pelos en las orejas, rollos en el cuello, panza rimbombante, ombligo tercer pez&oacute;n, piernas cortas, ingle alt&iacute;sima con pantal&oacute;n elevado; un desastre. La chera segu&iacute;a chambreando en el celular con alguna su amiga idiota como ella. 

“Jajajaja, ya le voy a contar ma&ntilde;ana”

Habl&aacute; en tu casa, imb&eacute;cil. No leo el pensamiento ni nada, pero me puedo imaginar que no est&aacute;s diciendo que vas a informarle el d&iacute;a de ma&ntilde;ana al presidente que nos van a bombardear los de ETA o Al Qaeda, seguro que no es tan importante como que le vas a informar a alguien que le han dejado una herencia millonaria. No, no creo; no te reir&iacute;as tan imberbe, as&iacute; que tiene que ser, energ&uacute;meno, alguna trivialidad adolescente retrasada que te mor&iacute;s por transmitir en un intento triste de llenar el vac&iacute;o de tu vida. Eso me lleva a concluir que nada de lo que est&aacute;s hablando pasa del nan&oacute;metro en el term&oacute;metro de la importancia de las cosas, as&iacute; que, &iquest;por qu&eacute; no pod&eacute;s esperar a llegar a tu casa para hablar de estas pendejadas con tu brillante amiga? &iquest;Por qu&eacute; someternos a todos a esta verg&uuml;enza de escucharte tragar flema y re&iacute;rte como castor golpeado, evidenciando lo pat&eacute;tico y degradante de tu existir?

Ya casi hab&iacute;an registrado todos los productos que &iacute;bamos a llevar. En la caja de al lado, una pareja de novios se amontonaba mientras les registraban los suyos. Se ve&iacute;an j&oacute;venes, como de unos veintitanto. Ella se ve&iacute;a particularmente joven y me record&oacute; a mi novia. Claro que era m&aacute;s gorda y fea que la m&iacute;a; no ten&iacute;a nada que envidiarle al tipo con el que estaba. Yo puedo conseguirme una mejor y ha quedado demostrado. Adem&aacute;s que me parece incorrecto estarse amontonando as&iacute; en un lugar familiar como es una ferreter&iacute;a. S&iacute;, cogen, todos lo sabemos y estamos muy, pero muy, muy impresionados.

Al fin todo estaba cancelado y embolsado. March&eacute; frente a la caja registradora cuando algo me congel&oacute;. Era el lector de precios. Una serie grande de peque&ntilde;os lasers bailaban rapid&iacute;simamente como de discoteca detr&aacute;s del vitral del lector. Era hermoso. Me hipnotizaron tanto, tanto tanto. Todo ese trozo de vida invertido en esa visita a la ferreter&iacute;a hab&iacute;a repentinamente cobrado sentido y valor irremplazable. Bello, geom&eacute;trico, ordenado, constante movimiento, me invitaba a acercarme, a dejarme quemar por el vivo rojo luminoso. Cuando me acerqu&eacute; lo suficiente, el lector hizo beep y un precio apareci&oacute; en la registradora: $2.98
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			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-09-11</dc:date>
			<pubDate>Sat, 11 Sep 2004 15:39:13 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Por qu&eacute; Bush se fue a la Guerra con Irak]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/567/56712/</link>
			<description><![CDATA[Porque le es m&aacute;s f&aacute;cil decir Irak que Agftan... Afgtanis... Afggatnis...]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-09-11</dc:date>
			<pubDate>Sat, 11 Sep 2004 16:24:24 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Cuento de un Ni&ntilde;o Drag&oacute;n y mi Persona]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/578/57884/</link>
			<description><![CDATA[Iba manejando. Todos podemos identificarnos con esta acci&oacute;n, aunque sea de vista. Una actividad muy com&uacute;n, &iquest;no? Driblar el tr&aacute;fico, cambiar de velocidad, acelerar y frenar, dar vuelta aqu&iacute; y all&aacute;. Todo muy com&uacute;n; casi tan com&uacute;n como escupir fuego.

As&iacute; es, en un sem&aacute;foro me encontr&eacute; con un oscurecido y manchado y desgarrado ni&ntilde;o drag&oacute;n. Se acerc&oacute; a mi ventana, claramente demandando compensaci&oacute;n pecuniaria por el espect&aacute;culo prove&iacute;do. Lo hizo con el sutil gesto de la extensi&oacute;n anticipada de la mano. En respuesta, no le di dinero; sino, acaso sin pensarlo (seguro que sin pensarlo), quitando el seguro de la otra puerta, le dije:

–	Te voy a dar, pero subite.

Dud&oacute;, pues, pero por alg&uacute;n motivo mi mirada bonachona lo convenci&oacute; a avanzar frente al auto, darle la vuelta, abrir la puerta y meterse. Cerr&oacute; la puerta con fuerza de qui&eacute;n sabe d&oacute;nde. El silencio inc&oacute;modo no se hizo esperar. Miento, no hab&iacute;a total silencio, “Singing in the Rain” de Gene Kelly sonaba en la estaci&oacute;n de radio de viejas pero buenas. 

El verde casi hizo ruido, o fueron las bocinas de los otros carros, avis&aacute;ndome que ya se pod&iacute;a avanzar. El ni&ntilde;o drag&oacute;n me ve&iacute;a enojado; era obvio que estaba perdiendo la paciencia.

–	&iquest;Cu&aacute;nto pisto hac&eacute;s a la semana, hijo?

I&#039;m singing in the rain, just singing in the rain, what a glorious feeling, and I&#039;m happy again.

–	Te doy el doble de eso si dej&aacute;s de escupir fuego por una semana.

I’m laughing at clouds, so dark up above, cause sun’s in my heart, and I’m ready for love. 

Se dice que en los instantes anteriores a una cat&aacute;strofe se dispara la adrenalina, los sentidos se agudizan y el tiempo desacelera. En ese momento pude claramente ver c&oacute;mo sus pupilas se encog&iacute;an y se le arrugaba la sien y el contorno de los ojos. Estaba furioso. Agarrando aire extendi&oacute; la mano reseca y me propin&oacute; la m&aacute;s fina bofetada que mis mejillas se han colorado ante a en toda su vida. 

Let the stormy clouds chase everyone from the place, come on with the rain, I’ve a smile on my face.

–	&iexcl;&iquest;Est&aacute;s loco muchachito? &iquest;No ves que voy manejando? &iquest;Quer&eacute;s que nos matemos?!

I&#039;ll walk down the lane, with a happy refrain, &#039;cause I&#039;m singing, Just singing in the rain.

Turnaba r&aacute;pido los ojos, casi como en REM, de la carretera al drag&oacute;n y del drag&oacute;n a la carretera y otro instante a la carretera y otra vez al drag&oacute;n y el drag&oacute;n que se est&aacute; poniendo m&aacute;s furioso y que se me quiere cruzar ese Honda y que el ni&ntilde;o drag&oacute;n est&aacute; levantando la mano otra vez y que me cubro con la izquierda y freno un poco y que ya viene el golpe. La carretera. El drag&oacute;n me est&aacute; golpeando y la melod&iacute;a continuaba en la radio. Casi chocamos con el Honda. Le sigo viendo los pu&ntilde;os d&aacute;ndome en la cabeza y en los brazos y los autos me pitan la vieja y le grito “&iexcl;&iquest;Qu&eacute; est&aacute;s drogado?! &iexcl;&iquest;Qu&eacute; te pasa!?” La carretera. El drag&oacute;n me golpea y “&iexcl;estate quieto por el amor de Dios!” Los autos y “&iexcl;Nos vamos a matar!”

Finalmente se cans&oacute; de golpearme, milagrosamente antes que choc&aacute;ramos. Me vio fijamente, esta vez ya no m&aacute;s con furia; con l&aacute;stima. Que le pod&iacute;a adivinar el pensamiento: “Es usted pat&eacute;tico”. S&iacute;, soy pat&eacute;tico. 

Nada m&aacute;s ahorita se termin&oacute; la canci&oacute;n. Publicidad de unas telas.

En el pr&oacute;ximo alto apag&oacute; la radio y se baj&oacute; para comenzar a caminar en direcci&oacute;n a su viejo negocio en el sem&aacute;foro. Lo vi por el retrovisor alejarse sin siquiera ver hacia atr&aacute;s. Ese ni&ntilde;o seguro se hab&iacute;a drogado con pega de zapato. Eso es lo que se saca uno por querer ayudarlos.

]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-09-19</dc:date>
			<pubDate>Sun, 19 Sep 2004 01:14:19 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Una Historia Personal de Amor y Erotismo, a la LUE]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/603/60357/</link>
			<description><![CDATA[UNA HISTORIA PERSONAL DE AMOR Y EROTISMO, A LA LUE

Zappa. Nunca olvidar&eacute; ese nombre... Zappa. Asimismo recordar&eacute; siempre el primo instante en que mis indignas canicas se postraron ante su delicada y curvil&iacute;nea figura... Zappa. La primera mujer que am&eacute; con cada cent&iacute;metro de mis intestinos, la &uacute;nica que descansar&aacute; en mis sue&ntilde;os hasta la muerte... Zappa. Si bien su nombre me pareci&oacute; muy extra&ntilde;o, e impropio para una dama de tantas gracias, se ve&iacute;a compensado en todo sentido imaginado.

Un poco de informaci&oacute;n de trasfondo: Yo ten&iacute;a 21 a&ntilde;os y nunca hab&iacute;a siquiera besado a una persona del sexo opuesto. Mis pasatiempos eran navegar por la telara&ntilde;a de informaci&oacute;n, ver repeticiones de Star Trek, coleccionar figuras de acci&oacute;n y tarjetas de ciencia ficci&oacute;n de los 70’s y 80’s, escribir oscuros y angustiosos poemas de arte menor, dise&ntilde;ar dispensadores de clips caseros y ver con qu&eacute; tanta fuerza pod&iacute;a golpear el espejo cuando reventaba los barros de mi rostro. As&iacute; es, era todo un geek, un antisocial, un perdedor, un nadie. Aunque una vez tuve una buen&iacute;sima sesi&oacute;n de cyber sexo con una chica de M&eacute;xico.

En mis a&ntilde;os de secundaria fui el t&iacute;pico ni&ntilde;o raro que no tiene amigos y repara los marcos da&ntilde;ados de sus bifocales con cinta adhesiva. No puedo recordar una tan sola vez en la que haya conversado con una hembra de mi edad que no involucrase una actividad escolar o una disculpa por pisarle los pies. Mis calificaciones eran las mejores de la clase, y mis lapiceros multicolores eran la envidia de todos.

Cuando entr&eacute; a la universidad las cosas no cambiaron mucho. Nunca me mud&eacute; de la casa de mis padres y pasaba la mayor&iacute;a del tiempo encerrado en mi cuarto con la &uacute;nica iluminaci&oacute;n del monitor de computadora refresc&aacute;ndose a 85 hertz. Con la espalda encorbada pasaba horas y horas en los chats de sitios visitados por gente como yo, sin rostro y sin otras verg&uuml;enzas. Todos me idolatraban en loscuentos.net, el sitio que m&aacute;s frecuentaba. Era un aut&eacute;ntico l&iacute;der, admirado y respetado; todo lo contrario a la vida real. No necesitaba estudiar demasiado para pasar los ex&aacute;menes de la universidad.

Con este pre&aacute;mbulo he establecido que mi vida era un verdadero agujero apestoso y sin fondo. Y todo parec&iacute;a indicar que llegar&iacute;a hasta el fin de mis d&iacute;as bajo esta eterna depresi&oacute;n hasta que ella apareci&oacute;...

A decir verdad, ya la hab&iacute;a visto antes, pero mi mente la hab&iacute;a bloqueado de mis recuerdos en sistema de defensa freudiano. Ese d&iacute;a nos asignaron un trabajo de investigaci&oacute;n, a realizarse en parejas, para la clase de redacci&oacute;n, por medio de una selecci&oacute;n al azar. Ya se pueden imaginar lo que sucedi&oacute;.

Cuando supo que yo era su compa&ntilde;ero asignado, me busc&oacute; entre la multitud, hasta que me regal&oacute; una mirada de reconocimiento. &iexcl;Sab&iacute;a qui&eacute;n era! &iexcl;Sab&iacute;a mi nombre! No pod&iacute;a creer que una mujer tan espectacular se rebajar&iacute;a a conocer mi nombre y asociarlo con mi horrible cara. Me sonri&oacute; y camin&oacute; en mi direcci&oacute;n general. Mi coraz&oacute;n se aceleraba con cada cent&iacute;metro que acortaba la distancia entre nosotros. Casi escuch&eacute; un c&aacute;ntico celestial cuando se sent&oacute; en una de las butacas a mi lado (nadie se sienta junto a m&iacute; en la clase) y me dijo con la voz m&aacute;s femenina y exquisita que he escuchado, “Hola Ren&eacute;.” 

Logr&eacute; balbucear un par de casi vocales. “&iquest;Sab&eacute;s c&oacute;mo me llamo yo?”, me pregunt&oacute;. Con la baba acumul&aacute;ndoseme en la boca, tragu&eacute; ese c&aacute;liz y respond&iacute; como en tono de pregunta, “no...” Se sonri&oacute; agachando la mirada, elev&aacute;ndola de nuevo, congel&aacute;ndome y declarando ese nombre inolvidable, “Zappa, Zappa me llamo”.

Comenzamos a reunirnos con regularidad para recolectar informaci&oacute;n y organizar nuestro trabajo, pero cada vez trabaj&aacute;bamos menos y convers&aacute;bamos sobre asuntos personales m&aacute;s. Para mi enorme sorpresa, ten&iacute;amos much&iacute;simas cosas en com&uacute;n. La adicci&oacute;n a la telara&ntilde;a, nos gustaban las mismas pel&iacute;culas y programas de televisi&oacute;n, los dos hab&iacute;amos sido retra&iacute;dos en el colegio y a&uacute;n &eacute;ramos v&iacute;rgenes, nos re&iacute;amos de cualquier cosa que dijera el otro y no hab&iacute;a siquiera un momento en que no la pas&aacute;ramos bien juntos. Ten&iacute;a la mejor personalidad del mundo, y adem&aacute;s de eso contaba con todas las caracter&iacute;sticas apreciadas por el hombre superficial. Era inconcebible que hubiera conocido a alguien as&iacute;, tan parecida a m&iacute;. Nunca fui tan feliz como cuando estaba con ella.

Al finalizar nuestro trabajo en pareja, seguimos pasando tiempo juntos con a&uacute;n mayor frecuencia. Empezamos a salir y cada vez nos sent&iacute;amos m&aacute;s conectados. Nadie pod&iacute;a comprender por qu&eacute; ella pasaba su tiempo voluntariamente con alguien como yo, ni siquiera yo; pero no me importaba, lo &uacute;nico que quer&iacute;a era disfrutar mi tiempo con ella.

Era tan sensual, y yo deseaba tenerla a cada momento. Me masturbaba noche y ma&ntilde;ana pensando en su piel de seda, sus labios gruesos y excitantes, sus senos llenos y firmes, sus piernas esculpidas detalladamente, su trasero redondo, su espalda invitante, sus ojos hipnotizantes viendo los m&iacute;os mientras unimos nuestras humedades. Lo hab&iacute;a imaginado tantas veces que pod&iacute;a sentirlo. Pero ese momento parec&iacute;a nunca llegar. Hasta que...

Un d&iacute;a me llam&oacute; invit&aacute;ndome a su apartamento, como lo hac&iacute;a casi a diario, pero not&eacute; que se escuchaba algo extra&ntilde;a. Le pregunt&eacute; si le suced&iacute;a algo, a lo que s&oacute;lo respondi&oacute;: “S&oacute;lo ven&iacute; y ya, que te necesito”. 

A toda prisa me cambi&eacute; la camisa embarrada de salsa de pizza que llevaba y corr&iacute; hacia la parada de autob&uacute;s. Me temblaban las piernas camino a mi destino, pero eso siempre pasaba, aunque esta vez con m&aacute;s preocupaci&oacute;n por el misterio de aquella llamada. 

Sub&iacute; hasta el cuarto piso del edificio. Corr&iacute; por el pasillo hasta llegar a la puerta del apartamento 402. Mi mano no logr&oacute; alcanzar la madera cuando la puerta se abri&oacute; de s&uacute;bito y Zappa estaba del otro lado, desnuda sino por un transl&uacute;cido baby doll. Sin decir palabra me tom&oacute; del cuello de mi camiseta de las Tortugas Ninja y me arrastr&oacute; al interior del oscuro apartamento. Las persianas filtraban unos rayitos de luz que le quemaban de blanco la silueta protuberante. Las piernas se me hab&iacute;an debilitado y estaba de rodillas en el piso. Ella me ve&iacute;a provocadora desde la altura de sus magn&iacute;ficas extremidades. Entonces, Zappa habl&oacute;: “Ya dej&eacute;monos de tonter&iacute;as, Ren&eacute;. Quiero que me hag&aacute;s tuya en este momento. Quiero que se&aacute;s el primero.”

Apropi&aacute;ndome de aquel momento, sent&iacute; la bestia que habita en todo hombre hacerse de mi voluntad. Elev&eacute; las manos y exprim&iacute; con pasi&oacute;n sus pechos, dejando ella escap&aacute;rsele un suspiro de deseo reprimido. Ella puso sus manos sobre las m&iacute;as y las comprimi&oacute; con fuerza, “As&iacute;, as&iacute; apret&aacute;melas duro.” Me levant&eacute; y con furia le arranqu&eacute; la telita que le hac&iacute;a la broma de cubrirle el cuerpo. Mis manos sudorosas se deslizaban por los recodos de su esbelta figura. Ella exploraba extasiada dentro de mis pantalones. Tomaba mi falo con fuerza y lo bat&iacute;a como preparando una margarita. Me fui en tres segundos. Zappa sac&oacute; su mano goteando mi espesa salsa de hombre y se la llev&oacute; directo a la boca, sacando la lengua, sabore&aacute;ndola con cada papila gustativa, gimiendo en placer. 

“Ni por un momento cre&aacute;s que se ha acabado la fiesta.” Abriendo las piernas se agach&oacute; frente a m&iacute;, despoj&aacute;ndome de mis khakis y mis jockeys. Mis falo aguado se enrollaba como una tortuga asustada frente a sus profundos ojos marr&oacute;n. Sin segundo pensamiento abri&oacute; grande la boca y casi me traga haci&eacute;ndose bigote con mis p&uacute;bicos. Para mi sorpresa, luego de un par de minutos de tenerla enredando su lengua con mi miembro hab&iacute;a conseguido nuevamente la erecci&oacute;n. “Parece que ya logr&eacute; despertarlo, ahora lo quiero adentro de m&iacute;, hasta el fondo”.

Aquello era mejor que cualquier porno que hubiera bajado de la telara&ntilde;a en toda mi vida. Esa ni&ntilde;a bella e inocente se hab&iacute;a convertido ante m&iacute; en la m&aacute;s sucia y pervertida de las madonas. 

Se acost&oacute; sobre el piso, separ&oacute; las piernas, mostr&aacute;ndome la perfecci&oacute;n de su virginal concha y a gritos me suplic&oacute;: “&iexcl;Ahorita, ahorita d&aacute;mela toda!”

Me inclin&eacute; sobre ella. Pod&iacute;a sentir su respiraci&oacute;n hacerse m&aacute;s y m&aacute;s pesada, sus u&ntilde;as clav&aacute;ndose en mi espalda y empuj&aacute;ndome hasta la conexi&oacute;n de las pelvis. En c&aacute;mara lenta aproximaba mi falo hasta aquella aterciopelada entrada. Me encontraba a un mil&iacute;metro de penetrarla cuando, de pronto...

Ninjas, cientos de ellos. 

Saltaban por las ventanas y entraban en multitud por la puerta. Como poderosos miembros f&aacute;licos elevaban sus destellantes Katanas. Entre las escurridizas y borrosas sombras negras que formaban logr&eacute; distinguir el rutilo de una Shuriken a punto de ser lanzada contra m&iacute; y Zappa. Con la agilidad de un mono ara&ntilde;a esquiv&eacute; la mortal estrella, pero era muy tarde para Zappa; &eacute;sta le hab&iacute;a cortado la yugular. 

“&iquest;POR QU&Eacute;?”, exclam&eacute; desairado. En una explosi&oacute;n de ira salt&eacute; sobre el sof&aacute; y tumb&eacute; a uno de los ninjas. Apoder&aacute;ndome de su Katana me abr&iacute; camino entre la muchedumbre de silenciosos asesinos. La sangre de los deshonrosos japoneses me ba&ntilde;aba mientras ciegamente les cortaba los brazos y los part&iacute;a en dos. Esquivaba cada punzada con la velocidad de un L&eacute;mur en apareamiento. 

Hab&iacute;a logrado despacharlos a todos excepto a uno, el l&iacute;der de los ninjas. Nos vimos en sigilo por un momento eterno, y al final de la eternidad los dos nos embestimos como b&uacute;falos, volando por la sala y encontr&aacute;ndonos en el aire, y s&oacute;lo el mejor pudo conectar el golpe mortal al oponente. Al caer, d&aacute;ndonos la espalda, el ninja se desplom&oacute;. Hab&iacute;a triunfado.

Cuando por fin logr&eacute; conciliar pensamiento y cre&iacute; que aquello no pod&iacute;a volverse m&aacute;s demencial, Zappa se levant&oacute; del ensangrentado piso con la Shuriken clavada en el cuello. Con un diestro movimiento se la arranc&oacute; de la piel cortada y en un nanosegundo la herida hab&iacute;a sanado. As&iacute; es, Zappa era un Namek. 

Con su secreto revelado, Zappa no vio m&aacute;s motivos para ocultar su verdadera forma. El lugar se llen&oacute; de una luz blanca y cuando &eacute;sta se disip&oacute; pude contemplar la verde y grotesca figura de Zappa, con dos tent&aacute;culos con dentaduras filosas en las puntas viscosamente movi&eacute;ndose sobre sus hombros. “Ja ja ja ja, est&uacute;pido terr&iacute;cola”, pronunci&oacute;, “los ninjas eran tus aliados que hab&iacute;an venido a derrotarme, pero ahora me has ahorrado el trabajo de eliminarlos y nada se interpone en mi camino a dominar este planeta.”

Sab&iacute;a que no pod&iacute;a permitir la dominaci&oacute;n global por esta terrible criatura, que se qued&oacute; perpleja al ver que me agachaba, insertaba cuatro dedos en mi cavidad anal y ejecutaba formidablemente un goatse. De dentro de mi recto saqu&eacute; mi sable doble Jedi de Darth Maul coleccionable. Lo activ&eacute; y con un estilizado acento le dije: “Hasta la vista, baby.” Con un elegante y preciso movimiento me abalanc&eacute; sobre ella y le cort&eacute; sus tent&aacute;culos, fuente de su energ&iacute;a, con la roja luminosidad de mi sable. Cay&oacute; rendida, expulsando espesos l&iacute;quidos verdosos sobre mis pies, prometiendo venganza futura de su raza. Me arrodill&eacute; sobre su inerte cuerpo, acariciando aquella piel escamosa que tanta pasi&oacute;n provoc&oacute; en mi ser. “Gracias, Zappa, nunca te olvidar&eacute;.” Con m&uacute;sica de pel&iacute;cula de Clint Eastwood, Jes&uacute;s e Isaac Newton aparecieron y juntos caminamos por el arco iris hacia un futuro mejor para la humanidad.

EL FIN
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-10-03</dc:date>
			<pubDate>Sun, 03 Oct 2004 02:16:04 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Estado de Emergencia]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/616/61610/</link>
			<description><![CDATA[Armaged&oacute;n ya
Dios se ha despertado:
El fin del mundo.
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-10-11</dc:date>
			<pubDate>Mon, 11 Oct 2004 01:39:43 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Oj Allah que no te muerda un drag&oacute;n de Komodo]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/674/67401/</link>
			<description><![CDATA[Que no te tetan&eacute;s con un machetazo enmohecido
Y que siempre regres&eacute;s el asiento a su posici&oacute;n vertical
Que no te embista un b&uacute;falo
Y que el gas no se fugue en tu cocina
Que nunca te atragant&eacute;s con una semilla de jocote
Y que una mala inyecci&oacute;n de botox no te deje par&aacute;lisis facial
Ojal&aacute; que no se te dispare el T.S.H.
Ojal&aacute; que nunca perd&aacute;s tus piernas y brazos en un accidente de [aserradero
Y que nunca sufr&aacute;s de quemaduras severas
Ojal&aacute; que no te muerda un drag&oacute;n de Komodo
Porque me gust&aacute;s.
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-11-12</dc:date>
			<pubDate>Fri, 12 Nov 2004 01:37:43 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Sexo Salvaje Sobre el Tejado y Bajo la Luna la Luna]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/708/70888/</link>
			<description><![CDATA[*IIIIIIkkk*

El frenar del auto me despierta. Erizado de todo el cuerpo salto sobre la acera del callej&oacute;n. Hace fr&iacute;o, y lo sacudo de mi cuerpo con violencia. Me siento bien esta noche. Grito al cielo.

Elegante camino entre la sombra y la basura. Magn&iacute;fico ejecuto brinco temerario a alta ventana. Puedo sentirlo dentro ahora, creciendo, creciendo el deseo creciendo. Se me escapa de detr&aacute;s de la lengua.

*Jissss*

Ellos despreocupados caminan cerca. Sus pesados pesados pasos continuos me causan temor terrible. Evasivo les corro arrinconado sin que me noten. Escapo.

La mojada acera me deja pegajosa la huella mientras deambulo en busca de lo que sea.

La veo.

Ah, que ella me ha notado. Fulgurantes los ojos fluorescentes mientras alumbran sobre ellos los faroles del carro acelerado que se va y los veo grises y ya est&aacute; hecho. Entrecierra los ojos. Profundamente veme. Avanzo hacia ella. Como todas, se da a la aparente fuga. Persigo.

Contonea su paso tentadoramente al tanto de llevarme detr&aacute;s, anhel&aacute;ndola, dej&aacute;ndome su aroma loqu&iacute;simo. Loqu&iacute;simo acelero el paso; ella tambi&eacute;n. La luna la luna s&oacute;lo es adorno con las luces de las avenidas rebotando el brillo en su pelo magn&iacute;fico. Mueve la cola de un lado a otro, y yo me le acerco y casi me acaricia la cara con ella; pero ella teme, y corre corre. Mi lengua raspa mi paladar.

*Jisssss*

En una mala decisi&oacute;n cruza en el callej&oacute;n sin salida. Est&aacute; acorralada. Ahora escondite no hay. Consciente de su inevitable destino desiste de escapintento. Fijamente m&iacute;rame. Camino, paciente, expectante de lo que me espera. Llego hasta ella. Siento su aroma excitante; me enloquece. Ella tiembla, casi ronronea de emoci&oacute;n; ahora lo desea tambi&eacute;n. Se da la vuelta, y yo me agacho y absorbo profundamente el inconfundible aroma de su co&ntilde;o. Ella, como epifanada, salta &aacute;gilmente sobre el basurero que de plataforma le sirve para alcanzar el tejado. Ah, aventurera es. La persigo.

En el techo, me abalanzo sobre ella. La luna la luna. Sus preciosas piernas son suaves, como una alfombra. Sus orejas se levantan orgullosas, intimidando a la luna la luna. Las mordisqueo en el preludio. Suspira sobrecargada. 

*IIauuww*

Debe ser m&iacute;a. Impetuoso subo sobre su esbelto lomo. Siento su pelaje frotar contra el m&iacute;o. La estimulo acariciando su espalda con mis patas y mi pecho. Nuestras colas se entrecruzan y hacen el amor por su cuenta. Su cajita espasm&oacute;dica ruega por m&iacute;. Mi pene escamoso y prensil crece como l&aacute;piz labial. Crece y vehemente lo gu&iacute;o hasta su delicioso y esperante co&ntilde;ito. La invade y ella grita como nunca sobre el tejado. 

*MMMIIIIAAAAAAAUUUUUAAAUUUUU*

El &eacute;xtasis me hamaquea. 

*AAAAUUUIIIAAAUUU*

Sus gritos desesperados exacerban la demencia la demencia. La luna la luna la mira con ternura y l&aacute;stima. Grita y grita y siento algo nuevo en m&iacute;. De pronto veo por qu&eacute; he aqu&iacute; yo y por qu&eacute; he aqu&iacute; ella. Comprendo las cosas y las ideas. Ahora es que la noche y la luna la luna y las sombras y los zapatos cobran la cuenta a la realidad. Es por esto que yo he nacido. Un escalofr&iacute;o recorre mi cuerpo. Raspo cruel sus paredes vaginales. Sus gritos, sus gritos. 

*MMIIIIAAAAAAAAAAAAAAAA*

“&iexcl;C&aacute;llense, hijos de puta!” Siento un golpazo repentino elevar el tejado. Entramos en estado de alerta y nos separamos el uno del otro, dolorosa dolorosa DOLOROSAMENTE. Corremos en direcciones opuestas. Salto del tejado eficazmente aterrizando en el h&uacute;medo y sucio pavimento. Cansado, alerta, corro bajo la luna la luna que me ve con ternura y l&aacute;stima, y sus gritos hacen eco en mi cabeza y me encuentro refugio temporal detr&aacute;s de las cajas. Descanso. Descanso. 

Descanso. 
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-11-29</dc:date>
			<pubDate>Mon, 29 Nov 2004 02:50:51 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El Cuento M&aacute;s Espeluznante [&iexcl;Protagonizado por USTED!]]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/710/71065/</link>
			<description><![CDATA[Su Versi&oacute;n de la Historia del Monstruo M&aacute;s Espeluznante

- Cuento de Terror Protagonizado por Usted -

OK. Para narrar esta historia voy a necesitar que trabaje, que su imaginaci&oacute;n trabaje. Como la experiencia contada es tan, pero tan subjetiva, s&oacute;lo puede ser captada e interpretada con la unicidad del propio pensamiento. En ese orden, en algunos momentos le voy a pedir que imagine algo, y no va a haber problema si se lo imagina distinto a m&iacute; o a otro lector, porque as&iacute; como se lo imagine as&iacute; lo ver&iacute;a si tuviera ese infortunio. Y lo va a tener.

Comencemos:

Est&aacute; usted subiendo las escaleras laterales de una enorme y vieja mansi&oacute;n. Clich&eacute;, &iquest;no? Pero no proteste e imag&iacute;nesela. Es verde. Use mucho verde en la paleta de la imaginaci&oacute;n. Un verde viejo, claro est&aacute;. Hay muchos decorados y detalles en los recodos y vigas, que usted sabe que originalmente fueron blancos, pero se han enmohecido con el pasar temporal, aumentando el verde. En los muros puede ver ventanales largos y con semic&iacute;rculo en la punta, y afuera ve la nubosa-gris y macabra nocturnidad. Las gradas se enrollan, pero no en caracol, sino que en cuadrado. Subiendo va. Lo que evita que usted se caiga es un precioso pasamanos de hierro negro que simula una enredadera con rosas. Las escaleras no se acaban, pero usted llega a una puerta y se detiene. La puerta, como se lo esperaba, es muy bella y negra. 

Sabe que al otro lado de la puerta lo espera el monstruo. Sabe tambi&eacute;n que el monstruo puede presentarse de dos maneras: como una criatura espantosa, oscura y de instinto asesino infrenable; o como un amable mayordomo, que no por su inocua apariencia le falta deseo de sufrimiento y angustia provocar. Usted medita que huir es in&uacute;til, as&iacute; que decide abrir la puerta.

Mientras giraba la perilla dorada de la puerta negra, siente que algo, del otro lado, la hala. La sensaci&oacute;n de impotencia lo invade. Es el mayordomo. Vaya imagin&aacute;ndoselo as&iacute;: primero imagine una copa de gelatina, de esa que tanto gusta a los ni&ntilde;os; o, si quiere, imag&iacute;nesela como la que se usa para endurar el cabello. Imag&iacute;nese esa textura. Ahora color&eacute;ela de alg&uacute;n tipo de gris oscuro, cualquiera. Bien, ahora imagine esa gelatina gris oscura con forma de persona, de un hombre adulto. P&oacute;ngale a ese hombre adulto de gelatina gris oscura un traje de mayordomo, como los ve en las pel&iacute;culas. Para el rostro, corte dos rodajas de pepino; esos son los ojos. Para la boca, imagine el pedazo de c&aacute;scara de una cebolla gigante; &eacute;sa es la sonrisa. Imag&iacute;nele burbujas por todo el cuerpo pegajoso. Ah&iacute; tiene al mayordomo.

&Eacute;l, con un elegante adem&aacute;n, lo invita a pasar a la amplia habitaci&oacute;n. Es como una sala de marcos de espejos, pero les falta el cristal; s&oacute;lo son el marco, pues. Los marcos son como de cobre viejo; quiz&aacute; fue oro, y tienen tanto detalle. Las paredes y todo siguen siendo verdes. Ah&iacute;, con el mayordomo, se encuentra a sus amigos. Tres amigos, los que quiera; pero dos de ellos son hombres y uno es mujer. Se ven asustados. Los cuatro saben que el mayordomo puede, en cualquier momento, convertirse en la terrible bestia. En cualquier momento puede.

&Eacute;l los observa individualizadamente, de pies a cabeza, con esa enorme sonrisa de c&aacute;scara de cebolla. Ver&aacute;, las l&iacute;neas que se dibujan en la c&aacute;scara le simulan los dientes. El terror lo invade. El mayordomo se acerca a uno de sus amigos; uno de los hombres. Extiende su inconsistente mano y la aproxima a la ingle de su amigo, que comienza a temblar. Las paredes y todo se vuelven rojas, como si se hubieran encendido, repentinamente, focos rojos por doquier. La mano del mayordomo se vuelve m&aacute;s fantasmal y como otra cosa atraviesa la entrepierna de su amigo. Imagine ese movimiento como el que se hace al tomar un pu&ntilde;ado de frijoles o cualquier grano de un costal; de esa forma atraviesa la mano del mayordomo a su amigo, resurgiendo y solidific&aacute;ndose a la altura del abdomen, totalmente fuera.

Usted ve c&oacute;mo se desorbitan los ojos de su amigo, que abre la boca como queriendo gritar. Inmediatamente se baja el pantal&oacute;n y el calzoncillo para ver lo que el mayordomo le ha hecho. Horrorizados ven todos c&oacute;mo los genitales de su amigo han desaparecido por completo, dejando en su lugar una total planicie en la zona. Imag&iacute;nelo como se ve el desnudo frontal de una mujer, pero sin el vello p&uacute;bico y el cierre de los labios vaginales. Totalmente suave y sin depresiones la ingle de su amigo; totalmente asexual. Su amigo comienza a llorar como beb&eacute;. Imagine el llanto de un beb&eacute;, as&iacute; de desconsolado y sin posibilidad de defensa. Ustedes tambi&eacute;n lloran, porque saben que su turno se aproxima inexorablemente.

Usted, temiendo por la seguridad de sus g&oacute;nadas, se escapa por la puerta bella; desciende a toda velocidad por las rojas escaleras, apoy&aacute;ndose de vez en cuando en el pasamanos de enredadera negra. Desciende, desciende, desciende. Puede sentir al mayordomo persigui&eacute;ndolo, distante por s&oacute;lo unos cu&aacute;ntos cent&iacute;metros, pero no se da por vencido y contin&uacute;a su fuga. Llega hasta el primer piso. Accede a la entrada de la vieja mansi&oacute;n, a la inmensa puerta principal, y ve su auto estacionado en la acera, a trav&eacute;s del portal de los jardines externos. Imagine su auto como un Cadillac, modelo cl&aacute;sico, de color rojo. Corre hacia su auto, sac&aacute;ndose las llaves en el camino. La mano le tiembla mientras intenta abrir la puerta. El mayordomo se aproxima, gelatinoso; lo siente justo detr&aacute;s. Usted quiere despertar, pero no puede. Consigue entrar, enciende el motor y acelera. El auto despega y se eleva por el tan gris firmamento. 

Se siente a salvo por un momento. Imagine el Cadillac flotando entre las nubes. Pero el mayordomo lo ha alcanzado y est&aacute; adentro, con usted; no lo ve, pero lo siente. Usted sabe que todo est&aacute; perdido. Baja la mirada y ve la mano transparente del mayordomo atravesarlo por entre sus piernas, con el movimiento del gesto de llamar a alguien, utilizando todos los dedos. 

Algo extra&ntilde;o y casi liberador recorre su cuerpo. 

El mayordomo sonr&iacute;e. Usted le teme mucho a su sonrisa. Deja de presionar el acelerador. El auto deprime su punta y comienza a descender. La gravedad hace su tarea y va usted a estrellarse contra la superficie terrestre. Efectivamente lo hace, pero no muere. Todo ha terminado, mas usted no volver&aacute; a ser igual. Vaya ahora y contin&uacute;e con su vida.


]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-11-30</dc:date>
			<pubDate>Tue, 30 Nov 2004 02:38:25 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Amor Astral]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/715/71583/</link>
			<description><![CDATA[&quot;&iexcl;Ven, Amado m&iacute;o, y b&eacute;same!&quot;, suplic&oacute; Tierra a su novio, Cometa.

Y murieron los dinosaurios.]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-12-02</dc:date>
			<pubDate>Thu, 02 Dec 2004 02:11:07 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Soy Poeta]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/720/72082/</link>
			<description><![CDATA[

Interrelacion&aacute;ndolo al cosmos inferilo
Anal&oacute;gicamente inducilo
Pl&aacute;sticamente doctrinalo
Casu&iacute;stico e hipot&eacute;tico estiralo
Teorizalo de un exegeticazo
Interrelacion&aacute;ndolo contigo de un vergazo

Atrapalo, psiquiosm&oacute;ticamente asimilalo
Gracil&iacute;simo metalurgiz&aacute;ndolo 
Cagad&iacute;simo gnoseologiz&aacute;ndolo  
Axialmente retenelo
Gravitacional mejor vendelo
Estrecho coledocodizarlo
T&eacute;trico teleologizarlo
A catacumbas florencianas
Positivist&iacute;simas lianas
Ay&uacute;dante a interpositarlo

Pormenorizado quorumarlo
En una abrogativa constre&ntilde;irlo
De tu sistema acerbo redimirlo
Sin estipendio o lenocinio
Ni profilaxis del dominio
Sobre sus grav&aacute;menes estent&oacute;reos 
De suplicatorios corp&oacute;reos
Ultrapetitando a religiones
Vacuidades de regiones
Intersticiales de las almas

Mistalizando las quiescentes galgas 
Lo laps&aacute;s con delectaci&oacute;n
Calamaslo sin prontuarizaci&oacute;n

&iquest;Pregunt&aacute;is qu&eacute; es eso de lo que yo predico?
&iquest;A qu&eacute; refi&eacute;rese “lo” que repito cual perico?
Ni yo lo s&eacute;
Es que soy poeta.

]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-12-04</dc:date>
			<pubDate>Sat, 04 Dec 2004 02:38:09 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El Mejor Consejo para Amores Adolescentes]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/728/72874/</link>
			<description><![CDATA[Para los ni&ntilde;os: Sean unos cretinos engre&iacute;dos con ellas, y ser&aacute;n suyas hasta que las enga&ntilde;en con otra. Entonces, ser&aacute;n suyas para siempre.

Para las ni&ntilde;as: Amen el sexo.

---

El verdadero consejo: Va a terminar alg&uacute;n d&iacute;a. No crean que se van a casar con &eacute;l/ella.

No crezcan tan r&aacute;pido.




]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-12-08</dc:date>
			<pubDate>Wed, 08 Dec 2004 03:23:34 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Yo yo yo, Este es mi Rap Y’all]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/730/73038/</link>
			<description><![CDATA[Dale con todo DJ



Escritor soy
S&iacute;...
Escritor soy, s&iacute;, s&iacute;, s&iacute;
Desleal 
Desleal est&aacute; en casa
Desleal
Representando a la raza

Escribo cuentos y poemas
Exponiendo mis dilemas
Y una rica musa 
Buscando siempre estoy

Desleal, Desleal soy
Desleal 
El escritor ideal
Desleal, s&iacute;, s&iacute; s&iacute;
Desleal
S&oacute;lo lo mantengo real
Desleal
No tengo c&aacute;ncer renal

A las putas tristes 
de M&aacute;rquez me pis&eacute;
Conmigo fueron felices
Cuando mi verga les mostr&eacute;
Creo que estaban muy tristes
Porque Gabriel no las complace
Pero ese perro 
A m&iacute; los mandados me hace

Desleal
El escritor ideal
Desleal
Desayuno con cereal

Ahora no vayan odi&aacute;ndome
Por mi verborrea
Que si mal t&uacute; me comentas
Te dar&aacute; mala diarrea
No odien al escritor 
Por ser tan ley
Y si t&uacute; mejor te crees
Es porque eres muy gay

Desleal
El escritor ideal
Desleal
Infecci&oacute;n vaginal

Comenc&eacute; a escribir poes&iacute;a
A la edad de dos
Todos me idolatraban
Porque de las letras soy un dios
Al colegio renunci&eacute; 
Cuando ten&iacute;a cuatro
Mi intelecto retrasaban
Ipso facto
A los seis ya ten&iacute;a 
Mi novela publicada
Las editoras se ofrec&iacute;an
Con una mamada

Desleal, escritor ideal
Desleal
Apruebo el sexo oral
Desleal, s&iacute;, s&iacute;, s&iacute;
Desleal 
Bueno en Derecho Penal
Desleal
Siempre en el mismo canal

Un grito quiero mandar
A mis perros de la p&aacute;gina
De loscuentos.net
A esta p&aacute;gina web 
Yo voy a representar
A mis perras escritoras
Por ox&iacute;moron que sea
Les digo ya escupan la oblea
La boca es 
Para hacer la tarea

Desleal 
El escritor ideal
Desleal, s&iacute;, s&iacute;, s&iacute;
Desleal
Nada aqu&iacute; es frugal
Desleal
En posici&oacute;n fetal

Con una copita de vino
Por las noches yo escribo
Mientras haces croch&eacute;
Lo mejor yo ya invent&eacute;
Mis rimas son irreverentes
Mi prosa es candente
No vivo en la bohemia
Ni fumo marihuana
Mas por cogerme a tu madre
Me creci&oacute; una hernia

Desleal, ya se acerca el final [Oh =(]

Ahora es tiempo que los deje
Con mi rap en el coraz&oacute;n
Nunca olviden mi canci&oacute;n
Y ll&eacute;venla en la mente
Comprendes
Entiendes
No me la tientes
Llevas mi salsa de hombre
En los dientes

Demencial
Letal
Viral 
Y Rectal
Banal
Mineral
Y no olvides Genial
De fama mundial
El hombre es Desleal

As&iacute; que ya lo sabes
Grita con voz gutural
“&Eacute;l es Desleal, el escritor ideal”

Word.









]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-12-09</dc:date>
			<pubDate>Thu, 09 Dec 2004 04:03:57 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Primer Cuadro de &quot;La Taberna y el Culo&quot;]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/738/73809/</link>
			<description><![CDATA[LA TABERNA Y EL CULO (Tentativo)


Un acto en cuatro cuadros.

PERSONAJES:

El Pianista.

Predicador 1.

Predicador 2.

Predicadora.

Los Ayudantes (Di&aacute;conos y diaconisas).

Los que dan su Testimonio.

El p&uacute;blico.

Dos voces en el aire.

La voz femenina que recita la oraci&oacute;n final. (opcional)

[Indicaciones de escenario, iluminaci&oacute;n y generales omitidas en esta copia]

PRIMER CUADRO

La luz est&aacute; sobre el estante del micr&oacute;fono adornado con una paloma en pleno vuelo desde el principio. Desde siempre.

[Indicaciones para los Ayudantes, el P&uacute;blico, el Pianista y el Predicador 2 y Predicadora omitidas en esta copia]

El Predicador 1 se para frente al estante del micr&oacute;fono, mientras los otros dos toman asiento, el uno junto al otro. Cuchichean entre ellos mientras el Predicador 1 coloca su Biblia en el estante, la abre y se dirige al p&uacute;blico, con una enorme sonrisa que parece violarle la cara.

Predicador 1:

&iexcl;Bienvenidos al Show!

(El p&uacute;blico r&iacute;e)

Predicador 1:

Hermanos, nuevamente el Se&ntilde;or nos ha reunido en su casa, as&iacute; que comencemos d&aacute;ndole un aplauso grande, que es &Eacute;l quien todo se lo merece. Un aplauso fuerte por favor.

(El p&uacute;blico aplaude)

Predicador 1:

Con mucha alegr&iacute;a les cuento que ha sido una muy buena semana. Hemos ganado muchas almas para la Gloria y la Honra del Se&ntilde;or. Hemos andado en Tacastillo y all&aacute; en Sodomalapa salvando almas. Tuvimos una muy buena, una muy buena recepci&oacute;n por all&aacute;; la gente fue muy receptiva con nosotros; se ve que estaban muy sedientos de Vida, de la Palabra de Dios, muy hambrientos de la Palabra de Dios, y la Biblia dice que salvos son aquellos que tienen hambre y sed de la Palabra. (Alguien en el p&uacute;blico grita: &iexcl;Am&eacute;n!) As&iacute; que venimos muy contentos, ahora al final de esta semana, muy bendecidos. Un fuerte aplauso para el Se&ntilde;or. Aplauda a su Se&ntilde;or.

(El p&uacute;blico aplaude) 

Predicador 1:

Pero desgraciadamente no s&oacute;lo hay buenas noticias. Vea que el diablo nunca descansa. Ha llegado a mi atenci&oacute;n que se han hecho pleitos entre las personas que venden los asientos all&aacute; afuera, cosa que nosotros jam&aacute;s hemos aprobado. Mamitas, d&eacute;jenme decirles que esto se acab&oacute;. (El p&uacute;blico aplaude satisfecho) D&eacute;jenme decirles que ya estuvo. Ahora en adelante, las puertas se abren a las cinco de la tarde y s&oacute;lo su trasero reserva el asiento. (El p&uacute;blico vuelve a aplaudir con satisfacci&oacute;n) Decomisaremos objetos colocados con este objetivo. Voy a estar pendiente. Habr&aacute; seguridad, especialmente de la de mi Comandante. (se&ntilde;ala hacia arriba y el p&uacute;blico aplaude en reacci&oacute;n) No dejen objetos suyos en los asientos para reservarlos porque estos ser&aacute;n decomisados. Carteras, peinetas, diademas, panderetas, sombreros... velos... tel&eacute;fonos celulares... la suegra... (Estalla nuevamente la risa del p&uacute;blico) Cualquier chunche que quiera dejar ah&iacute;, ya no lo va a encontrar pap&aacute;. Mejor si&eacute;ntese y qu&eacute;dese ah&iacute;; no ande dando vueltas. De ah&iacute; la gente acomodada verd&aacute;, que gastaba ese dinero en comprar asiento, mejor p&oacute;ngamelo en la ofrenda hombre; en el diezmo del pastor... &iexcl;Digo, del Se&ntilde;or! (La risa del p&uacute;blico le sigue al comentario) Pero ya no siga. Aqu&iacute; ve, &eacute;ste es mi asiento: &iexcl;Tu abuela! (M&aacute;s risas, seguidas de un tono muy serio) Han colmado mi paciencia. Nuestros asientos no le pertenecen a nadie, m&aacute;s que a Dios, porque la Biblia dice que todo lo que existe bajo el Sol le pertenece a &Eacute;l.

(Aplausos)

Hoy nos acompa&ntilde;an las hermanas del Instituto del punto de la &Iacute;. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n? P&oacute;nganse de pie. A ver, no las vemos. (Al reconocerlas, las se&ntilde;ala) Ah&iacute; est&aacute;n ve, un fuerte aplauso (comienza el aplauso) para nuestras hermanitas del Instituto del punto de la &Iacute; que nos acompa&ntilde;an esta tarde. Muchas gracias por estar con nosotros. Muchas gracias. 

(Cesa el aplauso)

Tambi&eacute;n mis hermanos, quiero anunciarles que aqu&iacute; les tenemos su m&uacute;sica. Aqu&iacute; est&aacute;n sus alabanzas para que las pueda escuchar en su casa o en su carro para tener m&aacute;s cerca la presencia del Se&ntilde;or en su tiempo libre. Tan linda que es la m&uacute;sica para el Se&ntilde;or, esas alabanzas que tanto le gusta cantar con nosotros. En vez de escuchar esos merengues esos salsones. (la gracia de los movimientos de mofa de baile causa la risa del p&uacute;blico) Y recuerde, diga NO a la pirater&iacute;a. Ya sabemos de hermanos que han reproducido los CD’s y los casetes para venderlos a dos d&oacute;lares despu&eacute;s. S&oacute;lo recuerde que lo barato sale caro, y pueden da&ntilde;ar sus equipos; adem&aacute;s que da&ntilde;an a la casa del Se&ntilde;or ya que usted sabe que esos fondos son utilizados para ganar almas para la Gloria y la Honra del Se&ntilde;or. Tambi&eacute;n tenemos agendas para los se&ntilde;ores trabajadores. Las agendas traen una cita b&iacute;blica muy bonita para que usted lea cada d&iacute;a; est&aacute;n muy muy bonitas, tambi&eacute;n hacen un buen regalo. Tambi&eacute;n est&aacute;n las recetas culinarias elaboradas por nuestras hermanitas de la cocina, que son comidas muy ricas; tambi&eacute;n las puede comprar aqu&iacute;.
(Una pausa. Silencio. Cambia el tono, al de una s&uacute;plica.)
Bueno hermanos, ha llegado un momento muy importante para el Se&ntilde;or. 
(Una pausa. Silencio.)
Hay que dar un poco, un poco de vuelta por todo lo que &Eacute;l nos da.
(De la nada surge una tonada de piano muy suave y relajante, simult&aacute;neamente comienzan a movilizarse los Asistentes de la misma forma mecanizada, con canastillas en las manos, recolectando dinero entre el p&uacute;blico. Todos contribuyen. El discurso no se detiene.)
No demos con pesar, Dios ama al dador alegre.
(Una pausa, la actividad de los Asistentes contin&uacute;a, la m&uacute;sica se mantiene siempre)
Sin tristeza.
(Una pausa)

Una Voz en el aire:

&iexcl;Ay! &iexcl;Arr&aacute;ncame esta pena Se&ntilde;or!

Predicador 1:

Sin tristeza por desprenderse de lo pasajero.
(Una pausa)
Jugu&eacute;monosla.
(Una pausa)
Invierta en Dios.
(Una pausa)

Otra Voz en el aire:

&iexcl;V&eacute;ndeme una parcelita en el cielo!

Predicador 1:

Todos segaremos.
(Una pausa)

Una Voz en el aire:

&iexcl;V&eacute;ndame un alma pura! &iexcl;V&eacute;ndame! &iexcl;Le compro una buena vida! &iquest;Que no ve que ya no aguantamos tanta miseria?

Predicador 1:

Cante conmigo.
(La m&uacute;sica acompa&ntilde;a a la melod&iacute;a)
Bueno es el Se&ntilde;or,
Es el sue&ntilde;o del mundo.
Bueno es conmigo,
Me ha tra&iacute;do,
Me ha salvado,
Contento estoy,
De poder devolver,
Un poco de tanto bien.

Cante al Se&ntilde;or.

Bueno es el Se&ntilde;or,
Es el sue&ntilde;o del mundo.

Gracias Se&ntilde;or,
Por cuidar a tu oveja,
Bendito sos;
Me olvid&eacute; de mis penas.
Gracias Se&ntilde;or,
Bendito sos.
(La m&uacute;sica continua empapando el fondo)

Dios les bendiga. El Se&ntilde;or no se olvida de aquellos que lo recuerdan. Un aplauso al Se&ntilde;or. &iexcl;Un Aplauso Grande! (Comienza el aplauso que se mantiene hasta el final) &iexcl;Porque grande es Su Misericordia! &iexcl;Porque nos ha tra&iacute;do! &iexcl;Porque somos dadores alegres! &iexcl;Aleluya! &iexcl;Alabado sea!

(Contin&uacute;an los aplausos)

FIN DEL PRIMER CUADRO
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-12-13</dc:date>
			<pubDate>Mon, 13 Dec 2004 02:00:50 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Jaikuyando]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/740/74015/</link>
			<description><![CDATA[Jaikuyando



La Verdad

Todo es mentira,
Por eso la nariz no
Deja de crecer.

El Consejo

Oiga compadre,
Construya pir&aacute;mides
Cuando est&eacute; triste.

Queja Ling&uuml;&iacute;stica

Un dos tres seis diez.
Tan no monos&iacute;labo
Es el espa&ntilde;ol.

Este es mi haiku

Este es mi haiku.
Como ya lo puedes ver
No es muy bueno.

El Ocho

Es solitario
Ese n&uacute;mero ocho;
No tiene final.

El Sue&ntilde;o

Si me duermo yo,
Por suficiente tiempo,
Quiz&aacute; despierte.

Te quiero

Te quiero porque,
Adem&aacute;s de bonita,
Me besas los pies.

El Condimento

Dulce dulce sal,
Haz agria mi comida.
&Aacute;cida vida.

Los lobos

Au au au auu –uu
Au -ullando van lobos
En mi coraz&oacute;n.

Adaptaci&oacute;n del viejo adagio del internet a haiku

Now don’t go down there.
Every time you masturbate
God kills a kitten

Jaikuyando

Voy jaikuyando,
Vacua tentaci&oacute;n alien.
No soy oriental.

Canto Alegre

Por si acaso no
Acaso no nos vemos:
Te canto feliz.

La Coma

Cay&oacute; en un coma
Sus vegetales para
So&ntilde;ar por siempre.

La Raz&oacute;n

Cuando lo dijo
Ella lo dijo mejor:
“&iquest;Por qu&eacute; sos as&iacute;?”

La Familia

El Hijo de Dios,
El Sobrino del Diablo,
Hermano Tuyo.



]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-12-14</dc:date>
			<pubDate>Tue, 14 Dec 2004 02:20:15 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Cuento Prohibido]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/742/74259/</link>
			<description><![CDATA[
A partir de este momento que postrime al anterior, canto y se da paso al fuerte terremoto. Todas las criaturas maravillosas que habitan la regi&oacute;n entran en reconocimiento de lo que acontece y reaccionan en consonancia a su constante acechanza de mantenerse fijadamente en su estado actual, con la tozudez que las caracteriza; pero fracasan. Act&uacute;o el milagro.

De dentro de nuestro Coraz&oacute;n va arrancando, arrastrando y arrollando las placas a su paso nuestra Hija Negra -Drag&oacute;n de Muerte-.

Todo contin&uacute;a en tremor y comienza a divisarse la curvatura espl&eacute;ndida del Drag&oacute;n de Muerte. Se eleva, ampliando la dimensi&oacute;n del cr&aacute;ter profundo que deja hasta aquella de su propia circunferencia.

Una lluvia de tierra se desprende de su volumen, form&aacute;ndose la espesa nube marr&oacute;n que se esparce por toda la superficie, asfixiando a las criaturas que se salvaron de la impulsi&oacute;n de nuestra Hija Negra, que sigue ascendiendo, atravesando el firmamento, abandonando los confines de la b&oacute;veda, adentr&aacute;ndose en la profundidad y el fr&iacute;o del contenedor-vac&iacute;o, alcanzando la posici&oacute;n de Equilibrio con el v&iacute;nculo de nuestro Coraz&oacute;n, aline&aacute;ndose con el magn&iacute;fico efecto luminoso de nuestro Hijo Blanco -Drag&oacute;n Blanco-. De tal forma todo he concebido.

Afortunadamente, no hubo Hombre que presenciare este momento. Ninguno hubo de observarlo y crear registro de lo que ha acontecido. No hay Hombre que lo sepa y tenga entonces la facultad de racionalizarlo y transmitirlo, luego de este proceso, a sus Hermanos, para quienes debe ser esto por siempre un secreto.
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2004-12-15</dc:date>
			<pubDate>Wed, 15 Dec 2004 01:38:10 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[1+2]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/811/81187/</link>
			<description><![CDATA[1

Ectyu&uacute;u

Ectyu&uacute;u

Emni &aacute;ctchi&oacute;
Acchu&uacute;u

Dudi dudi dudi dudi dudi dudi du
Llu g&uuml;&eacute;

Imn ni pi qui
Togashi f&eacute;
Osh gota f&eacute; chz&eacute;

Ectyu&uacute;u

No-o si&iacute;
Amni&iacute; i&iacute; acshi&oacute;

O-oni se t&uacute; nam&oacute;
Acantsci&oacute; N&ouml;o f&aacute;
Ayaty&uacute;

Ectyu&uacute;u

Loc ka eu m&uacute;
Ene izzi tesa&iacute;
Caa-a mi na m&iacute;
Prensi na m&iacute; 
En s&eacute; chz&aacute; urrst&aacute;
Szao n&aacute; stara m&uacute;ssh

Poc ka – Ko biftar oggst&aacute;
Poc ka – tare icu&aacute;
Poc ka – So-re t&aacute;
Poc ka – Salvi n&iacute; valvi n&iacute;

Twin win - Ectyu&uacute;u
Twin win - Acchu&uacute;u
Twin win - Acchu&uacute;u
Twin win – Ectyu&uacute;u
&Uuml;&uacute;u

Ogg star 
Shagn&uacute;

Ev bien

Gyar ctu&aacute; ty&uacute;
O formel&iacute; ct&aacute; fj&uacute;
Lan solei tr&uacute;re g&aacute;
Emi tzai 
Yerke suplesai
Ifori Gentihl

Estr&eacute; bien

Ectyu&uacute;u

Ectyu&uacute;u


2

Yo ego no

Yo sattal&oacute;n
Yu sol&oacute;n
Yu sai
Yu  s&aacute;ttalon fai
Yu sofai
Yo soi Yo saf&aacute; no
Yo sol&oacute;n
Yu soi Yu saisal&oacute;n
Yu saisal&oacute;n
Yu so-o-o
Yu s&aacute;ttalon fai
Yo son lai
Yu so
Yu sai lon f&aacute;
Yu so lai
Yo so
Yo so fal&oacute;n non
Yo solai
Yu sai
Yo so-o-o

Yu saino lon f&aacute; no lon non saifal&oacute;n sail&oacute;n fal&oacute;n saif&aacute; fasai s&aacute;ttalon fasailon lon nonsai nosai fal&oacute;n lai sai faaaaaaaaaffffsaiffffa&aacute;
Iyo-oo noo ego no
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-01-23</dc:date>
			<pubDate>Sun, 23 Jan 2005 01:24:30 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[As&iacute; Son las Reses]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/819/81915/</link>
			<description><![CDATA[(o, Status Quo)


Todo lo tuyo tiene que ser tan deseable
Todo lo tuyo tiene que ser tan deseable
Todo lo tuyo tiene que ser tan deseable
Todo lo tuyo tiene que ser tan deseable
Ahora ya nada puede ser mejor
Y ahora ya nada puede ser mejor
&iquest;C&oacute;mo me olvido de tu amor?
&iquest;C&oacute;mo me olvido de tu amor?

Despojado de tus sue&ntilde;os que son mis sue&ntilde;os
Hiciste de mis sue&ntilde;os lo que son tus sue&ntilde;os
Y es que t&uacute; naciste para destruirme
Es que t&uacute; naciste para destruirme
Pero me estoy haciendo m&aacute;s fuerte
Me estoy haciendo m&aacute;s fuerte
Cada minuto

El tiempo se tiene que estar acabando
El tiempo se tiene que estar acabando
El tiempo se tiene que estar acabando
El tiempo se tiene que estar acabando
Para ti

Como a este punto terminamos llegando
Con vida y consciente me est&aacute;s enterrando
Dar&iacute;a lo que fuera por verte en verde
Te&ntilde;ida de esperanza quisiera verte
Mi propia alma se encarga de eludirme
Alien&aacute;ndose de m&iacute; se encarga de eludirme
Ya de todo el mundo no nos sentimos due&ntilde;os
Ya de nuestras palabras no somos due&ntilde;os
&iquest;C&oacute;mo me olvido de tu terror?
&iquest;C&oacute;mo me destierro de tu dolor?
Desde hace mucho se ausent&oacute; mi calor
Sin m&aacute;s ni menos perdiste tu color
Y yo no s&eacute; por qu&eacute; tengo que ser tan amable
Y yo no s&eacute; por qu&eacute; tengo que ser tan amable
Y yo no s&eacute; por qu&eacute; tengo que ser tan amable
Y yo no s&eacute; por qu&eacute; tengo que ser tan amable

]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-01-27</dc:date>
			<pubDate>Thu, 27 Jan 2005 01:05:32 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[E l  P a c i e n t e]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/852/85271/</link>
			<description><![CDATA[E L  P A C I E N T E 


Aunque no pudo escribir sobre ello como lo plane&oacute;, Matzo nunca olvidar&aacute; el d&iacute;a en que decidi&oacute; salir a caminar sosteniendo un coj&iacute;n de su sof&aacute;. El coj&iacute;n era sencillo, de color p&uacute;rpura y satisfactoriamente rellenado de algod&oacute;n sint&eacute;tico, parte de un juego de sala modesto pero atractivo. Quer&iacute;a mostrarle su coj&iacute;n al mundo entero, as&iacute; que comenz&oacute; por caminar sin rumbo por los pasillos y placetas de un centro comercial.

Al caminar frente a las vitrinas de los establecimientos, se dio cuenta de que las personas observaban la animosidad con la que elevaba muy alto los pies en su caminar orgulloso, exhibiendo su coj&iacute;n como quien presume a su primog&eacute;nito lindo. Decidi&oacute; que iba a escribir un cuento o algo sobre las diferentes reacciones que las personas tuvieran al verlo. “La gente va a pensar que mi coj&iacute;n representa mi alma, o algo as&iacute;”, se dijo, mientras meditaba sobre la forma en la que estructurar&iacute;a su cuento.

Se imaginaba a s&iacute; mismo, figurando su espalda en vaiv&eacute;n frente al firmamento y el coj&iacute;n contra las costillas.

Cuando pas&oacute; entre un grupo de j&oacute;venes, como en c&aacute;mara lenta, dej&oacute; de ver su espalda y, mientras segu&iacute;a caminando, se qued&oacute; viendo a los j&oacute;venes, y ellos dec&iacute;an: “Qu&eacute; coj&iacute;n m&aacute;s corriente...”, y de nuevo regres&oacute; la atenci&oacute;n a su espalda, que se ve&iacute;a como una silueta por el contraste del sol hacia el que avanzaba.

Luego, junto a una fuente que adornaba el centro comercial, se dio cuenta de que un grupo de amigas, adolescentes como &eacute;l, lo ve&iacute;an extra&ntilde;adas. Ellas dijeron: “Ese coj&iacute;n est&aacute; muy sucio... &iquest;C&oacute;mo le va a hacer?” Definitivamente era algo que ten&iacute;a que incluir en su cuento. “Es un mundo en el que tenemos que esconder nuestra sucia alma, va a pensar la gente que simboliza esto”, se dijo, reflexionando sobre las posibles, acertadas o no, conclusiones que las personas derivar&iacute;an de las im&aacute;genes que plasmar&iacute;a en su cuento, y que estaba viendo en ese momento.

Despu&eacute;s se encontr&oacute; con un grupo de personas mayores que &eacute;l, aunque todav&iacute;a con posibilidad de ser consideradas j&oacute;venes. Interrumpieron la conversaci&oacute;n que ten&iacute;an, dos a un lado del pasillo, el otro recostado en la vitrina frente a ellos, para observarlo caminar entre sus alientos. Mientras los dejaba atr&aacute;s, ellos dijeron: “Yo tengo uno como &eacute;se en mi casa, pero m&aacute;s grande”. &Eacute;l se dijo: “No s&eacute; qu&eacute; va a pensar la gente que significa eso”, y continu&oacute; su andar, con el coj&iacute;n en brazos.

Finalmente, al salir a una placeta fuertemente iluminada, lo alcanz&oacute; un muchacho que podr&iacute;a tener uno o dos a&ntilde;os menos que &eacute;l. Parec&iacute;a tener el cabello con canas. Su ropa se ve&iacute;a vieja y su cara tambi&eacute;n. Todo parec&iacute;a indicar que era un vagabundo, pero &eacute;l no tuvo esta reflexi&oacute;n en este momento, ni nunca.

Si no tuvo espacio de reflexiones de cualquier &iacute;ndole fue porque su atenci&oacute;n se hab&iacute;a saturado al ver que el muchacho tambi&eacute;n sosten&iacute;a un coj&iacute;n. El coj&iacute;n del muchacho era peque&ntilde;o, como un cuarto del tama&ntilde;o del suyo. Era gris y con unos patrones decorativos de rayas y rombos. Sin mediar palabra, el muchacho se le puso frente, deteniendo la marcha que no se hab&iacute;a interrumpido desde que se baj&oacute; del auto. El muchacho a se&ntilde;as le indic&oacute; que le diera su coj&iacute;n, y &eacute;l obedeci&oacute;. El muchacho le dio el suyo, y concluido el mudo intercambio, el muchacho desapareci&oacute; bajando las gradas al parqueo subterr&aacute;neo.

No pod&iacute;a moverse. No pod&iacute;a hablar. No sab&iacute;a precisamente lo que acababa de suceder. Recobr&oacute; su compostura y continu&oacute; su camino, ahora cargando el coj&iacute;n del muchacho.

Lleg&oacute; a la plaza principal del centro comercial, donde se encontraban congruentes todos los pasillos y elevadores. Por eso eran muchas las personas que transitaban en distintas direcciones, dando pasos acelerados pero cuidadosos para no chocar con las personas que caminaban en otros sentidos. Al ver a todas esas personas, ignorantes por completo del momento maravilloso que acababa de vivir, se puso a llorar. Lloraba con tanta intensidad que le parec&iacute;a que se le volcaban las v&iacute;sceras. Se sent&iacute;a d&eacute;bil e indefenso, quiz&aacute; porque s&oacute;lo hab&iacute;a llorado as&iacute; cuando acababa de nacer.

“&iquest;Qu&eacute; les pasa?”, balbuce&oacute;. “&iquest;Qu&eacute; no ven lo que acaba de pasarme?”, murmur&oacute;. “&iquest;No se dan cuenta en qu&eacute; se han convertido?”, dijo. “&iquest;Por qu&eacute; permiten esto?”, grit&oacute;, con lo cu&aacute;l se gan&oacute; algunas miradas, unas m&aacute;s duraderas que otras, pero todas regresando finalmente al piso, o los ni&ntilde;os, o a las vitrinas, o a una mujer. El llanto parec&iacute;a devor&aacute;rselo. Era una tristeza profunda, como el abandono de una madre. Segu&iacute;a gritando con la baba corri&eacute;ndole entre los dientes hasta que suficientes personas se dieron cuenta de lo que estaba haciendo. Supo que lo estaban reconociendo por los guardias de seguridad que se acercaron a &eacute;l. No pod&iacute;a escuchar lo que le dec&iacute;an; lo ensordec&iacute;an sus gritos y su dolor. Trataron de contenerlo, pero su fuerza se hab&iacute;a vuelto descomunal. No tard&oacute; en llegar la polic&iacute;a.





– Ya anda fregando otra vez este viejo chuco.
– S&iacute;. Yo pens&eacute; que ya estaban port&aacute;ndose bien estos vagos, pero siempre sale &eacute;ste fregando a la gente. Dig&aacute;mosle que esta vez s&iacute; nos lo vamos a llevar.
– Ya va a venir el Doctor. &Eacute;l siempre lo asusta y se queda quieto unos d&iacute;as.

Los polic&iacute;as lo ve&iacute;an de lejos, en las afueras del centro comercial. Se hab&iacute;a echado en la cuneta, con la cabeza descansando en un bulto gris raro. Estaba cansado. Hab&iacute;a caminado toda la ma&ntilde;ana, en ayunas. Ten&iacute;a ojeras de polvo. Cuando comenzaba a cerrar los ojos, se levant&oacute; del espanto al ver esos zapatos negros lustrados que tan bien conoc&iacute;a, debati&eacute;ndose con la bata blanca inmaculada del Doctor. Tom&oacute; su bulto y sali&oacute; corriendo, sin despegarle la vista espeluznada. Fue por eso que no vio a los polic&iacute;as que lo interceptaron en su carrera.

– &iquest;Ad&oacute;nde vas? &iquest;Que no te cae bien el Doctor?
– &iexcl;Su&eacute;ltenme! – Les rogaba.

Con energ&iacute;a de a saber d&oacute;nde forcejeaba con los polic&iacute;as, in&uacute;tilmente. El Doctor lleg&oacute; hasta ellos y les pregunt&oacute;: “&iquest;Qu&eacute; hizo ahora?”

– Lo de siempre. Se pone a molestar a las gentes y a los cipotes.
– Dicen que le arrebat&oacute; uno a una se&ntilde;ora y le empez&oacute; a decir cosas y a la se&ntilde;ora casi le agarra ataque. Pens&oacute; que le iba a robar al ni&ntilde;o.

“&iquest;Es cierto?”, le pregunt&oacute; el Doctor, entre la risa. “&iexcl;Yo no le iba a hacer nada! &iexcl;S&oacute;lo lo quer&iacute;a salvar!”

Continu&oacute; luchando con los polic&iacute;as hasta que el Doctor sac&oacute; una jeringa de su malet&iacute;n. “Ah, &iquest;verdad? &iquest;Verdad que no quer&eacute;s inyecci&oacute;n otra vez?”, le dijo el Doctor, entre la risa. Se calm&oacute; con la respiraci&oacute;n de motor y baba, y la vista fija en la aguja. “No te est&aacute;s portando bien... &iquest;Quer&eacute;s que te quiten tu coj&iacute;n?” A la sola menci&oacute;n de su coj&iacute;n, se le desorbitaron los ojos y afil&oacute; los dientes. Sin duda era una amenaza que no pretend&iacute;an cumplir. Recordaban muy bien c&oacute;mo se comi&oacute; el ojo de un polic&iacute;a cuando intent&oacute; quit&aacute;rselo. “Vaya pues, entonces ya basta de estar molestando a la gente. Mira que somos buenos en dejarte aqu&iacute; y no llevarte otra vez. Te hemos dejado aqu&iacute; tantos a&ntilde;os ya. Pero est&aacute; bueno, quedate aqu&iacute;; pero, por favor, dej&aacute; de molestar a la gente. S&oacute;lo vienen a comprar, no a que los salv&eacute;s. Ellos no quieren ser salvados, entendelo. No se lo merecen”.

Ya m&aacute;s tranquilo, confortado por el tono amigable del Doctor, concluy&oacute; que no habr&iacute;a inyecciones ese d&iacute;a, y que todo el asunto no pasar&iacute;a a mayores si se portaba bien. “Mire doctor, &iquest;sabe que puedo matar a alguien con un golpecito de los nudillos?”, le dijo entusiasmado. “&iquest;En serio? Eso no me lo sab&iacute;a yo, fijate, y eso que soy doctor”, le respondi&oacute; el Doctor, “Ense&ntilde;ame c&oacute;mo le hac&eacute;s”, confiado de la imposibilidad de matar a una persona con un golpecito con los nudillos.

El polvo sal&iacute;a flotando de su barba canosa mientras se la rascaba. Eso le dio risa a uno de los polic&iacute;as. “Acu&eacute;stese”, le indic&oacute; al Doctor, que le sigui&oacute; el juego. “Vaya, &iquest;y ahora?” Se agach&oacute; junto al Doctor y dijo: “Ahora se pone la mano as&iacute;, como que si se va a tocar una puerta para que la abran, y con los nudillos se le da a la persona en este huesito m&aacute;s abajo del ombligo... As&iacute;.”

“Ay...”, se quej&oacute; quedito el Doctor, al que se le trabaron los ojos y qued&oacute; la lengua extendida en la quijada. Vio a los polic&iacute;as como un ni&ntilde;o que reci&eacute;n rompi&oacute; la cer&aacute;mica favorita de su mam&aacute;. Travieso. Ellos le dijeron que agarrara su coj&iacute;n y se lo llevaron. Ya no sali&oacute; de la c&aacute;rcel Matzo.
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-02-12</dc:date>
			<pubDate>Sat, 12 Feb 2005 05:24:05 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Maneras de esperar/Maneras de olvidar]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/888/88867/</link>
			<description><![CDATA[ 
(o, Solidus)



Maneras de esperar



que me enferm&aacute;s tanto
porque te adoro tan
to

do lo que me rodea aqu&iacute;
lo dejo atr&aacute;s por
ti

teres nobles somos
que nos negamos a descubrir
el fin

el fi-iii&iacute;-iii&iacute;-
in

fier

no tengo al
ma
dre

naje de todo

as&iacute; que esper&aacute;
por los buenos tiem
posiblemente vuel:
vanidad comparti
danos esperan
zapatazos crueles de
siluci&oacute;n eter

nada



Maneras de olvidar



as&iacute; que desprend&eacute; del secreto
todo extracto reticente que pod&aacute;s salvar

y porque te ten&eacute;s que dar cuento
que de ninguna otra forma va a regresar

yo s&eacute;
que el tiempo
no sabe iguelto
sin esa presencia tan esencial

pero
hay que ver:
es lo mismeto
siempre estar&aacute; para ti lo banal

los buenos tiempos nunca vuelveto
entonces por eso:

a su lugar lo ataviqueto
mientras hu&iacute;s

no, no,
gracias,
no gracieto

lo mejor
es que
est&eacute;s soleto
cuando sufr&iacute;s

libre/solo:
esperando/olvidando:
sinonimeto
el libreto del tiempeto
ha pagadeto
con un che



que me enferm&aacute;s tanto
porque te adoro tan
teto



]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-02-28</dc:date>
			<pubDate>Mon, 28 Feb 2005 03:43:14 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Lo que usted le hizo a mis vergas]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/100/100987/</link>
			<description><![CDATA[
1.

La primera vez que me toc&oacute;: &iexcl;qu&eacute; delicia tremenda!: &iexcl;qu&eacute; thriller!: &iexcl;elevaci&oacute;n anat&oacute;mica!: &iexcl;qu&eacute; correntazo qu&iacute;mico!: &iexcl;chispas y calor subsumiendo escalofr&iacute;os m&iacute;os!

Y no tuvo verg&uuml;enza: exquisita diab&oacute;lica descristiana desverg&uuml;enza: &iexcl;tan refrescante!: &iexcl;tan inusitado!

Deseaba de usted: sus manos semi&aacute;speras recorriendo hombros m&iacute;os: mejillas m&iacute;as: cuello m&iacute;o: disimulando: no tan desvergonzada a&uacute;n: pens&aacute;ndolo sin embargo: recorriendo pecho m&iacute;o: abdomen m&iacute;o: muslos m&iacute;os: pasando de largo lo que los dos quer&iacute;amos: piernas m&iacute;as.

No pod&iacute;a esperar: me estaba muriendo porque se atreviera: el cuerpo no puede mentir: no casualmente p&uacute;seme ropa interior holgada: revelaci&oacute;n: tienda de campa&ntilde;a en mis calzoncillos: madera ma&ntilde;anera de tarde: longaniza tiesa bajo algod&oacute;n sint&eacute;tico: invitaci&oacute;n descarada m&iacute;a.

Y entonces: finalmente: al fin: lo hizo: tir&oacute; al viento su instrucci&oacute;n cat&oacute;lica: acto de volici&oacute;n no primerizo: por lo que ya no aguantaba yo: aventurando manos suyas debajo de la &uacute;nica tela sobre m&iacute;: gemido m&iacute;o de alegr&iacute;a: determinada asi&oacute; verga m&iacute;a.

Y yo todav&iacute;a haci&eacute;ndome que me quedaba dormido: usted a&uacute;n bajo la excusa del masaje adormecedor: igual de imp&iacute;os.

Luego un conato de escr&uacute;pulo: que si no abusaba mucho: que no pues que no: hasta se lo dije a tenor inequ&iacute;voco: es verga suya.

2.

Y me la vol&oacute;, y me la chup&oacute;, y cogimos. Y sigui&oacute; chupando y tocando y cogiendo y continuamos por los d&iacute;as. No lo voy a preciosismar, porque nada de potencial est&eacute;tico tienen las groser&iacute;as que hicimos. Entre tanta cogez&oacute;n no hab&iacute;a encontrado tiempo para otra cosa. Por eso se sum&oacute; el tiempo a tanto tiempo de no escribir nada. Pero ahora que se ha ido por unos d&iacute;as voy a escribir y voy a escribir sobre usted.

Sobre ayer, que por m&aacute;s que se esforz&oacute;, m&aacute;s que escupi&oacute;, masturb&oacute; y mam&oacute;, no pude lograr la evasiva erecci&oacute;n. Me preocup&oacute; mi impotencia. Allah sabe nada m&aacute;s, c&oacute;mo me cost&oacute; lograrla a efecto de intenso auto-abuso on&aacute;nico, sudando todas las piernas, estres&aacute;ndome la espalda baja, que se me parara otra vez. 

Fue dem&aacute;s. Con que me la tocara ya se me estaba aguadando otra vez. Ten&iacute;a que ser mi mano la que me mantuviera erecto –s&oacute;lo mi mano me conoce tan bien como para saber c&oacute;mo complacerme–, trat&eacute; de darle instrucciones, pero fue en vano. La bes&eacute; pensando que eso iba a ayudarme. As&iacute; hasta que orgasmi&eacute;, mediocremente, como si no hubiera podido haberlo hecho mejor en una sesi&oacute;n solitaria. Era usted una minusvalidez.

Sus mamadas ya no se sienten igual. Su co&ntilde;o intensamente humedecido me asquea. S&oacute;lo le met&iacute; tres dedos por l&aacute;stima. Trataba de pensar en otra cosa mientras despreciaba con mis sensibles yemas dactilares sus adentros. Ni a cog&eacute;rmela me atrev&iacute;. S&oacute;lo disfrutaba yo, por un rato, de deslizar los dedos, lubricados por usted, por su imp&uacute;bica abertura anal; mas la emoci&oacute;n r&aacute;pido disip&aacute;base; m&aacute;s sabiendo que no iba a dejarse si introduc&iacute;a uno, o dos. 

Tuvo que masturbarse usando mi pelvis para poder orgasmiar. Y no se daba cuenta. De nada. Me la ha chupado tanto que mi verga ha perdido sensibilidad. Ya no me puede hacer acabar. Qu&eacute; r&aacute;pido pas&oacute; todo. Todo. Su tacto me puede estimular al principio, pero no me dura m&aacute;s de media hora. Imposible. Si le permito que org&aacute;smie es por orgullo masculino. Y lo peor es que quiz&aacute; se est&eacute; enamorando de m&iacute; y de mis geniales y gentiles besos. Hoy, solo, he logrado acabar dos veces, sin esfuerzo alguno, en cuesti&oacute;n de minutos, usando ilustraciones lolikon incestuosas, entre otras cosas. 

&iquest;Me voy a aburrir as&iacute; de r&aacute;pido de mi esposa? &iquest;Voy a poderle ser fiel? &iquest;Soy un hombre de verdad? &iquest;Voy a violar a mis hijas? &iquest;Har&iacute;a bien con morir solo?

Quiz&aacute; s&oacute;lo me he estado masturbando demasiado. Quiz&aacute; me he vuelto demasiado perverso. 

Aprended pues una lecci&oacute;n: aquellos que no pertenecen a este desvar&iacute;o, mas s&iacute; al de aqu&eacute;l que es el de la vida, que es sexo, que Dios no aprueba. 


]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-04-21</dc:date>
			<pubDate>Thu, 21 Apr 2005 02:48:36 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Otro fin del universo]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/106/106649/</link>
			<description><![CDATA[caminaba el camino y de pronto estaba ah&iacute;
&aacute;ngeles despiertos aleteaban detr&aacute;s
se acerc&oacute; cauteloso dios y esto me dijo:

&iquest;vamos juntos a subir esa monta&ntilde;a?
la que tiene el gran &aacute;rbol en su cenit
&iquest;me acompa&ntilde;as?

s&iacute; le dije y de la mano me tomaba
arduo el camino hasta el pin&aacute;culo
los &aacute;ngeles saludaban aut&oacute;matas

en &uacute;ltima mirada los vi en concili&aacute;bulo
tambi&eacute;n dios los vio y preocupado lo not&eacute;
sonri&oacute; una sonrisa suspirada y me dijo:

est&aacute;n curiosos por ti el primero en subir
anda corre que te gano la carrera
el primero en llegar es el campe&oacute;n

corrimos la carrera alegres de hacerlo
el gran &aacute;rbol emerg&iacute;a del horizonte monta&ntilde;esco
grueso el tronco tapaba el cielo ad l&iacute;bitum

le gan&eacute; a dios s&oacute;lo por poquit&iacute;simo
jadeantes descansamos sobre las ra&iacute;ces
volvi&eacute;ndose iridiscente dios me habl&oacute;:

este &aacute;rbol es lo m&aacute;s grande que existe
la monta&ntilde;a es lo m&aacute;s alto que hay
desde aqu&iacute; todo se ve &iquest;lo ves?

sin decir m&aacute;s se puso de pie y me gui&oacute;
despu&eacute;s de un rato circundamos el tronco
jam&aacute;s yo vi algo semejante y nunca m&aacute;s lo har&eacute;

todas las ciudades de todas las especies
cada ser habido y por haber
todo pensamiento pensado sin excepci&oacute;n

las infinitas sensaciones mariposearon en mi mente
convulsas ideas im&aacute;genes y sonidos me marearon
no pod&iacute;a ya mantenerme de pie
ya no soportaba porque era demasiado
todo lo que es es ind&oacute;mito para cualquier hombre
aunque cerrara fuerte los ojos no pude dejar de ver
cubrir mis o&iacute;dos fue in&uacute;til en acallar el torrente musical
comprend&iacute; que la mente es un frasco infinito
s&oacute;lo la infinidad puede llenarla pues
aqu&eacute;lla estaba frente a m&iacute; empujando mi mente
genuflexo rogu&eacute; a dios que lo detuviera
que lo callara todo por siempre

y lo hizo


Otro fin del universo

(o, el instrumento)

(o, la excusa)

]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-05-17</dc:date>
			<pubDate>Tue, 17 May 2005 06:36:21 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Ni&ntilde;a Borrosa Pasa Caminando]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/107/107418/</link>
			<description><![CDATA[

Mi persona, sentada en la banca. Se ha tomado un descanso en el parque. Est&aacute; contenta de vivir.

A unos metros, ni&ntilde;a borrosa pasa caminando. Pasa de largo a arbustos borrosos.

Ni&ntilde;a borrosa se ve muy bonita. Mi persona se entristece por no tenerla.

Despu&eacute;s saca los lentes del estuche y se los pone. 
Ni&ntilde;a ya no tan borrosa. Ni&ntilde;a ya no tan bonita.
Mi persona contenta otra vez.

]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-05-19</dc:date>
			<pubDate>Thu, 19 May 2005 06:22:18 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Una plegaria por pastores evangelistas, en particular por el Hermano Toby]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/111/111133/</link>
			<description><![CDATA[–Inspirada en “Oraci&oacute;n que Ayuda a Bien Condenarse a un Tirano” de
&Aacute;lvaro Men&eacute;ndez Leal


Dios m&iacute;o,
Se&ntilde;or,
Mi Se&ntilde;or,

Yo s&eacute;, con gran plenitud,
que de todos tus hijos, 
-de todos los que pueblan el mundo
y vagan por rumbos lejanos a ti-
aquellos de los que m&aacute;s te arrepientes
son los que afirman tener tu palabra en sus bocas,
ser ungidos de tu aceite divino,
compartir tu benevolencia
y ser brazos de tu salvaci&oacute;n para los desamparados.

S&eacute; que los conoces a todos,
que los conoces muy bien.
Los reconoces por fuera,
por sus suntuosas prendas,
por sus gestos desde&ntilde;antes y altivos,
y por su prole maldita.
Los reconoces por dentro,
por sus almas desgajadas y pushcas,
por sus intenciones manipuladoras y viles,
y por sus perversidades ocultas.

Asimismo s&eacute;,
-m&aacute;s bien, temo-
de tu infinita misericordia,
que se mantiene ignita sin perjuicio particular.
Y por ello me asusta pensar
que cuando uno de estos llegue a ti
con una mirada gacha y humilde,
que nunca conocer&iacute;a en esta tu tierra,
tu coraz&oacute;n inmenso se desparrame en indulgencia.

Se&ntilde;or,
Mi se&ntilde;or, yo, hijo tuyo, te pido,
te ruego e imploro,
no, no, no, no dejes que te seduzcan,
con sus palabras embelesadoras,
y conocimientos de psicolog&iacute;a de masas,
as&iacute; como han seducido a millones,
innumerables e innominados esp&iacute;ritus tristes y necesitados,
que sedientos de ti, encontraron en sus mentiras
copas llenas y m&aacute;s llenas de veneno enga&ntilde;oso de
esperanzas falsas, explotaci&oacute;n econ&oacute;mica y espiritual
Y servidumbre ciega,
reduci&eacute;ndose a reba&ntilde;o in&uacute;til.

Por esto,
Mi Dios Bendito,
te ruego seas justo y duro, y env&iacute;es a uno y cada uno
al claustro infernal correspondiente.

Una gran bendici&oacute;n has vertido,
sobre todo un pueblo, 
al permitir se aprisione a uno de tantos de estos bellacos,
que sin duda es uno de los peores,
capataz y azote de los m&aacute;s d&eacute;biles e ignorantes.

Padre Eterno,
que mi plegaria se funda en tus o&iacute;dos:
permite que el hermano Toby pase encerrado muchos a&ntilde;os,
pagando un infinitesimal, al menos, de tanto mal que ha causado.
Aparta ese absceso espiritual siquiera un momento de sus sufridos.
Aleja de tu fiel pueblo ese amargo c&aacute;liz,
y que sea por un tiempo largo,
porque cuando llegue el infeliz d&iacute;a en que sea liberado
de nuevo a reptar por entre tus hijos,
&iexcl;ay ser&aacute; de ellos!

Mientras tanto, Se&ntilde;or,
cuida a tu pueblo tambi&eacute;n
de su infernal v&aacute;stago, 
que hace lo impensable al superar a su padre
en soberbia, desfachatez, despotismo y venalidad.

Eso s&iacute;, 
Padre Santo,
si he de pedirte algo m&aacute;s,
en cuanto no llegue el d&iacute;a en que los llames 
al cadalso merecido, 
cuida de ellos de cualquier atentado.
No permitas que bala, esquirla o llama homicida los alcance,
porque lo &uacute;ltimo que necesitan tus hijos semovientes enga&ntilde;ados y domados,
es juzgar a estas plagas demon&iacute;acas,
como m&aacute;rtires.

Gracias por escuchar a tu siervo,
Mi Se&ntilde;or.
Am&eacute;n,
Y am&eacute;n.


]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-06-02</dc:date>
			<pubDate>Thu, 02 Jun 2005 06:35:10 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Esto Concluye Nuestra Transacci&oacute;n I-]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/113/113703/</link>
			<description><![CDATA[
(Positivamente est&aacute; oscuro. Polvo, mucho polvo. Descanso entre las ropas. Tent&aacute;culos rascando en silencio; sedientos. En oscuridad que me vela, escucho:)

–Y el buen Sr. Morsa le demostr&oacute; as&iacute; a toda la comarca que no s&oacute;lo era inteligente y bondadoso, sino honesto y honrado. EL FIN.

(...)

–Ya’ijo. Es hora de dormir.

–Papi...

–Buenas noches, hijito lindo.

(La cama cruje). (Se escucha un beso).

–Pero papi, no me quiero dormir. Tengo miedo.

–Ay m’ijito, si no hay nada que temer.

–Como no papi... yo creo que hay un monstruo en el cl&oacute;set.

–Ya’ijo, que esas son bayuncadas. Ah&iacute; s&oacute;lo hay ropa. Sea hombrecito.

(...)

–Ahora s&iacute;: a dormir.

(...)

(Pasos). (El clic del switch de una l&aacute;mpara). (La puerta que se cierra).

(Es hora de comer. Tent&aacute;culos moviliz&aacute;ndose. Humo negr&iacute;simo se esparce, escapa las rendijas del cl&oacute;set y se precipita al piso. La raci&oacute;n vibra sobre la cama.)

–&iquest;Papi?...

(&iexcl;A la garganta!)

(Auxilio ahogado)

(...)





ACTO II:

(La puerta se abre. &Eacute;l ha regresado. Extiendo un tent&aacute;culo enrollado en un malet&iacute;n. Lo abre y oigo su mirada complacida. En oscuridad que me vela, escucho:)

–Esto concluye nuestra TRANSACCI&Oacute;N.

]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-06-12</dc:date>
			<pubDate>Sun, 12 Jun 2005 09:05:20 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El Aprendiz y el Maestro]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/114/114006/</link>
			<description><![CDATA[El aprendiz dese&oacute; danzar hacia el maestro que meditaba en medio de un llano bajo el atardecer. Cuando el aprendiz se top&oacute; con la silueta contrastada por el cielo naranja, de rodillas y desde una distancia prudencial, se dirigi&oacute; al maestro:

“Maestro, &iquest;por qu&eacute; hemos de vivir y morir? Tiempos adversos se avecinan. Ante las interminables vicisitudes del vivir, es imposible no preguntarse qu&eacute; ser&aacute; de m&iacute;. Me he encontrado en un terrible e inllevable momento de debilidad. Crasos errores he cometido. Necesario no es confesarlos de palabra, ofendiendo sus o&iacute;dos y sensibilidad, porque es, pues, el maestro, y todo de m&iacute; sabe de forma pret&eacute;rita y superior. Piensa mis pensamientos antes de siquiera yo haberlos concebido. Ya medita sobre las consecuencias de mis acciones desde que yo apenas me estoy motivando a ellas. Como es de las corrientes e&oacute;licas guiar a la golondrina, y del r&iacute;o desafiar y probar al salm&oacute;n, es suyo corregir e instruir al humilde aprendiz que, avergonzado y triste, se os postra e implora detr&aacute;s. &iexcl;Maestro, he fallado! &iexcl;Maestro, &iquest;qu&eacute; ser&aacute; de m&iacute;?! &iexcl;D&iacute;gamelo!”

El aprendiz recibi&oacute; la perfecci&oacute;n del silencio de ocaso como &uacute;nica respuesta.

“Maestro, responda por favor. S&eacute; que lo he deshonrado. No yo sino su sabidur&iacute;a sabe de d&oacute;nde obtengo el coraje de proyectarle palabras con esta boca truh&aacute;n e indecorosa. Pero no decaigo. Guardo la esperanza de encontrarme dentro de la esfera de su magnanimidad. Ruego no me ignore. &iexcl;Har&eacute; lo que sea! &iquest;Cu&aacute;l es la lecci&oacute;n, maestro? Dir&iacute;jame. Enc&aacute;useme. Cast&iacute;gueme. No me abandone. S&eacute; que lo que hice es motivo justo y apropiado para desterrarme por siempre de su vera. Pero lo necesito. S&oacute;lo en el mundo yo no puedo. Preciso de su consejo y cuidado. Fui en contra de su designio y debo pagar el precio. S&oacute;lo imploro que no se me cobre la alta factura de su desprecio. Maestro...”

El aprendiz por largo rato esper&oacute; una respuesta. Si acaso algo se inmut&oacute; fue &uacute;nicamente el sol que descend&iacute;a sin prisa. La oscuridad galvanizaba el desespero del aprendiz.

“&iquest;As&iacute; van a ser las cosas? Ya veo... &iquest;Sabe algo? Yo no necesito de esto. Me he esforzado, he sudado y he sufrido por hacerlo sentir orgulloso de m&iacute;. He seguido cada una de sus instrucciones, como los engranes del reloj. Todo lo he actuado con perfecta sincronizaci&oacute;n. Luego, vengo yo, y cometo uno, un error. Medit&aacute;ndolo con detenimiento, la verdad, no es un error tan grave, en realidad. No ser&iacute;a salvaje decir que se trata, tan s&oacute;lo, de uno peque&ntilde;o. Maestro, verdaderamente, quien deber&iacute;a sentirse decepcionado soy yo, de su comprensi&oacute;n y perd&oacute;n. Vengo yo ante usted, humillado, con esp&iacute;ritu de reivindicarme, solamente para recibir silencio fr&iacute;o en vez de acogimiento y ense&ntilde;anza. No, &eacute;sa no puede ser la actitud de un aut&eacute;ntico maestro. De un maestro se espera algo mejor. &iquest;Ya no quiere que sea su aprendiz? Est&aacute; bien. No lo necesito. Es el maestro el que necesita del aprendiz. Un maestro sin aprendiz no es maestro; no es nada, como la luna sin sol que reflejar, como la concha sin su perla, como la tierra sin su eje, como la esposa sin su marido, como el libro sin sus p&aacute;ginas, como las palabras sin sus letras, como la cortina sin su hilo, como el tibur&oacute;n sin sus filas de dientes, como la u&ntilde;a cortada de su dedo, como un dios sin creyentes. &iexcl;As&iacute; que no me desterrar&aacute;! &iexcl;Yo me ir&eacute; y nunca me volver&aacute; a ver! Y estar&aacute; solo, ay, &iexcl;tan solo! Ya no habr&aacute; m&aacute;s alguien que inoportune su cena con preguntas sobre la vida, el pan o las palmas. El eco de su meditaci&oacute;n lo ensordecer&aacute; a la locura, que se nutre y aviva de soledad. As&iacute;, adi&oacute;s, maestro. No, no lo es. S&oacute;lo es un viejo solo y curtido. &iexcl;Yo soy el maestro! &iexcl;Yo tengo la sabidur&iacute;a!...”

El aprendiz habr&iacute;a continuado gritando si no fuera porque la luna -que hab&iacute;a ya desplazado al sol, oculto bajo el oc&eacute;ano, y tomado control de la b&oacute;veda del cielo-, ilumin&oacute; su visi&oacute;n y de tal forma cayo en cuenta de que nada hab&iacute;a frente s&iacute; mas una roca.


---

Y: Se sent&oacute; entonces a meditar bajo las estrellas, junto a la roca, y, por vez primera, escuch&oacute; de verdad la canci&oacute;n de los grillos.]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-06-13</dc:date>
			<pubDate>Mon, 13 Jun 2005 20:14:43 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Cuento con el que perd&iacute; en OTRO concurso de loscuentos.net]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/120/120063/</link>
			<description><![CDATA[P&eacute;ndulo


En la casa de &Aacute;ustero se escucha un sonido en el interior del tejado, todos los d&iacute;as. Si uno se encuentra en la habitaci&oacute;n principal de la casa, donde duerme &eacute;l y su esposa, es inevitable dar cuenta del sonido, que se vuelve m&aacute;s intenso y constante a medida uno se va olvidando de &eacute;ste, pero cuando se le presta atenci&oacute;n conciente, entonces se escapa en su propio disimulo.

El sonido puede y es percibido de diversas maneras por distintas personas. Todo depender&aacute; de la persona de quien se trate. Por ejemplo, algunas personas podr&aacute;n escucharlo como un simple martilleo met&aacute;lico. Para otras, se asemeja al desmontar de dientes de un juego de engranaje. Tambi&eacute;n se le ha descrito como el vaiv&eacute;n del p&eacute;ndulo de un reloj muy grande. Existe adem&aacute;s la menos com&uacute;n pero no por ello menos inquietante descripci&oacute;n de un incesante lambisqueo. 

A &Aacute;ustero y a su esposa se les hace dif&iacute;cil quedarse dormidos. Es precisamente cuando comienza a desactivarse la parte del cerebro encargada de la vigilia, y empiezan a hundirse en el fango on&iacute;rico, que el sonido se incrementa, alertado de la falta de alerta, y los despierta rozando el umbral de lo estruendoso.

“Este ruido hijueputa nos va a volver locos”, se dec&iacute;an el uno al otro en el mosquitero del insomnio. “Ma&ntilde;ana desarmo toda esa babosada y saco al demonio que se la pasa haciendo ese ruido”, era la promesa eterna que alzaba con voz reseca &Aacute;ustero. Mantuvo la promesa en el aire por mucho tiempo, porque su pereza era demasiado viscosa, pero un buen d&iacute;a su deseo de so&ntilde;ar fue m&aacute;s pesado, y se arm&oacute; de voluntad y herramientas para averiguar de una vez por todas qu&eacute; era lo que causaba aquel ruido que definitivamente no era creaci&oacute;n de Dios.

Trataron de explicar aquel fen&oacute;meno ac&uacute;stico como la expansi&oacute;n de los materiales de construcci&oacute;n, debido a los cambios de clima. Se pens&oacute; que se trataba de alg&uacute;n roedor que hab&iacute;a logrado hacer colonia en el techo. Creyeron alguna vez que el viento mov&iacute;a las hojas que se hab&iacute;an ido acumulando con el tiempo. Mas no; no se trataba ni de la temperatura, ni de roedores, ni de hojas, ni del viento, ya que fue Dios quien cre&oacute; a todas estas cosas, con su voluntad.

Ya no hab&iacute;a m&aacute;s qu&eacute; hacer, porque donde Dios no quiere ensuciarse la mano, el hombre debe limpiar. &Aacute;ustero, ayud&aacute;ndose de una escalera de cuatro escalones, removi&oacute; los rect&aacute;ngulos de asbesto que conforman el techo, y mientras lo hac&iacute;a, el extra&ntilde;o ruido se incrementaba. Con tres rect&aacute;ngulos fuera de intromisi&oacute;n, ya era posible, con la ayuda de una linterna, obtener un panorama de lo que fuera que se encontrase en el interior del techado.

Salpicaba de amarillo los recodos de cemento y varillas que conformaban el laberinto donde llov&iacute;a polvo transl&uacute;cido. Y s&oacute;lo eso vio: lo que reflejaba la luz de la linterna. Fue por eso que pudo ver al ruido, y &eacute;ste lo salud&oacute;. 

Cualquiera que los hubiera visto en aquel momento s&oacute;lo habr&iacute;a visto a &Aacute;ustero con la cabeza y los hombros oscurecidos en el interior del techo, y su cuerpo apoyado en la escalera, negociando.

Ahora &Aacute;ustero y su esposa duermen con tranquilidad unas buenas siete u ocho horas por noche, pero no pueden tomar siestas durante el d&iacute;a. Lo &uacute;nico que tienen que hacer es rezar siempre antes de acostarse, clamando a la piedad y misericordia y la buena voluntad de los martillos y los engranajes y los p&eacute;ndulos y las lenguas y qu&eacute; s&eacute; m&aacute;s.


FINAL ALTERNO:

Salpicaba de amarillo los recodos de cemento y varillas que conformaban el laberinto donde llov&iacute;a polvo transl&uacute;cido. Y por eso lo pudo ver: aquel ruido verdaderamente no era una creaci&oacute;n de Dios, sino Dios mismo y sus ronquidos.

&Aacute;ustero titube&oacute; su despertar. Hab&iacute;a dormido por miles de a&ntilde;os, el sinverg&uuml;enza, y era hora de levantarse y ponerse al d&iacute;a con el d&eacute;bito de las plegarias.

De nuevo, como fue en alg&uacute;n tiempo, las oraciones y deseos de los hombres fueron escuchados, y Dios habl&oacute; con el hombre y le comunic&oacute; sus deseos.
El mundo no dur&oacute; ni treinta a&ntilde;os.


]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-07-05</dc:date>
			<pubDate>Tue, 05 Jul 2005 08:10:58 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La Canci&oacute;n del General de Az&uacute;car]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/120/120645/</link>
			<description><![CDATA[
Gu&iacute;a a la Canci&oacute;n del General de Az&uacute;car

(Se canta en cuarteto y con dos guitarras)

Voz 1 
( ) = Voz 2
[ ] = Voz 3
{ } = Voz 4
-las voces entre signos son simult&aacute;neas, sobrepuestas, de fondo-
-’ (ap&oacute;strofe) indica omisi&oacute;n del espacio entre las palabras, vocalizaci&oacute;n unida-

Trr&iacute;n = Guitarra 1
Trr&aacute;n = Guitarra 2



La Canci&oacute;n del General de Az&uacute;car


&iexcl;AH&Iacute; VIENE EL GENERAL!
&iexcl;EL M&Aacute;S DULCE DE LA CASTA MILITAR!

Trr&aacute;n tarara trr&aacute;n TRR&Aacute;N

Coro: 
&iexcl;General General de Az&uacute;car
General General General!

&iexcl;(General General de Az&uacute;car [General General de Az&uacute;car
General General General) General General General]!

&iexcl;(General General de Az&uacute;car [General General de Az&uacute;car {General General de Az&uacute;car
General General General) General General General] General General General}!

&iexcl;General General de Az&uacute;car 
Es un hombre muy especial,
Al pasarle la lengua en’el’brazo:
Ay qu&eacute; dulce m&aacute;s sin’igual!

Coro

&iexcl;General General de Az&uacute;car, (General)
De los asnos se debe cuidar; (Es dulce)
En’una de esas de’un mordisco (Qu&eacute; rico)
Una mano le van’a’arrancar (A yayay)!

Coro

&iexcl;General General de Az&uacute;car {General} 
Ce seis hache doce’o’seis {Sacarosa}
Con su miembro de caramelo {&iquest;Qu&eacute;?}
A toditos los va’hacer gays {U yuyuy}!

Coro

Solo de Guitarra:
Tirirr&iacute;n Tirirr&iacute;n Trr&iacute;n Trr&iacute;n TRR&Iacute;N
Tirir&iacute;n Tirir&iacute;n TririR&Iacute;N
Tirurur&uacute; Tirurur&uacute; TiruruR&Uacute; 
Tirur&uacute; Tirur&uacute; Trr&aacute;n TRR&Aacute;N

&iexcl;General General de Az&uacute;car [General]
Ya llegamos hasta el final [Ay no]
Cuando endulces tu cafecito [Dos o tres]
Agrad&eacute;celo al General [GENERAL] (GENERAL) {GENERAL}!




]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-07-07</dc:date>
			<pubDate>Thu, 07 Jul 2005 08:24:23 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Una Reflexi&oacute;n sobre Conciertos Musicales]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/123/123593/</link>
			<description><![CDATA[Una Reflexi&oacute;n sobre Conciertos de M&uacute;sica


Esta vez pensemos un ratito en los conciertos.

De seguro el lector ha asistido a alguno, o ha sabido de uno, o lo ha escuchado en un CD live.

De entre todas las cosas que pueden darse en un concierto, hay una din&aacute;mica que me llama la atenci&oacute;n: se dan momentos en que la audiencia, emocionada, comienza a aplaudir a cierto ritmo junto a la canci&oacute;n que se est&aacute; ejecutando. Claro que estos aplausos son iniciados por un grupo de concurrentes.

De por s&iacute; no proeza f&aacute;cil ponerse de acuerdo entre tanto ruido y personas, m&aacute;s que todo surge como del alma el comenzar a aplaudir –y es alguien que comienza; uno es el primero que aplaude. Si quiera por una diferencia de nanosegundo uno es el que aplaude primero, o lo piensa primero, sea que lo haga o no antes que otro.

De todas formas, lo de esperar es que a algunos les reviente el impulso de aplaudir. En alg&uacute;n momento se dicen desde sus adentros &iacute;ntimos: “&eacute;ste es un momento adecuado para aplaudir r&iacute;tmicamente junto a la canci&oacute;n”, y acto seguido estrellan las palmas. Y otros siguen, lo siguen a &eacute;l, algunos sin pensarlo: impulso absoluto.

De m&aacute;s interesante resulta que tambi&eacute;n es usual que m&aacute;s de un grupo inicien un aplauso “al mismo tiempo”. Quiz&aacute; est&eacute;n a los extremos opuestos del estadio, sal&oacute;n, anfiteatro o similares en finalidad. Mas eso no impide que haya cierta “coordinaci&oacute;n” entre sus impulsos. Algo hay: una explosi&oacute;n de algo inefable y no percibido que se riega: llueve sobre las cabezas y despierta en algunos el arranc&oacute;n el&eacute;ctrico de aplaudir a cierto tempo.

De fin a concluir, veamos que debido a la inexactitud inevitable de la “simultaneidad” de los aplausos incipientes de cada grupo, no pueden coexistir: se anulan mutuamente: cargas opuestas. &iquest;Qu&eacute; es lo que sucede entonces? Uno de los grupos se impone.

De alguna forma, uno de los intentos de aplausos contiene una fuerza que al otro le falta, o no tiene en suficiencia. Mientras uno se propaga, el o los otros se dispersan, se rinden, cesan y se adaptan a aqu&eacute;l que logr&oacute; esparcirse entre los seguidores, siendo imposible determinar qu&eacute; es “eso” que lo hizo superior y a los otros inferiores, innecesarios y despreciables. Aqu&eacute;l que aplaudi&oacute; primero, antes que cualquier otro, quiz&aacute; tuvo algunos seguidores; pero al final no fue su aplauso el que se mantuvo con vida; mas el de otro, a quien se lo ocurri&oacute; despu&eacute;s, o acaso fue un imitador. Y ese mismo aqu&eacute;l no por ello determina no aplaudir, sino que se adapta al del otro. Siempre va a aplaudir. Al final, todos aplauden juntos, a un&iacute;sono.

Es s&oacute;lo que creo que merece esto un poco de pensamiento.

Eso es todo.


]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-07-19</dc:date>
			<pubDate>Tue, 19 Jul 2005 18:40:09 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[&iexcl; Algunos Hechos Sobre Vin Diesel ! ( I )]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/124/124031/</link>
			<description><![CDATA[

Siguiendo el popular fad de internet...

&iexcl;Aqu&iacute; est&aacute;n algunos hechos sobre Vin Diesel!


1. En una ocasi&oacute;n, YHVH y Vin Diesel hicieron una apuesta que consist&iacute;a en ver quien pod&iacute;a crear el mejor universo. El premio ser&iacute;a poder conservar y ser el Dios del universo ganador, mientras el perdedor ser&iacute;a destruido y desvanecido. Sin necesidad de decirlo, nos han estado enga&ntilde;ando.

2. Los Alquimistas lucharon y murieron durante a&ntilde;os por encontrar las f&oacute;rmulas para el el&iacute;xir de la vida, la piedra filosofal, una panacea universal; pero lo que encontraron fue Vin Diesel.

3. Vin Diesel es la quinta fuerza fundamental de la naturaleza.

4. Vin Diesel es una de las seis personas que saben qu&eacute; fue primero: la gallina o el huevo.

5. Vin Diesel tiene visi&oacute;n matar/matar.

6. Un golpe accidental en el perineo -el &uacute;nico punto vulnerable de Vin Diesel- caus&oacute; que gritara, dividi&eacute;ndose as&iacute; Pangea.

7. No fue sino hasta el siglo V de nuestra &eacute;poca que Vin Diesel habl&oacute; por vez primera. Su primera palabra es secreta, pero lo que s&iacute; se sabe es que fue esta palabra la que desencaden&oacute; una serie de eventos que culmin&oacute; en la inspiraci&oacute;n de Cervantes para escribir El Quijote.

8. Vin Diesel rige su vida por el C&oacute;digo de Vin Diesel, el cual es percibido como una receta de Tiramis&uacute; por aquellos impuros de coraz&oacute;n. 

&iexcl;Estos han sido algunos hechos sobre Vin Diesel! &iexcl;Espera m&aacute;s muy pronto y agrega tus propios hechos sobre Vin Diesel libremente en la secci&oacute;n de comentarios!



  
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-07-21</dc:date>
			<pubDate>Thu, 21 Jul 2005 07:27:33 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[&iexcl; Algunos Hechos Sobre Vin Diesel ! ( I I )]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/124/124484/</link>
			<description><![CDATA[&iexcl;Es la hora de m&aacute;s hechos sobre Vin Diesel! (RELOADED)


9. Vin Diesel no cree en las propinas.

10. Vin Diesel puede escribir de forma sorprendentemente legible con un l&aacute;piz introducido en cualquier orificio de su cuerpo.

11. A diferencia de lo que muchos creen, fue Vin Diesel quien concibi&oacute; y elabor&oacute; el idioma Esperanto, pero descuid&oacute; y finalmente olvid&oacute; la idea debido a su ahora superada adicci&oacute;n a los tacos de carne curada de v&iacute;rgenes.

12. Vin Diesel fue el primero en conceptuar el amor, pero en su concepci&oacute;n original el amor no era m&aacute;s que un mal caso de gases.

13. La pel&iacute;cula “Pi” de Darren Aronofsky est&aacute; basada en hechos reales de la vida de Vin Diesel.

14. La traducci&oacute;n oficial de la Biblia fue realizada por Vin Diesel, pero alter&oacute; el Antiguo Testamento caracterizando a YHVH como un megal&oacute;mano bipolar, para desquitarse por un viejo rencor entre ellos.

15. Estudios cient&iacute;ficos han demostrado que permanecer expuesto a Vin Diesel, a no m&aacute;s de un radio de diez metros a su alrededor, por m&aacute;s de tres horas, puede producir embarazo en mujeres y hombres.

16. Todas las evidencias indican que John Fitzgerald Kennedy era en realidad Vin Diesel bajo un disfraz. Lo que tiene perpleja y en constante debate a la comunidad cient&iacute;fica es que, a la vez, Vin Diesel era Lee Harvey Oswald y Jack Ruby. De esta forma, Vin Diesel constituye el &uacute;nico caso registrado de una persona que es asesinada por s&iacute; misma dos veces.

17. Vin Diesel fue la piedra angular para la constituci&oacute;n de la Federaci&oacute;n de Saint Kitts y Nevis. Ir&oacute;nicamente, ahora Vin Diesel est&aacute; vetado de ambas islas. 

18. Contrariamente a lo que los historiadores del lenguaje desean que creamos, durante los 70s, mientras trabajaba tanto para la CIA como la KGB, Vin Diesel se conduc&iacute;a bajo los aliases Fulano y Zutano, respectivamente. Dada la impresi&oacute;n de que se encontraba en todas partes, en todas las actividades, se deriv&oacute; de ah&iacute; la voz usada para estos nombres. Sin embargo, algunas teor&iacute;as han surgido afirmando que estos nombres se adjudican a Vin Diesel desde mucho antes, y su uso actual es en raz&oacute;n de que Vin Diesel es toda persona, en esp&iacute;ritu.

19. Como una broma, Vin Diesel cartografi&oacute;, antes que cualquier otro cart&oacute;grafo, el continente americano, solamente con delinar su huella plantar sobre un pedazo de papel. Curiosamente, el resultado fue mucho m&aacute;s exacto que cualquier intento, hasta la llegada de los sat&eacute;lites espaciales.

20. Vin Diesel afeita todo su cabello porque cree que esto le permite mantenerse en contacto directo con Rover Dangerfield, quien lo observa desde lo alto.


&iexcl;Espera m&aacute;s interesantes hechos sobre Vin Diesel!

]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-07-22</dc:date>
			<pubDate>Fri, 22 Jul 2005 21:35:44 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[(Por-qu&eacute;) Morir No Da Nadita de Miedo*]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/125/125051/</link>
			<description><![CDATA[*: 1+2

(u, omnipresenciando una muerte) (RE-RELOADED)


“Esto es un juego. Est&aacute; claro que lo es. El pe&oacute;n, el caballo, la torre; ni siquiera el rey o la reina pueden escapar del tablero. Nosotros s&iacute;”.

“Nosotros s&iacute;”.

“No estoy siendo un cobarde, o perdedor, pat&eacute;tico. Estoy ejercitando mi poder de voluntad. Estoy arriando a los caballos. La vida es c&oacute;moda. Ninguna vida carece de sus momentos que brillan. Para qu&eacute; no vivir. Para qu&eacute; no no vivir”.

“No hay nada a qu&eacute; tenerle miedo. Cesar la presencia en este mundo y de esta forma no es para nada aterrorizante. Se trata de cambiar una por otra. Resulta llamativa la idea. Es s&oacute;lo cosa de dar el paso adelante”.

“Estoy dando el paso”.

“Lo he dado. Toda mi cara choca contra una explosi&oacute;n y todo un muro choca contra mis sesos. Ceso”.

“Sab&iacute;a que no daba miedo. Un &uacute;ltimo segundo de mente se estira, se prolonga y extiende como hule. Sobre el el&aacute;stico doy tropiezos entre la oscuridad de la arrancada de la muerte. No hay luz al final de nada; pero s&iacute; hay una compuerta. Un umbral que llama a ser penetrado, como alegor&iacute;a del abandono de este lado y abrazo del que viene”.

“Atravieso el portal de la muerte, y sin miedo... Al otro lado, al otro lado, al otro lado hay, hay, hay, hay...”

“...ectu, ectu, ectu, ectu hig ter go. Shin gfar cto. Sit cto. Ectu gnarl ihjgnerto tain, sloah go, ectu no meoh. Iiil, ectu Iiil. Shig go gnor. Eectyu&uacute;u yu no.... Eectyu&uacute;u yu no...”

“Rein kgops gein ftops, ghein lobs. Yo sai frool. Gheriil Ee. Laob treectyu rebso yusai lomf. Hohh, Yuosai, Ghgh, Fillee, o Tectyu. Ectu agho yo alough. Trarghing og htee ghei, e the ess, &iexcl;ess! Bherle: eectgheflaisoghtygflrhln. Herth ghi no tofh laibs. Yu sthattalo, yo gheitt fajho. Esj getcto rhjerst jgho. Yo so. Ghalaf ghrafact ectu ne sailot fa ecshhi lheeello garsof”.

“Ghe nanoct. Yu&uacute; no jgh’nerlson fai fets fetg hjii i. Aghlo yo ogg ghishze, fher garsof hercterohii, o ghiaso”.

“Yu soiii. Yu fai. Yu sailot ectu Ectyu&uacute;u”.

“&iexcl;Yu soiii!”

“&iexcl;Ectu Ectyu&uacute;u!”

“&iexcl;ECTU ECTYU&Uacute;U!”
 


]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-07-25</dc:date>
			<pubDate>Mon, 25 Jul 2005 09:23:46 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Otro de esos Poemas que no se EntiendeN]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/125/125053/</link>
			<description><![CDATA[
(o, El Conflicto de Intereses)


Sol&iacute;a creer
que quer&iacute;a que me rogaran
Pero si quisieran verme podr&iacute;an saber
que no puede regresar
En la mente regresando al viejo h&aacute;bito
sin verme en el ojo
Porque si pudieran verme no querr&iacute;an saber
que no quiero regresar
Qu&eacute; curioso error querer que me rueguen
sus ruegos alimentan mi ego
&iexcl;Lala l&eacute;/ lala l&eacute;/ lala l&eacute;!
&iexcl;Lala l&eacute;/ lala l&eacute;/ lala l&eacute;!
Pero constituyen el alimento del tercer milenio
pues tres son las muertes de mi vida
Viviendo entre c&uacute;spides con piernas muy cortas
&iquest;c&oacute;mo habr&iacute;a de no tropezar sus pasos?
Claro que me encantar&iacute;a haber llegado mucho antes
para complacerlos con encantos gringos
Viviendo entre complacencias consuetudinarias
&iquest;c&oacute;mo habr&iacute;a de no tropezar mis pasos?
&iquest;Lala l&eacute;/ lala l&eacute;/ lala l&eacute;?
&iquest;Lala l&eacute;/ lala l&eacute;/ lala l&eacute;?
Pase&oacute; entre el ego&iacute;smo que hab&iacute;an pasado creando  
con la &uacute;nica intenci&oacute;n de crear dependencia
Paseo dependiente del ego&iacute;smo que me hab&iacute;an impuesto
habiendo conocido mi secreto
Despu&eacute;s de conocerme nunca miren hacia atr&aacute;s
o se convertir&aacute;n en sal
Despu&eacute;s de convertirme nunca miro hacia atr&aacute;s
o me convertir&eacute; en sal
Sol&iacute;a creer.


]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-07-25</dc:date>
			<pubDate>Mon, 25 Jul 2005 09:47:17 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Es que Dios No Cree en M&iacute;]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/134/134523/</link>
			<description><![CDATA[Yo s&eacute; que dice: &quot;&iquest;Un mont&oacute;n de entes ador&aacute;ndome y vi&eacute;ndome como su perenne fuerza protectora, esperando cosas de m&iacute; todo el tiempo, creyendo que soy lo m&aacute;ximo y teni&eacute;ndome miedo? N&#039;ombre, qu&eacute; gal&aacute;n&quot;. Y se pone a jugar equis cero el solito otra vez. 
&Eacute;l es ah&oacute;mino; 
y peor a&uacute;n,
es adisl&eacute;galis.

]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-08-27</dc:date>
			<pubDate>Sat, 27 Aug 2005 10:46:35 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Leer esto es un reto, tal parece]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/147/147236/</link>
			<description><![CDATA[Narraci&oacute;n &quot;in media res&quot; de un tri&aacute;ngulo pasional

(o, Algo que pasa)



En la aluxidad de sus p&aacute;rpados cerrados siente las gotas sobre su cuerpo, si casi cada una. Son ellas las que lo han forzado a apagar la vista. Como l&aacute;grimas, ellas caen. Al abrir los ojos, ve la piscina. Sus pies arrancan. Corre hacia la orilla y al alcanzarla sus pies despegan.

En el aire, &eacute;l es hombre. Lleva las rodillas lo m&aacute;s cerca del rostro y se zambulle en el agua, culipunta. El agua estatiquea y revibra post-splash. En el agua, &eacute;l es hombre.

El principio de Arqu&iacute;medes est. Emerge su cabeza; gotas en las pesta&ntilde;as cristalizan la visi&oacute;n. Pero est&aacute; ah&iacute; ella &amp; &eacute;l lo sabe.

“Te dar&iacute;a un 8.
“Gracias. Pero yo pensar&iacute;a que ser amigo con el jurado me conseguir&iacute;a al menos un nueve pun-to-o... siete.
“No.

Se alejaron, uno nadando dorso y otra de pie, observ&aacute;ndose. Nad&oacute; aqu&eacute;l en c&iacute;rculos-rrededor de &eacute;sta, tal predador tal presa. Despu&eacute;s: otro acercamiento, uno mudo.

“L&aacute;stima que nos tenemos que ir ya. –lastim&oacute; aqu&eacute;l.
“No dan ganas de irse.
“No. –le toc&oacute;.
“Um-jum. –umjumi&oacute; &eacute;sta.
“L&aacute;stima que no pudimos compartir un poco m&aacute;s.
“&iquest;C&oacute;mo?
“Hemos pasado todos estos d&iacute;as juntos, pero casi no hemos hablado.
“Yo s&eacute;.
“Creo que &eacute;sta ha sido nuestra conversaci&oacute;n m&aacute;s larga.
“&iquest;Cre&eacute;s? –dijo &eacute;sta, simp&aacute;tica.
“S&iacute;, pero...

Un momento de duda. &iexcl;Fuego!

“Mejor nos alejamos porque ya va a venir Caesar.
“&iquest;Y qu&eacute; tiene? –reclam&oacute; &eacute;sta.
“Se puede poner celoso si nos ve hablando as&iacute;.
“&iquest;As&iacute; c&oacute;mo y por qu&eacute;? –reclam&oacute; &eacute;sta.
“Es que vos no sab&eacute;s el historial que hay entre &eacute;l y yo y yo y sus exes.
“Pero yo no soy su ex. –reclam&oacute; &eacute;sta.
“No, yo s&eacute;; pero de quienes hablo, lo son.
“Umm. –reclam&oacute; &eacute;sta.
“Por eso.
“Entonces, que se ponga. –reclam&oacute; &eacute;sta.
“Ja, ja, ja, ja, ja. Yo lo conozco. Yo dec&iacute;a... –pilatamente se lav&oacute; las manos aqu&eacute;l.
“Bueno, ya es tarde. –reclam&oacute; &eacute;sta.

Ella flot&oacute; hacia las gradas subacu&aacute;ticas y su figura bikinada fue desprendiendo la superficie inquieta y transl&uacute;cida y clorina del aqua.

Luz. Lux. Luz para ser luz. Luz, t&uacute; rebotas. Te precipitas contra sus sinuosidades; i. e., aquellas de su culo, de su espalda, del canal seccional de su espalda, de sus muslos-pantorrillas, hombros, carca&ntilde;al, &amp;c. Luego te apuntas revirando hacia la pupila, &eacute;sa que te aprecia como rutilado cut&aacute;neo. Brillas. El te ve.

Ambos, que obedecen como Dankon y G&eacute;nova, se secan a la orilla de la piscina. Entra Caesar.

“Saluton. –salud&oacute; &eacute;l.
“Ave Caesar, morituri te salutant. –salud&oacute; aqu&eacute;l, con voz solemne y brazo en alto.
“Dan, &iquest;no te aburre eso verdad? –respondi&oacute;.

Caesar se aproxima a su mujer, G&eacute;nova, y la besa en los labios; &eacute;stos responden y, en su lugar, besan. Dankon ve hacia otro lado, por educaci&oacute;n suya.

“Hola, mi amor.
“Hola, mi vida. –reclam&oacute; &eacute;sta. (Humor: no reclam&oacute; en esta ocasi&oacute;n; en verdad, respondi&oacute; tiernamente).
“&iquest;Lista para irnos?
“S&iacute;.

De tal forma eran tres. Los tres caminan juntos. Dankon con una toalla al cuello. G&eacute;nova con una toalla ci&ntilde;endo el cuerpo. Caesar de civil. Siguiente, un pseudo-tri&aacute;logo rompe.

“&iquest;A d&oacute;nde vamos? –inquiere Dankon.
“Ahorita se van a cambiar, vamos a alistar las cosas y nos vamos a dormir temprano para llegar a tiempo al aeropuerto. –atiende Caesar, por su parte y por la de G&eacute;nova.
“Seguro, dormir temprano... –reatiende Dankon.

G&eacute;nova se enlaza del brazo con Caesar, juntos caminan frente a Dankon, que a su vez ve sus siluetas contra el naranja-tardecer.

“Miren, no me vayan a mantener despierto con su cogez&oacute;n. –sugiere Dankon.
“Aj&aacute;. –replica Caesar, recostando su cabeza sobre aquella que queda m&aacute;s bajo que la suya, la que es de G&eacute;nova.
“&iquest;Y no estoy invitado a la diversi&oacute;n? &iquest;No vamos a hacer un m&eacute;nage &agrave; trois?

Ella r&iacute;e. A Caesar no le agrada el agradamiento que ve, pero disimula su inagradamiento. Despu&eacute;s de todo, se trata del tipo de sandez consuetudinaria y esperada de Dankon.

Resuelve la pareja hablarse a susurros, inalcanzables y ajenos a los o&iacute;dos de Dankon. Matan. Pues es &eacute;sa la naturaleza de los susurros entre amados. Ellos reptan y escurren sobre los que no los escuchan. Luego de su paso s&oacute;lo hay huesos, huesos destajados.

Al llegar a la caba&ntilde;a, la pareja se dirige a su cuarto como Dankon a su respectivo. Arroja su toalla sobre la cama, camina hacia la puerta; se arrepiente y regresa, toma la toalla y la estira delicadamente sobre la cama; regresa a la puerta. Camina hacia la puerta del otro cuarto, cruelmente cerrada. To-to-to-toca.

“&iquest;S&iacute;? –sale G&eacute;nova, con la misma toalla ci&ntilde;endo su cuerpo. Pero no hay se&ntilde;ales de su traje de ba&ntilde;o sobre los hombros ya.
“Estaba pensando si me prest&aacute;s tu CD-player, porque no quiero estar oyendo el ruido que van a estar haciendo m&aacute;s tarde.
“Esperame. –solicita ella, con una sonrisa confesante.

La puerta, imp&iacute;a como es, se cierra nuevamente. Cuando la nariz de Dankon giraba, se revierte.

“Ya te lo llevo.

Se cierra otra vez.

Momentos pasan, como siempre. Dankon, en su cuarto, realiza la representaci&oacute;n m&aacute;s aproximada de no hacer nada, fuera de estar muerto: ver fijamente, acostado, el cielo falso. En uno de esos momentos m&aacute;s precisos, surge uno m&aacute;s espec&iacute;fico a&uacute;n, en el que su puerta, que no es imp&iacute;a, se abre. G&eacute;nova la atraviesa y da unos pasos hacia la cama, guardando una distancia prudente.

“Aqu&iacute; est&aacute;. –pronuncia, semiarrojando el aparato sobre el colch&oacute;n, a un lado de Dankon.
“Gracias.

Mientras ella atravesaba el umbral en su salida, &eacute;l la detiene.

“Mir&aacute;, &iquest;no ten&eacute;s otras bater&iacute;as? &Eacute;stas se van a morir pronto, seguramente.

Se da la vuelta y da unos pasos hacia la cama, m&aacute;s que hace un rato, guardando en tal caso no una distancia prudente. Sus rodillas acarician la orilla de la cama.

“Creo que deber&iacute;amos despedirnos ahorita. Hoy ya no va a haber un chance, y ma&ntilde;ana salimos directo al aeropuerto, y no me gustan las despedidas de aeropuerto.
“S&iacute;. Bueno, nos vamos a ver en navidad. –consol&oacute; Dankon.
“Falta.
“Yo s&eacute;.

Sus voces se hab&iacute;an atenuado en considerable medida desde el &uacute;ltimo di&aacute;logo, por alguna raz&oacute;n; por la raz&oacute;n. Fue luego de la &uacute;ltima palabra dicha que la puerta, la que no es imp&iacute;a, se cerr&oacute;.

Volvieron la vista hacia la puerta reci&eacute;n cerrada, llegando a reparar y dejando de hacerlo en el transcurso de un segundo sobre c&oacute;mo se habr&iacute;a cerrado. Se encajaron sus miradas; la de &eacute;l, desde abajo, sumisa, desde la cama; la de ella, desde lo alto, reina, de pie; y el silencio danz&oacute; sobre ellas miradas: un silencio crudo, duro, certero, formidable y de absoluto terror. Por &eacute;l, este silencio que lo cubri&oacute;, Dankon supo qu&eacute; hacer.

Extendi&oacute; sus brazos, como un beb&eacute; pidiendo a su madre que lo saque de la cuna. Ella, ind&uacute;bita, entrecerr&oacute; sus ojos. Pero &eacute;l no desisti&oacute;. Si un segundo antes por vencido se diera y cayeran sus brazos en derrota sobre el colch&oacute;n, si un segundo al menos... Mas no, no sucumbi&oacute; y mantuvo sus brazos en el aire. Hasta que al fin la voluntad de G&eacute;nova se rompi&oacute;: levant&oacute; sus brazos, rozando los de &eacute;l. Sin darle tiempo al tiempo de pasar, yac&iacute;an desnudos.

Primero se escuch&oacute; a Dankon tartamudear, “gracias”, para despu&eacute;s, por un rato, nada m&aacute;s que el tarareo el&eacute;ctrico y mon&oacute;tono de la l&aacute;mpara en el techo, y, finalmente, la inconfundible aria de Dankon y G&eacute;nova haciendo el amor con desfreno y desaforo, hasta las tristes horas de la madrugada, quienes, en aquello, quiz&aacute; o quiz&aacute; no se olvidaron de Caesar, quien no ten&iacute;a un CD-player.


Acta est fabula, plaudite!



]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-10-10</dc:date>
			<pubDate>Mon, 10 Oct 2005 06:46:18 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[En cuatro patas, (el fino arte de ser una mesa humana)]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/154/154979/</link>
			<description><![CDATA[
Por favor, disculpen mi acento. No hablo tan bien en castellano. Tratar&eacute; de contarles sobre mi experiencia. Resuelvo compartirla debido a que es una experiencia que poquitas personas conocen y muchas menos llegan a tener en sus vidas. 

De hecho, muy joven yo en realidad siempre quise ser una enfermera, y quiz&aacute; cuando me haga muy vieja para este trabajo lo haga, porque sigue siendo uno de mis sue&ntilde;os. Pero cuando yo ten&iacute;a diecisiete a&ntilde;os me matricul&eacute; en una escuela de disciplinas extraordinarias. Lo hice porque en un brochure le&iacute; sobre ella, y me llam&oacute; much&iacute;simo la atenci&oacute;n el arte de ser una mesa humana, porque era algo tan diferente y que yo nunca hab&iacute;a pensado que pod&iacute;a ser una profesi&oacute;n.

Verdaderamente es algo que uno no se imagina, pero ser una mesa requiere de bastante preparaci&oacute;n f&iacute;sica y espiritual o psicol&oacute;gica o mental, o como le quieran llamar. Necesita uno tener una voluntad fuert&iacute;sima; pero, sobre todo, mucha, pero mucha paciencia. 

Tres a&ntilde;os yo pas&eacute; prepar&aacute;ndome. El entrenamiento f&iacute;sico lo ayuda a uno a poder mantener la misma posici&oacute;n y postura, apoy&aacute;ndose con las palmas y las rodillas, por mucho tiempo. Tiene que poder hacerlo, por lo menos, unas seis horas seguidas; el tiempo que les podr&iacute;a llevar a las personas merendar, tomar el caf&eacute;, el vino o la champa&ntilde;a, conversar mientras fuman o jugar con los naipes. Para ello hay que desarrollar piel dura y callosa en las rodillas, para poder soportar el peso de lo que pongan sobre. Los brazos deben ejercitarse constantemente para mantener su fortaleza. Tambi&eacute;n es necesario entrenarse en los h&aacute;bitos alimenticios y reglar el consumo de l&iacute;quidos, para no necesitar excretarlos mientras se realiza el trabajo. De ser muy larga la sesi&oacute;n, se otorgan descansos para ir al ba&ntilde;o e ingerir agua. De lo m&aacute;s importante es tambi&eacute;n conservar una buena apariencia f&iacute;sica. El cuerpo debe estar en forma ya que debe ser atractivo a la vista como elemento ornamental.

En cuanto a la preparaci&oacute;n espiritual, se recomienda mucho cultivar la meditaci&oacute;n y la paciencia, poder relajarse y desprenderse de todo. Porque cuando uno es una mesa, uno tiene que dejar de ser persona. Uno es una cosa, as&iacute; es como tiene que ser apreciado; como un art&iacute;culo de la sala que le agrega a su belleza o estilo. La respiraci&oacute;n debe controlarse al punto de ser casi imperceptible. Para m&iacute; ser una mesa es como un estado de trance. Siento que me uno junto con todos los elementos que me rodean y muchas veces no advierto lo que sucede a mi alrededor.

El procedimiento es el siguiente: primero se debe quitar uno absolutamente toda la ropa, al menos en su originalidad, as&iacute; lo prefieren los puristas de este bello arte; pero algunos admiten que uno utilice una prenda m&iacute;nima, como un anillo en el cuello, los tobillos o las mu&ntilde;ecas, que hagan combinaci&oacute;n con el resto de muebles. Despu&eacute;s se coloca “en cuatro patas”, como dicen, apoyando manos y rodillas sobre el suelo. La posici&oacute;n de la espalda es muy importante. Debe solamente arquearse levemente; solamente la secci&oacute;n de la espalda baja no tendr&aacute; contacto con el cristal que se lleva encima para constituir la mesa. Al cristal, que permite que uno pueda ser visto desde arriba, lo sostienen la espalda, la nuca y la parte posterior de la cabeza y tambi&eacute;n se utiliza el trasero; por eso es importante arquear levemente la espalda, y eso tambi&eacute;n permite que no duela mucho despu&eacute;s de la sesi&oacute;n. La prueba de postura consiste en colocar una bola, una esfera sobre el cristal. Se sabe que se est&aacute; posicionado correctamente si la esfera se mantiene en su lugar. No debe rodar, porque eso indicar&iacute;a que hay una inclinaci&oacute;n. Mantener el cristal en una posici&oacute;n completamente horizontal no es nada f&aacute;cil. De regla, si se tiene el cabello largo, debe hacerse hacia un lado, para que no cubra la espalda bajo el cristal; pero &eacute;sta es una regla flexible ya que muchos gustan de la apariencia del cabello contra el cristal y la piel. Inclusive, en algunas ocasiones, la piel puede decorarse con pintura, todo al gusto de los clientes.

Actualmente trabajo como mesa cerca de media docena de veces al mes, pero en &eacute;pocas festivas el n&uacute;mero aumenta. Tengo clientes regulares en muchas casas, todas muy grandes, todas de personas con mucho dinero. Me llaman cuando necesitan de mis servicios, especialmente cuando tienen fiestas muy bonitas y elegantes, cuando tienen invitados o cierran negocios importantes. El pago promedio para mesas certificadas circula entre cincuenta y cien euros por hora, aunque algunas personas llegan a pagar a sus mesas favoritas hasta trescientos euros. 

No s&eacute; si tienen alguna pregunta, la pueden hacer.   

]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-11-07</dc:date>
			<pubDate>Mon, 07 Nov 2005 05:30:52 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Enaguados]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/163/163880/</link>
			<description><![CDATA[

Ah, no-m, ejp&eacute;rese.  Le vu&aacute; contar  di’algo sobre la ni&ntilde;a Guillermina.

El a&ntilde;o pasado, cuandu’ist&aacute;bamos sacando el guatal –&eacute;ramos como-ocho, m&aacute;j que todo, loj que nos gujtaba quedarnos dejpu&eacute;s de la tarea-, al final no’j&iacute;bamos a donde la ni&ntilde;a Guillermina, que ten&iacute;a una venta de chicha.

(Ah, z&iacute;, ya he &oacute;ydo que vend&iacute;ya chicha. Bien buena dizen que’ra)

Perate; ya vu&aacute; llegar aeso. Mir&aacute;, era de todas laj tardes agarrar para donde la ni&ntilde;a Guillermina. Ni tan f&aacute;cil que’ra llegar. Hab&iacute;a que subir la gran vereda de los ishcanales. All&iacute; por donde Alfredo mudito. 

(Ah, zi)

Apues nojotros bien enganchados con la chicha d’ella ujt&eacute;. Adem&aacute;s que ni barata que la daba, f&iacute;jese. Ya hub’un tiempo en que empezamos a decir, “no le ejtar&aacute; echando algo a la chicha ejta mujer ujtedes”, porque no noj aburr&iacute;a la carambada.

(No lez aburriya uzt&eacute;)

N’ombre. Apues un d&iacute;a fuimoj-como siempre. Entonces’en un ratillo que se fue a traer no s&eacute; qu&eacute; ella, le fuimoj-a dejtapar el perol&oacute;n. Noj’imagina lo que fuimoj-encontrando.

(&iquest;El qui’uzt&eacute;?)

&iexcl;Un calz&oacute;n de la mujer! &iexcl;All&iacute; nadandu’en medio de la chicha la babosada!
(&iexcl;jajajajaja!)
Mire ujt&eacute;, que noj ten&iacute;a encalzonados, por eso no pod&iacute;amos dejar de llegarle’l negocio. 
(&iexcl;jajajajaja!)
Ya dejpu&eacute;s d’eso ya no volvimos a llegar.

(Bien dizen, yo habiya &oacute;ydo qui’una mujer ze pazaba la comida que le dab’al marido en medio de laz piernaz, y az&iacute; lo ten&iacute;ya apegado con ella para que no ze fuera con’otra, que az&iacute; lo ten&iacute;ya enaguado. &iquest;Quiz&aacute; deveraz funziona eze volado ve&aacute;?)

S&iacute; ujt&eacute;. Terrible.

(jajajaja, Terriblez)

Bueno ujt&eacute;, yo sigo para’rriba. Buenas noches le d&eacute; dios pu&eacute;j.    
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2005-12-08</dc:date>
			<pubDate>Thu, 08 Dec 2005 06:25:58 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Dos cuentos maravillosos sobre conducir]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/197/197421/</link>
			<description><![CDATA[
I

Pues, estaba conduciendo… no llevaba pasajero, iba a traer uno, iba yo solo. Andaba por una calle de doble sentido, con dos carriles –si un conductor quiere rebasar, debe acelerar en sentido contrario, tiene que ver que no venga carro cerca en el otro carril. Hay que tener un buen c&aacute;lculo. Si se ve un auto en la distancia, hay que saber calcular, con la velocidad que se nota que lleva el carro del otro sentido, con la que lleva el que se quiere sobrepasar y con el espacio que queda. Es peligroso rebasar en una curva. Tambi&eacute;n es buena idea encender las luces, o poner luces largas en la noche, cuando se va a rebasar, por si viene un carro en el otro sentido y as&iacute; se le avisa que se est&aacute; rebasando y debe desacelerar para evitar un choque frontal.

Entonces, &eacute;sa era la escena. Lo que pas&oacute; fue que detr&aacute;s de m&iacute; iba un tipo todo apurado, en un Eclipse. T&iacute;pico carro de bichito que le gusta correr. No pas&oacute; mucho tiempo para que me quisiera pasar. Y exactamente, el tipo desatendi&oacute; todos los cuidados que mencion&eacute;. No puso las luces. Me pas&oacute; en una curva, un poco abierta, pero curva. Vio que ven&iacute;a un carro al otro lado y le vali&oacute;. Daba tiempo, quiz&aacute;; pero, la verdad: no s&eacute;. Algo de toda la escena me cay&oacute; mal, entonces para fregarlo, para asustarlo, cuando vi que me quiso rebasar, comenc&eacute; a acelerar. Ya iba a la par m&iacute;a, como a setenta en segunda, chill&aacute;ndole el motor, y yo, de jodido, igual, metiendo todo el pie tambi&eacute;n. El tipo pit&aacute;ndome, y el que le iba a dar pitando tambi&eacute;n (&iexcl;y &eacute;l s&iacute; encendiendo las luces!). No s&eacute; qu&eacute; me agarr&oacute;. Si hubiera frenado talvez no hubiera pasado nada; pero no: yo segu&iacute;. Todo esto en unos cinco, seis segundos fue.

Al fin, que cuando el tipo vio que no iba a frenar yo, y que ya se iba a dar con el que ven&iacute;a en frente, se sali&oacute; del carril y se fue en un barranco. Ah&iacute; s&iacute; se me fue todo y me fui hecho un diablo. Ni valor he tenido de comprar el diario para ver si sali&oacute; la noticia. Pero lo m&aacute;s raro de todo es que ni mal me sent&iacute;. Creo que hasta me re&iacute;.

II

- Puta, bajale volumen a eso vos.

No le hago caso. Me llega esa canci&oacute;n. 

- Bajale vos.

Me dice y cabal al mismo tiempo baj&aacute;ndole &eacute;l, el mongol. Me paso el cigarro de una mano a la otra, y el tim&oacute;n a la que queda. Doy un jal&oacute;n. Intercambio entre las manos el cigarro y el tim&oacute;n. 

- Mir&aacute;.
- &iquest;Qu&eacute;? -exhalo humo. 
- Te voy a decir una cosa.
- &iquest;Qu&eacute;?
- Pero quiero que te lo tom&eacute;s en serio.
- &iquest;Qu&eacute; pues?
- Te conviene hacerme caso.
- &iquest;Aj&aacute;?
- Y no te voy a decir por qu&eacute;, s&oacute;lo me ten&eacute;s que hacer caso.
- &iexcl;Puta s&iacute; maje! &iexcl;Dec&iacute; ya!
- Ponete el cintur&oacute;n de seguridad en este momento.

S&iacute;, no lo tengo puesto. Se la quiere llevar de profeta, el maje. Pero bueno, no vaya a ser. Me voy a picar si le sale de verdad el presagio y despu&eacute;s nos para la polic&iacute;a o algo. Me lo pongo. Clic.

- Vaya.

(…)(…)(…)

Mi espalda se siente entumecida. Me duelen horriblemente las piernas. Siento mi frente en el tim&oacute;n… &Eacute;se pendejo… 

Veo a un lado. Ah&iacute; est&aacute; el maje. No se ve tan mal. Le corre una l&iacute;nea de sangre por la frente. Yo debo estar sangrando tambi&eacute;n. Pero estoy vivo. El cintur&oacute;n me salv&oacute;…

- Viejo, viejo.
- Creo que me dobl&eacute; la mu&ntilde;eca -se queja.
- …
- …
- Mir&aacute;, &iquest;sab&iacute;as que esto iba a pasar?
- Tuve un presentimiento, s&iacute;…
- …puta…
- …s&iacute;…
- …
- …
- Viejo, te agradezco, por vos no me mat&eacute;…
- …
- …pero mir&aacute;, si ya sab&iacute;as, &iquest;por qu&eacute; putas no me dijiste mejor que me parara o que no le pasara al taxi mejor?


]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2006-04-14</dc:date>
			<pubDate>Fri, 14 Apr 2006 18:37:32 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La Sorpresa del Pr&iacute;ncipe (El triunfal regreso de Desleal I)]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/261/261133/</link>
			<description><![CDATA[LA SORPRESA DEL PR&Iacute;NCIPE

“Sorpresa, Pr&iacute;ncipe”

&iquest;Qu&eacute; hice yo? Dios m&iacute;o, &iquest;qu&eacute; hice yo? Hasta en el momento mismo me sigo preguntando qu&eacute; he hecho en esta la mi vida para merecer atal as&iacute;. Dios m&iacute;o.

Dios sabe que no he sido ni la sombra de uno de sus &aacute;ngeles. He pecado, he fallado, he errado y perdido mi camino. Nunca di para alg&uacute;n beneficio ajeno que no se me reflectara de regreso, como todo el mundo, pero a un &aacute;ngulo m&aacute;s agudo, si acaso hay &aacute;ngulo alguno en mi caso. Ni a &eacute;sta, que s&iacute; es un &aacute;ngel, le he dado tanto en cuanto me lo est&aacute; pagando en este instante en el que a&uacute;n devaneo. &iexcl;Qu&eacute; dedicaci&oacute;n! &iexcl;Qu&eacute; intenci&oacute;n maravilladora! No he sido perfecto con ella, ni a leguas, y alguna malpasada le oculto, &iexcl;y de qu&eacute; forma me lo paga! No puede ser. No lo merezco. &iquest;Qu&eacute; mujer hace algo as&iacute;? No cualquiera.

Despu&eacute;s de un d&iacute;a abatiente de trabajo mon&oacute;tono, pseudo maquilero, de lidiar con el tr&aacute;fico irresponsable en las carreterillas, heme aqu&iacute; y ahora. Luego de girar la llave parsimoniosamente, mis pasos la alertan de mi llegada, y puedo escucharla ajust&aacute;ndose en la cama para su posici&oacute;n magistral. &iquest;Deber&iacute;a yo, malufactor, gozar de estas fortunas?

Entro a la habitaci&oacute;n y hela ah&iacute;. Su culo empinado invitadoramente. Su dulce, exquisito sexo expuesto al aire caliente que ya me hace sudar. Apoyada en manos y rodillas sobre la cama, ya h&uacute;meda para m&iacute;, tartamudea excitada aquellas palabras y yo devaneo este devaneo. Luego, remuevo de mi cuerpo ni una prenda m&aacute;s de la esencial para penetrarla. Sus adentros est&aacute;n suaves y calientes, como si no hubieran podido esperar un segundo m&aacute;s para sentirme dentro. La mont&eacute; cual yegua en el m&aacute;s loco de los celos.

…

Mis movimientos sementales la aturd&iacute;an fuera de toda cognici&oacute;n. La m&iacute;a se hab&iacute;a ido ya lejos hac&iacute;a mucho tiempo. Fue as&iacute; que se nos dio el tiempo y como no nos dimos cuenta de la hora.

Nuestra pasi&oacute;n prohibida inigualable, de aquellas que mandan todo a la mierda, todo, todo todo, y vale la pena, nos hab&iacute;a hecho olvidarnos de nuestros mismos, y de aquello que arrastran nuestros pozos de culpa navegantes de nuestras sombras y sudores.

Nunca sent&iacute; un arranque el&eacute;ctrico como &eacute;se. La adrenalina explot&oacute; dentro de m&iacute;, quem&aacute;ndome todo el sistema circulatorio. Todo causado por ese sonido met&aacute;lico.

“&iexcl;Puta qu&eacute; horas son!”
“&iexcl;&iexcl;Las cuatro y diez!!”
“!!!No puede ser!!! &iexcl;R&aacute;pido, metete debajo de la cama!”

Ni pude sentir cuando me desconect&eacute; de su cuerpo y en medio segundo me estaba arrastrando debajo de la cama. Los pasos estaban al otro lado de la puerta. Ella no tuvo oportunidad de siquiera moverse y su posici&oacute;n inerte fue de tanta estridencia que pude escucharla desde mi escondite, desde el cual vi los zapatos de &eacute;l caminando hacia al cuarto. Ella murmur&oacute; nerviosa estas palabras, qued&aacute;ndose &eacute;l parado por lo que, literalmente, fue una eternidad de los infiernos:

“Sorpresa, Pr&iacute;ncipe”

]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2006-12-31</dc:date>
			<pubDate>Sun, 31 Dec 2006 02:06:41 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Tanka]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/322/322800/</link>
			<description><![CDATA[un ventisquero
agita en vano la hoja
fija en su rama
fija en los mega-p&iacute;xeles
que captura mi cyber-shot
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2007-11-22</dc:date>
			<pubDate>Thu, 22 Nov 2007 04:40:43 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Freestyling Po&eacute;tico]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/323/323165/</link>
			<description><![CDATA[FREESTYLING PO&Eacute;TICO

Yo le grito al cielo yo le grito al cielo
Yo le grito al cielo
Pla&ntilde;o, le reclamo su secreto
Mezquino le pido con br&iacute;os
Rompa su silencio con m&aacute;s que un c&eacute;firo
Qu&eacute; fr&iacute;o del m&iacute;o designio
Sin m&aacute;s va y sigue certero
Siendo cielo
Y yo le grito al cielo: &iquest;&iexcl;por qu&eacute; vivimos!?

Ignorado como un hu&eacute;rfano
Por Dios abandonado
Saca la frente una perpendicular al suelo
Que no se encuentra con mis pasos

&iquest;Qu&eacute; siente Saturno cuando yo quiero?
Sorpresa fulm&iacute;nea del cometa
Invariable a mi irrelevante deseo
No importa cu&aacute;nto en la vida pierda
La vida no divorcia al tiempo

Camin&eacute; tanto estos caminos
Que al cerrar los ojos s&oacute;lo veo
Como en subibaja dos ni&ntilde;os
Punteando los pies a sus dedos

Mi mente sigue en su eb&uacute;rnea atalaya
Aunque mis pies descalzos me perdieron
En lo horrible y concreto de esta rara
Oficina que me mata de miedo
Con sus memos y faxes y post datas
Que me coercen a aprender lo que siento
despu&eacute;s de la hora de almuerzo
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2007-11-24</dc:date>
			<pubDate>Sat, 24 Nov 2007 09:18:20 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Poema de y para el Poeta Joven que Nunca Ser&aacute; Le&iacute;do]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/323/323894/</link>
			<description><![CDATA[POEMA DE Y PARA EL POETA JOVEN QUE NUNCA SER&Aacute; LE&Iacute;DO

Al resto de nosotros
Que Ni&ntilde;o Poeta no nos apodaron;
El bulto de nosotros
Que tose diario con golpe flem&aacute;tico
Palabras de nosotros,
Que de no echarlas, mol&eacute;stanos algo
Adentro de nosotros.
Despu&eacute;s, al menos, que nos desahogamos,
Los bobos de nosotros,
Talvez se encuentra quien lea de grado
Verg&uuml;enzas de nosotros.
Pero al final es el cierto y aciago
Camino de nosotros
Dictar mon&oacute;logos para el teclado…
Ilusos de nosotros…
Y nuestros versos, malos y no tanto,
(Ilusos de nosotros)
Cay&eacute;ndose hondo en un olvido extra&ntilde;o
Y amigo de nosotros.
Y cuando rifa un jurado su fallo
A alguno de nosotros,
El resto -tantos- igual nos quedamos,
Los mismos de nosotros.
Y a&uacute;n premiados no hallamos el salto
Afuera de nosotros;
Ni qui&eacute;n que pague por estos vocablos
Ignotos de nosotros.
Nos queda s&oacute;lo l&euml;ernos, bien alto,
A gritos de nosotros;
A lo mejor, pasando, escuche un p&aacute;jaro
Poes&iacute;a de nosotros,
Al irse aquesta en la brisa regando.

Sin llama humeando en su candela el p&aacute;bilo
Los sue&ntilde;os de nosotros.
]]></description>
			<dc:creator>desleal</dc:creator>
			<dc:date>2007-11-28</dc:date>
			<pubDate>Wed, 28 Nov 2007 18:49:31 UTC</pubDate>
		</item>
	</channel>
</rss>
