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		<title>juaniramirez en loscuentos.net</title>
		<link>/cuentos/local/juaniramirez/</link>
		<description><![CDATA[Escribo por placer y para que otras personas me lean.]]></description>
		<language>es-es</language>
		
		<item>
			<title><![CDATA[Feliz Encuentro]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/336/336639/</link>
			<description><![CDATA[     Esa ma&ntilde;ana ten&iacute;a el presentimiento de que algo extraordinario habr&iacute;a de sucederle. Pens&oacute; que quiz&aacute; su subconsciente quedaba tranquilo de esta manera. Era una defensa contra la monoton&iacute;a que arrastraba su existencia. Se mir&oacute; al espejo, su fiel confidente. Y se encontr&oacute; cambiada. No sab&iacute;a por qu&eacute;, pero esto era un presentimiento. Todos estos veinticinco a&ntilde;os se hab&iacute;a estado mirando pero sin verse verdaderamente. Su piel a&uacute;n segu&iacute;a joven. Bueno, ella era joven. Pero sent&iacute;a que su coraz&oacute;n hab&iacute;a envejecido. “&iexcl;Ay, el caf&eacute;!”. Como todas las ma&ntilde;anas el caf&eacute; acababa recalentado, y su sabor era entonces desagradable. “Tendr&iacute;a que cambiar su desayuno; el caf&eacute; y el trabajo es horrible para la piel”. Y se tom&oacute; ese l&iacute;quido negro con tostadas, como todas las ma&ntilde;anas.
     Odiaba el metro, bueno, todo el mundo lo odia. Te empujan, t&uacute; tambi&eacute;n tienes que empujar “&iexcl;Es horrible! &iexcl;Me parece a m&iacute; que no hay presentimiento que valga!”
     Sac&oacute; la revista de cine Film y se puso a leer. Cuando el trabajo de la oficina se olvidaba de ella un poco, ese mundo del cine llenaba su cabeza con historias de actrices fant&aacute;sticas y actores guap&iacute;simos. Entonces ella es la protagonista de esas pel&iacute;culas. James Dean apoya su cabeza en su regazo como en la pel&iacute;cula “Rebeldes sin Causa”. Por un momento es la esposa rechazada por un Gary Cooper que est&aacute; solo ante el peligro. Clark Gable le mira a los ojos y antes de marcharse le dice con un tono de indiferencia: “La verdad, nena, me importa un bledo”.
-	&iexcl;Ay!... – suspira.
-	Ya est&aacute;s otra vez con el cine. Mujer, te vas a volver loca con tantas pel&iacute;culas. –le dijo la voz chillona de su compa&ntilde;era Puri.
      S&iacute;, efectivamente, era la mujer m&aacute;s presumida  y ego&iacute;sta  que ella hab&iacute;a conocido jam&aacute;s.
-	Me gusta – y ante el gesto de indiferencia de la cursi, a&ntilde;adi&oacute;- &iexcl;Ah claro! Tu afici&oacute;n son los hombres…
-	Exacto. Por cierto, esta noche he quedado con Lu&iacute;s. S&iacute;… &iquest;no te acuerdas? Te lo cont&eacute; el otro d&iacute;a. Claro, &iexcl;como nunca me escuchas!  Bueno, pues…
-	No me pidas otro vestido, por favor. El &uacute;ltimo me lo estropeaste. No s&eacute; c&oacute;mo lo har&iacute;as, pero estaba roto - dijo con cierto rin tint&iacute;n.
-	No es eso, tonta. Vamos a ir a una fiesta y hab&iacute;a pensado, bueno, hab&iacute;amos pensado –subi&oacute; el tono de voz para no dejarla hablar ya que iba a saltar de un momento a otro- que nos podr&iacute;as acompa&ntilde;ar. Como nunca sales… Y a Juan le caes bien, &iquest;sabes?
-	&iexcl;Vaya, me siento alagada de que caiga simp&aacute;tica a un boxeador &iexcl;
-	No es boxeador, sino culturista. A m&iacute; me gusta as&iacute;, ya sabes –e hizo un movimiento de brazos para sacar los escondidos b&iacute;ceps de su delgado brazo.
     Acept&oacute; ir para as&iacute; prolongar el per&iacute;odo en el aparecer&iacute;a su presentimiento tantas veces presentido. Ser&iacute;a gracioso ver c&oacute;mo estos dos bobos se defienden en un medio que no es el suyo donde habitan intelectuales, “gente rara”, como dir&iacute;a Puri. Para ella eran “gente rara” porque no comprend&iacute;a “c&oacute;mo hab&iacute;a gente que disfrutara leyendo”. Ella era as&iacute;. No daba para m&aacute;s, la pobre.
    Su compa&ntilde;era presumida le daba golpes con el brazo, mientras ella trataba de domesticar los altos tacones que le hab&iacute;a dejado su “dulce” amiga, con el pretexto de que as&iacute; se le subir&iacute;a un poco m&aacute;s el vestido y le har&iacute;a unas piernas largas. Era la primera y la &uacute;ltima vez que le hac&iacute;a caso. Ten&iacute;an gustos distintos, era  irremediable. Y pensaba continuamente en sus zapatos bajos y c&oacute;modos de dise&ntilde;o.
-	&iexcl;Ah, se me olvidaba! &iexcl;Qu&eacute; cabeza la m&iacute;a! Tambi&eacute;n va a venir un director de cine, pero no te alarmes, querida, a&uacute;n no se ha divorciado – como siempre, lo dijo sin dejarle contestar.
-	Pero &iquest;qu&eacute; dices? &iexcl;T&uacute; crees que entre tanta gente se puede conocer a alguien? Pero, qu&eacute; mal pensada eres –ahora s&iacute; hab&iacute;a entendido la &uacute;ltima frase.
     Su reloj le avisaba de que estaba terminando ese d&iacute;a tan presentido. “Qu&eacute; tonter&iacute;a”, se dijo. 
-	Verdad que s&iacute; es una tonter&iacute;a. A m&iacute; esta clase de fiestas no me gustan nada. Nadie se conoce y todos se tutean sin conocerse. 
      Por un momento cre&iacute;a que lo pensaba, pero no. Alguien se estaba dirigiendo a ella.
-	&iquest;C&oacute;mo dice? &iquest;Habla conmigo?
-	Bueno, dos preguntas seguidas. No son una buena presentaci&oacute;n, &iquest;no cree? – y una blanca dentadura le sonre&iacute;a agradablemente. – llamo Lu&iacute;s Vilet, soy director de cine, profesi&oacute;n en decadencia, desgraciadamente. Y usted es…
-	… Bibiana, encantada… - &iexcl;Anda, el director!
-	&iquest;C&oacute;mo dice? No se moleste conmigo. La vi con una cara tan aburrida que pens&eacute; que as&iacute; har&iacute;a compa&ntilde;&iacute;a a la m&iacute;a.
     Despu&eacute;s de pedirle perd&oacute;n y todo lo dem&aacute;s, fuimos al pub a ver si olvid&aacute;bamos a esa “gente rara”. Me cont&oacute; que hac&iacute;a pel&iacute;culas porque efectivamente era “el director”. Me confes&oacute; que ten&iacute;a un rostro muy fotog&eacute;nico. Y a continuaci&oacute;n mi risa reson&oacute; en todo el pub pero nadie mir&oacute;. A cierta hora de la noche, uno se encuentra charlando a veces sin o&iacute;r y sin o&iacute;rte a ti mismo. &Uacute;nicamente el camarero nos envi&oacute; una sonrisa c&oacute;mplice desde atr&aacute;s de la barra.
-	Eso se lo dir&aacute; a todas –dijo Bibiana con sarna.
-	Te equivocas; ligo muy poco, si te refieres a eso.
-	Perdona, no quer&iacute;a ofenderte – su voz se seren&oacute;.
     Son&oacute; las doce, tambi&eacute;n en su coraz&oacute;n. Y al d&iacute;a siguiente estaba haciendo una prueba de fotograf&iacute;a con la naturalidad que da el trabajar con una persona tan encantadora como era Lu&iacute;s. “Feliz encuentro” que as&iacute; se llamaba su primera pel&iacute;cula fue tambi&eacute;n la primera de gran &eacute;xito de “este joven y futuro gran director Lu&iacute;s Vilet”, seg&uacute;n la cr&iacute;tica de la revista Film, que cay&oacute; en las manos de Puri, que dijo a su H&eacute;rcules, bueno, a otro H&eacute;rcules, claro, con cierto tono de alegr&iacute;a envidiosa: “yo ya se lo dec&iacute;a, chica, t&uacute; vales mucho”.
]]></description>
			<dc:creator>juaniramirez</dc:creator>
			<dc:date>2008-02-11</dc:date>
			<pubDate>Mon, 11 Feb 2008 12:06:48 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La Isla (I)]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/337/337260/</link>
			<description><![CDATA[     Su cuerpo esbelto brillaba tendido en la fina y caliente arena. Su pelo se confund&iacute;a con las estr&iacute;as que formaban las olas al alejarse de la orilla. El sol rojo anaranjado se pon&iacute;a all&aacute; en el horizonte. Se incorpor&oacute; s&uacute;bitamente como si sintiera la llamada del mar. Y all&iacute;, a sus pies, apareci&oacute; un objeto que ella no conoc&iacute;a. Era brillante como el sol y transparente y fr&iacute;o como el agua del lago. Lo cogi&oacute; temerosamente entre sus delicadas manos y vio que algo hab&iacute;a dentro. Era una cosa blanca con unos signos que ella no entend&iacute;a. “&iquest;Qu&eacute; ser&aacute;?”, pens&oacute; y se lo guard&oacute; en el ba&uacute;l.
     El ba&uacute;l era lo &uacute;nico que le ligaba a los humanos. Cuando ve&iacute;a esas fotograf&iacute;as con dos figuras que eran como ella, sin saber por qu&eacute;, lloraba. &Uacute;nicamente se le ven&iacute;a a la cabeza chillidos y las im&aacute;genes confusas de personas hist&eacute;ricas corriendo por la borda de un barco, mientras &eacute;ste se hund&iacute;a. Y luego, recordaba agua, mucha agua del mar.
     Al segundo d&iacute;a  de encontrar esa cosa tan bonita, y cuando recog&iacute;a ostras para su almuerzo, otro suceso interrumpi&oacute; su lenta y mon&oacute;tona vida: un cuerpo en la arena. S&iacute;, un cuerpo como el suyo, al menos eso pensaba en un principio. Cuando se acerc&oacute;, comprob&oacute; que era algo distinto al suyo, pero parecido a una de las figuras de aquella fotograf&iacute;a conservada durante diecis&eacute;is a&ntilde;os.
     Lo llev&oacute; cuidadosamente a la choza, tras haberle puesto boca abajo para que expulsara el agua que hab&iacute;a tragado. Escuch&oacute; el latir de su coraz&oacute;n y, sin poderlo evitar, el suyo tambi&eacute;n se agitaba a continuaci&oacute;n.
     Cuando abri&oacute; los ojos, su color le record&oacute; al del ancho y profundo mar que los hab&iacute;a unido. “Gracias”. Ella dio un salto hacia atr&aacute;s al escuchar ese ruido tan extra&ntilde;o pero agradable a la vez que hab&iacute;a salido de su boca.
     Transcurrieron los d&iacute;as. &Eacute;l le ense&ntilde;&oacute; a hablar, a sentir como un ser humano. &Eacute;l hab&iacute;a escrito ese mensaje de socorro cuando estaba de n&aacute;ufrago en una balsa. Ella le ense&ntilde;&oacute; a sobrevivir en aquel medio tan hostil. Tambi&eacute;n le ense&ntilde;&oacute; a cultivar perlas, aquellas perlas que ella utilizaba para contar las horas, los d&iacute;as, los meses en los que nacer&iacute;a aquel ser que ella llevaba en sus entra&ntilde;as. En primavera, cuando los nen&uacute;fares nadan sobre el lago, su vientre se quebr&oacute; y de &eacute;l vino al mundo el rey de la isla.
     Tuvieron la oportunidad de marcharse y as&iacute; lo hicieron. Ella dudaba al principio, cuando &eacute;l le explic&oacute; lo que significaba la palabra “civilizaci&oacute;n”. A&uacute;n as&iacute;, quisieron que su hijo se educara donde ellos hab&iacute;an nacido.

                                            continuar&aacute;...]]></description>
			<dc:creator>juaniramirez</dc:creator>
			<dc:date>2008-02-14</dc:date>
			<pubDate>Thu, 14 Feb 2008 12:48:07 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Tu nombre]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/337/337261/</link>
			<description><![CDATA[Fresa sabrosa donde beber     
 besos con sabor a miel                               
Rubio pelo que adoro                  
  brilla como el oro                     
Apariencia de solitario eterno         
  encierra un esp&iacute;ritu abierto
Nariz inclinas  para besar               
y a tu amada enamorar
Cara de mi &aacute;ngel dulce                                      
  en mi mirar reluce
Imagen en mi mente grabada               
  y en el coraz&oacute;n siempre guardada
 Sonrisa inteligente asoma
   arqueando su bonita boca                               
 Cuello suave a acariciar 
   invita y tambi&eacute;n a saborear 
 Ojos verdes llenos de amor 
   me marean con su fulgor                     

 Juani, tu amada, admira en t&iacute; TU:
 Amor
 Valent&iacute;a
 Inteligencia
 Espiritualidad
 Risa, tu risa siempre.]]></description>
			<dc:creator>juaniramirez</dc:creator>
			<dc:date>2008-02-14</dc:date>
			<pubDate>Thu, 14 Feb 2008 12:51:53 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[&iquest;El animal o el hombre?]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/337/337436/</link>
			<description><![CDATA[     Pocas cosas hay en la vida que se pueden admitir o negar. Todo es relativo y los  fanatismos nunca han llegado a beneficiar al hombre. Me estoy refiriendo al tema de las torturas de animales que est&aacute;n tratando de denunciar algunos grupos ecologistas. No nos debe asustar la palabra tortura referida a los animales, es as&iacute;, cuando admitimos las torturas hacia el propio ser humano. Est&aacute; claro que el animal debe morir y el hombre tambi&eacute;n. No es que “debe” sino que desgraciadamente muere. La intervenci&oacute;n del hombre en ese ciclo es natural. Desde los tiempos primitivos, el hombre se alimentaba con la carne de los animales, y cuando m&aacute;s tarde se hizo sedentario conoci&oacute; las posibilidades vitales que le proporcionaba la tierra, la madre tierra. Nace as&iacute; la muerte del animal por la necesidad de subsistir de los hombres. Los tiempos han cambiado, desgraciadamente, y ahora tenemos muchas posibilidades alimentarias, y parece ser lo menos importante a juzgar por la dieta de algunos de los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados.
     Queda justificado, por supuesto humanamente, el matar animales para alimentarnos, en definitiva, para vivir. Pero lo que deber&iacute;a sensibilizarnos en realidad es el matar por diversi&oacute;n, por lucro o por snobismo. Digo matar en sentido general no s&oacute;lo a animales, puesto que no hemos resuelto la muerte entre nosotros. Comparar una granja de gallinas, por ejemplo, un reba&ntilde;o de ovejas con una plaza de toros es incongruente a partir de lo dicho. Por supuesto que comemos carne de toro, y muy buena que est&aacute;. Pero no comprendo c&oacute;mo se puede disfrutar viendo esa muerte tan cruel, no para el toro que ha nacido para ello por intervenci&oacute;n del hombre, claro, sino para &eacute;ste mismo. Los humanos estamos ya bastante insensibilizados con nosotros mismos como para que tengamos que desahogarnos con ese espect&aacute;culo &iexcl;&iquest;Tanta rabia tenemos dentro que no podemos emplearla de otro modo?!
      No quiero negar a otros la diversi&oacute;n que yo no encuentro en esta fiesta nacional, pero la negar&iacute;a si estuviera en mi mano. Pero que no digan que ese animal no sufre porque no creo que sea diferente a un perro que gime cuando muere el amo. Por supuesto que el perro est&aacute; domesticado y no reacciona como el toro o el le&oacute;n, igual de fiero con el hombre.
    Est&aacute; claro que depende a qu&eacute; animal se mata y es as&iacute; de justo, creo yo, y por tanto, no intento imponer mis ideas a nadie y cada uno con su conciencia… pero es que “fiesta nacional” significa fiesta de la naci&oacute;n completa… menos yo.
]]></description>
			<dc:creator>juaniramirez</dc:creator>
			<dc:date>2008-02-15</dc:date>
			<pubDate>Fri, 15 Feb 2008 10:41:46 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Desamor]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/337/337668/</link>
			<description><![CDATA[Instantes so&ntilde;ados
se nos escapan de las manos
y se desvanecen en nuestras almohadas
entre blancas nubes enamoradas.
Presencia so&ntilde;ada y deseada,
&iquest;por qu&eacute; te alejas de esta pobre enamorada?]]></description>
			<dc:creator>juaniramirez</dc:creator>
			<dc:date>2008-02-16</dc:date>
			<pubDate>Sat, 16 Feb 2008 19:56:03 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Recuerdos de estudiante]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/337/337698/</link>
			<description><![CDATA[   Los &aacute;ngeles de la facultad vuelan por sus anchos y largos pasillos subiendo hasta su tejado.
   Durante su vuelo han sentido, en un ambiente caliente, la frialdad de la sabidur&iacute;a que emerge de los libros apilados en la nueva biblioteca.
   R&aacute;pidos como el viento, van descubriendo nuevos lugares para sus reuniones estudiantiles. En sus pechos abriga la esperanza, la gran esperanza del Saber.
   Su conocimiento est&aacute; empezando ahora. Aunque es un proceso, en estos momentos sienten la necesidad de parar los segundos y llenarlos de las palabras de los antiguos.
   Como dir&iacute;a un escritor de entonces ( Ricardo Gull&oacute;n ), en esos momentos se viv&iacute;a olvidando a los viejos maestros. Era necesario escuchar y leer las palabras y los hechos de nuestros h&eacute;roes de la cultura: escritores, historiadores, pintores, etc.; en definitiva, los hombres de nuestra rica cultura.
   La biblioteca, ese lugar donde nos reunimos para leer a los antiguos, para conversar con ellos sobre sus escritos, ser&iacute;a el lugar id&oacute;neo para ello.
   El batir de sus alas siente la frialdad de los cristales oscuros que, a pesar de ello, dejan que la luz del sol de la ma&ntilde;ana caliente los pasillos de la facultad. No quieren salir de all&iacute;, ni tampoco acercarse a la salida porque el fr&iacute;o de la ciudad se lo impide.]]></description>
			<dc:creator>juaniramirez</dc:creator>
			<dc:date>2008-02-16</dc:date>
			<pubDate>Sat, 16 Feb 2008 22:54:32 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Agon&iacute;a]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/337/337828/</link>
			<description><![CDATA[Mis ojos se han vuelto m&aacute;s oscuros
y ya no tienen ese fulgor
que ten&iacute;an cuando en los tuyos
yo te daba mi amor.

Mis labios tienen sed
y de sed se morir&aacute;n
porque las aguas de los turyos
fueron a dar, como los r&iacute;os, al mar.

Mis manos d&eacute;biles
no saben donde posar
y buscan, temblorosas,
tu cuerpo fantasmal.

Mi alma indeleble
del cuerpo se me va
y se eleva hacia el cielo
busc&aacute;ndote, &iquest;d&oacute;nde est&aacute;s?]]></description>
			<dc:creator>juaniramirez</dc:creator>
			<dc:date>2008-02-17</dc:date>
			<pubDate>Sun, 17 Feb 2008 18:20:41 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Mi mar]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/339/339307/</link>
			<description><![CDATA[ Gaviotas juguetonas
surcan los cielos
y en el levante
diibuja sus vuelos.
  Aguas azules,
compa&ntilde;eras de mis soledades,
espuma blanca 
rizada en los mares,
  olor a salitre
acaricia el aire,
  &iexcl;Cu&aacute;n feliz soy 
con el vaiv&eacute;n de tu oleaje!

A mi Isla]]></description>
			<dc:creator>juaniramirez</dc:creator>
			<dc:date>2008-02-25</dc:date>
			<pubDate>Mon, 25 Feb 2008 20:53:46 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[En la frontera del alma]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/339/339347/</link>
			<description><![CDATA[   Un verde extendido
entre tierras f&eacute;rtiles,
un rumor de gaviotas
y la brisa marinera,
que llega hasta aqu&iacute;,
se pasea entre las hojas
de estos arbustos
donde brotan las uvas
  Su rico zumo nos embriaga 
y nos acompa&ntilde;a en nuestras horas.
  Tierra de mi amor querido,
donde creci&oacute; un ni&ntilde;o 
hermoso y t&iacute;mido
  Hoy me esperan tus olores,
tus gentes y colores.

   A un ser muy especial]]></description>
			<dc:creator>juaniramirez</dc:creator>
			<dc:date>2008-02-26</dc:date>
			<pubDate>Tue, 26 Feb 2008 01:21:08 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Lul&uacute;]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/339/339394/</link>
			<description><![CDATA[     Siempre me despierto antes que t&uacute; y me gusta contemplarte mientras duerme. Cuando el despertador ya ha sonado, me acerco a ti y te acaricio el cuello hasta despertarte. Salto de la cama y me dirijo a hacer mi aseo diario. No s&eacute; si es obsesi&oacute;n, pero el caso es que la higiene personal es muy importante en mi vida.
     En la cocina ya est&aacute;s desayunando y me preparas un poco de leche que bebo ansiosamente.  
     Te acompa&ntilde;o hasta la puerta y, con la palma de la mano abierta y soplando un beso, me lanzas a modo de despedida. 
     Me dirijo hacia el dormitorio y huelo tus ropas. Me encanta olerte, es uno de mis sentidos m&aacute;s desarrollados junto con el de la curiosidad que en m&iacute; es un sentido m&aacute;s. 
     Ya en el sal&oacute;n, me asomo a la ventana y cotilleo un poco. El basurero barre las aceras; un se&ntilde;or corre hacia su coche; la pescader&iacute;a abre sus puertas y esparce un olor a pescado por toda la calle y, como siempre, el perro de la vecina, que ladra en el balc&oacute;n, pide insistentemente hacer sus necesidades.  Ese animal me da miedo, no lo puedo remediar.
     Este rinc&oacute;n es mi preferido. Los rayos del sol entran oblicuamente y me proporciona un calor reconfortable. Me acomodo en mi sill&oacute;n preferido, sobre la manta que me hiciste, y me dispongo a dormitar. Este embarazo me tiene muy cansada, s&oacute;lo quiero descansar, aunque yo siempre he sido as&iacute; de tranquila.
     De repente, abro los ojos y escucho el ruido de tus llaves abriendo la puerta. Mi coraz&oacute;n se acelera y entras con una sonrisa en los labios, deseosa de abrazarme. Me levantas entre tus brazos y me miras a los ojos dici&eacute;ndome: &quot;&iexcl;Ay, Lul&uacute;, mi gatita linda!&quot;.
     
]]></description>
			<dc:creator>juaniramirez</dc:creator>
			<dc:date>2008-02-26</dc:date>
			<pubDate>Tue, 26 Feb 2008 08:04:38 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Despierto]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/340/340165/</link>
			<description><![CDATA[     Una sensaci&oacute;n de ahogo me hace despertar, acompa&ntilde;ado una tos seca. &iquest;D&oacute;nde estoy?, me pregunto con desconcierto. Lo &uacute;ltimo que recuerdo es poner el despertador para ir al trabajo, como todas las noches. Apagu&eacute; la luz y me dorm&iacute; en un profundo sue&ntilde;o. &iquest;Estar&eacute; so&ntilde;ando? No, no, estoy despierto.
     Parece que no es mi habitaci&oacute;n. Siempre dejo la ventana media abierta pero aqu&iacute; reina una oscuridad inmensa. El aire es caliente y estoy vestido con mi traje de la boda, lo cual hace que tenga a&uacute;n m&aacute;s calor. Los zapatos me aprietan, pero no puedo afloj&aacute;rmelos, porque estoy en un lugar muy estrecho. No puedo moverme, parece ser que a los lados tengo unas paredes que ajustan mi cuerpo. Estoy acostado en algo duro, pero forrado de una tela de suave tacto. 
     Mis manos, que agarran un crucifijo, est&aacute;n recostadas sobre mi pecho. &iexcl;Dios m&iacute;o, estoy en un ata&uacute;d! &iquest;C&oacute;mo puede ser esto? Si estaba dormido y me he despertado aqu&iacute;, ser&aacute; que me ha dado un ataque… catal&eacute;ptico. No hay otra raz&oacute;n, pues mis familiares creer&iacute;an que estaba muerto. 
     Siento calambres en los brazos. Muevo poco las manos, pero me hormiguean. Consigo llevarlas hacia mis piernas. El aire parece que se va acabando, mi angustia se hace mayor produciendo respiraciones cortas y profundas. Intento salir de all&iacute;, pero la tapa de &quot;mi tumba&quot; me lo impide. Comienzo a golpear, primero con las palmas de las manos, luego con los pu&ntilde;os. Pero es in&uacute;til, no puedo abrirlo. Mis gritos no dan resultado, s&oacute;lo consigo cansarme m&aacute;s, pues queda poco ox&iacute;geno. 
     De pronto, oigo el sonido del m&oacute;vil. No puede ser. A duras penas lo cojo, pues est&aacute; colocado en mi hombro derecho. A ver si me da tiempo y no cuelgan. No escucho nada, pero presiento a alguien al otro lado. Pregunto qui&eacute;n es con aceleraci&oacute;n y pidiendo auxilio. Alguien balbucea, no le salen las palabras. Miro la pantalla y es el tel&eacute;fono de mi mujer. Hab&iacute;a dejado el m&oacute;vil junto a mi cuerpo para poder simular hablar conmigo y as&iacute; poder consolarse. 
     Ya siento gente afuera y voces. Pero estoy perdiendo la consciencia, parece que me asfixio…   ]]></description>
			<dc:creator>juaniramirez</dc:creator>
			<dc:date>2008-03-01</dc:date>
			<pubDate>Sat, 01 Mar 2008 06:40:18 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El Amor, siempre el Amor]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/340/340839/</link>
			<description><![CDATA[   Las rosas sin espinas no son rosas. El amor sin el desamor no es sentimiento. Tanto amor y tanto desamor..., me siento abandonada. No, no se puede estar abandonada si antes no ha sido querida. 
  &iquest;Qu&eacute; es m&aacute;s fuerte el amor que se siente de una persona o el que se le profesa al amado? De todos estos sentimientos, el amor es el m&aacute;s fuerte, pero se debilita sin la voz, las miradas y los gestos de la persona amada. 
Veo tu c&aacute;lida mirada en todas partes. Tus labios sabrosos no pronunciar&aacute;n nunca esas palabras, y mis o&iacute;dos no las escuchar&aacute;n. Mis manos no acariciar&aacute;n las tuyas. ]]></description>
			<dc:creator>juaniramirez</dc:creator>
			<dc:date>2008-03-05</dc:date>
			<pubDate>Wed, 05 Mar 2008 13:04:41 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Siempre a mi lado, siempre]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/394/394941/</link>
			<description><![CDATA[Duras son las ausencias para los que nos quedamos aqu&iacute; recordando sus palabras e intentando o&iacute;r sus voces, echando de menos sus caricias y consejos.
   Su amor corr&iacute;a a raudales por sus manos. Con ese cari&ntilde;o me peinaba tirabuzones los domingos. Mientras pegaba saltitos y tarareando una canci&oacute;n, mis tirabuzones tambi&eacute;n saltaban, estir&aacute;ndose y encogi&eacute;ndose al ritmo de mis pasito, dirgi&eacute;ndose a casa de mi amiga Mari Carmen. 
   Me sent&iacute;a como una princesa con mi traje nuevo que hab&iacute;a cosido ella misma. Era muy habilidosa, ten&iacute;a unas manos muy buenas para la costura. Lo mismo nos hac&iacute;a a mis hermanas y a m&iacute; un traje de gitana que un disfraz para el colegio.
   Su m&aacute;quina de coser era muy antigua. Se la regal&oacute; mi padre siendo novios. A&uacute;n conservo el recibo en el que el vendedor iba apuntando todas las cuotas con las que termin&oacute; de pagarla.
   En este d&iacute;a tan se&ntilde;alado quiero dedicar estas breves palabras a una mujer muy especial, que sin tener un trabajo importante, s&iacute; tuvo uno muy especial, el de madre.

  A mi querida madre]]></description>
			<dc:creator>juaniramirez</dc:creator>
			<dc:date>2009-03-04</dc:date>
			<pubDate>Wed, 04 Mar 2009 09:08:57 UTC</pubDate>
		</item>
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			<title><![CDATA[Lucero]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/424/424183/</link>
			<description><![CDATA[   Se aferraba a la vida como esas plantas que ella cuidaba a las ra&iacute;ces que se alimentaban en esa tierra f&eacute;rtil de las macetas. Era fuerte y activa como ella sola. Se levantaba con un &iacute;mpetu y unas ganas de vivir tan inmensas que contagiaba a cuantos estaban a su alrededor.
   Su generaci&oacute;n estaba compuesta de personas fuertes mental y f&iacute;sicamente. Sin embargo hab&iacute;an crecido con pocos alimentos y en circunstancias duras y dif&iacute;ciles como los a&ntilde;os de guerra y posguerra. Hab&iacute;an superado muertes cercanas y lejanas: familiares o vecinos o conocidos que desaparec&iacute;an en la guerra o eran arrestados de madrugada por el chivatazo de tambi&eacute;n otro conocido.
    La superaci&oacute;n del miedo a lo largo de sus vidas les hac&iacute;an h&eacute;roes de peque&ntilde;os problemas que se presentaban d&iacute;a a d&iacute;a. Su templanza y su cordura les hac&iacute;an inmunes a enfermedades que son actuales en nuestra sociedad, como el estr&eacute;s, la depresi&oacute;n, la ansiedad, etc.
   No han tenido la alimentaci&oacute;n tan cuidada y estudiada de vitaminas y prote&iacute;nas, pero s&iacute; han sido base de su dieta alimentos sanos y de primera mano sin fertilizantes, ni aditivos ni conservantes como los que comen nuestros hijos hoy en d&iacute;a. Lo que s&iacute; han sido escasos esos alimentos. No hab&iacute;a comida, los campos estaban abandonados puesto que los campesinos eran arrojados a otro campo, al de batalla. Las industrias tambi&eacute;n estaban cerradas, las &uacute;nicas que a&uacute;n estaban en activo eran las que se hab&iacute;an adaptado a producir armas para la guerra. 
    Mujeres vestidas siempre de negro, con la foto colgada del pariente fallecido en la guerra o del fusilado o del que hab&iacute;an mandado a Alemania. Siempre con la pena de tener a un ser querido muerto pero tan presente en sus vidas como esa foto de boda de una muchachita de luto por su padre, cas&aacute;ndose en esa humilde parroquia de barrio. Un d&iacute;a tan feliz y con la ilusi&oacute;n de casarse con un buen hombre, ensombrecido por el negro del duelo del que ya no est&aacute; entre nosotros.
   Con semejante panorama, &iquest;qui&eacute;n no va a madurar pronto en su vida?, &iquest;qui&eacute;n no va a tener conciencia de lo precioso que es la vida y lo que merece saborearla en cada minuto? Eso tambi&eacute;n se inculca y se ense&ntilde;a sin que una se lo proponga, simplemente se desprende de sus actos y palabras. S&oacute;lo por eso o “todo” por eso tengo que estar bien, que cuidarme y no preocuparme de lo que no merece la pena. Lo hago por supuesto por m&iacute; y los m&iacute;os, pero tambi&eacute;n en honor a ella, a lo que me ha ense&ntilde;ado y he mamado desde peque&ntilde;ita.
   A ti mam&aacute;. A tu piel curtida por los a&ntilde;os y surcada por unas arrugas profundas pero manifiestas de sabidur&iacute;a y que dan fe de las alegr&iacute;as y las tristezas que han forjado tu extensa vida.

                         Siempre a mi lado siempre.
]]></description>
			<dc:creator>juaniramirez</dc:creator>
			<dc:date>2009-09-28</dc:date>
			<pubDate>Mon, 28 Sep 2009 18:32:11 UTC</pubDate>
		</item>
	</channel>
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