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	<channel>
		<title>nada en loscuentos.net</title>
		<link>/cuentos/local/nada/</link>
		<description><![CDATA[Ideas pequeñas guían mis días, los momentos más simples son los que entregan el mayor placer al alma ; cada alba intento vivir simple y llanamente vivir devorar cada instante como si fuera el mas importante de mi existencia.

Son muchos los colombianos octubres que mi familia en un día perdido del mes me regala un pedazo de recuerdo bajo la excusa de mi cumpleaños, vivo intentando aprender todo lo que me sea posible todo o NADA 

]]></description>
		<language>es-es</language>
		
		<item>
			<title><![CDATA[por que no quiero que te vayas]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/902/90256/</link>
			<description><![CDATA[Te lo dije una ma&ntilde;ana de enero, luego una tarde de octubre, no estoy seguro si te lo dije una noche de agosto; pero si estoy seguro que te lo e dicho 1 y 1000 veces, tu eres mi di&aacute;stole y yo soy simplemente el s&iacute;stole y as&iacute; te atreves a preguntar por que no quiero que te vallas]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2005-03-04</dc:date>
			<pubDate>Fri, 04 Mar 2005 16:53:44 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[EL BESO]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/320/320389/</link>
			<description><![CDATA[Una delicada y graciosa risita inundo el rostro de Maria, por fin luego de tres meses de llanto y dolor su infantil rostro de siete a&ntilde;os re&iacute;a de nuevo; un beso, el beso mas delicado, tierno y sincero que su alma entregaba lo  daba sobre la mano de su amada madre; por fin luego de tanto tiempo aquella maldita fiebre empezaba a ceder lentamente, Maria a su corta edad no lograba  entender por que si su madre era el ser mas especial y bueno de todos tenia que sufrir aquella horrible enfermedad; pero esta duda se deshizo en el tiempo devorada por una aun mayor .&iquest;por que el d&iacute;a que a su madre por fin le bajo la fiebre tendr&iacute;an que retirar sus labios de la mano de  ella  y cubrirle el rostro con una sabana blanca?]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2007-11-07</dc:date>
			<pubDate>Wed, 07 Nov 2007 21:00:08 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La estrecha habitaci&oacute;n]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/320/320395/</link>
			<description><![CDATA[Sin importar el tama&ntilde;o de la habitaci&oacute;n esta siempre fue peque&ntilde;a el poeta siempre sinti&oacute; que en un lugar cerrado las ideas se ahogan, mueren lenta y paulatinamente, el alma no alza vuelo y las palabras no fluyen; aquel poeta nunca logro entender el por que de esta idea, pero hoy. Hoy se siente mas estrecho y ahogado que nunca hoy siente que aquella maldita habitaci&oacute;n lo devora r&aacute;pido y sin piedad; siente que las ideas lo abandonan definitivamente y hoy como siempre no entiende el por que? . No entiende que dicha habitaci&oacute;n ser&aacute; su ultima habitaci&oacute;n y que no es mas que un estrecho ata&uacute;d      ]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2007-11-07</dc:date>
			<pubDate>Wed, 07 Nov 2007 21:38:48 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La risa]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/320/320397/</link>
			<description><![CDATA[Hoy la mano de un amigo se apoyo sobre mi hombro, luego dio unas cuantas palmaditas y me pregunto el por que de mi f&iacute;sica incapacidad para re&iacute;r, simplemente lo mire apret&eacute; su mano y me di vuelta &iquest;para que intentar explicarle? estoy seguro no me entender&iacute;a nono entender&iacute;a que el corto tiempo que pase a tu lado fue suficiente para que mi alma volara tan alto que rozara las estrellas, no no lograr&iacute;a entender que desde aquella &eacute;poca luego  tu partida mi alegr&iacute;a quedo colgando de las estrellas  ]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2007-11-07</dc:date>
			<pubDate>Wed, 07 Nov 2007 21:51:44 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Remordimientos]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/320/320564/</link>
			<description><![CDATA[Y como hiena hambrienta se arrojo sobre su aporreado cuerpo. Luego ella dio media vuelta e intento explicarse pero solo risas e insultos recibi&oacute;; en este preciso instante comprendi&oacute; que de este castigo no se librar&iacute;a pues a la conciencia no se le puede  enga&ntilde;ar  ]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2007-11-08</dc:date>
			<pubDate>Thu, 08 Nov 2007 22:29:51 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[cacofon&iacute;a po&eacute;tica]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/320/320569/</link>
			<description><![CDATA[Cuando la muerte
se hace aun  m&aacute;s dulce
que la realidad al verte
mi ser se reduce
a migajas mal olientes 
de lo que fue en un pasado
de sue&ntilde;os ausentes 
de ilusi&oacute;n y de agrado

Ya no sonr&iacute;e mi alma 
con el fulgor de anta&ntilde;o
se a destruido la calma
a dominado el enga&ntilde;o
la ansiedad se apodera
de mi mente desordena
creando una esfera 
de desesperaci&oacute;n colmada

Las sonrisas se han borrado
con el soplar del viento
y la tristeza me a devorado
con el lento pasar del tiempo
tu mirada profunda 
a desentra&ntilde;ado mi alma 
se ha abierto una herida onda
que no sierra ni el dolor se calma

Tu imagen ya borrosa
repta lentamente 
por la superficie porosa 
en que a quedado mi mente
la raz&oacute;n se a perdido 
hoy reina la locura 
aun as&iacute; no llega el olvido
que seria la &uacute;nica cura

Tu presencia me acribilla 
mi esencia esta desnuda 
como en medio de una pesadilla
en la cual mi vos es muda
el desesperado grito
no alcanza o&iacute;dos receptores
se ha destruido el mito
de los verdaderos amores

Hoy la realidad me atropella 
sin cuidado alguno
la vida por fin a hecho mella
de mis sue&ntilde;os ya ninguno 
a quedado hoy en pie 
tan solo un hasti&oacute; encarnado
de este mundo que se r&iacute;e
de mi cuerpo moreteado
por el chocar de las piedras
que han llamado pasado

Instantes aglomerados 
se atropellan unos a otros 
como chacales desalmados
estallando en mi cara mil rostros
mas es solo tu presencia
capaz de hacer un abismo
en lo que ayer era mi esencia
mi mundo ya no es el mismo

Solo han quedado escombros
de lo que ayer era una gloria 
con la realidad en mis hombros
veo que de mi solo ha quedado una escoria 
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2007-11-08</dc:date>
			<pubDate>Thu, 08 Nov 2007 23:03:36 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El prado]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/323/323591/</link>
			<description><![CDATA[Bien recuerdo aquel hermoso prado por el cual caminabas la primera ves que te vi, recuerdo claramente lo bello que era, las flores perfectas como un dulce ba&ntilde;o de luz, recuerdo tu mirada tierna, tus ojos claros, tu sonrisa di&aacute;fana, si lo recuerdo todo desde tu primera mirada, hasta tu ultimo adi&oacute;s . Hoy debo admitir que me duele ver la silueta de tu bello ser alejarse a la distancia, pero aun as&iacute; no puedo negar la inmensa alegr&iacute;a que me da, ver que con tu partida aquel hermoso prado que siempre te acompa&ntilde;a hoy de nuevo vuelve a florecer]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2007-11-27</dc:date>
			<pubDate>Tue, 27 Nov 2007 02:22:08 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La pesadilla]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/323/323784/</link>
			<description><![CDATA[Una bocanada inmensa de aire inundo r&aacute;pidamente mis pulmones ahogando as&iacute; el desesperado grito que trataba de escaparse de mi alma; mientras lentamente mis ojos se acostumbraban a la tenue luz que juguetona inundaba la habitaci&oacute;n, fui retomando el ritmo normal de mi respirar.que pesadilla, que asquerosa pesadilla los cerdos gobernaban el mundo.
Si los cerdos gobernaban el mundo y lo peor es que en mi sue&ntilde;o yo era uno de ellos, y como todos ellos yo me revolcaba en fango y devoraba  cual hiena hambrienta todo lo que se me presentase a mi alrededor todo era caos, destrucci&oacute;n, violencia, los padres devoraban sus hijos y viceversa, el desorden era total e insoportable; en cierto instante uno de los cerdos se percato de mi rara actitud ante tan normal obrar entre ellos. Me interrogo e inicialmente pude escabullirme entre frases voladas; pero fue in&uacute;til noto que yo no era de su mundo, inmediatamente el y los otros cerdos que nos rodeaban empezaron a perseguirme, la huida fue fatigante e infruct&iacute;fera esta rodeado y sin escapatoria. Son&oacute; el reloj despertador.que descanso.
Luego de desperezarme un rato baje a la cocina, prepare un tinto (caf&eacute;), encend&iacute; un Derby, me lo fume despacio mientras miraba las noticias matutinas de la tv. Mientras las miraba se me fue formando una duda asfixiante e inllevable que aun hoy no logro responder &iquest;Cu&aacute;l fue la pesadilla, soy acaso un hombre que so&ntilde;&oacute; ser cerdo o en contraste un cerdo que sue&ntilde;a ser hombre, no se cual de las dos posibilidades ser&aacute; peor cual de las dos mundos ser&aacute; mas cruel?              
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2007-11-28</dc:date>
			<pubDate>Wed, 28 Nov 2007 03:28:45 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Rutina]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/324/324960/</link>
			<description><![CDATA[Son largas las noches
Qu&eacute; el por que, el cuando o el donde?;
No permiten conciliar el sue&ntilde;o; las marat&oacute;nicas cruzadas a trabes del nocturno nicho no libran el alma del descontento general 
&iquest;C&oacute;mo es posible?
Pero como diablos es posible; grita mi esencia desde lo m&aacute;s profundo del encorazado coraz&oacute;n; no es el llanto del miserable, ni el dolor del leproso, ni siquiera las mil dudas del fil&oacute;sofo atemporal; no mi mente se inunda de peque&ntilde;as y entupidas dudas:
El por que  me miro y no fui capas de hablarle
Por que pide si puede trabajar
Por que me insulto y nada dije o por que le respond&iacute;
No, no logro entender la realidad que me circunda &iquest;Por qu&eacute; me circunda?, ser&aacute; que si lo ase; no lo se, solo doy rombos infinitos en mi cama.
El sol danza despacio sobre el horizonte denso y nublado, la luz taladra mis pupilasel d&iacute;a
La misma basura empieza de nuevo, el ruido de los autos, los muros de cemento, los gritos de la urbe, el accidente, el herido, el muerto, tres por dos mil; la misma escoria.
No, no siento ese estupor po&eacute;tico del filosofo, no solo me siento extra&ntilde;o, ausente, lejano; este es y no es mi mundo, siento que soy un cuervo en un &aacute;rbol infecto en garzas blancas
Me miro las manos, normales las manos de cualquier hombre jovenjoven?; No lo se veinticinco putasos cada octubre; unas polas.. Vomit&oacute;, pobre marica esta borracho; no m&aacute;s un simple deseo de vomitar d&iacute;as de escupir recuerdos y vivencias.
No quiero cargar con el peso de mirar todo con ojo escudri&ntilde;ador, maldita costumbre, no quiero pero es lo &uacute;nico que hago, miro, miro y sufro, miro y puteo, r&iacute;o, r&iacute;o como un imbesil  de m&iacute;, de &eacute;l, de ella y sus &iacute;nfulas de modelo, r&iacute;o de ser y de estar, de querer y no poder
Me reconozco en cada puto ebrio, en cada humano que miro, pero no, no puedo ser el, no puedo vivir simple y llanamente vivir, no tengo que pensarlo todo, medirlo, evaluarlo, compararlo
Envidio su estupida realidad, su capacidad para mentirse, para enga&ntilde;arse, para sentirse due&ntilde;os de su destino; quisiera poder embriagarme en el sudor del diario vivir; pero no puedo, basura, no puedo, quiero pero no puedo
La red se hace inestable, es mejor la soluci&oacute;n &oacute;ptima, no mejor fourier, que escoria es eso, luego un beso, si la quiero o no, no se me gusta su mirada, sus gestos lentos, su rostro indescifrable..me gusta, pero ser&aacute; ella?
No lo se, quisiera pero no lo se..adi&oacute;s te llamo ma&ntilde;ana, a las cuatro salgo de clase, esta bien.
El bus, la m&uacute;sica, el tiempo, me hasti&oacute;; si ahora y siempre, mama, comida, TV, las noticias de la noche? Ha que escoria mejor los SIMPSON, de nuevo a la cama y si son largas las noches Qu&eacute; el por que, el cuando o el donde? 
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2007-12-05</dc:date>
			<pubDate>Wed, 05 Dec 2007 00:09:07 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Besos fr&iacute;os ]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/325/325566/</link>
			<description><![CDATA[Sus besos cual t&iacute;mpanos siempre fueron; su mirada fr&iacute;a y calculadora tal vez un poco inhumana, su trato despreocupado y ausente; si siempre fue como si de nosotros solo yo estuviese seguro que tu ser y el m&iacute;o solo son extensiones de la misma esencia, mas aun as&iacute; hoy creo que esa actitud fue la que me hizo amarte, es mas estoy seguro que esa es tu forma de amar; de eso nunca e tenido duda; de hecho con el pasar de los d&iacute;as me adaptado a tu raro car&aacute;cter, a tu ausencia presente, a tu amor a distancia, a tus  besos fr&iacute;os; si e aprendido a amar esos besos fr&iacute;os como los mas valiosos que en vida e recibido.
Esta paup&eacute;rrima y melosa confesi&oacute;n te la ago hoy pues tus besos siempre han sido fr&iacute;os pero nunca como hoy; todo sigue igual pero nada lo es, solo tus labios han cambiado se han hecho mas fr&iacute;os  aun   para mis labios que a ellos ya estaban acostumbrados; no. no lo entiendo, por mas que lo pienso no lo entiendo, nono logro hacerme a la idea que esa absurda caja de madera pueda hacerte cambiar ante mis ojos. 
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2007-12-08</dc:date>
			<pubDate>Sat, 08 Dec 2007 00:04:11 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El libro]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/326/326042/</link>
			<description><![CDATA[Por fin luego de tanto tiempo de infructuosa b&uacute;squeda, lo encontr&oacute;;  era todo lo contrario a lo que hab&iacute;a imaginado, era un libro viejo y ajado, de hojas amarillentas y un olor a olvido; pero a la ves, fue lo que siempre so&ntilde;&oacute;, el libro  conten&iacute;a la verdad; en el libro estaba la respuesta a todas sus preguntas. el libro conten&iacute;a su mas exacto retrato; lamentablemente el libro estaba escrito en el &uacute;nico idioma que no sabia leer; el idioma del alma]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2007-12-10</dc:date>
			<pubDate>Mon, 10 Dec 2007 22:49:28 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La prisi&oacute;n]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/326/326221/</link>
			<description><![CDATA[Los minutos se deslizan lenta y mon&oacute;tonamente, sobre las p&aacute;lidas ma&ntilde;anas de los d&iacute;as demarcados como trazos tenues sobre la pared izquierda, de la celda en la que la realidad, ha encerrado mi alma  
El hasti&oacute; como una plaga de b&iacute;blicas proporciones repta seguro sobre el pilar de marfil que sostiene mi cuerpo, lenta y dolorosamente va inundando todas y cada una de las mol&eacute;culas de mi desesperado ser, la ansiedad me engulle en un solo bocado, todos los sentidos se crispan en arrebatos violentos y autodestructivos, peque&ntilde;as y escarlatas gotas de sangre se abren paso desde mis ojos,  buscando anhelosamente chocar contra la tela de mi sucia camisa, para tornarla en su tumba y ultimo reposo.
Las llagas en mis manos dan fe, de la ardua labor que d&iacute;a a d&iacute;a realiza mi decadente carne, guiada por capataces perpetuamente tatuados en lo m&aacute;s b&aacute;sico de mi esencia; el cansancio me abraza, agota mis energ&iacute;as, los parpados se dislocan, la respiraci&oacute;n se acelera, el sudor inunda mi frente, se seca la salida de mi boca, y  por fin llega la muerte, mas no la anhelada y liberadora dama; no. Llega la mas odiada.. la muerte de las esperanzas             
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2007-12-11</dc:date>
			<pubDate>Tue, 11 Dec 2007 21:00:22 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La duda ]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/326/326227/</link>
			<description><![CDATA[Con el innegable gesto de la sorpresa la recibi&oacute;.
Con la indudable actitud del ignorante la desecho.
Con la imperdonable acci&oacute;n del mediocre la agredi&oacute;.
Y luego;
Con la paup&eacute;rrima l&oacute;gica de todos los hombres.
Dudo de la existencia de la alegr&iacute;a. 
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2007-12-11</dc:date>
			<pubDate>Tue, 11 Dec 2007 21:28:52 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La vieja carta                              ]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/326/326789/</link>
			<description><![CDATA[Liliana sentada en la banquita de madera, Liliana leyendo la amarillenta carta que en sus manos tenia, Liliana odiando un recuerdo viejo y hasta esa tarde olvidado.

Cada ma&ntilde;ana luego de hacer el desayuno, limpiar la casa y cumplir con esa infinidad de peque&ntilde;as tareas invisibles para todos, pero que constitu&iacute;an en gran parte el diario vivir de Liliana, ella se sentaba sobre la banquetita de madera tallada, que unos cuantos a&ntilde;os atr&aacute;s le hiciera, Camilo el hijo menor de la patrona, sentada sobre aquellos trozos de madera, Liliana se sent&iacute;a diminuta y triste, recordaba instante por instante todos y cada uno de los eventos de aquella tarde de octubre, aquella maldita tarde de octubre.

Como olvidar el rostro de sorpresa y asco, con que la miro do&ntilde;a Susana, la mama de Camilo, cuando este le confeso con una vos temblorosa y t&iacute;mida la relaci&oacute;n que el y Liliana entablaban desde unas cuantas semanas atr&aacute;s.
Liliana bien recuerda el reloj de p&eacute;ndulo que lealmente marcaba la hora como lo venia haciendo por casi treinta a&ntilde;os consecutivos; las dos y veinticinco minutos de la tarde. Camilo y do&ntilde;a Susana estaban sentados al rededor de la mesa del comedor de  la casa grande, discut&iacute;an sobre minucias relacionadas con la herencia que don Pablo L&oacute;pez les dejara dos meses atr&aacute;s, a do&ntilde;a Susana, Camilo y sus dos hermanas, dinero que constituir&iacute;a la primera justificaci&oacute;n que do&ntilde;a Susana mencionara sobre la infactibilidad del caprichito (palabra con la que defin&iacute;a la relaci&oacute;n de camilo con Liliana) de  Camilo.

Liliana no pudo mas que derramar unas cuantas lagrimas silenciosas, al escuchar las palabras inter&eacute;s y vividora de los labios de do&ntilde;a Susana; ella que llevaba trabajando en la casa como diez a&ntilde;os, de los cuales hacia casi dos no recib&iacute;a un peso sueldo; ella que en las &eacute;pocas mas duras de la familia antes de la sorpresiva muerte de don pablo y su inesperada herencia, sacaba dinero de su propio bolsillo para la leche de la menor de las nenas que todav&iacute;a gateaba; y lo peor de todo, el mas fuerte de los dolores fue el silencio de Camilo, un silencio burdo e hiriente; y aun peor la solicitud de este de que le dejara solo con do&ntilde;a Susana .

Luego de esa corta pero abismal espera, lo imposible sucedi&oacute;, el sue&ntilde;o hecho realidad la aceptaci&oacute;n de la madre; Liliana no lograba disimular su alegr&iacute;a; el t&iacute;mido y cobarde del camilo logro convencer a do&ntilde;a Susana la inteligente y calculadora do&ntilde;a Susana; y para incrementar su sorpresa; la &uacute;nica condici&oacute;n que do&ntilde;a Susana exig&iacute;a era la inmediata realizaci&oacute;n de la boda; y el compromiso de guardar silencio un tiempo prudente.

Liliana recuerda perfectamente la boda, su alegr&iacute;a infinita por aquella boda so&ntilde;ada e inesperada que en ese preciso instante ella viv&iacute;a; tambi&eacute;n recuerda el estupor y el incontrolable ataque de p&aacute;nico, seguido por el despertar de un odio que jam&aacute;s morir&iacute;a; eternamente dirigido a Camilo.al Camilo que la dejara desnuda, arrojada sobre la cama nupcial esperando eternamente su reaparici&oacute;n por la puerta principal de aquella habitaci&oacute;n de hotel barato.

Liliana siempre odio aquella tarde, aquel hombre y a aquella familia que huyo de la ciudad a la ma&ntilde;ana siguiente de aquella fat&iacute;dica tarde; siempre odio todo esto, pera la verdad nunca pudo entender la raz&oacute;n de aquella inhumana y asquerosa traici&oacute;n, nunca hasta esa ma&ntilde;ana de diciembre.
Ocho a&ntilde;os pasaron, desde el octubre en el que Liliana vivi&oacute; la peor de las pesadillas, hasta el diciembre que por deseo del azar aquella vieja y amarillenta carta callo en sus manos, carta en la que Liliana solo atino en leer las palabras Camilo, querido Hijo tal ves te sorprendan estas letras; pero la actitud que as mostrado durante tu vida me obliga a crear esta cl&aacute;usula: las propiedades heredadas por mi hijo Camilo L&oacute;pez  solo ser&aacute;n puestas a su nombre cuando este se encuentre casado con una dama decente del siguiente listado: Liliana xxxx, Maria Ester xxxx,
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2007-12-15</dc:date>
			<pubDate>Sat, 15 Dec 2007 00:39:15 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Plegaria]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/329/329579/</link>
			<description><![CDATA[Ella baj&oacute; la mirada y encontr&oacute; unas sucias y maltratadas manos; respiro despacio mientras en lo m&aacute;s profundo de su alma deseaba que todo fuera una pesadilla y que todo acabara en ese preciso instante. 
Seguido se arrodillo y observo la figura de crucificado &iacute;dolo, que desde lo alto la mira y con la sinceridad  y la humildad que solo el mendigo puede alcanzar, pidi&oacute; perd&oacute;n y salvaci&oacute;n.
En ese instante una luz blanca, di&aacute;fana y et&eacute;rea empez&oacute; a rodearla;  una paz nunca sentida era la &uacute;nica sensaci&oacute;n que recordar&iacute;a unos minutos despu&eacute;s de que el sacerdote interrumpiera su minuto de gloria, y la sacara a los empujones, escusado en que, la casa de Dios estaba reservada, para el matrimonio, de la hija del gobernador.        
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2008-01-03</dc:date>
			<pubDate>Thu, 03 Jan 2008 03:09:14 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Problema resuelto]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/329/329583/</link>
			<description><![CDATA[Una punzada de dolor casi insoportable
Unos cuantos segundos de paz
De nuevo una punzada de dolor incontrolable
Un gritito chill&oacute;n que se escapa de sus labios
Unas cuantas gotitas de escarlata sangre 
Y as&iacute; al extraer las pinzas
Muere el feto y Problema resuelto.
  
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2008-01-03</dc:date>
			<pubDate>Thu, 03 Jan 2008 03:34:26 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Verg&uuml;enza]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/332/332654/</link>
			<description><![CDATA[&iexcl;Perra; no eres mas que una perra!
Fue lo primero que escucho Maria, al confirmarle a su madre que aquel embarazo era inminente; carmen miro a los ojos de su hija; y sinti&oacute; como lentamente una lagrima perezosa recorr&iacute;a su mejilla. 
Carmen sent&iacute;a  la mayor desilusi&oacute;n de su vida; 
&iquest;Pero como, pero como era posible esto? Como Maria, el orgullo de la familia, la ni&ntilde;a m&aacute;s seria del barrio, y una de las mejores del colegio, fuera a aparecer hoy con un embarazo indeseado; cuando ni siquiera un novio se le conoc&iacute;a;  
Carmen jam&aacute;s seria capas de mirar a su hija a los ojos, sin sentirse desilusionada al extremo; 
A su vez Maria, se deshac&iacute;a por dentro pues ella tampoco seria capas de mirar a los ojos de carmen, por la horrible verg&uuml;enza que entupida y despiadadamente se la consum&iacute;a a todo momento.
Maria prefer&iacute;a morir que confesarle a carmen que a aquel al que su hijo llamar&iacute;a padre, tambi&eacute;n deber&aacute; llamar abuelo.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2008-01-21</dc:date>
			<pubDate>Mon, 21 Jan 2008 00:42:34 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La noticia]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/339/339349/</link>
			<description><![CDATA[Maria fijaba sus ojos en los de aquel hombre;
Maria intentaba comprender las palabras que de el vert&iacute;an, 
Maria lloraba lenta y penosamente.
Como diablos era posible de que aquel hombre fuera tan ignorante
Con su bata de medico y su aire de superioridad,
Como diablos se le pudo ocurrir la estupida idea de que era una bala perdida.
Perdida, si ella muy bien sabia donde se encontraba; &iquest;como perdida ?si se encontraba en el pulm&oacute;n izquierdo de su difunto hijo.     
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2008-02-26</dc:date>
			<pubDate>Tue, 26 Feb 2008 01:30:41 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[UN MOMENTO FELIZ]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/339/339358/</link>
			<description><![CDATA[El viento que se escurr&iacute;a, por la ventana a medio abrir del taxi, golpeaba indiferente  el  rostro de  Daniel,  mientras este lentamente recuperaba la conciencia y se percataba de las diminutas pero bien definidas gotitas de vomito, que se alojaban desde su hombro izquierdo extendi&eacute;ndose por toda la superficie de la portezuela del taxi; el olor a ron mezclado con el del mismo vomito, invitaba a desalojar el ultimo rinc&oacute;n intestinal inundado de licor, y as&iacute; mientras se aferraba con ambas manos a la camiseta infecta en vomito, ve&iacute;a como de sus labios brotaban amarillentos chorros de bilis; que fueron seguidos de unas cuantas bocanadas de sangre.
Ahora era la luz de la ma&ntilde;ana, quien her&iacute;a sus pupilas; la indudable resaca lentamente conquistaba su espacio; y as&iacute; en medio de aquel extra&ntilde;o parque, con el dorso desnudo, las manos ensangrentadas y los labios ajados, Daniel record&oacute; que la operaci&oacute;n hab&iacute;a fallado; que Maria muri&oacute;.. As&iacute; que se levanto, busco en sus bolsillos el dinero suficiente para comprar otra botella, que garantizaran un momento feliz al lado de Maria
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2008-02-26</dc:date>
			<pubDate>Tue, 26 Feb 2008 02:18:57 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Homenaje]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/380/380263/</link>
			<description><![CDATA[Mario y Carmen terminaban de ensayar la &uacute;ltima parte de la nueva obra de teatro que estrenar&iacute;an el pr&oacute;ximo mes, cuando recibieron la buena nueva.
Por fin luego de nueve a&ntilde;os seguidos de hacer teatro ,Carlos su entra&ntilde;able amigo y compa&ntilde;ero de tablas por fin seria homenajeado por su gran contribuci&oacute;n al teatro nacional; en reconocimiento a la admirable  ejecuci&oacute;n  del papel de Judas en la obra Jesucristo S&uacute;per star  el se&ntilde;or Carlos Frolia se le otorga el premio Nacional LULI como mejor actor de reparto del a&ntilde;o en vigencia estas eran las palabras exactas que se pod&iacute;a leer  en el correo que Mario y Carmen llevaban en sus manos mientras corr&iacute;an alegres al camerino de Carlos a darle la gran noticia;
Por fin llega tan merecido premio le dec&iacute;a Mario a Carmen, Carlos siempre fue el mejor de todos nosotros su capacidad para compenetrase con sus papeles es admirable.  
Tan pronto entraron en el camerino de Carlos las risas se tornaron en un silencio profundo y cortante.
En medio del peque&ntilde;o camerino yac&iacute;a Carlos pendiendo del cuello atado a una soga a la &uacute;nica biga horizontal de la habitaci&oacute;n; bajos los pies todav&iacute;a danzantes de Carlos se hallaba un pedazo de papel, al recogerlo Mario noto que solo tenia escrita dos l&iacute;neas:
si, es cierto. Soy demasiado bueno para compenetrarme con mis papeles, me felicitaron toda la vida por ello; si es as&iacute; &iquest;por que ten&iacute;an que darme precisamente el papel de Judas?
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2008-11-19</dc:date>
			<pubDate>Wed, 19 Nov 2008 00:00:27 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Despertar]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/386/386629/</link>
			<description><![CDATA[

Cuando  Isabel por fin tomo la decisi&oacute;n de mirar al espejo, solo encontr&oacute; una figura vieja y cansada, un ser que solo inspiraba lastima; una anciana mujer, carente de car&aacute;cter o fortaleza de alg&uacute;n tipo, un ser solitario, triste y desolado. Una imagen sin futuro ni destinoy en aquel preciso instante, Isabel comprendi&oacute; lo dif&iacute;cil que era  despertar de un coma de 30 a&ntilde;os.    
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-01-03</dc:date>
			<pubDate>Sat, 03 Jan 2009 23:29:29 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Absurdo]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/386/386630/</link>
			<description><![CDATA[Por absurdo que parezca hubiese preferido nacer en un hogar de padres drogadictos e irresponsables, que mi infancia fuera guiada por el maltrato y el sufrimiento; Por absurdo que parezca hubiese preferido vivir una existencia de miseria y dolormorir viejo y olvidado; Por absurdo que parezca hubiese preferido cualquier circunstancia, no me importa cual vida, cualquiera hubiese sido mejor. Que ser el tercer aborto de Camila.   ]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-01-03</dc:date>
			<pubDate>Sat, 03 Jan 2009 23:42:57 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Las Manecillas]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/386/386732/</link>
			<description><![CDATA[Carmen esperaba impaciente, recostada contra el marco de la puerta, intentado lacerar la pared vieja con sus u&ntilde;as cansadas, la luz del sol se arrastraba despacio pero infrenable devorando lentamente la sombra que carmen usase como refugio, el bochorno ecuatorial sofocaba sus octogenarios pulmones mientras el sudor impregnaba su rostro de un sabor salado y amargo, de esperas prolongadas y ermita&ntilde;as. El golpetear sordo y constante de la lejana manecilla del antiguo reloj de madera rojiza y olvidada, retumbaba imponente en el prolongado silencio de 25 a&ntilde;os de espera absurda e infructuosa. Y a pesar de que el retorno de Carlos se hacia cada vez mas irracional e improbable, cada d&iacute;a despuntado el meridiano, Carmen se levantaba despacio de la mecedora, caminaba lentamente como apiadada  del tiempo, se aferraba al cayado heredado de la madre, abr&iacute;a de par en par la puerta de la vieja casa, se apoyaba  en marco ro&iacute;do y desgastado de uso excesivo  y se preparaba a ver el atardecer que le traer&iacute;a a casa el hijo amado.  

Las tres manecillas del viejo reloj, se encontraban juntas en vertical postura, se&ntilde;alando altaneras, la posici&oacute;n del sol al  medio d&iacute;a, una brisa suave pero constante ca&iacute;a con desgano, formando diminutos riachuelos a la margen de las rectangulares y anaranjadas materas, que Carmen trajese de lejanas tierras en &eacute;pocas remotas  de aventureras juventudes; Carlos miraba  embelesado el lento fluir del agua, mientras balanceaba su cuerpo sobre la cansada butaca, ubicada al lado del ventanal derecho de la casa de los abuelos(nombre con el cual Carlos siempre se refiriera a la casa de carmen que a una ves fue la de la abuela).
Carlos sosten&iacute;a una extra&ntilde;a risita entre sus p&aacute;lidos labios, no retiraba la mirada del arroyuelo ni por un instante; no hablaba, no suspiraba ni maldec&iacute;a; cuando Carmen le preguntaba sobre cualquier tema, Carlos se tomaba unos instantes y luego daba una respuesta tan clara, sencilla y cotidiana que no dejaba la menor duda sobre la paz, tranquilidad y normalidad del estado mental de este; debido a lo cual Carmen se sent&iacute;a cada d&iacute;a mas lejana y distante de su hijo, a pesar de que este permanec&iacute;a en casa todo el d&iacute;a, era como si fuese un extra&ntilde;o que alquilase una habitaci&oacute;n o peor aun Carlos paresia un recuerdo latente pero quim&eacute;rico.    
Carmen bien recuerda aquella tarde Octubre, una de tantas otras tan normal y cotidiana la lluvia suave pero imperecedera, Carlos mirando por el ventanal absorto y distante, el olor del guiso, rico en tomates impregnaba  toda la casa; las necias manecillas marcaban las doce; momento en el que Carmen recordara a Carlos Andr&eacute;s (el padre); el que muriese dos a&ntilde;os atr&aacute;s el mismo d&iacute;a a esa precisa horaCarlos paresia no recordarlo segu&iacute;a su d&iacute;a inmutable, pasivo, apartado;  no obstante en un arranque de actividad que carmen ya no reconoc&iacute;a en su hijo. Carlos se levanto del butaca camino hacia la puerta miro a carmen y solo dijo ya regreso.
Carlos camino por largo rato pensativo y meditabundo, pateaba despacio una peque&ntilde;a roca, que encontrase en el angosto camino que sal&iacute;a del la casa vieja en direcci&oacute;n al pueblo... y en aquel preciso instante tomo la decisi&oacute;n; partir&iacute;a, partir&iacute;a lejos y de inmediato, la verdad era que ya no lo soportaba mas, ni un solo d&iacute;a masdos, eran exactamente dos los a&ntilde;os que llevaba viviendo esta vida al borde de la locura, dos a&ntilde;os seguidos en los que Carlos cada tarde cuando en el reloj de la sala las malditas manecillas marcaban las 12 en punto, sin excepci&oacute;n alguna hablaba con su madre su amada Carmen,  y no solo hablaba sent&iacute;a el olor de sus comidas escuchaba su actividad en la cocina tal y coma era siempre a pesar de que Carlos Andr&eacute;s y Carmen (sus padres) llevasen exactamente dos a&ntilde;os de haber muerto en la casa de los abuelos. 
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-01-04</dc:date>
			<pubDate>Sun, 04 Jan 2009 21:22:08 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El amor y el odio]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/386/386909/</link>
			<description><![CDATA[Raquel sent&iacute;a el agua fluir despacio por su cuerpo desnudo y trepidante; el fri&oacute; se internaba en sus carnes, aj&aacute;ndolas sin cuidado alguno, sus huesos rechinaban en un ritmo endemoniado, solo seguido por el comp&aacute;s de la respiraci&oacute;n, que pareciera obligar a los pulmones, a recurrir a fuentes de energ&iacute;a ya inexistentes, por el exagerado esfuerzo realizado; la tortura de la cual mil beses escucho y de la cual siempre dudo, le abrasaba despacio y sin prisa, como si el maquiav&eacute;lico destino estuviese estrenando una nueva sonrisa macabra; cuantas veces escucho describir el ba&ntilde;o de agua helada, sus horribles efectos f&iacute;sicos y aun peor los trastornos psicol&oacute;gicos que siempre dejaba; Raquel bien recuerda las m&uacute;ltiples ocasiones en las cuales con Mario (su apreciado amigo, compa&ntilde;ero, o Amante, ni ella lo sabia) re&iacute;an y se mofaban de las mil historias de torturas viejas y olvidadas de las dictaduras de anta&ntilde;o, del Latinoam&eacute;rica de pesadillas.

Re&iacute;an y lloraban, re&iacute;an y maldec&iacute;an; la burla, la bufonear&iacute;a, las mil bromas de mal gusto lanzadas al aire, sin cuidado de a quien lastimaban; la coraza de inhumanidad, formada para ocultar el desequilibrio emocional, creado por una infancia inicua e injusta, para intentar borrar las im&aacute;genes tatuadas eternamente, en las mentes infantiles de Raquel y Mario. Que abrazados el uno al otro y a la chambrana de la casa vieja, ve&iacute;an elevarse el humo de los  aun calientes fusiles, de cuya vos saliese al grito de despedida para los m&uacute;ltiples fusilados del d&iacute;a, entre los cuales se encontraban desparramados gran parte de las ramas de los &aacute;rboles geneal&oacute;gicos de los dos infantes amarrados a la cerca de la casona que unos minutos despu&eacute;s arder&iacute;a en llamas en nombre de la democracia.

Tres pases de perico para levantarse, despu&eacute;s de la segunda botella de ron barato; la noche, eterna compa&ntilde;era de rumbas hasta el amanecer, una vida de licor, drogas, sexo y descontrol un constante deseo de autodestruirse; de arrancar de ra&iacute;z la espesa maleza que llaman pasado, de olvidar lo que se es noche en vela, un libro, una revista, la tele.

Veintisiete a&ntilde;os intentando escapar de la realidad; intentando vivir sin hacerlo y hoy cuando el agua empieza a entumecer el hombro izquierdo de Raquel; cuando nombres tan olvidados como DIOS, esperanza, Ma&ntilde;ana, futuro bombardean de nuevo la mente de Esta; cuando la muerte parece haber escuchado las mil plegarias de Raquel y que por fin le dar&aacute; la libertad tantas veces so&ntilde;ada. Mario en este preciso instante toma la decisi&oacute;n de demostrarle a Raquel, que solo se logra odiar con toda el alma a aquel que se  ha amado con todo el coraz&oacute;n.
Mario entro a la habitaci&oacute;n en la que reposaba Raquel. Bajo un paralizante chorro de agua Helada; la tomo entre sus brazos la cubri&oacute; con una frazada y la alejo del destino que le hab&iacute;a regalado la vida Raquel juro odiar a Mario.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-01-06</dc:date>
			<pubDate>Tue, 06 Jan 2009 02:54:03 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El librito]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/387/387637/</link>
			<description><![CDATA[Maribel lloraba despacio y sin hacer ruido, caminaba meditabunda, naufragando en las amarillentas hojas de un librillo viejo y ajado de un color pardo, indefinido y olvidado. Sosegadamente las peque&ntilde;as gotitas de llanto, con sus diminutas gemelas de lluvia,      se mezclaban y entrelazaban sobre las p&aacute;lidas hojas, que absorb&iacute;an por completo la atenci&oacute;n de Maribel, mientras su cuerpo independiente como arrastrado por las biliosas  miradas de los transe&uacute;ntes del parque; recorr&iacute;a la plaza central del pueblo tal espectro de Dantesca historia. 
La esbelta figura de Maribel envuelta en una vaporosa t&uacute;nica de seda blanca y et&eacute;rea que le servia como pijama, atravesaba insolente la plaza del parque, ante la mirada escudri&ntilde;adora de los viejos, que junto a las garzas ten&iacute;an infestado el  parque, Maribel caminaba en direcci&oacute;n a su casa, a la casa de siempre, a la casa vieja, la de los abuelos al &uacute;nico refugio que le quedaba.
Maribel lloraba pero como no llorar ente historia tan triste, como no llorar al leer aquellas l&iacute;neas, Maribel no lograba contener el llanto, mientras se enteraba de la historia que las amarillentas hojas le regalaban, que tr&aacute;gico cuento. Que fabula tan absurda y triste absurda pues era imposible que un ser real pudiese perder tanto en tan poco tiempo como le pas&oacute; a la hero&iacute;na de la historia.
La brisa empez&oacute; a engordarse lentamente hasta transformarse en una copiosa lluvia cuyas gotas hicieron crecer tambi&eacute;n las lagrimas de Maribel cuyo llanto ya era intenso pero como no llorar con mas fuerza cuando el personaje de el libro narraba como preparo todo para suicidarse en la sala de su casa para que el cad&aacute;ver quedara a la vista de todos en el mismo sitio donde encontrasen el cad&aacute;ver colgante de su madre un a&ntilde;o atr&aacute;s.

Cuando Maribel tomo conciencia de que el agua y las lagrimas le deterioraban el librillo decidi&oacute; apurar el paso mientras cerraba el librito con el fin de llegar a casa y poder escribir la ultima pagina de su amado diario
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-01-12</dc:date>
			<pubDate>Mon, 12 Jan 2009 00:28:06 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Despacio]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/388/388680/</link>
			<description><![CDATA[Laura llora despacio y en silencio
Laura desenvuelve la tela vieja muy lentamente
Laura muy despacio acerca la navaja a su brazo izquierdo 
Despacio, muy despacio
Laura corta perezosamente la vena sobre la articulaci&oacute;n.
Y as&iacute; muy despacio se desangra y le demuestra a su madre, que el embarazo no era un problema sin soluci&oacute;n. 
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-01-18</dc:date>
			<pubDate>Sun, 18 Jan 2009 23:05:27 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Perd&oacute;n]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/388/388809/</link>
			<description><![CDATA[Perd&oacute;n olvide tu presencia
Olvide que re&iacute;as hace tan solo un instante
Perd&oacute;n olvide tu rostro
Olvid&eacute; que lloras en este preciso momento
Perd&oacute;n olvide la textura de tus labios
Olvide que ahora besas mi frente 
Perd&oacute;nolvide el sabor de tus l&aacute;grimas
Olvide que estas tomando mi mano con la tuya
 Perd&oacute;n por favor perd&oacute;name
Apenas en este momento entiendo que tienes toda la raz&oacute;n 
Que nunca recuerdo lo importante, de que todo lo olvido
Perd&oacute;n pero es que estar reci&eacute;n fallecido es muy  dif&iacute;cil. 
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-01-19</dc:date>
			<pubDate>Mon, 19 Jan 2009 21:37:44 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La fila]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/389/389524/</link>
			<description><![CDATA[A pesar de que el fri&oacute; oto&ntilde;al empezaba a trepar lentamente por las piernas cortadas, sucias y embarradas de Isabel; esta ni siquiera se percataba de aquella situaci&oacute;n, era inconciente de que la circulaci&oacute;n en sus piernas, se cortaba lentamente con la acci&oacute;n del helado viento que dominaba la plaza central del pueblo. 
Isabel caminaba despacio mientras sent&iacute;a contra la espalda la presi&oacute;n del fusil; una nueva r&aacute;faga, gritos desesperados, esparcido por toda la plaza, el llanto maternal diseminado como pand&eacute;mica pesadilla, en medio de aquella realidad tangible de muerte, opresi&oacute;n y crudeza; Isabel avanzaba otros seis pasos en direcci&oacute;n a la pared contra la cual la sangre mezclada con las part&iacute;culas de plomo formaran un colage de injusticia, degradaci&oacute;n y democracia.
Cuando Carlos arrodillado en el suelo con sus manos atadas y con la roja pared a sus espaldas, gritara con toda la fuerza que sus pulmones pose&iacute;an, luego de seis horas de tortura; Isabel callo postrada con su rostro oculto entre las manos; la mezcla de terror, miedo y el cargo de conciencia le destrozaban el alma; Carlos y sus sue&ntilde;os de revoluci&oacute;n hab&iacute;a provocado aquella matanza macabra, Carlos  y sus malditos libros viejos con los que hab&iacute;a llenado de cucarachas las cabezas de todos incluso la de Isabel, era l&oacute;gico que Carlos estuviera hay lo entend&iacute;a perfectamente ,hasta lo aceptaba pero ella por que diablos ella tenia que seguir el la fila, por que ella tenia que ser la siguiente en pararse contra la maldita pared roja, precisamente el d&iacute;a que cumpl&iacute;a sus ocho a&ntilde;os de vida.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-01-24</dc:date>
			<pubDate>Sat, 24 Jan 2009 23:15:08 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Ilusi&oacute;n.]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/390/390787/</link>
			<description><![CDATA[Hoy luego de dos a&ntilde;os de mirar su delicada y hermosa figura, de repasar lentamente en mi imaginaci&oacute;n, como seria el primer abrazo, el primer beso, el primer momento; luego de interminables noches de puchos, cartas no dirigidas y auto compadecerme, que  absurdo y paup&eacute;rrimo como era posible que la conociese ya hace dos a&ntilde;os y que en todo este tiempo ella no halla notado absolutamente nada.  
Pero hoy por fin en este preciso instante la veo acercarse hacia m&iacute; con esa hermosa sonrisa que en tantos instantes me  fue  suficiente para ser feliz, hoy por fin se acerca extendiendo sus brazos solo para mi la verdad no lograre entender por que luego de tanto tiempo hoy un d&iacute;a cualquiera sin nada de especial ella lo deduce todo sin que yo algo hubiese hecho;  claro esta que nunca lo entender&eacute; y mas aun, nunca entender&eacute; por que en el preciso momento en que todo era ideal cuando por fin ella estar&iacute;a en mis  brazos, Daniel saliera del rinc&oacute;n de la sala para besarle los labios. 
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-02-02</dc:date>
			<pubDate>Mon, 02 Feb 2009 23:33:12 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[los chicos]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/393/393167/</link>
			<description><![CDATA[Hoy los chicos decidieron  / Correr cuesta abajo
Sin miedo a tropezarse / Caer y repelarse el rostro

Corrieron y gritaron / Mientras el viento
Acariciaba sus joviales rostros / Sucios y agobiados
Por la urbana realidad / del diario vivir

Hoy los chicos decidieron  / Correr cuesta abajo
Tropezaron y cayeron  / se repelaron el rostro
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-02-19</dc:date>
			<pubDate>Thu, 19 Feb 2009 18:47:29 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Tal vez]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/393/393168/</link>
			<description><![CDATA[Camila pens&oacute; que tal vez  hoy fuera diferente
Que tal vez hoy los carros no escupir&iacute;an humo, Que la urbe estar&iacute;a en silencio
Y har&iacute;an de esta una ciudad vivible
Camila pens&oacute; que tal vez Hoy fuera diferente
Que tal vez hoy encontrar&iacute;a una sonrisa sincera, camuflada entre los transe&uacute;ntes rostros de preocupaci&oacute;n y estr&eacute;s colmados.
Que har&iacute;an de este un agradable momento
Camila pens&oacute; que tal vez  hoy fuera diferente
Que tal vez hoy seria un frio d&iacute;a de octubre, en que las cosas mas simples se tomaran unas a las otras por las manos.
Que har&iacute;an de este un d&iacute;a aceptable
Hoy Camila sali&oacute; dispuesta a so&ntilde;ar y tal vez a vivir.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-02-19</dc:date>
			<pubDate>Thu, 19 Feb 2009 18:48:39 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[ Belleza ]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/393/393169/</link>
			<description><![CDATA[ El sol matutino se deslizaba despacio, abrazando lentamente todo el hermoso valle, rodeado de frondosos y verdes arboles frutales, cuyos copos se traslapaban con la mas hermosa de las cadenas monta&ntilde;osas que el hombre jam&aacute;s conocieran; Carlos lavaba su rostro mientras escuchaba a Mar&iacute;a describir la incomparable ma&ntilde;ana que ante su vista se alzaba, Carlos maldec&iacute;a en voz alta mientras se aferraba a su callado y cubr&iacute;a con unas gafas oscuras sus dos cuencas oculares  vac&iacute;as.]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-02-19</dc:date>
			<pubDate>Thu, 19 Feb 2009 18:49:56 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La oportunidad]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/396/396404/</link>
			<description><![CDATA[Por fin luego de veinte minutos seguidos de choques y amagos continuos, Daniel logro poner un pase decente a Carlos, este quedo de frente al arco apenas cruzando las dieciocho y con el bal&oacute;n en su pie  izquierdo, Carlos corre tan r&aacute;pido como sus piernas a los doce a&ntilde;os se lo permiten, con un toquecito sutil descuenta el primer defensa, luego hace un amague y tira un ocho con el que pasa el ultimo defensa; patea con la derecha y logra un gol tan genial  que asegura su paso a las inferiores del equipo capitalino de primera divisi&oacute;n.

Por fin despu&eacute;s de tantos partidos y tanta hambre, Carlos  tendr&iacute;a la oportunidad de empezar una carrera en el f&uacute;tbol nacional, podr&iacute;a cumplir sus sue&ntilde;os, tener zapatos, desayunar todos los d&iacute;as, e inclusive seria posible que alg&uacute;n d&iacute;a saliera en la TV.

Carlos no pod&iacute;a entender muy bien la situaci&oacute;n, si estaba celebrando aquel gol hist&oacute;rico y todos  sus amiguitos corr&iacute;an tras de el gritando, por que escuchaba tan claramente una bella voz femenina que lo llamaba.

Carlos segu&iacute;a sin entender absolutamente nada, no lograba descifrar aquellas letras no entend&iacute;a que significaba aquel letrero que brillaba a lo lejos, y no solo era que el no supiera leer, era que no quer&iacute;a aceptar que estaba acostado en la camilla # 18 del pabell&oacute;n de mutilados por minas quiebra patas del hospital municipal.        
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-03-17</dc:date>
			<pubDate>Tue, 17 Mar 2009 02:01:40 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[&iexcl;No se que es esto!]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/396/396409/</link>
			<description><![CDATA[Gota a gota la matinal lluvia lava de pecados mi alma; reconcentradas capas de frustraci&oacute;n, rabia y hast&iacute;o acumuladas en la fr&iacute;a noche, empiezan a ser diluidas lenta y mon&oacute;tonamente por las plateadas gotillas de agua, que altivas ruedan por mis mejillas dej&aacute;ndose arrastrar por un destino obstinado y buf&oacute;n, que se regocija en limpiar mi alma cada ma&ntilde;ana, para luego dedicar el resto del d&iacute;a y toda la noche en impregnar de ansiedad mi ser, al punto de dejarlo mas sucio y cargado que en la ma&ntilde;ana del mismo d&iacute;a.

Se forma as&iacute; un c&iacute;rculo vicioso, en el cual cada matutino ba&ntilde;o, de las danzantes perlas de lluvia, se hace m&aacute;s trabajoso y arduo, tanto as&iacute; que las ultimas tres o cuatro ocasiones no han alcanzado a limpiar del todo mi carne, y se a empezado a acumular una peque&ntilde;a pero in removible cantidad de frustraci&oacute;n, que como t&iacute;mido gusano perfora lentamente el fruto mas puro de mi esencia. 

Hoy despert&eacute; y note que a diferencia de todos los d&iacute;as del &uacute;ltimo a&ntilde;o no esta lloviendo y el gusano de la frustraci&oacute;n se estira y retuerce de alegr&iacute;a pues hoy tendr&aacute; alimento de sobra, hoy las lagrimas ser&aacute;n las &uacute;nicas lac&oacute;nicas pasajeras de mis mejillas,
Y el gusanito muy bien sabe que cada lagrima le hace crecer un cent&iacute;metro, cent&iacute;metro que l&oacute;gicamente ser&aacute; devorado de la fruta en la cual se encuentra el anacoreta gusano (es de recordar que dicha fruta es mi ser, mi esencia, mi memoria, mi conciencia de mi mismo Bueno eso creo, no lo se, no recuerdo nada, pero jurar&iacute;a que algo me devora por dentro y ya se a devorado gran parte de mi esen creo que estaba escribiendo algo, que?, como?)   
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-03-17</dc:date>
			<pubDate>Tue, 17 Mar 2009 02:54:54 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Dolor]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/396/396504/</link>
			<description><![CDATA[En el preciso instante en el que ceso el llanto de Maria, la habitaci&oacute;n fue lentamente infestada de un silencio, tan cortante y desgarrador que todos los dolientes e invitados empezaron a salir del cuarto velatorio, en direcci&oacute;n al patio posterior, guiados por r&iacute;tmico golpetear del reloj de pared cuyo marchar era el &uacute;nico ruido distinguible.

Era iluso negar que la muerte de Carlos produjo una  fisura profunda el alma de Maria, la que al acceder al patio, guiada por el brazo de su hermano, se acurrucara en el rinc&oacute;n posterior del solar, protegida por el lento danzar de la sombra de las hojas del cipr&eacute;s sembrado en el centro del terreno; Maria siguiendo el procedimiento descrito por Cortazar, alojo su rostro entre las palmas abiertas de su mano y empez&oacute; a sollozar lentamente

A pesar de las suplicas de todos los presentes, Maria desisti&oacute; de ponerse en pie hasta pasado el meridiano del d&iacute;a siguiente. Pasados dos meses de aquel suceso, Maria decidi&oacute; partir del pueblo, cerrar las puertas de la casa y abandonarla a su suerte.

Durante mas de diez a&ntilde;os no se supo nada de Maria y la casa permaneci&oacute; cerrada, hasta la semana pasada, que por decisi&oacute;n del &uacute;nico pariente vivo de Maria, se abrieran las puertas de la casa vieja; todo estaba en la misma posici&oacute;n y estado en el que se encontraba la morada en &eacute;poca de Carlos a acepci&oacute;n de una extra&ntilde;a momia que se encontr&oacute; acurrucada en el rinc&oacute;n posterior del patio trasero de la casa vieja.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-03-17</dc:date>
			<pubDate>Tue, 17 Mar 2009 23:53:10 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Problemas verdaderos]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/398/398866/</link>
			<description><![CDATA[El golpetear de la primera escarlata gotita de sangre que golpeo el piso, fue como un rel&aacute;mpago en medio de la mas pacifica y silenciosa de las mil noches de hasti&oacute;, ansiedad y desesperaci&oacute;n que el alma de Maria, soportase durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, de la paup&eacute;rrima repetici&oacute;n de im&aacute;genes que llaman vida.

Hoy Maria esta segura es su d&iacute;a, la navaja atraves&oacute; la vena por la altura de la mu&ntilde;eca, gota a gota se ir&iacute;an las noches de soledad y odio reprimidas en su coraz&oacute;n; con la lenta parcimonia de la anhelada muerte se lavar&iacute;an sus pecados y la libertad so&ntilde;ada del &aacute;guila por fin seria suya.

Maria era perfectamente conciente que nadie entender&iacute;a esta decisi&oacute;n, ni siquiera su amada madre, nadie lograr&iacute;a entender de que su alma era prisionera de una realidad, que odiaba demasiado, como para siquiera pensar en la idea de vivir; era absurdo pero cierto; nadie, absolutamente nadie entender&iacute;a sus motivos; lo &uacute;nico que repet&iacute;an todos cuando ella les contaba de sus profundo problemas, era que una ni&ntilde;a de nueve a&ntilde;os no pod&iacute;a tener problemas verdaderos.   

]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-04-04</dc:date>
			<pubDate>Sat, 04 Apr 2009 02:02:10 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Cruel amistad]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/400/400426/</link>
			<description><![CDATA[Llueve copiosamente, las lentas gotitas de agua se deslizan por el ventanal,  formando un peque&Atilde;&plusmn;o charquito, en el riel sobre el cual rueda el vidrio, el movimiento del bus produce una diminuta ola en la infima piscina, que se precipita sobre la manga del brazo izquierdo que Carlos apoya sobre el carril de la ventana.
Maldecir para que maldecir, si este suceso no es mas que una de las migajas que contribuyeron para hacer de este un verdadero di&Acirc;&shy;a de inmundicia; Carlos pasa su mano derecha sobre la mojada manga, y luego la desliza sobre su rostro, donde las lagrimas se camuflan en el agua y se mezclan con la sangre que de  su frente fluye.
El desespero y la angustia cual apocali&Acirc;&shy;ptica plaga empiezan lentamente, ha apoderarse de la mente de Carlos, este intenta moverse pero descubre que sus piernas estan inmovilizadas sin lugar a dudas el choque fue colosal; como reptando las imagenes empiezan a llegar una a una, y todo se empieza a aclarar, todo casi todo.
Por que diablos ninguno de los bomberos o de las personas que ya sali&Atilde;&Acirc;&sup3;  intentan ayudarle, por que le dejan hay atrapado, por que nadie se acuerda de el, ni siquiera Miguel, su gran amigo y compa&Atilde;&Acirc;&plusmn;ero aquel que es casi un hermano; que le sucede a Miguel, &Atilde;&Acirc;&iquest;por que no act&Atilde;&Acirc;&ordm;a, que lo detiene para salvarle, Carlos entiendo perfectamente que Miguel es solo un ni&Atilde;&Acirc;&plusmn;o de nueve a&Atilde;&Acirc;&plusmn;os, aun as&Atilde;&Acirc;&shy; puede decirle a alguien, pedir auxilio, rogar por mi vida &Atilde;&cent;&iuml;&iquest;&frac12;&Acirc;&brvbar;  
Unos minutos despu&Atilde;&Acirc;&copy;s, Carlos lentamente pierde las esperanzas y asiste silenciosamente a su propia muerte, al tiempo que descubre lo exageradamente cruel que puede llegar a ser; el  existir como el amigo imaginario de un ni&Atilde;&Acirc;&plusmn;o.            

]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-04-16</dc:date>
			<pubDate>Thu, 16 Apr 2009 23:57:56 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El paquete]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/407/407469/</link>
			<description><![CDATA[La puerta de la habitaci&oacute;n de Mario, chirri&oacute; con cotidianidad, tres pasos separaban la puerta de la cama, en la cual el anciano reposaba en silencio, intentando encontrar el  sue&ntilde;o perdido seis a&ntilde;os atr&aacute;s, en la lluviosa tarde en que decidi&oacute; que  a pesar de su viudez  y escasa familia, su &uacute;nico hijo ya estaba en edad de partir del nido y vivir.

David entraba por la puerta caminando despacio, cabizbajo y con una delicada pero inconfundible risita en el rostro, lleva un elegante traje negro a la medida, un corte de cabello sin duda militar, facciones arreciadas a causa de a&ntilde;os de trabajo mal pago, de noches delirantes impregnadas de enfermedad, hambre y fri&oacute;, de una existencia  demasiado dura para vivir a los  diez  y seis a&ntilde;os de edad, sin experiencia, apoyo, y ni un miserable cobre en el bolsillo. 

Un peque&ntilde;o paquete que David llevaba, lo deposito  sobre el ro&iacute;do colch&oacute;n, que destinase el ancianito para atenuar las largas y arduas noches de Mario, se acerco al anciano, le beso la frente y  miro a los ojos de su padre, el cual sonri&oacute; con  un orgullo ya casi olvidado por su rostro, al ver que el &uacute;nico sue&ntilde;o que en su vida todav&iacute;a lat&iacute;a, se hacia realidad en ese preciso instante.

David acerco su cara al o&iacute;do del padre, despacio y con una voz ronca y desconocida para el viejo, solo dijo; padre por fin cumpl&iacute; tu sue&ntilde;o me convert&iacute; en un verdadero bar&oacute;n y no hay quien lo dude.

El tercer estridente campanazo, proveniente de la iglesia del pueblo, despert&oacute; a Mario, aun  en transe, inseguro de si fue verdad o solo un vello sue&ntilde;o, se estiro despacio, bostez&oacute; con ganas y respiro profundo, al lado derecho de su almohada, encontr&oacute; el paquete que confirmaba que no fue un sue&ntilde;o; al observarlo con detenimiento encontr&oacute; que, el contenido del paquete era un peri&oacute;dico fechado del d&iacute;a anterior, en cuya primera plana se informaba de la tr&aacute;gica y heroica muerte del soldado David Lopera.    
 
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-06-03</dc:date>
			<pubDate>Wed, 03 Jun 2009 03:42:09 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Futuro?]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/407/407482/</link>
			<description><![CDATA[Gris es el traje que viste el d&iacute;a
Lenta la niebla devora la urbe
Ruidos lacerantes pululan en el ambiente
Veneno hecho aire por chimeneas negras

Cad&aacute;veres infantiles arrumados en pilas
Longevos hombres de poder colmados
Guerras latentes en corazones humanos
Esperanzas muertas de madres ausentes

No nacidos olvidados
Agujas hechas hero&iacute;nas
Alcohol mutado en vida
Senos expuestos en carnicer&iacute;as

Celulares trocados a hijos
Realitys canjeados a sue&ntilde;os
Telenovelas por cerebros
Computadores en vez hermanos

Y aun as&iacute; ma&ntilde;ana ser&aacute; peor.
O talvez no hay ma&ntilde;ana ni futuro?

]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-06-03</dc:date>
			<pubDate>Wed, 03 Jun 2009 04:28:17 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Lastima]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/410/410644/</link>
			<description><![CDATA[Carmen carece de tacto, mil y un veces lo escucho de su madre y hermanas; como una r&aacute;faga de africanizadas avispas, inmediatamente las miradas de todos los presentes le acribillaban contra la pared ladrillada de la peque&ntilde;a sala donde recib&iacute;an los invitados. 

Las palabras torturadas por la lastima, al punto de  tornarlas en susurros llegan a los o&iacute;dos de carmen; que simplemente re&iacute;a, un poco por la estupidez de  los invitados, un poco de si misma pues no sabia como preguntar a su madre de forma tal que la consulta fuera hecha con tacto. Como vivir el resto de su vida atada a la cama como si fuese ella un vegetal parlante. 
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-06-24</dc:date>
			<pubDate>Wed, 24 Jun 2009 03:43:01 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El atardecer]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/410/410647/</link>
			<description><![CDATA[A pesar del matiz anaranjado que tempestivamente devoraba la esfera rojiza que rodeada de un nubarr&oacute;n violeta dominaba el horizonte, el atardecer parec&iacute;a fr&aacute;gil, gris y tortuoso; el viento soplaba indiferente de las l&aacute;grimas que lentamente desgarraba del pasivo y arrugado  rostro de Daniel.
Y es que a pesar de lo que todos dijeran no pod&iacute;a re&iacute;r, solo el llanto le acompa&ntilde;aba en estos &uacute;ltimos minutos en que el d&iacute;a, abraza la noche, se besan, funden y confunden en esta lente ceremonia del ser y el mutar, del transformar el iluminado reino del poderoso sol, a la fresca y oscura casa de la inmutada luna,  que osa comer estrellas, asta el punto de llenarse y dejar un gran espacio alrededor suyo, desprovisto de cualquier estrellita que fuese s&iacute;ntoma de esperanza, para cualquier hombre que depositara su fe en tan peque&ntilde;as gu&iacute;as, en tierras que desconoce. Pues a pesar de la buena fama que la noche y la luna se han ganado, ellas no saben que para los viejos cada noche es posiblemente la &uacute;ltima noche, que puedan mirar los cielos y perderse en plateado brillo de la luna y sus bellos luceritos que son el &uacute;nico b&aacute;lsamo que para la vejes existe
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-06-24</dc:date>
			<pubDate>Wed, 24 Jun 2009 04:15:06 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El ruido]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/410/410650/</link>
			<description><![CDATA[En el preciso instante en el que el ruido cese me decidir&eacute; , me pondr&eacute; de pie, tomare tus bellas manos entre las m&iacute;as, posare mi rodilla izquierda en el suelo al lado de tu silla; mirare esos hermosos ojos azules que me enamoraron, besare la superficie de tu mano derecha y pedir&eacute; que el destino, la suerte  y tu voluntad acepten mi proposici&oacute;n; sacare del bolsillo la cajita negra que me dieron en la joyer&iacute;a en el cual puse el anillo de la abuela y preguntare lo que quiero preguntarte hace tres a&ntilde;os. Ser&aacute;s mi esposa por fin lo ser&aacute;s, lo sabr&eacute; tan pronto termine este ruido que no me deja hablarte; por que ser&aacute; que dura tanto?
En aquel preciso instante un hombre se levanta sacude el polvo de su ropa y se queda mirando con la boca abierta como arde el restaurante de enfrente.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-06-24</dc:date>
			<pubDate>Wed, 24 Jun 2009 04:55:39 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El castigo]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/411/411740/</link>
			<description><![CDATA[La luz golpeo contra sus ojos, cual lacerantes agujas que penetrasen sus pupilas, la intromisi&oacute;n le arrebato del tronco hueco que el ni&ntilde;o tomase por refugio; atrincherado contra sus sue&ntilde;os Daniel se levanto lentamente como apiadado del aire, una manchita de rojiza tono mezcla de sangre y llanto daban fe de la hom&eacute;rica lucha que durante toda la noche diese Daniel, al intentar huir a ciegas de la casa vieja de la finca, mansi&oacute;n y campo de concentraci&oacute;n de todos los infantes de la familia que  por generaciones fueron arrojados all&iacute; durante las vacaciones de verano; mientras los adultos recorr&iacute;an el mundo para hacerse a suficientes historias para no tener que prestar atenci&oacute;n a sus hijos hasta el verano siguiente.
Cuando Daniel se puso de pie sobando su rodilla izquierda por encima del pantal&oacute;n de dril azul, su casta&ntilde;o cabello impregnado en un pantano negro y hediondo  le daban un aire de mendigo, que perfectamente se ajustaba al disfraz que Daniel eligiera con el fin de pasar desapercibido en el pueblo y poder as&iacute; mezclarse entre los ni&ntilde;os pobre que pod&iacute;an comer golosinas y jugar sin miedo a ensuciarse y al respectivo castigo que esto tra&iacute;a.
El que llamaran a su madre por este suceso no sorprendi&oacute; a Daniel, que ella desde el extranjero se  tomara  la molestia de ir a la finca si le sorprendi&oacute;; pero lo que definitivamente mas sorprendi&oacute; a Daniel, fue que cuando su madre llego a la casa vieja, no lo rega&ntilde;ara, ni le pegara, es mas ni siquiera le dirigi&oacute; la palabra, &uacute;nicamente se limito a llorar mientras  abrazaba y besaba a un extra&ntilde;o ni&ntilde;o que simplemente se quedaba inm&oacute;vil mientras la mujer lo molestaba; seguramente como castigo por volarme  se buscaron este ni&ntilde;o tan exageradamente parecido a mi para que mi mama no me prestara atenci&oacute;n y as&iacute; yo me sintiera mal, pensaba Daniel.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-07-02</dc:date>
			<pubDate>Thu, 02 Jul 2009 01:27:29 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Locura]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/411/411741/</link>
			<description><![CDATA[Una veta de locura se col&oacute; por el rabillo de su ojo izquierdo
Un temblorcillo casi imperceptible se le abrazo a la apretada quijada
Una lagrimita cobarde se le escapo y rod&oacute; por su mejilla
Una escarlata gotita de sangre acallo el estallido
Quien hubiese pensado que a Daniel le diese tan duro suicidarse
Si apretar el gatillo contra sus hijos y esposa le fue tan f&aacute;cil

]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-07-02</dc:date>
			<pubDate>Thu, 02 Jul 2009 01:36:07 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Domingo ]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/411/411753/</link>
			<description><![CDATA[
El reloj grita con toda la fuerza de sus pulmoncitos digitales, la pesada mano de carmen lo golpea buscando apagarle, el fallo de dicha intenci&oacute;n le obliga a sentarse, arrebata con violencia el relojito de la mesa de noche le apaga y lo deja pesadamente sobre la cama, los rallos del sol forman una bella amalgama de sombritas al atravesar la cortina del ventanal, la almohada contra el rostro aprieta con fuerza, de nada sirve el sue&ntilde;o se a escurrido por las zanjas de la ondulada colcha; un putazo lanzado al aire y a la nada es domingo y no hay que madrugar.

Las seis de la ma&ntilde;ana, la casa sola, treinta a&ntilde;os de soledad y vida, un rostro moreno y amargado le mira indiferente desde el otro lado del espejo, el camis&oacute;n demasiado antiguo para una joven de su edad, pero que mas da no hay quien la mire; Carmen se arrastra despacio hasta ba&ntilde;o se quita la pijama, mira sus senos ca&iacute;dos, su sexo inocuo y su cuerpo amorfo, se apura a meterse a la ducha desesperadamente busca camuflar las lagrimas, entre el agua procedente de la ducha.

Se viste con parsimonia, el pantal&oacute;n que en navidad le regalara su hermana le quedaba grande, pero que mas daba, una camiseta blanca estampada con tres palmeritas, las chanclas, un tinto, dos cigarrillos,              tal vez un pedazo de pan, y el hast&iacute;o se agazapaba  en  el largo y mon&oacute;tono domingo de TV y llanto.

El timbre del tel&eacute;fono suena desgarrando el profundo silencio de la sala, tres domingos sin recibir llamado de su madre era ya demasiado; carmen ya sabia que le esperaba, treinta minutos de reproche, quince de concejos in&uacute;tiles y diez en los cuales Carmen le promet&iacute;a que la visitar&iacute;a en vacaciones y que estuviera tranquila que para fin de mes le giraba la plata del geri&aacute;trico como siempre lo hacia.

Al levantar la bocina una extra&ntilde;a voz pronuncio su nombre.

Mar&iacute;a la madre de Carmen  muri&oacute; a los ochenta y tres a&ntilde;os, con el cabello blanco y las manos temblorosas en su habitaci&oacute;n del geri&aacute;trico.

Carmen colg&oacute; el tel&eacute;fono y sonr&iacute;o, por fin mor&iacute;a la vieja, camino hasta el ba&ntilde;o y saco del tocador, el frasquito de vidrio negro de la gaveta de atr&aacute;s, el que conten&iacute;a el veneno que comprara tres a&ntilde;os atr&aacute;s. 
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-07-02</dc:date>
			<pubDate>Thu, 02 Jul 2009 02:34:30 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Fango escarlata]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/412/412575/</link>
			<description><![CDATA[la brisa escup&iacute;a su rostro, las delicadas gotitas de lluvia, destellaban al aniquilarse contra sus pesta&ntilde;as, granizos hechos Kamikazes del destino, se arrojaban desde lo alto, con suicida anhelo; la tierra que abrazada al agua, que corr&iacute;a de la monta&ntilde;a se mutaba fango, la arb&oacute;rea  ra&iacute;z que vengativa se transformase en embeleco y tropieza la empapada pierna; la piedra que libertina rep&oacute;sese inm&oacute;vil y  en silencio, agazapada esperando la cabeza del desplomado cuerpo, solo para manchar de escarlata el fango e iniciar el mito de la muerte y desaparici&oacute;n de Mar&iacute;a]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-07-08</dc:date>
			<pubDate>Wed, 08 Jul 2009 04:53:39 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Canela; sabe a canela ]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/412/412576/</link>
			<description><![CDATA[Canela; sabe a canela 
El aire se arrastra lastimero entre pasillos estrechos, el sudor nubla la vista, el coraz&oacute;n cual militar tambor acelera el ritmo, los intestinos se ahorcan a si mismos, instantes aglomerados encapsulados en fotos, golpean mis ojos en r&aacute;fagas incesantes, los labios de Mar&iacute;a , los cuentos del abuelo, las risas de Daniel, las palabras del viejo, las noches fr&iacute;as del internado y las calidas tardes en la finca; luego un instante de silencio, una extra&ntilde;a mancha rojiza que cubre la imagen de mi vieja, que con el tono de voz cansado de siempre, me repet&iacute;a que no me comiera los confites gigantes de canela; Que cual quier d&iacute;a me ahogar&iacute;an. Negro todo esta negro y en silencio.  
     
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-07-08</dc:date>
			<pubDate>Wed, 08 Jul 2009 05:06:29 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Amor extra&ntilde;o]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/413/413072/</link>
			<description><![CDATA[Ella era consiente de que no era una despedida definitiva, que en la noche seguramente se ver&iacute;an de nuevo, que el la abrazar&iacute;a, la besar&iacute;a, la tomar&iacute;a por la cintura y bailar&iacute;an un rato.
Ella se sentar&iacute;a en el bordo de la cama, y lo ver&iacute;a tomarse lentamente la habitual botella de ca&ntilde;a, luego el se le acercar&iacute;a la arrojar&iacute;a a la cama y sus cuerpos mutar&iacute;an en una amorfa masa de placer, gemidos, dolor, llanto y amor.
Ella a pesar de que lo amaba, de que ten&iacute;a que amarlo, no lograba evitar temer a cada noche, no lograba adaptarse al extra&ntilde;o amor que le profesaba su padre.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-07-12</dc:date>
			<pubDate>Sun, 12 Jul 2009 01:49:48 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Solo quiero]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/415/415589/</link>
			<description><![CDATA[Se que posiblemente no logres entenderme
Miro tu rostro claro, tus ojazos negros, tus labios modestos y esa cicatricita debajo del labio, esa perlita en medio de tu ment&oacute;n, eres muy bella
Te pido no creas, que por que intento robarte una mirada es que voy  a atacarte, que agredir&eacute; tu bella soledad
No, solo quiero perderme un instante en tu mirada, solo quiero, bien  sea por un segundo, entrever a trav&eacute;s de esas bellas rendijas que son tus ojos
Conocer una &iacute;nfima parte de tu esencia, de  tu verdadero ser.
Tal vez so&ntilde;ar con tu risa.		
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-07-30</dc:date>
			<pubDate>Thu, 30 Jul 2009 03:05:23 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El parque ]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/415/415591/</link>
			<description><![CDATA[Estoy sentado en un muro de la plaza, cual burbuja de jab&oacute;n et&eacute;rea, floto sobre este inmenso mar de gentes que fluyen en todos los sentidos, El soplar del viento lame mis orejas y en el cielo las grises nubes, como en &eacute;picas guerras, luchan tramo a tramo del azul lienzo que dominan; mientras un sol anaranjado y moribundo se aferra desesperado al horizonte indiferente que seguramente le abandonara, para abrazar la noche y el frio
Las risas de los ni&ntilde;os, que corren sin miedo a los raspones en los codos y a la sangrecita en la camisa, abarcan todo el espacio; por unos instantes sus anhelos de helados, obleas y otras golosinas, les inspiran mil ruegos hacia una madre que impaciente, carga y arrulla otro de los reto&ntilde;os que en los brazos lleva, fidedigna prueba de las noches en vela, y los dolores de cabeza por el infantil llanto provocados.
 A la par ella sigue sentada a mi izquierda, entregando su cabello al viento y jugueteando con una manga de saquito gris que tiene sobre las piernas; lee con un deleite aplacible un librito de caratulas negras, pasa despacio la sucesi&oacute;n de hojas y le regala espor&aacute;dicamente una sonrisita al miedo; de ves en cuando levanta la cabeza y hecha una ojeada cautelosa al universo que la Circunda. 
Sigue obstinada en negarme la mirada que tanto e intentado robarle.
Por fin  lo hace, por fin me mira mientras se catapulta del  muro para irse
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-07-30</dc:date>
			<pubDate>Thu, 30 Jul 2009 03:14:41 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La carta de Mar&iacute;a]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/417/417383/</link>
			<description><![CDATA[El ruido seco, producido por los pasitos del segundero del reloj de pared, cual ca&ntilde;onazos en medio de este pesado silencio, que ahogaba la peque&ntilde;a habitaci&oacute;n de techo bajo y paredes en esterilla, lograban acrecentar la tensi&oacute;n del momento, Luis sosten&iacute;a sobre su mano derecha la carta que llevase esperando desde hace ya doce a&ntilde;os, cuando Mar&iacute;a sali&oacute; de la  casa y de su vida, d&aacute;ndole un beso matizado en lagrimas y llev&aacute;ndose con si la promesa de escribir a cambio del trozo de alma que se le robaba a Luis.

Luis tomo con la mano izquierda, la &uacute;nica silla que hab&iacute;a en  la habitaci&oacute;n y la ubico al lado de la cama, que ocupaba casi todo el estrecho cuarto, se sent&oacute; con la parsimonia que solo los viejos poseen, despu&eacute;s de toda una vida de correr&iacute;as y afanes sin sentido, busco las gafas para leer en el ro&iacute;do bolsillo de su camisa, se las puso sin presura y reviso cuidadosamente el sobre que ahora sosten&iacute;a entre ambas manos, no tenia escrito mas que el nombre y direcci&oacute;n del destinatario, nada dec&iacute;a del remitente, pero solo exist&iacute;a en el mundo, un pu&ntilde;o que pudiese servir de remitente, para una carta enviada a el.

Al destapar el sobre, se encontr&oacute; con una hoja de papel blanco, doblada a la mitad en medio de la cual, reposaban dos billetes de veinte pesos y una foto de bolsillo con el rostro de Mar&iacute;a; a pesar de que Luis ya sabia lo que era una fotograf&iacute;a, era la primera ves que ve&iacute;a una, aunque borrosa por las lagrimas acumuladas, en los lentes de las gafas, la foto era la imagen mas hermosa que Luis ve&iacute;a en muchos a&ntilde;os, pues la soledad le da un matiz gris a todo, inclusive a los mas bellos atardeceres, que se pueden presenciar al vivir a horillas del mar, en la carta que Luis tenia en las manos solo estaban escritas unas cuantas l&iacute;neas, en las cuales Mar&iacute;a le contaba sobre su vida en la ciudad, que era una pesadilla, que el frio y el hambre le hab&iacute;a acompa&ntilde;ado en mas de una noche, que la gente era fr&iacute;a, inmisericorde y desagradecida, que no hab&iacute;a nada como la casa, pero que todo cambiaria que se casaba y se iba del pa&iacute;s, que todo mejorar&iacute;a, la carta terminada des&aacute;ndale lo mejor a Luis y con la promesa de que escribir&iacute;a de nuevo.

Luis cerro la carta, la doblo, la puso en el ro&iacute;do bolsilla de su camisa y se fue cabizbajo, arrastrando los pies como apiadado del suelo, con la inminente certeza, de que llegar&iacute;a  una nueva carta de Mar&iacute;a, en la cual anunciara la visita de su hija,  sali&oacute; de la casa al patio y se tiro al suelo al lado del rosal, donde hace ya tres a&ntilde;os lo enterraran los vecinos.  
     
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			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-08-12</dc:date>
			<pubDate>Wed, 12 Aug 2009 02:12:02 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[No existe, un lugar m&aacute;s placentero]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/417/417385/</link>
			<description><![CDATA[Daniel pega su espalda a la pared del ascensor, frota sus sudadas manos mientras observa absorto, la lenta sucesi&oacute;n de n&uacute;meros rojos, que indican piso a piso, el descenso progresivo del ascensor, un sudor frio inunda su frente, siente como lentamente el espacio que le rodea. se cierra sobre si mismo, el aire falta en los acelerados pulmones y la sensaci&oacute;n de v&eacute;rtigo se apropia de todas y cada una de las c&eacute;lulas de su cuerpo, el ruido de las poleas arrastradas por el monumental motor del s&oacute;tano, bujan cual cancerbero m&iacute;tico; un miedo indescriptible e incontrolable se adue&ntilde;a de su voluntad,  las rodillas ceden y la conciencia huye. dejando el cuerpo en una extra&ntilde;a postura fetal, aun recostado contra la pared.

Daniel escucha una vos jovial que le llama desde lo lejos, luego siente como su hombro es sacudido repetidas veces, unos  amarillos y puntudos zapatos de tac&oacute;n alto le miran de frente, la due&ntilde;a de los zapatos, una joven de nos mas de veinte y cinco ma&ntilde;os de edad, de piernas largas, cabello casta&ntilde;o y ojos azules; le sostiene un brazo en alto e intenta reanimarlo, d&aacute;ndole palmaditas  en el rostro y habl&aacute;ndole al o&iacute;do.

Como en c&aacute;mara lenta, cuadro a cuadro la realidad empez&oacute; a adue&ntilde;arse de Daniel, las imponentes  paredes met&aacute;licas, segu&iacute;an a lado y lado, la puerta estaba abierta y la mujer estaba sentada al lado de su cabeza, lloraba despacio y sin hacer ruido, tenia la cara atrincherada entre las manos, el largo cabello le ca&iacute;a sobre los hombros cual cascadas furiosas; Daniel se sent&oacute; con parsimonia y se quedo mirando largo rato, en silencio a la joven que ahora le miraba y se re&iacute;a t&iacute;midamente.

Infructuosamente Daniel intento entablar una conversaci&oacute;n, a toda pregunta la respuesta era un monos&iacute;labo o una risita saturada de miedo y nerviosismo, la crisis de 
Claustrofobia empezaba a desaparecer completamente, Daniel miro el reloj que cabalgaba su mu&ntilde;eca izquierda, el tiempo pasaba y la chica segu&iacute;a all&iacute; sentada ahora a los pies de Daniel, este se debat&iacute;a entre, abandonarla para cumplir una cita preestablecida para la cual ya estaba atrasado, o intentar  ayudar a la mujer, que hacia unos minutos lo acompa&ntilde;ara en una de sus cotidianas crisis.

Inesperadamente la mujer se puso de pie, beso la mano que Daniel le ofreciera para ayudarla a ponerse de pie; y sali&oacute; del ascensor caminando despacio, apoyando una mano siempre en la pared, evitando a toda costa mirar por los ventanales del edificio y agradeciendo a Daniel por la compa&ntilde;&iacute;a en el ascensor, pues sus crisis de Aerofobia siempre eran muy dif&iacute;ciles de superar; y le dec&iacute;a a Daniel que definitivamente no existe, un lugar mas placentero que un ascensor cerrado.      
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-08-12</dc:date>
			<pubDate>Wed, 12 Aug 2009 02:26:10 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Doble personalidad]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/417/417387/</link>
			<description><![CDATA[Mar&iacute;a palideci&oacute; al leer la primera plana del peri&oacute;dico matutino, 
Una oleada de un frio aturdidor, ascendi&oacute; por su columna vertebral y se alojo en su coraz&oacute;n
Lentamente su rostro se fue oscureciendo y una r&aacute;faga de locura se adue&ntilde;o de su mente
La conciencia  de su  doble personalidad, no le alcanzaba para auto perdonarse
Pues si bien estaba preparada, para ver la foto de un hijo muerto, flotando en el rio.
No lo estaba, para ver la foto de ella misma, arrojando el cad&aacute;ver al agua.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-08-12</dc:date>
			<pubDate>Wed, 12 Aug 2009 02:30:46 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Las musas]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/417/417391/</link>
			<description><![CDATA[Las ideas brotan y vierten las palabras
Letra a letra se forman los p&aacute;rrafos
Y  con vida propia se forma el cuento
H&eacute;roes y villanos, amores y odios
Tierras de ensue&ntilde;o, ubicadas en parcelas conocidas
Diversos inicios y desenlaces 
Se pelea su lugar en la historia

Generalmente todo pasa
Sin que, el que dirige el l&aacute;piz
Se de cuenta de la trama
Como ya quedo escrito, en letras de Borges 
Todo sucede independiente de su voluntad
Y cuando relee 
Reconoce algunas palabras aisladas 
Pero no es su obra, no es su cuento

Pero hay d&iacute;as inciertos y grises
Te sientas y hueles el caf&eacute; reci&eacute;n colado
Enciendes un pucho,
Desarrugas las hojas
Y sacas punta al l&aacute;piz 
Y esperas la musa, que guie la mano
Esperas 
Y esperas
Y buscas en alg&uacute;n rinc&oacute;n de tu mente
La palabra correcta, la imagen precisa 
La idea que detone, la inspiraci&oacute;n y las letras
Y solo encuentras un vacio
Un espacio en negro
Fragmentos flotantes de olvidados escritos
Palabras incoherentes
In&uacute;tiles cuasi ideas asemej&oacute; de pensamientos
El hasti&oacute; inunda tu ser.

Desesperado buscas la calma
En otro cigarrillo o en la cuarta taza de caf&eacute;
Te rindes por el d&iacute;a tal vez por la noche
Te entregas a la lectura de escritores atemporales
Llenas tu alma de pensamientos
Dejas que la noche y el sue&ntilde;o
Encuben las peque&ntilde;as ideas de donde
Germinan las palabras que permiten
A tu l&aacute;piz ser libre de escribir
Estos pocos p&aacute;rrafos que no reconozco
   
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-08-12</dc:date>
			<pubDate>Wed, 12 Aug 2009 02:44:07 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Un gran beso en la boca]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/421/421305/</link>
			<description><![CDATA[La lujuria, agazapada, tras  azules ojos, lucha fieramente por escapar de su guarida; una extra&ntilde;a oleada de calor, le haciende furiosa por la espalda, le abraza el pecho y desova sobre su clav&iacute;cula el deseo. Una fugitiva gotita de sudor huye de su cien y lame lentamente su mejilla, hasta que se decide y se arroja suicida, contra el voluptuoso seno, que la recibe indiferente; en aquel preciso instante, una r&aacute;faga de placer inesperado, embota su cerebro y su sexo se extr&eacute;mese.

Todas las alarmas, que la raz&oacute;n dejase activas, se encienden, el pudor despierta y desesperadamente, se lanza a tomar las riendas de los potros salvajes, que cabalgan sus venas y encienden su carne; el peligro pasa, la respiraci&oacute;n y el pulso retornan a su estado estacionario y cotidiano.

Diana r&iacute;e para s&iacute; misma, en silencio, mientras todos beben cerveza, despotrican en alta voz, ella sigue sentada, junto a Carla su Amiga del alma, ubicadas en las altas butacas, de la barra  de madera que rodea el bar; a Diana,  Luis el barman, le gustaba desde el primer d&iacute;a que entro al bar, dos a&ntilde;os atr&aacute;s, esta no era la primera vez que algo tan simple como el rose de sus manos le produc&iacute;a tan particular y exquisito efecto. Diana guardo silencio unos minutos m&aacute;s, ella segu&iacute;a indiferente el estribillo de la canci&oacute;n, treep, treep, treep. Y otra cerveza, de pronto un pucho y si hablarle, de pronto robarle un beso; no, no est&aacute; segura, teme perderse. Teme el fluir de las cosas, la urbe es en ocasiones demasiado desfogada para los seres simples  y Diana siente que ella lo es. 

Para sorpresa de Diana, Luis le acerca una cerveza, y un cigarro sin necesidad de que ella lo pidiera, Luis la miro a los ojos le obsequio una sonrisa, y le dio un gran beso en la boca a Carla.  
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-09-08</dc:date>
			<pubDate>Tue, 08 Sep 2009 03:44:55 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El horrible incidente]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/421/421313/</link>
			<description><![CDATA[El plateado pu&ntilde;al brilla con la luz de los postes, el hombre se abalanza sobre ella, y la daga brilla en  lo alto, mientras desciende en busca de su pecho,  ella retrocede  y logra evitar el zarpazo; Mar&iacute;a contraataca, le rasgu&ntilde;a el rostro y le saca los ojos con sus propias manos; de nada sirve la blusa de nuevo se mancha de sangre a la altura del abdomen.
Al despertar, Mar&iacute;a descubre que no ha superado el horrible incidente de hace tres a&ntilde;os, y que nunca debi&oacute;  dormir en la misma cama de su reci&eacute;n nacido y desfigurado hijo.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-09-08</dc:date>
			<pubDate>Tue, 08 Sep 2009 04:09:48 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Resaca]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/421/421316/</link>
			<description><![CDATA[La resaca es monumental, los ojos  arden, el paladar se aja y la memoria no responde, las im&aacute;genes empiezan a llegar ca&oacute;ticas y La resaca es monumental, los ojos  arden, el paladar se aja y la memoria no responde, las im&aacute;genes empiezan a llegar ca&oacute;ticas y desordenadas, la noche como una novela grafica empieza a tener sentido, todo empieza a encajar, los labios lacerados, el hedor en la piel, el cabello empantanado, la ropa da&ntilde;ada, la sangre en las manos y la quemadura en brazo; lamentablemente la parte que corresponde al rostro de los violadores no est&aacute;.   

]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-09-08</dc:date>
			<pubDate>Tue, 08 Sep 2009 04:20:29 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El circo]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/421/421322/</link>
			<description><![CDATA[El circo anuncia el siguiente acto
La grader&iacute;a est&aacute;  vac&iacute;a, con mi sombra en medio
Las voces como un rumor lejano, llegan a mis o&iacute;dos
Los ni&ntilde;os lamen sus paletas Y los viejos lamen sus cajas de dientes
Viendo el acto de un mago,  Que muta palomas en pa&ntilde;uelos
Ilusiones en frustraciones, Besos en tumbas
Luego como malabarista 
Arroja tres peloticas al aire y Caen tres conejitos
Luego arroja tres sue&ntilde;os y  Caen tres pesadillas
Termina el acto, se desocupa la carpa
Y como siempre termino solo 
Esperando recupera r mis sue&ntilde;os e ilusiones.

]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-09-08</dc:date>
			<pubDate>Tue, 08 Sep 2009 04:39:44 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La aventura ]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/426/426312/</link>
			<description><![CDATA[las hormiguitas empezaban a retorcerse bajo el implacable rayo de luz solar , que amplificado y concentrado por una lupa de gran tama&ntilde;o, serbia como juego al hijo del due&ntilde;o de la finca, Daniel era un ni&ntilde;o de nos mas de siete a&ntilde;os, pecoso, de cabellos rojos y de una malicia intr&iacute;nseca en su ser, cual duende del bosque, vagaba errante por las tierras de su padre, un gran feudal, siempre se le encontraba  bien fuera torturando alg&uacute;n animalillo salvaje que capturase con una de sus innumerables y sorprendentes trampas, que como un cazador experto, dejaba regadas por toda la propiedad, o bien fuese cortando o quemando los tulipanes que la matrona sembraba, en el gran jard&iacute;n central de la hacienda, o bien fuera perdido de la vista de todos, tramando algo, dec&iacute;an los peones de la finca.

Daniel se escabull&iacute;a con gran facilidad de los aprietos en los que cotidianamente se encontraba, atrincherado en su condici&oacute;n de hijo &uacute;nico, futuro heredero de la gran fortuna de un padre, que siempre estaba ocupado o viajando; sin hermanos ni una madre que le controlaran, Daniel hacia cumplir todos sus caprichos, incluso si estos implicaran la humillaci&oacute;n de cualquiera de los trabajadores que su padre amedrentaba a la primera queja del ni&ntilde;o.

Las tardes pasaban entre juegos, correter&iacute;as, y maldades. los silos donde se almacenaba el grano, le serv&iacute;an de guarida y cuartel general, desde all&iacute; planeaba con gran cuidado todas y cada uno de sus proyectos, almacenaba como tesoros los lacerados cad&aacute;veres, junto con piedrecillas, ramas, alambres y un sin fin de inclasificables objetos que encontraba en sus largas jornadas de exploraci&oacute;n, la hacienda era su mundo personal, su reino particular, el &uacute;nico que conoc&iacute;a; una inmensa prisi&oacute;n cercada por frondosos pinos, cristalinos manantiales e interminables valles que como un oc&eacute;ano verde, devoraba cada tarde el  rojizo sol, que se obstinaba en no abandonar el cuadro de, nubes blancas, purpuras y anaranjadas en las que generalmente mor&iacute;a.

Daniel so&ntilde;aba con traspasar los linderos conocidos de la propiedad, ir mas all&aacute; del gran rio al norte o avanzar por los valles de occidente hasta llegar al punto donde el sol se desaparec&iacute;a cada tarde; lamentablemente la &uacute;nica regla impuesta por el padre era el respetar dichos limites, y a pesar de la creciente curiosidad  del ni&ntilde;o el miedo al padre era aun  mayor; la tentaci&oacute;n fue controlada por un tiempo pero como todo lo que se fuerza en alg&uacute;n momento termina cediendo, la curiosidad venci&oacute;, y el bosque de pinos  que lindaba el sur de la propiedad en direcci&oacute;n a la ciudad, fue el destino escogido para la nueva y emocionante  aventura.

llov&iacute;a suavemente, la ma&ntilde;ana estaba fr&iacute;a y el sol aun apere sado no se decid&iacute;a a trabajar, a pesar de las suplicas de las aves que desde los h&uacute;medos copos de los arboles lloraban al sol suplicando el calor que les recordase que era de d&iacute;a, Daniel llevaba un morral con comida, un cambio de ropa, una frazada, un frasquito de jarabe para la tos que encontr&oacute; en la alacena de la matrona y todos los elementos para cazar las extra&ntilde;as creaturas que seguramente poblar&iacute;an el espeso prohibido y lejano bosque, sabia que el viaje podr&iacute;a dura mas de un d&iacute;a, as&iacute; que escribi&oacute; una carta dirigida a su padre, que dejo en la alacena de la matrona, .

diez y seis a&ntilde;os despu&eacute;s de su partida Daniel entra a la vieja casa, saluda a la matrona que ya es una anciana temblorosa, visita el jard&iacute;n de tulipanes y lleva una flor amarilla a la tumba del padre, que muriera diez a&ntilde;os atr&aacute;s  busc&aacute;ndole en el bosque de pinos, luego toma un vaso de agua y se dirige al silo a guardar el mas grande de los descubrimientos hecho en su vida; abre la puerta de la b&oacute;veda y la cierra tras de si; luego abre el techo del silo dejando que este se ilumine con toda la fuerza del sol de medio d&iacute;a, se agacha y del viejo morral extrae la vieja lupa, una extra&ntilde;a colecci&oacute;n de animalitos disecados, tres piedras de extra&ntilde;a apariencia, y un frasquito envuelto en un trozo de terciopelo rojo, como siguiendo un ritual mil veces por el realizado, desenvolvi&oacute; el frasquito y lo acerco a sus labios, era la segunda ves que lo hacia en su vida pero ahora se aseguro de que el efecto fuera la muerte y no un coma de diez y seis a&ntilde;os.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-10-14</dc:date>
			<pubDate>Wed, 14 Oct 2009 02:49:18 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El reloj ]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/426/426313/</link>
			<description><![CDATA[las paredes blancas contrastaban con el alto techo, de tablillas rojizas curvadas por el tiempo, una puerta antigua de madera vieja , tallada con arabescos de significado desconocidos, una vetusta y cansada cama ubicada en el centro de la habitaci&oacute;n, el colch&oacute;n de relleno de paja,  tendido con sabanas blancas y gruesas cobijas grises adornadas  de tigres  azules, dos almohadas mal embutidas en una sabana percudida por el cloro que hacia las beses de funda, un sobre lecho rojo de  abundantes boleros laterales que rozaban el piso, a mano izquierda de la cama reposaba una mesita met&aacute;lica de color verde y patas oxidadas, la mesita tenia una sola gaveta de la cual surg&iacute;an los restos de lo fuese una manija en otrora, un perchero de madera ro&iacute;da al lado de la puerta y un insoportable, asfixiante y desesperante hedor a ambil que impregnaba toda la habitaci&oacute;n fidedigna prueba de la categor&iacute;a a la que pertenec&iacute;a el hotel; de mala muerte, era sin lugar a dudas la adecuada clasificaci&oacute;n de la residencia, la humedad constante, junto con el incesante traquear de las nonagenarias tuber&iacute;as, hac&iacute;an de esta la experiencia mas dura vivida por Daniel, que sentado en el bordo de la cama a falta de una silla, fumaba un cigarrillo contribuyendo de esta forma al ambil coleccionado por a&ntilde;os de fumadores compulsivos que habitaron, si es que cabe la comparaci&oacute;n de esta mal oliente cueva ,con un h&aacute;bitat, el cuarto que ahora y por las siguientes veinte y cuatro horas, pertenec&iacute;a a Daniel a cambio de los &uacute;ltimos ocho mil pesos que llevaba en sus bolsillos.

Un rolex con ancora  de  rub&iacute;, regalo de grado que le diera su padre, doce a&ntilde;os atr&aacute;s,   reposaba sobre la mesita de noche, junto con un anillo de gran val&iacute;a; eran el ultimo trozo que le quedaba de la vida, que hasta hacia tres d&iacute;as siempre llevo. cada a&ntilde;o el mercedes de ultimo modelo, la quinta en Cartagena, el chalet en Sicilia, y el apartamento en Londres, no eran mas que viejos recortes de una pagina del magaz&iacute;n social, en el que de ves en cuando aparec&iacute;a su foto, su vida de &eacute;xitos comerciales y herencias familiares bien invertidas; terminaba abruptamente, el poder y el dinero se le escurri&oacute; por los dedos, ahora solo quedaban recuerdos y una mano empapada en los mocos que seguramente se limpio en el testero de la cama, el inquino de la ma&ntilde;ana.     

El &uacute;nico ba&ntilde;o que serbia para todas las habitaciones del segundo piso estaba ocupado, a pesar de la situaci&oacute;n las buenas costumbres de Daniel le imped&iacute;an dejar la mencionada muestra de materia nasal en alguna de las desgastadas paredes mohosas del estrecho pasillo interior; unos minutos despu&eacute;s la desilusi&oacute;n de encontrar un lavamanos sin jab&oacute;n llevaba la desesperaci&oacute;n de Daniel al limite, los cigarrillos se le hab&iacute;an acabado y no tenia mas que un ensangrentado pa&ntilde;uelo en los bolsillos.

Seguramente no conseguir&iacute;a un puesto como gerente comercial de alguna prestigiosa marca, el estigma de asesino era demasiado grande,  ser gerente era lo &uacute;nico que Daniel sab&iacute;a y quer&iacute;a hacer; nadie creer&iacute;a en una inocencia que un video de seguridad desment&iacute;a, un error, un maldito error y la vida se iba por la borda.

Tres d&iacute;as huyendo, la polic&iacute;a cerc&aacute;ndolo, su fotograf&iacute;a en los noticiarios, sin dinero, poca familia y ning&uacute;n amigo confiable resultado de toda una vida de tiran&iacute;a laboral e inmoralismos comerciales, llevaban a Daniel al extremo, la desesperaci&oacute;n le carcom&iacute;a los huesos, el miedo se presentaba como fiebre, en veinte horas deb&iacute;a desalojar el espacio que le serbia de guarida y la &uacute;nica salida que le quedaba era la c&aacute;rcel, la muerte o lograr llegar al muelle y probar suerte de polis&oacute;n. 

rasurada la cabeza, de barba negra y espesa, ojos grises y sospechosos, las ropas que llevaba, una camisa amarillenta y un pantal&oacute;n azul desgastado; a la par con el fuerte olor a pescado clarificaban, la segura procedencia del hombre, que cenaba en una mesa al frente de la de Daniel, el cual que fumaba el ultimo cigarrillo que le quedaba acompa&ntilde;ado de un caf&eacute; de cuatrocientos pesos, que era su ultimo gasto; el com&iacute;a con gran voracidad y entusiasmo, grandes part&iacute;culas de alimento ca&iacute;an a lado y lado del plato, cuando repentinamente una manga de la camisa era violentamente abalanzada contra su boca retirando parte de la capa grasa que la cubr&iacute;a; los modales refinados en largos a&ntilde;os de internados juveniles, la escuela militar y la vida de alta sociedad hac&iacute;an de este marino, un cavern&iacute;cola a los ojos de Daniel; a pesar de esto el hombre que ahora escuchaba a Daniel era la &uacute;nica oportunidad que este tenia, Daniel era consiente que para salvar su vida era necesario dejar todo su pasado atr&aacute;s, olvidarlo por completo y empezar de nuevo como si su vida pasada solo hubiese sido un bello sue&ntilde;o de su nueva y dif&iacute;cil situaci&oacute;n. El pasado es pasado y as&iacute; debe ser, se repet&iacute;a Daniel, todo su dinero, poder y pertenencias tenia que olvidarlas y adaptarse a su nueva situaci&oacute;n, estaba decido esa noche mor&iacute;a Daniel; y nac&iacute;a Ra&uacute;l el polis&oacute;n que en tres meses seria un trabajador mas en alguna plantaci&oacute;n, de un peque&ntilde;o pueblo cuyo nombre seguramente seria dif&iacute;cil de pronunciar.

Un espacio seco en una bodega de grano; la garant&iacute;a de m&iacute;nimo una comida diaria, y tres meses de encierro y mareos constante a cambio de un anillo de oro coronado por inmensa esmeralda, que constitu&iacute;a el ultimo tesoro del que Daniel estaba dispuesto a  ceder; pues su reloj de grado mas que una joya era el legado de su padre y  era una pieza &uacute;nica que estaba en la familia del padre desde generaciones de anta&ntilde;o, pasando de padre a hijo en la graduaci&oacute;n como  profesional de este ultimo.

Veinticinco minutos en posici&oacute;n fetal encerrado en la cajuela de un destartalado Renault 4, que les llevaba al puerto, era incre&iacute;ble pero a pesar de la situaci&oacute;n lo que mas le  mortificaba el pensamiento eran los tres meses de viaje en barco que le esperaban sin un solo cigarrillo a su mano; el puerto esta a oscuras, una tenue seda de luz anunciaba la inminente llegada del amanecer, era un buque viejo y oxidado de no mas de media cuadra de largo.

se acercaron a dos hombres, que sentados en las escaleras que llevaba a una escotilla cerrada, fumaban en silencio, ambos de tez morena vestidos de forma similar al acompa&ntilde;ante de Daniel que se adelanto a este, para hablarles, Daniel espero un rato a unos tres metros de los tres marineros; los tres hombres se pusieron de pie y pidieron a Daniel que los acompa&ntilde;ara asta la bodega de carga que se encontraba a unos cien metros del barco, all&iacute; le explicaron detalladamente en que condiciones viajar&iacute;a, con quien tendr&iacute;a contacto y donde deb&iacute;a desembarcar, luego pidieron a Daniel entregara el anillo prometido como paga; este con algo de desconfianza se lo acerco al mas viejo de los marines que parec&iacute;a ser el l&iacute;der de estos ; tal y como lo pens&oacute; Daniel, para este viaje tenia que dejarlo todo atr&aacute;s, incluso el preciado reloj que el marinero  le arrebatara de la ensangrentada mano izquierda, luego de propiciarle tres pu&ntilde;aladas en el abdomen.  
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-10-14</dc:date>
			<pubDate>Wed, 14 Oct 2009 02:50:12 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Hedor]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/430/430620/</link>
			<description><![CDATA[Al entrar en la tiendita lo primero que se observa es un cansado reloj de pared, tiene  la forma de una tapa de cerveza con tres manecillas rojas, tiene un bordo despicado que le sirve de apoyo a la telara&ntilde;a de una oct&oacute;poda cazadora que junto a peque&ntilde;as lagartijas de colores cuasi transl&uacute;cidos, constituyen la fauna principal de la vieja casa de bareque, &uacute;nica tienda en varios quil&oacute;metros, rodeada de desiertos y unas cuantas fincas cuyos habitantes ya casi nunca descienden a comprar alg&uacute;n abarrote.
Dos vitrinas polvorientas casi vac&iacute;as del todo, una alta repisa con unos cuantos abarrotes desordenados, una nevera anaranjada de oxidadas  manijas met&aacute;licas que daban fe de los muchos a&ntilde;os de servicio, una mecedora de mimbre,  sobre la cual reposaba la octogenaria viuda, &uacute;nica  habitante de la casa desde la muerte de Carlos su amado esposo  y &uacute;nico familiar conocido.
Hoy  junto a las lagartijas y las ara&ntilde;as, pululan  las moscas y los primeros gusanos empiezan a brotar del cad&aacute;ver. 
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-11-10</dc:date>
			<pubDate>Tue, 10 Nov 2009 01:43:37 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El ensayo ]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/434/434732/</link>
			<description><![CDATA[Tres paginas como m&iacute;nimo, en letra Arial n&uacute;mero 12, tenia que ser un ensayo sobre la actualidad nacional, requisito para poder ganar espa&ntilde;ol y as&iacute; poder graduarse del colegio y librarse por siempre de aquellas est&uacute;pidas tareas que tanto le molestaban.

Daniel con sus reci&eacute;n cumplidos quince a&ntilde;os era uno de los estudiantes mas j&oacute;venes del grado once del colegio, ni muy brillante, ni muy petardo (termino con el que se clasificaban los estudiantes de bajo rendimiento, en la jerga colegial), Daniel era hijo de un ebanista sexagenario  de dedos torcidos y remendados, Mar&iacute;a la madre  de Daniel era mujer del campo, humilde y trabajadora sin educaci&oacute;n pero de buenos modales.

Que Colombia faltase al mundial de futbol, por tercera vez consecutiva, era sin lugar a dudas el mejor tema posible ,para el famoso ensayo de la mueca (seud&oacute;nimo de la profesora de espa&ntilde;ol); lamentablemente doce estudiantes del curso escogieran este como tema de ensayo, lo que llevo a Daniel a tener que escoger otro tema, dos cad&aacute;veres resultado de un atraco, noticia  en primera  plana del peri&oacute;dico matutino, termino siendo el tema que Daniel finalmente escogi&oacute;.

Cuando la profesora de espa&ntilde;ol evaluaba los ensayos de sus estudiantes se sorprendi&oacute; sobremanera al leer el documento de Daniel; era un texto profundo y  muy bien desarrollado, de un nivel superior de redacci&oacute;n; tan bueno que seguramente Daniel no pudo haberlo realizado.

En el momento en que el rector del colegio, se entero del fraude, tuvo la escusa perfecta para mostrar su mano firme, en &eacute;poca de asignaci&oacute;n de cargos estatales; la posible  expulsi&oacute;n de Daniel se solidifico, cuando el profesor encargado del respectivo once, le informo de que Daniel no hab&iacute;a asistido  a clases  en dos d&iacute;as; al llamar a casa de Daniel nadie contesto sin importar la insistencia del chirriante tel&eacute;fono.

La decisi&oacute;n del rector por alcanzar un puesto en el ministerio de educaci&oacute;n, le impulso a ubicar a los padres de Daniel sin importar los medios, lamentablemente la expulsi&oacute;n que tanto necesitaba, no se pudo realizar, Daniel segu&iacute;a en el cementerio llorando abrazado a la foto de primera plana en la que aparec&iacute;an sus difuntos padres.  

]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-12-07</dc:date>
			<pubDate>Mon, 07 Dec 2009 23:48:38 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Pan y Circo]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/435/435408/</link>
			<description><![CDATA[Se abre el tel&oacute;n / Empieza el primer acto
Los actores desnudos / Reptan sobre la tarima
El silencio consume el publico / que agoniza en las grader&iacute;as
Y arden las paredes / del teatro primero

Ni&ntilde;os mutilados / ruedan por las escaleras
Banderas blancas / te&ntilde;idas de escarlata
El peri&oacute;dico matutino/se viste amarillista
Y el discurso de siempre / elige al verdugo de corbata.

La obra sigue su curso / sobre la tarima de miedo
En lo alto de la platea / se sirve caviar y queso
Mientras un pan viejo / se secciona en mil hogazas
&Uacute;nico alimento  de los que mueren / en las grader&iacute;as de abajo

Un estruendo repentino / aniquila los actores
Los cad&aacute;veres alimentan peses / que desovaran el caviar de ma&ntilde;ana
Las paginas de los peri&oacute;dicos / solicitan histriones entre sus lectores
Para de esta forma ma&ntilde;ana / empezar el segundo acto.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-12-12</dc:date>
			<pubDate>Sat, 12 Dec 2009 22:10:15 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Amor materno]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/436/436472/</link>
			<description><![CDATA[El peri&oacute;dico matutino mencionaba la tr&aacute;gica muerte de tres hermanos de 3, 7 y 9 a&ntilde;os.  .

El medico de turno se acerco al polic&iacute;a  que esperaba en la puerta, le hizo una pregunta al o&iacute;do y este le se&ntilde;alo tres personas en el fondo de la sala.

El medico se acerca al hombre de mas edad y le pregunta por la madre de las criaturas; el anciano le se&ntilde;ala una de las mujeres que deja de llorar cuando este se acerca y le dice que se quede tranquila que ya demostraron que todo fue un accidente.

Que la p&oacute;liza de seguro sigue vigente
 
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-12-21</dc:date>
			<pubDate>Mon, 21 Dec 2009 21:46:14 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Infancia]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/437/437533/</link>
			<description><![CDATA[Hoy recuerdo el sabor a chocolate reci&eacute;n batido 
El olor de la madera que se quema en el fog&oacute;n de le&ntilde;a
Mi paladar se impregna con el gusto 
De los pl&aacute;tanos maduros, asados al carb&oacute;n 

Las tardes en la casa vieja 
T&oacute;rtolas arroceras en el patio de tierra
El aroma del caf&eacute; reci&eacute;n tostado
Y las aventuras de exploraci&oacute;n en el platanal.

Recuerdo las dos trenzas rubias de Mar&iacute;a 
Los atardeceres anaranjados sentados en el tanque del agua 
Los juegos en los cafetales mojados, luego de la lluvia
Y los palos de guayaba, cien veces demostrado: irrompibles

Tambi&eacute;n rememoro los cuentos del abuelo
Las tardes de tambores con los negros recolectores
Las ma&ntilde;anas de juego en el silo de la casa 
Y el primer beso robado a la ni&ntilde;a de la vecina.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-12-31</dc:date>
			<pubDate>Thu, 31 Dec 2009 22:58:55 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El final]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/437/437535/</link>
			<description><![CDATA[El viento frio contra el rostro viejo 
Lagrimas desechas en el pasado 
El alma helada y gris
Y el cuerpo: un bagazo  desechado

Siento arder en mis mejillas
Las p&aacute;lidas sombras de tus fr&iacute;as manos 
Tu recuerdo hiere las pupilas
Y la huella de tu voz en mi cabeza retumba

Hoy enfrento  el hipogeo
Y no tema  ni a la nada ni al inquisidor gusano
Solo tortura mi descanso
La certeza, de no dejar tu presencia en el pasado
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2009-12-31</dc:date>
			<pubDate>Thu, 31 Dec 2009 23:18:47 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Un grave error]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/438/438150/</link>
			<description><![CDATA[Los labios ajados, un desierto contra la lengua, amarga la saliva impregna de hiel el olfato y una nausea ascendente y punzante arroja a Daniela de la cama, tres bocanadas de vomito, el cabello suelto, reci&eacute;n embarrado en una bilis amarilla, cuyo olor devora todo el espacio; los ojos lacerados por la luz de un sol matutino, empe&ntilde;ado en abrir ventanas y espantar murci&eacute;lagos; el caracter&iacute;stico dolor de cabeza, que conlleva la resaca trepa por su columna vertebral y lenta pero inexorable se apropia de toda su realidad, aun lleva puesta la ropa de calle, aun puede sentir el ruido de la noche, el olor a hasti&oacute;, el ruido ciego que embota las noches de vino y tabaco.

El agua recogida entre las palmas de las sucias manos, salta contra el rostro de Daniela, el b&aacute;lsamo refrescante solo dura unos segundos, la casa sigue desordenada como todos los d&iacute;as, desde hace ya tres meses, que se instalo el infierno, un d&iacute;a toco a la puerta y se adue&ntilde;o de su realidad, una realidad de anfetaminas, ron, sangre en los labios, sexo en hoteles baratos y el diagnostico de un avanzado c&aacute;ncer de seno, en la gaveta izquierda de la reci&eacute;n vomitada mesa de noche.

La idea de una ducha se desmorona con el primer sorbo de tequila, una mano temblorosa tantea el piso en busca de la cartera, un gramo de perico surge de la afelpada billetera y el primer pase del d&iacute;a; a pesar de la jaqueca, bien recuerda que hoy se cumple el plazo para desalojar el cuarto; los ahorros no son mas que un recuero, junto con la foto de sus difuntos padres y solo le queda esperar los dolores, el fri&oacute; de la calle, y al final la ansiada libertad.

Un malet&iacute;n con unas cuantas mudas de ropa, un sombrero de terciopelo rojo, la botella de tequila y una cajetilla de cigarrillos mojados; una lenta lagrima recorre su rostro y sobre la mesa de noche, un contestador saturado con tres meses de llamadas no contestadas y mensajes nunca escuchados; el primero era una llamada del hospital, en la cual un doctor de voz nerviosa ,ped&iacute;a a Daniela se comunicara urgentemente al hospital pues cometieron un grave error y confundieron los diagn&oacute;sticos de varios pacientes.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2010-01-06</dc:date>
			<pubDate>Wed, 06 Jan 2010 01:28:16 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Presente y pasado]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/438/438151/</link>
			<description><![CDATA[Daniel so&ntilde;aba ser hombre, 
se esmeraba estudiando, jugaba poco
Daniel media su estatura en la pared, todos los d&iacute;as

Hoy veinticinco a&ntilde;os despu&eacute;s
 
Daniel es un hombre
es un profesional muy ocupado
Daniel registra su presi&oacute;n arterial todos los d&iacute;as

Hoy Daniel a&ntilde;ora ser ni&ntilde;o.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2010-01-06</dc:date>
			<pubDate>Wed, 06 Jan 2010 01:29:54 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Casualidades]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/438/438165/</link>
			<description><![CDATA[Manuel,  con la t&iacute;pica expresi&oacute;n de sorpresa, que se aferraba a su rostro, cada ves que le suced&iacute;a alguna de las extra&ntilde;as situaciones, que sol&iacute;an sucederle, se limpio el barro del rostro mientras, ve&iacute;a correr a la anciana mujer, que solo hacia veinte segundos le preguntara la hora y le arrojase a la cara una bolsa llena fango.

Era l&oacute;gico pensar que era inveros&iacute;mil que una cosa como esta le sucediera a una persona normal, com&uacute;n y corriente como el lo era, pera la verdad su vida estaba extra&ntilde;amente llena de sucesos ins&oacute;litos y extravagantes, encuentros sorpresivos, lugares descocidos, aventuras salidas de la nada y un sin fin de  raros acontecimientos que nunca logra entender a que se deb&iacute;an.

Manuel acelero el paso, cruzo la transitada calle esquivando un jinete que surgi&oacute; de repente, casi tropieza con el and&eacute;n,  t&eacute;rmino trastabillando casi al punto de caer encima de una bella mujer que escrib&iacute;a en un viejo libro, mientras tomaba un caf&eacute; en la tienda en la que Manuel planeaba entrar a enjuagarse el rostro.

Ella lo miro y se quedo boquiabierta, sorprendida le toco el rostro y le olio el cabello; Manuel acostumbrado a lo mas inesperado simplemente le sonri&oacute; y se sent&oacute; a su lado, luego de escuchar la invitaci&oacute;n de ella.

Manuel? le pregunto ella
Si,  como lo sabe.respondi&oacute; Manuel

Temblorosa la chica le ense&ntilde;a el cuaderno en el cual ella escrib&iacute;a su primera novela 

Manuel ley&oacute; las &uacute;ltimas l&iacute;neas escritas a mano con una letra temblorosa: t&eacute;rmino trastabillando casi al punto de caer encima de una bella mujer que escrib&iacute;a en un viejo libro.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2010-01-06</dc:date>
			<pubDate>Wed, 06 Jan 2010 02:41:11 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Agua]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/438/438173/</link>
			<description><![CDATA[Es el primer d&iacute;a de invierno
Llueve a torrenciales
Riachuelos adornan las callecitas
Y las hormiguitas mueren ahogadas

Una gotera rompe el silencio
Y un charco amenaza la puerta
Un ni&ntilde;o  juega en la acera de enfrente
Un mendigo se empapa cubriendo su lecho

El agua trae calma a mi ser
Las gotitas limpian el alma
Abrir&eacute; la venta de par en par
Y permitir&eacute; se diluya mi sangre.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2010-01-06</dc:date>
			<pubDate>Wed, 06 Jan 2010 03:06:00 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Un buen trabajo ]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/441/441795/</link>
			<description><![CDATA[El relojito despertador, que incesante labora sobre la mesa de noche, se&ntilde;ala las nueve y cuarto de la ma&ntilde;ana, la pijama pegada al cuerpo, el calor sofoca la habitaci&oacute;n fuertemente encortinada y franqueada por un sol ecuatorial que amenaza con evaporar el asfalto; un viejo ventilador ronronea   toscamente desde el fondo de la habitaci&oacute;n, las gotas de sudor que resbalan por el rostro de Mar&iacute;a dan fe de la inutilidad del mencionado aparato.

La posibilidad, de que venza el sue&ntilde;o y quedar dormida, se desvanecerse lentamente con el paso de los minutos; el calor aumenta sin dar la mas m&iacute;nima tregua, el deseo de tomarse un vaso de agua fr&iacute;a se ha apoderado de su mente y la impulsa a dejar la cama; descalza camina en direcci&oacute;n a la ducha mientras se retira perezosamente la sudada pijama del cuerpo, la arroja al suelo al lado de la puerta del ba&ntilde;o, toma del lavamanos  un vasito pl&aacute;stico con la cara del pato DONALD, y abre la llave del grifo... de Nuevo no hay agua.

La idea de tener que salir sin ducharse le asquea, pero tiene que ir a trabajar y bien sabe que cuando cortan el agua en el barrio demoran de dos a tres d&iacute;as en reconectarla(es un barrio pobre donde no importan los derechos humanos ni ninguna de las patra&ntilde;as que dicen los pol&iacute;ticos en fechas de elecciones) putea en voz baja, se coloca una sudadera vieja y una blusita blanca que encontr&oacute; bajo la cama; sali&oacute; del cuartico, bajo por las escaleras, de nuevo el viejo pervertido del quinto intento tocarla mientras se cruzaban en el pasillo de la porter&iacute;a, cruzo  la calle y entro en la tiendita de don Carlos; se tomo un tinto y compro dos bolsas de agua de $ 400 para poder asearse con un trapito y as&iacute;  evitar un mal olor durante las diez horas de trabajo que le esperaban .

Subir los siete pisos y esperar no encontrarse con el viejo asqueroso del quinto, como todos los d&iacute;as las matronas del cuarto piso critican de toda la gente del edificio, y los ni&ntilde;os de  la negra lloran del hambre, subir hasta ese infierno que llama casa y caer en cuenta que dejo las llaves de la puerta en la tienda de don Carlos, tener que bajar de nuevo, y los ni&ntilde;os de la negra, el s&aacute;dico del quinto, las viejas chismosas  y el gato  muerto que se descompone en alg&uacute;n lado del viejo edificio.

Una toallita vieja, que guarda en el caj&oacute;n de la ropa interior y el ba&ntilde;o del gato como dec&iacute;a la abuela, sobarse el trapo h&uacute;medo por las sudadas axilas, por las pegoteadas piernas, pasarse la toalla por el acalorado sexo, quitarse las laga&ntilde;as de los ojos; luego el uniforme de trabajo y mierda hoy no se puede ensuciar, luego a revisar la gaveta de la cocina y  ver si quedo un pedazo de pan para el desayuno... y no ,toca aguantarse hasta la noche o hasta ma&ntilde;ana...

Una hora y veinticinco minutos apretujada en el interior de un destartalado bus, de pie a su lado, una se&ntilde;ora con dos ni&ntilde;os en brazos intenta equilibrarse,  apoyando un codo en la espalda de Mar&iacute;a, que se apresura a acercarse a la puerta trasera del veh&iacute;culo con el fin de poder descender de este; el paradero del bus la deja a veinte minutos a pie del edificio donde trabaja fregando los pisos y lavando los ba&ntilde;os.

Con un retraso de diez minutos Mar&iacute;a entra presurosa pidiendo disculpas al supervisor que la mira y hace un gesto de desaprobaci&oacute;n, Mar&iacute;a se toma el cabello con una mo&ntilde;a rosa, se coloca los guantes pl&aacute;sticos, toma un balde, una esponja y un cepillo; se arrodilla en la mitad de la sala de recepci&oacute;n del edificio y empieza a limpiar el inmenso  logotipo que en letras doradas dicta: Ministerio de seguridad social y lucha contra la pobreza.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2010-02-04</dc:date>
			<pubDate>Thu, 04 Feb 2010 16:46:20 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Infancia feliz ]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/441/441796/</link>
			<description><![CDATA[La sangre espesa, fluye despacio, Repta lentamente la amorfa mancha 
Sus zapatitos de charol dan pasitos en retroceso, La carmes&iacute;  estela trepa por el vestido blanco
La respiraci&oacute;n se entrecorta y el coraz&oacute;n se acelera; 
Carmen despierta asustada, con el octogenario rostro empapado en sudor.
No logra sobreponerse en todo el d&iacute;a; 
El infantil recuerdo, de su madre desangr&aacute;ndose a sus pies, nunca la dejara en paz.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2010-02-04</dc:date>
			<pubDate>Thu, 04 Feb 2010 17:06:19 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[naturaleza]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/442/442597/</link>
			<description><![CDATA[Llueve menudito
Y cae el d&iacute;a entre sombras
Un cielo gris y bajo
Presagian un torrencial desenlace

Las gentes corren
Y cubren sus cabezas
Huyen como venados
Que divisan el tigre

Las perfumadas flores
Abren sus p&eacute;talos
Y las ranas pantaneras
Afinan sus cantos

La lluvia limpia el alma
Y refresca las carnes
Aun as&iacute;, el hombre huye
Pues ama la mugre que carga

Petrifica la simple idea
De sentir las ropas h&uacute;medas
Y de esta forma negamos
La naturaleza heredada
De reptiles antepasados
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2010-02-10</dc:date>
			<pubDate>Wed, 10 Feb 2010 19:41:50 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[&iquest; Inhumano?]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/442/442598/</link>
			<description><![CDATA[Al acto m&aacute;s cruel
Se tilda de in-humano
Y asemejamos a bestias
Los hombres que las realizan

La osa entrega su vida
Protegiendo sus cachorros
El hombre entrega sus hijos
Protegiendo su vida.

Bosques gigantescos
Caen al ritmo del hacha
Los mares agonizan
Infectos en petr&oacute;leo y cenizas

Trozos de ballenas
Se exhiben en restaurantes
Acompa&ntilde;ados en el plato
Con cad&aacute;veres de aves extintas

Chimeneas incesantes
Acompa&ntilde;an detonaciones at&oacute;micas
Y en diez mil a&ntilde;os de historia
Diez mil millones de muertos en guerra.

Ser&aacute; el violador inhumano?
Sera el oso una bestia
O acaso
Es la crueldad humana
Y el amor de bestias?
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2010-02-10</dc:date>
			<pubDate>Wed, 10 Feb 2010 19:42:55 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Justicia]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/443/443421/</link>
			<description><![CDATA[Una estela roja de sangre espesa, desciende perezosa por el filo del machete; del escarlata hilo lentamente se desprenden gotas menuditas que golpean el suelo y salpican t&iacute;midamente la bota derecha de Manuel que aprieta entre los dedos el cabo de la afilada rula.

El rostro moreno, quemado por incesables jornadas de arrasar ca&ntilde;averales bajo la sombra de un sol abrazador e incendiario, un sombrero de mimbre quebrado, una camisa rota y mal trecha, un pantal&oacute;n caf&eacute;, atado a la cintura por un trozo de cabuya, y las reci&eacute;n ensangrentadas botas pantaneras; formaban la &uacute;nica vestimenta en poder de Manuel

Tirado en el suelo, se retuerce moribundo el padre Daniel (p&aacute;rroco del pueblo), con el rostro en dos partes tasajeado, y una inmensa cortada en el abdomen, Daniel suplicante se aferra a la manga del pantal&oacute;n de Manuel, el cual simplemente, levanta la mano derecha para asestar el ultimo golpe, a la par, aprieta entre los dedos de su mano izquierda una arrugada y sucia foto de su peque&ntilde;o y reci&eacute;n violado hijo
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2010-02-17</dc:date>
			<pubDate>Wed, 17 Feb 2010 18:09:16 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Fuego]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/443/443423/</link>
			<description><![CDATA[Asciende la rojiza braza, en su danza ritual 
Arden los le&ntilde;os secos, con furia latente
Mutan et&eacute;reas formas en carbones ardientes
El viento buja y aviva la llama

Resplandece la tierra y estallan las rocas
Altaneras flamas se pelean las sombras
Mientras una luna envidiosa aclara su rostro
Las nubes seden, la fr&iacute;a noche se aclara

Los grillos cantan y acallan la noche
Los hombres frotan sus manos 
Acercan sus pies al fuego 
Ancianos narran historias de anta&ntilde;o 
Y tibian sus corazones ya hechos hielo

Las almas de los j&oacute;venes se incendian 
Arden sus anhelos y su piel se tensa 
Los amantes entregan sus sue&ntilde;os al fuego
Y extinguen sus llamas en besos

Sus almas abrazan la fogata
Arden despacio y con fuerza
Lentamente se dejan llevar por las brazas
Y terminan incendiando sus cuerpos
Que abrazados se han hecho uno con el fuego
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2010-02-17</dc:date>
			<pubDate>Wed, 17 Feb 2010 18:11:41 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Tiempo]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/443/443425/</link>
			<description><![CDATA[con delicada monoton&iacute;a se desgajan los minutos, lentamente se mutan en horas y d&iacute;as ; el eterno gajo del tiempo se desgrana en tus manos y se resbala de ellas como fruta vinagre, el purulento residuo empapa tus brazos, ahoga tus sue&ntilde;os, desmorona los castillos de arena modelados en la remota infancia, tal como lo hace el agua, lenta pero constantemente el tiempo erosiona tu ser, la fuerza se desvanece, la voluntad empieza lentamente a hacerse traslucida hasta que en un momento cualquiera del duelo desaparece y quedas sediento en medio del desierto; el futuro se torna en una tenue cortina que seguramente esconde tormentas que las ajadas y arrugadas manos seguramente no logran resistir y llegado el instante marcado pereces.

a pesar de esto hay un tiempo aun mas destructivo que aquel que es medido en segundos, y lo peor es que tu esencia as&iacute; lo presiente, pero no lo evidencia, un extra&ntilde;o sin sabor se aferra a tu paladar, un taquito de madera atrancado entre la laringe y el estern&oacute;n, la modorra mordisquea tu cuello y el hasti&oacute; se hace due&ntilde;o y se&ntilde;or de la realidad; el otro tiempo, el que se mide en noches de vela, en d&iacute;as de lluvia bajo la cobija, en lagrimas espont&aacute;neas que te sorprenden en el bus de las siete; este tiempo pausada pero inexorablemente ahoga tu ser, sientes el alma cansada y vieja, en la noche ya no descansa tu cuerpo, ahora pernoctas acunando pesadillas, los demonios interiores se han hecho viejos, pero estos al igual que los temores se fortalecen con el tiempo, tanto con el tiempo de los segundos, como con el otro.

luego en una ma&ntilde;ana cualquiera, la luz matinal lastima tus pupilas, agred&iacute;s el relojito despertador con un pesado manotazo, buscas en tu interior la chispa que inicie el movimiento, urnas huecas y vac&iacute;as es lo &uacute;nico que hallas en las habitaciones del alma, te descubres derrotado, hastiado , saturado de d&iacute;as y de hombres, perdido en una tierra en la cual no conoces el idioma, desesperadamente buscas algo o alguien a que aferrarte y solo hallas indiferencia; la fuerza del cotidiano compromiso obliga tus carnes a levantarse pero ya no estas vivo, eres un cad&aacute;ver andante, que come y saluda los vecinos, pero estas vaci&oacute; te has convertido en un vegetal humano y ahora solo dependes del tiempo.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2010-02-17</dc:date>
			<pubDate>Wed, 17 Feb 2010 18:12:29 UTC</pubDate>
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		<item>
			<title><![CDATA[Camino al cielo.]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/446/446541/</link>
			<description><![CDATA[No temas perderte en medio de la nada
No busque refugio de la brisa matutina
Camina sin miedo de tropezar
Desn&uacute;date sin pudores

Devora el emparedado
Sin miedo a la salsa en la camisa
Deja el reloj en la mesita de noche
No cuentes las cervezas sobre la mesa

R&oacute;bale un beso a un desconocido
L&eacute;ete un libro mal recomendado
Deambula por un barrio tenebroso
S&aacute;cate un dulce sin pagar del supermercado

Y tal vez en ese momento
Logres so&ntilde;ar con mariposas
Y jugando a la rayuela
Puedas atinar al cielo
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			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2010-03-16</dc:date>
			<pubDate>Tue, 16 Mar 2010 20:37:26 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Esperanza de libertad]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/465/465645/</link>
			<description><![CDATA[Por fin la libertad se hacia tangible, los pasos lentos por la atrofia de meses de inmovilidad, la luz hiriendo como agujas  las cansadas pupilas adaptadas a la oscuridad, la idea de una sopa caliente y un pedazo de carne inundaban el paladar de David que sonre&iacute;a a los h&eacute;roes que lo rescataban del secuestro mientras el capit&aacute;n pesando en el seguro asenso  ordenaba al pelot&oacute;n prepararse para  fusilar al traidor.]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2010-10-22</dc:date>
			<pubDate>Fri, 22 Oct 2010 00:08:40 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Los milagros de la ciencia moderna]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/465/465994/</link>
			<description><![CDATA[Chirrea un poco la puerta al abrirse, Luis reconoce desde su ceguera los pasos lentos y pesados del doctor Mario, este lo saluda ubicando una mano sobre el hombro de Luis, que reci&Atilde;&copy;n despierta de la anestesia, Mario de nuevo le agradece por el libro obsequiado, la poes&Atilde;&shy;a de Luis era muy reconocida, &acirc;los poetas ciegos siempre son valorados&acirc; dec&Atilde;&shy;a apenado Luis cada vez que alguien lo alababa por sus letras; pero a pesar de esto Luis no pod&Atilde;&shy;a negar la inmensa sensibilidad con la que fue dotado desde su oscura infancia de tropezones y burlas causadas por su temprana ceguera.
Dos a&Atilde;&plusmn;os de larga espera luego de que el doctor le afirmara que con las nuevas tecnolog&Atilde;&shy;as era posible la operaci&Atilde;&sup3;n, que recuperar&Atilde;&shy;a las vista&acirc;&brvbar; tres cuadernos y cientos de cintas de grabaci&Atilde;&sup3;n se acumulaban en su gaveta de poes&Atilde;&shy;a &acirc;nombre con el que Luis llamaba una vieja y ajada caja de cart&Atilde;&sup3;n en la que guardaba toda letra que le surg&Atilde;&shy;a&acirc;; mil atardeceres rondaban su imaginaci&Atilde;&sup3;n, el rostro de clara su amable vecina, por fin podr&Atilde;&shy;a ver el rojo carmes&Atilde;&shy; de la po&Atilde;&copy;tica rosa.
Mario explico paso a paso el proceso, las enfermeras retiraron las vendas y lentamente la luz se fue haciendo a sus pupilas, al principio cortante e hiriente, luego la claridad empez&Atilde;&sup3; a apoderarse de la solitaria  habitaci&Atilde;&sup3;n del hospital.
Un grito estremecedor atraves&Atilde;&sup3; el pasillo de la cl&Atilde;&shy;nica, clara sal&Atilde;&shy;a corriendo de la habitaci&Atilde;&sup3;n 307, &Acirc;&iexcl;Luis se arranco los ojos! grito al abrazarse a Mario; cuando este llego a la habitaci&Atilde;&sup3;n encontr&Atilde;&sup3; a Luis ensangrentado y ciego, tirado en el suelo con la cuchara en la mano, y sobre la pared escrito con el dedo &Atilde;&shy;ndice y su propia sangre el ultimo de sus poemas.
Una sola l&Atilde;&shy;nea del poema fue suficiente para marcar a Mario de por vida: No fue un atardecer, ni el rostro de clara, fue el rojo carmes&Atilde;&shy;, pero no el de la rosa, fue la sangre del feto reci&Atilde;&copy;n abortado lo primero que conoc&Atilde;&shy;, para que la luz?
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2010-10-26</dc:date>
			<pubDate>Tue, 26 Oct 2010 22:04:13 UTC</pubDate>
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		<item>
			<title><![CDATA[Saquito blanco]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/465/465996/</link>
			<description><![CDATA[Caen despacio las Hojas secas
El prado se alfombra de crocantes sombras
Caminas indiferente
Con tus pies descalzos 

Llevas ese saquito blanco 
Que tanto luce con tus miedos
Lloras en silencio
Con tus ojos de ciervo

Jugueteas con una ramita seca
Atravesando tu corazoncito hueco
Sonr&Atilde;&Acirc;&shy;es al pasado
Y te olvidas del tiempo
 
Sigues con tu paso firme
Indiferente a mi llamado
Busco de nuevo tus labios
Y solo encuentro el saquito blanco.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2010-10-26</dc:date>
			<pubDate>Tue, 26 Oct 2010 22:32:20 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Travesura]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/465/465997/</link>
			<description><![CDATA[Daniela se escurre detr&Atilde;&Acirc;&iexcl;s de la alacena, pasa por debajo del comedor, corre lo mas agachada que puede al salir de la cocina, con una gran sonrisa sube al segundo piso donde la esperan ansiosas sus dos hermanitas, &Atilde;&Acirc;&iexcl;vidas de golosinas destapan todos los paqueticos y los devoran sin darle tiempo a la pausa, se olvidan por un minuto de la segura tunda que se ganaran cuando Mar&Atilde;&Acirc;&shy;a se entere del robo y le cuente a la se&Atilde;&Acirc;&plusmn;ora.
A la par, Mar&Atilde;&Acirc;&shy;a en la cocina busca dentro de  las alacenas con un poco de preocupaci&Atilde;&Acirc;&sup3;n las cuatro bolsitas de veneno para ratas que en la ma&Atilde;&Acirc;&plusmn;ana compro en el mercado.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2010-10-26</dc:date>
			<pubDate>Tue, 26 Oct 2010 22:51:49 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Miedo]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/465/465999/</link>
			<description><![CDATA[El terror haciende por mis pantorrillas 
Y anida en mi pecho
Se palidece el rostro del hombre que enfrento
Nos miramos a lo ojos del miedo

El coraz&Atilde;&sup3;n cabalga
Sobre un caballo de fuego
La respiraci&Atilde;&sup3;n se entrecorta
Domina el mareo

Mi adversario es viejo y decrepito
Lo veo temblar abrazado al silencio
Se que teme a la soledad
Y m&Atilde;&iexcl;s aun al reencuentro

La &Atilde;&ordm;ltima vez que nos vimos
Logre derrotarlo con un gesto
Se que desde siempre me persigue
Escudado en un espejo.
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2010-10-26</dc:date>
			<pubDate>Tue, 26 Oct 2010 23:07:45 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Tormenta]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/496/496951/</link>
			<description><![CDATA[La pesadilla empieza de nuevo, el aguacate del patio danza con el ritmo del vendaval, ramas y peque&ntilde;os desechos golpean con fuerza contra las tejas y ventanas, la casa completa se llena de luz el deslumbrante instante es devorado de un solo bocado por el rugiente trueno que hace vibrar los cimientos de la edificaci&oacute;n y del alma de Mar&iacute;a que se aferra a su rosario como &uacute;nico escudo contra su fobia a las tormentas.
Como caminando la tormenta se acerca lentamente, la frecuencia y fuerza de los rayos crece paulatinamente y mar&iacute;a esta a punto de incrustar una cuenta del  rosario en la yema de su pulgar derecho, cierra los ojos a cada destello, recuerda las palabras de Dar&iacute;o y cuenta los segundos entre la luz y el trueno
Se acerca a cada segundo la tormenta esta mas cerca, las ventanas parecen querer tirarse de los marcos y buscar refugio bajo la cama junto a  Mar&iacute;a, que se perforas las piernas con las u&ntilde;as, el rosario que hace unos minutos apaciguara a Mar&iacute;a, se abraza a la moldura de una silla e intenta resistirse al viento que insiste en arrastrarlo, el amuleto pierde la lucha y es devorado por la tormenta acompa&ntilde;ado por varias tejas y un cuadro con la imagen del se&ntilde;or de los milagros en cuyo rostro la preocupaci&oacute;n se amolda al momento.  
Ruge hambrienta la tempestad, r&aacute;fagas de granizo como pedradas del cielo arremeten contra el destechado espacio, enormes rocas de hielo  son bruscamente iluminadas por los rel&aacute;mpagos,  destellos de luz que  embadurnan el coraz&oacute;n de Mar&iacute;a con un miedo elemental y b&aacute;sico que le congela los huesos, los minutos como babosas se arrastran penosamente y la tormenta parece nunca ceder, como si se revolcaran las entra&ntilde;as de la tierra, el suelo se estremece con cada rayo.
Cede la lluvia, los rel&aacute;mpagos se alejan, lentamente una calma fresca se apropia del sitio, el granizo se derrite, Mar&iacute;a ya un poco aliviada asoma la cabeza, la luz del sol estrenando el amanecer le apacigua el alma, la tranquilidad retoma su vida, Mar&iacute;a se arrastra y sale de la cama, la casa esta sin techo, todo esta mojado pero todo en su sitio, nada falta, el palo de aguacates esta intacto, incre&iacute;blemente hasta las flores del jard&iacute;n sobrevivieron, feliz Mar&iacute;a se sienta en el quicio de la puerta a esperar la llegada de Dar&iacute;o.
Dar&iacute;o llega corriendo una hora despu&eacute;s de que termina la tormenta, con la ayuda de los vecinos remueve los escombros, y llega hasta la cama bajo la cual reposa el electrocutado cuerpo de Mar&iacute;a
]]></description>
			<dc:creator>nada</dc:creator>
			<dc:date>2012-04-08</dc:date>
			<pubDate>Sun, 08 Apr 2012 21:32:38 UTC</pubDate>
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