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		<title>pasquita en loscuentos.net</title>
		<link>/cuentos/local/pasquita/</link>
		<description><![CDATA[El silencio, mi amante permanente, no me crÃ­tica, no me juzga y siempre me acompaÃ±a pasquita@earthling.net]]></description>
		<language>es-es</language>
		
		<item>
			<title><![CDATA[Ausencia]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/183/183481/</link>
			<description><![CDATA[Llegaste cuando apenas contabas con 20 d&iacute;as de nacido; juguet&oacute;n incansable, ternura irradiada a m&aacute;s no poder. Te vi crecer, entend&iacute; tus gestos y los interprete logrando una comunicaci&oacute;n profunda donde las palabras no eran necesarias. Compa&ntilde;&iacute;a irresoluble en momentos de desenga&ntilde;o o angustia, con tu tierna manito te sabias presto a mis necesidades, tu mirada ansiosa quer&iacute;a calmar aquello que me agobiara, extrema felicidad inundaba tu cuerpo cuando una aventura se acercaba; valiente y suspicaz lo explorabas todo, descubr&iacute; tu atracci&oacute;n irresistible al agua y a la arena cuando con saltos de emoci&oacute;n irradiabas el ambiente de alegr&iacute;a . Compa&ntilde;ero leal, ahora abandonado gracias a los crueles rumbos del destino, se que en tu poder hubieses impedido mi ausencia, pero tu cabecita no era capaz de dilucidar lo que estaba ocurriendo, aunque algo presintieras.

A mis o&iacute;dos ha llegado la verdad de tu sufrimiento, porque aunque pareciera que lo tuvieras todo, ya no tienes a tu amiga mas preciada. Se te ve triste, cabizbajo, los ojos apagados, tu cuerpo no quiere levantarse, tus energ&iacute;as se desvanecen cuando no logras entender que paso, porque me fui?. Se me ha dicho que cada d&iacute;a al caer la tarde cuando regresas a casa, esperas ansioso ver aquella chaqueta azul inconfundible de tu amor para terminar con tal pesadilla, pero no, tu amiga no llega y entonces tu ilusi&oacute;n se desvanece en la espera de la nada.

Oh, cuanto desear&iacute;a verte para calmarte con un abrazo, tu tristeza me duele aunque no te lo pueda expresar, me oprime el pecho con solo imaginarlo, entonces s&oacute;lo queda esperar el paso del tiempo, dictador del olvido o quiz&aacute; queda la esperanza de vernos una vez cada a&ntilde;o, si tus amos as&iacute; lo deciden. 

Amos?, si porque como reza el adagio popular “cuando m&aacute;s conozco al hombre, m&aacute;s quiero a mi perro”, aunque en este caso no era “mi” sino de otros.
]]></description>
			<dc:creator>pasquita</dc:creator>
			<dc:date>2006-02-23</dc:date>
			<pubDate>Thu, 23 Feb 2006 19:19:24 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[En busca del tesoro]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/192/192451/</link>
			<description><![CDATA[Errante, vagabundo - desgarbado algunas veces, otras fino y elegante; a infinitud de placeres hab&iacute;a entregado su cuerpo, caracter&iacute;stica propia de un hedonista empedernido.

Admirado o envidiado, en sus o&iacute;dos resonaban aquellas lisonjas de algunas muchachas atrevidas, viajero culto por lo que muy pocos pa&iacute;ses le eran desconocidos e incluso lector voraz - nada escapaba a su curiosidad. Sutil o atrevido parec&iacute;a tenerlo todo lo que a sus antojos provocase. No obstante lo que el mundo ignoraba es que dicho cazquibano s&oacute;lo buscaba un tesoro, a tal tarea hab&iacute;a dedicado su vida desde muchos a&ntilde;os atr&aacute;s.  

Un d&iacute;a cuando orate en sus delirios  deambulaba por la calle con el fr&iacute;o caracter&iacute;stico de una ciudad indiferente, marcando cada paso en el firme pero resbaladizo hielo, mientras que sus huellas se hund&iacute;an en la nieve, sus recuerdos taladraban su mente y fue cuando por fin descubri&oacute; donde encontrar&iacute;a el tesoro. Fren&eacute;tico de dicha dio tal salto, que su cuerpo pesado resquebrajo la d&eacute;bil pel&iacute;cula de hielo que escond&iacute;a las heladas aguas que m&aacute;s tarde consumir&iacute;an su cuerpo.

Dejo de luchar, exhalo el &uacute;ltimo suspiro con el pleno jubilo interno de quien por fin encontr&oacute; el objeto de sus anhelos.

As&iacute; rezaba el epitafio de su tumba solitaria  “yace aqu&iacute; el hombre que en busca de su identidad, entrego su vitalidad”.
]]></description>
			<dc:creator>pasquita</dc:creator>
			<dc:date>2006-03-27</dc:date>
			<pubDate>Mon, 27 Mar 2006 21:58:58 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Perversidad]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/192/192452/</link>
			<description><![CDATA[Mitad aborrecida,  mitad amada. Lo primero por conservadores de linaje familiar, lo segundo por liberales independientes. Mientras tanto ella disfrutaba extasiada el lema de su existencia, el cual era precisamente “divide y reinaras”. As&iacute; si unos la persegu&iacute;an otros la escudaban.

Alguna gente aterrada se preguntaba – c&oacute;mo era posible que la divinidad permitiese la existencia de un ser tan abominable?. Tal era su cinismo que mientras la sociedad decente empe&ntilde;aba todos sus esfuerzos en competir ferozmente d&iacute;a tras d&iacute;a por alcanzar los favores del poder y de la fama, ella miraba imp&aacute;vida el desastre causado por sus argucias y sus enga&ntilde;os.

Loca de atar, era el punto negro donde radiara el blanco, era el sur donde la br&uacute;jula se&ntilde;alara el norte.  Oh! pobre mundo inocente, nadie sospechaba lo que su depravada mente era capaz de maquinar. Que atrevida!, &iquest;c&oacute;mo era capaz de pensar en hacer eso, tan inocente que fing&iacute;a ser?, se preguntaban a menudo los defensores de las buenas costumbres. Ella mientras tanto se acicalaba y sonre&iacute;a sutilmente, se ensimismaba pensando cu&aacute;l ser&iacute;a su pr&oacute;xima pilatuna, su coraz&oacute;n palpitaba a mil por hora cada que se propon&iacute;a arriesgarse a pensar diferente. 

Por ende, su rebeld&iacute;a ganaba camino a su sensatez, - de hay que la llamemos diferencia-, &iquest;qui&eacute;n m&aacute;s sino ella podr&iacute;a causar semejantes barullos?.
]]></description>
			<dc:creator>pasquita</dc:creator>
			<dc:date>2006-03-27</dc:date>
			<pubDate>Mon, 27 Mar 2006 22:00:07 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Pesadilla]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/192/192453/</link>
			<description><![CDATA[La misma pesadilla lo atormentaba cada noche y aunque ya se hab&iacute;a acostumbrado a dicha visita, el miedo y la angustia lo consum&iacute;an cada vez que se enfrentaba a ella. El tiempo parec&iacute;a detenerse, el espacio se tornaba denso, el aire se desvanec&iacute;a, y el no pod&iacute;a respirar. La muerte le era cercana, sent&iacute;a que su vida se apagaba entre grandes agitaciones. Miles de im&aacute;genes pasaban por su cabeza, su cuerpo temblaba y aunque quisiese gritar su voz no obedec&iacute;a. No obstante al fin el oxigeno regresaba y ganaba la batalla, entonces no sab&iacute;a si llorar o re&iacute;r, de todas formas una vez m&aacute;s, paso seguido podr&iacute;a consumarse en un profundo sue&ntilde;o.

Sin embargo esa maldita noche todo fue distinto, el oxigeno nunca llego y su ser se apago lentamente entre el absurdo desespero de quien todav&iacute;a se apega a esta vida infame. Pocas lagrimas rodaron por sus mejillas denotando con su rastro lo que ya no volver&iacute;a a manifestar.  Y esa imagen!!!, era aquella imagen lo que precisamente lo atormentaba, todo hubiese sido distinto si aquel ser a quien tanto amaba no existiera ya, o por lo menos tuviese la certeza de dejarla en buenas manos. Pero no!!!,  eran el uno para el otro, almas gemelas que se difund&iacute;an en el perenne universo del amor; amor puro, grande y verdadero, ahora desgarrado por el fat&iacute;dico destino.  

Qu&eacute; ser&iacute;a de la pobre infeliz, cuando a la ma&ntilde;ana siguiente con candor y ternura fuese a despertar al ser de sus entra&ntilde;as, y se encontrase con un cuerpo r&iacute;gido y fr&iacute;o, cuyos pu&ntilde;os cerrados y los ojos salvajemente abiertos para captar el &uacute;ltimo vestigio de luz, se&ntilde;alasen la &uacute;ltima angustia brutal por la supervivencia?.

Para ella la respuesta se hacia evidente, si ya hab&iacute;a entregado su vida una vez no dudar&iacute;a en entregarla una segunda, total en esta oportunidad la uni&oacute;n ser&iacute;a eterna. As&iacute; con la ternura propia de una madre se poso a su lado, lo abrazo, deposito un beso sobre su frente  y hundi&oacute; en su coraz&oacute;n la daga que los unir&iacute;a para siempre.

]]></description>
			<dc:creator>pasquita</dc:creator>
			<dc:date>2006-03-27</dc:date>
			<pubDate>Mon, 27 Mar 2006 22:01:10 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Accidente]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/192/192455/</link>
			<description><![CDATA[
En un d&iacute;a como cualquier otro sin aparentes cambios, despu&eacute;s de presentar dos o tres parciales en la universidad, y luego de abandonar la flota, me dirig&iacute;a a casa en un bus urbano, mirando sin mirar a trav&eacute;s de la ventana el paisaje de edificios y cemento que me ofrec&iacute;a una avenida en el norte de la ciudad. Era un d&iacute;a soleado, el bochorno me adormec&iacute;a, por eso luego de una hora  o talvez m&aacute;s, la baba me escurr&iacute;a por la quijada depositando una gota grotesca en mi saco. Un breve sacud&oacute;n, como los que saben dar los buseteros de Bogot&aacute; me despert&oacute; de mi letargo. Fue entonces cuando me di cuenta que s&oacute;lo hab&iacute;a avanzado unas pocas cuadras, el trancon era insoportable, y aunque ya estaba acostumbrada a que esto sucediera sin raz&oacute;n alguna; un estrell&oacute;n, un terremoto, inundaci&oacute;n, que se yo, algo tr&aacute;gico o no pero algo, este nudo en especial ya era extremo. 

La gente desesperada miraba sus relojes, unos maldec&iacute;an otros se revolv&iacute;an cual si tuvieran pulgas en sus traseros y otros m&aacute;s audaces se bajaban y corr&iacute;an. Yo en cambio no me inmutaba, segu&iacute;a embelesada escuchando mi emisora favorita - la X -, igual no ten&iacute;a ninguna prisa por llegar; ya que ning&uacute;n chico me esperaba, las series nacionales no eran precisamente mi prioridad, el escuchar las mismas estupideces de otros por tel&eacute;fono me aburr&iacute;a, ya era suficientes con las m&iacute;as. En fin, recline mi cabeza contra el vidrio tratando de dilucidar lo que suced&iacute;a, claro esta que sin preocuparme demasiado.

M&aacute;s tarde cuando por fin alcanzamos la glorieta, me di cuenta que ese d&iacute;a si hab&iacute;a ocurrido algo. Un accidente, atra&iacute;a la morbosidad de varios curiosos interesados en ver el sufrimiento de los dem&aacute;s. Yo en cambio pensaba que un muerto m&aacute;s no restar&iacute;a mucho a la poblaci&oacute;n colombiana. Sin embargo cambie mi mente cuando algo especial capto mi atenci&oacute;n. Una BMW X5 verde oscuro permanec&iacute;a a&uacute;n atravesada en mitad del rhomboid, frente a ella una bicicleta TREK todo terreno, cuyos radios expand&iacute;an de vez en cuando rayos de luz, estaba tirada en el piso con una joven quien yac&iacute;a de lado; un chorro de sangre espesa sal&iacute;a de su cabeza mezcl&aacute;ndose con el polvo de la calle. Imagen que me hubiese sido indiferente, al no ser por el reconocimiento que hice de la victima. 

At&oacute;nita baje despacio del bus, camine tambaleante hacia el lugar, me abr&iacute; espacio entre el tumulto y me sit&uacute;e en primera fila. S&oacute;lo miraba, me fijaba en cada detalle, intentaba recrear la escena, pero era in&uacute;til, lo &uacute;nico que logre fueron recuerdos, cuyas im&aacute;genes se asomaban a mi cerebro cual rel&aacute;mpagos.

Me acordaba de aquella ni&ntilde;a que deb&iacute;a tener unos trece a&ntilde;os, cuando su madre le regalo esa bicicleta, sus ojos brillaban al observarla, mientras sus manos acariciaban con ternura todo el marco rosado con blanco, el sill&iacute;n y las llantas negras, los rines cromados,  la ausencia de cambios y uno que otro stickers de ositos. A partir de entonces, dicha bicicleta se convirti&oacute; es su compa&ntilde;era de aventuras, y as&iacute; la llamaba “mi aventurera”, juntas exploraban los terrenos m&aacute;s adversos y peligrosos, compet&iacute;an con cualquier deportista en aquellos d&iacute;as festivos, y ni mencionar los sustos que padec&iacute;a su familia cuando la ve&iacute;an bajar a toda velocidad por algunas calles empinadas.  Ella adoraba su bicicleta, dec&iacute;a que era de la &uacute;nica forma que se sent&iacute;a libre, amaba sentir el viento golpeando su cara y desordenando sus cabellos, a&ntilde;oraba sentir su coraz&oacute;n palpitando a mil por hora y la alegr&iacute;a de no obedecer sino a sus propias fuerzas. 

Estando en tales evocaciones, escuche a los agentes haciendo las preguntas de rigor. Varios testigos daban sus testimonios. No obstante, uno de ellos describi&oacute; con m&aacute;s detalle lo ocurrido. Preste atenci&oacute;n pues me urg&iacute;a saber lo que hab&iacute;a pasado. El dec&iacute;a que la joven, quien ten&iacute;a la v&iacute;a, ven&iacute;a pedaleando a toda velocidad, - se nota que llevaba un recorrido largo, pues varias gotas de sudor rodaban por sus mejillas -, explicaba. De repente el conductor imprudente de la camioneta, viol&oacute; el sem&aacute;foro, entonces  s&oacute;lo se escucho un choque seco, sin mayor espaviento, cuya consecuencia se reflejaba en tan triste final.

Una vez el hombre termin&oacute; de hablar, sent&iacute; que me desvanec&iacute;a, que se devolv&iacute;a el tiempo, que se me iban las luces y todos los contornos se borraban. Entonces abr&iacute; y cerr&eacute; los ojos para tratar de aclarar mi mente. Ya no sent&iacute;a ning&uacute;n mareo, por tanto, prefer&iacute; alejarme, salir de la  multitud. Y me sent&eacute; a tomar un vaso de agua en la primera tienda que encontr&eacute;. Despu&eacute;s baje la mirada observ&aacute;ndome desde la punta de los tennis hasta mi pecho, ahora era claro, la chica del accidente repet&iacute;a mis medidas, mi peso, mi ropa, mis ojos, la expresi&oacute;n congelada de mi miedo. Incluso, esos hierros torcidos se parec&iacute;an much&iacute;simo a mi bicicleta.

No quedaba duda, era mi cad&aacute;ver el que inerme protagonizaba tal escena. Dos horas despu&eacute;s la fiscal&iacute;a dispon&iacute;a todo para levantar el cuerpo, ya era suficiente el estorbo que  estaba haciendo. La sirena empez&oacute; a sonar, la gente se dispuso a abandonar el espect&aacute;culo para seguir en sus diarias labores y olvidar en instantes lo ocurrido, mientras que yo turbada e indefensa me percataba de c&oacute;mo segu&iacute;a el mundo sin mi. 
]]></description>
			<dc:creator>pasquita</dc:creator>
			<dc:date>2006-03-27</dc:date>
			<pubDate>Mon, 27 Mar 2006 22:03:13 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Compa&ntilde;ia]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/192/192936/</link>
			<description><![CDATA[Sola en una apartada vereda, con altas monta&ntilde;as al lado derecho y una gran llanura al izquierdo y en la mitad la desgastada carrilera del tren, se encontraba aquella adolescente raz&oacute;n a un encargo que ten&iacute;a que llevar a sus padres. Caminaba de prisa pues la noche se acercaba demasiado r&aacute;pido y la famosa tienda pareciere estar en el infinito. Dejos de sudor recorr&iacute;an su cuerpo, los latidos de su coraz&oacute;n eran perfectamente perceptibles, era obvi&oacute;!!, Ella tem&iacute;a por su integridad, pues las desventuras causadas por aquel grupo de maleantes tan temidos como s&aacute;dicos no eran imaginaci&oacute;n. 

Estaba en estos pensamientos cuando de repente una voz masculina que proven&iacute;a de la monta&ntilde;a la salud&oacute;; el terror entonces paralizo su cuerpo, mir&oacute; de reojo y agudiz&oacute; el o&iacute;do, pero era in&uacute;til ya que la pesada oscuridad lo absorb&iacute;a todo; la voz continuo diciendo: 

-	Tranquila no te har&eacute; da&ntilde;o!. Yo soy quien te ama.

A&uacute;n absorta sin saber que hacer escucho otra voz, pero esta vez femenina, tan dulce y celestial que le permiti&oacute; recuperar la cordura desde el primer instante que la percibi&oacute; – tal vez tambi&eacute;n era afinidad de sexo, esta dec&iacute;a:

-	Yo te acompa&ntilde;are siempre. Mi hijo y yo guiaremos tus pasos y no volver&aacute;s a estar sola.

Ya valiente se atrevi&oacute; a preguntar:

-	Quienes son ustedes?
-	No sabes?, respondi&oacute; ella. - Igual no importa son muchos quienes no lo saben y no ser&aacute; necesario que te lo confirme. 
-	Porqu&eacute;? curioseo la chica, ya relajada.
-	Simple y llanamente porque cuando quieras encontraras la respuesta en tu interior. Por ahora solo avanza y olvida tus temores.

Sin comprender racionalmente el porque la chica avanz&oacute; feliz y hasta tarare&oacute; una canci&oacute;n, m&aacute;s al llegar a su destino no encontr&oacute; la tienda. En lugar de ella hab&iacute;a un gran sal&oacute;n; sienes de personan danzaban alegres al son de una maravillosa orquesta, cantidad de aromas inundaban el ambiente, una luz esplendorosa atravesaba el techo,  y la comida ni decir - toda se mostraba exquisita. Cuando la joven llego todos callaron y acto seguido un camino de rosas se abri&oacute; delante suyo. Ella extasiada  recorri&oacute; el lugar, pese a lo cual no encontr&oacute; a nadie quien le fuera familiar. No obstante no se preocup&oacute; y disfrut&oacute; la fiesta.

Al otro d&iacute;a despert&oacute; con la alarma del reloj y comprendi&oacute; que todo hab&iacute;a sido s&oacute;lo un hermoso sue&ntilde;o,  pero lo suficiente como para vislumbrar las diversas formas que tienen los de arriba para comunicarse con los malagradecidos de abajo.
]]></description>
			<dc:creator>pasquita</dc:creator>
			<dc:date>2006-03-28</dc:date>
			<pubDate>Tue, 28 Mar 2006 23:23:03 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Coraz&oacute;n partido]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/206/206829/</link>
			<description><![CDATA[Con el coraz&oacute;n oprimido lleno de una profunda tristeza, desgarrada, sinti&eacute;ndose impotente por no poder expresarse, por no sacar aquello que a su alma atormentaba, solitaria y suspensa, iba y venia cual ave en los cielos surcando caminos desconocidos y sin horizonte, con los pensamientos en el infinito y su cabeza un embrollo total. Esta mujer se encontraba desubicada, sin esperanza, todo su rededor; plantas, animales, gente le era desconocido. Se sent&iacute;a  inquieta, con el alma agitada y el coraz&oacute;n revuelto.

La causa un nombre, el nombre de aquel ser especial a quien ella amaba, pero que una ma&ntilde;ana cuando despert&oacute; ya no estaba y s&oacute;lo encontr&oacute; el vac&iacute;o dejado por su ausencia, una ausencia sin explicaciones ni despedidas.  &Uacute;nicamente quedaba el recuerdo de su presencia, nostalgia que ella respiraba y sent&iacute;a en cada poro de su piel, deseando aquel regreso que nunca se producir&iacute;a. 

Evocaci&oacute;n que la her&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s, hundi&eacute;ndola d&iacute;a a d&iacute;a en aquel fango de tortura y soledad. Pasiones dif&iacute;ciles de explicar, m&aacute;s a&uacute;n cuando carec&iacute;a de la libertad para hacerlo. No obstante apareci&oacute; en su mente la imagen de aquel ser, quien tal vez padec&iacute;a el mismo o mayor desconsuelo que ella, porque muchas veces &eacute;l tambi&eacute;n hab&iacute;a sufrido el rechazo y la indiferencia de ella cuando por buscar a aquel hombre ingrato, lo olvidaba, lo ignoraba, no acud&iacute;a a su llamado, lo esquivaba, estaba hay y ella lo alejaba. Lo que no sab&iacute;a era que a&uacute;n as&iacute; &eacute;l segu&iacute;a esper&aacute;ndola, porque la adoraba.
]]></description>
			<dc:creator>pasquita</dc:creator>
			<dc:date>2006-05-19</dc:date>
			<pubDate>Fri, 19 May 2006 19:44:03 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Verde a&ntilde;oranza]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/311/311563/</link>
			<description><![CDATA[VERDE A&Ntilde;ORANZA

Evoc&oacute; con nostalgia los d&iacute;as de mi ni&ntilde;ez, cuando me recostaba sobre el prado, mirando la hermosa gama azul del cielo, los verdes paisajes en el horizonte, las corrientes de agua cristalina, fluyendo entre los eucaliptos, en fin toda esa naturaleza tan agradable a todos mis sentidos. Respirar el aire puro, sentir la brisa del viento, el calor de los rayos del sol, el juego con los corderitos, los terneros, los potros, los pollitos y los perros, el cuidado del jard&iacute;n, el arreglo de las rosas, los recorridos para traer la le&ntilde;a, espacios y alegr&iacute;a, siempre con la esperanza de un pronto regreso a la finca de mi abuela, para explorar esa naturaleza pura y agradable, la cual siempre me tenia algo nuevo.

Recuerdo melanc&oacute;lico y lejano, ahora te&ntilde;ido con sangre, dolor y angustia, gracias a la guerra tan absurda que vive Colombia. Ahora los entornos para la vida,  han pasado a ser solo unos espacios de muerte, donde la explotaci&oacute;n comercial, el deterioro, y la perdida de identidad cultural y social, hacen olvidar el valor del agua, del &aacute;rbol, de la flor, la hormiga y todos los dem&aacute;s seres, los cu&aacute;les, antes compart&iacute;an el regocijo junto con su madre naturaleza, la cual, a cambio del poco o ning&uacute;n compromiso y respeto profesado por el ser humano hacia ella, le da todo de si.  

Demasiada incoherencia en un mundo, donde el gran avance tecnol&oacute;gico, el crecimiento econ&oacute;mico, social, pol&iacute;tico, y educativo se sustentan en la destrucci&oacute;n ambiental. Los grandes pa&iacute;ses, esos, mal llamados desarrollados, son los primeros irresponsables de arruinar a nuestra madre tierra, d&aacute;diva de todo y para todos. Total despu&eacute;s nos pasar&aacute;n la cuenta de cobro, por las soluciones al problema de contaminaci&oacute;n causado en gran parte, por ellos mismos. 

Mientras tanto, seguimos inermes, con los brazos cruzados, pregunt&aacute;ndonos, si bajo este camino, la tierra podr&aacute; soportar tanto descuido presente, sin llegar a un colapso irreversible, siendo lo triste y contundente de la respuesta, el precisamente no saber a ciencia cierta, si todav&iacute;a haya alguna vida “racional”, para demostrarlo.

Mi esperanza esta puesta en la fumigaci&oacute;n de las conciencias de los poderosos, a ver si puedo mirar y disfrutar en mi vejez, y tal vez en otras dos generaciones, lo vivido en los hermosos a&ntilde;os de mi infancia. Espero no tener la necesidad de pagar por el aire y menos a&uacute;n vivenciar, las eventuales guerras entre los pa&iacute;ses, ya no por el petr&oacute;leo sino por el agua.

]]></description>
			<dc:creator>pasquita</dc:creator>
			<dc:date>2007-09-12</dc:date>
			<pubDate>Wed, 12 Sep 2007 19:03:30 UTC</pubDate>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El Acosador]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/341/341372/</link>
			<description><![CDATA[Antes los relatos de esp&iacute;ritus me hac&iacute;an re&iacute;r, pues no cre&iacute;a en ellos, pensaba que eran producto de la incre&iacute;ble imaginaci&oacute;n de los colombianos. Sin embargo, en unas vacaciones de fin de a&ntilde;o mi escepticismo cambi&oacute;.

La historia toma lugar en una finca tan hermosa como inmensa de Cartago – Valle, propiedad de un mafioso de la regi&oacute;n. Como es de imaginarse era una hacienda espectacular, rodeada de frondosos &aacute;rboles frutales, piscina, columpios y dem&aacute;s adornos extravagantes. En el centro de la finca estaba la casa principal, la cu&aacute;l contaba con una cocina monumental, tal era as&iacute; que ten&iacute;a un comedor con capacidad para unas 30 personas aproximadamente. La cocina tenia una puerta interior que comunicaba con las habitaciones, al frente estaba la habitaci&oacute;n de los ni&ntilde;os, posteriormente segu&iacute;a un jard&iacute;n interior, que separaba los dos pasillos por donde estaban las dem&aacute;s habitaciones, en el pasillo derecho estaba la habitaci&oacute;n de los due&ntilde;os y en el izquierdo hab&iacute;a tres cuartos m&aacute;s, en el primer cuarto nos est&aacute;bamos quedando mi madre y yo. Al salir de este corredor segu&iacute;a la sala y el bar,  cuyo ventanal daba vista a la piscina y a los columpios. 

Faltaban dos noches para navidad y todos hab&iacute;an bajado al pueblo para comprar los regalos correspondientes, solo quedamos en la casa, mi madre, una amiga de ella y yo. Mi madre obsesiva con la limpieza, se puso a planchar en la cocina, mientras charlaba con su amiga. Como a mi no me gustan mucho las conversaciones decid&iacute; irme a ver televisi&oacute;n a la sala, pero cuando sal&iacute; por la puerta interior de la cocina, una sombra alta y delgada pas&oacute; por delante de mi y sent&iacute; que volvi&oacute; su cabeza para mirarme, sin embargo quise pensar que tal vez era el reflejo del vigilante, que al proyectarse con alguna luz hacia ese efecto, por ende me tranquilice y fui a la sala, all&iacute; prend&iacute; el televisor y me dispuse a ver una pel&iacute;cula, pero unos minutos despu&eacute;s, escuch&eacute; el ruido de los columpios, y aunque era raro, pens&eacute; que era el viento, no obstante el ruido aumento, por lo que me levante a mirar y no vi absolutamente nada, pues los columpios estaban quietos. Ya un poco inquieta decid&iacute; regresar a la cocina, el pasillo estaba oscuro y justo cuando pasaba frente a mi  habitaci&oacute;n sent&iacute; la presencia de algo y alce la mirada, sucedi&oacute; lo que tem&iacute;a, la sombra estaba caminando a mi lado y como era muy alta me miraba hacia abajo, adem&aacute;s no sab&iacute;a porque pero sent&iacute;a que era un hombre. Llegue a la cocina y le cont&eacute; lo ocurrido a mi madre, por supuesto ella no s&oacute;lo no me crey&oacute;, sino que me envi&oacute; de regreso a mi cuarto para llevarle unos ganchos para colgar la ropa.

Aunque asustada, obedec&iacute;, pero como en tierra caliente se acostumbra a entrar, cerrar y luego si prender la luz para evitar que entren los zancudos, pues yo hice ese tanto, y he aqu&iacute; donde comenz&oacute; mi pesadilla. Cuando cerr&eacute; la puerta, sent&iacute; que la sombra estaba acostada boca arriba sobre mi cama, con los brazos cruzados bajo su cabeza, con una sonrisa burlona me esperaba para hacerme da&ntilde;o, quer&iacute;a violarme e intente gritar pero ni un susurro sali&oacute; de mi boca, sent&iacute; que la sangre se me helaba, el tiempo pareci&oacute; detenerse as&iacute; como se detuvo mi respiraci&oacute;n, quise salir corriendo, pero me paralice y no pude mover ni un solo m&uacute;sculo, adem&aacute;s sab&iacute;a que si sal&iacute;a me estar&iacute;a esperando afuera, as&iacute; que no ten&iacute;a escapatoria de ning&uacute;n modo, s&oacute;lo mov&iacute;a mi brazo derecho buscando el  switch de la luz para prenderla, pero era imposible, el maldito no aparec&iacute;a, sabia que hab&iacute;a otro al lado de mi cama, pero significaba entregarme en bandeja de plata a sus sucios deseos. Un escalofri&oacute; recorri&oacute; toda mi espalda y empec&eacute; a sudar fr&iacute;o como quien ve la muerte cercana, temblaba de pies a cabeza, pero no pod&iacute;a despegarme de all&iacute;, mientras tanto el me miraba sarc&aacute;sticamente, disfrutaba mi sufrimiento, ten&iacute;a todas las de ganar y lo sab&iacute;a, por eso no se precipitaba. Era la lucha de un esp&iacute;ritu maligno contra una ni&ntilde;a inocente, intente razonar para calmarme, por eso en medio de mi excitaci&oacute;n, me preguntaba si realmente una sombra podr&iacute;a hacerme da&ntilde;o, y como si hubiese le&iacute;do mi mente, la sombra se levant&oacute; y empez&oacute; a avanzar hac&iacute;a mi, siempre con su socarrona mueca, todo parec&iacute;a perdido, y por fin desesperada, invoque a Dios y el switch apareci&oacute; y con este la luz. La sombra (se desvaneci&oacute;) desapareci&oacute; y pude gritar, con tan aterrador alarido que mi madre lleg&oacute; al instante acompa&ntilde;ada de su amiga. A punto de desmayo me reanimaron y pude contar lo sucedido.

Al otro d&iacute;a, el mayordomo ya enterado de lo ocurrido en la noche anterior nos cont&oacute; la verdad. Efectivamente esa sombra era conocida por los del pueblo como “el acosador”, siempre se les aparec&iacute;a a las mujeres j&oacute;venes y castas. Nos narraron que se trataba de un narcotraficante que en vida disfrutaba de grandes org&iacute;as, y que siempre andaba con mujeres diferentes, pero que gozaba de muy mala fama entre las prostitutas, ya que si bien pagaba muy bien, era s&aacute;dico a m&aacute;s no poder y siempre terminaba siendo cruel con sus acompa&ntilde;antes, pues no s&oacute;lo las humillaba sino que adem&aacute;s las golpeaba. Por este motivo, y ya cansadas de tal situaci&oacute;n, ellas decidieron ponerle fin. As&iacute; un d&iacute;a, en el motel donde se encontraba llegaron enardecidas en manada y lo asesinaron, primero lo amordazaron y luego poco a poco empezaron a cortarle el cuerpo con un corta&uacute;&ntilde;as, luego le rociaron sal y lo dejaron all&iacute; hasta que muri&oacute; al tercer d&iacute;a, de ah&iacute; que su alma nunca descanse en paz. 
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			<dc:creator>pasquita</dc:creator>
			<dc:date>2008-03-08</dc:date>
			<pubDate>Sat, 08 Mar 2008 06:10:33 UTC</pubDate>
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			<title><![CDATA[Distancia]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/341/341373/</link>
			<description><![CDATA[
Cada d&iacute;a te extra&ntilde;o mas 
tus abrazos a&ntilde;oro con desespero 
hermosa sonrisa, ilusi&oacute;n de mi vida
ojos brillantes de eterno mirar&ccedil;
pero a&uacute;n no entiendo, por que
te fuiste para no regresar

Palabras de aliento
sencillez sin igual
alocados planes 
ya no estar&aacute;n m&aacute;s, porque 
te fuiste para no regresar.

Se inunda mi esp&iacute;ritu en tus recuerdos
la soledad me ahoga por tu ausencia
en las noches tu llamada espero con desespero
pero el tel&eacute;fono no sonar&aacute;, porque
te fuiste para no regresar.

Hace poco un mail te escrib&iacute;
all&iacute; te expresaba mi alocado amor
con ansias cada d&iacute;a reviso el buz&oacute;n 
pero tu respuesta nunca llegar&aacute;, 
porque te fuiste para no regresar.
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			<dc:creator>pasquita</dc:creator>
			<dc:date>2008-03-08</dc:date>
			<pubDate>Sat, 08 Mar 2008 06:12:47 UTC</pubDate>
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			<title><![CDATA[Contra la Ley]]></title>
			<link>https://www.loscuentos.net/cuentos/link/421/421867/</link>
			<description><![CDATA[
Estaba recordando cuando a la fuerza la bes&eacute; esa tarde y ella con furia me empuj&oacute; hacia atr&aacute;s. Luego de un salto se trep&oacute; en su caballo, me mir&oacute; con desden, sonri&oacute; y galop&oacute; tan r&aacute;pido que mi persecuci&oacute;n fue infructuosa. La vi jinetear con sus brazos desnudos, su espalda erguida, su talle esbelto y me preguntaba si alg&uacute;n d&iacute;a ella cabalgar&iacute;a sobre mi. Admiraba su gallard&iacute;a, pero tem&iacute;a su ingenio. Su altivez hac&iacute;a que me sintiera su vil esclavo, pues ante la mirada profunda de sus ojos claros me rend&iacute;a impotente en mis delirios. Me atra&iacute;a el enga&ntilde;o y la altaner&iacute;a de su conducta, al mismo tiempo que reprochaba la m&iacute;a. Esa pasi&oacute;n reprimida me estaba matando, dos fuegos luchaban pat&eacute;ticamente; cuerpo y mente, siendo &aacute;rbitro el coraz&oacute;n. 
 
Mi bandida favorita. Nunca tenia las pruebas suficientes para arrestarla, esposarla y tal vez… Hasta ese d&iacute;a cuando herida la trajeron al hospital del pueblo. Maldije en silencio al imb&eacute;cil cobarde que se atrevi&oacute; a dispararle. Con la excusa de su declaraci&oacute;n fui a visitarla. Sus labios entreabiertos y secos me invitaron a humedec&eacute;rselos suave y delicadamente. No hubo rechazo, s&oacute;lo la insinuaci&oacute;n para que la dejase escapar. No obstante, mi juramento de honor pesaba m&aacute;s que el paroxismo que ella provocaba en mi. Tres d&iacute;as despu&eacute;s sal&iacute;a esposada hacia la c&aacute;rcel, me clav&oacute; su mirada inquisidora, taladr&aacute;ndome en lo m&aacute;s profundo de mi ser. Cre&iacute; enloquecer, podr&iacute;a soportar su insolencia m&aacute;s no su desprecio.

Transcurridos dos meses desde ese d&iacute;a, una noche cuando llegu&eacute; a casa divis&eacute; su silueta. A&uacute;n en la oscuridad reconoc&iacute; su presencia, palidec&iacute; y tartamudeando intente preguntar: por?, c&oacute;mo? Ehh… Te doy s&oacute;lo dos opciones, dijo. Me entregas o te entregas!.  Vaya decisi&oacute;n irreducible al pensamiento o al discurso. Me inundaba un deseo violento de poseerla, me abalanc&eacute; sobre ella, quer&iacute;a devorarla, arranqu&eacute; su ropa con fervor, la tumb&eacute; sobre la mesa y abr&iacute; sus piernas con violencia. Ella me detuvo y susurro en mi o&iacute;do; suave, suave. La mir&eacute; indeciso, no entend&iacute;a como alguien de su car&aacute;cter podr&iacute;a derramar tanta dulzura, pero el palpitar fren&eacute;tico de su coraz&oacute;n, el sudor de su cuerpo, sus t&iacute;midas caricias pronto subyugaron mi &iacute;mpetu de macho salvaje. Entonces recorr&iacute; su cuerpo con mi lengua, deteni&eacute;ndome en la zona podada de su sexo. Mientras ella con la yema de sus dedos se deslizaba en mi espalda presionando aquellos puntos sensibles que me hac&iacute;an estremecer y erguir de placer…
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			<dc:creator>pasquita</dc:creator>
			<dc:date>2009-09-12</dc:date>
			<pubDate>Sat, 12 Sep 2009 05:58:23 UTC</pubDate>
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