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Inicio / Lista de Foros / Literatura :: Retos y Concursos / Reto8 19/8 al 2/9 - [F:16:12613]


EL_RETO_GANADORES,18.08.2013
El reto pide :

Un texto no superior a las 1000 palabras
Los textos se enviarán al nickB EL_RETO_GANADORES en Privado./B

Los textos se publicarán a medida que vayan
llegando.
NO SE PUEDEN PUBLICARL LOS TEXTOS ENVIADOS AL RETO ANTES QUE SE ANUNCIE EL RESULTADO DE LA VOTACIÓN

La votación y su modalidad será publicada llegado el
momento estipulado.

Se vota en BVOTARETO en Privado/B

bEL VOTO de los participantes es obligatorio ./b quien no vota recibe una sanci[on de /3 puntos.
Los cuenteros no participantes están invitados a votar y comentar .

Se agradecerá el comentario de los textos al finalizar el reto.

Todo comentario ofensivo o que obstaculice el normal proseguimiento del reto será rechazado.

 
EL_RETO_GANADORES,18.08.2013
Reto 8 del 19 de agosto al 2 de septiembre


Tema: Las tres monedas chinas

Para desarrollar el tema utilizar google y tomar la idea de loa que más les inspire. Hay de todo: tradición, superstición. historia, arqueología, misterio etc.....

este es el link 08:30 El_RETO_GANADORES

http://www.google.com.ar... hl=es-419&
 
ARSLON,18.08.2013
No me parece clara la proposición: ¿se trata de redactar una loa pensando en tres monedas chinas, una loa a partir del significado o significados de "tres monedas chinas", un texto prosa o poema que aluda a la razón o significados de "tres monedas chinas"?
 
alejandra0106,18.08.2013
Hola a mi tampoco me quedo claro tiene que ser un poema poesia o cuento?
Muchas gracias
 
julianga,19.08.2013
Prosa o poema?
 
yvette27,19.08.2013
ningun problema es la invitación a crear un cuento poesia o ensayo sobre tres monedas chinas.
van a google y vean las muchas posibilidades que ofrece el tema.


lesdoy ejemplos¿¿

1cuando lo encontraron muerto en el barranco la policía encontró tres monedas chinas atadas a su.....

2al regalarme la pulseran con tres monedas chinas no sospeché que....

3Los arqueólogos encontraron en la excavación un cofre repleto de monedas chinas...

4Nosoy supersticioso pero desde que perdí las tres monedas chinas.....

5Era una vieja leyenda; se trataba de un sortilegio que....


¿sigo?



 
ARSLON,19.08.2013
¿Tan sencillo como que el texto, sea cual fuere el formato va de un sucedido en el que es clave el concurso de tres monedas chinas? ¿Sin más? ¿O hay que atender preferentemente a las distintas oportunidades que ofrecen las referencias almacenadas en Google?
 
EL_RETO_GANADORES,19.08.2013
Arslon , si te resulta tan dificil, no concurses, será para la próxima. Descansa
 
ARSLON,19.08.2013
Bien, gracias. Ya no concursaré más en vista del interés por explicar las cosas. Ustedes mismos.
 
carlitro350pajaritos,20.08.2013
Había una vez un concurso de cuentos. El pretexto, utilizado para motivar, fue plantear un tema como el referirse a 3 monedas chinas. Un concursante no entendía que el tema es lo de menos, y que jamás un cuento se ha eliminado, aunque sólo roce la temática, y el cuento, en realidad, abordé la intención detrás de la palabra, y el cómo el orgullo es una mierda, aunque se posean 3 o un millon de monedas chinas ultrapoderosas.
 
filiberto,20.08.2013
350 pajaritos y Arslon...escriban che, lo que se les ocurra que incluya las tres monedas chinas, a ver esa imaginación!
 
EL_RETO_GANADORES,21.08.2013
Tres monedas.


Venía tranquila la cosa: la paisanada de siempre,
el cabaré, el galanteo, los cigarros encendidos
y una partida final pa desquitar lo perdido.
-Pura diversión, Ferreyra…lo pasado, pasado es.
Acá tengo tres chirolas, las chirolas de la suerte,
lo que queda… se las juego, si dan risa porque son
nada más unas monedas y pa que sienta confianza
lo dejo a su decisión.
El viejo tenía la trucha como saliendo e velorio.
Mandándose la ginebra que le restaba nel vaso:
-Abra mano compañero- aceptó ladino y vil
y se volvió a acomodar ante la mesa engastada.
-Entre usté y yo, metalé.
Si gano, aunque a la mañana se le queje la patrona,
me deguelve la biyuya, ansí, enterita y contante,
ansí como la ganó.
Si gana usté, yo le doy mi caballito alazán
y se me queda endueñáo de las monedas suertudas
que un chino en una ocasión le trajera de la China.
Sigún dice dan fortuna para el amor y el dinero,
cosa que a este parroquiano va a tener que demostrar.
Endemientras, simplemente, guárdelas en el bolsillo
ya veremos si la suerte ha de alargarle la vida.
-Agarre nomás el mazo y arranque sin titubiar
y para hacerla cortita, a tres manos y sin flor.
-Hecho, metalé señor.
-Envido.
-Quiero.
- Veintinueve ¿serán gûenas?
-30, digo, son mejores.
-¿Y pal truco cómo está?
La madrugada filtraba rayos de luz por la reja,
nubo hombre que se moviera ni pa aliviar la vejiga.
Mandó a guardar las mujeres un movimiento e cabeza
que la madama discreta hizo apenas perceptible.
Un gallo cantó a lo lejos.
Las miradas belicosas se estudiaban sin pudor
y un servidor precavido dejó de pulsar las cuerdas.
Prosiguiendo la partida se deshacían en alardes
dándole fin a la noche y comienzo a la desgracia.
El mozo Saverio Cruz percibió la estratagema
que de la mala intención pasó a ser un entrevero.
Ferreyra se levantó como la leche que yerve.
Haciéndose el ofendido tiró las cartas pal suelo,
sin ninguna esplicación echó mano a la cintura
y sin decir “boca es mía” retumbaron tres balazos.
Ni una mosca más voló.
Saverio bizquió loj ojos
y agarrándose el bolsillo se sacudió la camisa.
Puso el perfil inclinado y ahí nomás trastabilló.
Cuando quiso sostenerse con la palma ensangrentada,
agarrado nel respaldo de una silla el lupanar,
en el pecho retorcidas como tres rojos malvones,
como tres rojos malvones florecieron las monedas.
Al llegar la polecía Ferreyra quiso fugarse,
lo llevaron esposado y lo hicieron declarar
con solo dos días de cepo se puso blandito el hombre.
Dende entonces la jornada ha quedao para el recuerdo.
Ansi averiadas y todo las monedas pa la suerte,
las conserva la madama atadas sobre la puerta
con la cinta colorada y al mozo Saverio Cruz
se le ha dao santo y seña. Pasó a ser cliente honorario
del beneficiao lugar. Afamao jugador cuyo mote e ganador
se dispersó por el pago. Se ha duplicao la clientela.
Las cortinas son de seda adornadas con caireles,
almohadoncitos floreados y tacitas ro-cocó
adornan los entramados preparativos de amor.
Vaya esta versión contada por un payador de ley
que recorre los caminos bajo la luna o el sol.
Llevo en mis labios la historia que de verdá sucedió,
una historia de monedas que son chinas y son tres.
 
EL_RETO_GANADORES,23.08.2013
bEl gran dilema/b

(de, ¿cómo decir la verdad mintiendo? O, el amor es más fuerte que la muerte y el olvido.)


Lo que fuese que pudiesen haber sido nuestras vidas, no lo sé; pero, sí sé que, si la continuidad en el tiempo no hubiese sido alterada, nuestro destino jamás hubiera sido cambiado. En realidad, no se trataba sólo del vacío de la desmemoria, ese espacio jamás recuperado ni vivido, concientemente, dentro de una realidad compartida en todo y con todos. Al pensarlo, mi referencia no podía dejar de unirse al dolor de lo que nunca más me podría ser restituido. A pesar del amor y de los planes de recuperación mental, emocional, biológica y social que la familia, los médicos y todos los terapeutas del país habían urdido, nadie me podría enseñar a escapar de lo que yo era, o creía ser, en ese momento. Volver a la propia historia como si se volviera de la muerte, implicaba, para un pródigo del espanto como yo, la necesidad de una catarsis existencial completa y profunda. No una catarsis de estímulos, superficial y obsecuente, sino la única que podía poner a mi alcance, en forma definitiva, la llave de la libertad.
Despertar, de pronto, en medio de un drama escénico, en el que uno representó el papel secundario de su propia vida; ese papel triste y, sobre todo, injusto y perverso, pues lo vivió como real y verdadero, habiendo sido apenas, un extra más en la obra a la que fue llamado para ser protagonista; es encontrarse, de repente, con los vínculos más íntimos dañados, frágiles y, precipitadamente, uncidos con hilo de coser, a la oscura carroza de las experiencias y relaciones no vividas; experiencias y relaciones apenas esbozadas en las sombras de los relatos, pésimamente ilustrados y cínicamente editados, de quienes intentan siempre, devolverlo a uno a los andenes neblinosos del tiempo perdido. Ellos, lo único que hacían, era exacerbar ese dolor ciego del vértigo interior, que producen las ausencias y las desapariciones de quienes ya no están, y a quienes se necesita para poder armar ese gran rompecabezas existencial que pueda darle cierto sentido a lo vivido y a lo no vivido.

Hablar con ella en estos términos, siempre conducía a una afasia culpable: al llanto de ella, y a la soledad dolorosa de la impotencia mía. Entonces, elegíamos callar.

Ella comprendió muy bien la importancia de haber iniciado este viaje a través de la vía interna, habiendo recuperado, en parte, la inocencia primigenia y el don de la gratuidad, junto a ese sentido lúdico de vivir dentro de la aceptación y la gratitud.
Sin embargo, haber despertado a la verdad después de veinticinco años, es decir: después de toda mi vida, exigía de mí algo más que acondicionar el alma para un presente inesperado;‘otro’. Exigía de mí una comprensión más profunda y honesta que una simple aceptación ciega e interesada para lograr un bienestar psíquico. Demandaba mucho más que un fácil paso de minué en la estrechura, para soslayar aquello que nos duele y perturba, tan sólo al recordarlo. Requería más que elaborar en la superficie de lo cotidiano, una red optimista de posibilidades, opciones y alternativas.

¿Cómo dejar atrás, sin amar y sin odiar, una hermana, una madre y un padre que, aunque no lo eran, fueron la verdad de una mentira que creí y amé siempre? ¿Cómo negar lo que es real, aunque proceda de un engaño cínico, cobarde y cruel como el que yo había padecido?


Dentro de esa realidad viciada y neblinosa, como alternativa a la ignominia y al dolor, nació el más puro y delicado de los sentimientos: el amor.
Ella sabía que yo no era su hermano. Ella siempre lo había sabido y me lo había ocultado.
Pero, ¿cómo evitar, ahora, el deseo de tenerla? ¿Cómo no celebrar esta revelación que abre las puertas de la posibilidad a nuestro más íntimo secreto e inconcebible misterioso destino? ¿Acaso debería sentirme idiota por haberle confesado cuánto la amaba? Siempre el amor pudo más. Nada, nada; absolutamente nada de lo negado a mi persona durante esos veinticinco años, había podido superar el regalo de su maravilloso e inapreciable amor por mí.
Los demás: el mundo, la sociedad y aun, nuestras propias familias, no se daban cuenta del milagro extraordinario que estábamos experimentando en nuestras vidas.
Habíamos decidido que siempre sería para nosotros, más sustancioso el encuentro con la verdad, para vivir una vida libre y compartida (la que hasta ese momento considerábamos imposible), que el rechazo y la condenación de toda una farsa montada por la ignorancia y el egoísmo, para ocultar mi verdadera identidad y mi ascendencia familiar.

Ahora, desde este lugar, al cabo de los años y las penas; ahora, en este presente donde la luz superó el poder de las tinieblas más implacables; debo reconocer qué ciertas se hicieron para mí aquellas palabras inspiradas en el feng shui del sabio muchacho brasilero. Ahora, acariciando las monedas de la China que aquel orientador macrobiótico me regaló en San Pablo, no puedo dejar de recordar esas palabras, miniadas en el arte de la anticipación y de la profecía, al ponerlas en mis manos. Esas palabras quedaron suspendidas dentro de mi corazón, entre la duda y la certeza. Él me dijo: -Siempre que las tengas a tu alcance, estará a tu alcance la ganancia sobre la pérdida; el amor sobre el odio y el perdón sobre la venganza. La decisión siempre será tuya. Por favor, nunca lo olvides.
 
EL_RETO_GANADORES,24.08.2013
PARANORMAL

(DIALOGO y quintilla.)


PERSONAJES:

El dueño de un bar chino
Un cliente chino
El doctor Hugo de occidente

Se abre el telón.

El escenario es un pequeño bar de China, hay tres mesas, una está vacía, en otra un cliente y en la otra el doctor Hugo. El dueño está detrás del mostrador.

CLIENTE. —Cuando los chinos toman alcohol, HIP, le dan más impoltancia a la pelsona con quien bebe. El dueño y el visitante, HIP, blindan a la salud del otlo. HIP. El plimelo en hacel el blindis es el dueño, hay que bebel plimelo a la salud del huésped más impoltante con la copa llena, demostlando así el glan lespeto. HIP.
DUEÑO (al visitante): —Disculpe usted, caballelo. En China, las bebidas alcohólicas silven, a nuestlos ojos, como medio de comunicación. Hay un leflán que dice: “el objetivo del homble bolacho no es el licol (dijo excusando a su cliente), sino otlas cosas”.
DOCTOR. —¿Me están invitando con licor?
DUEÑO. —Si quiele le alcanzo Maotai, es el más famoso que tenemos.
DOCTOR. —Mm… Quiero. Gracias.
CLIENTE. —Pelo quelemos sabel quién es usted y que nos cuente algo de occidente.

(El dueño prepara seis copas, lleva dos para el cliente, dos para el doctor y dos para él. Luego se sienta con el médico).

DOCTOR. —Qué recibimiento, no me lo esperaba (toma tres tragos para entonarse mientras los otros esperan mirándolo a que se decida a hablar. Entonces comienza): Soy médico, me llamo Hugo y sí, tengo una historia para contarles, algo muy extraño que me pasó, vivo pensando y pensando, buscando una explicación.
CLIENTE. —HIP, palece intelesante.
DUEÑO. —Continúe, continúe.
DOCTOR. —Yo era el único médico en el pueblo, la noche estaba estrellada, la luna llena alumbra el jardín que tengo al frente de casa. Estaba inquieto y no sabía por qué. Con mis manos en los bolsillos miraba el cielo para tranquilizarme. El pronóstico del tiempo no había anunciado lluvia, pero yo no confiaba, siempre falla. Así que cuando todo estuvo oscuro y el viento fuerte bajó y me despeinó, miré la hora en mi reloj de muñeca; eran las tres de la madrugada. Entré con la idea de dormirme pronto, pero una vez en mi cama comencé a escuchar el ruido de las ventanas, era imposible dormir, me preocupaba que alguien pudiera necesitarme justo con aquellas condiciones climáticas tan desfavorables.
Pasó un buen rato, yo creo que cuando entré en la fase de transición entre el sueño y la vigilia, oí unos golpes suaves en la puerta de entrada de la casa, quise levantarme pero mi cuerpo no me respondía, no podía moverme, los golpecitos se hicieron más insistentes, eran reales, de rabia grité fuerte y me di cuenta que de mi garganta no salía ningún sonido, entonces me concentré, repetí varias veces el Padre Nuestro y logré aflojar mis músculos. Ya libre de esa parálisis del sueño, me tiré de la cama al suelo, me puse la bata y fui a atender. Una niña de más o menos unos doce años, cubierta con un pilot con gorra de nylon, me pidió que fuera con ella porque su mamá se sentía muy mal, y temía por su vida. Yo no la reconocí, nunca la había visto. La hice pasar, me fui a vestir, me puse el gabán, tomé mi portafolio con mis aparatos y medicinas, el paraguas grande del perchero, en la puerta lo abrí para cubrir a la niña y emprendimos la marcha. El viento nos empujaba, el paraguas se hizo pedazos, lo tiré y sosteniendo a la niña con mi brazo para que no caiga cruzamos varias calles en silencio. Al llegar, ella abrió la puerta, me miró, extendió su manito, me dio tres monedas chinas atadas de una forma extraña con una cinta roja, y me señaló hacia dónde estaba su madre.
En el dormitorio, doña Amelia, una señora muy apreciada por mí, estaba inconsciente, tenía pulsaciones muy lentas. De inmediato me quité el gabán, guardé las tres monedas en el bolsillo y me apresté a reanimarla.
—Doña Amelia, vamos, Doña Amelia, despierte —le dije.
—Doctor Hugo —me respondió balbuceando.
—Ah, mi querida, si no fuera por su hija no contaba el cuento —expresé aliviado.
—Qué… ¿Mi hija…? —preguntó.
—Sí, valiente niña —continué para darle charla—, todo lo que caminó para irme a buscar y con este temporal.
—No puede ser —replicó con el seño fruncido.
—A ver —dije pensando que aún no estaba bien despierta—. Abra bien los ojos, a ver… ¿Me ve bien?
—Sí, doctor, lo veo bien, pero no puede ser lo de mi hija —formuló insistente.
—Cómo… Ella fue a buscarme, por eso usted está viva —le expliqué.
—Doctor, mi hija hace mucho que murió —declaró.
—Vamos, qué clase de broma es esta, doña Amelia, la traje del brazo, tenía un pilot color verde con gorra de nylon y me dio… —fui hasta mi gabán, tomé las tres monedas chinas y se las mostré—, estas tres monedas que no sé lo que significan pero son una valiosísima reliquia.
—Ah, las monedas… —dijo con entrevero de emociones—, son para la prosperidad y protección del cielo. Por favor, créame. Mire, abra el ropero, allí tiene que estar su pilot con gorra, y en el bolsillo derecho las tres monedas dentro de un sobre rojo. Tenga cuidado de no romper el sobre, hace muchos años de esto.

Yo no salía de mi asombro, ¿estaría loca…? Para complacerla hice como me dijo y efectivamente, en una percha estaba colgado el mismo pilot, aunque seco, sólo que adentro del bolsillo, el sobre rojo estaba vacío.

(Para cuando terminó, los tres se habían bebido la primera copa).

Tengo tres monedas chinas (8a)
aquí mismo en este bar (8b)
a quién las quiera comprar (8b)
yo le daré medicinas. (8a)
¡Benditas monedas finas! (8a)


DUEÑO. —Salud.
CLIENTE. —Salud.
DOCTOR. —Salud.

Se cierra el telón.

FIN
 
EL_RETO_GANADORES,30.08.2013
Los Hijos de Yong Jiabao


En la región de Yunnan vivían Yong Jiabao y su esposa Sayuri. Eran pequeños campesinos que pasaban muchas necesidades, pero gracias a su esfuerzo, pudieron criar a sus tres hijos Hao, Wei y Jie.
Cuando su padre murió, sus hijos se hicieron cargo de los cultivos pero pronto comenzaron los problemas. Siempre habían hecho lo que su padre decía, él era quién decidía todo y ahora cada uno de ellos quería tomar el mando.
Para evitar que las cosas pasaran a mayores, decidieron retirarse de la casa y seguir cada uno su camino.
Antes de la partida su madre los reunió y les dijo: -Como saben, siempre hemos sido muy pobres, así que lamento no tener nada para darle para ayudarles a comenzar su nueva vida. Pero sí quiero entregarle algo que su padre siempre guardó como simbolo de buena suerte.
Dicho esto, sacó de una caja tres antiguas monedas y le entregó una a cada uno de ellos.
Llevenlas siempre seguro les traerá suerte.

Pasaron los años y cuando Sayuri murió sus hijos vinieron a la casa para darle sepultura.
Era la primera vez que se veían desde que habían partido.
Los años habían hecho que olvidaran las rencillas del pasado. Cuando hubo terminado el funeral fueron a la casa para hablar de lo que habían hecho durante todo este tiempo.
Hao y Jie vestían de forma indigente, Wei en cambio lucía un costoso traje y se veía que era un hombre de dinero.
Cada uno fué contando sobre su vida. Hao y Jie dijeron no haber tenido suerte no pudiendo salir nunca de la pobreza. Estaban intrigados en saber como Wei había llegado a ser tan próspero.
-La verdad, les comentó, es que creo que mi buena suerte se la debo a la moneda de nuestro padre. Cuando me fuí de casa las cosas iban mal, hasta que un día encontré la moneda en el bolsillo de mi viejo saco, recordé las palabras de mamá y la comencé a llevar siempre conmigo.
Las cosas fueron cambiando de forma extraordinaria hasta el día de hoy que tengo mi propia empresa.
Hao y Jie no dijeron nada, cada uno se quedó enfrascado en sus pensamientos.
Hao recordaba que el mismo día que partió de su casa cambió su moneda por alcohol y Jie pensaba si su moneda le habría traído suerte a la prostituta que pagó con ella.





 
EL_RETO_GANADORES,30.08.2013
Signos (Las tres monedas chinas)

El ruido del teléfono le martirizó los sesos a las 2 de la madrugada, después de la juerga del día anterior, ese ruido le pareció el peor suplicio que podía existir en la vida, pero no podía darse el gusto de no ir, su amigo Jorge Montes de la Policía Civil, siempre solicitaba su ayuda cuando había problemas difíciles de resolver y él le debía varios favores. Así que se duchó rápidamente y mientras se vestía sorbió un café bien negro, mientras su mente viajaba hasta el día anterior en su recorrido por los bares del puerto, se sonrió al recordar el buen vino y la música, junto a su primo Rogelio y a su amigo Genaro de visita por estos días en Valparaíso. - a propósito - pensó - les dejaré una nota.


Emeterio Sandoval se había jubilado de la Armada hace unos pocos años, su desempeño en inteligencia desde que salió de la escuela lo destacó siempre por su agudeza y capacidad de análisis, cuando había que seguir pistas o resolver enigmas él era el hombre elegido, veinte años mirando debajo del agua, hurgando, desenmascarando, había visto muchas cosas que prefería olvidar y otras que deseaba en el fondo de su corazón no haber vivido.

En una de sus múltiples misiones, debió vivir en China por un largo periodo, producto de sus actividades había conocido a la que sería su mujer por 5 años, ella una viuda de nombre Akiko, que como su nombre , desplegaba cierta melancolía de otoño a su paso, tenía una niña de 6 años en ese entonces llamada Cho . Las amó sin culpa, sin temor, hasta que las circunstancias que los habían unido y el misterio que sólo él conocía, salió a la luz en el momento menos indicado, ella lo descubrió un día gris en el invierno de 2008. Entonces salieron de su vida sin dejar rastro. Tampoco intentó buscarlas, todo el amor que sentía no servían de nada, habiendo sido él que por circunstancias ajenas a su voluntad, había dado muerte al marido de Akiko y padre de Cho. Un par de meses más tarde el volvió al Puerto de Valparaíso, luego vino la Jubilación y nunca más supo de ellas. Sentía que no tenía derecho a buscarlas, no tenía culpa por la muerte de aquel hombre, era un traficante de armas, estaba mejor muerto, pero ellas, eran inocentes y el nunca les dijo quien era.

Bordeó la costa hasta el Muelle Barón, donde lo esperaban, el sector estaba acordonado, - hay demasiada vigilancia - pensó… apagó el motor de su viejo Chevrolet y como siempre hacía desde que ellas no estaban, acarició las tres monedas chinas que ambos llevaban encima como un signo de su amor y se dirigió al lugar del crimen.

- Te llamé querido amigo, porque quizás tú me puedas ayudar con estas extrañas pistas, el hombre que está muerto no tiene identificación, sus huellas están quemadas y al parecer fue envenenado. Ya están analizando su ADN pero el resultado tardará un poco como sabes, así es que necesito que le eches una miradita por si se te ocurre algo, antes que llegue el juez y ordene levantar el cuerpo.

Emeterio sonrió a su amigo y sin decir nada, como era su costumbre, lo siguió hasta el lugar. Destapó el cadáver, los focos que habían instalado los forenses iluminaban varios metros alrededor, dio un respingo al ver al hombre muerto, sobre la palma de una de sus manos abierta y rígida una moneda china, como las que él tenía en su bolsillo, la reconoció de inmediato, porque tenía talladas en el canto los caracteres chinos que el tan bien conocía: una A (&#38463 y una E (&#20420.

- ¿Qué pasa amigo, lo conoces?

Emeterio suspiró como si esto se lo esperara

- Si Montes, el pertenecía a mi equipo, estuvimos en una misión en China hace unos años.

- ¿Qué significa la moneda?

- Creo que es una venganza


- Amigo Sandoval, éste es el segundo cuerpo, el otro lo encontramos ayer y tiene las mismas características, ¿Cuántos eran los miembros de tu equipo?

- Éramos tres… y creo que yo soy el próximo…

- ¿Pero por qué?

- Por las monedas …

-
Metió la mano a su bolsillo, sacando las tres monedas talladas y anudadas a una cinta roja, con los símbolos que una vez fueron amor y que hoy eran odio y venganza. Le explicó a grandes rasgos lo que había pasado en China, le habló de Akiko, de Cho y de su esposo Li Ching.

El Comisario Montes quiso ponerle resguardo, pero Emeterio comprendió que ya era tarde, que el veneno ya estaba actuando en él también, quizás en la comida en el restorán el día anterior cuando andaba de juerga… así que sólo se fue a su casa.

Recostado en su cama comenzó a sentir los estertores de la dolorosa muerte, pero no tenía miedo las punzadas en todo su cuerpo las recibía en purga por todas sus culpas.

Entonces la vio parada en el dintel de la puerta de su dormitorio, la pequeña niña ya era una mujer y había venido a vengar la muerte de su padre. Se acercó a él con un rictus de odio en su boca y en sus ojos la frialdad de un asesino profesional, le tomó las manos con unos dedos fríos como tenazas y le quemó las yemas con un pequeño soplete portátil, Emeterio ya casi rígido por el veneno, balbuceó el nombre de Akiko y la ahora hermosa Cho sólo dijo

- Se suicidó por tu culpa maldito, a los dos días que nos fuimos de tu casa, esto es todo lo que me queda de ella…
-
Y con furia satisfecha dejó caer la última moneda sobre la mano abierta que aún humeaba.
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Akiko = Niña de Otoño [Aki: Otoño + Ko: Niña]

Cho = Mariposa
 
EL_RETO_GANADORES,30.08.2013
Las caritas no son voluntarias, aparecen a veces y será por culpa de las monedas chinas. No las tomen en cuenta.
 
EL_RETO_GANADORES,31.08.2013
una parábola

Ya casi amanece, el todavía duerme impregnado de su dulce aroma, casi en penumbras ella se viste y sin pensarlo demasiado se va sin siquiera despedirse.
Sabe que no sería capaz de mirarlo a los ojos una vez más, pensando que el silencio será mejor escape, camina casi por inercia con las manos frías y la vista perdida.
ya dentro del vagón de metro contempla las luces del túnel, tratando de callar pensamientos
Al llegar a su refugio preferido en la quita normal, ahí es donde ella se siente libre y tranquila
corre con un inmenso deseo, solo la acompañaba el susurro del viento en sus tímpanos, se detiene exasausta frente a un bebedero, mientras bebe mira el reflejo de su rostro y se da cuenta que no puede aislar sus pensamientos, esa maldita duda que la tiene viviendo una guerra interna
mientras se hace un moño con su cabello, mira hacia la izquierda, hay un hombre sentado, una especie de adivino, de esos que leen el tarot en plena alameda, ella piensa que no cree en esas porquerías, se da media vuelta e intenta seguir corriendo pero un impulso que la inmoviliza la hace retroceder, como una especie de ansiedad, se dice a sí misma “no pierdo nada en preguntar que me dirá este farsante”, se acerca y para su sorpresa no lee las carta, ni las manos, tiene un libro que se llama i ching, pero el hombre solo la mira y extiende su mano entregando 3 monedas chinas , explicando todo cuidadosamente ella apresa las monedas pensando en las preguntas , quizás escuche algo que le haga sentido.
mientras el lee interpreta los primeros consejos del oráculo se ven caer lagrimas mientras se le sueltan esas tres monedas chinas , una sensación de agobio y un dejo de no creer tanta asertividad la hacen salir corriendo pensando en el fantasma de la duda que había dejado atrás
saliendo de la quinta normal tomo un taxi no pensando en el destino, saca su celular y llama a su amiga Viviana le pide que se encuentren en el café Dante, ella debe contar lo que le esta sucediendo o va a explotar, al llegar al café viví la espera con una cara estrés típica de las personas que habitan Santiago, tomando un café le cuenta lo que sufridamente a callado, le intenta explicar que no sabe como sucedió, eran tan solo compañeros, pero en un día después de el trabajo en un típico happy hour que asistieron casi todos los de la oficina.
Se fueron quedando solos y entre conversación y alcohol se fueron eliminando las inivisiones, tal vez ese fue un error tal vez no, después que Marco, el compañero nuevo se sincero y le dijo cuan hermosa la encontraba y lo mucho que deseaba besarla, en algún momento mientras se negaba la hizo callar con un beso inesperado, pero en vez de rechazarlo lo contesto con mas deseo, pero eso era solo un comienzo ya marcela se escapo al baño del pub llamo a Sebastián su novio, y le dijo que se le había hecho muy tarde y que estaba media borracha y que se quedaría en la casa de una amiga ya vive más cerca, pero en realidad lo que quería era estar más tiempo con marco, después de salir de ahí se fueron a bailar a la disco luxor, ella no pensaba en llegar a la cama, pero era cosa de minutos, ya que el alcohol y el calor de sus cuerpos bailando ya lo pedían a gritos, fue entonces cuando coinciden miradas y la suerte ya esta echada, se fueron en auto camino a su departamento marco apenas coordinaba no podía abrir las cerradura, ella tomo las llaves como en acto dominante y abrió la puerta, poniéndose adelante de él lo toma de corbata y lo arrastra, le quita la corbata y con ella misma lo amarra a una silla, la escena que hizo haría sonrojar al autor de 50 sombras
Las horas después de ese rato de sexo desenfrenado y ansioso, ya bajando las revoluciones, también bajan los remordimientos, la lucidez se puede transformar en un gran enemigo.
En sus pensamientos rondan recriminaciones como tales como “soy una maldita perra”, mientras piensa en la traición y en la atracción que marco causa en ella, el duerme y ella se ducha, caen las gotas de agua sobre su cara, ella no sabe qué hacer saliendo de la ducha tomo su celular mirando la foto de Sebastián y ella, lo único que hace es sentirse peor ya que su mente casi santifica a Sebastián, ya sin pensar demasiado llama a un radio taxi mientras lo espera se fuma un cigarrillo, llegando a su casa el duerme, ella se acuesta y Sebastián ya medio despierto la abraza y la besa como si no la hubiera visto en un año, sin si quiera imaginar que esa boca ya no es mas su templo.
Las dos amigas se miran una buscando comprensión, y la otra esperando una explicación, Viviana después de una hora casi escuchando por fin saca el habla, ¿el seba, sospecha algo?
La respuesta no se hizo esperar " no viví no sospecha el no es de ese tipo de hombre celo pata, tú lo sabes y es algo que me hace crecer la culpa.
Viví: mira sabes que eres mi amiga pero esta vez lo único que te diré es que la cagaste y más si no estás segura

Hoy cuando corría por la quinta normal, vi a un tipo que leía un libro llamado i-ching, cuando me acerque sin siquiera pedirlo me dio unas monedas raras, unas monedas chinas, las deje caer, y empezó a interpretar una parábola y me dijo su significado, quede helada cuando me dijo que en mis manos estaba la vergüenza y el amor de 2 hombres y que el cualquiera de los caminos que tomara significaba soledad, no quise escuchar mas y corrí hasta no sentir las piernas

 
EL_RETO_GANADORES,31.08.2013
El muro

Conocí a Pánfilo en la playa de Tijuana, es un migrante oaxaqueño que lleva tres meses intentando dejar de estar aquí. Él quiere estar allá; al otro lado. Mientras tanto, abrazado a los barrotes carcomidos por la humedad salina, no le queda más que sostener la mirada en el lado americano.

Su cuerpo escuálido cabe perfectamente entre los barrotes. Y mientras los golpea con tres monedas chinas atadas a una cinta roja y observa el horizonte, un niño traspasa la frontera a recoger su pelota de futbol, que se le escapó tras un derechazo. Ese es el sueño que Pánfilo ha abrigado desde que salió de su hogar.

–Hoy en la noche me voy –Vuelve de su abstracción Pánfilo –. Voy a intentarlo cerca de Tecate.

Se va porque no ha encontrado un lugar seguro para cruzar. Lo hace porque después de haberse venido de su pueblo en el sur de México, se ha dado cuenta que así es la frontera. Un muro. Patrullas. Narcos y asaltantes.

Pánfilo de pocas palabras, voltea a ver de nuevo las siluetas grises de los edificios que despuntan allá al fondo. Suspira y separa los brazos de los barrotes por los que antes metía la cabeza.

–Pues eso, hoy en la noche salgo. Mejor me voy yendo ya.

Sube a la rampa que lleva hasta la calle que corre paralela a la playa. Pero no logra irse, se queda sentado en una banca, con la mirada fija otra vez en aquellas puntas de concreto y sin prestar atención cuando me siento a su lado. Aprovecho esa circunstancia para convencerlo de que crucemos juntos.

Lo duda, pero por la tarde llegamos a Chula Vista. Terracería y más terracería durante media hora, hasta topar con el muro, la misma hojalata, la misma altura que el de Tijuana. Se ve poco. Algunos huecos en la muralla indican que alguien ha intentado pasar por ahí, pero la todoterreno de la patrulla fronteriza llega en menos de cinco minutos al otro lado de la valla.

Entonces nos dirigimos al cerro en el que están instaladas las antenas de microondas y avanzamos por un camino ondulante entre cerros de piedra. Es un paraje inhóspito. Al llegar a la cumbre la realidad cae de golpe. En frente hay un cerro de piedra. Y luego hay otro, y otro, y otro más. La carretera número ocho se ve al fondo tras varios cerros.

Pánfilo corre hasta llegar a la última escarpada. Escucho sus impetuosos pasos y quiero advertirle que aún falta demasiado sendero para alcanzar la carretera, que todavía está cerca la patrulla fronteriza y que no se fíe del silencio ni de la noche ni de la niebla; pero de la boca sólo me sale la esperanza en forma de suspiro.

Desde la hondura no puedo ver sus ojos perderse en el infinito ni escucho el tintineo de sus tres mondas que durante el camino fue jugando entre sus manos. Al subir la cuesta me recomienda que no me atrase porque el camino podría traicionarnos, pero lo hago. Me siento. Mi fuerza y ánimo se agotan. Vuelvo a caminar y el silencio me acompaña hasta la cima. Ya no veo a Pánfilo. Apresuro el paso para darle alcance, estoy confundido al ver tanta oscuridad y de sentir el silencio inacabable que se extiende hasta la línea invisible del horizonte.

Quiero gritarle que espere los primeros minutos del amanecer, que la noche, aunque parece interminable, se iría disipando, que no intente correr, que sólo se cansará buscando la salida hacia la carretera; pero las palabras no podían enfrentarse al silencio. Siento hundirme en un pozo y formar parte de la noche. Busco a tientas alguna roca para sujetarme, para decirme a mí mismo que la oscuridad no es indefinida.

Él regresa a ayudarme. Siento su respiración cerca de la mía, nuestros latidos se confunden. Me ofrece sus monedas chinas para que me den suerte, las rechazo y agrego con un leve hilo de voz alejándose sin remedio, que si espera el amanecer podríamos llegar a la carretera, que la niebla ya empieza a elevarse; pero en ese instante percibo pasos alcanzando la cima y el rastreo de perros sujetados con correas de cuero. Aún así el silencio parece ganarle a los ladridos y a las indicaciones de rastrear toda el área.

Pánfilo se levanta y exige que continúe bajando, apresura el paso a pesar de las piedras y de la quebrada que es develada por una tenue claridad cuando la bruma desaparece. Le pregunto por qué regresó tanto terreno, por qué no me dejó allá arriba a merced de la noche, de los pasos equívocos y de mi torpeza.

A instantes la tierra es alumbrada por las linternas que provienen de la cima y el silencio es quebrado por las voces anunciando que nos tienen cerca. Las linternas se apagan y los pasos se detienen. Sólo Pánfilo continúa bajando, las piedras laceran los pies y sus pasos se hunden en la tierra. Resbala dos, tres veces. Los espinos de los matorrales rasgan su piel. Nadie le cura las heridas.

Amanece. Los perros ladran dejando caer espumarajos. Las correas son soltadas y siento su aliento tras de mí. Falta poco para que Pánfilo llegue a la carretera, para que la tristeza sea borrada de sus facciones y sus días de pobreza terminen. Vuelvo a caer y me convierto en un muro, intento contener a las bestias pero una escapa tras la huella de Pánfilo.

Me di por vencido, a él lo veo a lo lejos, entre la bruma. Siento el trote marcial de aquellos que bajan, desperdigando las piedras y levantando polvo. Se detienen frente a mí, el segundo perro regresa gimiendo de dolor, del hocico le cuelga baba y una cinta roja con una moneda china. Sonrío. Puedo sentir la felicidad de Pánfilo, lo veo correr por la carretera, hasta que se pierde como un puntito imaginario en la línea del horizonte.
 
EL_RETO_GANADORES,01.09.2013
Tres hermanas

Ellas son tres.
Siempre unidas
Atravesando las batallas
Que cada día
La vida le ponía.

No se separan nunca
Juntas están
Para ayudar en la prosperidad
Como en la infidelidad
O darles felicidad.

Las une un lazo rojo
Más fuertes ellas son
Dice la leyenda en China
Que tenerlas colgadas
Guardadas o escondidas
Tu vida cambiaría y mucha
Alegría te traería.

Si tienes la fortuna de tenerlas
Confía en ellas
Ellas son tres
Para tu suerte o la mía
De la China vienen
Siempre juntas
Siempre unidas.
 
EL_RETO_GANADORES,02.09.2013
El Ascenso del Gordo Bolívar

No lo soporto. A veces lo intento pero definitivamente no soporto al “carita feliz” de Gustavo Bolívar. Todo me molesta de él, su hedor a perfume que inunda la oficina, su voz ronca que penetra los espacios, sus chistes malos y sobre todo su colección de estrambóticas corbatas que, según él, lo hacen ver como un gordito cool, aunque a mí me parezca una payasada ridícula que le resta seriedad. No lo soporto aunque deba decir en su defensa que ha tratado por todos los medios de caer en gracia conmigo. Claro, soy el Gerente de la Oficina y probablemente la última persona con la que quisiera tener diferencias, pero sus esfuerzos me resultan interesados y generan un efecto inversamente proporcional en mí, que le aborrezco un poquito más cada mañana, cuando llega gritando sus buenos días y bufoneando con sus corbaticas multicolores.
Lamentablemente debo decir que en Presidencia no comparten del todo mi opinión. Bolívar ha tenido un par de ideas medianamente interesantes que han atraído a algunos Clientes. Por eso le proyectan un futuro prometedor en la Organización. Esta semana en la reunión de Junta Directiva se asomó su nombre para la dirección de la próxima sucursal que abriremos. Triste para él, la Junta ha dejado en mis manos la selección final, lo cual lo relega al último lugar en la lista de candidatos. Esta tarde en debo presentar mi decisión, porque estaremos inaugurando en apenas unos días. Gracias a Dios que me asignaron esa responsabilidad, porque sin lugar a dudas cualquier otro miembro de la Junta habría elegido a Bolívar para el cargo.
Ayer llegó a la oficina, como todos los días, gritando buenos días y mostrándole a todos una corbata con el logo del Barcelona que, para males peores, se anudó muy corta y dejaba ver los botones inferiores de su camisa luchando con fuerza por sostener una inmensa barrigota que se empeñaba en aflorar. Se sentó frente a su escritorio y comenzó a sacar de una bolsa varios adornitos chinos de diferentes estilos. –Para la buena fortuna Jefe! Me dijo mientras colocaba unos dragones dorados, un gatico que movía el brazo incesantemente y una cadenita roja que colgó a un lado de su monitor. Me pareció otra más de sus estupideces y pensé en decirle que no existían talismanes para desarrollar el talento. Me acerqué a su escritorio con esa intención y antes de abrir la boca me recibió con una cintica roja que amarraba tres moneditas chinas, de esas que tienen un huequito cuadrado en el centro.
-Esto garantíza prosperidad en el trabajo Señor Farías, lo traje para Usted, aunque sé que no le hace mucha falta porque ya es un hombre muy exitoso.
Tomé la cinta sin contestar y la introduje en el bolsillo de mi camisa, tampoco pude decirle lo que tenía en mente, así que me fui a mi oficina con el insulto atravesado en la garganta y aborreciéndolo un poquito más. Volteé a mirarlo y todavía sostenía esa sonrisa forzada, me guiñó un ojo y continuó acomodando sus brujerías.
Moneditas Chinas para la prosperidad en los negocios! A quién se le ocurre que el Director de una Sucursal piense seriamente que unas moneditas chinas tengan alguna incidencia en el éxito? Esas son supercherías inútiles que demuestran ausencia de carácter. Ya me lo imagino en una Junta de Presidencia explicando que no se obtuvieron los resultados en el ejercicio económico por culpa del Fen Chui! A mis ojos, Gustavo Bolívar está cada vez más alejado de ese cargo. Así lo expresaré en mi reunión de las tres, en el que designaré a Valentina Díaz para el puesto. Tomé mi decisión desde hace días, y a decir verdad, ni Bolívar ni sus estúpidas moneditas podían hacer nada para revertirla.
Almorcé temprano en la oficina para llegar a primera hora a la Sede Principal. El Señor Presidente es obsesivamente puntual con la hora de llegada y cualquier retraso le genera una molestia inmensa que seguramente hará público delante de todos los miembros de la Junta. Salí con tiempo suficiente, pero un inmenso embotellamiento en la Avenida Páez me retrasó por más de media hora. Apenas tuve oportunidad tomé la primera vía de escape buscando una ruta alterna. Ya faltaban 30 minutos para iniciar la reunión y yo apenas si tenía el tiempo justo para llegar, pero el embotellamiento parecía una epidemia que cubría todo el centro. Se me ocurrió tomar la vía del viejo puente Rivas y acceder hasta la oficina por la parte posterior. Cuando enfrenté el puente, suspiré de tranquilidad porque estaba bastante despejado. Miré el reloj, faltaban 12 minutos para las 3pm así que aceleré un poco más pensando que aún tenía tiempo de llegar puntual. Me distraje viendo la hora y no me percaté del camión que venía pasando la esquina. No tuvo tiempo de frenar y me impactó en la parte posterior del automóvil.
Intenté sostener el volante con ambas manos, pero el carro zigzagueaba por la gran velocidad que llevaba, perdí el control y comencé a dar vueltas sobre el asfalto. El auto saltó la defensa y saltó hacia el precipicio. Es cierto que la vida pasa lentamente por tus ojos y pareces tener mucho tiempo para pensar cuando sucede un accidente de este calibre. Aún sostenía inútilmente el volante con ambas manos y pisaba el freno hasta el fondo, mientras veía el risco que me esperaba en la parte inferior del puente. El carro giraba y sentía como el cinturón de seguridad me mantenía sujeto a él, mientras mi teléfono y mi maletín daban tumbos por todo el vehículo. Un poco antes de chocar contra el asfalto, en medio de los giros en el aire, saltó de mi bolsillo la cinta roja con las 3 monedas atadas, se paseó frente a mis ojos y encandiló mis ojos con el reflejo del sol de la tarde.
“-Esto garantíza prosperidad en el trabajo Señor Farías…”
Tenía razón el maldito gordo…
 
EL_RETO_GANADORES,02.09.2013
Om ha hum…

En mi sosiego,
aromas de sándalo y noche
cual hilo plateado purifica el interior inmutado.
Ya en el alba,
hojarascas que chirrían y el trinar de aves;
reloj puntual.
De pie en el pórtico,
la calma del alma cual sintonía sagaz,
absorbe los cuatro elementos.
Pureza, protección;
energía que fluyen de las monedas chinas
hacia mí.
Al mirar tu horizonte,
huelen tus labios el sabor de la vida
y en el mío;

el presagio que intima el candor de los suspiros.
 
EL_RETO_GANADORES,03.09.2013
Vehemencia y magia

War Jian regresa a su casa lentamente como disfrutando desde la quietud del paisaje el descanso que merece.
Como todos los días visitó el monte Hkakabo Razi, lugar que recorre siempre en busca de las orquídeas que utiliza para hacer medicamentos,
Desde que tiene uso de razón visita ese lugar y sabe de la existencia de esas antiquísimas flores. Por primera vez fue con su abuelo, luego acompañó a su padre y ahora transita esos caminos solo, ya que su hijo se queda en la choza para atender a los ocasionales visitantes que requieren los distintos remedios o a los que sólo desean datos sobre las variedades de orquídeas y la forma de cultivarlas.
Trae sobre su espalda un morral donde coloca las raíces secas que halla o algunos retoños que puede hacer sobrevivir en su jardín.
Hoy no tuvo suerte, no encontró la ansiada orquídea negra, pero tiene fe que en uno de estos días lo hará.
Meditando sobre eso toca el bolsillo superior de la chaqueta donde esconde su talismán, tres monedas chinas atadas con una cinta roja.
Su abuela se la entregó un día al fallecer el abuelo diciéndole _“ Son mágicas, cuando desees mucho algo pídeles ayuda y lo lograrás”
Ahora lo único que más anhela es hallar” La negra”, la que vio una vez cuando era niño, en manos de su padre en el momento en que se la arrebataron.
Por eso su viaje de todos los días a las montañas, sabe que la encontrará entre las piedras, que la búsqueda no es fácil y que debe armarse de paciencia y calma.
Luego de una frugal cena, fuma su cigarro y se recuesta mirando hacia los cerros enmarcados con brillantes estrellas.
_Mañana saldré temprano otra vez- dice a su hijo.
_Con calma papá, ya llegará el día.

Llegado el amanecer, prepara alimentos para llevar en el costal ya que si la temperatura se lo permite se quedará allá arriba a pasar la noche.

El día se presenta luminoso y War Jian sonríe complacido, es buen presagio tanta luz.
Se despide de su hijo, quien le recomienda ser cuidadoso, y parte con paso vivo hacia la aventura.
Disfruta del paisaje y a medida que va ascendiendo descubre el brillo otorgado por el rocío a Las bailarinas, Las mariposas, variedades de orquídeas que son más comunes.
Con los ojos llenos de belleza y expectativa no ve una serpiente venenosa que lo acecha en la penumbra de una hendidura y cuando se percata ya es tarde y para evitar su ataque pierde el equilibrio y rueda por las piedras en una caída casi vertical.
Con desesperación se aferra a los pedruscos que desgarran sus ropas, pero por suerte su caída es interrumpida por una piedra saliente que le permite ponerse de pie.
Tantea su cuerpo y nota que solo tiene rapaduras pero se da cuenta de que su bolsillo está arrancado y que se cayeron las monedas chinas, su estimado amuleto.
Por un momento se desespera, piensa que nunca hallará su flor sin esa ayuda.
Vuelve a revisar la tela rota y confirma la pérdida, es más, nota que las monedas se desataron de su cinta roja y ésta vuela por el aire inesperadamente al levantar el bolsillo descocido.
Respira hondo, sabe que debe calmarse y pensar como seguir.
Luego de unos minutos, lograda la serenidad observa a todos los lados y le llama la atención la cinta roja que está flotando sobre el aire marcando un camino entre las piedras que le permitirían salir de esa difícil situación.
Se dispone a tomar esa senda y a medida que camina la cinta avanza.
Absorto en esa situación y pensando en la magia que le contó su abuela poco a poco llega a una altiplanicie donde respira profundo ya que se ve fuera de peligro.
Se sienta sobre una piedra, aclara la mente para comprender lo real de lo ocurrido,
y sí, la cinta roja sigue volando en círculos.
Trata de acercarse al lugar temeroso de que se aleje, pero no, allí se mantiene como esperándolo.
Llega a un montículo de piedras y la cinta cae abruptamente, Jian la toma con asombro y al hacerlo descubre en las hendijas un brillo inusitado; no puede creerlo
son las tres monedas chinas.
Con miedo de perderlas de nuevo, rápido las junta y las ata nuevamente..
Ya más calmado decide que volverá a la casa, fue mucha la emoción vivida.
Al buscar el camino de bajada, su pié choca una piedra y esta arrastra otras que cubren una cavidad que al invadir la luz le proporciona la vista más bella y esperada.
Allí germina La Negra , su anhelada orquídea.
Jian se tiende a su lado y como a una reina la adora.
No bajará esta noche, está bien acompañado y su hijo no lo espera.
Acaricia las tres monedas chinas y eleva una oración a la abuela, que le enseñó
que la vida tiene mucho de magia y de fe en los deseos.
 
EL_RETO_GANADORES,03.09.2013
MI TIA, LA BRUJA

Doña Viviana era bruja. Malhumorada, regordeta y malhablada, era famosa entre las personas que la consultaban, gente humilde en su mayoría pero también profesionales, actores, empresarios y políticos que la visitaban al amparo de la noche, ansiosos por conocer su destino y confiados en la práctica acertada y efectiva de la señora. A ella le encantaba que la llamaran bruja pues esa palabra la definía, era bruja por haberse graduado con horrores y bruja por la cara nada bendecida con que la parió su madrecita.

Pero tantos y tantos años de exponer la cara al humo de las hierbas que le abrían las puertas del misterio lograron que las circunvalaciones de su mente se cubrieran de un hollín aceitoso y rancio que le hacía patinar las ideas y le sofrenaba la cordura. El progresivo deterioro de su cerebro, lejos de aminorar su competencia contribuía a incrementar su renombre pues entre más confusa devenía su mente, la afluencia de visiones que eructaba su inconsciente se volvían más copiosas y sus augurios más acertados. Sobre todo sus conjuros tenían ahora la potencia de un rayo que impactaba sin piedad en la desprevenida existencia de sus víctimas.

Clarividente como era, el futuro era una avenida fosforecida que recorría cuando le apetecía y pudo anticipar incluso el día de su fallecimiento. De tal forma que su defunción no fue un suceso intempestivo sino un evento regulado que le permitió destruir todo lo que no debía caer en manos de los no iniciados. Así, muriéndose de a poquito, un mierdésimo cada día como decía en su lenguaje particular, pudo poner en orden sus conjuros, vaciar en el lavabo las pociones venenosas, liberar a la gente con maleficios vencidos y soltar en el bosque su zoológico de tarántulas, murciélagos, sapos, hormigas africanas, gatos negros y a su mascota preferida, la lechuza colorada regalo de su colega del oriente medio, Mustafá Jabbâr Fakhîr, inventor de las hojuelas de maíz explosivas que se activaban al echarles leche, famosas por estar destinadas al desayuno de un presidente que acabó salvándose porque a última hora su nutricionista le prohibió ingerir alimentos con inositol.

Se desembarazó también de la mayoría de sus pertenencias personales, retratos de cuando era niña, las descoloridas fotografías donde aparecía con algunas personalidades, sus potes de bronce repujado donde preparaba la pomada afrodisíaca de un presidente latinoamericano que religiosamente le hacía un pedido cada día viernes, las cajas sin abrir de los regalos que le habían hecho sus clientes y toda la heterogénea parafernalia propia de su oficio. Con el pasar de los días su casa se veía más vacía y desolada y la clientela menos frecuente. Pero se cuidó de mantener en su poder tres monedas de apariencia muy antiguas, de color bronce oscuro, chinas al parecer, de esas que tienen un agujerito de ventilación incorporado. Ni siquiera su difunto marido, el cual murió porque se le infectó la herida de la estaca que le clavó en el corazón, sabía de la existencia de dichas monedas.

Ignoro por qué razón, quizá porque soy el único vástago de una pariente lejana a la que quería mucho, doña Viviana me tenía un afecto especial y pocos días antes de morir me dejó una llamada perdida en mi celular. Yo estaba enterado de que las tejas se le resbalaban a menudo pero nunca me imaginé que el proceso fuera tan acelerado. Compensando antiguas carencias, a veces se imaginaba que le retoñaban brotes de sus vidas pasadas y así había días en las que era una reina de Egipto, la esposa de algún gánster de Chicago, una patinadora olímpica e incluso alguna artista del cine mudo. Cuando fui a verla la encontré tendida en su chaise longue fumando un cigarrillo con una boquilla extra larga. Ataviada con un ajustado vestido negro satinado adoptaba la pose de una diva de los años veinte con la gracia de una foca leopardo, la más negra y grande del mundo. Fumando espero – me dijo por todo saludo - al sobrino que yo quiero, tras los cristales de oscuros ventanales.
Yo me quedé congelado sin saber qué decir, pero ella continuó como si nada.


“Sírveme un vaso de coca, anda, que así me vuelvo loca. Corre, que quiero enloquecer de placer, sintiendo ese sabor del refresco embriagador que acaba por matar la llama ardiente de mi ser”.


-“ Tia, ¿hay algo que pueda hacer por usted?” aventuré. Y ella, como emergiendo de una nube de humo escénico entre los aplausos de sus admiradores se puso en pié. –Siéntate – mandó.
- “Te he llamado porque voy a heredarte el mejor de mis amuletos, estas monedas con poderes especiales”. Y al decirlo desanudó su gargantilla, un listón de seda negro en donde estaban engarzadas las piezas por sus respectivos agujeros.


- “En el futuro, este amuleto será tuyo. Pero tú no serás el dueño”

“Empezamos de nuevo”, pensé.

“No poseerás las monedas sino que ellas te poseerán a ti. Su poder es tan tremendo que si cayeran en malas manos, el futuro del planeta estaría en riesgo.”


Semejante introducción focalizó mi atención de una forma inmediata aunque no pude desembarazarme de un eco de escepticismo ante su evidente desvarío. “Las monedas, continuó, tienen una larga historia. Su poder es inmenso y terrorífico, y consiste en lo siguiente…”


La emoción que la embargaba al hablar era evidente. Transpiraba copiosamente y de pronto, un súbito estertor la estremeció. Cayó al suelo y diez minutos después había fallecido.


No se qué hacer con las monedas. Siempre me han parecido unas monedas chinas con su típico agujerito cuadrado al centro como deben de haber millones. Para nada me parecen mágicas y la prueba es que mi vida no ha cambiado desde que las recibí. Aunque si, hay algo, y en realidad me molesta, y mucho, y es la sonrisita condescendiente e incrédula de mis compañeros de trabajo cuando les revelo que yo he sido un actor del cine mudo, un gánster de Chicago, un patinador olímpico y el último de los faraones egipcios.









 
EL_RETO_GANADORES,03.09.2013
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6,7,8 de septiembre
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Votareto,03.09.2013
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Fuera de concurso- Fuera de concurso
Privado)
Sat
24
August
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21:48 luiiziita

Las monedas son objetos que presentan características muy particulares. Su forma redonda representa el cielo, poseen un Yin y un Yang y cuando se trata de las monedas china que tienen un orificio en el centro hacen alusión al elemento tierra.
Las monedas chinas son símbolos bien interesantes para la suerte pero su significado varía según su numero:
•una moneda china: La unión del cielo y la tierra. Es bueno llevarla en la cartera como protección divina.
•dos monedas chinas: muy efectivas para los negocios se colocan en la parte de arriba de la puerta del local, empresa u oficina. Atalas con cinta roja.
•tres monedas chinas: enlazada. con una cinta roja del lado donde duerme tu pareja son eficaces contra la infidelidad. Atadas en cada esquina debajo del colchón de la cama activan la prosperidad y la suerte de tu pareja. Son efectivas para colocar en los teléfonos de personas que trabajan con clientes y manejan negocios.
•cuatro monedas chinas: no son buenas para el Feng Shui, porque en cantones el cuatro es similar a la palabra muerte. De ahí que nunca se use este numero.
•cinco monedas chinas: se utilizan en caso de ser objeto de energías negativas o embrujos. Se atan con una cinta roja y se colocan arriba en la entrada de la puerta principal. Se puede tener cerca de tu cama o en tu oficina, cuidando que nadie te las vea.
•seis monedas chinas: son beneficiosas para mantener a la familia unida. Se le colocan cascabeles o campanas porque asi se activa el buen Chi.
•Siete monedas chinas: atadas con una cinta roja significan suerte
•ocho monedas chinas: atadas con una cinta roja significan suerte, prosperidad y riqueza.
•Nueve monedas chinas: representan la plenitud del universo
 
Votareto,03.09.2013
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filiberto,03.09.2013
Pero ¡qué buenos algunos cuentos! ¿Con cuál me quedo?
 
EL_RETO_GANADORES,03.09.2013
Ernesto

Ernesto fue el hijo menor y único varón de diez hermanos, cuando nació la fiesta fue en grande, su padre lo sentía como un trofeo y lo amó como tal. Criado entre mujeres le enseñaron a hacerse cargo del fundo y todo lo relativo a su administración, de esta manera cuando sus padres fallecieron, fue él quien se hizo cargo de que las riquezas familiares continuaran acrecentándose, ya que su padre le heredó todo, absolutamente todo, e incluso la responsabilidad de velar por el cuidado de sus hermanas, tarea que realizó con mucho amor.
Un día se encontraba en el escritorio de su padre, realizando algunos papeleos cuando al sacar unos portafolios que se encontraban en la parte más alta de la biblioteca, cayó una pequeña caja, con tres monedas atadas en su interior y un papel que decía: “Querido Ernesto, éste es mi regalo especial para ti, es un amuleto que antes de pertenecerme fue de mi padre y antes de su padre y así ha estado en familia por muchas generaciones, nunca te apartes de él”
Así fue como Ernesto, siempre llevó consigo las monedas, más que todo por un tema sentimental.
Con sus casi veinte años, asumió las tareas que su padre le había encomendado, hasta que un día, mientras recorría el fundo montado en su caballo, sufrió un accidente que le provocó variadas fracturas que le dejaron durante varios meses imposibilitado de salir de su cama.
Mientras Ernesto guardaba reposo, la producción del fundo no podía quedar detenida, sobretodo en el ámbito de la exportación de claveles, por lo cual decidió llamar al abogado de la familia y prometido de una de sus hermanas para que le recomendara qué hacer ante su imposibilidad de salir de la cama durante un buen tiempo. El leguleyo le recomendó dar un poder amplio a su novia para que ella pudiese realizar todos los trámites que fuesen necesarios y que, a su vez él la acompañaría para supervisar su buena gestión. Ernesto accedió a la vez que se sintió muy agradecido de su hermana y cuasi cuñado, así es que cuando el papeleo estuvo listo, firmo el mentado poder.
Al cabo de cinco meses, Ernesto se encontró en condiciones de salir de su reposo, fue así como lentamente comenzó a hacerse cargo del papeleo y se encontró con la sorpresa de que todos los bienes familiares estaban repartidos entre sus nueve hermanas. María, se encontraba en un viaje de negocio pero al volver, Ernesto la estaba esperando para pedir una explicación, ante lo cual María aseveró que en acuerdo con sus hermanas, repartieron los bienes familiares ya que les pareció muy injusto que el padre le hubiese dejado todo a él. Ernesto no podía creer lo que estaba sucediendo, no pudo articular palabra, así es que sólo atino a irse a su habitación. Luego de reflexionar durante toda la noche, agarro una maleta y en su interior puso algunas de sus cosas, lo esencial, puso en su bolsillo las tres monedas y acto seguido, llamó a uno de los peones y le pidió que trajera la carreta para llevarlo a la ciudad.
Una vez en la ciudad comenzó a caminar sin rumbo fijo, hasta que se encontró frente al muelle, bajó a la playa y se sentó en la arena dejando que se deslizara entre sus dedos mientras miraba el mar a la vez que pensaba en lo que quería hacer. Su conclusión fue que debía dejar que el destino se encargara de decidir su futuro, fue así como cogió su maleta y emprendió la marcha con paso decidido, como si supiera dónde ir.
De pronto se encontró frente a la puerta de una agencia en la cual se requerían marineros, así es que entró en ella y luego de conversar con el encargado fue contratado para realizar faenas en un buque que zarpaba al anochecer.
Los primeros meses recorrieron variados puertos de Sudamérica, Ernesto aprendió el trabajo de altamar y fue ascendiendo en la carrera marítima.
Un día le propusieron hacerse cargo de otro de los buques de la compañía, Ernesto aceptó sin reparos. Su trabajo consistía en ir una y otra vez desde Oriente a Panamá.
Cada vez que llegaba a puerto, iba a tierra y se quedaba allí algunos días. En cada viaje frecuentaba los mismos bares y compartía con quien se cruzara por su camino ya que era un hombre muy afable y con mil historias que le encantaba relatar mientras dejaba que las monedas, heredadas por su padre, se escurrieran una y otra vez entre sus dedos.
En una de esas noches de verborrea interminable, un anciano le preguntó a Ernesto de dónde había sacado esas monedas que tenía en su mano y él contestó que se trataba de una herencia familiar. La noche continuó avanzando mientras ambos se enfrascaron en una conversación de esas que se envuelven en la magia de sentir que se conocían desde siempre.
El anciano sentenció que ya era hora de retirarse, se puso de pie al mismo tiempo que dijo:
-eso que tienes en la mano, es un poderoso amuleto para atraer riqueza y protección, su poder deriva de las formas consagradas en ella. Cuídalo y no te apartes de él…
-gracias –agregó Ernesto y se quedó mirándolo fijamente a los ojos-
En ese mismo instante todo desapareció, Ernesto cerró sus ojos y se sintió cubierto por el más dulce amor fraternal que lo contenía entre sus brazos, en medio de una desorientación, logró abrir levemente sus ojos y escuchó una voz llena de ternura que le dijo:
-hermanito, por fin despiertas –expresó su hermana María, acurrucándolo en su pecho- te caíste del caballo y llevas días durmiendo, cómo te sientes?
-adolorido –contestó Ernesto- pero feliz…
-gracias a Dios estás bien, mi niño, te amo tanto-dijo la hermana mientras una lágrima de emoción corría por su mejilla- voy a buscarte algo de comer para que te pongas fuerte
Ernesto sonrió mientras al buscar en su bolsillo encontró el amuleto.




 
EL_RETO_GANADORES,04.09.2013
VAQUEROS


O NIETZCHE O LA SUERTE


…..YO había leído a Nietzsche sabia que la suerte había que doblegarla con la fuerza o con la astucia. Y el pobre sheriff de Dodge City, era un caballero que practicaba la moral de los débiles, no conocía a Zaratustra. Y por aferrarse a las tres monedas Chinas perdió. Porque, tirando el gatillo se sus colt 45 era igual a mi, lo debo reconocer y si en la cacha de su pistola apenas tenía 30 rayas, y yo mas de 40, era por que John el Sheriff de Dodge City creía en los amuletos y a veces veleidades cristinas que le habían hecho perdonar la vida a más de uno.
Todos sabían que nos odiábamos desde hacía muchos años. Este relato en la página de los cuentos era la oportunidad para liquidar a favor de alguno de nosotros la leyenda del oeste que nos suponía con razón los únicos rivales posibles. Uno de los dos tenía que morir para que el otro quedara dueño de la fama...y del territorio. Esa tarde en el bar de Jeff no cabía un alma más; vaqueros, ganaderos, prostitutas, borrachos atraídos por la famosa feria anual de Dodge City, completaban la bullosa clientela.
Y de pronto desenfundamos, sin un segundo de diferencia, Las colt 45 empezaron a vomitar balas, el Sheriff se había colgado las tres monedas chinas en el cuello y allí rebotaban mis balas. Pero por estar pendientes de ellas no afinaba su puntería. Y o estaba herido en un hombro. Las monedas lo seguían protegiendo, en el bar no quedaba ni una botella ni una copa sana. Habíamos vaciado y vuelto a cargar cinco veces las pistolas, pero el no daba en el blanco y las monedas hasta allí le habían salvado la vida.
De pronto Edward Miller el Sheriff de Benoson Brigs nos hizo una señal para que detuviéramos el estéril y original duelo. La contienda había que decidirla a la suerte y propuso las condiciones. 20 pasos de distancia y una moneda -no china-definía quien debía dispara primero. Yo acepte sin vacilar. En los ojos de John se veía una ráfaga de miedo a pesar de sus monedas chinas en el pescuezo…se le notaba la indecisión. Claro, el no había leído a Zaratustra. Pero yo si. Y antes de que la moneda callera al suelo para dictar su sentencia, yo le vacié a John el Sheriff de Dodge City los 12 tiros de mis dos colt 45. No podía arriesgar mi vida al capricho de la suerte que le trajeran las monedas chinas. “La suerte hay que doblegarla con la fuerza o con la astucia”, decía Nietzsche. Y el pobre John practicante del fue shing y adepto a la moral de los débiles y a la caballerosidad cristiana pego un brinco en el aire mortalmente herido y fue a estrellarse al mostrador con varias onzas de plomo en el cuerpo. En la última mirada de sus ojos agonizantes alcancé a descifrarle un reproche. Pero que quieren ustedes cuenteros’. Yo quería vivir, y de todas maneras le llevaba una ventaja que en esos momentos no podía desaprovechar
Haber leído al filósofo de Engadina.

 
suedith,06.09.2013
¿Retiraron uno de los cuentos? Los he vuelto a leer porque no me decido y hay uno que falta.
 
filiberto,06.09.2013
Tengo que escribir papelitos y elegir, hay varios buenísimos.
 
suedith,06.09.2013
Si, a mí también me cuesta elegir. El libro de visitas de Votareto está cerrado, así que voy a repasarlos una vez más.
 
votareto,08.09.2013

Hoy, 8 de Septiembre, último día para votar en el Reto 8 2013. Se vota en el Libro de Visitas de bVotareto/b uen privado/u.

Se otorgan 3 votos al mejor, 2 al siguiente y 1 al tercero de tu preferencia. No se puede votar por el propio texto.
 
gsap,08.09.2013

Qué bello todo!!
 
gsap,08.09.2013

Qué bello todo!!
 
alejandra0106,08.09.2013
La verdad estan muy buenos.
 
EL_RETO_GANADORES,09.09.2013
bRESULTADOS RETO GANADORES 8 2013/b

bGANADOR */b con b14 votos
umbrío/b con "bEl muro/b" 17 votos recibidos – 3 sanción por no votar

bViceganador*/b con b13 votos/b
Zepol con "bMi tía la bruja/b"

7 votos:
"Vehemencia y magia" de dulce-quimera

5 votos:
"Los hijos de Jong Jiabao" de suedith

4 votos:
"Tres hermanas" de alejandra0106
"Ernesto" de gsap
"Vaqueros" de julianga

3 votos:
"Tres monedas" de Filiberto
"Signos" de Carmen-Valdes

2 votos:
"Paranormal" de cieloselva
"El ascenso del gordo Bolívar " de yomismosoy

1 voto:
"Om ha hum" de fabiandemaza

-2 votos:
"Una parábola" de dark_poet
1 voto recibido – 3 sanción por no votar

-3 votos:
"El gran dilema" de jorgeluthen
0 votos recibidos – 3 sanción por no votar
 
EL_RETO_GANADORES,09.09.2013

bVotación externa/b ( No participantes )

"El ascenso del gordo Bolívar" de yomismosoy: 3 votos
"Mi tía la bruja " de Zepol: 2 votos
"Paranormal": 1 voto
 
gsap,09.09.2013
Felicitaciones a umbrío y zepol!!

Nos vemos en el próximo reto, veremos quién se atreve, je.

Saludos.
 
gsap,09.09.2013
Suedith, me encantó tu relato!!
 
umbrio,09.09.2013
No cambia la vitación pero mis votos están en votareto.
Y son así:
3 mi tía, la bruja.
2 El ascenso del gordo Bolivar
1 Vehemencia y magia.


Gracias por lo que votaron por el murk y felicidades a todos los participantes.
 
suedith,09.09.2013
Felicitaciones al ganador. Fue muy difícil esta vez elegir. Cambié mis votos muchas veces y al final me decidí por:
Signos
Vehemencia y Magia
El Muro
 
carmen-valdes,09.09.2013
Mi tía la bruja me gustó desde el primer momento, fue difícil elegir los otros. Felicitaciones al ganador
 
rhcastro,09.09.2013
Felicidades .
 
filiberto,09.09.2013
No sabía con cual quedarme. Los premiados han ganado en buena ley. Uno de los mejores retos. ¡Felicitaciones!
 
filiberto,09.09.2013
Umbrío tu cuento...sin palabras. El gordo Bolívar, un cuentazo y el otro, Vaqueros. Ernesto también me gustó mucho.

 
VOTARETO,09.09.2013

Tienes toda la razón umbrio, tu votación está ingresada en el Libro de visitas de Votareto, fue mi descuido y te pido mis disculpas. Cerré el Libro dos horas más tarde precisamente en la espera de tu votación, que ya estaba ingresada, precisamente porque tu texto tenía la votación más alta, así y todo y pese al descuento que te apliqué eras el ganador. Lo siento mucho, sinceramente:

Ignacia
 
dulce-quimera,09.09.2013
Felicitaciones a los ganadores.Un placer leer todos los cuentos.Coincidí en la elección de los primeros aunque fue muy dificil.Gracias por los votos obtenidos.Me encanta participar. Gracias
 
alejandra0106,09.09.2013
FELICITACIONES A TODOS BUENISIMOS
 
ZEPOL,09.09.2013
Los resultados confirman lo que todos sabemos, que UMBRIO es el rey de la página en el género “CUENTOS”, y es un privilegio poder caminar bajo su sombra.

FELICITACIONES a todos los participantes y a los organizadores.
 
umbrio,09.09.2013
El privilegio es mío.
No soy rey ni de mi casa; de la página, años luz.
Gracias por tu consideración

Un abrazo.
 
EL_RETO_GANADORES,09.09.2013

Adjunto los votos que omití otorgados por umbrío:

17 votos: "El muro" de umbrio
16 votos: "Mi tía la bruja" de Zepol
8 votos: "Vehemencia y magia" de dulce quimera
4 votos: "El ascenso del gordo Bolívar" de yomismosoy

Reitero mis disculpas y agrego mis felicitaciones para los ganadores y participantes del Reto 8 2003.

Ignacia

 
EL_RETO_GANADORES,09.09.2013

Adjunto los votos que omití otorgados por umbrío:

17 votos: "El muro" de umbrio
16 votos: "Mi tía la bruja" de Zepol
8 votos: "Vehemencia y magia" de dulce quimera
4 votos: "El ascenso del gordo Bolívar" de yomismosoy

Reitero mis disculpas y agrego mis felicitaciones para los ganadores y participantes del Reto 8 2003.

Ignacia

 
julianga,09.09.2013
Yo creo que UMBRIO es el mejor y como veterinario considero que lo deben declarar fuera de concurso como sucede con los caballos que ganan más de 10 competencias de primera calidad.
 
rhcastro,09.09.2013
Al elevar a uno sobre otro caemos en desvalorización al trabajo de los demás.
 
ninive,09.09.2013
FELICITACIONES A TODOS. SUBE EL NIVEL DE RETO EN RETO

Al votar se definen las posiciones. Esto no significa desvalorizar a los que no consiguieron muchos votos.
Quienes participan en el reto saben que eso sucederá .( Respondo a Leti rhcastro) .

BEl próximo reto será en Homenaje a la página de los cuentos que cumple 15 años el 15 de septiembre. Pronto daremos a conocer la fecha y el tema del reto./B

dIFUNDAN LA NOTICIA .
eL PREMIO SER[A UNA TORTA AZUL

A preparar las teclas
 
cieloselva,09.09.2013
Hola, compañeros, qué difícil fue votar. El trabajo de todos ha sido espectacular, muy buenas creaciones, lástima que estamos supeditados a votar sólo a 3, y bue…, así son las reglas del Reto y de cualquier concurso. Reconozco que lo mío no estaba entre los mejores pero eso es muy bueno para mí, sigo practicando. Al compararme conmigo veo mis aciertos y desaciertos, y al compararme con ustedes, también. Después de mucho releer, mi criterio fue elegir los dos cuentos mejores; para eso valoré que el tema fuera de interés, que la historia estuviera bien contada, que ni le falte ni le sobre, que fuera fluida, que no tuviera muchas faltas y fácil de recordar. Como a éstos no les faltarían votos, me incliné por dar uno a la poesía, ya que consideré que la mayoría votaría cuentos, que éstas entraban en concurso y elegí para eso la que consideré mejor; por su forma, por inspiradora, parece que uno está allí y se une en un mismo sentir. Aunque la payada estaba bueaza, tanto que en mi casa al hablar empecé a payar yo también, jejeje.

Mi voto fue así:
El muro: 3
Mi tía, la bruja, 2
Om ha hum… 1

Felicitaciones a los ganadores y mis cariños a todossssss
 
rhcastro,09.09.2013
No me referìa a eso ninive... je! quizás no me expresè bien.

'el rey' 'años luz' y esas expresiones me parecen exageradas. Saludos.
 
rhcastro,09.09.2013
Todos los textos fueron muy buenos, sobresalieron los mejores y adelante con el próximo reto!!
 
gsap,09.09.2013
Bien, hasta el próximo reto entonces!!

Saludos!!
 
yomismosoy,11.09.2013
Felicitaciones a los ganadores! Y muchas gracias a quienes consideraron mi cuento. Tenía mucho tiempo sin escribir y me empeñe en participar en el reto para acabar con la sequía, ya con haber logrado este parto forzoso quedo super satisfecho. De hecho subí mi cuento a ultima hora
Los cuentos estuvieron de muy alto nivel. Yo tambien le di 3 puntos a "El muro", que escogió un tema ardiente y lo desarrolló muy bien, vote por Paranormal porque me gustó su originalidad y el ultimo voto fue para la tia de Zepol y al saber que el es el Autor corroboré que es de mis escritores favoritos.
Es un gusto y un aprendizaje compartir este reto con todos Ustedes
Disculpen si ven errores en mis lineas, estoy de viaje y trato de escribir desde el telefono. No queria que pasaran los dias sin agradecer la experiencia
 
EL_RETO_GANADORES,14.09.2013
Desde hoy los textos ganadores figuran en mi HOME.
 



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