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Inicio / Lista de Foros / Literatura :: Talleres / DESAFIO DE LA IMAGEN N° 12 PROSA - [F:9:5704]


DESAFIO_DE_LA_IMAGEN,17.03.2006
BIENVENIDAS Y BIENVENIDOS AL 12° DESAFÍO DE LA IMAGEN PROSA (350 palabras máximo)

PLAZOS
Participación: 18 al 25 de Marzo

Se participa usando el Nick Desafio, cuya contraseña es Desafio (ambos sin acento)

Votación Pública en el Foro: 26 Y 27 de Marzo

IMAGEN: "ESPERANDO EL TREN" 3 Fotografias en
http://www.desafio.blog....

Reglas Básicas:

1. El Desafío consiste en escribir inspirado por una imagen que se puede apreciar en el siguiente link: http://www.desafio.blog....

2. La participación es anónima pudiendo hacerlo en Prosa y Poesía. Se puede participar hasta con 2 textos por categoría, Respetando la limitante de palabras b(350 en prosa/b y 200 en poesía)

3. Para subir un texto el participante deberá ingresar a la página con el Nick y Password Desafio (D mayúscula y sin acento) y subir su cuento (o prosa) a este mismo foro.

Todo texto debe tener un título que lo identifique, y que no haga alusión alguna a su autor. Este título deberá ser enviado al Libro de Visita del DESAFÍO_DE_LA_IMAGEN en forma privada en el mismo día en que se subió el texto. Una vez iniciada la votación no se podrá reclamar autoría de los textos subidos.

4. Hasta una vez concluida la votación, el participante no podrá subir el texto con que participa a su propia página o hacer alusión alguna a su texto en Foros, Libros de Visita o medio alguno de la página de loscuentos.net.

5. Una vez concluido el plazo para subir textos. Cada participante votará por el título de su preferencia dentro del Foro correspondiente, haciéndolo con su propio Nick, es decir, de forma pública. No se permite votar por un texto propio.

6. Se puede votar en ambas categorías aunque sólo se haya participado en una de ellas.

7. Cualquier problema, inquietud o sugerencia, se atenderá en el libro de visitas de NeweN o en el Libro de Visitas de DESAFÍO_DE_LA_IMAGEN. dentro de la página loscuentos.net

8.- El ganador es el título que obtenga el mayor número de votos y Segundo Lugar quien lo siga. Una vez finalizada la votación el Desafío dará a conocer el nombre del autor

9.- Quienes deseen proponer imágenes, estilos o autores, o plantear sugerencias, pueden hacerlo a los Libros de Visitas ya mencionados. (Se presume la buen fe y el juego limpio).
En el caso de propuesta de imágenes, incluir el link al sitio que alberga la imagen.

 
Desafio,19.03.2006
La Maga

Era muy niña en aquella época, viajera inmóvil, soñadora como siempre. Creía que los rieles del tren me llevarían a un destino, a una razón para vivir. Me sentaba en el borde de la estación a esperar los vagones que iban y venían sin aparente sentido. Era mi mundo todo, mi casa cercana y la magia del lugar. Estacionarme a las orillas de aquellos andenes fue para mí una manera de aprender y de interpretar el mundo, un modo de conocerlo. Así fue cómo un día supe de él. Mientras los pasajeros se acomodaban le vi tras de las ventanas, con el uniforme de colegial. Al principio fueron miradas vergonzosas que se fueron haciendo gestos y sonrisas con el tiempo. Aprendí sus horarios para no dejar de verlo, hasta que puso su nombre en una cartulina blanca: Julio, se leía. Le devolví el anuncio al día siguiente: La maga. Así me decían en casa por mi costumbre de hacer cosas raras y sin explicación, como estacionarme en la orilla de los extramuros de la ciudad a esperar mi destino. Luego de un tiempo de saludarnos a la distancia, bajó con una flor en sus manos. Lo hizo rapidísimo, casi voló para retomar el vagón. Me dejaba besos en sus dedos mientras desaparecía. Así nos enamoramos. Fueron años inolvidables que me hicieron un poco lo que ahora soy. Como todo lo bello y dulce de la vida, no duró mucho, de pronto se esfumaron. Nuestras familias se trasladaron de ciudad y nos perdimos el rastro. Lo recuerdo despidiéndonos en el mismo lugar donde nos conocimos. Por amigos comunes supe que radicaba en Europa. Pasaron los años y mis recuerdos no lo olvidaron. Hasta ayer que me llamó. Me costó ubicarte Maga, me dijo, he recorrido medio mundo para saber de ti. Yo no lo podía creer. Nos citamos en la estación donde nos conocimos. Se llama Cortazar ahora el lugar, qué cosas tiene la vida. Voy yendo a la cita, lo veré, los dejo, he cambiado, espero me reconozca. Luego les cuento, cómo nos fue.
 
Desafio,19.03.2006

LA ESTACIÓN DEL ADIOS.


La primera visita que realizó Elisa al regresar a su pueblo, fue a la abandonada estación del ferrocarril.
Nada quedaba del colorido y bullicioso lugar que conoció de niña. El despacho de billetes apenas se sostenía en pie, los bancos modernistas anclados al andén mostraban su desnudez oxidada y en el viejo reloj, las manecillas paradas en las cinco menos veinte, emulaban una mueca de amargura.

Quince años atrás, cuando ella contaba diez primaveras, su padre tomó el tren que lo alejaría para siempre del hogar.
De pronto se le avivaron los sentidos. Lo recordó uniformado de soldado, con su macuto y su pequeña maleta de cartón; al mismo tiempo, un suave olor a extractos de la lavanda invadieron su olfato.
-Volveré pequeña. Papá va a echar a los alemanes de nuestras tierras. Mientras tanto, cuida de mamá y orienta bien tus pasos. Te enviaré un regalo que te ayudará a ello. Lo prometo.

Elisa se dirigió hacia la vía. Sobre ella depositó un ramo de margaritas, las flores que más gustaban a su padre. Ella le vio la sombra de la muerte a la espalda cuando desde la ventanilla del vagón, le envió un beso mientras entornaba lentamente los ojos. Esa imagen fue el equivalente a verlo expirar.

Nostálgica, Elisa tomó asiento en el mismo banco donde su madre le enjugara tanta lágrima desbordada ante la despedida.
Abrió su bolso y de él extrajo el regalo que su padre le prometiese. Llegó en un envío del gobierno junto con las demás pertenencias del difunto.
Pasó sus dedos con ternura sobre la preciosa brújula de latón en cuyo interior, flotaba un trozo de nácar marcado con la rosa de los vientos. En el reverso de la que fuese testigo excepcional en Normandía, podía leerse: The General Electric 1942, debajo, un grabado posterior. “Para Eli”.

A su alrededor, la planta en flor del tabaco moruno sembraba de vida las escombreras. Brotaban las florecillas entre los raíles abandonados y el viejo reloj se dejaba acariciar por el viento del sur.
Entre su casa y la estación se extendía la lavanda.

 
Desafio,19.03.2006
Corrijo el título anterior.Olvidé una tilde. "LA ESTACIÓN DEL ADIÓS".
 
Desafio,20.03.2006
DE UN ANDEN A OTRO

No quiero recordar, pero esta necesidad imperiosa de repasar en forma permanente esa tarde, martilla mis sienes.

Tenía que ir a buscarte a las cinco, como siempre, pero me detuve en el puesto de diarios. Era una revista de decoración, de esas que me gustaban tanto. Revisé apurada su contenido, mientras hurgaba en mi cartera en busca del dinero necesario para llevármela. No sé cuanto tardé, pero esos escasos minutos se convirtieron en la llave del desastre que sobrevino después.
Cuando llegué al colegio, sólo estabas vos, sentada en las escaleras de afuera y al verme te levantaste y viniste corriendo a mi encuentro.
Papá nos esperaba en la estación pero las dos estábamos demoradas.
Llegamos segundos después que partiera el tren de la cinco y media. Lo vi parado en el andén de enfrente, pero el no nos vio, hablaba por teléfono. Te senté en un banco que había en el andén y te dije que no te movieras, a lo que respondiste con esa sonrisita perfecta con la cuál me tenías deslumbrada. Sonreí también y después de acariciarte la nariz, me aleje tranquila; sólo unos pocos metros para que él me viera. No tuve en cuenta la desesperación con que siempre ibas a su encuentro. No vi tus pequeños movimientos impulsados por esa extrema alegría que te producía verlo, hasta que te estrellaste en las vías y las luces del tren, que para esas alturas ya era imparable, me impidieron ver el rojo estallido bajo sus ruedas.
La estación quedó desierta. Mi mirada se clavó en la de tu padre, formando un puente debajo del cuál, sólo había un manojo de rizos dorados.

De tanto en tanto, voy a la estación, me siento en el banco y reviso cada uno de los pasos que di aquella tarde, con la única intención de estirar los brazos cuanto sea necesario para poder detenerte. Los puestos de diarios son, desde ese día, columnas de concreto a las que no volví a acercarme.
 
Desafio,20.03.2006
Esperanzas

No sabia porque mama tardaba tantos días en regresar.
Al principio solía ir con su papa, se sentaban y esperaban, pero ahora iba ella sola.
A papa siempre le dolía la cabeza por eso lloraba tanto. La yaya Encarna se había quedado a vivir con ellos, era la que se ocupaba de hacer la comida y tareas de la casa. También le dolía siempre la cabeza.
Pronto se escucho el sonido por los micrófonos: tren procedente de Madrid efectuara su entrada… Se levanta y empieza a mirar a todas las personas que bajan. Seguro que hoy viene ya, se dice mientras poco a poco la desilusión se va formando en su mirada.
El revisor la observa, un gesto de resignación aparece en su cara, alguien debería decirle algo a esa niña.
De nuevo ve alejarse el tren y mama no esta con ella. La vuelta a casa no tiene la misma alegría que la salida.
Su yaya le pregunta donde ha estado, jugando con unos niños dice, no quiere que se entere que fue a buscar a mama, porque entonces le vuelven los dolores de cabeza y se pone muy mal.
Papa la acompaña a acostarse. Le gusta que le cuenten cuentos antes de dormir, cuentos inventados.
Cierra los ojos mientras escucha. Al tiempo que se va quedando dormida, la voz ronca de papa se convierte en la dulce, suave y melódica de mama. Con una sonrisa en los labios va quedando dormida.
Despertara con su imagen en la mente y una nueva ilusión. La ha sentido tan cerca de ella que esta segura que hoy volverá, aunque últimamente siempre le ocurre lo mismo y luego ha de regresar sola.
No sabe con exactitud cuantos días hace que no la ve, cree recordar que fue un 11. Mama estaba muy contenta porque faltaba poco para el viaje, iban a visitar las fallas. Ella las había visto hacia muchos años. Le contó como eran y lo bien que lo pasarían, pero claro, no pudieron ir, mama no regreso a tiempo.
 
Desafio,20.03.2006
“Dejá-vous”

Estoy varada en esta Estación de Ferrocarril desde hace tiempo, sin encontrar la salida. A veces me deslizo por los andenes buscando alguien que me oriente, pero las personas pasan a mi lado sin prestarme atención, enfrascados en escapar como autómatas de ese laberinto humano, dónde predominan los grises, los chirridos y el olor aceitoso que despiden las máquinas.

El ruido ensordecedor de los trenes al arribar o partir, taladra mis oídos, junto con el murmullo agotador de la muchedumbre y la música descompasada que fluye por los parlantes de una radio en la Boletería.

Las imágenes se repiten ante mis ojos, como en una vieja película en blanco y negro. La misma niña sentada sobre una valija, mientras su madre compra los pasajes con destino quien sabe dónde. La prolija secretaria o estudiante que mira con sonrisa esperanzada el arribo de un tren que nunca llega y el elegante ejecutivo que conversa por su celular, enfrascado en la conclusión de un negocio que se traslada indefinidamente.

Sin embargo el tiempo pasa, sé que pasa, sé que hace mucho que estoy atascada en esta estación; no puedo precisar la cantidad de segundos, minutos, horas o días, pero lo sé. Es como si una nebulosa indefinida me cubriera, manteniéndome suspendida entre la realidad y la irrealidad.

Las imágenes son como fotografías, es una especie de “dejá-vous” que se reinicia cada vez que llego a la orilla del andén y veo el enorme tren que se acerca, un segundo antes de sentir el mareo que me arroja, indefectiblemente, a su paso.
 
Desafio,21.03.2006
“En Vagones Diferentes”

“¡Schnell, schnell!”…los adultos no necesitaban entender las órdenes, pero la inocencia de Agnieszka, una niña polaca, de carita sucia y ojos lagañosos la hacía hacer preguntas mientras trataba de esconderse detrás de las faldas de su madre. Este era un día sin respuestas…un día ensimismado en demostrar lo inhumano que se retuerce en las entrañas de los hombres. Esa mañana esos mismos soldados rompieron la puerta de su casa, sacaron a su familia a empujones, los llevaron a una estación de ferrocarril y les cosieron una estrella amarilla en sus ropas. “La estrella es muy linda…” pensó “pero esos hombres son malos.” El tren llega y un manto de hollín cae sobre la vida incierta de esa maraña de gente que gime y observa con ojos desorbitados cómo les roban su dignidad. Agnieszka sube al vagón y escucha que su madre le dice que pronto se reunirán con su hermano…ella sonríe y toca la estrella en su pecho para sentirse a salvo.

- - - -
Viajaba una hora en tren después de clases para comprarle a la abuela una lata de pepinos encurtidos con eneldo que tanto le gustaban. Sabía que me esperaba en el balcón del apartamento donde había vivido desde que cruzó medio mundo para llegar a esta ciudad. Ni bien se la daba la colocaba en una despensa abarrotada de comestibles, como espantando recuerdos del hambre que debió haber pasado cuando era niña. Era conversadora, pero muchas veces sin razón alguna un manto de misterio y tristeza le cubría los ojos y se limitaba a escuchar mientras jugaba con una pequeña estrella de David que colgaba de su cuello. Entonces se retiraba para preparar el café y al servirlo era imposible evitar ver el número tatuado en su muñeca…y comprendíamos su silencio.

- - - -

“¿Aló? ¿De casa de la abuela Agnieszka? Ni hablar…no puedo recogerte. Todo es un desastre…el coche en el mecánico, los taxis de huelga ¡y yo esperando el maldito tren que está retrasado!... encima tengo una reunión de directorio en media hora que es de vida o muerte…ya te digo Malena…¡esto no es vida!”










 
Desafio,21.03.2006
Tren del pasado

Con la mirada triste y en el corazón un ruego, contempla y espera el tren. Aquel, que transitan sobre rieles de frío metal y amor muerto. Ese, en el que un día partió su niñez, cubierta de ternura y besos, ¡besos de su madre!
Cada día la niña, de hermosos rayos de oro y de mirada de ensueño, se sienta en la estación y espera.
-¿Será hoy?- se pregunta. - ¿Volverá mamá?-
Los vecinos que conocen su historia la miran con pena, tienen laceradas sus almas antes aquella muda espera.
¿Cómo explicarle a aquel corazón ingenuo, a aquella diminuta niña que jamás volverá su madre?
Aún recuerdan con horror el día que escondieron, de sus inocentes ojos, la imagen del cuerpo de la madre. Cuerpo destrozado en la vía por el tren.
Aún desconocen si su muerte fue causa del destino o empujada por la desesperación de sus manos vacías. Vacías antes el llanto de hambre y techo de la pequeña.
El recuerdo duele, el sentimiento de culpa golpea, nadie sintió lastima de aquella pobre mujer en vida, nadie le ofreció una mano amiga. Fue dejada a su suerte, fue olvidada.
Ahora, es su niña, la hija del pueblo, la que todos cobijan, protegen y alimentan. La que día a día sentada allí les recuerda, que por ellos espera en vano.
¿Cómo decirle que no volverá, que su madre yace en una fría y olvidada tumba?
El tren llega, la niña mira ansiosa. No ha vuelto su madre.
Unas lágrimas mojan su cara, otro día que su sueño se esfuma.
Dejando atrás la estación, camina silenciosa.
-¡Hola!, Solecito- saludan a su paso
La niña seca sus lágrimas y sonriendo piensa,
- ¡Ay!, mamita, que feliz estarás cuando vuelvas, ya no volverás a llorar. ¿Sabes?, hay tanta gente buena en el pueblo. Ya no tengo que pedir comida como tú, ni dormir bajo la lluvia, ya no tengo frío. Todos me ayudan. ¡Son mis amigos!
¡Te extraño tanto!
Mañana volveré a esperarte, sé que llegaras.
 
Desafio,22.03.2006
La estación.

Hay una estación por la que pasan todas las vías. Una estación que sabe de mis llegadas y salidas, de mis sonrisas y de mi llanto, de mis encuentros y desencuentros. Hay una estación en la que la gente discurre y deja parte de su existencia impregnando el aire de ese sabor agridulce que emanan los sentimientos encontrados. Hay una estación en la que aunque haga frío o calor, es siempre la misma, no cambia. ¡Es capaz de darte tantas cosas que no imaginas! Hay una en especial, que guardo muy adentro porque en ella más de una vez encontró alivio un corazón herido. El mío. Allí empezaba mi vida, cada vez que algo iba mal.

La recuerdo. Es difícil olvidarla. Recuerdo la primera vez que la vi. Cierro los ojos y la imagino con la frescura de un hoy que no acaba, que se niega a seguir, perpetuando el instante en que sentada en el andén esperaba por primera vez el tren que me llevaría a casa de los abuelos.

Sentada en mi maleta color primavera y con “poly” bajo el brazo, buscaba con la mirada el comienzo de las vías. ¿Dónde estaba? No podía ni siquiera imaginar como un enorme coche con las ruedas atadas podía desplazarse por allí y no caerse. Al fin y al cabo, el único tren que yo había visto, aparecía en los dibujos animados y siempre levantaba las ruedas como si fuesen pies, tenía una nariz colorada, unos enormes ojos saltones y una chimenea que dejaba escapar nubes blancas entre silbido y silbido

-¡qué divertido!- pensaba, mientras me imaginaba sentada en un vagón de colores brillantes, con un revisor que me cambiaba el tiket por un trozo de chocolate dulce, que hiciera más entretenido el viaje.

Ya he crecido. Aquella estación ha envejecido, pero sigue guardando su esencia. Sus recuerdos vienen a mí cada vez que pongo los pies en el andén y recuerdo la niña que fui.

Ella me conoce. Sabe de mis idas y venidas y en agradecimiento lo único que se me ocurre es sonreírle cada vez que espero un tren.
 
Desafio,22.03.2006
El mas feliz sobre la tierra.



Pensativa, preocupada, llena de cajas con ropita de sus hijos y algunas chácharas que seguro no podrá volver a comprar pronto si las deja. Las dos criaturas se impacientan, el más pequeño llora, el tren se acerca y cargar nuevamente ese equipaje que le pesa como la vida.
Su hija de tres toma una bolsa pretendiendo ayudarla, el más pequeño continua llorando sobre los brazos, el movimiento rápido de los que descienden y los que pretenden abordar la confunden..
Un hombre de edad la ayuda a subir, toma lo mas pesado de su humilde equipaje, la maquina se mueve mientras Rita piensa en cambiar de vagón para buscar asiento.
Justo cuando cruza la parte donde se unen los carros, aun arrastrando con las cajas y sus hijos, los vagones se separan y la niña se va en dirección contraria en el vagón que acaban de desenganchar.
Se escuchan gritos desesperados, ¡agárrenla! ¡Se va a caer! ¿Adónde va ese vagón? ¿Qué esta pasando? ¡Auxilio! ¡Mi hija!
La criatura en sus brazos que no para de llorar, los cartones que arrastra, aventarse y correr es imposible, las lagrimas le son inevitables entre la multitud.
El tren vuelve acomodarse y la pequeña ya no está, indescriptible seria tratar de narrar sus emociones.
La maquina se acomoda en uno de los andenes por los que Rita baja desesperada, sus ojos buscan a su hija por entre la gente hasta que a lo lejos, sentada muy quieta en el anden de enfrente, mira a su pequeña niña sentada junto a unas personas que también la buscan.

Llora, cruza por entre las vías y abraza a su ángel.
Piensa...
Rita... Mientras tengas contigo a tus seres amados, seguirás siendo el ser más feliz sobre la tierra.




*
 
Desafio,22.03.2006
LA ESPERA.

Me despierto sudando, la sensación de angustia hace que me cueste respirar. Vuelve a pasar, la misma pesadilla; aquella tarde mamá estaba en el baño cuando sonó el teléfono, descolgó y pronunció aquel nombre, terminó llorando porque siempre que hablaba con él lo hacía. Le pregunté si le dolía algo, me dijo que sólo había estornudado y por eso lagrimeaba, lo cierto es que no la vi estornudar. Me preparó la merienda, me vistió, alisó mi rubia melena y la recogió con un adorno. Después me besó la frente.
-Hoy conocerás a papá, viene en tren de ese viaje del que ya hemos hablado.
A media tarde llegamos a la estación, había mucha gente, el ruído de los trenes se mezclaba con el alboroto de pasajeros. Mami dobló un papel que puso en mi mano obligándome a cerrar el puño.
-Quédate aquí sentada, cielo, guarda bien la nota que tienes en la mano y no te acerques a las vías del tren, son muy peligrosas.
La seguí con la mirada durante un rato hasta que se mezcló con el bullicio y desapareció. Esa fue la última vez que vi a mi madre, a mi padre no llegué a conocerle.
Me mantuve inmóvil como ella me había dicho, mirando absorta las vías del tren, hasta que un señor vestido de azul con gorra se me acercó e hizo muchas preguntas, no contesté. El abrió el puño que con tanta fuerza yo mantenía cerrado y leyó la nota, con voz penosa me preguntó si me gustaban las sirenas y yo asentí.
- Las haré sonar para ti- me dijo mientras subíamos al tren. Me llevó a casa de mi abuela. Cuando me despierto con la pesadilla llamando a mamá, mi abuela viene a tranquilizarme, entonces le pregunto por mi madre, ella se enfada pero luego estira el ceño y me dice que duerma. Me besa y cuando cree que duermo, va por el pasillo entre sollozos murmurando algo sobre una tal lástima que no pensó más que en ella, entonces se acuerda de mamá y reza para que vuelva con nosotras.
 
Desafio,23.03.2006
EL ÚLTIMO TREN.
Había sido un día muy largo para Ezequiel. Después de una larga jornada de trabajo su recompensa sería pasarla con su esposa y sus hijos todo el fin de semana en un pequeño poblado al pie de las montañas. Ellos se habían adelantado un día antes.
Veía con desesperación su reloj. Faltaban diez minutos para que el tren saliera y el estaba atascado en el tráfico. No llegaría a tiempo.
Cuando llegó a la estación sólo pudo ver como se alejaban los últimos vagones. Tomó su celular y marcó al número de su mujer. No recibió respuesta. Lo más seguro era que su teléfono se hubiera quedado sin carga. Se sentó unos minutos y luego le vino una idea a la cabeza. ¿Y, si se iba en auto? Tardaría más horas pues el camino no era pavimentado, pero al menos estaría con ellos. Les daría una sorpresa.
Regresó a su auto y salió rumbo a la autopista. Como a las dos horas dobló en una desviación que lo conduciría a la montaña. El viaje sería largo y tedioso.
Se había hecho de noche. Para colmo estaba haciendo un frío muy intenso. Iba como a la mitad del trayecto cuando vio a una anciana que le hacía señas para que se detuviera. Disminuyó la velocidad hasta detenerse junto a la viejita.
—Joven ¿Sería tan amable de llevarme al pueblo de San Isidro?
—Claro abuelita, voy en esa dirección. Súbase, no se vaya a congelar.
—Es usted muy amable.
Viajaron en silencio la mayor parte del viaje. Incluso él volteó varias veces a verla pensando que se había quedado dormida. Así transcurrió el tiempo hasta que llegaron al pueblo.
—Ya casi llegamos. ¿La dejo en el centro?
—No es necesario. Yo aquí me bajo.
Ezequiel se detuvo. Estaban como a un kilómetro del pequeño poblado.
—Muchas gracias joven. Que la pase muy bien con su familia. Que bueno que no tomó ese tren.
—Un momento ¿Cómo sabe todo esto?
En un abrir y cerrar de ojos la anciana desapareció. Ezequiel se bajó a buscarla pero no logró localizarla. Se había esfumado.
Cuando llegó al pueblo se encontró con cientos de personas que lloraban. Escuchó el grito de una mujer que lo dejó paralizado. “Se ha descarrilado el tren, se han muerto todos”.
 
Desafio,23.03.2006




LA NIÑA DE LA ESTACIÓN



La niña espera sentada sobre unas maletas. No se ve a nadie alrededor. La estación está vacía y parece que los trenes partieron. Es un misterio esa niña delicada, frágil, sola ante la inmensa soledad de una estación vacía.

Se me ocurre pensar que sus padres la dejaron allí al cuidado del equipaje mientras ellos sacaban los billetes. Pero también es posible que la niña se haya escapado de casa ¿Absurdo? Sí, lo es, pero mucho más absurdo me parece el que haya motivos para que una niña, aparentemente feliz, bien vestida y cuidada haya tomado una decisión así.

La hermosa criatura contempla esa vía solitaria que no parece ir a ninguna parte, esas líneas paralelas que parecen converger en el infinito, ese binario que lleva y trae las ilusiones de la gente. La niña, de una palidez casi transparente, casi azul parece clavar su mirada perdida en ese punto del horizonte donde se juntan las vías.

Llevo un rato contemplándola y aun no me decido a acercarme a ella porque temo asustarla, pero lleva ahí tanto tiempo que me da lástima verla tan sola, tan desamparada. Por fin me acerco y le hablo:

_Hola, pequeña ¿esperas a alguien?
_Sí, a mis padres, pero me han dicho que no hable con desconocidos.
_No quiero hacerte daño, sólo saber por qué estás aquí, por qué no vienen tus papás.
_Porque el tren donde viajábamos tuvo un accidente, una explosión muy grande, todo se llenó de humo, y cuando el humo se fue, mis papás habían desaparecido. Y desde entonces vengo todos los días, por si vuelven.

En ese momento, una terrible escena del pasado vuelve a mi memoria: un once de marzo, un tren que vuela en pedazos, y yo que me veo flotar sobre toda esa desgracia. Me acerco a la niña, intento tomarla de la mano porque acabo de comprender que estamos juntos en esta encrucijada de caminos, pero mi mano y la suya no pueden juntarse: se funden la una en la otra como si fueran humo o dos nubes transparentes.


 
Desafio,23.03.2006
bEl último tren salió a las ocho/b

Al principio creímos que se trataba de algo temporal, ya volverán los buenos tiempos, dijo la vecina, quien todas las tardes nos atendía en su localito de enfrente. Allí nos reuníamos al finalizar la jornada: el gordo Martínez, Pérez, Sanabria y yo. Un buen naipe, un café y un cigarrillo decía Sanabria. Lo mismo pero sin cigarrillo, en lugar de eso un bizcochito, decía el gordo. Era nuestro club, nuestro espacio, allí podíamos sentirnos importantes.

Esa tarde habíamos recibido la notificación, por razones de “reestructuración”. “Tu que opinas Gabriel”, me dijo Sanabria, quien como yo intentaba permanecer tranquilo. Le conteste que había mucha inversión en esa región, que no era bueno para la compañía.

En el fondo el asunto tenía que ver con la carretera, que ya llegaba a todas partes, en estos casos hay muchos intereses encontrados. El nuevo gobernador planeaba una reestructuración para mejorar la situación de la compañía estatal de trenes. Pero todos sabíamos que se trataba de una jugarreta estratégica para favorecer sus intereses; su idea era quitarle fuerza al tren y beneficiar así a las florecientes empresas de transportes por carretera.

Martínez fue el primero en quedarse sin trabajo. La vecina dijo que se le iban a quedar los bizcochitos. El gordo nos hacía falta, pero pronto las cosas fueron iguales para el resto. Pérez fue el siguiente. Sanabria lo tomó con humor cuando le llegó el turno: “cuando te toque cierras con llave Gabriel”. Con los años la estación de trenes fue quedando en el olvido, hasta convertirse en un viejo edificio arruinado. Por último la maleza invadió las líneas ferroviarias y la gente terminó por olvidarse de que alguna vez había existido tren.

Años más tarde vi a un hombre en la plataforma, la que en otro tiempo albergaba gente que miraba ansiosa a la distancia con la esperanza de apurar su llegada, era Sanabria. Me saludó con su buen humor de siempre: “Creo que no cerraste bien como te dije”. Me acerqué con la mirada puesta en el mismo punto imaginario que él miraba: “El último tren salió a las ocho”.
 
Desafio,23.03.2006
Estación otoñal:

¡Qué cruel es el otoño! Masculló el viejo desde su banco en la estación.
La estación, desdibujada por sombras erráticas que se confundían con fantasmas, se movían, se entremezclaban en la penumbra. Los andenes, lúgubres y ya solitarios anunciaban la caída de la noche; de a ratos, sólo el tren espantaba las ánimas sueltas de aquel sórdido galpón de antaño.
El viejo se erguía en la añosa terminal, lo seguí por detrás.
El antepenúltimo tren arribaba, por momentos, la estación se encendía de cuerpos y figuras, pero que huían de aquel antro tal como si fueran acérrimos velocistas en carrera. La locomotora subía la marcha, también escapaba. Divisé al viejo, avergonzado por el deterioro de la terminal, otrora una postal urbana, se retiraba de la escena.
El anciano y yo salíamos de la estación, él dirigió la mirada hacia arriba, comenzaba a llover. ¡Qué cruel es el otoño! Masculló el viejo desde su punto infinito en el cual se posaba. ¿Por qué? Dije yo sin sentido. Él dijo que los árboles eran invadidos por la fuerza y perdían su follaje, los primeros vientos se encargaban de las ramas más débiles, los árboles más viejos caían; sus hermanos, tácitos, inmóviles, sin palabras, horrorizadas por las inclemencias del clima y la temporada de poda, comenzaban a llorar al unísono.
Con el agua en sus ropas, se acentuaban los rasgos famélicos del anciano. Atravesó una mirada consoladora a la estación, como si buscara algo. De repente, el viento se intensificó y el geronte dejó caer su bastón, se estaba desintegrando irremediablemente. Su cuerpo se fundía junto a los andenes de la estación, la lluvia se tornaba diluvio. Me quedé solo, contemplando la deserción del viejo ante un sistema que no lograba comprender en conjunto. Vislumbré que el último tren hacía su aparición fugaz por las vías, las ruedas rechinaban al instante del frenado junto a los restos del viejo, demasiado abstractos como para ser percibidos. El anciano, yo, todo formaba parte de dos realidades distintas, de un mundo diferente. El huir del tren acomodó las cenizas del viejo entre la madera y el granito de los rieles. Yo, solo, mojado, espíritu vacío y para decorar, un ambiente macabro.
Me encontraba de pie sobre el andén, al mismo tiempo que exclamaba acotando un llanto incesante: ¡Qué cruel es el otoño!
 
DESAFIO_DE_LA_IMAGEN,23.03.2006
Al autor de "Estación Otoñal"
El cuento tiene 386 palabras (excluyendo título), siendo el máximo 350. Favor de revisarlo y acortarlo de modo que cumpla con las reglas. Recuerdo que hasta la versión anterior el límite era de 320 palabras.

A su vez, favor de identificarse en el Libro de Visita del Desafio_de_la_imagen, mandando un mensaje de autoría.

Gracias por la comprensión.
 
DESAFIO_DE_LA_IMAGEN,24.03.2006
El promedio de palabras de los cuentos que califican para el presente Desafío es de 332 palabras.

El cuento "EL ÚLTIMO TREN" excede el límite de palabras por lo que no califica. Si no es modificado, se ruega no tener en cuenta al momento de la votación.



 
Desafio,24.03.2006
Un deseo.

La locomotora se acerca con la gracilidad de los vehículos que parecen haber salido de una película de suspense. Mis favoritas.

Aparece entre nubes de vapor, abrazándola, en el vano intento de impedir la partida, llevando detrás bien alineada una hilera interminable de vagones. Disminuye la velocidad con el propósito de parar justamente en la línea marcada y el silbido esparcido en la quietud del instante, marca inequívocamente el final de otro trayecto.

Simular que espero a alguien que llega o que se va, es parte del juego que practico y que consiste en perderme anónimamente entre la gente que transita el andén e imaginar historias, cruzar miradas e incluso a veces, llegar a tocar esperanzas.

Veo la vida misma pasar delante de mis ojos igual que un espectador, desde fuera. A veces es interesante hacerlo, se descubren algunas cosas que de otra manera, pasarían inadvertidas y no seríamos capaces de ver nunca.

Hoy, la espero de veras. Voy a viajar en ella.

De pie, en el andén, imagino que la vida se asemeja a ese vehículo cargado de vagones. Cada uno ocupando una parcela de la existencia. Las relaciones con uno mismo, con los demás, los sentimientos de alegría y de tristeza, las horas llenas de quietud, los altibajos. Todo llega envuelto en la locomotora del existir, esa que viaja bajo la lluvia y el sol, siempre adelante, siempre hacia un horizonte repleto de estaciones, donde irán subiendo y bajando los compañeros de viaje, aquellos que durante más o menos tiempo harán con nosotros parte del camino.

Tengo un pensamiento. Soy feliz. Lo dice mi cara mientras avanzo por el andén. Presiento que el viaje será interesante. Me llama. Suena el silbato que invita a subir.

Poco a poco, el pasado se va perdiendo entre la niebla que produce el vapor en contacto con el aire. Ya estoy dentro. Tal vez en alguna estación pueda encontrarme contigo y si me ves, te ofreceré una sonrisa iluminada con la ilusión por compartir parte del camino.

Hasta entonces, mi deseo para tí, es que tengas el mejor de los viajes.
 
Desafio,25.03.2006
bMi cumpleaños/b

Me fui a la estación. Él siempre llegaba a la mañana.
Esperé el arribo de muchos trenes, se hizo el mediodía, tenía hambre, me asomé donde vendían panchos.
- ¡Señor! ¿Cuánto vale un pancho?
- Son a 20 – Responde el señor.
- Déme uno, ¿Y la coca?
- A 15 el vaso.
- Quiero una, ¿Con esto me alcanza?
- ¡Si! y te sobra 15.

Esperé y esperé hasta que me vio tía Alicia. Traía un disco de esos donde el señor canta serio y la señora le contesta.
- ¡Ay! ¿Por qué estás solita, dónde está tu mami?
- Hoy es mi cumpleaños, vine a esperar a papito.
- ¿Pero dónde está tu mamá?
- En casa...
- Él no va a venir. Vamos mi amor, regresemos que tu mamá debe estar asustada.
- Nooooooooo, él va a venir; es mi cumpleaños.

Tía Alicia me abraza fuerte.
- Él no va a venir, no puede mi amor.
- ¿Por qué no puede? Es mi cumpleaños.
- Bueno, él está con Dios en el cielo y no le dan permiso.
-¿Por qué no le dan permiso, puedo hablar con Dios?
- Podemos rezar y...
- ¿Por qué estás llorando? No quiero rezar, necesito que me escuche ahora – Digo mirando para todos lados cuando veo un señor hablando con un teléfono chiquitito - ¡Séñor! Tengo que hablar al cielo, ¿me lo presta?

 
gringuis_,25.03.2006

HOMBRE DE TREN


Puedo sentir hoy
la quietud de ese cielo,
la calma con que de niña te soñé
Y mis yemas, traer tibia
la seda dorada de aquellos cabellos

La bruma, el dolor , la risa
el llanto, la plenitud
el lenguaje del hierro
forjándome MUJER,
Siempre TU ausencia

Y hoy, cuando
el tren lento se aleja
en mi soledad, aun te sueño
HOMBRE, aún te espero
Y te sueño!
 
gringuis_,25.03.2006
me disculpo, no supe subir el texto, e intentandolo salio pero con nick agregado.Vale como primer intento y agradezco la invitacion.Será en una proxima
 
Desafio,25.03.2006
EL TREN DE CADA DIA

Una vez más llegué hasta la estación. Salgo en un recorrido impredecible cada día. Nunca quiero volver a este lugar, sin embargo mis pasos me traen hasta acá.
Las sensaciones que me embargan no las quiero sentir, son dolorosas. Y ese recuerdo tuyo de la última vez, permanece aún lacerando mi alma, como una marca a fuego que quema con la fuerza de un candente metal al rojo vivo.
Hasta hoy mis pulmones conservan ese lejano olor, al embriagarse el aire con el humo del tren que te llevó para siempre de mi lado.
Pareció de juguete al partir del andén. Se alejó lentamente, inundándolo todo con ese aroma que quedó confundido entre los oxidados carros que dormitan desde antaño en la vieja estación.
Y el ruido inconfundible de las ruedas pesadas como cruel sonsonete sobre el largo metal, fue un soneto tristón de somnolientos versos, porque hasta los durmientes se quedaron inmóviles al correr mis ojos presurosos tratando de alcanzar
ese tren, entre los rieles que a lo lejos comenzaron a unirse tras los carros, hasta perderse todos en un punto lejano.
Un nuevo tren se ha detenido hoy en la estación. Otro que ve mis lágrimas perderse entre estos pliegues de mi piel de ajado otoño.
Es un tren que parece regresar del ayer, y que sé que no es.
Nuevas voces derraman alegría sobre el mismo paisaje. El sol lustra el andén con la tibieza de su luz, y parece dejarme sólo a mí entre tinieblas.
Observo una vez más estos ajenos rostros. Caras que se renuevan con cada nuevo tren. Son nuevos personajes de una trama real, que descienden llevando en su mirada esa ansiosa ilusión de encontrar unos brazos abiertos, una amplia sonrisa, un guardado "te quiero", un nuevo "te he extrañado" que se sella por siempre con un beso de amor y compañía.
Yo sigo en el andén como cada mañana.....
.....otra vez vuelvo a sentir que estoy tan sola.....
 
DESAFIO_DE_LA_IMAGEN,26.03.2006
Cumplido el plazo de participación, comienza la etapa de Votación.

Recuerden que:
- Pueden votar en ambas categorías.
- No se acepta el voto por texto propio.
- Los textos "Estación Otoñal" y El ültimo Tren" excedieron el máximo de palabras, por lo que no califican en este Desafío.
- El Texto (poema) "Hombre de Tren" vulneró el anonimato por lo que no califica. Reconozco falta de un "soporte técnico" adecuado a los nuevos participantes. Mis Disculpas.
- Los votos de quienes no participaron sólo tienen caracter de estímulo, pero no se cuentan. Como ustedes no saben quién participó, se aclarará al final. Personalmente prefiero el estímulo aunque genere confusión.

AGRADECIMIENTOS Y FELICITACIONES A TODOS Y TODAS. (Hay participantes nuevos)
 
DESAFIO_DE_LA_IMAGEN,26.03.2006
LOS CUENTOS PARTICIPANTES SON: por orden alfabético

De un anden a otro
Deja vu
El más feliz sobre la tierra
El Tren de cada día
El último tren salió a las 8
En Vagones diferentes
Esperanza
La espera
La Estación
La estación del adíos
La Maga
La Niña de la Estación
Mi Cumpleaños
Tren del pasado
Un Deseo
 
tu_risa,26.03.2006
Voto por: "LA ESTACION DEL ADIOS"
 
otromas,26.03.2006
Voto por "LA ESPERA".
 
Soy_Naixem,26.03.2006
voto por: La estación del adios
 
eslavida,26.03.2006
voto por: Mi cumpleaños
 
margarita-zamudio,26.03.2006
Mi voto por "Deja vu".
 
honeyrocio,26.03.2006
voto: b"La estación del adios"/b
 
Finch,26.03.2006
Voto por: "De un Andén al otro".
 
gmmagdalena,26.03.2006
La Maga
 
claraluz,26.03.2006
Mi voto es para " Tren del pasado".
 
Gadeira,26.03.2006
Mi voto es para "La estación"
 
aukisa,26.03.2006
La estación
 
_guerrera_,26.03.2006
Voto por "La Maga".
 
Thais,26.03.2006
Mi voto es para "La Maga"
 
Athenea,27.03.2006
Voto x "Mi Cumpleaños" :'(
 
f1nal_dest1nati0n,27.03.2006
"Dejá-vous", definitivamente el mejor texto.
 
yaco,27.03.2006
Voto por: "Dejá-vous"
 
Renne,27.03.2006
'Deja-vous'
 
anyglo,27.03.2006
Mi voto es para "La estación del adiós"
 
DESAFIO_DE_LA_IMAGEN,27.03.2006
Para información de los participantes, los votos de:
botromas y f1nal_dest1nati0n/b sólo tienen caracter de estímulo al votado, pues no corresponde a participantes de este Desafío.
Se agradece su votación y la comprensión de los cuenteros votados.

Aún quedan cuenteros por votar....
 
jaenbota,27.03.2006
Voto por Deja-vous
 
celestsol,27.03.2006
Mi voto es para "La espera"
 
honeyrocio,27.03.2006
“Dejá-vous”
 
DESAFIO_DE_LA_IMAGEN,27.03.2006
Hago notar que la participante HONEYROCIO votó dos veces:

honeyrocio,26.03.2006
voto: "La estación del adios"

honeyrocio,27.03.2006
“Dejá-vous”

Se toma el primer ´voto como válido.

Con esto del Déjà Vu, uno tiene la impresión de ya haber vivido esa situación, pero de ahí a cambiar el voto. Nooooo señooooorrrr.
 
victorvac,27.03.2006
Mi voto... para "La Maga"
 
DESAFIO_DE_LA_IMAGEN,28.03.2006
SE CIERRA LA VOTACIÓN

LOS CUENTEROS PARTICIPANTES Y SUS TEXTOS SON: (orden alfabético)

_Guerrera_..........De un anden a otro
Anyglo................La Estación
Anyglo................Un Deseo
Aukisa.................La Maga
Celestsol..............Mi Cumpleaños
Claraluz...............La espera
eslavida...............Esperanza
Finch..................En Vagones diferentes
Gadeira................La Estación del Adios
gmmagdalena........Deja vu
HoneyRocio...........Tren del pasado
jaenbota...............El último tren salió a las 8
margarita_zamudio..La Niña de la Estación
Renne..................El más feliz sobre la tierra
tu_risa..................El Tren de cada día

EL RESULTADO DE LA VOTACIÓN ES EL SIGUIENTE
con un total de 19 votos
uAUTOR......TÍTULO............VOTOS/u
Aukisa......La Maga..................4
Gadeira......La Estación del Adios......4
gmmagdalena.........Deja vu.........4
Anyglo............La Estación............2
Celestsol............Mi Cumpleaños......2
_Guerrera_.........De un anden a otro...1
Claraluz...............La espera............1
HoneyRocio.........Tren del pasado......1

FELICITACIONES A AUKISA, GADEIRA Y GMMAGDALENA. TRIUNFADORAS DE ESTE DESAFÍO

Agradecimientos y felicitaciones a todos los participantes, incluidos los autores de "El ültimo Tren" y "Estación Otoñal"

Promedio de palabras de los cuentos de este Desafío: 326,1
 
Soy_Naixem,28.03.2006
Felicidades a todos!!!
 
Finch,28.03.2006
Felicidades y felicitaciones a todos!!!
 
Gadeira,28.03.2006
Gracias chicos-as.
aukisa, y gmmagdalena, es todo un honor estar junto a vosotros...Vamos....¡Qué me encanta ese trío! jajaja.
Besos a todooooosssss..muchos besos.
 
margarita-zamudio,28.03.2006
Felicidades a las ganadoras.
 
gmmagdalena,28.03.2006
Felicitaciones Gadi y aukisa! y Gracias por mí, jajaja. Felicitaciones a todos y sigamos dándole trabajo a Newen. Besotes. Magda
 
aukisa,28.03.2006
Qué linda fiesta de la palabras y la confraternidad. ¡¡ Felicitaciones a Gadi, Magda !! Un abrazo largo largo que se extiende hasta el podio, propiedad de ustedes...a todos los participantes mis saludos y admiración...
 
tu_risa,28.03.2006
Un abrazo a todos, y estaremos esperando el próximo. Jeniffer.
 
Thais,28.03.2006
Felicitaciones a los ganadores, vaya talentos que tenemos por aqui!! Un abrazo fuerte a los tres. Merecido premio.

Y a los demas, mi admiracion y cariños tambien.

 
anyglo,28.03.2006
Enhorabuena a todos!!! Han sido textos geniales. Besos. Any
 
Claraluz,28.03.2006
Enhorabuena a tod@s los participantes y en especial a las tres ganadoras.
Un abrazo.
 
honeyrocio,28.03.2006
Felicitaciones!!
 
victorvac,28.03.2006
Un TRIO... mmmmm... Triple empate... quiere decir que estuvo bueno y dificil la votación, yo por tiempo fui solo poeta a medias tintas -no me alcanzo el tiempo para la prosa- felicitaciones a los empatadores... osea al TRIO.
 



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