La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net - Kubo - 'Después del Pestillo'


Después del Pestillo

La puerta de salida de la Prisión Estatal era tan increiblemente alta, que tenía que detenerme por completo y torcer la cabeza hacia atrás para alcanzar a ver la parte más elevada. Cuando ésta se abrió, hizo un chirrido agudo que se me quedó tatuado en la memoria. Las manos me sudaban y no podía tragar saliva por la emoción. Con trémulo andar, empecé a dar mis primeros pasos por la vereda que conducía hacia la carretera y fue en ese instante cuando conscientemente asumí mi realidad: Finalmente era libre.

Apenas había avanzado unos metros sobre la brecha de tierra cuando sin previo aviso, un golpe sólido y contundente me sorprendió por la espalda, no tuve tiempo ni siquiera de ver la cara de mi agresor cuando, por un costado, otro hombre se acercó y atravesó un segundo cuchillo en mi garganta, la rasgada era enorme, justo por debajo de la barbilla; inmediatamente sentí el calor de la sangre que empezó a escurrirse recorriéndome el cuello y en un intento absurdo, traté de tapar con las manos esas tajadas. Empecé a desplomarme hasta quedar de rodillas mirando estupefacto como se me escapaba la vida a través de esas heridas cuando el sonido profundo y solemne de una campana hizo que me incorporara de la cama.
Solamente era el mazo del custodio acariciando, como todas las noches, los barrotes de mi celda.


Texto de Kubo agregado el 09-12-2002.
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